Fragilidad

Capítulo 6

Sagrada iluminación

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Amor? - bufó sarcásticamente- Lo que quiero es que te largues y me dejes en paz… -siseó con rabia contenida - ¿Es… realmente eso lo que deseas? ¿Serás feliz ahora Sasuke? ¿Dejarás que el odio te envenene el corazón?

Nota: Querido lector/a no estás loco/a si adelanté la historia dos capítulos, estamos 18/01/2025 y el 16/01/2025. Subí el capitulo 4, es un aviso por si te saltas el cinco sin querer.

•••

-Es todo por hoy, ve directo a casa, pronto empezará a nevar.

Kakashi lanzó una pequeña toalla blanca hacia él, sin mirarlo, mientras contemplaba el cielo donde los nubarrones oscuros borraban los últimos vestigios de un atardecer púrpura de invierno. Las calles de Konoha, engalanadas para el Festival del Solsticio, comenzaban a brillar con linternas rojas y faroles que tintineaban al ritmo del viento helado reflejadas en los cristales oscuros de las ventanas de la torre ANBU, graciosamente también decorada para la festividad.

- ¿Tú no vienes a casa? - inquirió Sasuke con voz neutra.

Kakashi ladeó la cabeza hacia él, sus ojos brillando con una mezcla de curiosidad y satisfacción contenida.

"A casa."

Dos palabras tan sencillas, pero en la boca de Sasuke tenían un significado mayor, más que una pregunta era una aceptación tácita, un atisbo de lazos que aún intentaban sostenerse sobre las ruinas de sus emociones.

-Tengo que ver a la Quinta primero, adelántate y yo llevaré la cena- hizo una pausa, ladeando la cabeza en son despreocupado- Por cierto ¿ya hablaste con Sakura sobre… eso?

- ¿Sobre qué? - respondió él, su tono endureciéndose mientras su cuerpo se tensaba, no había visto un solo cabello rosa en al menos dos meses, como si la tierra se la hubiese tragado.

Se deprimió.

Kakashi lo miró de reojo, una sonrisa pícara oculta tras su máscara contemplando su apesadumbrada expresión.

-Sobre los exámenes Chunin, por supuesto, a menos que tengan alguna otra conversación pendiente… -la insinuación cayó con la ligereza de una broma, pero Sasuke la dejó pasar, cerrando el tema con una respuesta breve.

-Aún no.

Kakashi se encogió de hombros descuidado y desapareció en una nube de humo sin ganas de molestarlo más.

Sasuke se quedó solo.

El aire frío le caló hasta los huesos mientras caminaba al interior de la torre hacia las taquillas, el eco de sus pasos resonaba en la habitación casi vacía donde un par de ninjas detuvieron su conversación apenas él cruzó la puerta.

La incomodidad en sus miradas era palpable, un recordatorio constante de que no era bienvenido para todos en esos lares, dejó caer el peto ANBU prestado dentro de la taquilla asignada por Tsunade. El metal rechinó bajo su toque, un molesto ruido que sonaba como las puertas de su prisión mental, esa que nunca terminaba de cerrarse del todo.

Sabía lo que murmuraban algunos.

Privilegios

Favoritismo

La vieja bruja, decían, se había ablandado por el último de los Uchiha.

No le importó.

Sus pasos le llevaron hacia las duchas sin pensarlo demasiado, el agua caliente golpeteó sus hombros en un agradable masaje que le arrancó un suspiro contenido, una concesión temporal a la fatiga acumulada en su cuerpo, sus esfuerzos marcados en cada fibra bajo su piel como testimonio de su crecimiento. En el reflejo del cristal, su mirada se volvió consciente de su propio desarrollo en esos meses, músculos firmes esculpidos con disciplina y un torso que día a día, iba dejando atrás la suavidad de la niñez para abrazar la definición orgullosa de un hombre, una transición silenciosa que le recordaba su promesa de fortalecerse, el vapor llenó la sala, cubriendo el frío concreto con un velo momentáneo de paz.

