Gales suspira abriendo la puerta del coche oficial de estado que se ha detenido frente a ellos para dejar pasar a su madre y a Galia antes de subir él

Galia... no sabe si sentarse delante o atrás porque con el chofer los tres van a ir atrás como sardinas.

La verdad, Gales se va a intentar meter atrás a menos que alguien lo mande adelante ... creo que su madre le va a cerrar la puerta encima y a señalar adelante.

Tan dulce ella... Gales suspira y sube al coche, solo que esta vez adelante y del lado del copiloto con todo el asco del mundo.

—¿Estás bien? —Galia mira a Britania de reojo, ella la toma de la mano y entrelaza sus dedos.

Y la verdad aun sin ver a su madre hacer eso, Gales se cuestiona colgarse en casa ahora que lleguen, siendo que ahora es un paria y por lo visto va a vivir un INFIERNO en los próximos días. Ambos británicos responden a la vez...

—No mucho —susurra Gales.

—Yes —asegura Britania. Gales aprieta los ojos al notar que no le hablaba a él, haciéndose un poco bolita solo contra la puerta. U. G. H.

—Esto... lo lamento —Galia mira a Gales con eso —, intentaremos hacer las cosas lo más fáciles para ti, mon amour.

—¡Que no vas a estar bien! ¡La única aquí que no está bien es Galia! —agrega Britania.

—Brit, no seas mala, esto es duro también para él —discute ella.

—¡Qué va! —Britania mira a la nuca de Gales un poco desafiante.

—Mother... yo no sé qué te bloody hice últimamente, pero de verdad...

—A mí, nada... a Galia en cambio... ¡todo este lío además!

—Thank you, Galia... les estorbaré lo menos posible —Gales suspira detestando a su madre y mirando a Galia de reojo.

—Tú nunca estorbas, cher... ¿Cómo podemos hacer esto más llevadero?

—¡Qué no va a estorbar! —protesta Britania entre dientes, que está tensa y enfadada porque no tenía presupuestado que Galia volviera a casa de Gales.

—Cálmate, cherie —Galia acerca la mano de Britania a sus labios y le da un beso.

Gales mira a su madre de reojo y se le ocurren varias ideas para matarla y descuartizarla. Traga saliva con ese beso porque no es tan fácil nada de todo esto maldita sea.

—¿E-Estas bien tú? —le susurra Britania a Galia sonrojándose un poco.

Ella suspira y asiente, así... resignadamente.

—¿Quieres que escapemos? —Britania frunce el ceño.

—Esto es como... una especie de prueba. Una un poco macabra. Non, non, no quiero causaros más problemas. Siento que todo esto es mi culpa.

Gales las mira de reojo hablar a susurros.

—No es tu culpa, ¡cómo va a ser tu culpa! —protesta Britania —. ¡Es una prueba asquerosa que no deberías tener que pasar!

—Yo fui quien le pidió a Egypt que hiciera eso con Cymru.

—¡¿Y quién iba a pensar que todo esto iba a acabar así!?

—Esto no es tu culpa, Galia —confirma Gales—. Supongo que es culpa más bien de la mala suerte y de alguien que tiene algo directamente contra mí. Ni siquiera es algo que pasara hace poco.

—¿Quién podría tener algo contra ti?

—Aún no lo sé, pero por lo visto más de una persona —Gales mira a su madre de reojo por que piensa que ella, por ejemplo.

—Tu madre no habría hecho algo así —niega Galia parpadeando y mirando a Britania de reojo al notar lo que piensa Gales.

—What?! ¿¡Yo?! —Britania protesta fulminando a Gales.

—No he dicho que lo hiciera ella, pero viendo lo enfadada que está... —Gales suspira.

—Es que esto es también difícil para ella—explica queriendo echarse adelante y hacerle un cariñito, pero se reprime—. Mañana vendrá Suisse a traerme mis cosas. Le he pedido a Germania que te traiga algo a ti también, aunque le he dicho que no entre a tu cuarto sin tu permiso, que luego le llamaras y le dirás qué es lo que quieres.

—What the hell quería Germania ahí, por cierto? ¿Qué has hablado con él?

—Solo necesitaba... Österreich estaba muy enfadado esta mañana, creo que es un video de los de Lili.

—Lo es —asegura Gales desde enfrente.

—Has dicho que tú querías hablar con él... —insiste Britania.

—Pues de Österreich —Galia baja la cabeza un poco culpablemente por la acusación y Britania la mira de reojo.

—¿Por qué estaba Austria tan enfadado? —pregunta Gales.

