Hate nu uchū o nagareboshi ga
Furikaera zu ni yami e mukau
ā Kimi mo kon inochi o chirasu made susumu no ka?
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kizutsui ta senshi tachi yo
Kin no hikari kesa nai de
Katachi no nai seiza no namae o
Hito wa dare mo ga koi to yobu yo
ā Shinjitsu no kizuna wa kanashii hodo tsuyoi kara
Todoke namida sekaijū o
Nurasu hodo ni tomedonaku
Moshi kimi o ushinau nara
Waga kokoro wa yami ni
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kagayakeru senshi tachi yo
Dōka hikari kesa nai de
.
Había llegado el momento de partir hacia un nuevo destino, Honoka estaba preparada y aunque quiso quedarse un día más para que Keiji se recuperara del todo, el peli azul no quería y es que lo importante, según él, es que venza a los Losts para acabar con toda la maldad de las medallas.
Junto con Yukiho y Soji, el grupo de 4 decidió guardar sus cosas y sin más que perder, se fueron del pueblo pesquero con rumbo a su siguiente sitio en donde podrían derrotar a los Losts.
El camino en moto fue bastante normal, incluso en un momento, se detuvieron a descansar un poco, así como dejar que sus motos se enfriaran un poco.
- ¿Trajiste suficiente dinero para este viaje? – Honoka decía a su hermana menor estando a su lado.
- Tomé mis ahorros y bueno, con eso ando.
- Yo igual, antes de irme, me escabullí en mi cuarto tomando los ahorros que tenía y con esos, he estado viajando, aunque en lo que más gasto es en gasolina para la moto, pero sé que dentro de un tiempo ocuparé gastar en aceite.
- Yo traje algo de aceite, si quieres puedo compartir.
- ¡Gracias Yukiho!
Dejando ese tema a un lado, ambos chicos estaban descansando al igual que las féminas y aunque no hablaron de mucho, todo estaba bien entre ellos.
El grupo volvió a partir hacia rumbo desconocido, aunque lo que no sabían es que alguien los estaba siguiendo y en un momento, la persona que les seguía el paso se les fue acercando hasta que Honoka reaccionó rápido.
- ¡¿Quién anda ahí?!
- ¿Sentiste algo?
- Vaya, supiste rápidamente que era yo, así que quiero que sepan que vengo en son de paz.
- ¿Quién es hermana?
- Antínoo – al mencionar su nombre, justo apareció la figura del Lost quien hizo una pequeña reverencia ante el grupo de 4.
- ¿Antínoo? ¿Es un Lost?
- Oh vaya, parece que tenemos a más personas contigo, Pegaso – Antínoo decía riendo un poco – y espero que no sea una Rider porque no veo madera en ella.
- ¿Qué no soy una Rider? Te mostraré que lo soy – la castaña se colocó el cinturón.
- ¡Espera Yukiho! – Honoka no pudo detener a su hermana quien activó su medalla haciéndola transformarse en Kamen Rider Celeris con la cual se lanzó hacia Antínoo.
El Lost esperó a que la castaña se acercara más a él y cuando fue el momento, logró quitarse a Yukiho de encima y asestarle un fuerte golpe en su estómago que la dejó sin aire por un momento.
- ¡Yukiho! – Honoka se lanzó para pelear – ¡Henshin!
La batalla entre Honoka y Antínoo inició por lo que ambos chocaron poderes, pero la Rider se dio cuenta del poder que poseía el Lost.
- Eres fuerte Pegaso, pero no creas que esto ha acabado aquí – el sujeto tomó a la peli jengibre del brazo y comenzó a apretarla con fuerza al punto en que la oji azul sentía como es que se le iba a quebrar.
- Kousaka-san.
- D-Demonios… ¡Forma Belerofonte! – el cuerpo de la chica mutó de nuevo a lo que con su nueva forma, logró quitarse de encima a Antínoo.
- Eres fuerte, pero no por mucho tiempo – el Lost fue hacia Honoka y de nuevo se inició una batalla dura entre ambos.
Antínoo poseía una fuerza bastante grande, así mismo, la Rider no se quedaba atrás por lo que seguía en la lucha hasta que en un momento, le dio una patada a la chica que la dejó sin aire así como a Yukiho, pero no cayó tan fácilmente como su hermana ya que logró acceder a más poder.
