Hate nu uchū o nagareboshi ga
Furikaera zu ni yami e mukau
ā Kimi mo kon inochi o chirasu made susumu no ka?
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kizutsui ta senshi tachi yo
Kin no hikari kesa nai de
Katachi no nai seiza no namae o
Hito wa dare mo ga koi to yobu yo
ā Shinjitsu no kizuna wa kanashii hodo tsuyoi kara
Todoke namida sekaijū o
Nurasu hodo ni tomedonaku
Moshi kimi o ushinau nara
Waga kokoro wa yami ni
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kagayakeru senshi tachi yo
Dōka hikari kesa nai de
.
Habían pasado unos días desde que se desarrolló la batalla contra el Lost de Venado, por lo que las Kousaka y sus chicos estaban relajándose un poco, tratando de olvidar un poco el estrés de todo el problema.
Aunque ellos podían estar teniendo un momento de relajación, había otras personas que no tenían esa misma satisfacción.
Durante el tiempo en que Honoka se fue y luego Maki decidió partir, la ciudad de Akihabara había quedado desprotegida, sin nadie que pudiera ayudar en caso de que una amenaza pusiera en peligro a la zona.
Y es que eso era malo, muy malo, no obstante, nadie sabía sobre lo que estaba por pasar.
En el dojo Sonoda, estaba Umi la cual estaba entrenando duramente, hacía de todo con tal de que su condición mejorara a pesar de que ya tenía un físico muy bueno. La peli azul no era la única que estaba haciendo eso ya que alguien más estaba con ella.
- Kotori, deberías detenerte un momento, estás sudando mucho.
- No importa, me encuentro bien – la peli gris exclamaba tomando algo de aire – ahora toca meditar como lo vengo haciendo.
- De acuerdo, si tú lo dices.
Desde que la batalla contra Sagitario acabó, Umi continuó entrenando. Primero lo hizo con Yukiho hasta que ella se volvió Kamen Rider, pero ahora tocaba entrenar con Kotori.
Aunque la peli gris era alguien que no le gustaba pelear, luego de todo el rollo que hubo con las medallas, ella también decidió que no se quedaría como espectadora, así como lo hizo en casi toda la batalla en la que Honoka y Maki tuvieron.
La peli gris entrenaba físicamente, aunque lo que más entrenaba era la mente y meditaba bastante. Este es un entrenamiento que Kotori hacía bastante.
Por el lado de Umi, aparte de los entrenamientos en su dojo, usaba mucho la piscina de Otonokizaka para poder entrenar el nado, así como cuando lo hacía con Honoka hace tiempo.
Por otro lado, en la residencia de los Wakana, Shiki y su padre estaban terminando los Drivers que habían comenzado a construir para dárselos a Kotori y Umi.
- Muy bien, es todo por hoy.
- Solo queda probarlos ¿no?
- Todavía no, queda patentar algunas cosas y podremos decir que será igual de efectivo que el que le hicimos a la hermana de Kousaka-san.
- De acuerdo papá.
Aunque las cosas parecían normales en la ciudad, no sabían que algo más iba a pasar con alguien que estaba llegando al lugar y traía malas intenciones.
- ¡He venido por ti, Elichika! – un chico de cabello marrón y ojos amarillos decía a la expresidenta del Consejo de Otonokizaka, Ayase Eli.
- Ya te dije que no iré contigo, papá sabe bien que no me quería casar. No hasta que me gradúe de la Universidad.
- Lo siento, pero tenemos que casarnos – el chico exclamó con frustración en su cara.
- Iván, te dije que no lo haré y papá sabe eso, es más, lo llamaré para decirle – la chica rusa se metió a su apartamento mientras que el castaño se quedó mirando a la rubia con molestia.
Este chico era Iván Volkov. El hijo de una familia adinerada y de estatus político, oriunda de Rusia y que eran amigos íntimos de la familia Ayase, misma que pertenecía Eli. Tal parece que el padre de Eli quería que él y su hija se casaran, pero la rubia no parecía tener esos planes.
El castaño parecía reacio a aceptar esta verdad que la rubia le daba y es que no se iba a ir a Rusia con las manos vacías.
- Lo siento Ayase Elichika, pero tú serás mía, sea como sea – el chico sacó una medalla de uno de sus bolsillos la cual era negra como las demás, solo que con la imagen de un cetro en él.
Mientras esto pasaba, Antínoo veía todo con una sonrisa maliciosa, aunque daba la casualidad que no estaba transformado, pero si se veía calmado ante todo mientras movía de lado a lado su medalla.
