Capitulo 8: Rompecabezas
Zeng iba apurado y respirando dificultosamente, necesitaba encontrar a la maestra Tigresa. Recibió una carta del valle de las sombras que le encargaron entregar con urgencia la cual debía entregarse específicamente a ella . Después de buscar un poco por fin encontró a la maestra en el salón de los héroes.
—Maestra—dijo con voz entrecortada por el cansancio— tengo una carta, la envían del valle de las sombras.
Tigresa volteó a ver al ganso, estaba ocupada buscando entre los rollos sagrados, había sacado un par que se encontraban extendidos por el piso y revisaba unos cuantos más en las estanterías, pero al oír el lugar de donde provenía la carta cambió su expresión.
—Gracias Zeng, puedes dejarla ahí—dijo la felina haciendo un ademán con la cabeza hacia una pequeña mesa de madera—la revisaré en un momento— dijo mientras terminaba de leer uno de los rollos. El ganso hizo una inclinación de cabeza y obedeció sin chistar, seguido a esto se retiró del salón.
Tigresa estaba pensativa, se le hacía un poco extraño recibir una carta para ella específicamente del valle de las sombras, pensó que quizás algo había ocurrido y la necesitaban nuevamente…pero esta vez ella no podría acudir en su ayuda. Se levantó y caminó pesadamente hacia la mesita de madera donde reposaba el rollo, lo tomó entre sus manos por unos segundos y procedió a abrirlo , se sentó en posición de loto junto a la mesa de madera y comenzó a leer.
Maestra Tigresa:
En primera instancia disculpe la intromisión y el atrevimiento de enviar una carta exclusivamente a su nombre, pero me pareció que era usted principalmente quien debía recibir esta información.
El jabalí que atrapó la vez de su visita resultó ser un aldeano familiar de una de las víctimas, estaba aterrorizado y buscaba matar a la persona que atacó (y desapareció ) a su esposa, en un inicio pensamos en escribir al palacio de jade con el fin de solicitar vinieran a ayudarnos a dar con el verdadero responsable, pero los crímenes se detuvieron abruptamente…desde que usted partió.
La gente en el pueblo comenzó a hablar, cosas sin importancia, pero se rumora que quien inició con esto en el pueblo la siguió a usted. Sé que parecerá una tontería creer en los rumores de los aldeanos, pero por las circunstancias pensé que era mejor advertirle al respecto.
Atentamente , Xiu
Tigresa quedó pasmada , la carta confirmaba sus sospechas . Sacó de su bolsillo derecho el collar , ella no lo había traído, alguien lo había traído y se lo había dejado, alguien que estuvo con ella en el valle de las sombras. Volvió a su lugar de antes a buscar entre los rollos , pero fue entonces cuando sintió ese dolor otra vez…esta vez era más fuerte que antes, sentía el corrientazo extenderse y esta vez se irradiaba por su pubis , por su columna y pensó por un segundo que estaba dando a luz, pero no. Intentó mantenerse a raya clavando las garras sobre sus palmas y apretando los dientes pero no podía, jamás había sentido tanto dolor …entonces gritó , como nunca antes había gritado , no cesaba , el dolor era constante y podía sentir como su bebé pateaba desesperado.
La luz que podía ver a través de sus ojos iba y volvía , como si parpadeara muy rápido, cerró sus ojos con fuerza incapaz de contener unas lágrimas que brotaban por el canto lateral de sus ojos . Volvió a gritar, esperanzada de que con esto el dolor aminorara un poco, pero no lo hizo.
Y en un momento se vió a sí mismaa través de sus propios ojos
Huía, corría por el bosque, corríacon todas sus fuerzas, el aire le quemaba los pulmones y sus piernas temblaban, pero no era capaz de detenerse, no podía detenerse, su pancita de embarazada de nueve meses le dificultaba correr con normalidad, sintió que los arboles se cerraban justo frente a ella, bloqueándole el escape, una figura negra y alta la perseguía, no podía ver bien su cara, pero si sus ojos color rojo carmesí y una sonrisa perturbadora
Abrió los ojos, no estaba dormida pero ya casi se encontraba semiinconsciente por el shock que le provocaba el dolor , cerró los ojos apretándolos con fuerza y se vio de nuevo
Cayó al suelo, esa figura se acercó, ella trataba de alejarse lo más posible arrastrándose pero tocó pared, no podía retroceder más, estaba atrapada…de la sombra surgió una mano, negra con garras afiladas
Abrió los ojos de nuevo y lo vio, era la misma figura oscura pero podía distinguir detalles, aspecto de cánido , manchado y con una sonrisa inquietante , en su boca dos enormes colmillos blancos y de ella manaba una risa , esa risa que ella ya conocía muy bien , esa risa burlona y sadica que escuchaba siempre que algo malo le estaba ocurriendo . La maestra no cerró los ojos esta vez pero volvió a la visión.
La hiena rasgó sus vestiduras con sus enormes garras, pasó una larga y afilada uña por su vientre ahora desnudo , ella estaba paralizada, no podía moverse…el primer contacto fue una roce suave , casi como una caricia y el segundo … el segundo fue un desgarro certero, abrió su vientre y comenzó a hurgar en él, ella gritaba de dolor, gritaba porque querían arrebatarle a su cría , gritaba con todas sus fuerzas, gritaba y gritaba pero nadie podía oírla…
—Ya eres mía , maestra…
Cuando Po y los cinco llegaron al lugar Tigresa ya estaba inconsciente, la habían oído gritar …los rollos que ella había revisado estaban desordenados por todo el salón , todo era un desastre y nadie sabía que había sucedido. Víbora se acercó para darle primeros auxilios a su amiga.
—Su pulso es débil —dijo la serpiente — también logró sentir el latido del bebé.
—¡Tigresa despierta! —gritó Po acercándose a la maestra inconsciente , estaba helada, su temperatura corporal había descendido drásticamente—No debí dejarla sola, no debí… tenía que estar con ella…
—No hubieras podido evitarlo, panda —dijo Shifu quien acababa de entrar al salón , ya desde afuera había escuchado el alboroto. No estaba calmado, pero eso quería aparentar para no preocupar a sus estudiantes.
Mono se fijó en la mesa de madera y en la carta
—¿Qué es esto? — preguntó el primate consternado mientras leía —Maestro Shifu, creo que debería ver esto
—¿Qué es? — preguntó Po
—Alguien acosa a Tigresa —respondió Shifu serio tras leer la carta —o más bien , algo—El panda rojo ya había armado el rompecabezas en su mente, había atado cabos y se hizo una idea muy precisa e lo que sucedía con la carta y los rollos que vio tirados en el suelo; todo de repente había cobrado sentido para él, el estado de su hija, las pesadillas, todo. Todos quedaron pasmados, ¿por qué ella no hizo nada al respecto si la acosaban? Tigresa lograba mantener a quienes se le acercaban a raya.
—¿Quién o qué cosa es maestro? —se atrevió Grulla a hacer la pregunta obligada.
¡Hello! Bueno de antemano perdón por lo corto del capítulo pero es que todo va por partes, paciencia, ya lo descubrirán en el siguiente . Como siempre quería agradecerles el apoyo con la historia, quería también comentarles que hice un par de historias nuevas , son oneshoots sencillos pero que los invito a leer y favoritear y comentar si les gustan (Las imágenes que puse en dos de las historias las hice yo misma UwU por si también las quieren mirar).
¡Gracias!