Salió de la ducha sin mayor ceremonia enredando una toalla en su cadera, le parecía un tanto extraño no ver las duchas llenas a esas horas, casi tuvo un mal presentimiento pero decidió no darle importancia, ya a solas en el vestidor deslizó la ropa interior y los pantalones grises por sus piernas alargadas.

Entonces oyó las voces.

-…Te digo que era preciosa, debiste verla… - una voz masculina bajó el tono, como si compartiera un secreto valioso- ella debería venir a hacer los controles médicos con Shizune más seguido, menudo regalito nos ha dado el solsticio- rio.

-La vi, la chiquilla del cabello rosa- replicó otro con un tono más neutral, casi pensativo- Se convertirá en una mujer hermosa- concluyó impersonal- tiene unos ojos bonitos.

Sasuke no se movió, su cuerpo se volvió rígido, cada palabra tallándose en su mente como el chirrido de un kunai arañando piedra.

-Idiota ¿Estás ciego? ¡Hermosa es poco! La pupila de la Quinta…- intervino soñadora una tercera voz cargada de lujuria- está demasiado buena, quiero dedicarle una y no hablo precisamente de música.

Una risa vulgar llenó el aire, rompiendo la serenidad del agua corriendo en el fondo.

Un sudor frío cubrió la nuca de Sasuke, la sed de sangre agolpándose en la boca de su estómago.

Algo oscuro se agitó en su interior.

¿Cómo podían hablar así de ella?

La rabia creció como llamas, alimentada por palabras que no podía ignorar, era una niña aquella de la que hablaban tan obscenamente y aunque fuese mayor, le resultaba tan asquerosa aquella manera de expresarse…

Y eso que él no era de meterse en los asuntos que no le incumbían.

El sonido metálico de una taquilla cerrándose con fuerza retumbó en la estancia.

- ¿Se creen muy hombres? - El tono helado de Sasuke cortó la risa en seco- ¿Tienen idea de quién están hablando? - la defendió.

- ¿Qué te pasa, niño? - replicó uno con desdén- ¿Acaso no te gustan las mujeres?

- ¿Es que es tu pequeña noviecita? - se burló el otro.

El silencio fue un susurro afilado entre ellos, la tensión un peso sofocante que ninguno parecía notar excepto él.

El ninja que se había abstenido de participar cruzó la mirada con Sasuke antes de irse, sus ojos fríos lanzando una chispa burlona al dejar el vestidor.

-Vaya… -murmuró el último, con voz baja y venenosa- Ahora que lo pienso, eres el consentido de la Hokage, ¿verdad? Dime ¿Qué favores le hiciste a la vieja para merecer esa tarjeta niño bonito?

El desprecio bañó cada palabra.

Asqueroso.

-Oye, Ryuchi tal vez deberíamos divertirnos con la pequeña señorita… escuché que entrena en…- el tono burlesco se transformó en un rugido de furia contenida cuando Sasuke se lanzó a por él.

Un golpe seco y Hakuto cayó antes de comprender lo que ocurría, Sasuke no pensó, solo se movió con la precisión despiadada de un depredador, pero la confianza le hizo bajar la guardia un instante, suficiente para que un puñetazo se clavara en su estómago dejándolo sin aire.

El dolor no importó.

Al doblarse, una patada le impactó en el rostro sin piedad, sintiendo el crujir de hueso y piel, la sangre salpicó el suelo, pero su sharingan brilló con un carmesí furioso mientras se dejaba llevar, girando las tornas en un parpadeo, hundiendo al hombre en las taquillas con fuerza brutal.

La furia era todo lo que quedaba.

-Ya veo… esos ojos…- gruñó el hombre, escupiendo sangre con una sonrisa torcida- Eres el hermanito de ese mocoso arrogante… jamás podría olvidarlo… ahora veo por qué me caes tan mal.

La burla final se convirtió en el detonante que lo consumió por completo.

Con un rugido bajo y peligroso, Sasuke lo levantó y lo arrojó nuevamente contra las taquillas, el metal abollándose con el impacto, los ecos de la batalla llamando la atención del resto mientras desquitaba su furia con golpes certeros hasta dejar al hombre inconsciente casi desfigurándolo.

