HOLA A TODOS! LES DESEO FELIZ AÑO NUEVO POR ATRASADO, JEJE! Y LES DESEO UN MUY FELIZ DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD.

EN NAVIDAD ME LA PASÉ MUY BIEN, ME REUNÍ CON TODA MI FAMILIA Y LA PASAMOS DE LO MEJOR.

CUÉNTENME.. A USTEDES COMO LES FUE?

ANÍMENSE A COMENTAR COMO ANTES, YA CASI NO DEJAN COMENTARIOS.

ALT F4 A: HOLA QUE GUSTO QUE SIGAS LEYENDO ESTAS HISTORIAS, OJALÁ TE ANIMES A COMENTAR MÁS SEGUIDO. DECIDÍ DARLE MÁS PARTICIPACIÓN A OTROS PERSONAJES COMO KRISTY Y ELLI ME ALEGRA QUE TE GUSTE. YA VEREMOS QUE CAMBIARÁ Y QUÉ SEGUIRÁ IGUAL DE LOS EVENTOS DE FROZEN 2, SIGUE EL SUSPENSO, JEJE.

JOAN: QUE BUENO QUE TU PERRITA LUCY YA ESTÁ BIEN, MI PERRITA ESTUVO MALITA EL AÑO PASADO Y TUVIERON QUE QUITARLE VARIOS DE SUS DIENTES. DE LOS CUATRO FANTASTIVCOS YO PERSONALMENTE ME QUEDO CON LOS DE LA PELICULA DE LOS 2000'S DONDE SALE CHRIS EVANS HACIENDO EL PAPEL DE LA ANTORCHA HUMANA.

Al ver cómo la gente corría por las calles y cómo los elementos parecían haberse descontrolado. Aún con la pijama puesta, Andy corrió rápidamente hacia la habitación de su madre con su reno mascota Frans a su lado.

"¡Mamá! Algo grave está sucediendo... el viento sopla muy fuerte y... ¿Mamá?"

El chico revisa el baño y se angustia al ver que la reina no está en sus aposentos. El viento huracanado rugía, sacudiendo las cortinas y haciendo crujir las ventanas del castillo. Las lámparas de petróleo habían dejado de brillar, y todo estaba envuelto en penumbra.

El joven heredero recorre con rapidez las habitaciones, pasando por la sala del trono y los pasillos principales. Su preocupación aumenta al no encontrarla.

"¡Mamá! ¿Dónde estás?"

Fue entonces cuando se encontró de frente con su padre.

"¡Papá! No encuentro a mamá. Hace rato le di las buenas noches antes de acostarme, ella estaba en su recámara, pero ya fui a buscarla y no estaba allí"

"Entonces tenemos que encontrarla. Pero primero, debemos asegurarnos de que los demás estén seguros. Arendelle está en peligro. Como futuro rey, tu deber es proteger a tus súbditos. Elsa es fuerte, pero ahora tenemos que asegurarnos de que todos estén a salvo primero"

"Está bien. Ayudaremos a los demás primero"

Pronto se encontró con Helena, Birgit, Angelita y Ed quienes llevaban puestas sus pijamas.

"Tenemos que sacar a todos de aquí" Les dijo Andy "Sabionda, tú y Ed vayan hacia el este y ayuda a los que viven cerca del muelle. Angelita, tú ve a las calles principales, usa tu campo de energía para proteger a los niños y ancianos durante la evacuación. Birgit, tú le darás apoyo a Angelita para abrir caminos y mover escombros si es necesario... Yo me encargaré de evacuar el castillo, cubriré la retaguardia y guiaré a los que se queden rezagados"

Los cuatro asintieron y salieron del castillo. Con su plan trazado, el grupo se dividió rápidamente.

Andy corre por los pasillos del castillo y se cruza con el mayordomo Kai y su esposa, la ama de llaves Gerda, que parecen muy preocupados.

"¡Vamos, rápido! ¡No hay tiempo que perder! ¡Tenemos que salir de aquí!"

En otro pasillo, Anna, Kristoff y sus hijas, también están evacuando el castillo.

"Mamá, … tengo miedo" Dijo Kristy temblorosa y con lágrimas en los ojos

"¡No tengas miedo, cariño! Todo estará bien, sólo tenemos que salir rápido" Le dijo Anna tomando la mano de Kristy, con una expresión preocupada

"No olvidemos las reglas de seguridad" Dijo Elli intentando sonar calmada "No corro, no grito, no empujo"

En otra parte del castillo.

"¿Qué está pasando? ¿Es un huracán?" Preguntó sobresaltada tía Margareta dentro de sus aposentos mirando a su alrededor.

"Esto no es un huracán. Nunca había oído algo así" Le dijo su esposo Alaric mirando por la ventana, preocupado "¡Esto no es normal! ¡Algo está atacando Arendelle!"

"¡Tenemos que salir de aquí! ¡Es peligroso!" Dijo ella tomando su chal y saliendo de la habitación

En el pasillo se encontraron con Andy.

"¡Todo el mundo, despierte! ¡Tenemos que salir de inmediato!"

"¿Qué está pasando, Andy?" Le preguntó tío Alaric.

"No lo sé, pero tenemos que salir. No es seguro aquí. Ayudaré a todos a llegar a un lugar seguro fuera del castillo, y luego trataremos de averiguar qué ocurre"

Por su parte, la reina avanza con dificultad en medio de la ventisca de regreso al castillo.

"El aire ruge... no hay fuego, no hay agua... y sigue la tierra" Se dijo a sí misma "¡Tenemos que salir!"

Andy ayudado por su papá y acompañado de su reno Frans conduce a los parientes hacia la explanada del castillo. Donde el viento parece empujarlos a todos a las afueras de la ciudad.

"¡Organicen las filas!" Exclamó Hans "Mujeres y niños primero. ¡Los soldados deben asegurar que nadie quede atrás!"

Un joven soldado se acercó corriendo, visiblemente nervioso.

"Señor, los vientos están aumentando cerca del mercado. Hay familias atrapadas y los carruajes bloquean el camino"

"Reúna a un grupo y despeje el camino. Yo iré al frente para ayudar."

Sin esperar respuesta, Hans espoleó a su caballo y cabalgó hacia el mercado. Al llegar, vio a varios ciudadanos atrapados detrás de un carruaje volcado mientras el viento azotaba con fuerza.

"¡Manténganse agachados! ¡Yo los sacaré de aquí!"

Saltó del caballo y, con esfuerzo, comenzó a empujar el carruaje. Otros ciudadanos, inspirados por su determinación, se unieron. Finalmente, despejaron el camino, y Hans ayudó personalmente a los más vulnerables a salir de la zona peligrosa.

El elegido mientras sigue evacuando a todo mundo del castillo y se detiene un momento al ver a su madre, la cual se acerca hacia él.

"¡Mamá, por fin te encuentro!" Suspiró Andy aliviado pero aún preocupado

"Estoy bien, hijo. Gracias por preocuparte ¡Escúchenme todos! Vamos a evacuar hacia las colinas. Los guardias y yo aseguraremos el camino. Quiero que las familias con niños pequeños vayan al frente ¡Nadie se queda atrás!" Ordenó la reina

Justo entonces el suelo bajo sus pies comenzó a sacudirse con violencia.

"¡Ya oyeron a la reina" Exclamó Andy "¡Todo mundo a las colinas!" Y después dirigiéndose a su madre agregó "Debo ir a ayudar con la evacuación, mamá, los chicos cuentan conmigo"

"Lo sé. Protegeré a nuestra gente. Haz lo que tengas que hacer, pero ten cuidado"

"Lo haré, mamá. Tú también cuídate"

Elsa asiente y se separan, cada uno dirigiéndose a cumplir su deber.

En el pueblo, en medio del caos, Angelita y Birgit comenzaron a guiar a los ciudadanos hacia las salidas de la ciudad, llevándolos hacia las montañas donde estarían a salvo. Con movimientos rápidos y precisos, Ed usaba su poder para multiplicarse y así guiar a diferentes familias al mismo tiempo, asegurándose de que todos pudieran evacuar sin perderse.

El viento seguía soplando con furia empujando a todos fuera de la ciudad, y la tierra temblaba a cada paso. Angelita no podía evitar preocuparse al ver a la gente asustada y desorientada.

"Todo estará bien" Dijo calmando a un niño que lloraba "Nos estamos encargando de que todos salgan a salvo. Mantén la calma y sigue adelante"

La sabionda, lanzando destellos rosados, usaba su magia para mantener la dirección de los ciudadanos, marcando un camino seguro hacia las montañas.

"¡El camino está despejado! Solo sigan adelante, pronto estarán fuera de peligro" Exclamó Birgit

Fue entonces cuando notó a un grupo de niños que lloraban y no sabían hacia dónde ir.

"¡Tranquilos, estoy aquí! Vamos a salir de esto juntos. Denme la mano"

Los niños obedecieron, formando una fila detrás de ella, mientras los guiaba.

Angelita por su parte usaba sus habilidades rodeaba a los ciudadanos de Arendelle con un campo de energía para protegerlos.

Cerca de una vieja bodega, el llanto débil de una perrita y sus cachorros llega a los oídos de Kristy.

"¿Dónde están? ¡No se preocupen, voy a ayudarlos!"

Al acercarse a la bodega ve a una perrita atrapada entre unos escombros, protegiendo con su cuerpo a tres pequeños cachorros. Sin pensarlo dos veces, Kristy intenta mover una viga caída.

"¡Princesa Kristy! ¡No puede estar aquí!" Le dice un guardia entrando "Es demasiado peligroso. Debe ir a la colina con los demás. Ahora mismo"

"No puedo irme sin ellos. Están atrapados, y si no hago algo ahora, podrían... podrían morir ¡Por favor, ayúdeme!"

El guardia miró alrededor nervioso por el peligro.

"Mi deber es protegerla a usted, princesa, no a unos animales"

"Pues entonces no se preocupe por mí. Haré esto sola si es necesario" Dijo ella volviendo a intentar mover los escombros

El guardia impresionado por la valentía de Kristy, suspira y comienza a ayudarla. Juntos logran levantar la viga lo suficiente para que los cachorros y su madre puedan salir.

"Todo estará bien ahora. Los llevaremos a un lugar seguro" Exclamó Kristy abrazando a los cachorros y acariciando a la perrita con una sonrisa de alivio.

"Usted es una niña muy obstinda, princesa. Pero también tiene un corazón enorme. Vamos, debemos salir de aquí antes de que esto colapse"

Kristy y el guardia corren hacia la colina, llevando a la perrita y sus cachorros en brazos.

Cuando llegan a la colina, Anna la recibe, claramente preocupada.

"¡Kristy! ¿Dónde estabas? Nos tenías muy preocupados"

"Tenía que salvarlos, mamá. No podía dejarlos atrás" Explicó la niña mostrándole los perritos

"Eres muy valiente, Kristy. Pero también debes tener cuidado. No queremos perderte" Le dijo Anna conmovida y orgullosa, pero tratando de sonar firme.

Kristy asintió, mirando a los cachorros acurrucados junto a su madre, sabiendo que hizo lo correcto, incluso si fue peligroso.

Cerca de ahí, Kristoff, con su fuerza y determinación, estaba ayudando a la gente a subir.

"¡No se preocupe, señora! ¡La tengo!" Dice levantando a una mujer mayor que está teniendo dificultades para subir Solo un paso más y estará a salvo"

"¡Oh, eres muy fuerte, hijo! ¿Cómo haces para cargar a tanta gente?"

"Si puedo cargar un trineo lleno de hielo, esto es pan comido"

"¡Señor Kristoff, ayúdeme!" Exclamó un muchacho joven "Creo que mi pierna quedó atrapada en una raíz"

"¡Vamos, amigo!" Le dijo corriendo hacia él y levantándolo con facilidad "¡Esa raíz no va a detenernos! Sujétate fuerte de mi brazo"

Andy también avanzaba a paso firme, entrando en cada hogar que encontraba en su camino. Sabía que algunos aún no habrían evacuado, y estaba decidido a que nadie se quedara atrás.

Al abrir la puerta de una casa, encontró a una familia con dos niños escondidos bajo la mesa, abrazados y temblando. Andy se agachó hasta su nivel, tratando de mantener una expresión calmada y amigable.

"Hola, chicos. No tienen que tener miedo, estoy aquí para ayudarlos, voy a llevarlos a un lugar seguro ¿Sí?"

Los niños, que al principio lo miraban con ojos llenos de miedo, se sintieron reconfortados por su tono amable. La madre de los niños se apresuró a tomarlos de la mano, agradecida y aliviada al ver a alguien que venía a ayudarlos.

"Gracias, príncipe Anders… no sabíamos qué hacer. Temíamos salir y quedar atrapados" Le dijo la madre de los niños

"No se preocupe, señora. Todo estará bien. Solo síganme, y los llevaremos con los demás a las montañas"

Saliendo de aquella casa, se topó con una pareja de ancianos que avanzaba con lentitud.

"Tranquilos. Voy a ayudarlos"

Andy lanzó un silbido y de inmediato acudió su reno Frans. Y Andy ayudó a la pareja a subir a su lomo. Con el paso de los años, Frans era lo bastante adulto para poder llevarlos.

El hombre, canoso y frágil, lo tomó del brazo mientras le hablaba con gratitud.

"Hijo… Runard estaría orgulloso de ver lo valiente que eres. Gracias por venir a ayudarnos"

"Solo hago lo que tengo que hacer" Respondió Andy modestamente, aunque internamente el cumplido lo llenaba de orgullo "Llévalos a la colina compañero, asegúrate de que estén a salvo" Le dijo Andy acariciando la cabeza del reno

Frans asintió con un resoplido y echó a correr.

A medida que Andy y su equipo avanzaba por los hogares, cada casa tenía su propio grupo de rostros preocupados y temerosos.

Las campanas de evacuación resonaban, y la gente corría hacia las colinas.

Por su parte, la sabionda también se lucía como heroína, mientras conjuraba un escudo de energía rosado para proteger a un grupo de aldeanos de una ráfaga de viento. Y ayudaba a iluminar el camino.

"¡Por aquí, rápido! Mantengan a los niños cerca y no se detengan ¡La colina es el lugar más seguro ahora!"

Un hombre mayor tropezó al intentar cargar un saco pesado. Helena corrió hacia él sin dudarlo.

"¡Déjelo, señor! Su vida es más importante que cualquier cosa material. Vamos, yo lo llevaré a las colinas"

"Gracias, pequeña. Eres... una verdadera líder"

La iluminada sonrió con nerviosismo y en eso notó que Pandita pasaba a su lado revoloteando.

Algunos pájaros pequeños que apenas estaban aprendiendo a volar eran arrastrados por el viento y separados de su parvada, pero Pandita llegaba al rescate empujándolos de regreso con sus familias y alejándolos fuera de aquel peligroso viento.

"¡Muy buen trabajo, Pandita! ¡Eres toda una heroína!" Le dice su dueña

"Sí, cuando sea grande, quiero ser como tú, Pandita" Agrega Mary

"Si todos fuéramos como Pandita este sería un lugar mejor"

"Sí, sería el mundo perfecto"

"Todo está despejado de este lado, vamos con los demás" Dice la sabionda mientras ella y su amiga corren lejos del pueblo para ponerse a salvo.

En el sendero, Ed encontró a una niña pequeña, abrazando su muñeca con lágrimas en los ojos abrazando una muñeca de trapo, temblando de miedo. Al parecer se había separado de sus padres por error.

"Hey… ¿todo está bien? No te preocupes, he venido a ayudarte"

La niña lo miró con ojos llorosos

"No quiero dejar mi muñeca… ¿podemos llevarla también?"

"Claro que sí. Ella viene con nosotros" Dijo Ed tomando a la niña en sus brazos

Ed la llevó hacia el grupo de personas que ya estaban en la ladera de la montaña, bajo la supervisión de Birgit y Angelita. Cuando la dejó en el suelo junto a su madre, la mujer miró a Ed con gratitud.

"Gracias… no sé cómo podré agradecerle por esto"

Ed sonrió inclinando la cabeza.

En los establos de la hacienda del tío de Ostein, el vago y Chema trabajaban frenéticamente para salvar a los caballos.

"¡Señor Ostein!" Le dijo Chema mientras luchaba por desatar un caballo "Este no se quiere mover. Está asustado ¡No sé qué hacer!"

"¡Tranquilo, Chema!" Respondió el vago sujetando con fuerza las riendas de otro caballo "Tienes que hablarles con calma, como si fueran niños pequeños. Respira hondo y háblales despacio"

Chema se detuvo un momento con manos temblorosas, y acarició el hocico del caballo mientras susurraba.

"Shhh... está bien, muchacho. No pasa nada, ya nos vamos de aquí"

El caballo relinchó, pero finalmente permitió que Chema lo guiara hacia la salida.

"¡Funcionó, señor Ostein! ¡Funcionó!"

"Lo sabía. Tienes mano con los caballos, Chema. Ahora, apresúrate. Aún quedan tres más"

Momentos después, Chema y Ostein se acercaron al último caballo, un enorme semental negro que tiraba de las riendas con furia.

"¿Ese es Shadow?" Preguntó Chema nervioso "¡Siempre me da miedo! Es muy fuerte"

"Shadow respeta la fuerza. Si te muestras inseguro, él lo notará ¡Escucha, grandote! Vamos a salir de aquí, quieras o no. Así que coopera"

Shadow lo miró fijamente, como evaluándolo, pero finalmente cedió.

Ostein y Chema guiaron a los caballos fuera del establo justo antes de que el viento derribara parte del techo. Mientras llevaban a los caballos a un lugar seguro, ambos se miraron y rieron, aunque exhaustos.

No muy lejos de ahí, el viento huracanado sopla con fuerza, haciendo girar las hojas y levantando polvo en el aire. Olaf y Sussy, luchan por mantenerse en pie mientras las ráfagas de viento casi los desarman.

"¡Esto es como una fiesta de viento! Aunque no me invitaron, claramente me uní igual ¿No te encanta, Sussy? Es decir ¿Cuantos muñecos de nieve voladores conoces?"

"¡No, Olaf, no me encanta!" Replicó Sussy irritada tratando de evitar que su moño saliera volando "¡Estoy tratando de mantener mi cabeza en mi lugar! Literalmente"

Olaf intenta sujetarse a una rama mientras Sussy se aferra a un arbusto.

"¡Sussy, no te sueltes! ¡El viento quiere convertirnos en una tormenta de nieve ambulante!"

Justo entonces un giro inesperado del viento empuja a Olaf dejándolo de cabeza.

"¡Hey, estoy viendo el mundo al revés! ¿Es esto lo que llaman perspectiva?"

"¡Ya basta! Olaf, si no hacemos algo, terminaremos desperdigados por todo el reino. ¡Concéntrate!"

"¡Tranquilos, chicos, ya vamos por ustedes!" Dijo Kristoff apareciendo corriendo entre el viento, seguido de Ken, quien tiene una cuerda enrollada en el brazo.

"Ahí están. Y parecen... ¿Estar discutiendo?" Le dijo Ken

"Bueno, son Olaf y Sussy ¿Qué esperabas? ¡Vamos, sujetémoslos antes de que salgan volando hacia el fiordo!" Respondió su futuro suegro

Ken corre intentando atrapar a Olaf que está siendo arrastrado por una ráfaga de viento

"¡Woooo! ¡Ken! ¡Por aquí! ¡Estoy practicando cómo volar sin alas! ¡Creo que lo estoy logrando!"

"¡Olaf, deja de moverte! ¡Te voy a atrapar, pero tienes que quedarte quieto!"

"¡Intento quedarme quieto, pero el viento tiene otras ideas! ¡Es como si estuviera jugando conmigo!"

Ken finalmente logra alcanzarlo y lo toma con firmeza en sus brazos antes de que Olaf salga disparado nuevamente.

"¡Te tengo!

"¡Sabía que me salvarías, Ken! Eres tan valiente. Por eso Kristy siempre escribe tu nombre en sus cuadernos rodeado de corazoncitos ¡Qué adorable! ¿No crees que es adorable?"

Por suerte Ken no pudo escuchar debido al ruido del viento.

"¿Qué? No te oí bien con este viento ¿Qué dijiste sobre Kristy?"

"¡Nada! ¡Nada importante!" Dijo Olaf nerviosamente comprendiendo su indiscreción "Solo que eres increíblemente valiente y definitivamente alguien digno de muchos corazones… en un cuaderno… o algo así. Hay que irnos"

Ken sacudió la cabeza pensando que Olaf solo está divagando como de costumbre. Olaf sonrió para sí mismo, satisfecho de haber compartido su observación, aunque algo indiscretamente.

Mientras tanto, Kristoff se acerca a Sussy y la sujeta.

"Si logras rescatarme, prometo no quejarme de los rayos del sol... por un día."

"Trato hecho" Rio Kristoff

Con ambos muñecos de nieve rescatados, Kristoff y Ken se alejan hacia las montañas.

Por su parte, Kurt ayudaba a atender a los que habían resultado lastimados, afortunadamente eran lesiones menores.

"¡Príncipe Kurt! Mi brazo... no puedo moverlo" Dijo una ciudadana que se había lesionado al subir la colina

"Descuide..."

Y diciendo esto Kurt comenzó a cantar a toda velocidad para no perder tiempo.

"Flor que da fulgor
Con tu brillo fiel
Mueve el tiempo atrás
Volviendo a lo que fue

Quita enfermedad
Y el destino cruel
Trae lo que perdí
Volviendo a lo que fue
A lo que fue"

El dolor de la mujer disminuye, y su brazo recupera la movilidad.

"¡Gracias, Alteza! No sé cómo agradecerle"

"No tiene que hacerlo. Debemos cuidarnos unos a otros"

"Kurt, estás haciendo un trabajo increíble" Le dijo Kristy "La gente te necesita más de lo que crees"

"Gracias, Kristy. Si ayudamos a sanar sus cuerpos, también comenzaremos a sanar nuestro reino"

"Kurt, este pequeño se lastimó el tobillo durante la evacuación" Le dijo Kristoff llevando un niño en brazos "¿Crees que puedas hacer algo?"

"Por supuesto, tío Kristoff. Descuida, amigo. Esto no dolerá"

Poco a poco, gracias a los esfuerzos de los jóvenes guardianes, la ciudad de Arendelle comenzaba a vaciarse. Cuando el último grupo de personas alcanzó las montañas, Andy, agotado pero satisfecho, echó un último vistazo a la ciudad sumida en la tempestad de los elementos.

Mientras guiaba a los últimos ciudadanos hacia las montañas, Andy se giró instintivamente hacia el puerto de Arendelle, donde vio cómo su amado dirigible hidroplano comenzaba a tambalearse peligrosamente con las violentas ráfagas de viento.

"Oh no, no te irás"

Las cuerdas que lo mantenían sujeto crujían bajo la presión, y las velas vibraban como si estuvieran a punto de romperse. Aquel dirigible hidroplano había sido uno de sus mayores orgullos, lleno de recuerdos de aventuras y días pasados en el cielo con su equipo.