—Pues por los videos, no se supone que tenga que pasar esto —explica la rubia.

—Deberían avisar a lo que uno se expone en esa casa.

—Supongo que van a cambiar algunas cosas a partir de ahora.

—¿Y Germania que ha dicho de todo esto? —pregunta Britania.

—Que Prusia pide disculpas —responde Galia.

—Ya, bueno... —Britanina pone los ojos en blanco.

—Ellos podrían saber quién ha causado esto —agrega Gales girándose a Galia.

—Supongo que sí... —la gala suspira y baja la cabeza.

—Quizás podrían contarte... —propone Gales.

—¿A mí? —ella le mira.

—Pues... a mí no van a contarme, pero tú eres su abuela.

—Puedo llamar luego a Lili si quieres, igual iba a hacerlo.

—Necesito saber quién ha sido... —Gales asiente.

—¿Es muy importante?

—Es que es alguien que tenía muchas ganas de arruinarme —Gales suspira—. Y ha sabido conseguirlo magistralmente.

—Lo lamento mucho —Galia suspira con eso porque aún se siente culpable, aunque le hayan dicho que no es su culpa.

—Es que no es tu culpa... es culpa de quien mando el video a la fuente de todo esto. Que no sé quién es. Podría además querer arruinarte a ti.

—¿A mí? —levanta las cejas, porque no había pensado en eso.

—Pues este escándalo... vamos, yo entiendo que no te afecta tanto como a mi porque tú eres la víctima aquí, pero...

—¿Pero crees que alguien me quiere algo malo? —pregunta preocupada.

—Supongo que... tu eres únicamente daño colateral —Gales se encoge de hombros y ella suspira.

—Nadie tendría por qué quererte algo malo, Galia... todo mundo está preocupado por ti —asegura Britania acariciándole un poco la mano.

Ella le sonríe.

—Estoy de acuerdo con Mum, no creo que tú seas el blanco del odio de nadie —Gales la mira de reojo y le sonríe un poquito también.

—Merci.

—Bueno, aunque parece que el parlamento británico sí que nos odia a todos un poco... con estos "planes de mitigación" —agrega Gales.

—Yo espero que Alba no le rompa el corazón a Belgium —admite Galia, porque eso también le preocupa.

—Más vale que no haya huido a las highlands... quizá deberíamos hablarle.

—Pfff ¡qué va! Ojalá con esto se deshaga de ella —se encoge de hombros Britania.

—A lo mejor deberías llamarle, sí —pide Galia a Gales.

—Ahora que lleguemos a casa... —responde él sin muchas ganas, la verdad.

—Entonces... ¿Germania vendrá mañana otra vez con mis cosas? —cambia de tema Britania.

—Sí, pero tienes que llamarle —Ella asiente.

—Le llamaré —Britania la mira de reojo.

—¿Cómo vamos a organizarnos en casa? Pueden quedarse ustedes en el cuarto... principal. Yo me iré al otro —Gales se gira a mirar a Galia.

—No, pero... tus cosas... —Galia le mira con eso porque tampoco quiere echarlo.

—Pues las saco si es necesario —le mira, desconsolado.

—No, no, es mejor que nosotras... —aprieta los ojos.

—V-Vale —Gales se humedece los labios con ese "nosotras". Asiente.

—Es lo más fácil, nosotras iremos al otro cuarto. E-es tu casa ahora y yo... No sería justo pedirte esto.

—L-La casa es nuestra, Galia... D-de hecho, habría que hablar qué hacer con ella... quizás venderla.

—Bueno, ya lo hablaremos eso —aprieta los ojos.

—Quizás podríamos aprovechar también para dividir las... c-cosas.

—O-Oui... bueno, ya veremos —aprieta los ojos porque sabía que le iba a pedir esto y no está muy segura de querer hacerlo todavía.

—Tampoco tenemos por qué hacerlo ahora si no quieres... —Gales parpadea al notar la cara que pone

Galia asiente, aunque por otro lado, que esté aquí Britania puede ayudarla a que no sea tan pesado esto para ella... o puede hacerlo más porque Britania está todo el rato defendiéndola demasiado y seguro empieza a decirle a Gales que TODO debería quedárselo ella y... ugh.

Sí, eso sí te puede pasar. Britania va a quitarle hasta los calzones.

Sigh...

—Vamos a ver, nada urge. Sospecho que vamos a tener más bien tiempo de sobra —Gales aprieta los ojos.

—Deja de hacer drama, Cymru... tú vas igualmente a irte a trabaje —replica Britania.

—Pero no te preocupes, no tocaremos nada mientras no estés —añade Galia.