El aire se cortó cuando un capitán entró.

Con un solo gesto, el chakra de madera lo inmovilizó, atando su cuerpo con indiferente autoridad.

•••

-Entonces… ¿su nivel actual?- La voz de Tsunade, pausada, tenía un filo casi imperceptible y un deje de aburrimiento.

-No tiene nada que envidiar a los ANBU- La respuesta de Kakashi llegó sin titubeos- tres meses de entrenamiento en las instalaciones… el progreso ha sido abismal.

Tsunade cruzó las piernas lentamente, los dedos tamborileando el reposabrazos con una calma peligrosa, su mirada ambarina fría como el acero apenas dejó entrever su insatisfacción.

-No será suficiente- su voz descendió hasta un susurro- Es Itachi a quien enfrentará, su nivel es más que superior al de cualquier capitán de ANBU, incluso es muy claro para mi que ese mocoso ha logrado sobrepasar el poder de un sannin.

La afirmación flotó en el aire como una sombra imposible de disipar. Kakashi no se inmutó, si le sorprendía la mención del hermano mayor de Sasuke, lo ocultó detrás de su máscara de indiferencia.

Dio un paso adelante, cambiando el peso de su cuerpo con una cadencia relajada.

-Tsunade-sama, no quiero parecer impertinente, pero… ¿por qué concederle su favor? Por supuesto, es mi estudiante y quiero lo mejor para él, pero eso no borra el hecho de que ha perdido su rango ninja por haber intentado traicionar a la aldea y unirse a uno de los ninjas perversos más buscados del mundo- numeró sus pecados con un aire de desinteresada naturalidad.

Ella no contestó al instante, se dejó caer contra el respaldo de su silla, pensativa y después de un silencio calculado, una sonrisa astuta y ladeada curvó sus labios tintados de carmesí.

-Digamos que es una forma… de saldar una cuenta pendiente…

Se levantó de su asiento, dándole la espalda a Kakashi mientras su mirada vagaba por las luces de Konoha más allá del cristal envueltas en recuerdos y en el peso de la enorme responsabilidad que cargaba en sus hombros debido a su título.

La aldea, arropada en sombras y destellos de lámparas festivas, parecía un tablero de ajedrez donde cada pieza tenía su papel… y Sasuke, pensó, aún tenía que descubrir el suyo, ser Hokage… era mucho más que un título que pasaba de shinobi a shinobi en nombre de la paz y la protección del territorio bajo sus pies, era una postura política cargada de responsabilidad, deudas de honor y secretos traspasados de generación en generación.

Kakashi bajó la mirada un instante, evaluando cada palabra, intentando leer entre líneas con su agudeza mental.

-Entiendo que, siendo Sasuke el último de los suyos, la aldea tenga un deber hacia él, protegiéndole, pero otorgarle la tarjeta negra del ANBU… -su voz descendió un tono, más grave sin dejar de sonar casual- es un privilegio reservado para capitanes de élite, que esté en manos de un niño de trece años despojado de su protector y su rango ha iniciado rumores, los soldados hablan de favoritismo.

La Hokage rio suavemente, una carcajada corta y sarcástica casi inaudible.

- ¿Rumores? ¿Favoritismo? - giró levemente la cabeza, sin dejar de apreciar el paisaje nocturno- yo soy la Hokage y haré lo que crea conveniente… -hizo una pausa, dejando que el aire entre ellos se volviera denso- sabes tan bien como yo que esa tarjeta es más que un privilegio, Sarutobi-sensei la creó para él.

Kakashi permaneció en silencio, pero la melancólica sonrisa bajo su máscara reveló que entendía mucho más de lo que admitiría.

De repente, la puerta se abrió con un golpe seco, robando la atención de ambos shinobi.

- ¡Tsunade-sama! - Shizune entró como un torbellino, con los ojos encendidos en alarma- ¡Sasuke ha causado un altercado!

El silencio estalló como un trueno, los ojos de Tsunade se entornaron exasperados.

- ¿Qué? - Los ojos de Kakashi se expandieron alarmados y Tsunade finalmente giró del todo hacia ellos encarando a la pelinegra.