Sin pensarlo dos veces, corrió hacia el muelle y extendió las manos formando una ráfaga helada que rodeó las cuerdas del dirigible hidroplano. La escarcha comenzó a cubrirlas rápidamente, fortaleciendo el amarre y asegurando cada nudo que el viento amenazaba con romper.

Pero el viento no cedía, y Andy vio cómo una de las amarras de la proa empezaba a ceder, desatándose con un fuerte chasquido. Sin dudar, dirigió su poder hacia la cuerda suelta, lanzando un chorro de hielo que se aferró a la madera del muelle, creando una extensión gélida que mantendría al dirigible hidroplano en su lugar.

Andy continuó reforzando cada punto del dirigible hidroplano con capas de hielo, asegurando el anclaje en todas las áreas posibles. Poco a poco, el dirigible hidroplano dejó de tambalearse, estabilizado por la sólida capa de escarcha que Andy había formado alrededor de él.

Cuando finalmente se aseguró de que todo estaba bien, bajó las manos, dejando escapar un suspiro de alivio mientras se apoyaba en el borde del muelle. Sabía que esto solo era temporal y que tendría que encontrar una forma de proteger el dirigible hidroplano de manera más permanente, pero al menos había ganado tiempo.

En la cima de la colina, Kristoff aparecIó, cubierto de polvo y con el cabello desordenado, pero claramente aliviado al encontrar a Anna, Elli y Kristy entre la multitud. Anna lo ve primero y corre hacia él con las niñas detrás.

"¡Kristoff! Gracias al cielo, estás aquí. Estábamos tan preocupadas"

"Anna, estoy bien ¿Están bien tú y las niñas?" Preguntó él abrazándola con fuerza

"Sí, estamos bien"

"Estábamos asustadas, pero ayudamos a mamá a calmar a los demás" Explicó Elli

"¡Mira, pa!" Agregó Kristy con un cachorro abrazado "Salvé a estos perritos de una bodega. No podía abandonarlos"

"Hiciste algo muy bueno, pequeña. Pero necesito que prometas que la próxima vez te quedarás con mamá y Elli ¿de acuerdo?"

"Tú también corriste muchos riesgos ¿Verdad? Te conozco" Dijo Anna tomando la mano de Kristoff.

"Solo hice lo que tenía que hacer. Ayudar a la gente a llegar aquí. Pero no voy a mentir, cada segundo pensaba en ustedes tres. Ustedes son mi mundo, Anna"

"Ohhh" Exclama ella enternecida.

Elli y Varian se apartan de la multitud para observar los alrededores. Elli, con una libreta y un lápiz en mano toma notas, mientras Varian ajusta las lentes de un dispositivo que construyó. Ambos tienen expresiones de concentración.

"Esto no tiene sentido, Varian. Los patrones del viento son demasiado erráticos, y la ausencia de agua... Es como si la naturaleza misma estuviera en nuestra contra"

"Lo sé" Respondió él ajustando el enfoque de su dispositivo "He visto tormentas y sequías antes, pero esto... esto no es natural. Mira la velocidad del viento; no sigue ninguna corriente lógica"

"Y no hay acumulación de nubes ni señales de un frente frío o cálido. Ni siquiera hay humedad en el aire, pero, aun así, el viento es helado. Esto no es un fenómeno meteorológico"

Andy por su parte, se abrió paso entre las calles de Arendelle, revisando cada rincón y casa en busca de cualquier persona que pudiera haberse quedado atrás. El estruendo de los temblores y los rugidos de los vientos eran ensordecedores, y en cada esquina el suelo temblaba bajo sus pies, pero eso no lo detenía.

"¿Hay alguien aquí? ¡Es peligroso, debemos irnos!"

En cada casa que encontraba vacía, respiraba aliviado.

Volvió hacia el centro de la ciudad y recorrió cada calle y esquina restante hasta que la última casa estuvo revisada. La ciudad, cubierta de polvo, ahora parecía un lugar desolado. Andy, exhausto pero satisfecho, finalmente se detuvo y miró hacia el camino de la montaña, asegurándose de que todos los ciudadanos estuvieran a salvo y comenzó a caminar hacia las montañas, siendo el último en abandonar la ciudad, decidido a regresar cuando todos estuvieran a salvo.

Su mirada se posó en el asta de la bandera en el centro de la plaza principal. A pesar de la oscuridad y el caos que habían traído los espíritus, la bandera de Arendelle ondeaba con valentía bajo el cielo tormentoso. Para él, ese símbolo representaba la fortaleza y el corazón de su tierra, la esencia misma de todo lo que estaba empeñado en proteger.

Se dirigió al asta con paso firme, ignorando los vientos que lo empujaban y el suelo que temblaba bajo sus pies.

Con una reverencia silenciosa, bajó la bandera con cuidado, asegurándose de que no tocara el suelo, mientras la doblaba con precisión en un triángulo perfecto, un acto solemne que aprendió de su madre.

Guardó la bandera con cuidado entre su ropa, asegurándose de que estuviera segura. Luego, con un último vistazo a la ciudad que tanto amaba, se encaminó hacia la montaña.

Andy se abrió paso entre la multitud de ciudadanos que se habían reunido en la montaña, buscando un lugar seguro lejos del caos. La noche era fría, pero el calor de los abrazos y la solidaridad de su pueblo ayudaban a mitigar la tensión y el miedo.

Al ver a su madre, Andy sintió un profundo alivio. Caminó hacia ella, quien lo miró con una mezcla de preocupación y orgullo. Elsa notó de inmediato la intensidad en los ojos de su hijo y, al verlo llegar, supo que él había hecho todo lo posible para proteger a su gente.

"Mamá, todos los ciudadanos están a salvo. Revisé cada casa, cada calle. No quedó nadie en la ciudad"

Elsa esbozó una sonrisa de alivio y con ternura colocó una mano en el hombro de su hijo.

"Gracias, Andy. No esperaba menos de ti. Has hecho un trabajo increíble. Nuestro pueblo está a salvo gracias a valentía de todos ustedes"

Andy sonrió con modestia, y luego, sacando la bandera cuidadosamente doblada, se la mostró a su madre. Elsa tomó la bandera en sus manos y, al darse cuenta de lo que significaba ese gesto, sus ojos brillaron con emoción.

Para él, haber rescatado la bandera significaba más que un acto de patriotismo; era su promesa de luchar siempre por su hogar y su gente.

Entre los evacuados, una mujer de rostro angustiado y manos trabajadas vio a Chema y corrió hacia él.

"¡Chema! Pensé que algo te había pasado, hijo ¿Estás bien?"

"Sí, mamá. Estoy bien. El Sr. Ostein y yo estábamos salvando a los caballos. No te preocupes."

"Siempre tan valiente, hijo. Pero prométeme que tendrás cuidado. No quiero perderte"

Por su parte, también la familia real se reunía.

"Sí, ya todos están a salvo" Dijo Kristoff y dirigiéndose a una mujer agregó entregándole una cobija "Tenga, esto le puede servir"

Sentado sobre el césped, Olaf entretenía a los niños pequeños, los cuales se divertían decorando su cuerpo de nieve con varios de los misteriosos cristales que habían aparecido en el reino.

"¿Todo en orden Olaf?" Le preguntó Kristoff

"Oh sí, a esto le digo controlar lo que se puede cuando nada parece tener control"

Por su parte también Hans se reunía con su familia.

"¡Liv! ¡Helena! Gracias a los cielos que están bien"

"Hans, estaba tan preocupada por ti ¿Estás herido?" Preguntó Liv abrazándolo fuertemente.

"No, estoy bien. Solo cansado. Pero no podía descansar hasta asegurarme de que ustedes estuvieran a salvo"

"Papi, hiciste un gran trabajo allá abajo. Te vi ayudando a la gente, organizando a los guardias. Fue increíble"

"¿Y qué hay de ti, muñequita? Vi cómo protegías a los ciudadanos, guiándolos aquí. Estoy muy orgulloso de ti, hija. Actuaste como una verdadera líder"

"Todo fue trabajo en equipo. También Pandita ayudó ¿La vieron en acción? Hace que me sienta orgullosa"

"Sí, la vi volando, ayudando con sus ladridos a orientarse a los que andaban perdidos" Dice Liv "Y ayudó repartir mantas cuando nos empezamos a reunir aquí"

"También la vi que salvaba a un grupo de niños que se internaron en el bosque y estuvo a punto de atacarlos un lobo" Añade Hans "Cuando llegué a ayudar, Pandita ya se había encargado de ahuyentar a los lobos, como que nunca habían visto una perrita voladora"

"Ay, lo sé" Dice Helena abrazando a su perrita alada "Es toda una guerrera"

"Como su mamita" Le dice Liv a la sabionda mientras la abraza.

Su papá también se une al abrazo familiar, sin notar que Andy observa desde la distancia cómo Hans abraza a Liv y a Helena, asegurándose de que ambas estén bien. la sabionda sonríe, orgullosa de haber ayudado a proteger a los ciudadanos, mientras Liv le acaricia el cabello, visiblemente aliviada.

Hans es un buen padre... siempre lo ha sido. Pero no puede evitar pensar que ellas son su verdadera familia. Aunque no guarda rencor, una sensación de aislamiento lo invade.

"No debería sentirme así... no es justo. Él hizo su elección hace mucho tiempo. Debería haberme acostumbrado... Estoy actuando como un completo tonto"

"A veces, mirar a la distancia duele más de lo que pensamos" Le dijo su tía abuela Ylva

"Tía Ylva, solo... quería dar un paseo, eso es todo"

"Ven, camina conmigo. No puedes cambiar el pasado, Andy, pero lo que importa es el presente. Y en este momento, eres la razón por la que muchos aquí se sienten seguros"

Andy asiente intentando recuperar la compostura y se aleja con sut tía.

"Debes estar agotado, Andy. Hoy fue un día difícil, pero lo lograste" Dice ella haciéndolo que se siente a descansar.

"Hice lo que pude, pero... hubo... un momento pensé que no encontraríamos a mamá. Tenía tanto miedo"

"Todos sentimos miedo, Andy. Lo importante es lo que hacemos a pesar de él. Hoy demostraste ser más que un joven príncipe; demostraste que tienes el corazón de un verdadero líder.

Lo que importa es que sigas intentando hacer lo correcto, como lo hiciste hoy. Eso es lo que te convierte en alguien digno de ser un gran rey algún día.

Tu madre no solo tiene expectativas en ti; tiene fe en ti. Elsa te ama más de lo que imaginas. Todo lo que ha hecho, todos los sacrificios que ha enfrentado, han sido por ti. No solo porque eres su hijo, sino porque ella cree en el hombre que puedes llegar a ser "

Mientras Ylva se levanta y se aleja, Andy observa las estrellas en el cielo, recordando sus palabras.

Después de haber asegurado a los ciudadanos en las montañas, Elsa decidió sincerarse con Andy y Anna. Estaban en un rincón tranquilo, lejos del alboroto. La reina tomó aire, buscando las palabras adecuadas para explicar algo que llevaba semanas en su mente.

"Hay algo que necesito contarles… últimamente he estado oyendo una voz"

Elsa les explicó sobre la misteriosa voz, y su consulta médica, Anna y Andy se miraron, primero con sorpresa, luego con preocupación.

"¿Una voz?" Preguntó Anna confundida.

"Ok, no lo entiendo... De pronto escuchaste una voz y ¿No se te ocurrió decirme, mamá?" Le reclamó Andy sintiéndose herido y cruzando los brazos.

"Andy tiene razón ¿por qué no nos lo dijiste antes? ¡Somos tu familia!" Le reprochó Anna también.

"No quería preocuparlos"

"Hermana, prometimos ya nunca ocultarnos nada"

"Pensé… pensé que quizá era algo pasajero. Que se iría... Pero ahora entiendo que es algo que no puedo seguir ignorando"

"Mamá, sé que quieres protegernos" Intervino Andy "Pero podemos con esto. Cuentan con nosotros, quiero ayudarte"

"Sólo dinos que está pasando" Agregó Anna

"Desperté a los espíritus mágicos del bosque encantado"

"Eso definitivamente no es lo que creí que dirías... Alto ¿Dijiste bosque encantado? ¿No nos advirtió de él nuestro padre?"

"Sí"

"Pero ¿Por qué lo hiciste?"

"No fue a propósito... Fue por esa voz... Sé que suena a locura, pero quien sea que esté llamándome es bueno"

"¿Cómo estás tan segura? Mira nuestro reino"

"Exacto, mamá. Si según tú esa voz es buena ¿Este ataque es su forma de decirle Hola a la gente de Arendelle?"

"Lo sé, lo sé... Es solo que mi magia lo puede sentir... yo lo puedo sentir"

"Si tu magia puede sentirlo... ¿Por qué no lo siento yo?" Quiso saber Andy intrigado "Creí que nuestra magia era exactamente igual... O por qué la sabionda con sus habilidades no siente nada"

"No tengo idea, hijo"

"Sea como sea no puedo dejar que nos echen. Arendelle es nuestro hogar, y no permitiré que estos espíritus nos lo quiten... No temas mamá, yo recuperaré lo nuestro"

"Andy espera... no sabes a lo que te enfrentas... No enfades a los espíritus"

"Ellos atacaron primero ¿No? Confía en mí... Sé lo que hago"

Ignorando la advertencia de su madre, Andy se deslizó colina abajo.

"¡Andy no!" Exclamó la reina preocupada.

"Nadie hecha al heredero de Arendelle de su propio reino sin pagar muy caro" Murmuró Andy enojado.

A medida que la noche se adentraba, la atmósfera en Arendelle seguía siendo tensa. Andy, decidido a no permitir que los espíritus desterraran a su familia y a los ciudadanos de su amado reino, intentaba una y otra vez escabullirse hacia la ciudad. Se sentía impulsado por un ferviente deseo de proteger su hogar, pero cada intento se veía frustrado.

El elegido se deslizó entre los árboles y la maleza, moviéndose con sigilo. Si lograba entrar en la ciudad, podría ayudar a restaurar el orden y calmar a la gente.

Se sentía cada vez más cerca de su objetivo, pero justo cuando estaba a punto de cruzar la frontera invisible que lo separaba de Arendelle, una ráfaga de viento lo golpeó con fuerza, empujándolo hacia atrás.

"¡No otra vez!"

El chico cayó al suelo, frustrado y cansado. Se levantó rápidamente, sacudiéndose el polvo de su ropa y mirando hacia la ciudad con una mezcla de ira y desesperación.

"¿Por qué no me dejas entrar?"

El viento pareció responder, arremolinándose a su alrededor y enviándolo de nuevo a la seguridad de las montañas.

"¡Tengo que encontrar una manera de entrar! No puedo dejar que se apoderen de Arendelle"

Con cada intento fallido, su frustración se intensificaba. La fuerza de la corriente lo empujaba de regreso, como si los mismos espíritus estuvieran burlándose de su esfuerzo. Andy sintió cómo la rabia empezaba a crecer en su interior.

Mientras Andy seguía intentando escabullirse hacia Arendelle, sus amigos lo observaban desde un lugar seguro en las montañas. La frustración de Andy era evidente, y su empeño por entrar en la ciudad se convirtió en un espectáculo que, aunque digno de admiración, pronto se tornó en un motivo de aburrimiento para el resto del grupo.

"¿Cuántas veces va a intentar eso? Ya debería darse cuenta de que los espíritus no lo van a dejar pasar" Dijo Ken

"Deberíamos darle un premio por perseverancia" Bromeó Kurt intentando aligerar la tensión "Tal vez una medalla de El Mejor Fracaso"

Los amigos rieron suavemente mientras miraban a Andy ser empujado de regreso una y otra vez.

Angelita, la mayor del grupo y siempre la voz de la razón, se acercó a ellos con una expresión de preocupación.

"Chicos, esto no es un juego. Andy está haciendo lo mejor que puede, pero seguir intentándolo solo lo está cansando. Necesitamos hacer algo para detenerlo antes de que se lastime o termine agotado"

Mientras ellos discutían, Andy se lanzó una vez más hacia la ciudad, corriendo con todas sus fuerzas. Pero en el momento en que estaba a punto de cruzar la frontera, una potente ráfaga de viento lo golpeó con tal fuerza que lo hizo caer al suelo.

Furioso, el Elegido se volvió hacia un árbol cercano, golpeando la corteza con un puño, liberando un grito ahogado de frustración. Las hojas crujieron, como si los espíritus se rieran de su impotencia.

"Ya basta, Andy ¡Detente! Eres una repetición de ti mismo" Exclamó Angelita con firmeza.

Al escuchar su voz firme, Andy se detuvo y se giró mirando a Angelita con los ojos llorosos de frustración.

"No puedo quedarme de brazos cruzados ¡Tengo que ayudar a todos! ¡No puedo dejar que estos espíritus se salgan con la suya!"

"Lo sé, pero este no es el camino" Le dijo ella mirándolo con afecto y tomando su mano "Solo te estás lastimando. Necesitamos pensar en otra estrategia"

Andy se pasó la mano libre por el cabello, sintiendo cómo la frustración se desvanecía lentamente ante las palabras de su amiga. El joven príncipe miró hacia la ciudad, luego a sus amigos, y finalmente a Angelita.

La mirada de Angelita, seria pero comprensiva, le ayudó a calmarse, era evidente que aquella joven que de niño fue el primer amor de su vida aún tenía gran influencia en él.

Andy respiró hondo, intentando calmarse y encontrar una solución. Sabía que no podía seguir luchando contra el viento sin una estrategia. Necesitaba comprender lo que estaba sucediendo y cómo podía confrontar a los espíritus de una manera que no pusiera en peligro a su familia y a su gente.

"Está bien, tienes razón, Angelita... Necesito descansar... Me siento agotado" Dijo Andy tambaleándose y Angelita lo sostuvo.

Con una sonrisa de alivio, Angelita asintió, y juntos regresaron con el resto del grupo. Andy sintió que un peso se levantaba de sus hombros. Aunque su deseo de proteger Arendelle era fuerte, también sabía que había momentos en los que era mejor dejar de lado la impulsividad.

En la cima de la colina, la luna ilumina suavemente el área donde los ciudadanos de Arendelle descansan tras la evacuación. Elsa se encuentra sentada en el césped, apoyada contra un árbol. A su lado, Andy, agotado por el esfuerzo, se encuentra recostado con la cabeza en su regazo. Sus ojos apenas logran mantenerse abiertos.

"Lo hiciste bien hoy, Andy. No sabes lo orgullosa que estoy de ti" Susurró ella acariciándole el cabello con ternura.

Andy intenta responder, pero su cuerpo lo traiciona y sus ojos finalmente se cierran. Elsa sonríe al ver cómo su hijo se queda dormido.

"Siempre fuiste mi pequeño milagro, Andy. Desde el momento en que te sostuve por primera vez, supe que mi vida cambiaría para siempre. He cometido errores, pero cada sacrificio ha valido la pena por ti"

La brisa fresca mueve suavemente las hojas del árbol. Elsa continúa hablándole, su voz calmada y maternal.

"Descansa ahora, hijo mío. Mañana será otro día, y juntos enfrentaremos lo que venga. Nunca lo olvides: te amo más que a nada en este mundo"

Andy, aunque dormido, parece sonreír levemente. Elsa lo cubre con su capa y ambos se quedan dormidos mientras las estrellas brillan en el cielo sobre ellos. Aunque Andy no lo admitiría frente a sus amigos, todos saben que es un chico muy mimado por su mamá.

Con los primeros rayos del sol, un ruido de rocas moviéndose hizo que Andy se despertara sobresaltado listo para atacar, pero resultó que solo se trataba de los trolls.

Pabbie, Oppker, Luminara, Cliff y Bulda avanzan hacia Kristoff, Anna, Elli y Kristy, quienes están sentados cerca de una fogata.

"¡Kristoff, mi pequeño! Ven aquí, déjame verte bien" Exclamó Bulda abriendo los brazos con alegría.

"¡Bulda! Cliff, qué alegría verlos. Aunque siendo honesto esperaba que fuera en mejores circunstancias"

"Es precisamente por las circunstancias que estamos aquí" Explicó Pabbie "Algo está muy mal con los espíritus mágicos"

Al ver esto, la familia real y los amigos de Andy se reúnen con ellos en privado.

"¿Qué saben sobre esto, Oppker?" Preguntó Andy "Todo comenzó tan de repente, y no hemos podido encontrar respuestas. Intenté volver a Arendelle pero esos susodichos espíritus no me dejan"

"Debes prepararte para lo que has hecho, Elsa. Estos espíritus mágicos del bosque son peligrosos enojados"

"Sí, ya lo averiguamos" Replicó el vago mostrando sus magulladuras.

"Sí, son bastantes rudos" Agregó la sabionda "¿Y si Elsa fue quien les hizo algo por qué nos atacan a todos?"

"Hey sabionda, mide tus palabras... Mi mamá no hizo nada malo"

"¿Por qué están enojados?" Preguntó Anna "¿Y todo esto que tiene que ver con Arendelle?"

"Déjame ver lo que hay ahí" Respondió el sabio troll apareciendo una visión en el aire "El pasado no es lo que todos suponen... Una injusticia debe ser justificada... Arendelle no está a salvo... La verdad debe salir a la luz... Sin ella no veo ningún futuro"

"Parece que tendrás que ir viendo de otras opciones de oficio para el futuro" Le dijo el vago a Andy "Si no hay reino del cual ser rey"

"Ahora no, viejo" Replicó Andy molesto.

"¿Ningún futuro?" Quiso saber Kristy.

"Cuando no se puede ver ningún futuro" Explicó Oppker "Lo único que queda es hacer las cosas bien"

"¿Hacer las cosas bien? En ese caso yo soy la indicada, todo lo que hago siempre está bien" Opinó la sabionda.

"Sí, claro" Replicó el vago soltando una carcajada burlona.

"Lo que hay que hacer ahora" Murmuró la reina "Es que yo vaya al bosque encantado para buscar esa voz"

"¿Qué?" Exclamó Andy indignado "Absolutamente no. El bosque encantado no siempre ha sido un lugar seguro para nuestra familia ¿Lo olvidas? Fue allí donde el bisabuelo fue asesinado"

"Andy, no podemos quedarnos aquí esperando a que las cosas empeoren" Le dijo su madre "Debemos ir al bosque y descubrir qué está pasando"

"No, mamá. No voy a dejar que vayas al bosque encantado. Es demasiado peligroso. Nadie sabe qué hay allí, y después de lo que pasó, no podemos arriesgarnos"

"Andy, sé que estás preocupado, pero el bosque encantado es nuestra única esperanza. Si los espíritus están descontrolados, necesitamos entender por qué y encontrar una forma de calmarlos"

"¿Entenderlos? ¿Calmarlos? ¡Esos mismos espíritus casi destruyen nuestro hogar! Si entras ahí, podrían atacarte... o algo peor"

"Andy, entiendo lo que sientes, pero el bosque tiene las respuestas que necesitamos. Si no voy, nunca sabremos cómo calmar a los espíritus. Esto no es solo por Arendelle, también es por ti, por todos los que amo"

"¿Y qué pasa si no regresas? ¿Qué pasa si algo te sucede allá? ¡No quiero perderte, mamá! ¡Yo te necesito, mamá!"