- ¡Forma Zeus! – accediendo a su transformación más poderosa, emitió una gran cantidad de rayos haciendo que el Lost se hiciera a un lado.
Con su arma principal, el Keraunos, se levantó y lanzó varios de estos a Antínoo el cual esquivó muchos de estos, no obstante, uno de los rayos le impactó en el cuerpo haciendo que se cayera al suelo con una quemadura en uno de sus brazos.
- Carajo.
- ¡Es tu oportunidad Honoka-san! ¡Hazlo! – Soji gritó a lo que la peli jengibre preparó su rayo más potente y lo iba a lanzar contra su enemigo, pero este fue más rápido.
- ¡Corona de Laurel! – una serie de hojas envolvió el cuerpo de Antínoo haciéndolo desaparecer del lugar, justo cuando el rayo de la Rider impactó el suelo.
- Escapó.
- Demonios, se fue antes de que lo rematara.
- De suerte logré darle un golpe en el brazo por lo que está herido, aunque no es una victoria – Honoka volvió a la normalidad y de inmediato fue hacia la castaña – Yukiho, ¿estás bien?
- S-Sí, me dejó sin aire un rato, pero no fue nada, estoy bien.
- Menos mal, así que vamos a descansar luego de esto, literal no me esperé que fuera a hacer algo así – Keiji decía a lo que todos se tomaron otro descanso, pero fue rápido a lo que sin más, regresaron al camino para seguir su curso.
.
Nara, Prefectura de Nara.
Nara es una ciudad pequeña y apacible y muchos consideran que es de las que mejor conservan el espíritu tradicional de Japón. Por ello, es uno de los destinos turísticos más importantes de Japón debido a la gran cantidad de templos antiguos y por la buena conservación. Sus templos más notables se hallan en el Parque de Nara. Los templos y ruinas de Nara forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, desde el año 1998, formando el conjunto llamado Monumentos históricos de la antigua Nara, y estos son: Hōryū-ji, Tōdai ji, Kōfuku-ji, santuario Kasuga, Gangō-ji, Yakushi-ji, Tōshōdai-ji y los restos de palacio Heijō.
Además, la zona era conocida por sus ciervos salvajes, además de que eran muy queridos en la capital.
Llegando a la zona, el cuarteto se fue en busca de un sitio en donde ambas chicas dejaron sus motos y anduvieron por la zona.
- Pues se ve todo normal, no sé si por aquí haya algún Lost, pero hay que estar atento.
- ¿Cómo es que encuentras a los Losts?
- Ellos aparecen cuando hay algo que no les cuadra o les molesta, así que será más fácil para nosotros encontrarlos – Honoka decía.
El grupo continuó caminando hasta que llegaron a un parque en donde apareció un ciervo delante de ellos.
- ¡Aaaaah! – Yukiho saltó de golpe hacia los brazos de Soji.
- S-Solo es un venado.
- Pues me asustó, es que salió de la nada.
- Es porque este parque está habitado por cientos de venados – una mujer de cabello castaño y ojos verdes apareció.
- ¿El parque está lleno de venados?
- Sí, ellos son un tesoro nacional en Nara – la mujer decía – me llamo Kasahara Karen, miembro activo de Nara No Shika-aigokai.
- ¿De Nara… qué?
- Nara No Shika-aigokai, cuidamos a los venados de la región para que sigan habitando con normalidad el parque.
- Entiendo, es una gran obra que ustedes cuiden a los venados, son animales indefensos que merecen ser tratados con respeto.
- Me alegra que pienses así, lastimosamente, ha habido personas que no piensan lo mismo ya que últimamente hemos notado que hay venados que desaparecen, no es mucho, pero igual es algo que no podemos permitir.
- ¿En serio han estado desapareciendo venados?
- Durante las últimas semanas han desaparecido algunos venados, pero no sabemos a dónde es que van, estamos pensando en que son cazados o se han perdido por la ciudad.
- De acuerdo, si vemos algo extraño, les avisaremos.
- Muchas gracias, les agradeceré cualquier ayuda.
Las dos parejas siguieron su caminata y era verdad lo que la cuidadora decía, había muchos venados en el parque sueltos que solo hacían sus cosas, sin importarle nada más.
- Son lindos Yukiho, deberías dejar de temerles.