—UGH, trabajar... —Gales aprieta los ojos... pero aun así mira a Galia y sonríe un poco con esa aclaración—. Thank you.

—Iremos de paseo o algo así, hay lugares muy bonitos en Cardiff —Ella sonríe también y mira a Britania, que se sonroja.

—Ya hemos ido a algunos, solo que con Cymru.

—Por eso, podemos ir solas.

Britania sonríe un poco y Gales piensa que... de verdad, o sea va a ver florecer el amor de su madre con Galia delante de sus ojos. OJOS EN BLANCO.

—Eso va a ser divertido —asegura la británica sonrojándose un poquito y Galia le sonríe de vuelta.

—Procuraré estar en la casa el menor tiempo necesario para no molestarlas.

—Perfect —asiente Britania tan malévola.

Galia suspira otra vez con eso, pero no protesta esta vez.

Gales está casi con la mano en la manija de la puerta desde que entran al país, hasta la puerta de su casa, queriendo bajarse y sigue habiendo gente alrededor de la casa cuando llegan.

El chico aprieta los ojos y es que seguro se les acercan varias personas al verlos, a hacer fotos y a asediarles con preguntas, pero abre la puerta del coche y se baja... y va a por Galia.

UN MILLON de fotos más.

Le ofrece la mano para que se la tome al salir, nervioso del todo, maldita sea y ella lo hace naturalmente, mirando dentro.

Britania frunce el ceño, la suelta y se baja por la otra puerta.

Galia la mira desconsolada, pero sale por el lado de Gales y sonríe a la prensa saludando suavemente como si no pasara nada.

—Excuse us... no tenemos ningún comentario —Gales la abraza de la cintura como tantas veces, acercándola a él un poco y saludando levemente también.

Galia se deja guiar yendo hacia la puerta sin añadir nada. Gales saca las llaves, todo nervioso, se le caen, las recoge...

La rubia saluda en la entrada levantando la mano y manda algunos besos para no tener que responder preguntas. Britania es la primera en entrar metiéndose casi de golpe detrás de Gales en cuanto abre la puerta.

La gala acaba despidiéndose de la prensa entrando la última. Dentro, las luces están apagadas.

Gales se va DIRECTO al mueble bar, sin siquiera prender las luces.

Luxemburgo está con los auriculares en los oídos, tecleando en el portátil en la mesa del comedor, haciendo pompas de chicle.

Britania pega un gritito al verle porque no esperaba a nadie.

Luxemburgo levanta la vista y las cejas al notarles ahí. Hace estallar la pompa de chicle y se lo mete a la boca de nuevo, quitándose los auriculares.

—¿Ya estáis aquí? Dadme un minuto —pide tecleando un poco más deprisa.

La verdad, Gales no se entera del todo sin prestar atención al comedor enfocado en servirse alcohol. Aunque escucha una voz masculina familiar que... le hace girarse, copita en mano.

Por un momento pensamos que escupiría lo que estaba bebiendo.

La verdad... escupe el trago en cuanto le ve. Queda muy apropiado para ser británico...

Exacto. Gracias.

—En serio, solo acabo este mail y estoy... hay pizza en la cocina —sigue el flamenco sin dejar de teclear.

—Luxembourg! —exclama Galia levantando las cejas en cuanto le ve. Se acerca a abrazarle y a darle dos besos.

—L-L-Lux! —susurra Gales y es que la mezcla de alivio, alegría... Y vergüenza de que este ahí. Deja la copita en el mueble bar y se acerca un poco a Galia, sonrojándose.

—What the... hell! —Britania levanta una ceja.

Luxemburgo le da a Galia sus dos besos sin dejar de teclear y mira a Gales de reojo cuando le oye, parando y sonriéndole un momento.

Gales... es que... casi hasta se le humedecen los ojos.

—En serio, ya casi estoy —insiste el flamenco.

—Estas aquí aún... —es que la emoción en la voz.

—Oui, oui... —aprieta los ojos el flamenco—. Ya lo sé, pero no se ha ido la prensa y he hablado con mi equipo y hemos dicho que... O sea, he estado trabajando desde aquí todo el día. Te pagaré el wifi de este mes.

—No, hombre... no. No... —es que quiere ir ahí y abrazarte, de verdad. Sonríe sincera y ampliamente por primera vez desde que salió de la casa en la mañana.

—Prometo que he comido pizza y no he abierto luces ni ventanas. Os agradecería a todos que no abrierais las cortinas. De hecho, por favor, cerrad las de esa ventana, llevo todo el día medio escondido sin casi poderme mover para que no me vean —señala cual.

