Capt.3 Después de que el amor se haya ido
Shizuka: ¡Cómo vamos a entrar!
Hirano: Dejadme a mí, se abrir puertas sin llegar a romper la cerradura.
Takagi: ¿Y tú como sabes eso? -dijo Takagi extrañada-.
Hirano: Lo aprendí en un curso de supervivencia en Estados Unidos, me lo enseñaron para casos de emergencia... –todos se empezaron a mirar sorprendidos, acaban de descubrir que Hirano tenía habilidades ocultas muy útiles- Ya está.
Hirano había conseguido forzar la cerradura. Todos entraron en la casa, era bastante acogedora y tenía mucho espacio. La cocina estaba anexionada al salón haciendo un único cuarto, muy amplio, por el que Peke empezó a corretear moviendo la cola a gran velocidad, provocando la risa de todo el grupo. Takashi se dio cuenta de que desde que empezó el apocalipsis no habían tenido mucho tiempo como para pararse y reírse de una situación cómica.
Shizuka fue la primera en dirigirse a la cocina, quería ver si los antiguos dueños tenían algún tipo de alimento comestible. Lo único que encontró fueron tres latas de champiñones, unas barritas energéticas y 4 botes de ramen instantáneo. Cogió todo y se dirigió al salón dónde todos ya se habían acomodado.
Shizuka: Es todo lo que he podido encontrar, aunque está bastante bien… Al menos hoy vamos a cenar en condiciones- Shizuka sonrío al finalizar la frase.
Takagi: Ay… Shizuka-sensei, ser tan positiva nunca es bueno, sólo tenemos comida para esta noche, mañana tendremos que movernos y buscar aún más provisiones, suponiendo que las encontremos –ella levantó las manos y empezó a girar la cabeza de un lado a otro-.
Saeko: Y tampoco ser tan criticona Saya-san.
Takagi: ¿Qué has dicho? –Takagi había entendido las palabras de Saeko como un ataque.
Hirano: Chicas, chicas, pelearnos así no nos va ayudar en nada, lo único que provocará es tener una discusión que no va a llegar a ninguna parte –Hirano se había puesto entre las dos lobas para que mantuvieran la distancia.
Takagi: ¡Tú caya culo gordo!
Hirano: ¡Eh! ¿Por qué ahora me críticas a mí? –dijo casi llorando.
Rei, Takashi, Alice, Peke y Shizuka se quedaron mirando sin querer intervenir en la pelea, estaban agotados mentalmente. Rei, para evitar verse involucrada en la discusión miró a Alice. Esta le correspondió y giró su cabeza hacia Rei.
Alice: ¿Q-qué pasa? ¿He hecho algo mal?
Rei se avergonzó, so sabía que su mirada podía ser tan amenazante.
Rei: N-no, no Alice, tú no has hecho nada malo –acarició la cabeza de la niña- Era por si me acompañabas a inspeccionar la segunda planta.
Alice miró al escándalo que se había montado y luego volvió la mirada a Rei.
Alice: ¡Okey! –Alice dio un salto de alegría y se fue corriendo a las escaleras subiendo a toda velocidad hasta la segunda planta-.
Rei: ¡Espera Alice! –miró a Takashi- Vamos a ver que hay en la segunda planta –Rei se levantó y trotó hacia donde pudiese estar Alice.-
Takashi: O-okey…
Rei subió las escaleras y se encontró que en total había cuatro puertas, dos en cada lateral. Alice estaba en frente de la primera a la izquierda.
Rei: Déjame a mí abrir la puerta, por si hay algún tipo de peligro.
Alice: Vale.
Rei puso su mano sobre el pomo de la puerta y lo giró. El cuarto parecía ser de los hijos de los antiguos dueños. Dentro había tres camas individuales, una tenía un edredón de color rosa con dibujos estampados de osos de peluche que variaban en diversos colores, otro era morado y el último verde. Alice se acercó al edredón de ositos.
Alice: ¡Hala! ¡Es precioso!
Rei: Sí que lo es, parece que los antiguos dueños tenían tres hijos, y uno de ellos parecía ser una niña.
