Previamente en Ultraman Piscis…

Yomiyama estaba siendo sacudida por un terremoto el cual no se sabía que lo provocaba, aunque ahora se comprobó que era eso.

Un Marino.

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Mayowanai DIVE! Yume! POWER! Tomoni hashire mirai e

Kimi yo kimi no mama gimme-gimme-fly!

Tokihanate Piscis, jump'n to the sky

Foruda no katatsumi nokosareta itsuka no photos

Utsuru egao wasurekaketeta hashagu jounetsu

Takaku tooku tsuyoku

Motto hayaku koeru tsunagu

Kiseki egaita hikari ga yomigaeru

Mayowanai DIVE! Yume! POWER! Tomoni hashire mirai e

Kimi no SHI-A-WA-SE mamoru TABI ni kirameku yo energy

Hanasanai CATCH! Yume! WONDER! Yorisoeru yo my heart, your heart

Kimi yo kimi no mama gimme-gimme-love!

Tokihanate Piscis, jump'n to the sky

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Umi había logrado salir del interior secreto de Yomiyama y logró llevarse consigo a Tzusuri la cual despertó momentos después.

Cuando estuvieron a salvo, las personas se asustaron ya que el terremoto estaba sucediendo de nuevo, pero esta vez, habría algo más.

- ¡Umi-san!

- ¡Tsuzuri-san!

- ¡¿Qué es eso?!

- Es un Marino – justo cuando se dijo eso, el rugido que se escuchó retumbo la escuela hasta que salió mostrando su verdadera forma por lo que todo el mundo salió corriendo.

- Eso es… ¿una sirena? – el Marino que salió tenia forma de una mujer gigante la cual tenía una cola de pescado la cual golpeó el suelo haciéndolo temblar.

- ¡Chicas! – Honoka hablaba por el intercomunicador de las féminas – ¡el Marino es Sirena!

- ¿Sirena?

- Joder, y justo como la película.

A pesar de que el monstruo rugió, este emanó un canto bastante agudo el cual hacía que cualquiera que lo escuchara, cayera en una especie de hipnosis.

- Esto no me gusta, ese canto tiene algo que hace que la cabeza de uno… se vuelva extraña – pensaba Umi la cual sentía los efectos de la voz de Sirena el cual seguía jodiendo a todos.

A pesar de eso, la peli azul ayudó a los de su escuadrón a que entraran en razón, aunque con menos fuerza, pero disparaban sus armas hacia el monstruo. Con la excusa de que estaba ayudando a unas personas, Umi se alejó un poco de todos y sacó la cápsula.

- ¡PISCIS! – la silueta de Ultraman fue hacia ella y segundos después, el oriundo de la raza Ultra apareció.

- ¿S-Soy yo que alucino o apareció Ultraman Piscis?

- Es Ultraman Piscis.

El gigante ser fue hacia el Marino quien también salió de su cueva en la academia de Yomiyama y la pelea entre ambos inició.

Umi iba a golpear a su rival, pero le dio un colazo en la cara dejándola viendo estrellas. A pesar de eso, Ultraman se levantó y continuó con la pelea dándole varios golpes al monstruo quien aguantaba lo que podía.

Justo cuando Umi estaba preparando su arco y flecha de luz, el Marino comenzó de nuevo con su técnica de canto la cual fue más fuerte y atacó directo a Umi.

Lo peor es que estaba haciendo efecto ya que la cabeza de Ultraman Piscis comenzó a sentirse mareada y le costaba concentrarse.

- ¿Qué demonios? ¿Incluso me afecta estando con la forma de Ultraman? – pensó la peli azul quien estaba tratando de mantenerse firme, pero no podía.

Sin más, disparó su flecha de luz la cual pasó al lado del Marino, de suerte, dio en las afueras de la ciudad en donde no dañaría a nadie.