- La medalla de Sceptrum Brandenburgicum, o debería llamarla mejor el cetro de Brandeburgo. Aunque tu familia sea rusa, tienen estatus como de la aristocracia. Veamos que uso la das a esa medalla para cumplir tus ambiciones – Antínoo río antes de irse del lugar.
Al día siguiente, Eli estaba por irse a la Universidad, cuando notó que el chico estaba de vuelta en la entrada de su casa.
- Iván, te he dicho que no iré contigo a Rusia a casarme, no me casaré contigo, encontraré al amor de mi vida por mí misma – reclamó – si no te vas o me dejas en paz, llamaré a la policía porque esto es acoso.
- Tranquila Elichika, entiendo que estés así, pero esta vez no vengo con ganas de pelear – el chico sacó su medalla – es más, vengo decidido.
- ¿Decidido? – justo en ese momento, Eli notó como el castaño sacaba una medalla lo que la dejó callada ya que sabía su significado – n-no puede ser… se supone que fueron destruidas.
- No sé de qué hablas, pero lo que sí sé… es que a partir de ahora, estarás bajo mi control, Elichika – Iván no perdió el tiempo y se transformó.
La forma Lost que poseía era como la de un águila roja humanoide, además de llevar una especie de armadura medieval y lo más llamativo era ver un cetro en su mano la cual brilló un poco.
- ¿Q-Qué Zodiart eres? No pareces uno – Eli lucía con miedo e intentó entrar a su casa de nuevo, pero cuando estaba por hacerlo, su cuerpo no pudo moverse y se quedó quieto – ¿Q-Qué? ¿P-Por qué mi cuerpo no responde?
- Lo siento Elichika, pero dije que no estaría para discutir y eso hago – Iván exclamó y es que estaba extendiendo su cetro y un poder salía de este, bañando el cuerpo de Eli.
- ¿Q-Qué me has hecho?
- Veo que conoces las medallas, pero supongo que no tenías idea de esta. Estás ante la Medalla de Cetro de Brandeburgo y con mi poder, puedo hacer lo que se me antoja.
- ¿Q-Qué me harás?
- Sencillo, con el poder de mi cetro, puedo hacerte mía como quisiera – el chico exclamó mirando de reojo el cuerpo de la rusa – y vaya que te ves bien Elichika.
- ¡N-No dejaré que hagas algo así! – exclamó la chica tratando de zafarse, pero era inútil, su cuerpo no cedía.
- Entra a la casa – el cuerpo de Eli actuó de acuerdo a las órdenes dadas por Iván y no solo eso, sino que se sentó en el sofá por lo que estaba a su merced.
- No puede ser, ¿Qué es lo que me va a hacer? – pensaba con miedo Eli. Con el Lost a disposición de poder hacer lo que deseaba con ella, quien sabe lo que sería capaz de hacerle.
- Muy bien, entonces empaca tus cosas porque nos vamos a Rusia. Si tu hermana viene, ella también se verá sometida a mí y no creo que quieras que le pase algo ¿no? – Eli estuvo en shock por eso y es que no deseaba que su hermana pasara eso.
- D-De acuerdo, haré lo que desees, no le hagas nada a Arisa. Ya he pasado por eso con mi mejor amiga, no quiero que alguien más sufra por mi culpa – la rusa decía eso recordando cuando fue el problema con la Medalla de Géminis mientras ella era Horóscopo de Acuario.
Mientras esto pasaba, Shiki llamó a Umi y Kotori para reunirse y hablar sobre lo que habían hecho y el dúo fue hacia la casa de la inventora.
- ¿Están listos los Drivers?
- No se preocupen, están bien. Lo único que necesitamos es que los prueben para ver si funcionan correctamente.
- ¿Por qué no funcionaron de una vez como el de Honoka y Yukiho? – Umi preguntó.
- La razón es sencilla. Una cosa son Medallas Zodiacales normales, pero otra cosa es una de Horóscopo. Aunque la Medalla de Pegaso era una bastante extraña, fue fácil poder hacer un Driver con ella.
El señor Wakana las guío hasta su laboratorio en donde les puso delante los dos cinturones, los dos casi parecidos, solo que con algunas diferencias estáticas.
- Sonoda-san, el tuyo es el Piscis Driver – el diseño del cinturón de Umi era de color dorado, casi igual al de Honoka, con la excepción que poseía detalles en el centro como dos piezas de un pez que cuando se unen, activarán el poder de la medalla.
