Capítulo 5: Presencias

Tigresa tenía unos enormes semi círculos oscuros bajo sus ojos , tan marcados que se parecían las manchas que tenía Po al rededor de los ojos, no había podido dormir nada la noche anterior, de hecho, las últimas tres semanas había sido igual y la falta de sueño ya estaba pasándole factura siempre que intentaba dormir juraba sentirse observada y escuchaba pasos en el pasillo que se detenían en la puerta de su habitación; además, el vómito de madrugada no la dejó mantenerse fuera del baño ni un momento. No quiso despertar a Po pues al voltear su rostro por unos minutos en la cama pudo verlo durmiendo plácidamente, la abrazaba por la espalda tocando su vientre de manera protectora ¿Desde cuándo Po tenía esos instintos paternales? . Se sentía cansada pero confiaba en que su ejercicio espiritual del díamejoraría las cosas.

—Buenos días mi amor—le susurró al panda con suavidad, a veces le resultaba insólito, ajeno para ella no inhibir esos impulsos de ser cariñosa ,de ser tierna con él, pero de alguna manera le nacía hacerlo , ella tenía mucho amor para dar, siempre lo supo pero lo mantenía aprisionado en su corazón…pero ya no más.

Buenos días linda– escuchó ella que le respondía. Ella cerró los ojos por un segundo disfrutando el momento, realmente estaba tentada a darle el si al panda, pero sentía que debía esperar un poco hasta estar completamente segura que eso era lo que quería hacer. Sintió en la cama que Po se movió, por un momento sintió que perdió el contacto con él ,pero al momento advirtió su mano pasar por su muslo subiendo por el mismo, tocando su cintura y llegando hasta su vientre otra vez, su mano estaba fría, muy fría, tanto que sintió él gélido contacto expandiendose por su vientre…entonces se giró y se dio cuenta que Po estaba de espaldas y seguía profundamente dormido…él no era quien la había tocado, ni le había hablado. Se sobresaltó y se sentó en la cama súbitamente, su respiración era entrecortada y esto fue suficiente para que Po se despertara.

—Tigresa ¿Estás bien? ¿Qué tienes? —Le preguntó preocupadosentándose y tomándola por los brazos.

—Si , tengo nauseas es todo —contestó ella — mintió ,no quería preocuparlo, ya de por si estaba pendiente de ella todo el tiempo — Voy al baño

Tigresa se levantó de la cama, necesitaba ducharse para poder relajarse un poco y así empezar el día bien, atribuyó su experiencia de hace unos minutos a su falta de sueño. Una vez en el baño se deshizo de su ropa, los moretones en su abdomen entre el pelaje rayado ya casi no eran notorios, su vientre seguía con un bulto pequeño, si la viesen de lejos sería difícil deducir que estaba en embarazo pero definitivamente se lograba notar el cambio, al menos para ella. Era impresionante como se había encariñado tanto con su bebé en esas pocas semanas, cómo se esforzaba por comer , cómo había dejado de lado por completo su pasión por entrenar y practicar kung fu solo por cuidarlo, cómo mimaba su vientre y le hablaba cada vez que podía.

Se puso debajo de la ducha dejando caer el agua tibia por su cuerpo, cerró los ojos y movió su cuello de lado a lado haciendo un semicírculo con su cabeza, disfrutando la sensación del agua humedecer su ían sido unas semanas tan turbulentas por su embarazo que había aprendido a valorar esos momentos de tranquilidad y relajación.