Ella llena de ternura y dolor al escuchar sus palabras, toma las manos de du hijo, mientras todos observan la escena profundamente conmovidos.

"Andy... sé que me necesitas, igual que yo te necesito a ti. Haré todo lo que esté en mi poder para regresar contigo. Porque tú eres mi mayor razón para luchar"

"¿Y si no lo haces? ¿Y si no regresas? No puedo imaginar mi vida sin ti"

"El bosque encantado es un lugar lleno de magia antigua" Intervino Pabbie "Deben ir juntos, como familia. Solo así podrán enfrentar lo que se avecina"

Andy frunció el ceño con desconfianza. Había oído la historia sobre la traición del Rey Runard en aquel bosque y cómo su vida terminó en el mismo lugar que ahora debían visitar.

"No lo sé, Pabbie ¿Qué garantías tenemos de que no sea una trampa? Esa voz que escucha mamá… podría estar intentando llevarla a un lugar peligroso"

"Andy, entiendo tus miedos. Pero te digo que he sentido algo en esa voz… una bondad. Puede que sea la clave para entender lo que ha sucedido y por qué los espíritus están causando tanto caos"

"Elsa, si sientes que la voz viene de un lugar de luz, quizás deberíamos confiar en ti" Opinó Anna "Pero también Andy tiene razón, debemos estar preparados para lo que sea que encontremos allí"

Kristoff se unió a la conversación, apoyando la idea de que unirse como familia era crucial.

"Siempre hemos enfrentado los desafíos juntos. En el bosque encantado, deberíamos hacerlo de nuevo ¿No es eso lo que nos ha mantenido fuertes? La familia es nuestra mayor fortaleza"

"Andy, no podemos quedarnos aquí esperando a que las cosas empeoren" Agregó Elli "Debemos ir al bosque y descubrir qué está pasando. Si la voz que escucha tía Elsa es de alguien bueno, entonces debemos ayudarla a descubrirlo"

"Recuerda que juntos podemos enfrentar cualquier cosa, Andy" Terció Kristy

"Yo también voy" Opinó la Sabionda "También soy de tu familia, Andy"

"Si la enana va, yo también. Alguien tiene que hacerla quedar en ridículo. Además, necesitan de mi mente sagaz para enfrentar cualquier desafía"

"Di que más bien quieres faltar al trabajo, mastodonte"

"Yo también voy. Mis poderes serán útiles" Opinó Birgit

"¡Por supuesto que voy!" Exclamó Kurt "No puedo dejar que toda la gloria sea de ustedes. Y necesitarán un curandero"

"¡Cuenta conmigo, Andy!" Agregó Ed "Si hay acción, ahí estaré"

"Y yo también" Terció Angelita "Mi invisibilidad podría ser la diferencia entre el éxito y el fracaso"

"Es un camino peligroso. ¿Están seguros de que quieren venir?" Les preguntó la reina

"Más seguros que el mejor alfiler de seguridad" Aseguró la sabionda

"¡Yo también voy! ¡Arendelle necesita a todos sus héroes, y no puedo quedarme atrás!" Opinó Olaf apuntándose para también ir.

"¡También yo! No dejaré que Olaf se meta en líos sin mí" Secundó Sussy

"Olaf, Sussy, esto no es un paseo, es muy peligroso" Les dijo la reina

"¡Exactamente! ¡Por eso soy el compañero perfecto! ¿Quién mejor para proteger a todos que un muñeco de nieve?"

"Está bien, si insisten... Pero deberán obedecer y nada de travesuras"

"Hecho" Exclamaron ambos

"Hans, Liv... ¿Pueden quedarse a cargo de Arendelle en mi ausencia?"

"Haremos todo lo que esté en nuestras manos para proteger a la gente y mantener el reino seguro, Elsa" Prometió Liv "Puedes contar con nosotros"

"Prometo que cuidaremos de Arendelle con nuestras vidas si es preciso" Agregó Hans

"Gracias a ambos. Sé que dejar el reino en sus manos es lo correcto"

"Mi reina, no puedo permitir que emprenda esta misión sin mi protección" Opinó el Capitán Escarcha "Con su permiso, me uniré a usted en esta travesía al bosque encantado. Mi deber no solo es servir a Arendelle, sino protegerla a usted, mi reina. Si algo le sucediera... no podría perdonármelo"

"Está bien, Capitán. Puede acompañarnos. Pero recuerde, esta misión no es solo para protegerme. Es para salvar Arendelle."

"Por supuesto, mi reina. Haré todo lo que esté en mi poder para asegurar el éxito de esta misión... y su seguridad"

La mirada de Andy se suavizó al escuchar a sus amigos y familiares. Sabía que estaban dispuestos a arriesgarlo todo por él y por su madre y por el reino.

"Está bien. Iremos al bosque encantado" Suspiró Andy "Pero prometan que estarán atentos. Si algo no se siente bien, debemos retirarnos de inmediato"

Elsa sonrió, agradecida por la valentía de su familia. Aun con las dudas de Andy, sabía que juntos podrían enfrentar lo que se avecinara.

"Estoy orgullosa de ustedes. Juntos, como familia, siempre podemos encontrar la luz, incluso en los momentos más oscuros... Iré a avisarle a la gente"

El grupo comenzó a prepararse para el viaje. Reunieron provisiones y se aseguraron de tener el equipo necesario. Todos se cambian y se ponen vestimentas cómodas apropiadas para la misión.

Los miembros de la corte, junto con muchos soldados y marinos, así como ciudadanos comunes, observan expectantes a la reina.

"Arendelle se enfrenta a una amenaza como nunca antes. El bosque encantado es peligroso, y nuestra misión podría poner nuestras vidas en riesgo. Pero si no tomamos acción, el reino entero estará en peligro. Yo voy a ir al bosque encantado para salvar a Arendelle"

Y después dirigiéndose a las tropas agregó.

"Soldados, marinos... Sé que esta misión será peligrosa, y solo unos cuantos de ustedes me acompañarán. El resto debe permanecer aquí, protegiendo Arendelle y a su gente. Su deber es mantener la calma, cuidar a los ciudadanos y asegurar que el reino siga en pie, pase lo que pase"

"Confiamos en todos ustedes" Agregó Anna "Cumplan su deber con honor y recuerden que el pueblo de Arendelle necesita su fortaleza ahora más que nunca"

"Su deber es igual de crucial. Ustedes son los protectores del reino, los guardianes de nuestros hogares y nuestros seres queridos.

Las amenazas que enfrentamos son grandes, y si algo llegara a suceder, deben estar listos para defender Arendelle con valentía. Mientras nosotros luchamos por el futuro del reino, ustedes deben vigilar cada rincón, estar alertas a cualquier peligro que aceche. No podemos permitirnos bajar la guardia.

Arendelle necesita su fuerza, su lealtad y su vigilancia. Cuídense unos a otros, mantengan la unidad y asegúrense de que nuestra gente esté a salvo. No importa lo que suceda en el bosque, ustedes son la última línea de defensa"

"¡Nos mantendremos vigilantes y protegemos el hogar, no se preocupe, su majestad!" Dijo el coronel.

"Gracias a todos. Nunca subestimen lo que hacen. Ustedes son el pilar que mantiene en pie a nuestro reino. Su valentía no pasará desapercibida. Confío en todos ustedes. A los que vienen conmigo: preparen sus armas y su valor. No sabemos qué nos espera en el Bosque Encantado, pero enfrentaremos cualquier cosa juntos"

Los soldados y marinos seleccionados intercambian miradas decididas, mientras los que se quedan mantienen una postura firme, listos para cumplir con su misión. Elsa da una última mirada al castillo antes de liderar al grupo hacia el dirigible hidroplano.

Mientras tanto.

"¡Elli, esto va a ser increíble!" Exclamó Kristy "¡Imagínate! Vamos a un bosque encantado, lleno de magia y misterios"

"Suena divertido y todo" Le dice su hermana "Pero… Recuerda que esta no es una excursión sino una misión que podría estar llena de peligros"

"Siempre hemos estado a salvo porque estamos unidas. Además, mamá y papá están con nosotros. Si algo pasa, ellos sabrán qué hacer"

En otra parte del campamento.

"Señor Ostein ¿Está seguro de que lo que estamos empacando es suficiente para el viaje? No quiero que nos falte nada importante."

"Tranquilo, Chema, estamos listos. Lo que realmente necesitamos son unos buenos zapatos, algo de comida y, claro, una buena dosis de valentía. Lo demás… bueno, siempre podemos improvisar"

"Entiendo, señor Ostein. Pero con todo esto del bosque encantado, no sé... se dice que está lleno de espíritus y criaturas extrañas ¿Cree que… estaremos bien?"

"Claro que sí, Chema. No te preocupes, que el bosque encantado no sabe con quién se está metiendo. Además, me tienes a mí para protegerte"

"Lo sé, señor Ostein. Yo confío en usted. Siempre lo he hecho"

"Y yo confío en ti. Somos un equipo ¿Verdad? Y te prometo, que volveremos de este viaje con una gran historia que contar"

En otra parte del campamento.

Elsa sabe que, en caso de que algo le suceda a ella o su familia le suceda algo, el linaje de la familia real se rompería, y la corona pasaría al siguiente en la línea al trono: su tía Ylva. Esta conversación es importante, pues Elsa quiere asegurarse de que, si algo sale mal, Arendelle quede en buenas manos.

"Tía Ylva. Si algo me llegara a suceder... o si Andy... no regresa..."

"No digas eso, Elsa. Sabemos que todo saldrá bien. Pero entiendo lo que quieres decir"

"Si llegamos a caer... la corona de Arendelle pasará a ti. Tú eres la siguiente en la línea de sucesión, después de Andy, Anna y mis sobrinas"

"Lo sé y confío en que regresarás, Elsa. Nadie está preparado para llevar una carga tan grande como la de una corona"

"Confío en ti plenamente, tía. Sé que Arendelle estaría en buenas manos contigo"

"Gracias por confiarme algo tan importante. La corona de Arendelle es un símbolo de lo que significa nuestra gente, nuestra tierra, y nuestra historia. Si alguna vez llego a ser reina, te prometo que daré lo mejor de mí. No lo haré como un acto de obligación, sino porque lo haré con el corazón. Arendelle es más que un reino; es una familia, y haré todo lo que pueda para mantenerla unida y segura, tal como tú lo has hecho. Hoy, tú y Andy tienen una misión importante, y el reino tiene esperanza en ustedes. Vuelvan, y no olvides que siempre estaré aquí para lo que necesites."

"Gracias, tía. No me olvido de eso, y haré todo lo posible por regresar, lo prometo"

Momentos después, Elsa hacía muchas recomendaciones a Hans y Liv antes de partir.

"Si algo sale mal, si hay algo que no pueden manejar, no duden en evacuar. La seguridad de todos debe ser lo primero. La vida de la gente de Arendelle es más importante que cualquier cosa"

"Te prometo que haré todo lo posible para que Arendelle esté a Salvo. No dejaré que nada les pase" Prometió Hans

"Gracias, Hans"

"Hans, antes de que me vaya... hay algo que necesito asegurarte. Si no regresamos, ya sea Andy o yo, la siguiente en la línea de sucesión sería tía Ylva"

Ella hizo una pausa para ver la reacción de Hans, ya que sabe que la tía Ylva no es del todo del agrado de él. Pero el pelirrojo no hace ningún comentario. Sin embargo, su semblante se convirtió en uno mucho más serio y precoupado.

"Ylva es sabia, bondadosa y muy capaz, pero nunca quise que esto fuera algo que tuviéramos que considerar, al menos no aún. Si llegamos a fallar... ella será quien asuma el trono de Arendelle"

"Te prometo que, si eso llega a suceder, apoyaré a tía Ylva como reina con todo mi ser. Arendelle necesita estabilidad, y la familia real necesita unidad. Estoy dispuesto a dar mi apoyo incondicional... Pero... no puedo soportar la idea de perderlos a ti o a Andy"

"Lo sé, Hans... Lo sé. Y haré todo lo posible para regresar, te lo prometo. Pero debemos mantener la esperanza. Tú también eres parte de nuestra familia... nunca lo olvides"

"Tengan mucho cuidado... Y por favor, cuida mucho a Helena"

"De hecho tengo mucha más fe en que Helena va a cuidarme más a mí de lo que yo podré cuidarla a ella, es una niña maravillosa y muy valiente"

"Sí, supongo que cualquiera creería que puede cuidarse sola con todos esos hechizos mágicos que puede conjurar, pero para mí siempre va a ser mi niñita"

"Te juro que voy a estar muy al pendiente de ella, no te preocupes por nada, está en muy buenas manos"

"Elsa... antes de que te vayas... quiero agradecerte. No solo por tu confianza, sino por haberme perdonado. Después de todo lo que hice... el daño que te causé... Aún me sorprende que podamos ser buenos amigos"

"Te perdoné porque sé que tu arrepentimiento es sincero"

"No sé qué hubiera sido de mí sin tu perdón. Te debo mucho más de lo que puedo agradecerte"

"Lo importante es el presente, y que hoy puedes caminar con la cabeza en alto, sabiendo que has cambiado y hecho lo correcto"

"Te prometo que haré todo lo posible para proteger a Arendelle"

"Confío en ti. Sé que Arendelle estará a salvo"

Elsa, mientras se aleja, siente la carga de sus palabras, pero también la paz de saber que, a pesar del dolor del pasado, han encontrado un camino hacia la redención y la amistad. Aunque ha perdonado a Hans, el recuerdo de sus años de sufrimiento al parecer es algo que jamás se borrará de su memoria.

"Mami, cuida mucho a Pandita" Decía Helena mientras se despedía de su mamá con un cariñoso abrazo.

"Claro que lo haré, mi amor. Tú también cuídate mucho"

"Los espíritus son los que deben cuidarse, no saben con quién se metieron cuando retaron al equipo Frozen"

"Dicen que ese lugar está repleto de magia, magia en torno a los elementos naturales, así que debes cuidar mucho tus pasos y no confíes en nadie, hasta no saber realmente sus intenciones ¿me lo prometes?"

"Prometido"

Con el cielo despejado sobre Arendelle, el grupo se reunió en el puerto donde Andy había anclado su dirigible hidroplano. La emoción era palpable mientras todos abordaban, cargando sus mochilas y provisiones para la aventura que les esperaba.

"Andy, hijo, sé lo difícil que es esto para ti" Le dijo Hans "No es un viaje fácil"

"Lo sé. Pero tengo que hacerlo. Arendelle necesita respuestas, y mi mamá… ella lo necesita aún más"

"Cuídala bien, Andy. No dejes que su corazón la lleve a hacer algo imprudente"

"Lo haré"

"Estoy muy orgulloso de cómo has enfrentado esta crisis. Arendelle necesita un líder valiente como tú"

"Gracias, papá... No puedo evitar preocuparme. Si algo le pasa a ella o a la sabionda..."

"Sólo da lo mejor de ti como siempre lo haces en estas peligrosas situaciones.

Andy cruzó de brazos y miró a Hans con una expresión serena. Luego con una sonrisa cómplice le dio una palmada en el brazo.

"Sé que Arendelle estará en buenas manos mientras no estemos. Confío en ti plenamente, papá"

Hans sintió un nudo en el estómago al escuchar esas palabras. La sinceridad de Andy lo golpea con fuerza. Por un instante, duda si merece esa confianza. Sin embargo, disimula sus emociones y asiente con una sonrisa tensa.

"Haré todo lo posible por proteger nuestro hogar hasta que regresen"

"No tengo ninguna duda de eso"

"Hijo, sin importar qué secretos revelen esos espíritus místicos… nunca olvides cuánto te amo y lo orgulloso que estoy de ti"

Andy frunció ligeramente el ceño sintiendo el peso de aquellas palabras. Por alguna razón, la manera en que su padre lo dice le causa una extraña sensación en el pecho, pero decide ignorarla.

Por un momento, el chico siente un nudo en la garganta. Aunque a veces ha tenido sus diferencias con Hans, sabe que su padre siempre ha estado allí para él.

"No tienes que ponerte tan sentimental, papá. Regresaremos antes de que te des cuenta"

"Lo sé. Pero quiero que lo recuerdes, pase lo que pase"

Y mirando a su hija Hans agregó

"Helena, muñequita, has demostrado ser mucho más fuerte de lo que a veces quiero admitir. Pero no olvides que la verdadera fuerza está en proteger a quienes amas, sin perderte a ti misma en el proceso. Estoy muy orgulloso de ti"

"Gracias, papi. Tú también eres muy valiente"

"Van a un lugar lleno de misterios y peligros. No sé qué encontrarán en el Bosque Encantado, pero lo que sí sé es que deben cuidarse el uno al otro"

"No tienes que preocuparte. Siempre cuidaré de la Sabionda"

"Y yo prometo que cuidaré de Andy... aunque él no siempre lo haga fácil"

"Recuerden esto: El lazo entre hermanos es la espada que defiende el reino. Cuando estén en problemas, confíen en su vínculo. Eso los hará fuertes... Los dos son mi mayor orgullo" Dijo Hans abrazándolos "Vayan y recuerden que siempre estaré aquí esperando su regreso"

"Claro que sí papá" Dijo Andy

"También te queremos mucho" Agregó su hermanita

"Gracias, Hans. Por todo" Dijo Elsa acercándose

"Cuídalos, Elsa. Y cuídate tú también"

"Lo haré"

Hans permanece en el muelle, observando cómo su hijo se aleja, con el corazón inquieto por los secretos que podrían salir a la luz.

"¡A bordo, todos!" Exclamó el Capitán Escarcha "Preparados para la travesía, sigan mis órdenes y mantengan el rumbo firme. Este dirigible hidroplano no se hundirá mientras yo esté al timón"

"¿Estás nervioso, Andy?" Le pregunta la sabionda.

"Claro que no, evacuar un reino y enfrentarse a espíritus descontrolados es algo de todos los días"

"No seas sangrón, te estoy preguntando bien"

"Ok, sí estoy nervioso. Pero no es por mí... es por mamá. Y por todos ustedes"

"Descuida, estaremos bien, hemos enfrentado a muchos monstruos y villanos y les hemos pateado el trasero"

"Tal vez, pero esto es diferente, Sabionda... Es decir ¿Cómo matas a un espíritu?"

"Hum... buen punto..."

Los soldados abordan el dirigible hidroplano mientras preparan sus equipos. La tensión y la expectativa son evidentes, pero intentan mantenerse optimistas y profesionales.

"Bueno, nunca pensé que acabaría volando hacia un bosque encantado" Dijo un soldado ajustando su espada mientras sube "Esto definitivamente supera cualquier patrulla en el puerto"

"Vamos, muchachos. Somos soldados de Arendelle" Dijo uno de sus compañeros "Si podemos con los inviernos aquí, podemos con cualquier cosa en ese bosque"

"Además, estamos con la reina Elsa" Terció otro hombre "Si alguien puede enfrentarse a lo que sea que haya ahí, es ella"

Un joven cadete llamado Eirik Solberg que es un par de años mayor que Andy y que ha entablado cierta amistad con él durante su estancia en el castillo y los entrenamientos militares que han tenido juntos, camina junto a Andy, llevando un bolso en el hombro.

"¿Listo para la aventura, príncipe Anders? Aunque, entre usted y yo, creo que esta misión nos va a poner los nervios de punta"

"Siempre listo" Dijo Andy sonriendo "¿Y tú? No es como si un bosque encantado fuera lo típico para un cadete en entrenamiento"

"Sí, no estaba en el manual. Pero, oiga, no todos los días tienes la oportunidad de servir junto a la Reina de las nieves y su hijo. Además, sé que usted es todo un experto en lidiar con cosas mágicas"

"Digamos que tengo algo de experiencia" Bromeó Andy "Aunque siempre es diferente cuando estás en el campo. ¿Estás seguro de que quieres venir? Podría ser peligroso"

"Por supuesto. No me metí en esto para quedarme en los cuarteles. Además, si algo sale mal, al menos estaré al lado de alguien que puede congelar cualquier problema"

Ambos se ríen e intercambian una mirada de camaradería, pero pronto Eirik adopta una expresión seria mientras hace un saludo militar impecable.

"Su Alteza, con su permiso, voy a tomar mi lugar a bordo"

"Permiso concedido cadete Solberg" Respondiendo al saludo militar

Eirik hace un último saludo militar antes de girarse y reunirse con su unidad.

"Este chico lleva el protocolo demasiado en serio..." Murmura Andy riendo en voz baja "Pero es valiente y tiene un buen corazón"

En el puerto de Arendelle, Kristy está a punto de abordar el dirigible hidroplano.

"Antes de que te vayas... quiero darte esto" Le dijo Ken entregándole un pequeño paquete.

"¿Qué es?" Preguntó ella mirándolo con curiosidad y abriendo el paquete con cuidado.

Dentro del paquete hay un dije tallado en madera, con la forma de una pequeña flor de nieve. Está atado a un cordón simple pero resistente.

"Lo hice yo mismo, espero que te guste"

"Es hermoso… ¿De verdad es para mí?"

"Claro. Vas a una misión peligrosa, y quiero que tengas algo que te recuerde lo especial que eres y que siempre habrá alguien esperándote aquí"

"Gracias, Ken. Significa mucho para mí… ¿Estás seguro de que no puedes venir?"

"Me encantaría ir para ayudarte, pero Arendelle también necesita gente aquí. Prometo hacer todo lo que pueda desde aquí"

"Lo sé… Es solo que en verdad voy a extrañarte"

"Yo también te voy a extrañar, Kristy. Y cuando vuelvas, quiero escuchar todas las aventuras que viviste allá afuera"

"Te lo contaré todo…Cuídate mucho, Ken.

"Tú también, Kristy. Aquí estaré cuando vuelvas"

Kristy se coloca el dije con cuidado estrechándolo contra su corazón. Sus amigas Alva e Yrsa, de su misma edad, están a su lado. Las tres niñas tienen los ojos llenos de lágrimas mientras se abrazan.

"Kristy… no quiero que te vayas" Sollozó Alva "¿Y si… y si no vuelves?"

"No digas eso, Alva" Dijo Kristy tratando de sonar valiente, aunque también está llorando "Voy a regresar, lo prometo.

"Pero es tan peligroso…" Terció Yrsa limpiándose las lágrimas "El bosque encantado… nadie sabe lo que hay ahí"

"Lo sé, pero mi familia necesita mi ayuda" Dijo Kristy tomando las manos de ambas "Y si puedo hacer algo para proteger a Arendelle, tengo que intentarlo"

"Eres muy valiente, Kristy… yo no sé si podría hacer lo mismo" Dijo Alva

"Yo tampoco. Pero… te vamos a extrañar tanto" Agregó Yrsa

"Yo también las voy a extrañar. Muchísimo. Pero prometo que regresaré, y cuando lo haga, les contaré todo"

"Solo… prométenos que tendrás cuidado"

"Sí, prométenos eso"

"Lo prometo"

Las tres amigas se abrazaron de nuevo, llorando juntas.