Alice: ¿Podría dormir hoy yo aquí? –preguntó tímidamente-
Rei: Claro Alice –se puso de cuclillas- ¿Qué te parece si duermo hoy yo contigo?
Alice: ¡Me encantaría! –Alice sonrió-.
La sonrisa impacto en el corazón de Rei, desde que la habían salvado de la muerte nunca había visto a Alice tan contenta, se notaba que poco a poco ella tenía más confianza con los miembros del grupo.
Rei: Pues me parece que aquí vamos a dormir las chicas hoy, aunque una parece que se va a tener que quedar fuera… -nada más ver que una de ellas iba a dormir separada de las demás le vino la idea de que, esa, podría ser Saeko. Entonces, los celos invadieron la cabeza de Rei-.
Alice: ¿Rei?
Rei se dio cuenta de que su expresión facial había ido cambiando poco a poco en cuanto empezó a pensar en Takashi y Saeko, lo que le volvió a avergonzar.
Rei: Joder… Digo, Alice, ve a decirles a los demás cual va a ser tu cama y que en este cuarto vamos a dormir Saeko, Saya, tú y yo.
Alice: ¡Okey! –y salió disparada a las escaleras-.
A Rei le salió una sonrisa malvada, su plan era perfecto. Ella había supuesto que los cuartos que faltaban serían: el de los padres, el lavabo y uno de ocio. Lo lógico sería que Takashi durmiese con Hirano en el de los padres y Shizuka sola, en la que confiaba que no iría a por Takashi.
Rei salió del cuarto de los hijos y abrió el primero a la derecha, era la habitación de los padres, no tenía nada característico, menos por una foto. En ella aparecía toda la familia: el padre, la madre, los tres hijos y un bebé.
Rei: ¿Un bebé? –Rei miró hacia la puerta- Entonces… el otro cuarto…
Rei vio que a la derecha de la cama había una puerta. Ella se acercó y la abrió, era el baño. Dentro del mismo baño había otra puerta más que era la que llevaba al pasillo de fuera, posicionándose Rei delante de la última puerta. Rei se puso delante, notó que de dentro provenía un hedor a mierda, era imposible respirar ese aire sin que te dises una arcada.
Rei: ¿Qué coño? ¿Por qué huele tan mal?
Rei abrió la puerta y la empujó, la habitación estaba totalmente oscura, las persianas evitaban que los rayos de luz que provenían del atardecer iluminases el cuarto. Con los dedos tapándose la nariz buscó las ventanas y cuando dio con ellas levantó las persianas. Miró por la ventana, eran unas vistas preciosas. La casa se situaba en la parte más elevada del pueblo, provocando que tuviese vistas directas al mar.
Rei: Qué bonito…
De repente Rei oyó un grito sordo detrás de ella, se giró y vio algo que la hizo dar un brinco hacia atrás. Era el cadáver de un recién nacido, un bebé zombie. Su mirada se clavó en el pobre niño que nunca supo lo que era vida, pero que sabía mejor que nadie que era estar muerto. Sus manos eran esqueléticas y su piel ya se había podrido hacía tiempo. Rei notó como el asco y la pena se le subían por la garganta, notó una arcada y si verlo venir, empezó a vomitar.
Rei: J-joder –ella mantuvo su mano en el estómago mientras miraba al suelo, no quería volver a vislumbrar esa horripilante escena.
Rei:M-mierda, m-mierda…
Sin verlo venir Saeko apareció por la puerta
Saeko: Oye Miyamoto, creo que deberíamos hablar entre todos dónde va a dormir cada uno de nosotros…
Saeko miró hacia la cuna donde yacía el bebé, estaba levantando las manos hacia arriba, como si buscara algo que poder llevarse a la boca. Saeko miró a Rei y luego a su vómito. Ella se tapó la boca, había tenido una arcada.
Saeko: J-joder… -miró a Rei- ¿Estás bien?
Rei: Sí… sí… -se reincorporó y se acercó a Saeko- Es solo que ha sido una sorpresa muy desagradable…
Saeko: Ya imagino… -miró hacia la cuna- Nunca es agradable estar cerca de uno de ellos, sobre todo sin son tan pequeños.