—Bloody hell, ¡es que estás aquí! —Gales se ríe un poquito hasta tontamente—. Deja cierro todas las persianas de madera para que no vean dentro.

—No, no. Solo las cortinas, no quiero que deje de entrar la luz... ¿Qué os han dicho? —finalmente cierra el portátil.

—Puras desgracias y completos desastres —ahí va a cerrar, ánimos renovados.

Britania mira a Galia de reojo y se sienta en la mesa del comedor, frente a Luxemburgo.

—Belbel me ha contado antes... oye, ¿qué has hecho con tu teléfono? —pregunta asintiendo.

Galia se siente muy rara aquí, de hecho, mira alrededor y se le humedecen un poco los ojos, decide ir al baño. Britania mira lo que hace Galia y frunce un poco el ceño.

—Mi teléfono lo tiene Scotland Yard... y dudo que me lo devuelvan. Pero... le he robado este a un guardia —saca uno de su bolsillo. Luxemburgo parpadea varias veces con eso.

—¡No puedes ir robando teléfonos a la gente, Cymru!

—No iba a poder comprar uno y este no saben que lo tengo yo. Solo no sé cuál es el número...

—Los teléfonos llevan localizadores, ¡sabrán que está aquí!

—Ehh... really? —le mira, mira al teléfono—. Bueno, igualmente no tenía tu número anotado en ningún lado y no pude llamarte y...

—Te compraré uno en internet. Igualmente he comprado algunas cosas. Llegarán mañana.

—¿Aquí? ¿Has comprado cosas para que lleguen aquí? —Gales le sonríe un poco y se acerca a él, es que le ha cambiado completamente el semblante desde que llegaron.

—Oui. De hecho, son cosas para aquí.

—¿Qué cosas? ¿Puedes comprar un TELEFONO y que llegue aquí? Really? —el galés sonríe, le mira y se pasa una mano por el pelo y por el amor de Dios, ¿podrían darle un abrazo?

—Ehm... mais oui.

—Nunca he comprado nada en internet —sentencia Gales intentando ver cómo... hacer que... o sea... si se parara o algo. Vacila.

—No muchas cosas, lo prometo —le sonríe.

—Puedes comprar todas las cosas que quieras, no hay problema —sonríe de vuelta aún más y estira una mano un poquito hacia él, luego la quita. Vacila OTRA VEZ.

Britania... parece que le está leyendo el pensamiento porque carraspea. Luxemburgo iba a tomarle la mano, pero se gira a ella.

—Hello —saluda la pelirroja.

—¿Qué hay? —le sonríe a ella.

—No sabíamos que ibas a estar aquí, Cymru no nos dijo —se sonroja un poquito.

—Ya, Cymru tampoco lo sabía. He intentado avisarle, pero no tenía el teléfono.

—Ya, claro... —fulmina un poco a Gales porque odiamos a Gales este día.

—Quoi?

—Pues que eso quiere decir que ¡estabas aquí desde antes! ¡No soy tonta!

—Yes, mum, estaba aquí —Gales hace los ojos en blanco un poco hasta el gorro de su madre.

—¿Y...? —pregunta Luxemburgo sonriendo cuando Galia vuelve del baño.

—Pues... pues... ¡No deberías! —protesta Brintania. Gales se gira a mirar a Galia, que le sonríe un poquito.

—¿Por qué no? —Luxemburgo inclina la cabeza.

—Pues porque... es muy bloody pronto—sigue Britania, incansable.

Gales se le acerca un poquito a Galia y le sonríe también, un poco más tranquilo ahora.

—Mmm... Pues ¿quieres saber un secreto? Ven, ven —Luxemburgo le hace gesto de que se acerque. Britania frunce el ceño, pero... se estira por encima de la mesa—. Te conviene que esté aquí y le distraiga si quieres tirarte a tu novia —le susurra.

—Shut up! —grita y se SONROJA echándose atrás y casi cayéndose al suelo.

Luxemburgo sonríe y luego mira a Gales esperando que le pregunte que le ha dicho. Gales, que iba a preguntarle a Galia si estaba bien, se interrumpe levantando las cejas con el grito de su madre.

—What the... hell le acabas de decir?!

Luxemburgo mira a Britania a ver si le da permiso para contarle. Britania abre y cierra la boca muy apasionadamente mirando a Galia súper sonrojada y ella parpadea, mirándolos sin entender.

—Ugh, venga, ¡dime! —protesta un poco Gales.

La verdad, Luxemburgo vacila un momento mirando a Galia de reojo, porque...