-Se ha peleado con el capitán Ishida Ryuchi- Shizune jadeó, sin aliento- lo dejó fuera de combate, el subalterno Tanaka Hakuto también está inconsciente- informó tomando un respiro para normalizar el flujo de sus palabras- según el capitán Mizuno, quien presenció lo ocurrido, fueron ellos quienes provocaron el incidente, pero… Sasuke respondió con fuerza letal…

El semblante de Tsunade se endureció, las palabras de Shizune apretándole las sienes provocándole una migraña.

- ¿Cuál es la condición de Ishida?

-Está recibiendo atención médica, pero su estado es… crítico.

Tsunade exhaló exasperada.

-Ah… Sabía que tarde o temprano algo así tendría que ocurrir, ya se estaba tardando el mocoso- ¿Grabaciones?

Shizune negó con la cabeza.

-Ocurrió en los vestidores, no hay cámaras.

-Pero hay micrófonos- Tsunade se encogió de hombros avanzando a paso perezoso con dirección a la puerta- quiero todo lo que hayan captado.

-Sí, Tsunade-sama- Shizune desapareció rápidamente.

La Hokage permaneció de pie en el umbral un momento, el peso de la noche cayendo sobre sus hombros.

-El destino tiene formas muy interesantes de sobreponerse ¿Verdad, Tsunade-sama? - ironizó el jonnin avanzando junto a ella por el largo pasillo.

-Como una llovizna traicionera, nunca sabes cuando se volverá un huracán.

•••

Sakura contuvo el aliento cuando dos ANBU escoltaron a Sasuke a la sala de urgencias con el rostro y los nudillos empapados en sangre, el aire frío de la helada noche aún parecía envolverlo, trazando un rastro de sombras sobre su piel.

Uno de los hombres lo empujó con desdén hacia una silla, la expresión oculta tras su máscara, pero la frialdad palpable en cada movimiento.

-Espera aquí a Tsunade-sama - ordenó el más robusto, con una voz que apenas disimulaba el desprecio.

Sakura dio un paso adelante, su ceño fruncido y la barbilla alzada con una confianza que brotaba del centro de su pecho.

-Así no es como se trata a un herido- su voz fina y firme, sin rastro de vacilación incluso en frente de dos robustos guerreros de élite, a Sasuke casi le pareció gracioso ver el aire desafiante desprenderse de su pequeño cuerpo.

Los ANBU intercambiaron una mirada, la tensión palpable.

-Señorita Haruno- masculló uno con una sonrisa sardónica tras su mascara y forzado respeto - sabemos que este chico goza de ciertos privilegios, pero eso no justifica que casi mate a uno de nuestros elementos, tenemos que informar del incidente a la Hokage.

-Oh, la bruja lo sabrá, sin duda- intervino Sasuke, su voz baja y cargada de veneno contenido- Y cuando se entere de lo que tus hombres dijeron sobre ella- señaló a Sakura con una mirada fugaz- la golpiza que les di será lo más suave que les pase.

El silencio se rompió con un golpe seco cuando los ANBU enervados, desaparecieron sin emitir más palabras.

Sakura giró hacia él.

- ¿Sobre mí? ¿Qué fue lo que dijeron? Pareces furioso…- preguntó con la curiosidad tintando sus palabras.

- No quieres saberlo- respondió Sasuke sin mirarla, su tono final como una puerta cerrada de golpe.

Ella sostuvo su mirada un instante más antes de exhalar suavemente, soltando la conversación sin insistir, su calma inexplicable lo descolocó, como si su falta de interés le negara una emoción que él había estado dispuesto a proteger, sacó un pañuelo de algodón desechable del carrito y lo presionó contra la nariz goteante de Sasuke con gentileza.

-Por aquí.

Sasuke la siguió en completo silencio, el peso de su agotamiento hundiéndose en sus hombros, la expresión serena de Sakura lo desconcertaba.

¿Cuándo había aprendido a contenerse tanto?

Se sentó sobre la fría mesa de exploración mientras las manos de ella se movían con una precisión cuidadosa, su chakra cálido deslizando una corriente de alivio sobre la herida abierta de su labio y su nariz.

