RinMakoto. Un partido más ganado, así mismo, también confirma el regreso de la historia jeje.

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Sin más, comencemos…

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El partido de las chicas fue ganado y aunque fue algo duro, les gustó mucho el haber podido llevarse la victoria.

Todo iba bien con la vida de las jugadoras, así como el equipo de Raiden el cual era el centro de atención por tener a un jugador que a pesar del retiro, seguía llamando la atención por su modo de jugar, siendo el regreso de un pro del hockey.

Un día, durante un descanso en clases, Kaoruko se fue al baño, excusándose para hacer sus necesidades, aunque al final era para charlar por teléfono.

- ¿Cómo han estado las cosas con las clases?

- Van bien, no me preocupo – la peli rosa decía con una sonrisa a Raiden – a todo esto, Yu todavía no sospecha nada sobre… lo nuestro.

- Créeme que me siento apenado de que hayamos llegado hasta acá, pero sinceramente, me gusta pasar tiempo contigo también – Raiden decía haciendo sonrojar a la portera de Dream Monkeys.

- A mí también, pero recuerda que tu novia es Yu, así que la debes amar a ella, aunque… también me gustaría que me des amor a mí – Kaoruko río un poco.

- ¿Sabes? Ahora que lo pienso, iba a ir con Yu a una salida a las afueras de la ciudad, pero dijo que iba a salir con sus abuelos a su ciudad natal para ver a sus padres, además, algunos amigos van a salir a ver una película, pero decidí mejor hacer otra cosa, así que, no sé, ¿Qué dices?

- ¿Quieres que salgamos juntos? – Kaoruko se sonrojó un poco, aunque asintió a pesar de que el peli rojizo no podía verla – adelante.

- Muy bien, entonces pasaré por ti el sábado.

- De acuerdo. Ya me tengo que ir, nos veremos luego – la llamada finalizó y la peli rosa volvió a donde estaban sus amigas.

Todo lució con normalidad, incluso Kaoruko habló algunas cosas con Yu con tal de la conversación fuera calmada, hasta habló con ella para confirmar si era verdad lo del fin de semana.

- ¿No estarás?

- No, iré a visitar a mis padres junto con mis abuelos, habrá una reunión familiar y es una que hacemos de vez en cuando – Yu decía mientras terminaba de comer – de suerte no hay liga este fin de semana por lo que no me tengo que preocupar.

- Menos mal, Aya y yo ayudaremos con un cliente importante que viene – Manaka decía.

- Nosotros iremos con los chicos y nuestros padres a pasar un fin de semana en el monte – Riko dijo, Naomi secundó eso.

- ¿Y tú Kao? – la peli naranja miró a la arquera del equipo quien se quedó en silencio, tratando de pensar en algo.

- B-Bueno, creo que me dedicaré a seguir con las fresas de mi familia, tal vez salgo a algún lado, pero creo que solo será eso.

Con eso, cada quien volvió a sus clases, todo estaba bien y la oji rosa no podía esperar hasta que el día llegara.

Las salidas de Yu y Raiden antes de que se fuera ese sábado fueron tranquilas, mostrándose como la pareja que se amaba, aunque cuando llegó el día, se despidió de ella, prometiendo volver el domingo por la tarde.

Tal como habían dicho las demás, tenían sus cosas que hacer, pero en el caso de la peli rosa, esta fue a encontrar con Raiden en la estación de trenes en donde ya estaba él esperándola.

- ¿Tardé en llegar?

- No te preocupes, no hace mucho vine – el peli rojizo llevaba un pantalón jean junto con una camiseta algo holgada y con una gorra.

- ¿Me veo bien? – Kaoruko, por su lado, llevaba un short algo ajustado, una camisa de color rosa pálido y llevaba un sombrero de paja, así como lentes de sol.

- Te ves bien, me gusta tu outfit.

- ¿A dónde iremos?

- El otro día con Yu fuimos a un lugar que queda no muy lejos de aquí, sería como la base de una montaña en donde hay un lago muy bonito, así como un clima muy bueno.

- ¿En serio? Wow, ¿Cuándo fueron con Yu?