- No es eso, solo que me sorprendió de la nada que había algo – la castaña decía y Honoka solo rodó los ojos.
- A todo esto, ¿no han notado nada raro?
- No, ahora que lo dices, los venados parecen estar calmados, no entiendo cómo es que están desapareciendo, pero creo que hay algo más – Soji decía a lo que los demás decidieron separarse.
Soji y Yukiho fueron por un lado mientras que Keiji y Honoka lo hicieron por el otro lado, así mismo, eso sería un omento para que ambas parejas pudieran hablar.
Primero con los menores, ellos andaban caminando tranquilos mirando a algunos animales por ahí, pero la castaña iba más cercana con el peli negro debido al miedo que les tenía.
- No deberías tener miedo, son solo animales inofensivos.
- Lo sé, pero es que no puedo evitar sentir miedo cuando los veo, siento que en cualquier momento me van a saltar encima con sus cuernos.
- Pero no debería ser problema para ti, eres una Kamen Rider poderosa.
- No es lo mismo que ser una humana normal – Yukiho notó como uno de ellos iba hacia donde estaban, pero Soji tomó un paso al frente para acariciar al animal el cual dejó que fuera acariciado de esa manera.
- Ellos no son malos, si no los provocas, entonces estarás bien, ellos no tienen que sentir amenaza – Soji continuaba con lo suyo y fue cuando tomó la mano de Yukiho para irla acercando al animal quien también dejó que la Rider de Equuleus lo hiciera.
Era un momento bastante lindo para ambos y no se dieron cuenta de que eran vistos a escondidas, pero rápidamente esa presencia se fue de ahí.
Ya en el caso de Honoka y Keiji, estos iban viendo toda la fauna del lugar, especialmente a los venados, aunque hubo unos que les llamaron la atención.
- Mira eso Kawakita-kun – Honoka miró como es que había dos venados y no solo eso, sino que tenían una pequeña camada de venaditos.
- Tienen una familia.
- Que lindos son los venados pequeños – Honoka sonrió y no apartaba la mirada de los animales y de ahí, dirigió su mirada hacia su amigo – Kawakita-kun, ¿te sientes bien luego del ataque que te di?
- Ya no te preocupes por eso, estoy bien, es cierto que me dejó aturdido, pero me encuentro bien – a pesar de eso, Honoka no estaba del todo convencida y se levantó para ir hacia donde estaba el peli azul.
- ¡No puedo dejarte pensar en eso! – la peli jengibre se abalanzó sobre el joven a lo que este se sorprendió por eso – tengo que controlar mejor mi nueva transformación para evitar dañar a los que quiero.
- Kousaka-san, eso…
- La transformación que ahora poseo es maligna, sé que puedo dañar a personas si no controlo ese estado, por lo que quiero evitar que algo así pase. No quiero que Yukiho salga lastimada, Kusakari-kun ni mucho menos tú ya que te considero alguien muy importante para mí – las palabras de la chica eran sinceras, no obstante, en un momento, Keiji igual se perdió en la intensidad de los ojos azules de Honoka que la miraba fijamente.
El ambiente se quedó en pausa y ambos se veían sin importarles lo que pasaba en el mundo, incluso se podía ver cómo es que sus rostros se iban acercando a medida que las manos de Keiji iban hacia la cintura de la chica y los brazos de Honoka se ponían alrededor del oji verde.
Antes de que los labios de ambos estuvieran por tocarse, el bramido del padre venado los sacó de su ambiente a lo que volvieron a la normalidad, pero ambos estaban sonrojados, más en el caso de Honoka.
- C-Creo que deberíamos ir a patrullar por ahí.
- S-Sí, tienes razón – no se dijeron más palabras y solo continuaron caminando, sin pensar en otra cosa que la situación en la que estuvieron un momento antes.
Y lo que no sabían es que un grupo de personas andaba vigilando la familia venado y no tenían buenas intenciones.
.
Ugoki-dashite 'ru mirai wo tomerarenai
Sono saki no poshibiritii
Ore-tachi dake no...
Dare no tame de naku
Idomu koto, osorenai
Atsuku, naru, karada, kokoro
Sore ni, tada, shitagau, honnou
Tsuyoku, naru, omoi, negai
Sore ni, tada, hitori, ugoku
Believe yourself Ashita e..
.
.
.
Continuará…