-Ninjutsu médico…- murmuró él, más para sí mismo que para ella.

-Apenas estoy empezando- admitió Sakura, su voz tranquila, pero llena de una determinación que vibraba bajo su tono sereno- solo puedo sanar heridas leves… por ahora…

La delicadeza de su toque sobre sus labios envió un escalofrío por la columna de Sasuke, el calor de su chakra lo recorrió como una caricia involuntaria, derritiendo el hielo que se había instalado entre ellos, la observó trabajar en silencio, la forma en que sus ojos jade se concentraban con intensidad en la fina herida sangrante de sus labios mientras luchaba por sostener el jutsu un poco más.

Finalmente, la herida desapareció.

Sakura apartó la mano con un suspiro suave, una chispa de orgullo brillando fugazmente en su mirada jade antes de que recogiera los insumos médicos sin mirarlo una segunda vez.

Las palabras salieron de su boca antes de que pudiera detenerlas.

-Gracias, Sakura.

Ella se congeló.

El cambio fue inmediato, como si una cuerda invisible se hubiera tensado y luego partido en dos, su respiración se detuvo un segundo y sus hombros antes relajados se alzaron como una muralla defensiva.

-No es nada- su voz perdió el calor profesional, volviéndose fría y distante- ¿Necesitas algo más?

Sasuke supo al instante lo que significaba, era una despedida disfrazada de cortesía, un suave y disimulado empujón a la salida.

-No, gracias- repitió, y al hacerlo sintió como si algo se rompiera dentro de él, la palabra evocando el mismo recuerdo que en ella.

El rostro de Sakura se crispó.

-Ya no lo digas, por favor, no me agradezcas…- su voz se quebró, la súplica brotando como un río desbordado, su respiración se hizo más rápida, y sus ojos verdes se llenaron de lágrimas que rehusaban caer- no quiero escucharte decir esa palabra otra vez…

Sasuke cerró los ojos un momento, las grietas ahondándose en su pecho, era ahora o nunca.

-Entonces… lo siento, Sakura- susurró, y su voz fue un eco de todo lo que había reprimido durante demasiado tiempo.

Ella parpadeó.

- ¿Por qué?

- Nunca quise que desaparecieras de mi vida- las palabras fluyeron cargadas de vergüenza, pero con cada una el nudo en su garganta parecía aflojar- estaba furioso… me desquité contigo… y tú lo tomaste todo demasiado literal, sé que no es excusa…

Ella lo miró como si no pudiera creer que él estuviera allí pronunciando aquello con su rostro normalmente helado tan cargado de arrepentimiento.

-Yo… fui injusto contigo y tu solo querías ayudar…me…

Los brazos de Sakura lo rodearon antes de que pudiera terminar la frase, sus manos temblorosas aferrándose a su torso, su cuerpo pegado a él mientras un sollozo ahogado escapaba de su garganta.

El mundo se detuvo para Sasuke sin saber cómo reaccionar.

Sus brazos tonificados por el duro entrenamiento ANBU cayeron a sus costados casi inertes, su mente era un mar de dudas, cada pregunta empujando contra la otra.

¿Debería abrazarla?

¿Qué significaría si lo hacía?

¿Qué cambiaría entre ellos?

¿Sakura aún estaba enamorada de él?

"Los sentimientos de una chica no pueden cambiar tan fácilmente" resonó en su mente, desviando su apagada mirada oscura hacia los cabellos rosas de su compañera el rostro enterrado en su pecho.

¿Interpretaría aquello como una respuesta a sus sentimientos?

La calidez de Sakura se retiró lentamente, se apartó sin mirarlo y las gotitas saladas de sus ojos salpicaron cuando ocultó su rostro de él, avergonzada, todo mientras él aún luchaba por decidir qué hacer con los brazos que flotaban en el aire vacío, atrapados entre el pasado y el presente, deseando atraerla hacia él, pero frenado por el peso del miedo que sentía en el centro de su pecho ante sus propias emociones distorsionadas.

Yo… realmente te amo, Sasuke-kun…

¿Y él?