—¡G-Galia! —suelta de repente Britania, levantándose. Ella le mira—. Ven, vamos... vamos arriba a ver el cuarto —La toma del brazo y tira un poco de ella.

Luxemburgo se ríe con eso y Galia parpadea, pero vale, la sigue. Gales levanta una ceja.

—What the hell ha sido eso?

—Bueno, estaba quejándose de mí aquí y... he tenido que ahuyentarla —se encoge de hombros, sonriendo.

—Exitosamente... —le mira a los ojos y es que ¡ahora sí que quiere echársele encima!

—Soy bueno en ello —sonríe de ladito—, tengo mis trucos.

—Es decir que si estamos aquí... es porque no me has querido ahuyentar... —estira un poquito otra vez la mano hacia él, taaaan torpe.

—Bueno, podría decirte lo que le he dicho a ella y tal vez...

—¿Pues qué le has dicho? —Gales levanta las cejas.

—Que voy a hacerte guarradas. En el culo, sobre todo.

—WHAT THE HELL?! —el sonrojo absoluto, inmediato y EVIDENTE.

—¿Ves? —se ríe.

—¡No le digas esas cosas a my mother! —se ríe y se tapa la cara sentándose en la mesa del comedor junto a su computadora.

Luxemburgo vuelve a reírse y se incorpora un poco hacia él.

—No tienes IDEA de lo feliz que me hace... que estés aquí.

—¿Han sido muy duros? —sonríe y le tiende la mano él sí para tocarle la cara.

—Ha sido terrible, he tenido que... decir cosas TERRIBLES —él estira el cuello casi en cuanto puede para que le toque más aún.

—¿Cómo cuáles? —le acaricia la cara y le acerca un poco hacia sí.

Baja las manos de su cara para intentar abrazarle casi cayéndosele encima Luxemburgo parpadea con eso porque iba a darle un beso, pero vale, le abraza.

—Tuve que decir frente a medio parlamento que fui un marido terrible, impaciente, incompleto, asqueroso... me preguntaron si abusaba de ella.

—Oh... —deja de sonreír tanto y le apapacha un poco.

—Pero estás aquí y... es que nada de todo eso importa ahora mismo —sonríe—. Pensé que no te iba a volver a ver no sé en cuanto tiempo...

—¿Por?

—Tengo prohibido verte —le toca un poco en la espalda, le abraza más y... le mira los labios.

—Ah, ya… de hecho eso va a ser un problema en cuanto consiga irme...

—No vas a irte... por ahora no vas a irte. Cuando te vayas, iré a verte disfrazado de mujer si es necesario.

—¿Vas a secuestrarme? —se ríe.

—Raptarte, de hecho... porque es con fines sexuales —cejas, cejas, se sonroja.

Luxemburgo se acerca a besarle y Gales se lo COME.

C-Cielos. Vale, no se lo esperaba, responde como buenamente puede.

Es que me gustaría poder ponerlo de manera más sutil pero la verdad, se lo come como si no hubiera mañana.

No, no, está bien. Va a acabar vuelto a echarse para atrás arrinconado en la silla con Gales sobre él.

Sí, demasiado vigor, lo lamento, aunque termina por ser un beso un poco menos atascado después de unos segundos a uno un poco más sentido. Ahí es cuando sientes que los británicos son una fuente absorbedora de amor infinito.

La verdad, Luxemburgo... Bueno, Gales se lo lleva por delante. Intenta abrazarle o acariciarle para calmarle un poco en modo así de "calma, calma, estoy aquí"

Lo sentimos es que sí ha sido un mal día y lleva todo el rato sintiéndose súper solo y abandonado por todo el universo y te quiere, de verdad, necesitaba amor. Se separa antes de matarle.

Vale, vale, solo que ahora pues están ahí las otras dos, pero en serio, luego. No seas como tu hermano.

—I-I-I... I-I'm sorry... —susurra al separarse un poquito bastante renuentemente, juntando la frente con la suya.

—¿Por? —sonríe, ojos cerrados.

—E-El... beso. Intenso —le acaricia la cara—. ¿Te aplasto?

—La pasión. Los he visto mejores.

—Oh, come on... —Gales levanta las cejas con eso y se separa solo lo justo para mirarle a los ojos—. P-Pues... poca pero concentrada.

—Sí, hombre sí, sí que me ha gustado —se ríe otra vez y le mira.

—Pero has tenido... "mejores" —medio protesta, picadillo

—Pues... sí. Ayer noche, por ejemplo, con un poco menos de ansiedad...