"Te extrañaremos, Kristy"

"Yo también" Dijo la princesa sonriendo tristemente mientras retrocede hacia el dirigible hidroplano "Pero recuerden… siempre estaré pensando en ustedes"

"¡Regresa pronto! Dijo Alva con lágrimas en los ojos, levantando la voz.

"¡Eres nuestra mejor amiga!" Agregó Yrsa también levantando la voz.

"¡Las quiero! ¡Nos veremos pronto!" Gritó Kristy con una sonrisa volteando hacia ellas mientras sube al dirigible hidroplano.

Con un último vistazo a aquellos que se quedan atrás, Elsa se vuelve hacia el dirigible hidroplano, donde los valientes están listos para partir. Sus pensamientos se centran ahora en la misión, pero sabe que Arendelle está en buenas manos mientras ellos defienden el reino que tanto aman.

Hans los observa partir mientras el viento juega con su capa. Liv se acerca a él, colocando una mano en su brazo, y juntos ven cómo el grupo se adentra en la distancia.

Alva e Yrsa se quedan en el puerto, viendo cómo el dirigible hidroplano se aleja. Ambas siguen llorando, abrazándose entre sí mientras ven partir a su mejor amiga hacia lo desconocido.

A bordo del dirigible hidroplano, Elsa desde la borda observa al Capitán con admiración al ver cómo se movía con tal seguridad y responsabilidad. Era sorprendente cómo un muñeco de nieve, creado con magia, podía mostrar tanto liderazgo y valor. La reina se dio cuenta de que su mirada se detenía más de lo habitual en el Capitán, quien parecía estar en su elemento, manejando el timón con destreza.

En el dirigible hidroplano, los marinos están ajustando los últimos detalles para partir y Andy, recordando algunas lecciones de navegación que aprendió con su papá decide ayudar.

"¡Asegúrense de que las poleas no estén atascadas! Si no hacemos esto bien, vamos a flotar en círculos"

"¿Desde cuándo eres un experto en dirigible hidroplanos?" Le preguntó su hermanita.

"No soy un experto, pero sé lo suficiente ¿Recuerdas las lecciones con papá? Al menos no me quedé dormido como tú. Además, recuerda que como en Arendelle no tenemos rey yo me encargaré de las tropas y debo empezar cuanto antes"

"Bueno, vamos a ver si tus conocimientos funcionan. Espero que no nos lleves directo al mar"

El equipo sigue trabajando juntos mientras el dirigible hidroplano comienza a tomar altura y se dirige hacia el bosque encantado, con el ánimo en alto gracias al esfuerzo conjunto y las bromas compartidas.

Mientras el dirigible hidroplano empezaba a elevarse en el aire, Elsa sintió una chispa en su interior. No era solo admiración por su habilidad como capitán; era algo más ¿Podría ser que lo que sentía hacia el Capitán Escarcha fuera atracción? La idea le parecía extraña, dado que él era una creación mágica de su hijo. Sin embargo, había algo en su manera de ser, su humor, y su compromiso con el bienestar del grupo que la intrigaba. Aunque él era un muñeco de nieve, había desarrollado una personalidad vibrante y un carácter que lo hacían más humano de lo que su apariencia podía sugerir.

La reina está tan sumida en sus pensamientos que no nota cuando Andy aparece detrás de ella.

"Mamá, tenemos viento constante del norte. Parece que estamos en buen rumbo. Además, no hay señales de tormentas mágicas cercanas" Dijo Andy mientras sostiene un mapa y su madre dio un pequeño salto sobresaltada.

"¡Andy! No te escuché llegar..."

"Lo siento... No quise asustarte. Solo quería actualizarte sobre la situación"

Gracias por el reporte. Lo estás haciendo muy bien al encargarte de todo esto. Es bueno ver cómo has asumido tanta responsabilidad, Andy. Estoy muy orgullosa de ti"

"Gracias. Bueno, si todo está en orden aquí, volveré a la popa"

"Está bien, hijo. Ve con cuidado."

"Siempre lo hago" Respondió el Elegido alejándose.

La reina se queda un momento mirando en dirección a Andy, luego vuelve la mirada al Capitán Escarcha, tratando de concentrarse en la misión mientras reprime una sonrisa discreta.

Mientras el dirigible hidroplano navegaba suavemente a través de las nubes, el Capitán Escarcha se mantuvo firme en el timón, guiando la embarcación con la destreza de un experimentado marino.

Discretamente, se inclinó hacia un lado, aprovechando un movimiento del barco para observar a la reina con más claridad. La forma en que la luz del sol reflejaba sobre su cabello, el destello en sus ojos y la elegancia con la que se movía lo dejaban fascinado. Su mente se llenaba de pensamientos que apenas podía comprender.

A medida que el viento soplaba y la embarcación avanzaba, el Capitán no podía evitar robarle algunas miradas a Elsa. Ella llevaba un elegante vestido que acentuaba su figura y le daba un aire majestuoso. La tela fluía con gracia mientras se movía, y el escote, aunque sutil, capturó la atención del Capitán en más de una ocasión.

"Es verdaderamente hermosa" Pensaba el capitán "¿Cómo es posible que una creación de nieve como yo pueda sentirme así? Ella brilla más que cualquier estrella en el cielo"

Elsa, por su parte, se daba cuenta de la atención que el Capitán le prestaba, pero no lo interpretaba de forma negativa. Había en él un aire de respeto y admiración que le resultaba agradable. A pesar de su naturaleza mágica, el Capitán había demostrado ser un aliado leal y un protector de su familia.

"Capitán ¿está manejando bien el rumbo? La dirección parece estable" Le preguntó la reina.

"¡Por supuesto, Su Majestad! Estoy en control total. Este dirigible hidroplano no se desviará ni un centímetro de su camino"

"Me alegra oírlo. Confío en usted plenamente, Capitán"

El Capitán asintió, su mirada fija en la ruta por delante, pero sus pensamientos estaban centrados en Elsa. Cada palabra que ella decía resonaba en su interior como música. La idea de protegerla y ser parte de su viaje lo llenaba de un sentido de propósito.

Mientras el dirigible hidroplano avanzaba, el Capitán continuó observando discretamente a la Reina. Era un juego sutil, un vaivén de miradas y sonrisas que solo ellos dos parecían entender. En ese momento, el Capitán sintió que había algo más que solo admiración en su corazón hecho de nieve; había una conexión, una complicidad que lo hacía sentir vivo.

Por su parte, Andy y los chicos se relajaban en la cubierta y pronto se aburrieron.

"¿Les gustan las trivias?" Preguntó Olaf "A mí sí, ok ¿Sabían que el agua tiene memoria? Es un hecho, uno no muy aceptado por muchos, pero es cierto"

Olaf continuaba con su incesante parloteo.

"¿Saben que los hombres son seis veces más propensos a qué les caiga un rayo?... ¿Qué los gorilas eructan si están felices?... ¿Que parpadeamos cuatro millones de veces al día?... ¿Qué el wombat hace popis en cubitos?"

"¿Sabías que dormir en silencio durante un viaje largo evita la locura?" Le preguntó Kristoff.

"Je je je, eso no es cierto" Rió Olaf

"Lo es", "Es cierto", "Absolutamente cierto" Replicaron todos

"Pero lo investigaré cuando volvamos" Aseguró el muñequito de nieve.

Más tarde, en su camarote que compartía con Kristy, Elli analizaba algunos de aquellos cristales mágicos que se habían esparcido por todo Arendelle.

Kristy estaba recostada en una litera, observando con curiosidad a su hermana mayor.

"¿Y bien Elli? Encontraste algo?"

"Es fascinante. Tienen una estructura molecular increíblemente inestable. Nunca he visto nada igual. Es como si estuvieran cargados de una energía inmensa, pero al mismo tiempo, listos para desmoronarse"

"¿Eso es malo?"

"Podría ser. Si esa energía se libera sin control, podría causar un desastre mayor que el ataque de los espíritus"

"Entonces ¿Por qué los estamos llevando con nosotros?"

"Porque necesitamos entenderlos" Dijo Elli finalmente levantando la vista del microscopio "Si logramos descubrir cómo funcionan, tal vez podamos usarlos a nuestro favor… o al menos evitar que causen más problemas"

"¿Y si explotan mientras los estudias?"

"Por eso soy cuidadosa. Además ¿No te parece fascinante? Es como tener en las manos un secreto de la naturaleza"

"Más como una bomba de la naturaleza"

"Puede que tengas razón" Rio Elli "Pero sin riesgos, no hay descubrimientos"

"Bueno, tú sigue con tus descubrimientos. Solo no hagas que explotemos antes de llegar al bosque.

"Prometo intentarlo"

Al anochecer, en el silencio de su camarote, Andy se reclinó en su litera y miró hacia el techo de madera del dirigible hidroplano, sabía que se estaban acercando al Bosque Encantado, el dominio de los Northuldra. Para Andy, aquella era una tierra teñida de traición.

El Elegido pensó en los libros de historia que había leído en la biblioteca del castillo, donde se relataba cómo su bisabuelo, el rey Runard, había sido asesinado tras la traición de los Northuldra. Años de relatos sobre aquella injusticia y la pérdida de su bisabuelo lo habían convertido en un firme creyente de que los Northuldra eran responsables, sin lugar a dudas.

"¿Qué nos espera en ese bosque? ¿Y si nos están llevando directo a una trampa?... Sé que mamá confía en esa voz. Siempre ha creído en lo mejor de las personas. Pero yo… no puedo. No después de todo lo que hemos visto y enfrentado. Este mundo está lleno de engaños"

El chico hace una pausa, apretando los puños suavemente.

"Ella daría todo por Arendelle… incluso si eso significa arriesgar nuestras vidas. Y no puedo culparla por eso, pero… ¿qué pasa si esta vez no podemos proteger nuestro reino?"

A pesar de su amor y respeto por su madre, sentía que su búsqueda de respuestas en el Bosque Encantado era peligrosa e incluso ingenua.

"¿Cómo puede mamá escuchar una voz que viene de ese lugar y creer que es algo bueno? Es absurdo..."

El Elegido se queda en silencio observando cómo las nubes se mueven lentamente frente a la luna.

Dentro de otro camarote del dirigible hidroplano, la luz de una lámpara tenue ilumina el rostro de Anna mientras entra silenciosamente. Elli está acostada con los brazos cruzados detrás de la cabeza mirando el techo, mientras que Kristy está envuelta en una manta abrazando su almohada. Ambas se giran al ver a su madre entrar.

"¿Todavía despiertas, mis amores?" Les preguntó Anna sonriendo con ternura

"No puedo dormir… tengo miedo" Susurró Kristy

"Yo también" Suspiró Elli "Es emocionante venir aquí, pero… siento mucha presión. Mamá, todos esperan que yo encuentre parte de las respuestas porque soy la genio de la familia. ¿Y si no puedo ayudar?

"Está bien tener miedo" Les dijo Anna con suavidad "Yo también lo tengo… pero cuando estoy con ustedes, sé que puedo enfrentar cualquier cosa"

"Yo también me siento más valiente cuando estamos juntas" Dijo Kristy abrazando a su mamá

"No importa lo que nos espere en ese bosque…mientras estemos juntas"

Las tres se quedan en silencio por un momento, disfrutando la calidez de estar juntas. Finalmente, Anna les da un beso en la frente a cada una y las arropa con cariño.

"Ahora, intenten descansar. Mañana será un día importante. Buenas noches, mis chicas valientes"

"Buenas noches, mamá" Responden ambas al mismo tiempo

Anna apaga la lámpara y se dirige a la puerta, lanzando una última mirada amorosa a sus hijas antes de salir.

Más tarde, Kristy dormía y Elli se quedó reflexionando sobre el legado de sus ancestros, estaba marcado por hazañas heroicas y mágicas, pero no había señales de alguien con una mente como la suya. No encontraba ningún relato sobre un genio entre sus antepasados, ni una sola historia que hablara de un miembro de la familia real cuya inteligencia fuera un rasgo destacado.

Las historias que conocía sobre su familia estaban llenas de magia, valentía y liderazgo, pero nada sobre alguien que destacara por su capacidad de análisis, su sed insaciable de conocimiento.

Entre los retratos de poderosos reyes y bellas princesas, ella sentía que su propio lugar en la historia era distinto. Si no había ningún antecedente que explicara su habilidad intelectual, entonces ¿De dónde había venido esa extraña pero fascinante capacidad que poseía?

La chica genio frunció el ceño, sintiendo una mezcla de curiosidad y frustración. Siempre había sentido que su inteligencia era una parte especial de ella, algo que la diferenciaba y que la hacía ver el mundo de una manera distinta. Si bien estaba orgullosa de su familia y de sus logros, deseaba entender mejor de dónde venía esa chispa única.

"¿Será algo que solo yo tengo? O ¿De dónde habrá venido, entonces?"

El misterio de su talento especial parecía más profundo de lo que pensaba, y eso no hacía más que incrementar su deseo de saber más.

Sabía que cada habilidad tenía un origen, y estaba dispuesta a seguir buscando hasta descubrir el suyo.

Mientras dentro de su camarote, Kristoff estaba sentado junto a Anna, mirando por la ventana mientras la luz de la luna se filtra a través de las nubes. Ambos permanecían en silencio, hasta que Kristoff rompió el hielo con un tono nostálgico.

"¿Recuerdas el día que nació Elli?"

"¿Cómo podría olvidarlo? Fue uno de los días más aterradores y maravillosos de mi vida"

"Lo sé. Estabas tan asustada… pero también tan valiente"

"Era una madre primeriza, Kristoff. Tenía miedo de todo: del parto, de no ser suficiente para ella... pero cuando la tuve en mis brazos por primera vez, supe que todo valía la pena"

"Yo también estaba asustado. No lo mostré, claro, porque quería ser fuerte para ti. Pero cuando escuché su primer llanto... todo el miedo desapareció"

"Y entonces ella hizo ese pequeño ruido, como un suspiro, cuando la acostaron en mis brazos ¡Era tan diminuta, Kristoff!"

"Sí, diminuta, pero con unos pulmones poderosos"

"Y tú fuiste increíble ese día. No me dejaste ni un segundo, me apoyaste en todo momento. No sé cómo lo habría hecho sin ti"

"¿Sin mí? Anna, tú eras la verdadera heroína. No puedo describir lo orgulloso que me sentí al verte tan fuerte, tan decidida"

"Supongo que cuando amas a alguien tanto como yo amaba, y amo, a Elli, encuentras fuerza donde no creías que había"

"Y ahora mírala. Una jovencita brillante, fuerte y llena de vida. Cada vez que la veo, sé que hicimos algo increíble juntos"

"Sí, lo hicimos. Siempre será mi bebé, sin importar cuánto crezca"

"Y qué tal cuando nació Kristy. Todo el mundo decía lo mismo: ¡Es igualita a su mamá! Y no estaban exagerando. Desde el primer momento, era como mirarte a ti, pero en miniatura"

"Lo sé. Aunque, para ser honesta, en ese momento estaba demasiado cansada para preocuparme por los parecidos. Sólo quería asegurarme de que estuviera sana"

"Elli estaba fascinada desde el primer momento. Tenía solo tres años, pero ya actuaba como si fuera su tutora oficial"

"¡Sí! Me decía cosas como: Mamá, yo le voy a enseñar todo lo que sé"

"Y Andy… bueno, él tenía una reacción interesante"

"Se puso feliz porque tenía otra prima, pero me acuerdo de cómo suspiró y dijo: ¿Por qué no fue un primo? Yo quería alguien con quien jugar a los trineos"

"Las niñas siempre quieren jugar a las muñecas y no a las cosas divertidas" Dijo Kristoff Imitando a Andy de niño

"Pero le duró poco" Dijo Anna riendo "En cuanto vio a Kristy, cambió de opinión. Decía que iba a cuidarla como el caballero protector que era"

"Siempre tuvo buen corazón. Es algo que Elsa le inculcó bien. Pero Elli fue quien realmente tomó el mando. Ella estaba convencida de que Kristy era su responsabilidad desde el primer día"

"Andy siempre estuvo cerca, protegiendo y jugando con ellas. Los tres formaron un equipo maravilloso"

"Hemos sido muy afortunados, Anna. No solo por nuestras hijas, sino también por Andy. Es un buen chico"

"Lo es. Aunque… aún no deja de ser un poco impulsivo"

"Bueno, es parte de su encanto"

"Cuando Andy nació creo que apenas estábamos comenzando a planear una vida juntos"

"Y tú, por supuesto, ya estabas completamente involucrada. ¿Cuántas canciones le cantaste a Andy esa primera semana?"

"¿Quién sabe? ¡Era tan pequeñito y tan dulce! No podía evitarlo. ¿Recuerdas cómo me seguía con los ojos cada vez que me movía?"

"Claro, porque ya sabía que su tía favorita iba a ser tú"

"Creo que fui más que eso. A pesar del distanciamiento, Elsa y yo siempre nos mantuvimos unidas, y cuando Andy nació, sentí que era como un regalo compartido"

"Y tú estabas ahí, apoyándola en todo. ¿Cuántas noches te quedaste con ella para ayudarla con el bebé?"

"Todas las que pude. Era su primer bebé, y yo quería asegurarme de que no se sintiera sola. Además, Era imposible no enamorarse de Andy al instante"

"¿Te acuerdas de cómo él y Sven se hicieron amigos desde el principio? Sven siempre estaba pegado al bebé"

"¡Claro que sí! Parecía que Sven lo adoptó. Incluso se quedaba al lado de su cuna mientras Andy dormía"

"Fue un momento especial, ¿sabes? Me hizo pensar en lo que quería para nosotros en el futuro"

"¿Ah, sí? ¿Y qué era eso?"

"Una familia. Una vida contigo. Y, por supuesto, una pequeña manada que Sven pudiera cuidar también"

"Bueno, diría que lo logramos. Mira dónde estamos ahora"

"Dos niñas increíbles, y tú, la madre más valiente y amorosa que cualquiera podría pedir"

"Y tú, el mejor papá que alguien podría desear"

Ambos comparten una sonrisa cálida mientras el dirigible hidroplano continúa su camino, lleno de recuerdos y el reflejo de lo lejos que han llegado juntos.

Mientras tanto, en Arendelle, Hans no puede dormir de pensar el peligro en el que se encuentran sus dos hijos. El pelirrojo se encuentra solo, mirando pensativamente hacia el exterior de la cueva.

Su mente lo lleva a aquellos días oscuros, cuando sus actos egoístas lo llevaron a dañar a Elsa, a su hermana Anna, y finalmente, a Andy. El embarazo de Elsa, la vida que trajo consigo, todo eso fue una consecuencia directa de las decisiones que Hans tomó en su juventud. Un sentimiento de culpa lo ahoga mientras recuerda las palabras que Elsa le había dicho en su confrontación final.

"¿Qué haría Andy si descubre la verdad durante este viaje? Si sabe que el hombre en el que confía ciegamente para cuidar de Arendelle es el mismo que destruyó a su madre… y que, de alguna manera, fui responsable de su existencia… pero no por amor"

FLASH BACK

16 años atrás, poco después del gran deshielo, Hans se encontraba sentado en el calabozo cuando recibió una visita inesperada.

"Vaya, qué honor recibir la visita de la reina" Dijo él sentado con una sonrisa cínica mientras Elsa entra al calabozo

"Sólo vine a informarte que tu estancia en Arendelle ha terminado" Dijo ella con una mirada fría y cruzando los brazos "Serás enviado de regreso a las Islas del Sur"

"¿Tan pronto?" Replicó él levantándose y fingiendo sorpresa "¿Ni siquiera una despedida adecuada? Aunque, claro, entiendo que una reina no pueda mantenerme aquí mucho tiempo. Después de todo, ejecutar a un príncipe sería... complicado políticamente ¿No? Arendelle necesita mantener su reputación intacta, y yo soy intocable"

"Intocable no significa inocente. No creas que al regresar a tu tierra todo será fácil. Tus propios hermanos conocen tus ambiciones"

"Y te aseguro que, si alguna vez vuelves a amenazar mi reino, no dudaré en enfrentarte de nuevo"

"Bueno al menos no me voy con las manos vacías... Digamos que, durante mi estancia aquí, tuve la oportunidad de... tomar algo muy valioso"

"¿Qué estás insinuando?" La expresión de ella se endureció pero no muestra la más mínima sospecha

"Nada que deba preocuparte, Majestad" Replicó él encogiéndose de hombros con falsa indiferencia "Solo digo que a veces, lo más importante puede desaparecer sin que uno lo note"

Elsa lo observa partir mientras es escoltado por los guardias al muelle sintiendo que hay algo extraño en sus palabras, pero sin poder descifrarlo en ese momento. Para ella, las palabras de Hans no eran más que intentos desesperados de manipularla. Sin embargo, esa leve sensación de intriga la acompañaría en los días venideros, aunque no comprendiera aún su verdadero significado.

A bordo del barco, Hans se apoyó contra los barrotes de su celda, contemplando el horizonte con una sonrisa torcida.

Su mente había regresado a aquella noche en el calabozo de Arendelle, cuando encontró a Elsa completamente indefensa, desmayada y aprisionada.

"Tan fácil…" Susurró para sí mismo.

Para Hans, lo sucedido en Arendelle no era un fracaso del todo, había obtenido una victoria personal. Aunque no había logrado apoderarse del trono, había dejado su huella en la reina Elsa de una manera que nadie podría borrar.

El hecho de que ella no lo hubiera descubierto le causaba un retorcido placer. Elsa ni siquiera sospecha…Recordaba cada detalle, cada instante en que había tomado lo que deseaba sin resistencia. Nadie había estado allí para detenerlo, y Elsa… bueno, ella no pudo hacer nada.

Hans era plenamente consciente de las estrictas normas de la nobleza y la realeza. Sabía que la pureza de una reina hasta su noche de bodas era considerada un símbolo de honor, una condición indispensable para un matrimonio digno y una alianza política sólida.

Eso era lo que hacía su acción aún más satisfactoria para él. Había tomado de Elsa algo que ella nunca podría recuperar, algo que marcaría su reputación para siempre si llegaba a saberse.

Se imaginaba el escándalo si la verdad saliera a la luz ¿Cómo reaccionarían los reyes y nobles de otros reinos al saber que la reina de Arendelle ya no era pura? Una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro.

"Si tan solo lo supieran…" Murmuró para sí mismo, disfrutando del pensamiento.

Sin embargo, lo que Hans no sabía era que Elsa ya estaba esperando a su hijo, y que su acto no quedaría enterrado en el olvido como él creía. Un hijo que, para ella, no era una marca de desgracia, sino un motivo de fortaleza y esperanza.

"Si Andy sabe… si él se da cuenta de lo que hice, si me odia… no sé si podré vivir con eso. Pero ¿cómo ocultarlo por siempre? ¿Cómo evitar que se entere de la verdad que podría destruir todo lo que he logrado?"

Se queda en silencio, mirando al vacío, mientras el peso de la culpa lo aplasta. Hans se siente atrapado entre su propio pasado y el futuro incierto. La posibilidad de que Andy descubra la verdad lo llena de pavor, y ese miedo se convierte en su constante compañía, una sombra que no lo deja vivir en paz.

