RinMakoto. Raiden ya se ganó un rival por así decirlo, pero bueno, ese Kurata es alguien duro, aunque digamos que el tipo tiene cierto lado que pocos conocen, ya verás porque lo digo.
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Sin más, comencemos…
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Los entrenamientos de la Sub-20 siguieron por varios días, lo que en sí no había cambiado era que la relación del peli gris con Raiden era algo dura, más viniendo de parte del primero, pero el peli rojizo ignoraba eso y solo se ponía a jugar como era costumbre.
Al finalizar uno más de los entrenamientos, el peli rojizo volvía a la residencia Mizusawa en donde ya las hermanas regresaban de sus respectivos entrenamientos con su equipo.
- ¿Cómo les fue hoy?
- Pues muy duro, me duelen los pies – la peli naranja exclamó con una expresión de dolor en su rostro.
- Concuerdo con ella, parece que la entrenadora fue con todo esta vez – Ayaka confirmó lo que decía su hermana mayor.
- Merecen un descanso, aunque igual el entrenador nuestro es muy exigente.
- Bueno, es que se entiende, al ser de la selección nacional es obvio que sería así – ya pasado un rato, los 3 estaban relajándose un poco en el cuarto del chico comiendo algo.
El momento estaba bastante normal, una charla tranquila pensando en lo que les deparaba en estas semanas en donde el juego contra los Estados Unidos llegaría y sería un choque contra una de las potencias del hockey sobre hielo.
- Por cierto, ¿Cuándo inicia la temporada de ustedes?
- Dentro de una semana – Manaka dijo – la entrenadora realmente nos ha puesto bastante duro el entrenamiento.
- Bueno, es que en sí el nivel de competencia es diferente, es más fuerte ya que los equipos son de primera – el peli rojizo decía – imagínense que de por sí Snow White era un equipo fuerte que se encuentra en el torneo B, los equipos que vendrán a competir contra ustedes serán más fuertes.
- Solo espero que nuestro rendimiento sea bueno, aunque me imagino que tendremos que batallar muy duro – Ayaka exclamó.
La noche acabó normal. Luego de las clases del día siguiente, era hora de los entrenamientos en donde tal y como había dicho la menor de las Mizusawa, eran duros por la próxima venida del campeonato A.
- Otras 10 vueltas muchachas – Yoko exclamó, las chicas asintieron y siguieron con lo suyo, aunque se les notaba el cansancio.
- Es un demonio.
- Se está pasando con nosotras un poco – Naomi y Riko decían esto en susurros, las demás solo seguían con lo suyo.
Cuando acabaron las 10 vueltas, el equipo estaba tomando un descanso antes de que siguieran con lo que seguía y eso sería la práctica de los tiros.
- Manaka, más rápida por el flanco izquierdo.
- ¡Sí! – la peli naranja hizo eso y patinó rápidamente hacia donde estaba Kaoruko, al disparar el disco, este fue hacia la esquina de la portería, pero al final logró atraparlo.
- Muy bien, dispáralo con más fuerza, ¡buena atrapada Kaoruko!
- Gracias.
- Yu, sigues tú – la peli azul fue la siguiente en ir, haciendo la misma maniobra que su amiga, llegó casi cerca de la peli rosa, pero esta vez disparó con fuerza, haciendo que el disco llegara al fondo de la red.
- Buena esa Yu – decían algunas compañeras.
- Buen disparo Yu – la mencionada asintió – sigamos entonces.
Esto continuó por varios días, aunque del mismo modo Raiden estaba entrenando con los demás de la selección juvenil de Japón, notándose que estaban en un gran nivel de juego.
- Muchachos, pasado mañana es el juego contra Estados Unidos, ellos ya llegaron a Japón y estarán haciendo reconocimiento de pista, por lo que nos vemos mañana – el entrenador decía a los jóvenes quienes asintieron.
- Entrenador, ¿ya tiene la alineación que usará? – Kurata preguntó.
- Ya la diré en su momento, no hay que adelantarse a los hechos, será el día del juego que lo haré – el hombre decía mirando fijo al peli gris, pero luego dejó ese acto – además, recuerden que tenemos a muchos federativos viéndonos.
- ¡Sí!
- Nos vemos mañana entonces – con eso dicho, cada quien tomó rumbo a sus hogares, Raiden y los suyos se fueron a sus casas, en el caso de Kurata, este recibió un mensaje de alguien.