Eres tan sexy…— escuchó ella a ¿Po? , si definitivamente era su voz, se sobresaltó cuando la tocó desde su espalda hasta sus caderas, ahora un poco, pero solo un poco más ensanchadas por el embarazo, sintió que la acercó a él con sus brazos y de inmediato lo pudo sentir, él también estaba desnudo. El panda la giró hacia él quedando ambos de frente, se dedicaron una mirada amorosa y llena de pasión ,él la miró , sabía lo que pensaba lo podía ver en sus ojos , esos ojos cuyo iris era color ámbar rojizo y parecían desprender brillo por sí mismos, como aquella vez cuando recién llegó Po al palacio y ella lo sorprendió andando a hurtadillas, abrió los ojos en medio de la oscuridad y más que temor sintió una profunda atracción por esa mirada ; pero el brillo que apreciaba el panda justo ahora era diferente al de aquella vez, era un brillo cálido y amoroso, pudo atisbar en esos perfectos ojos los deseos de la felina, ella quería y él también ; la detalló cuidadosamente , ella cerró sus preciosos ojos por un instante y fue allí cuando Po acercó sus labios a los suyos primero tímidamente… sintió como ella lo correspondía y sus lenguas jugueteaban cariñosamente , el la tomó por el pelaje del cuello profundizando aún más el beso ese beso que ahora se había tornado salvaje , ella lo guió fuera de la regadera hasta llegar al lavabo donde ella subió abrazándolo con las piernas, no había rastro de esa Tigresa intimidada por el amor , esa joven que temía y quería huir del mismo … esta era una Tigresa completamente diferente , aquella que con una simple caricia del panda se había liberado , que con ese simple contacto había derrumbado todas sus barreras de defensa en su corazón . Ella podía sentir el calor entre sus piernas mientras él le daba besos en el cuello ,pasaba por sus hombros siguiendo por sus clavículas y llegando a sus pechos…ella de verdad lo amaba y hace mucho tiempo no estaban juntos , se moría por hacer el amor con él. Po la acariciaba con suavidad pero con cierto desespero, estaba extasiado, recorría el pelaje de ella detallando cada una de las líneas de pelaje negro que surcaban aquella contraparte naranja , tan suave, tan vulnerable , él la besaba con deseo pero no podía pasar de los besos , pero ella quería más …Tigresa notó que él no se atrevía y empezó a guiar las manos del panda por su cuerpo desnudo … pero él la detuvo. No podían pasar de ahí, ambos lo sabían, pero ella no quería detenerse, ella lo anhelaba y cuando la besaba en el cuello … ¡Dios! Ese era su punto débil , cuando el besaba su cuello sentía que perdía el control, solo con él, sola y únicamente con él ella se permitía perder el control; pero él se mantuvo firme y no continúo. Ambos jadeaban agitados.

— Por favor…— le pidió ella en un susurro al oído del panda . Lo deseaba tanto que no le importaba pedírselo

— Lo siento mi amor — dijo Po, también algo achantado pero firme, él quería pasar un momento con su novia, donde pudieran sentirse más libres, amados, extasiados…él la ansiaba y codiciaba más que a nada, pero sabía bien cuál era el límite , hasta donde podía llegar, no quería hacerles daño, a ninguno de los dos.

Tigresa lo alejo y se bajó del lavabo , molesta, odiaba que la dejara con las ganas, entendía que no podían, no era tonta y también quería cuidar al bebé, pero le molestaba sentirse impedida, no le gustaba sentirse vulnerable y descontrolada por nada. Y además ¿Por qué la provocaba así? Eso era tentarla a algo que no podía tener, al menos no de momento.

—No te enojes amor…—intentó decirle él al ver su actitud — sabes bien hasta donde podemos llegar

—Lárgate, tengo que terminar de bañarme — esputó ella cabreada

—Pero Tigresa…—continuó él

—Dije que te vayas —le dijo con voz firme y molesta, tal como lo hizo alguna vez en la cárcel de esa manera impositiva que nadie se atrevería a rechistarle.

Po dio media vuelta y se fue , no discutiría con ella, no la haría molestarse. Sonrió, sabía que pese a todo lo que acababa de pasar a ella le había gustado.

Tigresa volvió a la ducha , quería recuperar un poco la tranquilidad, su corazón estaba acelerado y su respiración agitada,¡Maldito panda!La tenía loca, era absurdo. Nuevamente cerró los ojos y dejó de nuevo que las gotas de agua se deslizaran por su piel …no escuchó ningún sonido, pero sintió que había alguien en el pasillo.

—Po, te dije que te fueras— masculló la felina aún con los ojos cerrados , no obtuvo ninguna respuesta. Abrió los ojos, cerró la regadera y tomó la toalla, la puso alrededor de su cuerpo , por debajo de la puerta de madera logró ver una sombra , pero cuando abrió la puerta para gritar a Po, no vio a nadie.