"Si él llega a odiarme… no sé si podré soportarlo. No sé si me lo perdonaría yo mismo"

La amenaza de ser descubierto es cada vez más real, y Hans se ve sumido en la duda sobre si puede alguna vez salir del abismo en el que se metió él mismo en sus años de juventud.

A la mañana siguiente, Andy se encontraba caminando por la cubierta del dirigible hidroplano. El cielo comenzaba a teñirse de un suave rosado, y el aire fresco le daba un respiro a sus pensamientos, que habían estado inquietos toda la noche. Mientras miraba el horizonte, sintió una presencia a su lado.

Elsa estaba allí, contemplando el amanecer con una expresión serena. Su cabello suelto caía suavemente sobre sus hombros, y el brillo de sus ojos reflejaba la calidez del nuevo día.

"Parece que no soy la única que decidió levantarse temprano hoy."

"No pude dormir muy bien, mamá. Estaba... pensando en todo esto... en el bosque, en los espíritus, los Northuldra... En lo que nos espera al llegar"

Elsa sonrió, aunque era evidente que entendía las preocupaciones de su hijo.

"Sé que tienes tus reservas. Y entiendo que lo que has leído y escuchado sobre el pasado te haga sentir de esa forma. Pero no podemos permitir que los errores y el rencor del pasado nos cieguen. La voz que escucho… siento que es algo o alguien en quien confiar"

"¿Y qué pasa si todo esto es una trampa? ¿Si es solo otra forma de ponernos en peligro?"

"A veces, la única forma de encontrar la paz es enfrentando aquello que tememos, incluso si eso significa confiar en algo desconocido. Pero no estoy sola en esto. Estoy contigo, con Anna, con toda nuestra familia"

"Entonces... estaré allí, para asegurarme de que nada salga mal"

Elsa asintió con una sonrisa suave y acarició el hombro de su hijo.

"Eso es todo lo que te pido, Andy. Y estoy agradecida de tenerte a mi lado"

Ambos continuaron observando el amanecer en silencio, juntos, mientras la promesa de una nueva aventura comenzaba a abrirse paso ante ellos.

Justo en ese momento, Elsa se quedó inmóvil, con la mirada perdida en el aire como si estuviera escuchando algo que solo ella podía oír. La voz misteriosa resonaba con mayor claridad que nunca, una melodía etérea que parecía envolverla y llamarla con urgencia.

"Ahí está de nuevo... la voz..." Exclamó la reina "¡Capitán Escarcha! Detengan el dirigible hidroplano, por favor ¡De inmediato!"

El Capitán Escarcha, que había estado en el timón, escuchó la orden y reaccionó con la disciplina de un soldado experimentado.

"¡A la orden, majestad!"

"Escucho... Escucho la voz" Le dijo Elsa a su hijo.

El dirigible hidroplano se desaceleró gradualmente hasta detenerse, flotando en silencio sobre el vasto paisaje. Los demás pasajeros, sorprendidos, comenzaron a asomarse y preguntarse por el repentino cambio en el viaje.

Anna se acercó apresurada a Elsa y Andy.

"¿Qué pasa, Elsa? ¿Por qué nos detenemos?"

"La voz… está llamando desde aquí cerca. Siento que estamos muy cerca de algo… algo importante."

Andy frunció el ceño, todavía receloso.

Mientras el dirigible hidroplano permanecía suspendido en el aire, todos se asomaron por la borda observando una enorme y gruesa capa de niebla.

"Wow" Exclamó Chema.

El dirigible hidroplano comenzó a descender lentamente, apenas tocó tierra, Elsa bajó corriendo por la rampa con una expresión de urgencia que dejaba claro cuánto la llamaba aquella voz.

Andy de inmediato corrió a su lado para protegerla de cualquier peligro. Aunque en el fondo de su corazón seguía sintiendo desconfianza hacia ese bosque y lo que podía ocultar, sabía que Elsa no se detendría.

El capitán por su parte, ancló cuidadosamente el dirigible hidroplano a tierra firme, ajustando las cuerdas con firmeza.

Con el dirigible hidroplano bien anclado, los demás descendieron por la rampa, frente a ellos, Elsa estaba inmóvil, con la mirada fija en un espeso muro de niebla que se extendía como una barrera inquebrantable alrededor del bosque.

Anna se acercó a Elsa y le tocó el brazo con cautela.

"¿Es esta la niebla de la que hablaban las leyendas? La que no permite que nadie entre o salga"

Elsa asintió sin apartar la mirada de la niebla.

Kristoff, con una sonrisa alentadora, se adelantó unos pasos hacia la niebla, decidido a mostrarles a los jóvenes que no había nada que temer.

"¡Vamos! Seguro que podremos abrirnos paso. Solo es cuestión de voluntad ¿verdad?"

Pero en cuanto extendió el brazo hacia la niebla, una fuerza invisible lo empujó suavemente hacia atrás, impidiéndole avanzar.

"Bueno... parece que la niebla no está muy entusiasmada con mi entrada triunfal"

Olaf, por su parte, se lanzaba hacia la niebla con un entusiasmo desbordante, sin mostrar ni un ápice de frustración. Cada vez que intentaba atravesarla, la niebla lo empujaba hacia atrás, y él caía de espaldas en la hierba con una risotada.

"¡Es como un juego! ¡Miren! ¡Voy a intentarlo otra vez!" Exclamó Olaf lanzándose nuevamente hacia la niebla. Esta lo rechazó de nuevo, enviándolo rodando hacia atrás mientras él reía aún más fuerte "¡Ja, ja! ¡La niebla tiene más fuerza de la que parece! ¿Alguien más quiere probar? La niebla solo quiere jugar ¿Qué tal si hacemos una competencia? ¡Veamos quién llega más lejos!"

"Majestad, este es el límite" Dijo el Capitán Escarcha "Más allá de esta niebla, no hay certezas. Solo relatos antiguos de los peligros que acechan en el Bosque Encantado"

"Bueno, lo intentamos" Dice Chema detrás de ellos.

"Esto no ha sido todo. Si queremos salvar Arendelle, debemos cruzar"

Elsa dio un paso hacia adelante, extendiendo una mano hacia la niebla. El frío mágico en sus dedos parecía mezclarse con la niebla misma, como si ambas fuerzas compartieran un extraño entendimiento.

Apenas la reina movió los dedos, el muro de niebla pareció responderle como si fuera una criatura viva. Poco a poco, la niebla comenzó a abrirse en un camino serpenteante que se extendía hacia el interior del bosque encantado, revelando cuatro estructuras de roca que tenían el símbolo de los cuatro elementos.

"Creo... creo que quiere que pasemos" Dijo la sabionda "Sea como sea, ya estamos aquí. Y no creo que esa niebla se abra para cualquiera"

"Tienes razón. Al parecer, nos estaban esperando" Opinó Birgit ajustándose su bolso al hombro.

"Prométeme que haremos esto juntas ¿ok?" Le dijo Anna a Elsa aferrándose a su mano.

"Lo prometo" Respondió la reina estrechando la mano de su hermana.

Con un profundo suspiro, Elsa avanzó, liderando el grupo hacia el bosque encantado, y uno a uno, sus amigos y familia la siguieron.

A medida que todos avanzaban en fila hacia el interior del bosque, Kristy se detuvo, mirando con temor la niebla densa a su alrededor.

Elli, notó cómo su hermanita se quedaba atrás. Sin dudarlo, regresó junto a ella y le tomó la mano con una sonrisa cálida.

"Estoy aquí, Kristy. No hay nada que temer mientras estemos juntas"

Kristy miró a su hermana, encontrando en sus ojos la valentía que le faltaba. Respiró hondo y asintió, aferrándose a su mano.

Ambas hermanas continuaron juntas, sintiendo la fuerza de ese lazo que las unía mientras avanzaban entre la niebla.

A medida que caminaban, la densa bruma se disolvía lentamente, y el bosque encantado se revelaba ante ellas con una majestuosidad y misterio únicos. El murmullo de los árboles y el aire fresco les daba la bienvenida, como si el bosque mismo los hubiera estado esperando.

Mientras todos avanzaban nerviosos por el sendero que se abría ante ellos, Frans, el reno mascota de Andy, caminaba cerca de su dueño, mirando con curiosidad la niebla que se disipaba. A pesar de su valentía habitual, los extraños sonidos del bosque lo hacían temblar un poco.

Andy se agachó y acarició el pelaje suave de Frans, notando su inquietud.

"¿Qué pasa, amigo? No tienes que tener miedo. Estoy aquí contigo"

Frans movió sus orejas, aliviado por el gesto de su dueño. A unos pasos de distancia, Sven, también parecía inquieto, mirando a su alrededor con sus grandes ojos marrones. Se acercó a su dueño y le dio un empujón suave con su cabeza, como si dijera que necesitaba un poco de apoyo también.

"Sé que esto es extraño, amigo. Pero juntos podemos enfrentarlo ¿Verdad? Además ¡Tú eres un reno fuerte!"

La situación era similar para Pandita, la pequeña perrita de Helena, que temblaba un poco y miraba a su alrededor con curiosidad. Helena se agachó para estar a la altura de su amiga peluda.

"¡Vamos, Pandita! Es solo un bosque encantado. No dejes que te asuste. Recuerda lo valiente que fuiste ayer cuando ayudaste en la evacuación del reino"

Pandita movió su cola un poco más animada.

"Esto no parece natural... Es como si esa niebla nos estuviera observando" Dijo uno de los soldados.

"Observándonos o no, aún soy más feo que ella" Bromeó uno de sus compañeros "No creo que pueda asustarme más de lo que ya lo hace mi reflejo"

"Deja las bromas, Matt. Este lugar no es para tomárselo a la ligera. Todos sabemos de aquellos que entraron y jamás salieron"

"¿Sabían que un bosque encantado es un punto de transformación?" Les preguntó Olaf a todos "No tengo idea de qué significa, pero no puedo esperar para ver qué nos hará a cada uno de nosotros"

Las palabras de Olaf incrementaron el temor de todos y justo entonces la niebla comenzó a empujarlos a todos al interior del bosque.

"¿Y esto qué es?" Preguntó Kristoff

"¡Oigan, no empujen! ¿Qué está pasando?" Exclamó Anna

"¡Esto no es bueno! ¡Estamos siendo empujados!" Agregó Andy frustrado

La niebla siguió empujándolos hasta dejarlos dentro del bosque encantado y cuando logró su propósito la muralla de niebla volvió a cerrarse.

Nuevamente Olaf encontró diversión saltando contra la niebla, la cual volvía repelerlo arrojándolo al suelo.

"La niebla… ¡se cerró! Estamos atrapados…" Exclamó uno de los soldados.

Angustiados, todos comenzaron a golpear la niebla intentando salir.

"¡Maldición!" Gruñó el capitán golpeando la niebla con su espada "Esta niebla está jugando con nosotros ¡Déjanos salir! ¡No puedes retenernos aquí para siempre!"

Elsa decidió intentar una nueva estrategia. Concentrándose, alzó su mano y conjuró un rayo de hielo, esperando que su magia pudiera despejar el camino.

"¡Esto debería funcionar!"

Pero en un instante, el rayo de hielo rebotó en la niebla como si fuera una pared sólida, y en lugar de abrir un camino, se desvió y alcanzó a Andy.

"¡Hey!" Exclamó Andy sorprendido.

Todos se asombraron con lo sucedido.

"¡Andy! ¿Estás bien?" Exclamó la sabionda mientras lo rodeaba en compañía de Elli, Kristy, Birgit, Anna y Elsa "¡Te dio un rayo de hielo!"

"Sí, estoy bien" Dijo Andy revisándose.

"¿No se te congeló el corazón?" Le preguntó Kristy preocupada mientras todas procedían a revisarlo.

"Estoy bien, chicas. En serio... No me pasó nada... Me siento bien...Supongo que yo ya tengo un corazón congelado, en un buen sentido"

"Lo siento, Andy, fue un accidente. No sé qué pasó..."

"Está bien mamá, no te preocupes ... ¡estoy ileso! Tu magia no me afectó ¡Soy inmune a tus poderes!"

"¿Cómo es posible que no supieras antes que eras inmune a la magia de tu madre, viejo?" Le preguntó el vago.

"Porque no es como si anduviéramos por ahí disparándonos mutuamente, Ostein"

"Tiene sentido en medio de toda esta locura"

"Y quedamos atrapados. Debimos verlo venir" Murmuró Anna

"¡Perfecto! Justo lo que necesitábamos: una niebla con complejo de cárcel" Rezongó Sussy cruzándose de brazos y, mirando la niebla con el ceño fruncido "Esta es, sin duda, la peor excursión de mi vida"

"¡Se los dije! ¡Les dije que era una trampa!" Refunfuñó Andy

Andy, frustrado, comenzó a dar golpes y puñetazos contra la niebla, como si pudiera abrir un camino a la fuerza.

"¡Déjennos salir! ¡No pueden mantenernos aquí!"

Cada golpe que daba se sentía como si estuviera golpeando una pared invisible; la niebla no cedía. Sus amigos lo observaban, compartiendo su frustración.

"¡Andy, para!" Intervino Birgit intentando calmarlo "Eso no está funcionando. Necesitamos pensar en otra cosa."

"¿Qué vamos a hacer? ¡No podemos quedarnos atrapados aquí!" Exclamó la sabionda "Ya sé. Pandita elévate y dinos qué tan alto es este muro de niebla y si hay una salida"

La perrita obedeció y comenzó a elevarse.

"Creo que no es solo un muro, parece algo así como una cúpula de niebla" Dice el vago analizando el entorno "Porque, miren, no se distingue el sol"

"¿Entonces es como si realmente el bosque estuviera encerrado?" Pregunta Angelita "¿Sin salida?"

"¿Un bosque sin salida?" Pregunta Chema preocupado.

"En realidad no sé cómo no lo vimos venir" Dice Sussy "Un bosque encantado no es un lugar del que se pueda salir fácilmente"

En ese momento regresa Pandita, quien parece triste por no haber cumplido con su misión.

"Es como dijiste, mastodonte" Exclama Helena preocupada "¡No tiene salida!"

"¡No quiero quedarme atrapada aquí, mamá!" Exclamó Kristy angustiada.

"Tranquila, cariño. Lo resolveremos... Solo es cuestión de hacer lo correcto"

"El bosque es realmente hermoso" Dijo la reina suavemente.

Los demás se detuvieron un momento, mirando el bosque con ojos curiosos. Los árboles eran altos y majestuosos, con luces suaves que parecían flotar entre las ramas, y el sonido de un riachuelo cercano completaba la atmósfera serena.

"Tienes razón, Elsa" Opinó Anna "Es como si el bosque tuviera vida propia"

Sin embargo, Andy, que observaba a su alrededor con el ceño fruncido, se mostró menos impresionado.

"Sí, puede ser hermoso, pero recuerden que no vinimos aquí para un paseo turístico. No sabemos qué nos depara este lugar y la niebla ya nos demostró que no nos quiere dejar salir"

"Andy tiene razón" Opinó Kristoff "No sabemos si el bosque nos dará la bienvenida o si nos estamos metiendo en una trampa"

"Mantengamos los ojos bien abiertos. Podríamos estar rodeados de seres que no conocemos"

Todos continuaron avanzando con pasos cautelosos. Aunque apreciaban la belleza del bosque.

"Es extraño estar aquí" Le dijo el cadete Eirik a Andy "¿Sabe? Mi bisabuelo... él fue uno de los soldados que vinieron aquí con el rey Runard. Nunca regresó"

"¿De verdad? Eso debe ser difícil de llevar. ¿Tu familia habla de él a menudo?"

"Mi abuelo solía contar historias sobre él. Decía que era un hombre valiente, muy leal al reino. Pero nunca supimos qué le pasó realmente. Solo desapareció, como el resto"

"Eso suena terrible. No saber... debe ser peor que cualquier otra cosa"

"Por eso estoy aquí. Si de alguna forma puedo descubrir qué les pasó, quizás mi familia finalmente encuentre algo de paz"

"Si queremos saber a dónde ir o al menos entender dónde estamos, necesitamos un punto de vista alto" Opinó Kristoff "Esa montaña de allá podría funcionar"

Todos levantan la vista hacia la silueta oscura de una montaña.

"No parece tan lejos, pero... ¿es seguro?" Le preguntó Anna

"Por supuesto. Si algo he aprendido en mis años de trabajo en las montañas es que siempre hay una forma de escalar sin mucho riesgo"

El grupo comenzó a ascender, usando cuerdas que Kristoff llevaba en sus suministros. Andy usaba sus poderes de hielo para formar pequeños escalones en las zonas más complicadas, mientras que Ostein ayudaba con su boomerang para enganchar cuerdas a zonas más altas.

"¿De verdad tenemos que subir tan alto? No soy tan bueno con las alturas…" Dijo Chema ligeramente mareado

"Vamos, Chema. Tú puedes" Lo animó Kristy

A mitad del ascenso, un fuerte temblor sacudió la montaña. Todos se detuvieron, aferrándose con fuerza a las rocas y cuerdas.)

"¡¿Qué fue eso?!" Preguntó Anna angustiada

"Es un pequeño temblor" Explicó Kristoff "Tal vez las rocas son inestables. Mantengan la calma"

Pero el temblor no era pequeño, y se intensificó rápidamente. De repente, una enorme roca comenzó a moverse bajo los pies del grupo.

"¡Esto no es una montaña! ¡Se está moviendo!" Exclamó Elli

El grupo miró horrorizado mientras la montaña que estaban escalando comenzaba a levantarse. No era una montaña, sino la espalda de un gigante de piedra que se enderezaba lentamente, sacudiéndose tierra y rocas como si despertara de un largo sueño.

"¡Es un gigante! ¡Estamos encima de un gigante de piedra!" Exclamó la sabionda

Para empeorar las cosas, otro gigante apareció, rugiendo profundamente. Los dos colosos comenzaron a moverse, aparentemente peleando entre ellos. El grupo luchaba por no caer mientras las montañas chocaban y se tambaleaban.

"¡Todos agárrense fuerte! ¡Esto se va a poner peor!" Gritó Andy

Chema, que estaba más abajo, perdió el equilibrio y resbaló, soltando su agarre de la cuerda.

"¡Ahhhhhh!" Gritó Chema mientras caía

Andy, sin pensarlo dos veces, se lanzó detrás de él. Usando su magia de hielo, creó un tobogán resbaladizo para interceptar a Chema antes de que cayera al vacío.)

"¡Kristoff, tenemos que bajar! ¡No podemos quedarnos aquí!" Le dijo Anna

"¡De acuerdo! Pero necesitamos encontrar un momento en que no se estén moviendo tanto"

Usando un brillo luminoso la sabionda distrajo a los gigantes haciendo que ambos se detuvieran momentáneamente. Aprovechando esto, Kristoff lideró al grupo hacia una zona más baja y segura.

Mientras se alejaban a toda prisa, el grupo comenzó a vislumbrar una estructura a lo lejos entre los árboles. La luz tenue que se filtraba a través del follaje iluminaba los contornos de una vieja represa, imponente y solitaria en el bosque encantado.

"Estaba en las visiones del abuelo Pabbie ¿Por qué?" Preguntó Anna

"No lo sé" Le dijo Kristoff "Pero que suerte que siga en buenas condiciones luego de tantos años"

"¿De qué hablas?"

"Me refiero a que esa represa ha estado aquí durante décadas, sin ningún tipo de mantenimiento"

"Kristoff tiene razón" Opinó Ostein "Si se llegara a romper... una inundación de esa magnitud arrasaría con todo a su paso en el fiordo"

"¿De verdad? Pero... Arendelle está en el fiordo" Dijo Anna preocupada

"Nada le va a pasar a Arendelle, Anna, va a estar bien" Le dijo Kristoff dándole un abrazo.

Todos intercambiaron miradas alarmadas al escuchar esto, imaginando el desastre que una inundación podría causar en su hogar.

"¿Qué tan probable crees que sea eso, viejo? ¿Podría colapsar sin aviso?" Le preguntó Andy al vago en privado.

"No soy ingeniero, pero cualquier estructura sin mantenimiento es un riesgo. Y si hay agua acumulada detrás de esa represa… las lluvias y los inviernos duros podrían haberla debilitado"

"Tienes razón en que debemos tomar precauciones, no me fio de nada en este lugar. No descansaremos hasta encontrar las respuestas que necesitamos para proteger nuestro hogar"

El grupo siguió adelante, pasando por el costado de la represa, cada uno de ellos perdido en sus pensamientos mientras contemplaban aquella estructura que guardaba tantos secretos.

A medida que caminaban, los sonidos del bosque encantado parecían intensificarse: el susurro de las hojas, el murmullo de los arroyos, y de vez en cuando, el eco de una melodía lejana que solo Elsa podía oír con claridad.

"Este lugar... tiene algo extraño ¿Lo sienten?" Les preguntó Birgit "Es como si los árboles mismos nos observaran"

Justo entonces un tornado salido de la nada apareció y los atrapó a todos.

"¡Oigan!" Exclamó Olaf girando sin control, pero sin perder su buen humor "¡Es el espíritu del viento!"

"¡Pues mucho gusto!" Exclamó Chema girando en el aire antes de estrellarse de cabeza contra Kristy.

"¡Ouch!" Se quejaron ambos niños aturdidos.

"Vaya manera de presentarse la de este espíritu" Exclama la sabionda mientras lucha por guardar de regreso en su bolsa mágica los ingredientes para sus conjuros.

"Voy a pasar" Exclamó Kristoff

"Creo que voy a vomitar" Dijo Anna cubriéndose la boca

"Te sostendría el cabello, pero no encuentro mis brazos" Le dijo Sussy

"¡Esto no es un tornado, es un baile con la muerte!" Exclamó el Capitán dramáticamente "¿Alguien tiene idea de cómo se habla con un espíritu del aire? Porque a mí no me enseñaron eso en la academia de soldados de nieve"

"Oigan ¿alguien puede ayudarme a juntar lo que me falta?" Les pide ayuda Helena.

"¿Te refieres a esto?" Pregunta Chema con una placa de metal en la cara, la cual le dio un fuerte golpe.

"Oh, sí. Muchas gracias, ya está todo en su lugar" Dice la sabionda revisando su bolsa.

Pero en eso, la perrita mágica se acerca a ella chillando de miedo.

"¡Tranquila, Pandita, tranquila! No voy a dejar que te pase nada, lo prometo" Le dijo la sabionda con el cabello revuelto por el viento a su mascota abrazándola mientras la perrita gime suavemente y se esconde entre los brazos de su dueña.

"¡Birgit! ¡Cuidado!" Le advirtió Andy a su amiga justo a tiempo para que esquivara una rama.

Mientras giran descontroladamente dentro del tornado, una ráfaga más fuerte empuja a Andy y Birgit directamente uno contra el otro. Sus labios se tocan en un beso accidental. De repente, todo parece detenerse para ellos.

El sonido del viento se apaga, y el caos a su alrededor parece difuminarse, dejando a Andy y Birgit como si estuvieran flotando en un instante eterno.