El Temporizador de Color comenzó a sonar lo que indicó que Umi no tenía mucho tiempo y debía seguir batallando contra Sirena hasta vencerla.

A pesar que la cabeza que le daba vuelta, Umi no terminaría ahí y con el poco tiempo que tenía corrió rápido hacia Sirena, tomándolo y yéndose con él hacia el cielo.

- Ultraman Piscis se lo quiere llevar al espacio.

- ¡Llévatela Ultraman!

- Vamos… casi llego – pensaba Umi la cual sentía como la presión estaba llegando a ella y finalmente, el Temporizador de Color dejó de sonar y los poderes de Ultraman desaparecieron justo cuando estaba por llegar a la atmosfera por lo que el Marino cayó al suelo fuertemente.

El rugido de dolor que dio lo hizo volver a acomodarse dentro de su cueva que creó en la ahora destruida academia Yomiyama.

La gente estaba asustada por eso, además de que las chicas del escuadrón tuvieron que volver al cuartel general luego de todo el problema que hubo.

Las personas que vivían en Yomiyama fueron desalojadas de ahí para evitar futuros problemas y los pondrían en hogares temporales en lo que se resolvía el problema.

- Muy bien, vamos a hablar sobre el asunto del Marino – Honoka exclamó junto con las líderes, el Primer Ministro y Umi presentes.

- Díganme, ¿Qué fue lo del Marino? – preguntó el mandatario a lo que la peli azul respondió.

- Al parecer, el Marino Sirena posee la capacidad de que con su canto hace que las personas queden mareadas. Tal parece que afecta el sistema nervioso y favorece a la desconcentración.

- ¿Cómo una especie de hipnosis?

- Podemos decirlo que sí, pero es como cuando le aplican a uno un analgésico fuerte.

- Ese Marino es peligroso – Kaho exclamó – lo peor es que parece que Ultraman también tuvo problemas.

- Sí, se notó que ni él pudo – las palabras de las demás pusieron tensas a Umi.

- Lo siento, pero hasta a Ultraman le afecta ese maldito canto – pensó la peli azul recordando cómo es que fue derrotada en sí por la voz de Sirena.

- Díganme, ¿hay una forma en que se puede vencer a Sirena? – el mandatario preguntó.

- Por el momento estamos pensando en un arma la cual puede destruir las ondas sónicas, en eso ha estado trabajando Shiki-chan – Kanon dijo.

- ¿En serio?

- Sí, creo que con eso podremos hacer que Sirena no pueda hacer que su canto nos afecte – la propuesta era buena por lo que el Primer Ministro dio su visto bueno a esa idea por lo que al final, Shiki trabajaría en eso.

Umi decidió ver como la peli azul estaba creando el artefacto que parecía ser un pequeño radio y cuando estaba atornillando los últimos implementos para su creación.

- Solo falta probarlo.

- Shiki-san.

- Sonoda-san.

- ¿Has terminado con tu trabajo?

- Por el momento está terminado, aunque queda ver si funciona como espero – la peli celeste decía mirando el instrumento que había creado.

Fueron a la sala de práctica en donde además hizo uso de los parlantes del sitio a lo que conectó su celular al cable de audio y buscó una canción.

Al ponerla, se oía duro por toda la sala y eso molestaba lo oídos de Umi quien se tapaba con fuerza, pero Shiki activó su artefacto.

- Las ondas sonoras serán omitidas al máximo – tal y como dijo la peli azul menor, el sonido de los parlantes dejó de escucharse y todo estaba en silencio.

Esto estuvo así hasta que un minuto después, el dispositivo que creó Shiki se apagó haciendo que la música de los parlantes volviera a sonar, pero la científica tuvo suficiente y lo apagó.

- Funcionó, aunque sea un poco.

- Tal parece que la potencia que necesita para funcionar es mucha para su energía. Por lo menos durará un minuto.

- Pero ¿podrá amortiguar los sonidos de Sirena?