—Ah... vale, si son míos no es tan grave —sonríe un poquito y Luxemburgo vuelve a reírse con eso—. Pero no... Es por falta de pasión, créeme, creo que es el beso más pasional que he dado en mi vida. Angustia, eso sí. Y ansiedad... y ahora siento que todo está mejor, pero no del todo, necesito más besos y mimos.

—Ya me está amenazando. Igualmente me corta un poco que estén aquí... así que bueno, no te sientas muy rechazado.

—Es raro... —se mueve un poco porque siente que va a aplastarle del todo—. Todo es raro, en teoría lo que quieren es que Galia y yo parezcamos una parejita feliz.

—Uy, pues con tu madre... Yo aún puedo comportarme, pero...

—Es terrible, TERRIBLE mi madre. En serio no sé por qué esta TAN ENFADADA conmigo y territorial.

—Mmmm... ¿Tal vez porque el parlamento británico quiere que seas la parejita feliz de su nueva novia? ¿No estarías tu enfadado si me lo pidieran a mí con ella?

—Querría matar a Mónaco si la veo cerca de ti —Gales aprieta los ojos.

—Ahí tienes tu respuesta.

—Ya, ya... pero ¡de verdad no es mi culpa!

—Y aun así... pero venga, no creo que ella sea lo más difícil de manejar.

—Pues... tengo prohibido tener novio, igual que Eire. Cualquier cosa que favorezca a otra nación está terminantemente prohibida.

—Me refería más a que vas a tener que salir a solas con ella para que te vean todos, supongo.

—Creo que llevamos años yendo los tres a varios lados. Así que seguro que tendré que salir con mi madre y con ella. ¿T-Tú vas a estar bien con eso? —le mira, preocupado.

—Vas a llevarte a tu madre a... —Parpadea un poco.

—Ya acarreaba yo a mi madre... con frecuencia y muy a mi pesar. Ahora dudo que quiera despegarse.

—Vale, vale, no me opongo a eso —levanta las manos.

—Claro, que vaya yo con chaperón...

—Pues me parece que dadas las circunstancias son ellas las que van.

—Esto es un desastre —Gales suspira —. Quizás deberías empezar a "salir con my Mum" bromea.

—¿Quoi?

—Así habría pretexto para salir los cuatro. Solo... con distintas parejas de las que todos creen. No vayas a salir con my mother, que es una zorra que sí que hace esas cosas.

—No hables así de tu madre... ¿sabes qué me haría Belbel si empezara yo... en algún modo...?

—¿Belbel? ¿Sabes que te haría YO? —protesta Gales levantando una mano y acariciándole el cuello—. Esto es un desastre.

—Aun le temo más a mi hermana —se ríe con eso acercándosele un poco.

—¡Bli bli bli! —ojos en blanco —. Quizás deba empezar a amenazarte con NO hacer cosas.

—¿Cómo cuáles?

—Darte besos... contarte historias. Reírme de tus chistes.

—¿Por qué ibas a dejar de hacer eso? —Levanta las cejas.

—Para que me... temas a mí —sonríe un poco.

—Mmmm... Igual no creo que seas capaz, así que... —se encoge de hombros y sonríe.

—Por supuesto que. Pff, vale, no, no soy capaz —se ríe un poco y se acerca a darle un beso.

—¿Ves? Soy demasiado encantador.

—No tanto, tampoco te me creas mucho —le da un besito en los labios.

—Anda que no —sonríe y le da otro igual.

—E-Es que no solo no me has dejado sino compraste cosas para... quedarte. ¿Cómo no vas a parecerme ENCANTADOR?

—Son cosas para la casa, más bien. Y ropa, sí, porque no sé cuánto va a durar esto —se ríe con eso.

—¿Qué cosas para la casa? Oh... Deja te digo, que ¡me van a obligar a TRABAJAR!

—¿A trabajar en qué? —levanta las cejas.

—Con ENGLAND. Me niego. No voy a ir mientras estés tú aquí.

—Cymruuuu, tienes que hacer lo que te han dicho.

—Si me voy mañana quizás cuando vuelva ya no estés. Ni siquiera puedo hablarte, no tengo ni teléfono. Me niego —le abraza.

—Mañana tendrás uno... ya lo he comprado, mira —le muestra el portátil.

—What? Pero si... casi ni has... aún así! Mañana no, no quiero trabajar. Iré pasado.

—¿A qué hora tienes que ir? Puedo usar un servicio especial para que me lo traigan antes de que te vayas.

—¡Si me lo ven me lo quitaran! ... no me hagas ir a trabajar con England. ¿Sabes que van a echarme del club?