El tiempo vuelve a la normalidad repentinamente. Una ráfaga los separa, y ambos siguen girando.

El tornado giraba con fuerza, atrapando a todos en un torbellino de viento y hojas. Uno a uno, el espíritu del aire fue dejando que cada uno escapara de su remolino, lanzándolos a la tierra. Aterrizaban mareados y aturdidos, con la vista nublada y el suelo dándoles vueltas.

"Vaya, el aterrizaje no fue tan malo" Dice Helena.

"Claro, porque aterrizaste en blandito" Dice el vago, quien quedó abajo de la niña.

Finalmente, solo Elsa y Andy quedaron atrapados en el centro del torbellino. El viento parecía retenerlos con una intensidad especial, como si el espíritu del aire tuviera un interés particular en ellos.

"Parece que no somos lo suficiente para ese espíritu engreído" Dice Helena molesta "¡Pero para tu información acabas de rechazar a la hechicera más poderosa del mundo1"

De repente, el tornado soltó a Andy.

"¡Lo logré!" Exclamó Andy viéndose libre parado en el aire por unos segundos.

Pero de inmediato la fuerza de gravedad jugó en su contra y sin poder controlar su caída, el elegido aterrizó directamente sobre una rama de árbol. Sintió un dolor agudo en su entrepierna y, al caer al suelo adolorido, se quedó un momento sin aliento.

Birgit corrió hacia su amigo con preocupación. Se arrodilló a su lado mientras Andy intentaba recuperarse del golpe, respirando con dificultad.

"¡Andy! ¿Estás bien?"

"Solo... dame un segundo..."

"Parece que no todos los Westerguard tenemos la misma suerte para los aterrizajes" Opina la sabionda.

Mientras Andy intentaba sobreponerse del golpe y sus amigos se recuperaban, Elsa aún giraba en el centro del tornado, atrapada por la furia del espíritu del aire.

"¡Elsa! ¡Ya suéltala!" Le gritó Anna al espíritu del aire

"¡Anna, ten cuidado!" Le dijo Kristoff

"¡Es mi hermana!"

El viento huracanado la envolvía y en medio de las ráfagas, Elsa empezó a ver imágenes que parecían proyectarse en el mismo aire. Se apreciaba a un niño y una niña corriendo y riendo.

"¡Príncipe Adgar!" Le decía una voz al niño de las imágenes

Luego se apreciaba un brazo que atacaba con una filosa espada, pero no se apreciaba quien la portaba.

Las escenas, distorsionadas por el movimiento, mostraban fragmentos de lo que parecía ser el pasado de su abuelo, el rey Runard.

"Por Arendelle" Exclamaba el antiguo rey con una expresión sombría

"¡Cuidado!" Gritaba una voz masculina

"¡Padre!" Exclamaba angustiado el joven príncipe Adgar

Decidida a liberarse y a confrontar al espíritu, Elsa concentró su magia y calmó su mente, tratando de conectar con la esencia del aire mismo. Extendió las manos y comenzó a manipular la fuerza del viento, canalizando su poder para equilibrarlo. Poco a poco, el tornado comenzó a reducir su intensidad, y el espíritu del aire parecía ceder ante el control de Elsa.

Con una explosión de energía helada, Elsa rompió el vórtice y quedó libre. La ráfaga final la dejó en el suelo mientras el espíritu del aire, ahora calmado, flotaba pacíficamente a su alrededor, casi en señal de respeto.

Los demás la miraron sorprendidos, maravillados por el dominio que Elsa había demostrado.

Aún aturdido por el golpe, Andy se acercó de inmediato a su mamá.

"Bueno, parece que el espíritu del aire no tuvo mucha consideración contigo, Andy" Le dijo su tío

"Mamá ¿Estás bien?" Preguntó Andy ignorando la burla de su tío

"Sí, hijo"

"¿Estos qué son?" Preguntó Kristoff mientras todos observaron sorprendidos las figuras de hielo que habían surgido a su alrededor.

"Creo que son momentos en el tiempo" Respondió Elsa admirando una figura de hielo que mostraba a un caballo

"¿Cuál es esa frase qué dices, Olaf?" Le preguntó Anna

"Oh ¿Te refieres a mi teoría sobre cómo los avances tecnológicos nos van a salvar y a destruir?"

"No, eso no, Olaf... La que habla de..."

"¿La de los pepinos?"

"No, la que ha habla del agua"

"Ah sí, el agua tiene memoria... El agua que nos forma a ti y a mí, ha pasado por lo menos por cuatro humanos y/o animales antes que nosotros"

Sven que en ese momento estaba bebiendo agua de un estanque, al escuchar esto la escupió de inmediato asqueado.

Igual Chema se disponía a beber de su cantimplora pero cambió de opinión.

"Creo que ya se me quitó la sed"

"El agua jamás olvida nada" Aseguró Olaf

"¿Eso es cierto?" Le preguntó Andy a Elli

"Sí, algo hay de eso. Existe un fenómeno en química llamado memoria del agua, que se refiere a cómo algunas moléculas de agua pueden recordar ciertas propiedades de su estructura a nivel molecular después de haber sido sometidas a ciertas condiciones, como ser enfriadas o congeladas.

Los cristales de hielo pueden tener patrones de estructura que dependen de las condiciones en las que se formaron. El agua se congela en un patrón específico dependiendo de las temperaturas y otras condiciones, y esa formación puede parecerse a un recuerdo"

Justo entonces volvió el espíritu del aire, pero en forma amistosa como una suave brisa.

"¡Está de vuelta!" Exclamó Olaf con entusiasmo "Creo que te llamaré Gale"

"¿Gale?" Preguntó Andy

"Me gusta ese nombre"

"Gale me gusta" Concordó Kristy

"Sí, suena menos aterrador" Terció la sabionda

"Oh gran y poderosa Gale" Exclamó Chema dramáticamente haciendo reverencia "¿Qué quieres de nosotros?"

"No creo que pueda hablar, Chema" Le dijo el vago

El espíritu del aire pareció responder con una ráfaga juguetona, levantando pequeñas hojas y haciéndolas girar alrededor de Olaf, que soltó una risa divertida.

"Pues bienvenida al equipo, Gale" Rio Angelita

El espíritu del aire, ahora calmado, comenzó a jugar traviesamente con una brisa suave y curiosa, que revoloteaba entre ellos y parecía tener vida propia. La brisa se deslizó entre sus pies, subiendo hasta sus rostros, donde hizo cosquillas en sus narices y mejillas.

Anna soltó una risa espontánea, intentando espantar la brisa mientras esta revolvía un poco su cabello.

"Qué curioso eres"

Kristy y Elli no pudieron contener las carcajadas cuando la brisa revoloteó alrededor de ellas, agitándoles el cabello de una forma juguetona.

Incluso Andy, aunque al principio trató de resistir la risa, no pudo evitar sonreír cuando sintió la cosquilla en su cuello. La brisa, como si tuviera un sentido del humor propio, giraba en torno a ellos, sacándoles sonrisas y relajando un poco la tensión que sentían en el misterioso bosque encantado.

"¿Ya estás de mejor humor?" Le preguntó Elsa a Gale

Gale atrajo su atención hacia las figuras de hielo, las cuales mostraba algunos renos corriendo, un caballo galopando, incluso un antiguo soldado de Arendelle desenvainando su espada.

Andy y Birgit caminan en silencio por unos momentos, todavía algo sonrojados y nerviosos por lo ocurrido.

"Oye, sobre… eso. Lo del tornado y… el beso" Dijo Andy rompiendo el silencio y rascándose la nuca

"¡Fue un accidente! Solo… solo el viento. No fue intencional" Dijo ella sonrojada desviando la mirada

"Sí, claro. Totalmente. El viento. Ni siquiera me di cuenta hasta que… ya sabes"

"Supongo que no hay necesidad de sentirse raro por eso"

"Sí, absolutamente. Nada de qué preocuparse"

Ambos intentan seguir adelante, pero una breve pausa los detiene. Se miran de reojo, y aunque sus palabras intentan restarle importancia, el momento del beso sigue latiendo en sus mentes.

"Aunque… fue un poco inesperado" Dijo ella jugando con los pliegues de su ropa

"Sí, inesperado. Pero… no fue tan malo ¿Verdad?"

¿Qué? Bueno… no. Supongo que no. Pero eso no significa nada" Respondió ella sorprendida, pero tratando de mantener la compostura

Ambos quedan en silencio nuevamente, retomando su camino por el bosque. Sin embargo, sus pensamientos siguen divagando, cada uno intentando descifrar los sentimientos confusos que el beso accidental despertó en sus corazones.

Una de las figuras de hielo mostraba a un niño de unos doce años que parecía desmayado y vulnerable, el niño vestía un traje similar a los que suele usar Andy en eventos oficiales. Frente a él, una niña northuldra de su misma edad lo sostenía con cuidado, con una expresión de preocupación en el rostro, como si intentara protegerlo.

"Padre..." Murmuró Anna reconociendo a aquel chico "Es nuestro padre"

"¿Y esta niña?" Preguntó Elsa mirando las figuras de hielo

"Lo está salvando" Aseguró Olaf

"Ella es northuldra" Dijo Kristoff

"Pero... se supone que los northuldra son malos ¿No Sr. Ostein?" Preguntó Chema

Andy observaba con una mezcla de curiosidad y desconfianza. Aún tenía sus reservas sobre los northuldra, pero la escena mostraba una verdad inesperada, una historia que nadie en Arendelle conocía.

Justo entonces se oyeron pasos en la hojarasca y sonó un cuerno.

"¿Eso qué es?" Preguntó Chema asustado

"Chema, detrás de mí" Dijo el vago preparando su boomerang para atacar

"Chicos a sus posiciones" Les ordenó Andy

El elegido y sus amigos se pusieron en posiciones de defensa, los pasos se acercaban más y más y los arbustos empezaron a moverse.

Andy impacienta como siempre, apartó de un golpe las hojas de un arbusto para averiguar de una vez por todas de quien se trataba.

El grupo de viajeros quedó rodeado por un grupo de hombres y mujeres vestidos con pieles y usando lanzas rudimentarias como armas. Todos supusieron que se trataba de los famosos northuldra, no parecían muy hospitalarios.

"¿Esto es una bienvenida típica o un malentendido?" Le preguntó la sabionda a su hermano

Andy, guiado por su desconfianza y resentimiento hacia la tribu, levantó instintivamente las manos, listo para usar sus poderes y defenderse, pero Elsa lo detuvo, colocando una mano firme sobre su brazo.

"Suelten sus armas" Les ordenó una mujer joven

Antes de que pudiera pasar algo más, un grupo de hombres apareció rápidamente de entre los árboles. Vestían prendas similares a las de los northuldra, pero sus rostros y rasgos físicos revelaban que eran de Arendelle. Sin dudarlo, estos soldados levantaron sus propias armas, posicionándose entre el grupo de viajeros y los northuldra.

"¡Y ustedes suelten las suyas!" Les ordenó a los northuldra un hombre mayor de piel morena y barba color gris

"¿Amenazas a mi gente, teniente?" Le preguntó una mujer northuldra mayor al hombre moreno

"¿Y tú invades mi pista de baile, Yelena?"

Elsa observó con sorpresa, y al ver sus escudos con emblemas antiguos de Arendelle, comprendió que estos soldados eran los mismos que habían quedado atrapados en el bosque encantado hace 50 años.

"¿Son soldados de Arendelle?" Le preguntó Anna a su hermana "Y ¿Por qué ese soldado me parece tan familiar?" Agregó refiriéndose al hombre moreno

"Deben ser de los que vinieron con el rey Runeard… hace 50 años" Agregó uno de los soldados

"¿Han estado atrapados todo este tiempo?" Terció Kristoff

"Tal vez uno de ellos pueda decirnos qué sucedió con mi bisabuelo" Agregó el cadete Eirik

El ambiente se llenó de tensión y bastaba una chispa para que estallara el conflicto entre los northuldra, los viajeros y los viejos soldados. Chema había tomado una pesada espada para defenderse en caso de ser necesario, pero al no poder equilibrarla por más tiempo hizo un movimiento que los northuldra interpretaron como una amenaza y se lanzaron al ataque.

El teniente Matías y su gente se lanzaron a repeler a los northuldra y Andy por su parte también estaba más que listo para usar sus poderes congelantes.

"¡Capitán Solverg, cubra la retaguardia!" Le ordenó el teniente moreno a un hombre canoso

"¿Solverg?" Murmuró el cadete Solverg

Elsa, determinada a evitar un enfrentamiento, alzó ambas manos y, con una ráfaga de magia, congeló el suelo bajo ambos bandos. De inmediato, tanto los northuldra como los soldados resbalaron y cayeron, quedando desarmados y sorprendidos por el inesperado golpe de magia.

Tanto los northuldra como los viejos soldados quedaron perplejos. El brillo helado de sus poderes les dejó claro que estaban ante alguien especial. Los northuldra, especialmente, miraban con mezcla de asombro y curiosidad, reconociendo que Elsa compartía una conexión con el bosque.

"Eso fue magia" Exclamó el teniente Matías que había caído encima de Yelena "¿También lo notaste?"

"Por supuesto que lo noté" Respondió ella quitándoselo de encima y deslizándose con cuidado sobre el hielo para avanzar

"¿Ahora qué hacemos?" Preguntó kristy

"Yo me encargo" Dijo Olaf pasando al frente con confianza "Hola, soy Olaf"

Al ver aquel muñeco de nieve viviente, tanto los northuldra como los viejos soldados se asustaron.

"Oh, lo siento" Se disculpó Olaf sonrojado "Es que me incomoda usar ropa... Se preguntarán quienes somos y qué hacemos aquí... la respuesta es muy simple:

Empezó con dos hermanas, una poseía poderes mágicos, la otra jamás tuvo ninguno, su amor por muñecos de nieve era infinito.

"¡Anna, no tan alto" Dijo Olaf simulando ser la Elsa pequeña durante el accidente y comenzó a actuar toda la historia simulando distintos personajes "Plasss... Ohhh... Mamá, papá, ayúdenme ... Slap, cierren las puertas, las hermanas fueron separadas... Al menos aún tienen a sus padres... Sus padres están muertos... Hola soy Anna me casaré con un desconocido... Elsa va a explotar... ¡Nieve, nieve... Ahhh corran!... La magia fluye por mis copos de nieve... oh, existo... un palacio de hielo... para mí solamente... ¡Sal de aquí, Anna! Piu, piu, mi corazón"

"Qué espantoso" Exclamó el teniente moreno conmovido por tanto drama

Mientras Olaf seguía con su interpretación dramática, los northuldra y los viejos soldados de Arendelle intercambiaban miradas de asombro y desconcierto. Sus expresiones eran una mezcla de incredulidad y curiosidad, sin comprender del todo quiénes eran estos personajes de los que hablaba el pequeño muñeco de nieve. Sin embargo, todos guardaron silencio y siguieron escuchando la historia.

"Solo un acto de amor de verdad te salvará" Dijo Olaf imitando la voz grave de Pabbie... "Aquí está el beso de amor de verdad... Anna no puedo besarte..." Dijo ahora simulando ser Hans "Porque en realidad a quien amo es a tu hermana Elsa y tendré un bebé con ella"

"¿Qué?" Exclamó el teniente perplejo

"Y Anna se vuelve de hiela para siempre"

"Ay Anna" Sollozó el teniente ahora conmovido hasta las lágrimas

"Luego se descongela y Elsa tiene un bebé.. ¡Qué lindo lo llamaré Andy! ... Oh Andy es tan lindo que yo también quiero tener un bebé, a la mía llamaré Elli y para que no esté sola le daré una hermanita a la que llamaré Kristy... Soy el príncipe del hielo más cool del mundo pero también el más enojón..."

Andy se ofendió ante esta afirmación y cruzo los brazos con el ceño fruncido.

"Soy Elli una niña genio.. Y yo soy su hermanita Kristy una niña ordinaria, en un buen sentido... No es bueno que Olaf esté solo, le voy a hacer una compañera... Soy Sussy y Olaf es mucho más listo que yo"

Sussy también cruzo los brazos con el ceño fruncido.

"Ojalá tuviera una hermanita..." Decía Olaf simulando ser Andy "Concedido, Andy, esta es tu hermanita Helena... Oh sí y tu papá es Hans... ¿Qué? ¿Hans es mi papá y no lo supe durante 12 largos años? ¡Los odio! ¡Los odio a todos! ¡Me iré a Londres y no volverán a verme jamás, adiós... hasta nunca!... ¿Saben qué? Cambié de opinión... así que volví... Y ahora salvaré el mundo... Yo te ayudaré Andy tengo poderes mágicos de hechicera ... Que conveniente Sabionda... Nosotros ahora también tenemos poderes Andy... Genial, seremos el mejor equipo para combatir el mal... Tomen eso villanos... Piu, piu.. Oh sí... y Elsa despertó a los espíritus mágicos y nos echaron del reino, esperamos encontrar la verdad sobre el pasado, pero no sabemos cómo. Aunque Elsa escucha voces, así que tenemos esa ventaja... ¿Alguna duda?" Preguntó Olaf terminando su relato y todos lo miraban más confundidos que antes "Creo que entendieron"

"Eh… eso fue solo un resumen rápido… muy rápido, de nuestras vidas. Pero sí, en resumen, estamos aquí para buscar respuestas juntos" Explicó Sussy viendo la confusión de todos.

Elsa por su parte deshizo la capa de hielo del suelo para que todos pudieran ponerse de pie.

"Soy Elsa, reina de Arendelle" Dijo ella dando un paso al frente con voz firme pero amable, e hizo una reverencia respetuosa hacia los northuldra y los viejos soldados de Arendelle.

"¿En serio es la reina de Arendelle?" Quiso saber el soldado moreno

"Así es"

"¿Por qué la naturaleza recompensaría a una persona de Arendelle con magia?" Preguntó la anciana Yelena

"Tal vez para compensar las acciones de tú pueblo" Gruñó el soldado moreno

"Cuide sus palabras señora" Le dijo Andy a Yelena con severidad "El rey Runard vino aquí en un acto de paz y buena voluntad. La presa era un símbolo de amistad, y fueron ustedes quienes los emboscaron en este bosque"

"Mi pueblo es inocente, nunca habríamos atacado primero"

"Por favor, escuchen" Intervino Elsa "Entiendo que cada lado ha llevado consigo una versión distinta de esta historia. En Arendelle crecimos escuchando que el Rey Runard fue traicionado, y estoy segura de que ustedes tienen sus propias razones para creer en otra versión. Pero si continuamos culpándonos unos a otros, jamás encontraremos una salida ni una manera de sanar... Quisiera presentarles a mis acompañantes... Este es mi primogénito, el príncipe Anders, mi hermana Anna, su esposo Kristoff, y mis sobrinas, Ellinor y Kristal"

"Hola" Dijo Kristy saludando tímidamente

"Esta es Helena, la media hermana de mi hijo y una talentosa hechicera"

Elsa continuó, presentando también a los amigos de Andy y sus habilidades especiales.

Anna miró al teniente moreno con curiosidad y, de repente, una chispa de reconocimiento apareció en sus ojos.

"¡Espera un momento!" Exclamó, sorprendida "¡Usted es el teniente Matías! Hay una pintura suya en la biblioteca del castillo de Arendelle. Recuerdo haberla visto muchas veces"

"Es cierto" Exclamó Kristy y los demás también reconocieron

"¡Usted era el guardia oficial de nuestro padre, el príncipe Adgar cuando él tenía solo 12 años. Eras apenas un joven también, ¿no es así?"

"Sí, princesa Anna. Tenía solo 16 años cuando me asignaron como guardaespaldas del príncipe Adgar. Era una gran responsabilidad, y él era como un hermano pequeño para mí. Lo protegí con todo lo que tenía, especialmente en aquella última y fatídica expedición al bosque"

Anna observó al teniente con renovada admiración. Aquel hombre que había dado tanto por su familia y su nación seguía firme, incluso atrapado en el bosque encantado durante 50 años.

"Es increíble verlo aquí, después de tanto tiempo" Añadió Anna, conmovida "Mi padre solía hablarnos de usted. Creo que aún lo recordaba con cariño y respeto"

"El príncipe Adgar, era un joven de noble corazón. Estaba destinado a ser un gran rey, y yo me sentía orgulloso de servirlo. Pero ese día en el bosque, los acontecimientos se descontrolaron... Aún no entiendo del todo lo que ocurrió. Solo sé que hubo una batalla, y después... quedamos atrapados aquí... ¿Qué le pasó a su padre?"

"El barco de nuestros padres se hundió en el mar del sur hace casi 20 años" Dijo Anna con tristeza mientras tanto ella como su hermana permanecía cabizbajas al pensar en aquellos dolorosos recuerdos

El teniente Matías y los soldados que alguna vez habían conocido al joven príncipe Adgar compartieron una mirada de profunda pena. A pesar de los años atrapados en el bosque encantado, el vínculo con sus reyes permanecía intacto. Después de unos momentos de silencio respetuoso, el teniente Matías dio un paso al frente, con los ojos llenos de lealtad y nostalgia.

"Es una gran pérdida, princesa Anna... Pero déjenme decirles que lo veo... en los rostros de ustedes y en los de sus hijos puedo verlo"

"¿En serio?" Preguntó Kristy conmovida

"Claro que sí"

El teniente Matías observó a Andy detenidamente, notando en él una mezcla de asombro y orgullo.

"Muchacho" Dijo Matías con una sonrisa nostálgica "Tienes el porte y la mirada de tu abuelo. Aquel príncipe que protegí era noble, valiente... y, al igual que tú, llevaba una determinación que era imposible pasar por alto"

"¿En serio me parezco a él?" Preguntó Andy

"Muchísimo... y estoy seguro de que tú también harás honor a su legado"

Elsa miró a Andy y luego al teniente Matías, tomando un profundo aliento antes de hablar.

"De hecho, Matías" Dijo la reina con una sonrisa suave "Mi hijo Anders lleva el nombre de mi padre. Su segundo nombre es Adgar, en su honor"

Helena soltó una risita y con un tono juguetón comentó en voz alta.

"Bueno, ya que estamos compartiendo nombres... ¿sabían que el segundo nombre de Ostein es Leslie?"

Un murmullo divertido recorrió a los northuldra y los viejos soldados, que no pudieron evitar soltar risas y sonrisas entre sí. Ostein se sonrojó profundamente, llevándose una mano a la nuca, claramente incómodo pero sonriendo a pesar de todo.

"¡Enana!" Protestó el vago tratando de mantener la compostura

"¡Oh, vamos!" Rió la sabionda "Leslie le da un toque distinguido, ¿no creen?

La situación relajó la atmósfera, mientras Ostein intentaba ocultar su vergüenza.

El cadete Eirik por su parte se acercó al anciano militar que llevaba su mismo apellido.

"Discuple... ¿Usted es…? ¿Es posible que sea mi bisabuelo?"

"¿Tu bisabuelo? ¿Quién eres, muchacho?"