- Hace un tiempo, pero ahora iremos los dos ¿Qué te parece? – Kaoruko asintió por lo que esperar unos minutos hasta que el tren llegó a donde estaban.

No fue un viaje largo, incluso Raiden recordó cuando él y Yu fueron en moto hasta allá por lo tardaron una hora en llegar al sitio y al bajar, se podía oler el aire fresco de montaña, así mismo, les tomaría un poco más de camino llegar a donde querían ir.

- Que lindo es.

- ¿Verdad? Me gusta el paisaje y bueno, aquí fue donde Yu y yo la pasamos bien, es muy hermoso.

- Raiden, creo que alguien anda por acá – no muy lejos de donde estaban, había una tienda de campaña de la cual justo salió una pareja de jóvenes al igual que ellos.

- Bueno, igual es una zona pública y libre para que todo el mundo la disfrute.

Los dos bajaron para poner lo suyo, aunque no perdieron de vista a la pareja de jóvenes como ellos que igual los vigilaban hasta que los dos chicos se acercaron para hablar sobre la situación algo incómoda.

- Sentimos si invadimos su espacio.

- Oh vamos, después de todo, esta zona es libre, no tenemos derecho a decirles sobre que tiene o no hacer, todo con tal de que cuiden la naturaleza.

- Creo que pensamos igual – con los dos chicos hablando, las féminas se acercaron a donde estaban.

- Veo que tuvimos el mismo plan de venir a pasar tiempo con nuestras parejas ¿no? – Raiden y Kaoruko se sonrojaron, aunque no negaron ni aceptaron nada – soy Himegami Shun.

- Izumo Saki – la pareja estaba formada por un chico de cabello azul y su pareja poseía el cabello lavanda.

- Mochizuki Raiden.

- Yanagida Kaoruko.

El dúo de parejas se dieron cuenta que poseían algunas cosas en común, así que la convivencia fue mucho mejor entre ambos, incluso como primera actividad fue ir al lago a nadar.

- ¿Habían venido antes? – el peli azul preguntó al jugador quien asintió.

- Hace tiempo vine con mi pareja acá.

- Oh, ¿no es tu novia ella? Lamento si incomodé.

- No te preocupes Himegami, Kaoruko es solo una amiga – el chico decía con calma, aunque igual no podía confesar que tenían una especie de relación de amantes en secreto.

- ¿A que se dedican ustedes?

- Soy jugador de hockey, me había retirado, pero ahora he vuelto a jugar – el peli rojizo se estiró un poco – Kaoruko también es jugadora.

- Ya veo, eso es bueno. Yo soy productor de un grupo DJ, mi novia Saki es la DJ de ese grupo y les va bien, de hecho, han sido campeonas en una competencia nacional.

Mientras ambos chicos seguían con su charla, en el lago, Saki y Kaoruko estaban jugando un poco y cuando decidieron descansar siempre en el agua, flotando.

- ¿No son novios?

- No, él no es mi novio, de hecho, él ya tiene pareja.

- Pero entonces ¿Por qué andan solos acá? – Kaoruko pensó en una excusa ya que no le podía decir que era una escapada de amantes.

- Vinimos a ver este lugar, podemos decir que somos cercanos y nos queremos como buenos amigos, así que decidimos venir.

- Ya veo – Saki sonrió – al menos ustedes dos son felices como amigos y eso es lo importante.

Las dos siguieron con lo suyo y luego de eso, se unieron los dos chicos a jugar con ellas, aunque en el caso de Saki y Shun, estos eran más cercanos, no teniendo miedo de mostrar cuanto se querían.

A diferencia de ellos dos, Kaoruko y Raiden debían ser discretos y solo pasarla como amigos, aunque si no fuera por guardar las apariencias, podrían estar haciendo eso.

- ¡Guerra de caballería! – Saki se subió a los hombros de Shun mientras que Kaoruko lo hizo con Raiden, esto para hacer que las chicas pelearan entre ellas y la primera que cayera, perdería.

La cosa estaba igualada, pero al final, la peli rosa pudo derribar a Saki quien cayó hacia atrás, de suerte, el agua hacía que no sufriera ningún daño.

