Capítulo 19: Con Azrael
Azrael observó el cielo desde su cama por el ventanal -Ya es medio día- susurro, bajo la mirada hasta sus hermanos menores que dormían junto a él, uno a cada lado. Samael a su derecha, con la cabeza sobre su pecho al igual que uno de sus brazos, su boca estaba abierta y lo babeaba aunque eso no es novedoso, una de las piernas estaba sobre él y la otra atravesada en el colchón. Su hermana por otro lado, estaba a su izquierda de espaldas a él apoyando su cabeza en su hombro mientras abraza su brazo. La forma de dormir que tienen es demasiado opuesta, sonrió y acarició con delicadeza sus cabezas -Hey… enanos… es hora de despertar- no se movieron -Enanos… despierten- los movió con suavidad y emitieron un suave quejido -Samael… Salael… es hora de despertar-
-Unos minutos más- murmuraron ambos con voz suave sin abrir los ojos.
Suspiró, por él los dejaría dormir hasta que despierten de forma natural, pero prometió bajar con ellos para almorzar -Lo siento, pero ya se saltaron el desayuno y no pueden saltarse el almuerzo- Los movió nuevamente -Así que abran los ojos ahora- Les exigió con un tono firme.
Samael se quejó al moverse con suavidad -Está bien- murmuró no muy feliz abriendo los ojos, se sentó apegado al pelinegro confundido -¿Por qué estoy aquí? ¿Y Joeh?- sus ojos se pusieron cristalinos, miraba angustiado alrededor.
El mayor acarició su mejilla para calmarlo -Lloraron en nuestros brazos hasta quedarse dormidos… Joel decidió dormir aquí contigo porque él debía levantarse en el horario de siempre pero quería que tú siguieras durmiendo… y que al despertar no estés solo-
-Oh… ya veo- murmuro y lo abrazo -Gracias Azy- beso su mejilla.
-De nada peque- revolvió su cabello, interactuar con el menor siempre le entregaba una calidez única, excepto cuando era por travesuras o desobediencia -Hoy me quedaré con ustedes, así que después de almorzar podemos ir a la laguna bajo la protección de Jophiel y Ariel-
Los ojos del menor se iluminaron -¡Eso es genial!... Eres el mejor-
-Lo sé- Sonrió. Observó a su hermana que aún no se manifestaba -Salael… abre los ojos- la movió con su mano libre, nada, seguía en la misma posición -Salael… no lo diré de nuevo… abre los ojos… es hora de levantarse- sin respuesta, levantó una ceja -Samy, ve a cambiarte al baño, Joel dejo ropa limpia para ti en esa silla-
El pequeño rubio siguió la dirección de su dedo, estaba algo inseguro pero aún así se levantó -Ok- tomó la ropa entre sus manos -¿Tienes una toalla?-
-Sí, en el mueble junto al espejo hay, saca la que quieras- le contesto el pelinegro -Cuando termines esperanos en el recibidor-
-Si Azy- observó una última vez a su hermana y se fue, cerrando la puerta tras él.
-Salael Nightstar- Su tono de voz era autoritario -Debes levantarte en este instante-
La menor mantenía los ojos cerrados a pesar de haber despertado cuando su hermano los movió, al escuchar su nombre completo con ese tono se asustó un poco, sólo lo escucha cuando su hermano está cabreado, lo que significa que se encuentra en problemas, aún así no se movió.
-Última oportunidad… contaré hasta tres… uno… dos…-Espero alguna reacción, pero nada, gruñó por lo bajo. No podía creerlo, realmente es terca, sabe que está despierta por el cambio del ritmo en su respiración -Tres- Al no haber respuesta tiro las mantas hacia atrás destapandolos a ambos, se despegó un poco de ella.
La menor tenía un mal presentimiento iba a rendirse pero era tarde, había presionado demasiado a su hermano. Recibió tres nalgadas rápidas en su pequeño trasero -Auch- se quejó, abriendo los ojos al instante -Me levantaré… Me levantaré- se sentó frente a su hermano para evitar más nalgadas.
-Claro que lo harás- Azrael no estaba feliz, frunció el ceño -Pero antes- Se sentó y la puso boca abajo sobre su regazo, sintió como ella tragó saliva. Escasas veces había castigado a su hermana, sobre todo con nalgadas, pero cuando lo hacía trataba de que ella pensará de nuevo si valía la pena repetir el mal comportamiento que la llevó a dicho castigo, así que está vez transportó el cepillo de ella hasta su mano.
-Zazy… por favor… no lo volveré a hacer-
-Te di varias oportunidades y sé que despertaste cuando lo hizo Samy… Si vuelves a hacer algo así… a desobedecer- Le advirtió dejando su pequeño trasero al descubierto -Tu castigo será desde el inicio así- le dio sólo un golpe con la parte plana del cepillo con poca fuerza en señal de advertencia.