"Soy Eirik… hijo de Harald, nieto de Sigurd. Ellos siempre hablaron de ti, pero… pero dijeron que habías desaparecido con la tropa del rey Runeard hace 50 años. Mi familia pensó que habías muerto"

"¿Y Sigurd? ¿Mi hijo sigue vivo?"

"Sí, mi abuelo Sigurd siempre habla de ti con mucho orgullo. Nunca dejó de contarme historias sobre tu valentía y lealtad. Aunque él era solo un niño pequeño cuando despareciste"

"No puedo creerlo…" Sollozó el anciano "Todo este tiempo pensé que jamás volvería a saber de mi familia. Eirik, eres como una ventana al hogar que creí perdido para siempre"

"Y yo… nunca imaginé que tendría la oportunidad de conocerte. Es un honor, señor"

"No me llames señor, muchacho. Llámame por mi nombre, Filip. Aunque, siendo sincero, prefiero simplemente abuelo"

"Está bien… abuelo" Dijo Eirik riendo suavemente y limpiándose las lágrimas

El bisabuelo Filip extiende los brazos, y Eirik se lanza hacia él para abrazarlo. El momento es solemne, lleno de emociones encontradas mientras la tropa de Matías observa en silencio, conmovida por el inesperado reencuentro.

"Gracias, Eirik… gracias por traerme un pedazo de Arendelle que pensé perdido para siempre"

"Te llevaré a casa, abuelo"

"Soldados..." Exclamó Matías llamando a su gente "Nuestro juramento sigue firme, y nuestro respeto y lealtad hacia su familia permanecen intactos. Estaremos entrados en años, pero seguimos fuertes y servimos con orgullo a Arendelle"

Yelena y el resto de los northuldra se llenaron de mucho temor al ver que ahora se encontraban en gran desventaja contra la gente de Arendelle.

"Por favor esperen" Les dijo Elsa a los northuldra "Una voz me pidió que viniera, si puedo averiguar quien es tal vez tenga las respuestas que se necesitan para liberar el bosque"

"Déjalos que se vayan, mamá" Le dijo Andy "No los necesitamos"

"Vengo en son de paz. No quiero que mis poderes creen más miedo. Confíen en mí" Les dijo la reina ignorando su hijo

"Sólo confío en la naturaleza" Le respondió Yelena "Y cuando ella nos hable..."

Justo entonces una llamarada de fuego se extendió por un árbol y todos miraron asustados.

"...Heremos caso"

"¡Espíritu del fuego!" Exclamó un muchacho northuldra

Las llamas del espíritu del fuego se expandían por el bosque, consumiendo hojas y arbustos.

"¡Todos apártense!" Le ordenó la reina a su gente

"¡Todos vayan al río!" Le ordenó Yelena a la suya

"Bien, ya es hora de que los espíritus y no nos veamos las caras" Dijo Andy maliciosamente mientras aquella llamarada se extendía por el bosque como si tuviera vida propia

"¡Andy no! No sabemos a lo que nos enfrentamos"

"Puedo manejarlo, mamá. Solo necesito apagar esas llamas"

Haciendo caso omiso a las advertencias de su mamá Andy disparó un rayo de hielo contra aquel ser. El pequeño espíritu, al principio curioso, saltó ágilmente para esquivar el ataque, sus llamas intensificándose en un destello brillante.

El espíritu, ahora visiblemente irritado, comenzó a lanzar pequeños estallidos de fuego hacia Andy, obligándolo a retroceder, lo cual ocasionó un incendio mayor que comenzó a expandirse.

Elsa usó su magia para intentar apagar el fuego, mientras su hijo seguía atacando al espíritu del fuego.

El incendio asustó a una manada de renos perteneciente a los northuldra, los cuales echaron a correr en estampida.

"No, no, no... Los renos... Van hacia una trampa... No hay salida" Exclamó un joven northuldra

Al oír esto, Kristoff decidió intervenir.

"¡Rápido Sven! ¡Hay que salvarlos!" Le ordenó montando en su reno

Los soldados y los Northuldra se agrupaban, algunos retrocediendo con miedo mientras otros intentaban contener las llamas. Andy, terco y decidido, continuaba lanzando ataques de hielo hacia el espíritu, que se movía ágilmente entre las llamas.

Los Northuldra y los soldados de Arendelle estaban en peligro inminente, pero Andy, cegado por la idea de detener al espíritu, se alejaba del grupo. Mientras tanto, los demás entraban en acción para proteger a todos.

Elsa creó grandes muros de hielo que bloqueaban el avance del fuego. El suelo bajo sus pies se congelaba mientras ella avanzaba hacia el grupo de soldados más cercanos, construyendo un camino seguro entre el fuego.

La Sabionda generó un círculo brillante de energía rosa que rodeaba a varios Northuldra.

"¡Todos dentro del círculo! ¡Esto los mantendrá a salvo por ahora!"

Angelita creó campos de energía para protegerlos mientras los conducía hacia un lugar más seguro.

"¡Esto va a necesitar más que un solo Ed!" Se dijo Ed a sí mismo

Con un destello eléctrico, Ed activó su sortija mágica, creando tres réplicas exactas de sí mismo.

"¡Tú, ayuda a los soldados a evacuar!... Tú, busca agua con los Northuldra... Y tú... ¡a mover esos troncos antes de que el fuego los alcance!"

"¡Entendido, jefe!" Dijo una de las réplicas

Ostein lanzó su boomerang con precisión milimétrica, derribando una rama ardiente que amenazaba con caer sobre unos niños northuldra. El arma regresó a su mano con un giro elegante.

Chema corría entre los árboles, esquivando ramas ardientes y saltando sobre raíces carbonizadas. De pronto, vió a una niña northuldra de su misma edad tratando de sacar a un bebé reno atrapado entre las raíces.

"¡Espera, te ayudaré!" Le dijo Chema

"¡Está atrapado! ¡No puedo sacarlo sola!"

"Tranquila, lo lograremos juntos. Tú calma al reno, yo moveré las raíces"

La niña acaricia al bebé reno con manos temblorosas mientras Chema usa toda su fuerza para despejar las raíces que lo tienen atrapado.

"¡Casi está! Solo un poco más..." Exclamó Chema con dificultad

"Todo estará bien, pequeño" Le dijo la niña al reno con suavidad "Aguanta, por favor"

Finalmente, Chema logró liberar al reno. Ambos niños lo levantan juntos, alejándolo del fuego que se propaga rápidamente.

"¡Corre, sígueme!" Dijo Chema tomando a la niña de la mano "Hay un claro más adelante, estará más seguro allí"

Ambos niños corren hacia el claro, con el reno en brazos. Una vez allí, colocan al bebé en el suelo y lo acarician mientras se aseguran de que esté bien.

Kristoff por su parte, montado sobre Sven alcanzó al asustado grupo de renos. Sven relinchó comunicándose con ellos.

Sven echó a galopar seguido de los demás renos.

Ostein continuó lanzando su boomerang con movimientos calculados, derribando troncos en llamas antes de que bloquearan rutas de escape. Sus reflejos eran tan rápidos que apenas se notaba cuándo lo lanzaba y lo recuperaba.

Elli al desorientarse, quedó completamente aislada.

"¿Hola? ¡¿Alguien puede oírme?! ¡Estoy aquí!... Papá... mamá... por favor..."

De repente, un sonido familiar atravesó el caos: un fuerte relincho seguido por el galopar decidido de un reno.

"¡Elli! ¡¿Dónde estás?! ¡Resiste, ya voy!" Exclamó Kristoff mientras Sven esquivaba ramas caídas

"¡Papá! ¡Estoy aquí!"

"¡Sven, vamos, más rápido!"

Sven relinchó con determinación, saltando sobre un tronco en llamas y llegando hasta Elli. Kristoff saltó del reno y corrió hacia ella.

"¡Elli! ¿Estás bien? ¿Te lastimaste?"

"Estoy bien, papá...

"Tranquila, estoy aquí. No voy a dejar que nada te pase, ¿de acuerdo? Vamos, tenemos que salir de aquí"

Subió a Elli al lomo de Sven y luego él también montó.

"¡Sácanos de aquí, amigo!"

Sven galopó con rapidez, esquivando obstáculos y llevándolos a un lugar seguro.

Andy mientras había acorralado al espíritu del fuego y se disponía a eliminarlo, cuando su madre intervino.

"¡Andy, basta! ¡Lo estás enfureciendo!" Gritó Elsa usando su magia para aprisionar a Andy contra un árbol

"¡No se detiene! ¡Solo estoy intentando controlarlo!" Replicó Andy frustrado intentando liberarse "¡Esa criatura ha causado mucho daño! ¡Es una amenaza! Debemos... exterminarla de inmediato!"

"Esto no es algo que puedas controlar con fuerza ¡Escúchame! Es un espíritu, no una criatura común. Y como todos los espíritus, tiene un propósito. Hay que entenderlo, no atacarlo. La destrucción nunca es la solución. A veces, la fuerza no es la respuesta. Tenemos que pensar antes de actuar. Ahora déjame intentar"

Andy finalmente se calmó y suspiró mirando a su madre con incertidumbre mientras el espíritu del fue, aún chispeante, observaba desde la distancia, con sus grandes ojos brillando entre las llamas.

Elsa avanzó con cautela hacia el espíritu, que resultó ser una pequeña salamandra, usando su calma y empatía para acercarse al espíritu del fuego. Mientras Andy observaba en silencio, pero listo para intervenir en caso de ser necesario y proteger a su mamá.

El espíritu, gruñó amenazante y lanzó una pequeña bola de fuego, la cual la reina esquivó y la apagó usando su magia.

Esto pareció agradarle a la pequeña salamandra, que tímidamente comenzó a acercarse, Elsa se arrodilló sobre el césped extendiendo una mano hacia la criatura, y el espíritu del fuego pareció calmarse ante su presencia tranquila. Las llamas empezaron a reducirse mientras todos miraban con alivio, aprendiendo que la comprensión era la verdadera clave para enfrentarse a los espíritus de la naturaleza.

La pequeña salamandra, saltó a la palma de la mano de la reina disfrutando del frío de sus manos. El fuego comenzó a apagarse por completo mientras Andy observaba con cierta desconfianza. Elsa creó pequeños copos de nieve que la salamandra felizmente atrapó con su lengua.

Tanto los soldados, como los northuldra y los amigos de Elsa se acercaron.

"Todos nos están mirando ¿Cierto?" Le dijo la reina a la salamandra "¿Algo que me aconsejes?... ¿Nada?"

Como respuesta la salamandra se relamió pasando su lengua por sus ojos.

"¿Me dices qué significa?"

Justo entonces Elsa escuchó nuevamente la voz misteriosa y la salamandra se giró repentinamente mirando en dirección de donde parecía venir la voz.

"Tú también lo oyes... Alguien nos llama... ¿Quién será?.. ¿Ahora qué hacemos?"

"¿En serio estás charlando con esa alimaña?" Preguntó Andy con los brazos cruzados

"Tú hablas con tu reno ¿No?" Le replicó su madre

La salamandra saltó al suelo y miró a la reina como indicándole que la siguiera.

"Ok... Seguimos hacia el norte" Dijo ella disponiéndose a seguirla

"Mamá ¿Qué estás haciendo?... No puedes seguir a esa sabandija tú sola... esto no tiene sentido! No sabemos qué nos espera si seguimos ese rastro. ¡No podemos simplemente lanzarnos sin un plan!"

"Andy, el espíritu del fuego está tratando de decirnos algo. Este es su camino, y debemos confiar en él"

"¿Confiar? ¿Confiar en algo que casi nos quema vivos? Ni siquiera sabemos si nos está guiando a una trampa"

"Andy, sé que tienes miedo, pero esto no es solo intuición. Los espíritus tienen una conexión con este lugar que nosotros no entendemos completamente. Si ignoramos sus señales, podríamos perder una oportunidad importante"

"No se trata de miedo, mamá. Se trata de ser prudentes. Necesitamos un plan, analizar las opciones, no simplemente correr detrás de una salamandra ardiente porque parece que quiere ayudarnos"

"Tienes razón, Andy" Le dijo ella suspirando profundamente y mirando a Andy con una mezcla de cansancio y comprensión "No podemos apresurarnos. Debemos pensar en todos y no solo en lo que siento que debemos hacer"

Por su parte, todos se reagrupaban y Anna se reunió con su esposo e hijas.

Elli estaba sentada sobre un tronco quemado con las mejillas aún manchadas de hollín. El fuego se ha disipado, pero el aire todavía huele a humo.

Kristy, al ver que su hermana mayor estaba a salvo, se adelantó y abrazó a Elli también, con un poco de timidez pero con un fuerte sentimiento de cariño.

"Estás a salvo ahora, cariño. Lo hiciste muy bien" Dijo Anna arrodillándose frente a Elli con una sonrisa suave

"Me perdí, mamá... por un momento pensé que no iba a encontrarlos. Todo era fuego y humo"

"Lo sé, mi amor. Fue aterrador, pero estás aquí con nosotros" Le dijo Anna con dulzura colocando una chalina cuidadosamente sobre los hombros de Elli

"¿Es... es la chalina de la abuela Iduna?"

"Sí. Era su favorita" Asintió Anna con nostalgia asintiendo mientras acaricia el cabello de Elli "Me ayudó a sentirme protegida muchas veces,

"¿Dónde consiguieron esa chalina?" Les preguntó Yelena sorprendida mirando la chalina con curiosidad

"Es una chalina northuldra" Aseguró un muchacho northuldra

"Es de nuestras más antiguas familias" Terció una chica northuldra "Solo unos pocos miembros de nuestra tribu la llevan"

"Era de nuestra madre" Explicó Anna

Anna miró la chalina, sintiendo cómo la revelación comenzaba a formarse en su interior. Elsa, a su lado, también se dio cuenta de la magnitud de las palabras de los northuldra. La mirada entre las dos hermanas se volvió profundamente significativa.

Ambas corrieron de vuelta hacia la escultura de hielo que mostraba al joven príncipe Adgar siendo rescatado por una misteriosa niña northuldra.

Iduna, la madre de ambas, siempre había mantenido secretos sobre su pasado, pero este era uno que, sin duda, cambió por completo la narrativa de su historia.

"Elsa... " Dijo Anna emocionada

"Ya entiendo... Nuestra madre..."

"Ella fue quien salvó la vida de papá ese día"

Tanto sus amigos y familia, como los northuldra y los soldados se habían acercado.

"Nuestra madre era northuldra" Les dijo la reina

El descubrimiento era sobrecogedor, pero la historia que se estaba desvelando hacía todo el sentido. Iduna había salvado al joven príncipe Adgar durante la batalla que había devastado el bosque encantado hace 50 años. La niña northuldra que lo rescató... era la misma mujer que, años después, sería la madre de Anna y Elsa.

Ante este revelación, las esculturas de hielo comenzaron a brillar. También Sussy, Olaf y el capitán escarcha brillaban, y los northuldra comenzaron a entonar un himno en una lengua desconocida.

Los ojos de Elsa y Anna se llenaron de emoción al ver la reacción de los northuldra, mientras que Kristoff, Helena, los amigos de Andy y los soldados observaban sorprendidos.

Elli y Kristy observaban la escena, una chispa de emoción brilló en sus ojos al descubrir la verdad sobre Iduna, la abuela que hasta ese momento solo conocían como un misterio.

El canto de los northuldra, que comenzó a elevarse en un hermoso y ancestral himno en su idioma, llenó el aire con un tono solemne pero lleno de vida. La melodía parecía resonar con la tierra misma, como si el bosque encantado estuviera recibiendo a las hermanas Elsa y Anna, y a sus hijos, como si de alguna manera fueran parte de su historia desde siempre.

Mientras los northuldra cantaban, los miembros de la tribu comenzaron a hacer gestos de bienvenida, incluyéndose en el canto. Yelena tomó las manos de Anna, Elsa, Kristy y Elli.

La aceptación de las chicas parecía marcar el inicio de una nueva fase en la relación entre los northuldra y Arendelle, un comienzo donde la historia compartida no solo era un hecho distante, sino una realidad que unía a todos.

La mente de Andy daba vueltas, tratando de procesar la revelación que acababa de recibir. Su abuela, la reina Iduna, la madre de Elsa y Anna, era northuldra. Eso significaba que él mismo, aunque fuera parte de la familia real de Arendelle, también llevaba sangre northuldra en sus venas. Una parte de él que nunca había imaginado.

"Vamos viejo" Le dijo Ostein a Andy dándole un empujón que lo hizo acercarse a su familia "Únete a la reunión familiar, después de todo eres una cuarta parte northuldra"

Empujado por Ostein Andy quedó al alcance de Yelena, que también lo tomó de la mano. Cuando la última nota del himno de los northuldra se desvaneció, el aire parecía cargado de una energía renovada.

"Nosotros celebramos a aquellos que entienden la importancia de nuestras raíces. Ustedes son parte de nuestra historia también... Bienvenidos... Nosotros somos northuldras... Somos el pueblo del sol"

"Les prometo esto" Dijo Elsa "Liberaré el bosque y restauraré Arendelle"

"¿Liberar el bosque?" Preguntó un chico northuldra "Wow" Aunque de inmediato comprendió que su reacción podía ser malinterpretada "Perdón... Es sólo que la mayoría nacimos aquí y jamás hemos visto el cielo azul"

"Te entiendo" Le dijo Kristoff

"Me llamo Rider" Dijo el chico extendiendo la mano

"Kristoff" Respondió él estrechando su mano

Andy, aunque aún con un toque de confusión, observaba a sus primas. En su corazón, el conflicto interno sobre su propia herencia northuldra no desaparecía de inmediato, pero al ver la reacción de Elli y Kristy, algo dentro de él comenzaba a suavizarse.

He oído una voz, una voz que parece provenir del norte" Le explicó Elsa a Yelena "No puedo explicar lo que es, pero siento que necesito seguir esa llamada. Tal vez tenga algo que ver con el hechizo que mantiene aislado el bosque, o tal vez... tal vez sea la clave para liberarlo"

"¿El norte?" Preguntó una chica northuldra "Esa zona es peligrosa, especialmente por la noche. Los gigantes de tierra vagan por ahí de noche"

"Se irán en la mañana. Por ahora serán nuestros huéspedes de honor"

"Gracias, Yelena. Aceptamos tu invitación" Dijo Elsa con una sonrisa agradecida

La niña northuldra a la que Chema ayudó se reúne con él.

"Fue valiente de tu parte venir a ayudar ¿Cómo te llamas?"

"Me llamo José María López" Respondió Chema extendiendo la mano "Pero todos me dicen Chema ¿Y tú?"

"Soy Lyra" Respondió ella estrechando su mano "Nunca había conocido a alguien como tú... tan valiente."

"Bueno, tú tampoco te quedaste atrás" Dijo Chema rascándose la nuca algo nervioso "Lo estabas calmando mientras todo ardía... eso fue increíble"

"Gracias, pero creo que juntos fue más fácil" Respondió la niña bajando la mirada sonrojada

"Sí... juntos somos un buen equipo" Dijo él mirándola por un momento y luego apartando la vista sintiéndose extraño

Hubo un momento de silencio entre ellos. Ambos quieren decir algo más, pero no encuentran las palabras. El reno, como si sintiera la tensión, balbucea suavemente y los hace reír.

Por su parte Andy se acerca con Elsa.

"Mamá, sé que quieres ayudarles, pero..." Dijo Andy rascándose la nuca "Esa promesa que hiciste, liberarlos del hechizo... es muy difícil de cumplir"

Elsa asintió comprendiendo las palabras no solo de su hijo, sino también sus propios temores. La carga de la promesa era más pesada de lo que había anticipado, y aunque su corazón deseaba hacer todo lo posible por los northuldra, en su interior sabía que las respuestas no serían fáciles de encontrar.

"Lo sé, Andy. Pero tenemos que intentar. No puedo quedarme con los brazos cruzados. Si hay algo que puedo hacer, lo haré... Aunque no sepa cómo, encontraré una manera de liberar este bosque"

"¿Crees que sea buena idea pasar la noche aquí? No sabemos qué intenciones tienen realmente ¿Y si nos atacan mientras dormimos?"

"Andy, son nuestros parientes. Son familia"

"Eso no significa que debamos bajar la guardia. Apenas los conocemos"

"Hemos viajado todo el día. Todos necesitamos descansar. Los soldados, nuestros amigos… incluso tú"

"Se hará como tú dices, mamá..." Dijo finalmente Andy con una sonrisa triste "Solo... ten cuidado. No queremos enfrentarnos a algo que no podemos controlar"

El campamento northuldra estaba lleno de vida esa noche, con fogatas brillando en medio de la oscuridad. Los northuldra cantaban canciones alrededor del fuego, mientras algunos guerreros afinaban sus lanzas y otros se encargaban de cuidar los animales. La atmósfera era cálida y segura, un respiro para todos después de los desafíos que habían enfrentado ese día.

"Gracias por ofrecernos tu hospitalidad, Yelena" Dijo Elsa, mientras se sentaba junto al fuego "Espero que podamos devolverles el favor algún día"

"Cuidar a los nuestros es lo que hacemos... Y ustedes son de los nuestros"

El grupo de Arendelle se acomodó alrededor de una gran fogata junto a los northuldra, agradeciendo la hospitalidad y el refugio después de un día agotador. Yelena y otros miembros de la tribu trajeron platos llenos de comida tradicional northuldra, con ingredientes de la naturaleza que ellos mismos recolectaban del bosque encantado.

Mientras Elsa levantaba su cuenco de guiso para dar un sorbo, Andy, con el ceño fruncido y los ojos entrecerrados, se inclinó rápidamente sobre ella y le susurró.

"Mamá, espera. No sabemos si podemos confiar completamente en esta comida ¿Y si están tratando de… ya sabes?" Agregó mirando a los northuldra de reojo

Elsa suspiró, medio divertida, pero Andy estaba decidido. Antes de que pudiera detenerlo, él tomó el cuenco de sus manos y olfateó la comida, como si intentara detectar algún veneno oculto. Al ver esto, algunos northuldra observaron la escena, intercambiando miradas confusas entre sí.

Ostein, que estaba sentado a su lado, no pudo evitar reír.

"Así comemos en Arendelle, primero olfateamos la comida" Dijo el vago nerviosamente oliendo su plato y los demás lo imitaron

"Sí, yumi, yumi" Dijo la sabionda oliendo su plato

"Andy, tienes que relajarte" Le dijo Elsa dándole una palmada en el hombro "Además, recuerda que somos familia. No creo que quieran eliminar a alguien que tiene parte de su sangre"

Anna, que estaba viendo todo con una mezcla de diversión y vergüenza, trató de calmar a su sobrino.

"Andy, esto no es necesario. Ellos nos están mostrando su hospitalidad"

Finalmente, Andy suspiró, sintiéndose un poco avergonzado. Se dio cuenta de que quizás había exagerado y le devolvió el cuenco a Elsa, quien le dio una sonrisa cariñosa y agradecida.

Anna miró curiosa la comida frente a ella: una mezcla de tubérculos, hongos asados, y bayas de colores vivos. Había un guiso aromático servido en cuencos tallados de madera, lleno de raíces y especias que Anna no reconocía. Sin poder contener su entusiasmo, tomó un gran bocado, sonriendo al sentir el sabor único y terroso.