Rei se dispuso a salir del cuarto pero Saeko apoyó su mano sobre el hombro de Rei, lo que la frenó.
Saeko: ¿Seguro que estás bien? Esto es bastante… Traumático, ninguna habíamos visto algo así –cruzaron miradas- Miyamoto, sé que hemos tenido choques estos últimos días, pero seguimos siendo un grupo y como grupo debemos apoyarnos.
Rei: Te he dicho que estoy bien –Rei apartó la mano de Saeko y siguió caminando-.
Saeko sabía que Rei le había mentido, nadie en su sano juicio podría estar ''bien'' después de haber visto semejante horror. Saeko se acercó a la cuna y miró el cuerpo. Parecía que sus padres se olvidaron del bebé en el momento de la evacuación o no les dio tiempo a llevárselo, de todas formas, había muerto de hambre, lloraría y lloraría a la espera de que alguien lo alimentará, pero eso nunca llegó a ocurrir. Saeko vio en ese mismo instante cómo el mundo que ellos conocían había dejado de existir, era ya una huella en la historia, algo que en el futuro sonará a leyenda hasta que todos los que tengan conocimiento de estas historias mueran y ya puedan volver a ser transmitidas. Saeko desenvainó su espada, apuntó a el cráneo del bebé y lo atravesó.
Saeko: Descansa para siempre pequeño.
Limpió su espada con un pañuelo, la envainó y fue abajo.
Takashi: A ver, yo creo que la mejor organización de los cuartos sería que Hirano y yo durmiésemos en la cama de matrimonio y luego vosotras chicas decidáis donde va cada una teniendo en cuenta que una dormirá sola en el salón.
Alice; ¿Y el otro cuarto? ¿No había en total cuatro habitaciones Rei-chan?
Rei no estaba escuchando la conversación, su mente no podía borrar de su cabeza la escena que presenció hacía ya veinte minutos.
Alice: ¿Rei?
Rei: Ah, sí, el otro cuarto… bueno… es que… -su mirada expresaba pánico, sólo Saeko sabía que ese cuarto no estaba en condiciones para ser habitado. Se quedó paralizada, no sabía de qué forma decir lo que había dentro, sobre todo como explicárselo a Alice-.
Saeko: Es que está lleno de polvo Alice y no sería bueno que alguien durmiera ahí, te podrías hacer daño en los pulmones si respiras ese aire –Saeko aparecío en el último momento para salvar a Rei, esta última mostró su agradecimiento con una sonrisa que correspondia a Saeko.
Alice: ¿¡En serio?! Jope, yo quería ver lo que había dentro… -hinchó sus mofletes-.
Takagi: Bueno, pues entonces decidamos chicas, a mí me da igual donde dormir.
Shizuka: La verdad es que a mí sí, no me gustaría dormir sola.
Alice: ¡Rei y yo vamos a dormir juntas!
Takagi: ¿Tú que dices Saeko?
Saeko: Yo puedo dormir en el salón sin queréis, la verdad es que no tengo mucho sueño y puedo hacer de guardia para que os sintáis más seguros al dormir.
Shizuka: ¿En serio harías eso Saeko-chan?
Saeko: ¿S-saeko-chan?
Saeko se ruborizó por la terminación ''chan'' que Shizuka usó para referirse a ella, en toda su vida muy pocas personas habían empleado formas cariñosa para referirse a ella, por lo general los niños y niñas de su edad le tenían miedo y respeto por su ascendencia samurái.
Alice bostezó, ya se estaba haciendo tarde, así que eso sirvió para anunciar la hora de ir a la cama.
Shizuka: Uff, que sueño tengo -dijo bostezando- Anda vamos a la cama...
Takagi: Sí, ya es hora.
Todos empezaron a subir, bueno, todos menos Takashi, que se quedó un segundo con Saeko.
Takashi: Oye Saeko, sabes que no tienes por qué hacer tú de guardia toda la noche, si quieres cuando te veas muy cansada subes a mi cuarto y me avisas para que te cambie el turno.