- Supongo que tomaré el bus para ir a verla – sin más, el peli gris tomó rumbo a la estación de trenes para tomar uno.
Aunque no serían los únicos que andarían en esos momentos ya que el equipo de Dream Monkeys estaba terminando sus entrenamientos.
- Chicas, este fin de semana no solo se llevará a cabo el juego entre Japón y Estados Unidos, sino que también arranca el Torneo – Yoko se notaba emocionada, hasta So sabía que esta estaba muy alegre.
- Ya es hora de mostrar de lo que estamos hechas – Yu dijo, sus demás compañeras asintieron.
- No hay que confiarse chicas, habrá equipos que sean fuertes, pero del mismo modo, iremos con todo, demostraremos porque estamos aquí, ¡vamos a ir por el campeonato!
- ¡Sí! – gritaron las féminas.
Saliendo del estadio Nikko, las chicas caminaron un poco hablando sobre el primer partido que tendrían en el campeonato A, aunque estarían charlando también sobre el juego internacional.
- Ojalá que les vaya bien en el juego, será un día antes de nuestro partido – Naomi decía pensando en Ayato.
- Estarán bien, han estado entrenando duro – Manaka dijo sonriendo.
- Ellos han estado entrenado bien, por lo que no habrá de que preocuparse – Yu dijo calmando a Riko y Naomi que pensaban en los gemelos.
- Igual espero que les vaya bien – Kaoruko dijo, y a su mente vino la imagen de Keiji.
- Como sea, vayamos a descansar – con las palabras de Ayaka es que las demás se fueron a sus casas.
Ya estando en casa y luego de que descansaran un poco, Manaka decidió ir hacia una tienda a comprar algunas provisiones para ella.
La peli naranja estaba comprando un poco de jugo y algunas frituras, sin embargo, cuando estaba por llegar a la tienda, notó la presencia de alguien que estaba llegando con ella a la fila que había, siendo este un peli gris de un cuerpo algo trabajado.
- Vaya que avanza lenta la fila – susurró este el cual solo esperaba a que las demás personas avanzaran.
En ese momento, alguien interrumpió en la tienda, siendo un encapuchado el cual llevaba un arma corta punzante, esto provocó el pánico en las personas.
- ¡Más vale que no llamen a la policía o se las verán conmigo! – decía el sujeto amenazando a los tipos con su arma.
- Ay no, esto es malo.
- No quiero morir ni nada.
- ¡Amaterasu, ayúdanos!
- P-Por favor, déjenos ir – Manaka decía, pero el malviviente solo la miró, asustándola.
- Tú te callas niña, no me digas que hacer – con miedo, Manaka miró como es que el sujeto iba hacia ella – ahora que lo veo, que guapa eres.
- O-Oiga… ¿Por qué me mira así?
- Vaya, realmente las chicas de aquí son bastante lindas – cuando el sujeto estaba por tomar a la peli naranja, este fue detenido por el peli gris el cual rápidamente logró quitarle el cuchillo.
- ¿Qué demonios te pasa? ¡No dañarás a nadie aquí!
- M-Maldito mocoso – susurró el maleante tratando de zafarse, aunque la fuerza que poseía el peli gris era mayor, además de que en un momento logró derribarlo.
- ¡Llamen a la policía!
- ¡Sí! – unos momentos después, la policía arribó a la tienda y se llevaron al sujeto, el cual se reveló que era un delincuente menor, además de que le caería un buen tiempo de cárcel por un asalto con arma corta punzante.
Las personas ahí estaban agradecidas con el peli gris por el modo en que derribó al ladrón, aunque la que más estaba agradecida era Manaka.
- Muchas gracias por ayudarme.
- No iba a dejar que un tipo así hiciera eso – el chico decía con simpleza.
- Aun así, me ayudaste, no sé qué hubiera sido de mi si él lograba su cometido – la joven hizo otra reverencia – de nuevo, muchas gracias.
- Ya dije que no hay de que, solo vine a comprar unas cosas a esta tienda ya que vine desde Tokio a visitar a una tía que se encuentra enferma.
- Entiendo – la chica dijo – por cierto, mi nombre es Mizusawa Manaka.