- Puede que así sea, pero necesitaré aumentar su capacidad de energía ya que con los parlantes pudo detenerlos por un minuto, si lo conecto a una fuente de poder más potente, posiblemente calma el canto del Marino.

- Entiendo, te lo dejo entonces – Shiki asintió y regresó a su trabajo.

Umi también haría un entrenamiento personal. Aprovechando que era de noche, fue hacia la playa cercana de la base de IDOL en donde se despojó de su ropa y se metió a la fría agua del océano.

Durante la noche, la temperatura del agua bajaba mucho y podía ser peligrosa, pero a Umi no le importaba eso. Llevaba este entrenamiento con el objetivo de poder concentrarse mejor.

La batalla contra Sirena la dejó marcada y es que si se hubiera concentrado más, no habría caído en la voz hipnótica de Sirena y lo hubiera podido vencer.

El frio estaba tocando su cuerpo y eso le estaba afectando, pero trató de tener su mente en calma, sabiendo que los pensamientos ayudarían a la peli azul a no rendirse.

- No pienses en eso, no piénsese en el frio – su cuerpo temblaba un poco, pero Umi se seguía diciendo que no pasaba nada, no caería en tentaciones.

Para su salud, esto era malo, pero en ese momento no le importaba, tenía que seguir para que su resistencia fuera mayor.

- ¡Alerta! ¡El Marino Sirena ha aparecido nuevamente! – Umi escuchó eso en su comunicador el cual estaba con su ropa por lo que se levantó y fue hacia él.

No tardó mucho en ponerse su ropa sin importarle que estuviera con su cuerpo mojado, tenía que ir a ver la situación.

El mismo escuadrón sería mandado a batallar contra Sirena, aunque la excepción es que Shiki iría con ellas con el artefacto, incluso en poco tiempo que tuvo, encontró un generador, aunque no era muy grande, al menos podría funcionar.

- ¿Crees que podrá hacer efecto? – Sumire preguntó a Shiki.

- Lo probé una vez con Sonoda-san, aunque con menos potencia.

- Espero que funcione, ni siquiera Ultraman Piscis pudo con él.

- Con esto, podremos hacerlo – el escuadrón siguió su camino hasta que lograron arribar a Yomiyama.

El pueblo estaba en alerta máxima porque el Marino había vuelto a salir y estaba destruyendo todo y los pobladores estaban sometidos a la voz del Kaijū.

- ¡Disparen! – ordenó Umi y los aviones que tenían dispararon a todo al monstruo, impactándole en el cuerpo.

Esto siguió por un momento, todas tenían estrictamente prohibido salir de sus aviones y mientras tanto, Umi aterrizó el suyo y ayudó a Shiki a poner todo en marcha con su artefacto.

- De suerte con los ataques que le están dando, la voz del Marino ha dejado de hacer efecto, pero con esto podremos evitar que lo haga por un minuto.

- ¿Estás segura?

- Sí, no te preocupes – la chica de ojos naranjas conectó lo último y estaba todo listo.

- Iré a ayudar a despejar a las personas para que se vayan de aquí, es peligroso – Shiki asintió a lo que Umi se fue de ahí.

La inventora tenía listo el botón para encender su máquina, todo mientras que Umi se alejaba y ya cuando vio que estaba a una distancia considerable, sacó su vara.

- ¡PISCIS! – segundos después, hizo acto de aparición Ultraman.

- ¡Ultraman Piscis!

- Dejemos de atacar chicas, hay que dejarle esto a Ultraman, pero siempre estén atentas.

- Es hora – Shiki encendió su artefacto y este comenzó a hacer efecto ya que Sirena intentó cantar para marear a su enemigo, pero gracias a las interferencias, no podía hacerle daño.

- Solo tengo un minuto, debo ganarle como sea – pensó Umi y se lanzó a la batalla.