- Ganamos – Raiden y Kaoruko chocaron sus manos.

- Lo hicieron muy bien, aunque fue más por la condición de ser jugadora ¿no? – Shun ayudó a su novia a levantarse quien empezó a reírse por eso.

Cuando las cosas se calmaron, volvieron a la orilla en donde descansaron un poco antes de que almorzaran para recuperar las energías que perdieron en el lago.

- ¿Saben? Siempre me ha dado como cosa ese bosque – la peli lavanda señaló hacia el montón de árboles un poco alejados de la zona en donde estaban.

- ¿Por qué?

- Yo creo que hay algo vagando ahí, pero creo que es solo mi imaginación, aun así, me da mala espina.

- Bueno, no es como que crea mucho en lo sobrenatural, pero siempre hay cosas que la ciencia no puede explicar – Raiden decía terminando de comer – igual puede que haya algo allá y no sabemos.

La tarde pasó con normalidad y es que los dúos tenían varias cosas en común por lo que siguieron con varias actividades hasta que el atardecer estaba poniéndose.

- Todo ha salido muy bien.

- Sí, no puedo creer que hemos encontrado gente con las que nos llevemos bien de ese modo, aunque en sí, no seamos pareja en sí – Kaoruko y Raiden estaban recogiendo leña mientras que la otra pareja estaba alistando las cosas para encender una fogata.

- Ha sido duro, pero de suerte, estamos solo nosotros – la peli rosa sonrió por ese cumplido y se acercó al peli rojizo, dándole un beso en los labios que encendió un poco las cosas entre ambos.

No perderían tiempo en volver a donde estaba la otra pareja para hacer la fogata en donde todo se miraba muy romántico, especialmente para Saki y Shun.

La noche estrellada le daba un toque más especial. Sin nada de contaminación lumínica, se podía ver una parte de la Vía Láctea, una gran cantidad de estrellas bañando el firmamento.

Eran altas horas de la noche cuando las dos parejas volvieron a sus tiendas a dormir un poco ya que mañana partirían a mediodía, aun así, se levantarían temprano para hacer algunas cosas antes de irse.

- ¿No te molesta que durmamos juntos?

- Sé que no harás nada conmigo, eres un buen chico – Raiden río un poco, aunque Kaoruko salió un momento para buscar una de sus sandalias que perdió.

Cuando se fijó que estaba cerca de la tienda de Saki y Shun, se acercó lentamente para no hacer ruido y despertarlos, pero se llevó sorpresa cuando escuchó pequeños sonidos parecidos a gemidos suaves dentro.

- E-Espera, ¿no creo que ellos estén…? – la portera de Dream Monkeys miró un poco más la tienda y también pudo darse cuenta que se movía un poco de lado a lado por lo que sin más, se fue alejando de poco en poco para evitar ser pillada.

- ¿Kaoruko? – el peli rojizo notó a su amante entrando a la tienda y solo se tiró sobre él – ¿Q-Qué pasa?

- Nada… solo pasa nada – a pesar de la posición en la que se encontraban, Raiden solo la acomodó mejor, además de que tuvo la misma sensación de cuando él y Yu estuvieron juntos.

Para más intimidad, los dos se acurrucaron juntos por lo que cayeron en brazos del dios Morfeo, descansando hasta que el Sol volviera a salir.

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En el ryokan de la familia Mizusawa, Manaka se sentó en su cuarto luego de un arduo día de trabajo y aunque quiso llamar a Kaoruko, se dio cuenta que no estaba, incluso notó la ausencia de Raiden.

- ¿Crees que hayan salido a algún lado? – Ayaka preguntó.

- Quien sabe, a lo mejor Kao y él tuvieron un encuentro y salieron, pero me sorprende que no nos hayan dicho nada – la peli naranja decía.

- Dejémoslo, después de todo, Kao-chan también merece una salida – Manaka asintió, aunque pensó en que era raro que justo los dos salieran.

La Mizusawa mayor no iba tan lejos con sospechar eso ya que no imaginaba en lo que andaba su amigo junto con el peli rojizo.

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Continuará…