—Nadie va a quitarte un teléfono seguro. Venga...

—Se acabó el golf también.

—Bueno, esto no va a durar para siempre, seguro todo vuelve a la normalidad después de la boda.

—Tampoco sé si va a haber boda. Tengo que hablar con Alba, desapareció con Eire y no sé a dónde. England está furioso conmigo y Eire también… seguro tú hermana también.

—Bueno... sí, pero estaba esencialmente preocupada por la boda. Le he dicho que tenía que hablar con Ecosse.

—Eso va a ser un desastre... Alba estaba histérico, se ha negado a cooperar.

—Ya... algo me ha dicho —aprieta los ojos.

—Aún no sé quién pudo hacerme esto.

—Hablé con Lili sobre eso.

—Ah... ¿y? —le acaricia un poco los hombros porque si ahora puede tocar...

—No me dijo quien, pero dijo que sí había otro comprador además de mí, así que puede ser que no haya sido una filtración interna en mi equipo.

—¿De tu equipo? Ohhh... ¿¡esto podría ser tu culpa?!

—Pues he revisado y sería MUY MUY extraño. Pero soy un sospechoso, desde luego.

—Ojalá fuera así —Gales sonríe un poco.

—Quoi? ¡NO! ¡Sería un desastre!

—¿Por? Yo me sentiría un poco menos mal que todo te vaya mal desde que estás conmigo.

—¿Cómo? ¡No! Sería un enorme problema para mí que alguien en mi cámara...

—Ya... ya —Gales suspira—. Aún necesito averiguar quien fue —le acaricia el cuello y le abraza repentinamente otra vez.

Luxemburgo levanta las cejas y le abraza otra vez.

—Es que, estás aquí —le hunde la nariz en el cuello y le aprieta contra sí

—Pues no he podido irme... pero sí —sonríe porque es bonito que se alegre de tenerle ahí.

—Menos mal. Mi día pasó de ser un desastre a ser un día no tan malo y con un final hermoso y feliz.

—Eso me recuerda que hay que ir a buscar los resultados del médico y que va a ser un desastre con todo este rollo.

—Es casi imposible que vaya yo... —Gales aprieta los ojos.

—Pues yo no puedo salir de aquí...

—Quizás puedo decirle a Galia que si me acompaña por ellos...

—Qué bonito.

—Y-Yo iré por ellos —Gales aprieta los ojos.

—Es que seguro te van a seguir. Llamaré y diré que los envíen a mi despacho.

—Puedo perder una pista y disfrazarme... Cielos, lo siento, esto TODO está siendo un desastre.

—No van a... No, solo faltaría que además te pillaran disfrazado para hacerlo todo peor y más sospechoso.

—Es que con esa idea... una vez te vayas de aquí no vamos a volver a vernos más —le mira, todo preocupado.

—¿Por?

—Porque la regla es clara y si sigo la regla no puedo verte... vamos a tener que arriesgarnos un poco.

—Pero tienes que trabajar, dile a England que te ponga a cargo del Brexit y de las cosas de la unión.

—Yo no trabajo... no soy bueno en ello y no te va a gustar —Gales suelta un gruñidito inconforme y se sonroja un poco.

—Venga, eres inteligente y creativo, seguro puedes hacerlo bien.

—Sé que decirte esto a ti es inconcebible, pero no me gusta, nada. Ugh y una cosa es hacerlo contigo y otra muy distinta es tener que ir a hacerlo con Germany. Ugh.

—Le pediré a Allemagne ir yo.

—Y nos besaremos toda la reunión. Vale —sonríe un poco.

—Nooon —se ríe.

—Va a tener que convencerme a besos de que trabajemos —le da un besito en el cuello.

—No uses tu inteligencia y creatividad para HUIR del trabajo —le riñe sonriendo y moviendo la cabeza para que llegue mejor.

—Llevo toda mi vida haciéndolo, sweetheart —no para con los besitos.

—Pues nooo... además, darte besos para convencerte de trabajar es súper contraproducente.

—No lo es, podrías convencerme de muchas cosas con besos, debes intentarlo más... —le da una lamidita donde ha aprendido ya que le gusta—. ¿Sabes? E-England no va a ayudarme.

—Lo único que voy a conseguir es que me pidas más y más besos —suelta un suspirito de satisfacción y luego le mira.

—¿Y dónde está el problema de eso?

—Que el plan es conseguir que trabajes.

—Entonces ¿ahora pretendes solo trabajar conmigo? Con lo intenso que eres... ¿y después de trabajar los besos?