"¡Esto está delicioso!... Sabe a... bosque. Literalmente"

"¡Esta gente sí sabe cocinar!" Exclamó Kristoff

Andy, sin embargo, miraba la comida con algo de escepticismo. No estaba acostumbrado a sabores tan intensos y desconocidos. Aun así, decidió probar un poco, queriendo mostrar respeto hacia los northuldra. Tomó una pequeña porción y, después de unos instantes, asintió, sorprendido de lo mucho que le agradaba el sabor.

"Bueno... está mejor de lo que esperaba" Murmuró el elegido intentando disimular su satisfacción.

Elsa tomó el guiso con gratitud, saboreando cada bocado y dejando que los sabores naturales y frescos le dieran una sensación de paz y conexión con el lugar.

Chema y Lyra estaban sentados juntos cenando, ella lo observa de reojo, intrigada por su apariencia y acento. Finalmente, rompe el silencio.

"No pareces de Arendelle... tu acento es diferente. ¿De dónde vienes?"

"Tienes razón. No nací aquí. Soy de un lugar muy, muy lejos, llamado México"

"¿México? Nunca he oído de ese lugar ¿Es como Arendelle?"

"No, es muy diferente. No hay nieve, casi siempre hace calor, y en vez de renos tenemos animales como jaguares y armadillos. Pero hay montañas, selvas, y playas increíbles"

"Suena mágico... ¿por qué viniste a Arendelle?"

"Mi mamá quería empezar de nuevo. Llegamos hace unos años, y aunque extraño México, Arendelle también es un buen lugar, la gente es amable y me han ayudado mucho. Aunque nunca imaginé que terminaría corriendo por un bosque encantado o salvando renos con alguien como tú"

"¿Alguien como yo?" Preguntó ella sonrojándose un poco

"Sí, alguien que vive en un bosque mágico, que no tiene miedo al fuego, y que es... bueno, especial"

"Tal vez tú también eres especial, Chema" Dijo ella mirándolo con una sonrisa tímida

Ambos se miran por un momento. Aunque no lo dicen, sienten que este encuentro ha creado un vínculo inesperado entre ellos.

Elsa con una voz serena pero llena de emoción, les contó a los northuldra sobre su madre.

"Su nombre era Iduna. Era… una mujer maravillosa y sabia. Nos crio con amor y dedicación, aunque nunca nos habló de sus orígenes aquí en el bosque"

Al mencionar el nombre de Iduna, un murmullo de sorpresa recorrió el campamento. Yelena, visiblemente afectada, dio un paso adelante, sus ojos brillando de asombro y emoción.

¿Iduna?" Repitió Yelena con un nudo en la garganta "Así se llamaba mi hermana mayor... Ella desapareció durante el ataque de los espíritus"

"¿Somos...?" Murmuró la reina

"¿... familia?" Preguntaron ambas al mismo tiempo

"Entonces son mi sobrinas… ¡La hijas de Iduna!" Exclamó Yelena conmovida

Yelena observa con asombro a Elsa y Anna con sus ojos brillando con emoción y sorpresa.

"Por todos los espíritus… no puedo creerlo. Pensé que nunca volvería a saber de Iduna, que se había desvanecido para siempre en la historia. Y ahora… ahora ustedes están aquí"

"Nuestra madre nos dejó mucho de ella… su amor, sus historias, su valentía" Dijo eElsa conmovida "Y ahora, encontrarte a ti es como recuperar una parte de ella"

Yelena sonríe con tristeza y felicidad a la vez. Sus ojos recorren los rostros de sus sobrinas, buscando en ellos los rasgos de Iduna. Entonces, conmovida, se acerca y las envuelve a ambas en un abrazo cálido y tembloroso.

Anna se aferra al abrazo, sintiendo una calidez indescriptible, mientras Elsa, con los ojos húmedos, finalmente permite que una lágrima caiga. En ese instante, el tiempo parece detenerse, y una familia que estuvo separada por décadas vuelve a encontrarse.

Momentos después Yelena les comparte anécdotas de la infancia de Iduna.

"Iduna era la más veloz de todos nosotros" Les contó Yelena "Siempre encontraba los mejores escondites cuando jugábamos. Recuerdo que una vez, cuando yo tenía cinco años y ella diez, se trepó a la rama más alta de un árbol solo para burlarse de nuestros intentos por encontrarla. Mi madre casi se desmaya cuando la vio allá arriba riendo"

"Me cuesta imaginarla así… tan libre, viviendo aquí."

"Este bosque era su hogar, y nosotros su familia. Pero todo cambió aquel día… cuando la niebla se alzó y ella desapareció. Nadie sabía qué le había ocurrido... Hay algo más que deben saber sobre su madre, Iduna"

"¿Qué cosa?" Preguntó Elsa con curiosidad

"Mi hermana mayor, Iduna, no era solo una niña northuldra más. Ella era la hija del Gran Jefe de nuestra tribu. En otras palabras, su madre era una princesa entre los northuldra"

"¿Nuestra madre… era una princesa?" Preguntó Anna

"Así es. Por derecho de nacimiento, ella estaba destinada a liderar algún día, pero su destino tomó un rumbo distinto... Nuestro padre se llamaba Taiga. Él fue un gran líder de los northuldra, sabio y fuerte"

"Taiga…" Repitó Elsa en voz baja

"Él amaba a Iduna con todo su corazón... Nuestro padre… el gran jefe Taiga… murió el día en que los espíritus se alzaron en furia... Fue asesinado… por alguien que nunca pudimos identificar"

"¿Asesinado?" Preguntó Anna

"Así es. La confusión y el caos se apoderaron del bosque aquel día. La niebla se alzó, los espíritus se descontrolaron, y en medio de todo eso… alguien le arrebató la vida a nuestro padre"

"Qué horrible…"

"Todo pasó tan rápido"

"Lo siento mucho, Yelena" Dijo Elsa

"Desde entonces, el bosque nunca ha sido el mismo. La ira de los espíritus nunca se ha calmado del todo"

"Mi madre, Iduna, nunca pudo regresar a su hogar en el bosque encantado" Dijo Elsa "Como una niña sola y perdida, en Arendelle sin nadie que la reconociera. La tomaron bajo protección y fue educada allí como una niña huérfana.

Aprendió un oficio y encontró su lugar en el reino, aunque siempre mantuvo en secreto sus raíces northuldra, incluso para quienes éramos más cercanos a ella como mi hermana y yo"

Los northuldra la escuchaban en silencio, sus expresiones revelando la mezcla de tristeza y orgullo.

"Desde niña formó una amistad sincera y especial con el príncipe heredero, Adgar" Continuó Elsa "Juntos compartieron confidencias y sueños, y finalmente su amistad se convirtió en un amor profundo. Cuando se casaron, Iduna se convirtió en la reina de Arendelle"

Yelena escuchaba con lágrimas en los ojos, asimilando la vida que su hermana había llevado, tan distinta y a la vez tan valiosa. Elsa le dedicó una sonrisa cálida, como si, en su relato, pudiera devolverles algo de lo que el tiempo les había arrebatado.

"Mi madre amaba a su familia y siempre nos enseñó valores de amor y respeto. Ahora entiendo que esas enseñanzas venían de ustedes, de su origen aquí en el bosque. Ella nunca dejó de ser northuldra en espíritu, aunque tuvo que mantenerlo en secreto"

"Mi infancia fue… diferente. Desde que tengo memoria, he tenido estos poderes de hielo. Cuando era niña, no sabía controlarlos y había mucho miedo a mi alrededor, incluso en mi propia familia. Mis padres, en su intento de protegerme y proteger a mi hermana Anna, decidieron que debía vivir aislada, sin contacto con el mundo exterior. Fueron años difíciles, sola y sin entender por qué yo era así.

Mis padres, en su intento de protegerme y proteger a mi hermana Anna, decidieron que debía vivir aislada, sin contacto con el mundo exterior. Fueron años difíciles, sola y sin entender por qué yo era así.

Cuando murieron en un naufragio, Anna y yo quedamos solas. Me coronaron reina de Arendelle a los 21 años, sin saber si el reino podría aceptarme tal como soy. Pero, con el tiempo, mi gente mostró una aceptación y un amor por mí que nunca había esperado. Ellos vieron mis poderes no como un peligro, sino como una parte de mí que también podía ser valiosa"

Yelena les presentó a Honeymaren, su hija menor y al novio de ella, Rider. Ambos jóvenes miraron a Andy y sus primas con curiosidad, claramente interesados en conocer más sobre él y su mundo.

"Es un gusto conocerte Génito" Le dijo Rider a Andy estrechando su mano

"¿Por qué me llamas así?" Replicó Andy a la defensiva

"Porque ese es tu nombre ¿No? O al menos eso dijo tu prima"

"¿Qué?... Kristy ¿Por qué les dijiste semejante tontería?"

"Yo no hice nada"

"No, me refiero a tu otra prima, a ella" Explicó Rider señalando a la reina

"Ella no es mi prima, es mi madre"

"Entonces ¿Por qué dijo que eras su Primo-génito"

Esta confusión ocasionó que las primas de Andy se rieran.

"No, no, Rider" Le explicó Elli "Andy es el hijo de la reina Elsa, y primogénito significa que es el primer hijo"

"Exacto" Agregó Kristy "Y su nombre es Anders, no Genito"

"Oh, vaya, eso tiene mucho más sentido"

"Estoy muy emocionada de conocerlos" Dijo Kristy con entusiasmo "He leído sobre su cultura y sobre el bosque encantado"

"Siempre pensamos que los habitantes de Arendelle ya se habían olvidado de nosotros" Dijo Honeymaren

"Quizá no sabíamos nada los unos de los otros, pero eso no significa que no podamos aprender y construir algo juntos. Hoy, las viejas barreras parecen estar empezando a desvanecerse"

"Tal vez..." Dijo Andy sin sonar muy convencido

"¡Entonces ustedes han vivido aquí toda su vida!" Excñamó Kristy "¡Eso suena increíble! ¿Cómo es vivir en un bosque mágico?"

"Es maravilloso, aunque también es un desafío. Aprendemos a escuchar a la naturaleza y a vivir en armonía con ella"

"Dígannos ¿Cómo es Arendelle? Me imagino que su hogar también debe ser muy interesante"

"Lo es. Hay calles de piedra, mercados llenos de cosas ricas y un gran castillo con muchas habitaciones"

Kristy con su naturaleza dulce e inocente, les cuenta sobre su mundo, sus clases particulares con la srita. Weiss, sus amigas, sus pasatiempos.

"Es lindo verte tan emocionada por compartir tu hogar con nosotros, Kristy" Le dijo Honeymaren "Tal vez algún día podamos visitarlo"

"¡Sí! ¡Sería increíble! Y cuando logremos liberar el bosque podemos ir a Arendelle. Les encantará. Les mostraré todos mis lugares favoritos"

Yelena se mantiene en silencio, observando a Andy desde la distancia. Ha notado su actitud tensa y su mirada desconfiada hacia los Northuldra, pero también ha visto algo más profundo en él. No es solo un joven impulsivo y rudo… hay algo en la forma en que se comporta con Elsa que le revela mucho más.

Aunque no dice mucho, su mirada vigilante lo delata. Cada vez que Elsa se mueve, Andy la sigue con la vista. Cuando ella casi tropezó ligeramente con una raíz, él extendió una mano, listo para sostenerla, aunque Elsa no lo necesitara. Aun así, él está allí, siempre al pendiente

Yelena esboza una leve sonrisa, Andy intenta aparentar dureza, pero ella puede ver la preocupación genuina en sus gestos. En sus ojos hay una mezcla de amor, temor y responsabilidad. Después de todo, él es solo un chico que teme perder a su madre.

En silencio, Yelena reflexiona. Quizás Andy no sea tan diferente de los Northuldra como él cree. En el fondo, él también es guiado por el amor a su familia. Y eso, más que cualquier resentimiento del pasado, es lo que realmente importa.

Anna y el teniente Matías compartieron una conversación llena de nostalgia y melancolía bajo la luz tenue de la fogata. Matías, con una mirada curiosa y algo ansiosa, le preguntó sobre los cambios en Arendelle y cómo había evolucionado el reino en los últimos 50 años desde que quedó atrapado en el bosque encantado.

Anna le respondió con una sonrisa, aunque su tono reflejaba un toque de tristeza al recordar el paso del tiempo.

"Han pasado muchas cosas. Arendelle ha crecido y cambiado. Muchos de tus viejos amigos se casaron y tienen familias. Hay una nueva generación, llena de energía y entusiasmo. Los hijos y nietos de los que tú conociste ahora continúan con sus propios sueños y esperanzas"

El rostro del teniente Matías se iluminó con una mezcla de orgullo y emoción al imaginar cómo habría sido ver a sus antiguos compañeros de juventud formar sus propios hogares y legados.

"Aunque..." Dijo Anna haciendo una pausa y mirando al suelo por un momento antes de continuar "También ha habido pérdidas. Algunas personas han partido a lo largo de los años, como pasa con todos nosotros. Pero su memoria sigue viva en los corazones de sus seres queridos, y en muchos sentidos, su legado se mantiene vivo en Arendelle"

Matías asintió, comprendiéndolo y aceptándolo. Aunque le dolía saber que nunca volvería a ver a algunos de sus amigos, la idea de que su recuerdo permanecía y que el reino que él juró proteger había prosperado le daba consuelo. Miró a Anna con gratitud.

"Gracias por contarme esto, princesa. Es bueno saber que aquellos a quienes dejé atrás encontraron felicidad y paz"

Anna le dio una sonrisa cálida, sintiendo una profunda empatía por el sacrificio y la lealtad de Matías y sus hombres. Sabía cuánto significaba para él escuchar sobre el mundo que tanto tiempo había estado esperando volver a ver.

Kristy y Honeymaren caminan juntas por el campamento mientras la luna ilumina suavemente el bosque encantado.

"Honeymaren… quiero disculparme por mi primo Andy. Sé que ha sido muy desconfiado y… hasta un poco hostil con ustedes"

"No tienes que disculparte por él, Kristy. Entiendo por qué se siente así. La historia entre nuestros pueblos ha dejado cicatrices profundas"

"En Arendelle… muchos creen que los Northuldra son nuestros enemigos. Nos han contado historias que hacen que la gente desconfíe de ustedes"

"Lo sé. También nos contaron historias sobre la gente de Arendelle. Historias de guerra, de traición… Es difícil romper con lo que nos enseñan desde pequeños"

"Pero yo no creo en eso. No creo que debamos seguir odiándonos por lo que pasó hace tanto tiempo. Yo solo quiero entender la verdad"

"Eres muy sabia, Kristy. Más sabia que muchos adultos. La verdad es lo más importante… y me alegra saber que quieres encontrarla"

"Quiero conocer más sobre ustedes, sobre su vida aquí… y sobre mi abuela Iduna"

"Y nosotros queremos conocerte a ti. Tal vez este sea el comienzo de algo nuevo para nuestros pueblos"

"Andy es bueno, en serio. Solo que a veces deja que su enojo hable por él. Él solo quiere proteger a nuestra gente"

"Lo sé. Y no lo culpo. Hemos vivido en mundos separados por mucho tiempo. La confianza no se construye en un día… pero espero que con el tiempo él pueda ver que no somos sus enemigos"

"Yo también lo espero"

La charla sigue y las risas se entremezclaban con las historias de la vida en el bosque encantado, Andy se mantenía un poco apartado con los brazos cruzados recargado contra una choza, observando a los northuldra con cierta reserva. Aunque sus amigos ya parecían cómodos, probando la comida y bromeando con los miembros de la tribu, él seguía con la guardia alta.

"¿Qué pasa, Andy? Todos están relajados ¿Por qué tú no?" Le preguntó su hermanita

"No es nada personal, Sabionda. Pero no puedo dejar de pensar en… bueno, en lo que se cuenta sobre el pasado, sobre la traición y todo lo que ocurrió aquí hace cincuenta años. Nuestra familia ha tenido sus roces con ellos. Y ahora resulta que tengo sangre northuldra… Es demasiado"

"Tal vez, pero ¿te das cuenta de que si no fuera por aquella valiente niña northuldra, que resultó ser tu abuela, tú no existirías? Ella arriesgó todo para salvar a tu abuelo, y gracias a eso estás aquí hoy"

Andy bajó la vista, procesando esas palabras. Era cierto: sin la valentía de su abuela Iduna, la historia habría sido completamente diferente. Todo lo que él conocía, su vida, su madre, su familia, no existiría.

"Además, te has puesto a pensar en lo que tu abuela Iduna sentiría si supiera que te avergüenzas de tu herencia northuldra? Ella dio todo por proteger al futuro rey de Arendelle, incluso a costa de alejarse de su propio hogar y su familia. A pesar de todas las adversidades encontró la forma de ser feliz y formar una familia. Tu abuela habría querido que tú estuvieras orgulloso de ella"

Las palabras de Helena tocaron algo profundo en Andy. La idea de que su abuela, esa niña valiente que salvó a su abuelo, pudiera estar decepcionada por su rechazo a esa parte de sí mismo, le hizo reflexionar.

"Supongo que tienes razón, Sabionda... supongo que tengo que hacer a un lado mis prejuicios"

"Exacto. Y ahora tienes la oportunidad de honrar su legado, no solo como hijo de Arendelle, sino también como parte de los northuldra"

Andy asintió, un poco más en paz consigo mismo. Estaba comenzando a ver sus raíces de otra manera, con un nuevo respeto por la historia y los sacrificios de aquellos que vinieron antes de él.

Aunque aún mantenía cierto recelo, poco a poco empezaba a relajarse. La hospitalidad de los Northuldra, la calidez de su cultura, y la revelación de su abuela Iduna como una de ellos lo tenían sumido en pensamientos profundos.

Andy nunca se había imaginado que parte de su propia herencia proviniera de aquella tribu con la que, hasta ese día, sentía un vínculo más de desconfianza que de familiaridad. La visión de aquella niña que había salvado al príncipe Adgar y que luego encontró su hogar en Arendelle lo llenaba de una mezcla de orgullo y asombro.

Al mirar a los Northuldra, con sus costumbres, su conexión profunda con los espíritus y la naturaleza, Andy comenzó a ver algo más allá de las diferencias y los antiguos resentimientos. Pensaba en lo que Helena le había dicho: que sin Iduna, él no estaría allí. Sentía una leve punzada de vergüenza por haber despreciado su herencia Northuldra en un primer momento.

Con un suspiro, miró al cielo, quizás, pensó, este viaje era más que descubrir la verdad sobre el bosque encantado. Quizás también era una oportunidad para reconciliarse con una parte de sí mismo que hasta ahora había evitado conocer.

La noche cayó completamente sobre el campamento, y todos comenzaron a acomodarse para descansar en la seguridad del territorio Northuldra. Elsa camina entre las chozas, asegurándose de que todos estén bien, hasta que encuentra a Andy, sentado fuera de la suya, con los brazos cruzados y la mirada perdida en el horizonte.

"Deberías descansar, hijo"

"Alguien tiene que estar alerta."

"Hay centinelas northuldra vigilando… No tienes que cargar con todo"

Andy suspiró, pero no respondió. Elsa se sienta a su lado, con paciencia. Por un momento, solo se oye el viento meciendo las hojas de los árboles y el murmullo lejano de la naturaleza.

"Sabes… a veces olvido lo rápido que has crecido. Pero sigues siendo mi niño. Mi querido Andy"

El elegido baja un poco la mirada, incómodo, pero su expresión se suaviza.

"Solo quiero que estés a salvo, mamá" Murmuró el chico

"Y yo quiero lo mismo para ti. No tienes idea de cuánto te amo"

"Yo también te amo, mamá... pero tengo miedo… tengo mucho miedo de perderte" Sollozó el joven príncipe abrazando a su madre con fuerza "Mamá... lo siento... No quiero que pienses que no confío en ti. Solo... me asusta todo esto. Te amo tanto, y no quiero perderte"

Elsa le acaricia el cabello con ternura, permitiéndole desahogarse. Sabe que su hijo siempre ha tratado de ser fuerte, de proteger a todos, pero en el fondo sigue siendo su niño, un niño que necesita a su mamá

"Oh, mi Andy… Yo también te amo, Andy, no imaginas cuanto... Shh, estoy aquí… estoy contigo, hijito"

"Soy el elegido… tengo poderes… pero no puedo hacer nada contra el tiempo… No puedo evitar que un día… un día ya no estés conmigo…"

Elsa siente un nudo en la garganta. Sabe que es verdad. No vivirá para siempre, y aunque Andy es fuerte, el miedo a perderla es una carga demasiado grande para él. Lo abraza con más fuerza, deseando que ese momento pudiera durar para siempre.

"Mi amor… sé que algún día tendré que irme… pero aún no es ese día. Estoy aquí. Contigo. Y siempre estaré en tu corazón, sin importar qué pase"

Andy sigue aferrado a ella, sintiendo el amor y la seguridad que solo su madre puede darle. Poco a poco, su llanto se calma, aunque su corazón sigue doliendo.

"Eres valiente, Andy" Dijo ella besándole la frente "Y no importa lo que pase en el futuro, nunca estarás solo. Siempre te amaré"

"Mamá, eres lo más importante para mí. Y haré lo que sea porque estés a salvo"

Elsa sonríe con ternura y le da un beso en la frente.

"Ahora debes descansar, hijo. Mañana será un día difícil ¿Qué tal si te arropo como cuando eras pequeño?" Susurró ella

Andy asintió enternecido, Elsa lo acomodó dentro de la choza y puso una manta sobre él con cuidado, como solía hacerlo cuando era niño, y comenzó a cantarle la misma canción de cuna que siempre lograba calmarlo.

Donde se unen viento y mar
Un río lleva mil memorias que hay
Duerman ya y en calma estén
Pues él conserva lo que fue

Su voz era suave y melodiosa, y Andy sintió cómo la familiaridad de aquel arrullo lo envolvía. Poco a poco, su mente se fue calmando mientras escuchaba a su madre. A medida que la voz de Elsa lo arrullaba, el chico comenzó a adormecerse. Su respiración se hizo más pausada, y la tensión en sus hombros se desvaneció.

Donde se unen viento y mar
Una madre mil memorias trae
A tu hogar has de volver
Es donde está lo que se fue

Elsa le sonrió al verlo así, como cuando era solo un niño, confiado y seguro a su lado.

"Buenas noches, mi niño" Murmuró ella mientras se quedó a su lado un rato más, hasta que finalmente se aseguró de que él había encontrado la tranquilidad para descansar.

Andy duerme profundamente, aunque en el fondo, sigue alerta… porque proteger a su madre es lo más importante para él.

QUÉ LES PARECIÓ ESTE CAPÍTULO? DECIDÍ DARLE ALGUNOS GIROS Y AGREGAR MÁS TRAMA. ESPERO LES HALLA GUSTADO. QUÉ IRÁ A PASAR AHORA QUE ESTÁN EN EL BOSQUE ENCANTADO?