Saeko miró a Takashi y sonrió, le ponía muy contenta que Takashi se preocupara por ella.
Saeko: Por su puesto Takashi, gracias por tu consideración.
Takashi: No es nada –Takashi se sonrojó y miró hacia otro lado, le estaba empezando a dar vergüenza mirar directamente a los ojos de Saeko. Ella se dio cuenta de esto.
Takashi: Buenas noches Saeko-san.
Saeko: Buenas noches Takashi-kun.
Se sonrieron una última vez y Takashi se dirigió hacia el cuarto que le había tocado.
Las horas fueron pasando y Takashi seguía dando vueltas por la cama, no conseguía quedarse dormido. Por el otro lado estaba Hirano ya en su quinto sueño, haciendo unos ronquidos propios de orquesta. Takashi se quedó mirando el techo, había perdido la percepción del tiempo, no sabía si ya llevaba media hora, una hora o incluso tres horas ahí tumbado. Todo esto se debía a que no podía parar de imaginarse a Saeko, su imagen no se desvanecía de su cabeza. De repente esuchó como su puerta empezaba a crujir, alguien la estaba abriendo. Takashi se incorporó y se dispuso a preguntar quién era, pero al instante quien hubiese entrado le tapó la boca. Era Saeko. Ella le hizo señas para que saliera de la cama y fuera al pasillo, Takashi hizo caso.
Takashi: Saeko, ¿Qué pasa? –dijo susurrando-.
Saeko: La verdad es que estoy muy cansada y me apetecía dormir un poco, era por si podías hacerme relevo en el turno de guardia.
Takashi: Claro, pasa y acuéstate, bajo ya.
Takashi empezó a andar en dirección a las escaleras pero Saeko tiró de la manga de su camiseta evitando que pudiese avanzar.
Takashi ¿Qué pasa?
Saeko: Bueno, es que… ¿esperas que duerma con Hirano en la misma cama? –dijo muy avergonzada, temía que hubiese llegado a parecer que estaba enfandada-.
Takashi: Ah, lo siento, es que como no hay más cuartos pensé… -Takashi respondió algo timido-.
Saeko: P-podría dormir en el sofá, sino te parece mal.
Takashi: ¡Para nada, para nada!
Ambos empezaron a rieron levemente después de haber aclarado el melentendido y se dirigieron hacia abajo. No hablaron, habían entrado en pánico, ninguno sabía cómo romper el hielo para iniciar una conversación en la que pudieran estar cómodos. La tensión sexual entre ellos iba aumentando cada segundo que pasaba haciéndose más pesada, lo que hizo que ambos empezaran a respirar con gran fuerza por lo calientes que estaban.
Saeko: Eh… Takashi… -Saeko ya sabía cómo empezar el diálogo- ¿Te acuerdas que cuando estábamos cogiendo gasolina de los coches una radio se activó, no?
Takashi: Como no olvidarlo, casi acabamos muertos.
Ambos fueron al sofá y se sentaron, muy cerca el uno del otro, manteniendo contacto físico.
Saeko: Es que hacía bastante tiempo que no escuchaba música y la verdad, eso fue melancólico. A ver, la canción que justo sonó no era de mi estilo, pero se sintió bien volver a sentir eso que te trasmite una canción.
Takashi: Se a lo que te refieres, yo la verdad es que si escuchaba música habitualmente en mi tiempo libre, así que, cómo tú, echo de menos la experiencia que me daba escuchar música –Takashi empezó a mirar al techo- Por cierto, la canción era ''Paradise City'' de Guns and Roses. No es de mis temas favoritos, pero tampoco me desagrada.
Saeko: ¿Tú escuchabas ese tipo de música?
Takashi: Sí, la verdad es que sí. A mi padre le encantaba el rock inglés, de hecho él fue a un concierto de Queen cuando vinieron a Japón, y todo esto cuando era un crío.
Saeko: ¿Queen?
Takashi: ¿No conoces a Queen? Son muy famosos por América y Europa –Takashi se extrañó-.
Saeko: No… en mi casa solo escuchábamos música tradicional japonesa o que me sirviese para concentrarme. ¿Es bueno ese tal Queen?
