Eʟ ᴀᴍᴏʀ ᴇs ᴜɴᴀ ᴄᴏɴᴇxɪᴏ́ɴ ᴇᴍᴏᴄɪᴏɴᴀʟ, ᴍɪᴇɴᴛʀᴀs ϙᴜᴇ ᴇʟ ᴅᴇsᴇᴏ ᴇs ᴜɴᴀ ᴄᴏɴᴇxɪᴏ́ɴ ғɪ́sɪᴄᴀ.

Capitulo:2 ~ Eres solo deseó

Pov de Ichigo

Haberla visto bailar de la manera en la que ella lo hace me volvio simplemente loco. Cada movimiento suyo despertó en mi el deseo infinito de tenerla y hacerla mía de las distintas maneras en las que se puede desear tener a una mujer.

A mí nunca antes me habían hecho sentir todo lo que ella logró despertar en mi.

Aun recuerdo la primera vez que la vi, fue en un festival de Tomorrowland en Inglaterra y para ser honesto en cuando la vi supuse que seria la mujer ideal para mi.

Me acababa de mudar de Los Ángeles y a los pocos días de haberlo hecho un amigo mío ya me había invitado a uno de esos festivales. El me había dicho que su novia tocaría en ese lugar y quería que yo lo acompañase para que no estuviera solo mientras ella tocaba.

Al principio yo no acepte pues estaba recién llegado y necesitaba terminar de instalarme en mi nuevo departamento. Además de conseguir un empleo y esas cosas.

Aun así Grimmjow insistió tanto al grado de hacerme aceptar su invitación y fue así como ambos nos fuimos al festival ese fin de semana.

Debo recalcar que para ese entonces a mí los festivales de música electrónica no me simpatizaban en lo más mínimo.

En cuanto llegamos note aún gran número de personas que ya se encontraban reunidas en aquel lugar.

El caminar entre tanta multitud me era algo difícil. Eso me hizo recordar el por qué es que odiaba este tipo de lugares.

De un momento a otro Grimmjow se me había perdido de la vista y eso me hizo molestarme aún más.

- ¡Demonios! - maldije mientras intentaba darme paso entre la multitud.

Fue entonces que mis ojos la vieron por primera vez.

En ese momento sentí como una corriente de aire nos rodeaba solamente a ella y a mi.

La multitud dejo de existir, y la música que en un principio me desagradaba comenzó a gustarme.

Recuerdo bien que en ese momento la música que sonaba era Desire de Gryffin.

Las luces que había en aquel festival deslumbraron por sobre ella.

Eso hizo que verla bailar me atrajera como una especie de imán.

Tengo que decirles que yo no soy bueno en eso de bailar pero en ese momento recuerdo que mi cuerpo ya se había impregnado lo suficiente de la música y del ambiente que sin que yo lo notase ya me había acercado hacia donde ella se encontraba bailando.

En cuanto ella me vio sin ni siquiera pensarlo dos veces se acercó lentamente bailando hacia donde yo me encontraba.

Ambos en su momento no nos dijimos nada. Solo nos habíamos dejado llevar por el sonido y el ritmo de aquella música.

La gente que nos vio en ese momento les podía jurar que llegaron a pesar que ambos éramos pareja. Pues nuestros cuerpos se tocaron levemente como suelen hacerlo los cuerpos de los que son parejas al momento de bailar.

De un momento para otro ella ya me había rodeado con sus manos mi cuello mientras se movía lentamente estando ya un poco más pegada a mi.

Mi ritmo cardíaco y mi respiración fueron levemente alteradas debido a eso.

Para cuándo reaccione mis manos ya se hacían tocando sus caderas.

A ella no le molestó en lo más mínimo que yo hubiera hecho eso. Al contrario, eso hizo que su confianza aumentara y sin que yo lo notase ella simplemente se balanceo sobre mi para regalarme lo que sería nuestro primer beso.

Ese maldito beso fue el inicio de lo que sería después mi desgracia.

Después de haberle correspondido aquel beso, ambos nos perdimos en la mirada del otro.