Confundida , cerró de nuevo la puerta y procedió a colocarse su ropa , era muy extraño … de hecho todo lo que le estaba pasando, pero al no poder atribuirlo a nada más lo atribuyó a su embarazo, quizás eran nervios o las hormonas jugaban con su mente y por eso le pasaban esas cosas , esos susurros, no poder dormir, sentir esas presencias … quizás todo era producto de su propia mente.

Estaba de espaldas cuando pudo escuchar la puerta abrirse levemente , giró de inmediato pero nuevamente no había nadie allí ¿cómo era eso posible?, pensó que quizás Po le estaba jugando alguna broma pero no , él no le haría eso más sabiendo que estaba molesta. Y lo más extraño era que seguía sintiéndose observada, sentía que no estaba sola en la habitación, su corazón comenzó a acelerarse cuando sintió un frío recorriéndole la espina dorsal de arriba a abajo, como si le hubieran pasado un cubo de hielo por toda la espalda , su pelaje se erizó en el dorso como respuesta y entonces fue cuando comenzó a sentirse mareada , sentía que su campo de visión se disminuía y en la periferia se ponía oscuro , intentó sostenerse pero no logró llegar al lavabo cuando se desplomó inconsciente en el suelo.


Para ella parecieron horas , pero en realidad despertó solo unos minutos después , estaba confundida y se sentía exhausta completamente, antes estaba cansada por no haber podido dormir pero sentía que la poca energía que tenía ya no estaba con ella , se sostuvo del lavabo que tenía cerca para intentar ponerse en pie, primero un brazo , luego una pierna , luego la otra; se miró al espejo, se veía fatal: las orejas caídas ,el pelaje opaco sin brillo ,sus ojos también apagados y pequeños, incluso pudo percibir que se veía un poco más delgada ,quizás estaba vomitando demasiado y eso no era bueno para su salud ni la de su bebé. Se angustió, ella hacía todo lo posible por cuidarse , de verdad lo intentaba , comer era una tortura porque tardaba más en tragar la comida que en devolverla y no era su culpa ,intentaba con todas sus fuerzas no hacerlo pero no podía controlarlo. Quiso llamar a Po en ese momento pues realmente se sentía débil, pero iba a pensar que fue su culpa por las caricias que se compartieron y ella no quería eso , ella podía sola, era una guerrera era imposible que no pudiera con eso.

Como pudo tomo la toalla de nuevo y se secó, se colocó su ropa lenta y cuidadosamente y fue a la puerta , mejor dedicaría el resto de su día a su espiritualidad para ver si podía recuperarse un poco por lo que se dirigió al salón de los héroes.


Tigresa gritaba , sujetándose el vientre con fuerza , sentía dolor …mucho dolor , no estaba dando a luz , aún le faltaban varias semanas , era anormal . Pudo ver como una silueta que parecía la de un canino se acercaba a ella, ella seguía gritando pero no había nadie a su alrededor , la silueta giró su cabeza y vio un par de ojos rojos , extendió lentamente sus garras de la mano derecha hacia la felina sonriendo , había mucha sangre y mientras ella seguía gritando…

Shifu despertó de la visión asustando y preocupado, enseguida comenzó a buscar a Tigresa por todo el palacio, no era normal y temía que algo le estuviera pasando, a quien encontraba a su paso le pedía porfavor encontrarla …las visiones eran variables , no siempre representaban el destino o la realidad literal de quienes aparecían en ellas, puede que si pero en la mayoría de las ocasiones debían ser interpretadas cuidadosamente, no siempre lo que mostraban era lo que realmente querían decir . Sin embargo la naturaleza de la visión que tuvo era preocupante , tenía una energía pesada y tenebrosa. Debía encontrar a su hija cuanto antes.

Y efectivamente la encontró, caminando lenta y pesadamente desde las barracas en dirección al salón de los héroes, no se acercó en un inicio, solo la observó a la distancia con detenimiento, no se le veía muy bien, estaba algo encorvada y su paso era más lento de lo usual , su cola estaba flácida siendo arrastrada por el piso y sus ojos se cerraban esporádicamente. Decidió acercarse.