- Increíble.
- Minami-san, este es el tuyo: el Virgo Driver – el cinturón que tendría la peli gris era igual al de Umi, solo que con detalles como los de un Buda. Así mismo, lo que activaba el poder de la medalla era unir dos piezas de la cara de una mujer.
- Que lindo es – ambas chicas miraban y verificaban el cinturón que poseían.
Estando en el patio de los Wakana, ambas chicas se colocaron los cinturones, respiraron hondo sabiendo que no había marcha atrás. Una vez que activaran el poder de las medallas, serían Riders.
- ¿Se encuentran listas? – las dos asintieron – ¡transfórmense!
- ¡HENSHIN! – ambas unieron sus piezas. Umi con el pez y Kotori con la mujer. Cuando hicieron eso, sus cuerpos brillaron fuertemente y estuvieron así unos cuantos segundos hasta que finalmente todo se calmó.
La forma de Umi era una con aspecto humanoide con parte del cuerpo de color dorado, así mismo, con detalles de escamas en brazos y piernas. Así mismo, la cabeza era como la de un pez con ojos azules y grandes. Así mismo, algunas escamas puntiagudas salían de su espalda.
Con la forma Rider de Kotori, era humanoide de color rosa predominante. La cara era la de una mujer relajada, así mismo, poseía una capa detrás notando elegancia. Partes de su cuerpo poseían la silaba sagrada ॐ la cual era como el sonido primordial del Universo.
- ¿Cómo se sienten? – Shiki preguntó.
- Pues la verdad… me siento diferente – Umi exclamó observándose el cuerpo – vaya, con que esto sentía Honoka cuando se transforma.
- Sí, es como no ser una… pero en realidad lo es – Kotori decía haciendo lo mismo que la peli azul.
- Muy bien, el poder de las medallas que poseen es muy alto. Piscis y Virgo tiene un poder que con el tiempo podrán controlar. Como hizo Shiki con el Driver Pegasus, los cinturones poseen botones a sus lados que irán liberando las habilidades que pueden darles como Riders.
- Por cierto, cuando el Horóscopo de Piscis atacó, ¿Qué poderes tenía? – Umi recordó eso sabiendo que su hermana fue la que tomó el poder de esa medalla.
- Bueno, cuando mi hermana se volvió Horóscopo, pues podía volverse agua y atacar con ella. Honoka tuvo problemas para vencerla y no fue hasta que activó su Forma Zeus que la venció.
- Papá, recuerdo verla en acción, creo que puede imitar algo similar, pero con mejor control y más útil.
- ¿Y que sería lo mío? – Kotori preguntó.
- Virgo es una constelación bastante protectora, por lo que puede ser como lo que me has contado que prácticas. La meditación budista.
- O sea que ¿tendré poderes budistas?
- Podemos decir que sí, además de que podrás mandar tus enemigos a otra dimensión desconocida, solo tienes que concentrarte en la meditación y despertarás poderes ocultos Minami-san – la peli gris asintió.
- Entonces, Sonoda-san sería como más luchadora y ofensiva mientras que Minami-san sería como defensiva y la que podría dar el golpe decisivo.
- Es correcto Shiki, mirando como son las cosas, puede ser – el señor miró de nuevo a las jóvenes – ¿Qué nombres Riders adoptarán?
Ambas chicas se quedaron en silencio y aunque dudaron un poco en responder, ellas ya tenían un nombre pensado. Habían estado leyendo sobre las constelaciones y al parecer se habían decidido por los nombres de algunas estrellas y la mitología detrás de estas.
- ¿Lo pensaron? – el dúo asintió.
- Como guerrera que lleva la Medalla de Piscis, desde ahora seré Kamen Rider Alrisha – Umi exclamó.
- Y yo llevando la Medalla de Virgo, seré Kamen Rider Astrea – la peli gris fue la que exclamó.
Ya con sus nombres Riders, ambas amigas enfrentarían su primer desafío ahora como guerreras enmascaradas.
Este era el nacimiento de dos nuevas heroínas.
.
Ugoki-dashite 'ru mirai wo tomerarenai
Sono saki no poshibiritii
Ore-tachi dake no...
Dare no tame de naku
Idomu koto, osorenai
Atsuku, naru, karada, kokoro
Sore ni, tada, shitagau, honnou
Tsuyoku, naru, omoi, negai
Sore ni, tada, hitori, ugoku
Believe yourself Ashita e...
.
.
.
Continuará…