No hubo la necesidad de que ninguno de los dos hablara. Para ese momento ya estábamos extasiados y nuestros cuerpos lo sabían.

-¿Cuál es tu nombre? - le pregunte alfin luego de que yo me armara de valor.

- ¡Nell! - me respondió sonriente casi enseguida.

- ¡Mucho gusto Nell! - le añadí de la misma manera en la que ella lo había hecho. - ¡Mi nombre es Ichigo!, Ichigo Kurosaki.

- ¡Mucho gusto Ichigo!

La manera en la que Nell me miraba en aquel momento fue muy especial para mí.

No lo dude ni un poco y después de que ambos nos presentáramos le pregunte si me podía dar su número de teléfono. De esa manera yo le podría volver a ver.

Ese era mi deseo, volverle a ver.

Recuerdo que en ese momento ella tomó de mi mano y me llevo hacia la salida de aquel lugar donde se estaba llevando a cabo el festival.

En cuanto llegamos a la salida, Nell se acercó nuevamente hacia mi y me regaló un segundo beso.

Yo me sentía muy afortunado pues ella realmente me había hechizado.

No solo era su belleza, si no que también por su forma tan peculiar de ser.

- ¿Que te parece si llevamos la fiesta al siguiente nivel? - me preguntó mientras me veía con una mirada un tanto traviesa.

- ¿Al siguiente nivel? - le respondí con algo de curiosidad.

Tras haberle preguntado eso, Nell saco de sus pechos una pequeña cajita que contenía unas pastillistas mientras me sonreía deseosa.

- ¡Toma! - indico mientras me la pasaba.

En ese momento recuerdo muy bien a la perfección que yo la tomé con una de mis manos y sin que lo pensara dos veces me la lleve a la boca.

Después de eso, ella también se había llevado una dentro de su boca.

La sensación que senti después de haberme la tomado fue simplemente rara.

Esa fue mi primera vez y realmente yo no sabía cómo comportarme.

- ¡Solo déjate llevar! - me indico Nell mientras me volvía a tomar de la mano.

Yo no le dije nada pues solo quería dejarme llevar por el deseo que sentía hacia ella.

En cuanto ella tomó mi mano, senti la necesidad de que nunca más la volviera a soltar.

En definitiva yo para ese entonces ya me encontraba en trance debido al efecto de aquella pastillita.

Tanto fue el trance que no me di cuenta en que momento Nell y yo habíamos llegado a la recepción de un hotel de lujo que se ubicaba muy cerca de donde el festival se había llevado a cabo.

Tras haberle pedido a la de recepción una habitación, Nell y yo nos dimos paso a lo que sería el principio de nuestra relación.

En cuanto entramos a esta, Nell se balanceo sobre mi para llenarme de besos por sobre todo mi cuello.

La sensación que senti fue sumamente exitante.

Acto seguido ambos nos comenzamos a desvestir con un tanto de salvajismo.

Mi deseo de tenerla completamente desnuda era tanta que no medi mi fuerza y sin querer le rompí su sostén.

- ¡Tranquilo! - me dijo ella sin preocupacion.

Eso me hizo sentirme seguro de continuar.

En cuanto la despoje de toda su ropa me quedé un momento observando la, pues su cuerpo era simplemente bello y hermoso.

Nell solo me miró sonrojada mientras se mordía su labio inferior. Ese acto me hizo sentir que todo estaba bien.

Ella al igual que yo estaba deseosa de que nuestros cuerpos se unieran en uno solo.

Fue entonces que sin más preámbulo me dispuse hacerla mia.

Se que es una estupidez pero les podría jurar que en aquel momento esa noche la sentí como una de las mejores de mi vida.

Y no es que en el pasado yo no hubiese experimentado algo similar.

Más bien era que no lo había experimentado aún de esa manera.

Debo reconocer que Nell es una diosa en toda la extensión de la palabra.

Prácticamente aquella noche ella fue la que hizo casi todo.

Y no es que yo no supiera que hacer. Más bien era que yo nunca antes había dejado que una mujer fuera la que tomara el control.