Tigresa reaccionó de manera violenta cuando sintió una presencia detrás de ella , estaba cansada de eso. Pero resultó ser solo Shifu. Se sintió avergonzada por reaccionar de esa manera ante él.

—Lo siento maestro — dijo ella sin dar más explicacionese inclinando la cabeza en señal de respeto

—¿Te encuentras bien? —le preguntó el panda rojo inquisitivo , no la había visto así de prevenida salvo que fuera en combate y por la expresión en su rostro pudo verla dispuesta a atacar de no haber sido él, pero ¿a quién esperaba encontrar?

—Perfectamente —mintió ella, no iba a hacer sé sí misma el centro de atención, de por sí estaba hostigada con la atención que recibía por su estado actual, no quería más de eso — me dirigía a meditar

—Te acompaño— dijo Shifu, no quería dejarla sola en ese momento, no después de lo que acababa de ver. Tigresa asintió y continuaron su camino, ella se esforzaba por mostrarse bien pero fracasaba, en definitiva había algo que no iba bien.

—Llamaré a Jiang para que te revise, ya han pasado unas semanas desde que vino y creo que es hora de que te haga un control —habló el panda rojo

—Me parece bien— respondió ella— quisiera saber cómo está mi bebé

—¿No has sentido nada extraño? — preguntó Shifu, no quería asustarla pero pensó que quizás su visión era una premonición que le indicaba que podría perder el bebé

—Las náuseas ya son algo normal supongo, fuera de eso todo parece normal , creo … no sé mucho de embarazos , nunca he presenciado nadie que viviera uno ni nada así —contestó ella

—Es normal hasta donde sé — dijo Shifu divertido con una media sonrisa, él tampoco sabía mucho de embarazos , apenas lo básico igual que ella , pero debía darle seguridad. Ya habían llegado a la puerta del salón de los héroes, era el lugar más seguro del palacio asi que ella estaría bien, de todas maneras planeaba decirle a alguno de los maestros que le echara un ojo más tarde. — Iré a buscar a Zeng para que llame al doctor, te veo después ,maestra Tigresa.

Ella inclinó la cabeza y entró al salón , siempre le había gustado mucho, desde pequeña siempre le pareció el lugar más apacible del palacio , además siempre que estaba en él no sentía las cosas extrañas que le estaban pasando. Se sentó en posición de loto y acarició su vientre con las manos sonriendo.

—Mira lo que hago por ti mi amor, debería estar entrenando pero prefiero mil veces estar aquí contigo — susurró con amor. Cerró los ojos y se concentró, escuchaba el sonido de las hojas sopladas por el viento fuera de la puerta, a lo lejos la lucha de los maestros en el salón de entrenamiento, el aleteo de Zeng dirigiéndose al valle…le agradaba.

Había pasado cerca de una hora cuando sintió un ruido diferente, unos pasos, pesados y firmes contra el suelo, se dirigían al salón pero ella no abrió los ojos, no se movió, siguió tratando de concentrarse en lo que estaba, escuchó la puerta abrirse suavemente pero aun así no volteo a mirar , sintió como el dueño de esos pasos permaneció inmóvil en la puerta, ella pudo sentir la mirada sobre ella pero se mantuvo en su meditación…quizás solo alguien había pasado a ver como se encontraba, sabía que había alguien allí pero se sentía tranquila, en calma, así que nunca volteo ni abrió sus ojos… pero lo que Tigresa no notó es que frente a la puerta no había nadie en realidad.

Unos minutos después notó un aleteo y por la naturaleza torpe del mismo dedujo que se trataba de Zeng. Y efectivamente así fue, entró por la puerta ya abierta del salón y habló entrecortadamente por el cansacio.

—Maestra, el doctor Jiang está aquí, la espera en la habitación .

¡Hola! Comienzo diciéndoles ¡Gracias por sus reviews! Me encanta leerlos y que les esté gustando la historia. Este capítulo en particular lo disfruté en especial en el momento TiPo y espero transmitirles eso también. Mi cacareo de siempre, les encargo reviews, follow y fav.

Un abrazo