- No sé si darte mi nombre en sí, pero… Kurata Tatsuo – el peli gris se presentó, siendo este el rival de Raiden en la selección juvenil.
El chico se fue justo cuando la madre de Manaka, junto con Ayaka y Raiden arribaron al sitio al saber sobre la noticia. La oji carmín los calmó diciendo que se encontraba bien y que había sido ayudada por un chico.
- No pensé que algo así fuera a pasar – la progenitora de las hermanas dijo calmándose un poco.
- Por cierto, ¿sabes algo del chico que te salvó?
- Solo me dijo su nombre, además que mencionó que se encontraba visitando a una tía.
- ¿Y cómo se llamaba? – preguntó su hermana menor.
- Kurata Tatsuo – al mencionar su nombre, Raiden se quedó en silencio y sorprendido a la vez, luego de unos segundos, reaccionó.
- Manaka-san, dime una cosa… ese chico ¿no era un peli gris de ojos azules?
- Sí, así era.
- ¿Lo conoces Raiden-kun? – la madre de las hermanas preguntó, el chico solo asintió.
- ¿Recuerdas que te comenté sobre un jugador que como que me molestaba en los entrenamientos? – las Mizusawa asintieron – pues era él.
- No me lo creo, pero si es esa misma persona, no entiendo cómo es que me defendió de ese modo.
- Es raro, ni yo comprendo por qué – dijo este mirando a la peli naranja. El saber que la persona que lo molestaba y quería superarlo, salvó a su amiga de un maleante.
Al final, todos volvieron a casa, solo tomaron unas declaraciones de Manaka y el sujeto sería apresado.
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El día previo al juego entre Japón y Estados Unidos, los chicos se encontraban entrenando de nuevo, esta vez dormirían en un hotel que quedaba cerca de la pista en donde se llevaría a cabo el juego.
- Un pequeño descanso muchachos, hidrátense bien – el seleccionador dijo a lo que sus jugadores fueron a la banca a tomar algo de agua.
Durante el descanso, Raiden miró de reojo a Tatsuo quien solo tomaba agua y hablaba con algunos de los demás. El peli rojizo recordó su acto del día anterior con su amiga y fue hasta él.
- Kurata-san – el mencionado miró a Raiden, esto llamó la atención de los demás, en especial de los amigos del chico.
- ¿Qué quieres? ¿Buscas pelea o algo?
- Esto se va a armar feo – susurró Keiji el cual estaba listo por si pasaba algo, lo mismo que los gemelos Tsuzuki.
- No, solo quería darte las gracias.
- ¿Por qué las gracias? – Kurata estaba confundido por eso, pero siempre estaba atento a lo que fuera a decir este.
- Por la ayuda que le hiciste a Manaka-san, te manda a dar las gracias por haberla ayudado de ese asaltante ayer – eso sorprendió bastante al chico, ni que decir a los demás del equipo.
- Espera, ¿la chica que ayudé ayer? ¿La conoces?
- Sí, me quedo en la casa de su familia para poder venir aquí a estudiar ya que me queda más cerca que en mi pueblo. Anoche nos contó sobre lo que pasó con ese ladrón que quiso asaltar la tienda, solo quería que supieras que te agradece ya que no quiere imaginar que hubiera ocurrido si ese tipo seguía actuando – las palabras de Raiden causaron muchos murmullos entre los demás jugadores, siendo estos positivos sobre cómo alguien con quien tenía pelea, haya ayudado a una persona de ese modo.
- Pff, solo hice lo que hice, nada más, que agradezca que andaba visitando a mi tía – decía este tratando de restarle importancia al asunto – como sea, solo prepárate para el juego, soy el que tomará las riendas de la selección.
- Kurata-san – el peli gris dejó su botella con agua y volvió a la pista. Los amigos del peli rojizo fueron hasta este pidiéndole explicaciones sobre el asunto con Manaka, cosa que al final hizo.
- De todas las personas nunca creí que él justamente fuera a hacer eso – Yato dijo.
- Concuerdo, creo que el destino es muy engañoso.
- Lo importante que es Manaka-san está bien y quien sabe, a lo mejor el tipo no es mala persona como lo quiere aparentar.
- A lo mejor – luego de eso, volvieron al entrenamiento para el partido.
Y al día siguiente, el amistoso internacional se llevaría a cabo.
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Continuará…