Creo que en parte ese fue mi primer error.

Cómo sea, después de aquel encuentro que hubo entre Nell y yo. Ambos comenzamos con una relación la cual en su momento no le di la importancia de ponerle nombre, pero con el pasar de los días descubri que yo ya me había enamorado y fue entonces que me decidí a preguntarle aquella estúpida pregunta.

¿Que somos?...

Y digo estúpida por qué en cuanto ella me escucho decirla, solo se rió como loca.

Al parecer el único que se había enamorado era yo.

Después de algunos minutos de su silencio, Nell al fin se dispuso a responderme mi pregunta.

- ¡Cariño!, ¡Tu solo eres mi deseó! - expreso de lo más tranquila.

Les juro que cuando mis oídos escucharon aquellas palabras mi cuerpo se paralizó.

¿Cómo demonios fue que se me ocurrió preguntarle tal cosa?

Me cuestione mientras sentía como mi mundo se derrumbaba.

- Sabes que te quiero mucho y es por eso que la pasamos de lo más súper - añadió ella - pero de igual forma sabes que yo no busco una relación seria por el momento.

Con cada palabra que salía de su hermosa y sensual boca mi corazón se hacía pedazos.

Realmente me sentí como un reverendo ¡Imbécil!.

- Tenemos solo algunos meses saliendo y la verdad es que en todo ese tiempo me la he pasado de lo más lindo contigo pero...

- Pero no estás interesada en tener una relación conmigo, ¿No es así? - interviene alfin con algo de dificultad.

- ¡Ichigo!

Realmente sentí como Nell estaba apenada por lo sucedido. Era cierto que ella en ningún momento me dió las alas para imaginarme tener algo serio con ella.

Aún así, yo si sentí que ella al igual que yo se había empezado a enamorar y fue por eso que cometí tremenda estupidez.

- ¡Descuida! - le añadí mientras le mostraba una sonrisa fingida.

- ¡Creo que lo mejor será que nos veamos otro día!, ¿No crees? - indico ella mientras se levantaba de mi cama.

Habíamos quedado de vernos. Yo realmente me esmere en que la velada fuera de lo más romántica para los dos pero por mi estupidez todo se arruinó de un momento a otro.

- ¡Si tienes razón! - le exprese de nuevo. - ¿Que te parece si lo hacemos después de mi regreso? - pregunte.

- ¿Tu regreso?

- !Si!, es que iré a visitar a un viejo amigo por unos días. Creo que serán dos semanas o algo así. Todavía no se.

- ¿Y por qué hasta ahora me lo dices?

Por cómo había reaccionado Nell, me pareció que se había molestado.

- ¡No creí que fuera importante! - le añadí.

- !Ok!, tienes razón. En ese caso nos vemos cuando ya estés de regreso.

Tras haberme dicho eso, Nell se marcho de mi departamento sin decirme más nada.

Los días pasaron y yo realice mi viaje.

Creía que tal vez el estar por unos días lejos de Nell todo volvería hacer como antes.

Tal vez ella olvidaría mi estúpida pregunta y volveríamos a tener lo que sea que teníamos.

Para cuándo llegue a mi destino, Byakuya quién es el amigo que vine a visitar. Me llamo de último momento para informarme que se había tenido que ir de la ciudad por unos días; pero que en su ausencia yo me podía instalar en su casa.

Tras llegar a está toque el timbre pero no hubo respuesta alguna.

Al ver que no había nadie, busque bajo el tapete tal y como Byakuya me había dicho; la llave de repuesto que tenían.

Una vez que la obtuve me dispuse abrir la puerta de su casa,la cual era bastante grande y bonita.

Al entrar a esta, deje mi maleta en la sala y me dispuse a subir al segundo piso.

Tal vez ahí encontraría a la hermana menor de Byakuya.

Este solo me había comentado que está se encontraba solo por las noches en su casa. Por lo que que supuse que tal vez no estaría en casa aún, pues eran apenas las 5 de la tarde.

En cuanto llegue a una de las habitaciones, una chica de cabello negro me espanto del tremendo grito que lanzo al verme.