La batalla de gigantes destruyó lo que quedaba de la academia y es que al no tener poder sobre la mente de la peli azul, se le hacía difícil pelear en igualdad.

Umi creó una bola de energía la cual lanzó hacia Sirena, causándole un gran daño en su cola. La suerte estaba del lado de Ultraman, o al menos eso parecía ya que la máquina que inventó Shiki, dejó de funcionar.

- ¿Qué pasó? – preguntó Ai.

- La potencia que se usa para que el efecto de la voz de Sirena se deshaga es mucha, y no soporto la energía.

- Eso explica porque estoy… viendo doble – Eli susurró a lo que las demás también empezaron a sentir el efecto.

Umi de repente sintió que su cabeza comenzaba a sentirse mareada, dándose cuenta que el artefacto de Shiki tuvo que parar de cumplir su función.

El Kaijū aprovechó esto para tomar del cuello a la chica y darle unos cuantos golpes en la espalda. No ayudó tampoco que el Color Timer comenzara a brillar en rojo, ya no le quedaba mucha energía.

La voz de Sirena seguía haciendo efecto, pero Umi tuvo que tomar hasta el último grado de autocontrol para evitar caer ante la voz de este monstruo.

Ultraman le dio dos codazos en el estómago al monstruo que la soltó y empleando su energía, la chica lanzó dos bolas de energía hacia Sirena que se vio muy afectado.

El golpe final llegó cuando Umi creó su arco y flecha de luz hechas de Spacium y disparó con todo hacia el Kaijū el cual no pudo con todo el poder de Ultraman y terminó explotando.

- ¡Bien hecho Ultraman Piscis!

- ¡Lo hiciste! – el ente del planeta Ultra solo asintió y se fue volando hacia el espacio exterior.

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Algunas personas murieron debido al monstruo, no obstante, también se descubrieron otras cosas, entre ellas es que la piel de Sirena tenía un químico extraño que causaba alucinaciones de otras cosas.

- Entonces, ¿nunca hubo una maldición? – Koichi preguntó a Umi quien estaba contando esto y muchos más estudiantes escuchaban.

- Sí, eso fue lo que pasó. La supuesta calamidad que decían no fue más que alucinaciones provocadas porque el Kaijū se encontró habitando el fondo de la escuela desde que se construyó. Lo que pudo hacer fue que ese químico se filtrara en el agua que tomaban todos, lo que provocó que creyeran que había una maldición.

- Eso explica porque los estudiantes de los años 70 decían que veían a un muerto, todo era alucinación.

- Las muertes que tuvieron a lo largo de los años fue por el agua y el canto de Sirena fue lo que hacía que perdieran el equilibrio y pasaran tragedias.

- Supongo que al final no pasó ninguna maldición – Misaki dijo al lado de Koichi quien asintió.

- Podremos vivir en paz ahora.

Con el problema resuelto, el escuadrón pudo volver a la base en donde descansarían luego de tan feroz batalla que tuvieron.

- ¿Vas a arreglarlo? – Umi preguntó a Shiki que solo se puso a construir de nuevo su aparato.

- No se sabe si lo vamos a usar a futuro, pero puede ser. Ayudó a Ultraman a batallar, por lo que no me puedo quedar de brazos cruzados.

- Supongo que sí, eso fue una gran ayuda para Ultraman Piscis – ambas rieron un poco y Shiki continuó con su trabajo.

Por el momento, podían descansar, pero como siempre, habría enemigos que vencer y los Marinos continuarían atacando.

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Mirai wa kono te ni aru wa

Te o toriatte yumemite ikou

Daitan ni kyō wa hadashi de odotte (mera mera)

Kokoro ni hi o tomose

Warawarete mo kenasarete mo

Sore ga kitto ichiban kagayaku no sa

Yume wa kogaredo kogetari wa shinai yo

Taiyō mitai ni mainichi ai ni kite

Bokura o terashite kureru

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Continuará…