Pensativo, sus ojos negros se deslizaron sobre su presencia con una intensidad diferente, más allá de la frialdad habitual que la vida shinobi había forjado en él, por primera vez, la contempló no solo como una compañera de batalla, no como a la pequeña kunoichi de su equipo con quien estaba en la obligación de colaborar, ni la preciada amistad que le había dado su apoyo incondicional y por quien se sentía en obligación de proteger, sino con la mirada profunda y silenciosa de un hombre observando a una mujer.

Solo así pudo volverse consciente de que ni los vulgares comentarios de los ANBU, ni los halagos devotos de sus pretendientes, le hacían justicia a la suavidad de su perfil, la determinación en sus ojos jade a pesar de su fragilidad aparente, lo hicieron sentir como si estuviera redescubriendo algo que siempre había estado frente a él, pero que solo ahora era capaz de ver y aquello lo inquietó, los ojos inocentes de Sakura estaban otra vez sobre él sonrojándose ante la intensidad de su mirada que la hacía sentir desnuda, frotó su brazo nerviosamente sonrojada y se retiró de la habitación casi como si huyera de él, de aquella atmosfera que se había creado exclusivamente para detenerle el corazón.

Pero permaneció de pie, inmóvil, con los ojos como brasas encendidas clavados en el vacío que dejó su ausencia, luchando por dar sentido a la revelación que se alzaba dentro de él como un susurro imposible de ignorar.

¿Cómo había sido tan ciego durante tanto tiempo?

Su pecho se tensó con una emoción desconocida, una mezcla de asombro y frustración por todas las miradas que nunca se había permitido.

Ahora, la claridad lo golpeaba con la fuerza de un golpe certero.

"Hermosa"

.

.

.

.

Notas de autora:

Y es que es así todas mueren por ti…*cantando*

La última escena es uno de mis headcannons más potentes, siento que en algún punto de la historia sea en la época genin o en el periodo blanco Sasuke tuvo que tener ese momento de iluminación en el que dijo "Ay si está muy guapa" porque si, muy shinobi y todo pero vamos es un chico y en el mundo de Naruto dejan más que claro que Sakura es canónicamente muy hermosa así que Sasuke no creo que haya estado tan pendejo como para no ser consciente de eso, simplemente siento que no fue algo en lo que el realmente pensara hasta algún momento de paz en el que se permitió sentirse atraído hacia su belleza física xD y me da muchísima risa, así que quería meter una escena así, decidí cerrar el capi con esta escena así que quedó algo más corto, y esa ultima escena fue un poquito fluffy pero díganme en los comentarios si ustedes también tienen este head cannon, o comenten cuáles son sus head cannons es un tema muy interesante, igual si alguno está bueno podría tirar un guiño más adelante durante la edición de algún capítulo.

Nota 2: Esta historia la tenía escrita hasta el 12, sigue escrita hasta el 12 porque me puse con un parón, buff, quizás se estén preguntando wow ¿De donde saca Azulen tiempo para escribir tanto? Bueno, esta historia la vengo escribiendo hace meses, lo cierto es que por si son nuevos por aquí o por si se saltan la parte de datos curiosos en mi perfil, he escrito durante años, es mi pasatiempo y le dedico al menos una hora al día y bueno no subo todas mis historias en simultaneo, es más tengo ¡muchas! pero precisamente por falta de tiempo es que no puedo editarlas todas e incluso al editar se me va algunos errores de tipeo y tal, mi proceso al construir historias es un pelin complejo (desordenado) son colecciones de escritos realizados durante años, las que están mejor recopiladas las edito y ven la luz y algunas me enganchan tanto a mi misma que me dan ganas de soltarlas de golpe xD (Como esta) de esta no tengo tantos capis como con Entre Lineas que estaba acabada pero decidí alargarla, con Luces de Neón me pasó que estaba acabada y cuando la volví a leer me arrepentí horrible del final que le habia dado y ahora está en hiatus porque no puedo superar lo de Sasori. A veces soy una lectora más, yo los entiendo!

¡Gracias por leer!

Con cariño,

Azulen.