Eso y la secadora de cabello que me había lanzado.

- ¿Y tu quien demonios eres y como entraste? - grito está mientras me lanzaba aquel secador de cabello.

- ¡Oye espera! - le respondí casi enseguida mientras esquivaba la secadora.- creí que no había nadie y por eso abrí con la llave.

- ¿ Llave, cuál llave? - me preguntó algo confundida.

- ¡La que me dejó Byakuya para poder entrar a su casa! - le añadí mientras se las mostraba. - ¡Discúlpame si te tomé por sorpresa!, es solo que toque y no respondiste y por eso es que entre. Creí que tal vez no estabas y bueno.

- Descuida, es solo que Byakuya no me dijo que me mandaría a una niñera para supervisar me - añadió de nuevo la chica mientras se acomodaba su bata.

Al verla pude notar que se había sonrojado quizás de la pena.

- ¿Disculpa? - le hable de nuevo confundido - ¡A mi tu hermano no me menciono nada acerca de ser tu niñera!.

Por cómo ella me vio supuse que me había creído.

- ¡Soy Rukia, mucho gusto! - me dijo luego de haber permanecido en silencio. - ¿Y tu eres?

- ¡Ichigo, Ichigo Kurosaki! - me presente de igual forma - ¡Mucho gusto bombón! - añadí sin pensar.

- !El gusto es mío! - dijo ella mientras me miraba fijamente.

Eso me hizo sonrojarme un poco.

- Me permites! - añadió - me gustaría ponerme algo de ropa y me gustaría que fuese en privado.

La manera en la que me expreso eso último les podría jurar que fue un poco de manera coqueta.

- ¡Por su puesto! - le respondí nervioso - te veo abajo - añadí poco antes de salir de su habitación.

En cuanto abandone la habitación, me dirigi hasta la cocina.

Tenía un de sed por lo que pensé que podría servirme algo de jugo o lo que fuera que encontrará en la nevera.

No paso mucho tiempo para que la hermana de Byakuya estuviera lista.

En cuanto la escuché bajar por las escaleras me acomode mi peinado pues este se había descompuesto un poco durante el trayecto de mi viaje.

Ya me encontraba listo para continuar con nuestra plática pero justo en ese momento el timbre de la casa sonó.

Al parecer Rukia había recibido la visita inesperada de un amigo o bueno eso creí en ese momento.

Sin querer logré oír gran parte de su charla.

Al parecer ella también estaba viviendo algo similar a lo mío.

De un momento a aquella charla paso de ser algo suave a volverse una discusión.

- ¿Algún problema? - le pregunte al llegar a la sala.

En cuanto aquel sujeto me vio, su semblante cambio drásticamente.

- ¡No, ninguno! - hablo Rukia algo sería - el caballero ya estaba por irse, ¿No es así?

En cuanto ella finalizó, aquel sujeto se retiró sin decir nada.

Acto seguido Rukia solo me miró por unos segundos un tanto apenada, y sin decir nada se retiró de vuelta a su habitación.

Yo no supe que decirle por lo que no la detuve.

Intenté contactar a Byakuya para informarle lo sucedido pero no tuve respuesta alguna por parte de este.

Sin más por qué hacer, me dispuse a instalarme en una de las habitaciones de huéspedes que hay dentro de la casa.

Ya han pasado algunos días desde que llegué y me instale.

Durante todo ese tiempo, la hermana de Byakuya no ha querido salir de su habitación al menos que sea por suministros.

Ver y saber su situacion me hace recordar que yo al igual que ella me encuentro en las mismas.

Desde que llegué no he recibido ni un solo mensaje o alguna llamada por parte de Nell.

Eso me hace suponer que aún está molesta conmigo por no haberle avisado antes de mi viaje.

Es eso o que aún se siente incómoda por mi estúpida pregunta.

Cómo sea no pienso en molestarla, al menos no por el momento.

Ya solo espero que las cosas mejoren con el pasar de los días.

Cᴏɴᴛɪɴᴜᴀʀᴀ́