-¡Ay!- Eso le dolió de todas formas, sintió inmediatamente ardor y calor en la zona -Lo siento Zazy… snif… no lo volveré a hacer… snif… Lo prometo… snif-
-Eso espero- la cubrió nuevamente y la sentó frente a él para abrazarla -No me gusta hacer esto… pero lo haré de ser necesario… No permitiré que tengas un mal comportamiento y seas desobediente, me tomo enserio tu educación- Ella asintió y lo abrazó -Ahora ve a cambiarte- beso su frente.
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Samael y Salael jugaban en el agua bajo la atenta mirada de Azrael que había nadado hasta la orilla poco después de haber jugado con ellos. Ciertamente no tiene la misma energía que ellos y necesita descansar un momento.
-¿Muy viejo para seguirles el ritmo? Hermanito- le preguntó Joel desde la orilla con tono burlesco.
Sin apartar la mirada de ellos respondió -Claramente no tanto como tú… "Hermano mayor"- Lo miró sólo un momento para sacarle la lengua, su hermano estaba algo indignado -¿Puedes hacerlo mejor? Porque me gustaría verlo-
-Hmp… Guarda silencio Azy- Cruzó sus brazos -¿Cómo han estado?- Los observó con detenimiento, jugaban pero no era como siempre, a pesar de las sonrisas se nota en sus ojos la tristeza.
-No hemos hablado de la partida de Padre, pero está claro que les afectó mucho- Suspiró -Samy está algo temeroso, apegado y consentido… Es evidente que teme que lo dejen… Cuando despertó preguntó inmediatamente por ti… estaba algo angustiado-
-Ay no… Pobre Samy- Apretó sus labios preocupado -Trataré de estar más tiempo con él, al menos esta primera semana-
-Eso es bueno- Azrael sonrió traviesamente y le tiró un poco de agua con la mano.
El mayor esquivo el agua sin problema -Hey… Ten cuidado… Debo volver, tengo una reunión- Infló sus cachetes ante la sonrisa burlesca del pelinegro -¿Y Sally?- Su hermano se sentó en la orilla frente a él.
-Ella está triste… pero también se nota que está algo molesta- Suspiró con pesar -Y rebelde… En el almuerzo dijo que no comería hasta que Padre regrese-
Eso era inesperado -¿Cómo lo manejaste?-
Sonrió cerrando un ojo y levantando el dedo índice derecho -Le dije que… Si no comía, ni ella ni Samy vendrían a la laguna… Claramente no iba a perjudicar al enano-
-Que listo-
-Si aunque tuvimos un incidente antes- No estaba orgulloso de eso -Obstinadamente se rehusaba a abrir los ojos y levantarse, a pesar de estar despierta- Joel negó con la cabeza desaprobando aquello -Ahí sí tuve que castigarla- comentó con pesar.
Joel se sentó junto a él, puso la mano izquierda sobre su hombro derecho -Sé que es difícil tomar esa determinación… Tener que castigar a nuestros propios hermanos como Padre lo ha hecho en algunas ocasiones con nosotros-
-No imaginé que esta vez sería así… Con Leroy fue y es más "simple"- suspiro -Con él soy simplemente un hermano mayor que se preocupa mucho por él y lo guío por el mejor camino que puedo… Pero con ella…-
-Es como si fueran nuestros "hijos"- completo la oración el rubio mayor -Me pasa lo mismo con Gabe y Samy… No sé si es correcto o si es lo que Padre esperaba… Pero es así y temo equivocarme con él-
-Yo igual- Azrael lo abrazó, sonrió de forma extraña -Por cierto… estas muy seco-
-¿Huh?... ¿A qué te ref…?- No pudo terminar la pregunta porque su hermano pelinegro se lanzó con él al agua, no lo vio venir. Se sumergió por completo en el agua y cuando emergió sólo escuchaba la risa de su hermano mientras huía nadando -¡Azy! Vuelve aquí- Lo busco con las mirada, estaba por llegar con los menores que lo miraban sorprendidos. Pensó un breve momento -Ya qué- murmuró, nado hasta ellos, estaba dispuesto a hundirlo, no era precisamente el mejor ejemplo que dar frente a los menores pero no le importaba en este momento sólo quería ser "un niño" nuevamente y alejarse de las responsabilidades que nunca pidió.
Astutamente Azrael abrazo a los dos menores -Si me hundes, los hundirás a ellos también-
-¡Quééé!- ambos estaban confundidos entre sus brazos.
-Qué bajeza- entrecerró los ojos.
Samael se movió un poco y estiró sus brazos hasta el mayor -Joeh- Se encontraba ansioso y necesitaba llegar hasta él.
Azrael sintió aquello -Bien… te liberare…- Lo soltó y el menor nado inmediatamente hasta su hermano -Con sólo uno de ustedes me basta- Su hermana lo miró con el ceño fruncido e inflando sus cachetes por sentirse usada.