—Exacto, así que más vale que seas súper eficiente y súper diligente y me dejes completamente satisfecho o no habrá tiempo.

—Te conozco lo bastante como para asegurar que no nos volveremos a besar nunca.

—No me conoces lo bastante entonces —se ríe con eso.

—¿Recuerdas cual era mi rol en tu vida?

—Ahora se giran las tornas...

—Yo era tu distractor oficial... esto va en contra totalmente de ese principio.

—Ahora yo soy tu... concentrador oficial.

—Ugh... no quiero. ¡Tú eres mucho más intenso y tajante!

—¡Como si tú no lo fueras!

—Yo SIEMPRE te doy "unos minutos más"

—Venga, esto puede tener su parte romántica.

Gales le mira en plan... convénceme.

—Que siiii, aunque me mires así.

—Con tal de... verte, iré a pedirle a England que me asigne Europa. Cuando ya no te pueda ver aquí.

—¿Ves? sabía que encontrarías la parte buena.

—Lo que quiero es verte —se sonroja—. No es REALMENTE que quiera... Ugh. Trabajar.

—Al final va a gustarte eso tambiéeeeeeen

—Nooooo... ¡imagínate que acabo como tú! Eso sería un bloody peligro. ¡No! Yo no trabajo... ¡es mi esencia!

—Además, si me impresionas con el trabajo es todo un qué. Eso me ofende un poco.

—Es que no voy a impresionarte con el trabajo —aprieta los ojos —. ¿Qué te ofende?

—¿Por qué no? Que digas que sería horrible acabar como yo.

—Sería horrible que los DOS fuéramos workaholics. Nunca nos haríamos ni el más mínimo caso.

—¡Claro que no!

—Yo me encargo de despegarte de la computadora, ¡ESE es mi trabajo!

—Ese trabajo te lo has auto asignado.

—Ahora no te gusta...

—Pues verás... no es que no me guste, pero...

Gales levanta las cejas un poco, esperando que complete la frase.

—Pues a mí me gusta trabajar.

—No, a ti no solo te gusta trabajar.

—No solo me gusta trabajar.

—A ti te jala el trabajo como un agujero negro —le sonríe.

—Eso sí, pero... hay más cosas que me gustan.

—¿Cómo cuáles?

—Los pepinillos.

Gales abre la boca, y se sonroja DEL TODO. Luxemburgo se ríe un poquito.

Vale, es bastante impresionante que le dejes mudo. Se le esconde en el cuello después de unos segundos y el flamenco le acaricia la espalda.

—Necesito ponerte a ti al menos un nombre cariñoso —susurra después de un poquito.

—Pues no sé a qué esperas.

—Solo se me ocurren sobrenombres... demasiado halagadores en comparación a pepinillo.

—¿Cómo qué?

—No te voy a llamar... my sweet whiskey o my beautiful boy.

—¿Porque no?

—Pepinillo —se sonroja.

—Ese es el tuyo.

—Preferiría un apodo más refinado para ti. Algo así como... my Sovereign.

—Sovereign— repite

—¿Sabes qué es?

—¿No es soberano?

—A principios de mil ochocientos sacamos una moneda llamada... The Sovereign. Era una preciosa moneda... de oro —hace un círculo con dos dedos y sonríe.

—Aja...

—Tú eres así, brillante y dorado, reluciente, bloody perfect-

—Que va —Se ríe otra vez.

—Y yo un goddamn pepinillo...

—Aun así, lo del pepinillo me parece más versátil porque no eres tú exactamente si no...

Gales se sonroja y se lleva las manos ahí de golpe.

—Eso mismo —besito.

—Ugh. Al menos parece gustarte el pepinillo.

—Ya te he dicho que sí.

Gales hace una pequeña pausa y le mira a los ojos. Sonríe. Luxemburgo parpadea un poco con esa pausa.

—I love you...

—Que tonto eres —igual se sonroja.

—Además, eso...

—Pero bueno, un poquito sí que te quiero.

—Te estas enamorando... —sonríe un poquito, sonrojándose también.

¡Alaaaaaaa! ESO SI LE SONROOOOOOJA lo haces a propósito.

Pues de alguna manera de tiene que defender este muchacho. Gales le acaricia la mejilla y sonríe, sinceramente con absolutos ojitos de corazón.

—Ugh, no tanto.

—Yo sí, muchísimo...

—Ah, ¿sí?

Gales asiente, completamente estupidizado, puedes devolverle su cerebro, ¿por favor?

Nopi, aunque podemos devolverles a las chicas.