-Joeh- Lo abrazó con fuerza -No estabas cuando desperté-
Eso lo sorprendió, olvidó su venganza. Pasó su brazo izquierdo por debajo de los muslos del menor para tomarlo mejor y sentarlo un poco, con la mano derecha acarició su mejilla y beso su frente -Lo lamento, pero no podía quedarme… He estado plagado de reuniones-
-Oh… está bien- Se apegó más a él -¿Debes irte?-
-Así es Samy- Acaricio su cabeza -Tengo un par de reuniones más, pero volveré pronto a casa, aunque me llevaré algunos documentos para revisar-
-Está bien- murmuró bajando la cabeza.
Lo separo un poco de él para mirar sus ojos de cielo matutino con estrellas -Pero…- Toco donde algunos tienen nariz -Puedes acompañarme o ayudarme mientras reviso los documentos- la expresión de su hermanito cambió completamente.
-¡Si quiero!- sonrió.
-Estupendo… con tú ayuda podré terminar mucho antes- beso su frente con cariño -Prometo liberarme pronto para que pasemos el resto del día juntos- revolvió el cabello del menor, ante aquello brillo de emoción. Dirigió su mirada a su hermana -Sally, ven un momento- Vio la duda en sus ojos, pero finalmente nado hasta él.
-Dime Joeh- La voz de ella era suave y reflejaba confusión.
Con el brazo libre el mayor la tomó de la misma forma que a Samael, ambos estaban frente a él y lo observaban expectantes -Pongan atención ambos… Sé que esto lo hemos hablado muchas veces, pero sobre todo ahora necesito o en realidad necesitamos que no salgan del castillo de noche- Ambos desviaron la mirada -No hagan eso, mírenme- Les pidió con suavidad, cuando lo hicieron continuo -Tampoco deben escapar de su guardias de día-
-Pero…- trataron ambos de rebatir como lo habían hecho con su Padre antes.
-Escuchen a Joel- Los interrumpio Azrael detrás de ellos.
El mayor suspiro -Es cierto que Padre se ha estado preocupando de que este sea un lugar seguro, pero aún así debemos disminuir al máximo la probabilidad que les pase algo, sé que para ustedes es difícil de comprenderlo a pesar de lo inteligentes que son pero… No les mentiré, hay un peligro real que los desea- Suspiro, después del incidente con los hongos capturaron a un enviado por Ro muy cerca del reino, el resultado del interrogatorio les helo la sangre. Ro realmente los quiere a ambos por sobre todas las cosas, la razón real la desconocen pero pueden imaginar más de una razón.
Azrael no estuvo de acuerdo con ocultarles los deseos de Ro, pero no puede desobedecer a su Padre, incluso si no está -Escuchen- ambos se voltearon para mirarlos -Si desean salir de noche, yo los puedo acompañar- Ambos levantaron las cejas sorprendido y una sonrisa se dibujó en sus labios. Por la mirada de joel estaba claro que no aprueba aquello pero no le importa -Pero debemos planificarlo bien antes y deben ser obedientes-
-Si-
-Azy- Joel cruzó miradas con el pelinegro -Esta bien, pueden salir de noche con él… Pero- Ambos se emocionaron -Con ciertas reglas-
-Gracias hermano- Ambos sonrieron genuinamente.
Eso hizo feliz a los mayores -Antes de irme tengo algo más que decirles… Usaremos el tiempo que tenían designado de entrenamiento con Padre para entrenar conmigo- Lo miraron confundidos -Si bien aprendieron solo a hacer portales y teletransportarse, es imperativo que reciban instrucción para que en el futuro no tengan inconvenientes-
-Eso es genial- Fue la respuesta sincera de Samael.
-Pero… -Azrael intervino -Deben prometer que no usaran ese conocimiento para escapar nuevamente-
Los menores lo pensaron un momento antes de responder al mismo tiempo -Prometido-
-Estupendo- La verdad es que Joel les cree, cuando ambos prometen algo lo cumplen -Ahora debo ir a cambiarme antes de la próxima reunión, beso la frente de los menores y se los entregó a Azrael.
-¿Besaras mi frente también hermano mayor?- preguntó El pelinegro con burla, sí, hoy deseaba fastidiarlo. Joel gruñó, pero lo hizo antes de desaparecer con las mejillas doradas. Una sonrisa burlesca se dibujó en sus labios.
-Zazy…- La menor llamó.
-Dime hermanita-
Ella se apegó a su pecho -Podemos volver- bostezo -Me dio sueño.
Samael también bostezo -Yo igual- se tallo un poco los ojos.
El mayor los observó un instante, su mirada estaba llena de amor -Esta bien, pero antes de la siesta iremos directo a que tomen un baño caliente- Eso sin lugar a dudas los relajara -¿Les parece?- Ambos asintieron apoyados en sus hombros, la energía se les estaba agotando. Salió con ambos de la laguna y desaparecieron por un portal.