Takashi: Bueno, sus temas son muy populares y pegadizos, si algún día consigo un reproductor de música te los enseño.
Después de que el hielo se hubiese roto el diálogo entre Takashi y Saeko fue muy fluido, cada uno decía una cosa que le interesaba al otro, ambos querían conocerse aún más, sentir que su relación se hacía más fuerte cada vez que aprendían algo nuevo que no supieran.
La noche siguió pasando y siguieron hablando hasta que Saeko ya no podía más, los parpados le estaban empezando a pesar.
Takashi: Saeko, te veo cansada, ¿quieres irte a dormir?
Saeko: S-sí… -bostezó- Ya es muy tarde.
Takashi: Pues, ¿cómo lo hacemos? ¿Me siento en el suelo?
Saeko: La verdad es que me sentiría muy mal si tuvieses que sentarte en el suelo, ahora debe estar muy frío…-Saeko miró hacia otro lado- S-sí no te importa podría dormir apoyando mi cabeza en tu regazo…
Takashi tardó en procesar lo dicho por la pelimorada y cuando terminó de analizar dlo que había dicho al cien por cien se ruborizó hasta el punto de que su piel cogiera color tomate.
Takashi: N-no, no me importa.
Después de la aprobación de Takashi, Saeko se dispuso a apoyar su cabeza en la entrepierna de Takashi, el que esperaba que su ''soldadito'' no se levantara en ese preciso momento y le jodiera toda la noche. Saeko puso su cabeza bocarriba teniendo ya los ojos cerrados. Pasaron cinco minutos y los dos seguían en la misma posción.
Takashi: ¿Saeko?... –no hubo respuesta- ¿Ya te has dormido?
Takashi se quedó mirando fijamente la cara de Saeko sintiendo que cada segundo que seguía con sus ojos clavados en la preciosa cara de la chica se iba enamorando cada vez más y más. Sus ojos se fueron moviendo hasta centrarse en los labios de Saeko. A Takashi se le pasó por la cabeza la posibilidad de besarla, pero la rechazó al instante. Es verdad que ya se habían besado antes, pero hacerlo de esta forma podría violar la integridad de Saeko al estar ella dormida, pudiendo llegar a incomodarla.
Takashi: J-joder… deja de pensar en esas cosas.
Aunque hubiese podido evitar darle un beso a Saeko y haber demostrado que su cerebro es más poderoso que su cuerpo, él no pudo impedir que su cabeza se llenara de imágenes pervertidas en las que la protagonista era Saeko, provocando que poco a poco su pene se llenará con al tope de sangre. Takashi dirigió la mirada bruscamente al techo, como si le estuviera preguntando a una divinidad porque le tenían que ocurrir estas cosas por sólo ser hombre. Cuando bajó la mirada se encontró que Saeko había abierto sus parpados, le estaba mirando fijamente con una sonrisa llena de lujuria, los mofletes de la chica se habían enrojecido.
Takashi: ¿S-saek…?
Antes de que terminara de pronunciar el nombre de la bella chica esta saltó hacia Takashi para poder chocar sus labios con los del chico. Takashi correspondió el beso, al principio se daban pequeños picos, picos que acabarían siendo besos pasionales. Takashi se puso encima de Saeko y siguió besándola. Saeko empezó a toquetear con sus manos todo el cuerpo del joven. Los dos se habían vuelto animales.
Por desgracia ocurrió algo con lo que ambos no contaban, y ese algo era Rei. Ella había bajado ya que no podía dormir por lo que había pasado esa misma tarde, así que decidió contarle como se sentía a Saeko, necesitaba que alguien escuchara sus penas y todos los dolores que estaba sintiendo día tras día desde que todo empezó, pero acabó encontrándose algo peor, su amor de la infancia enrollándose con otra chica que no era ella. Rei estaba notando como poco a poco una sombra negra le empezaba a rodearla y le hacía ver las cosas peor de lo que estaban hasta el punto, de querer estar muerta en ese preciso momento, en nunca haber nacido, en cambiarse de lugar con el zombie del bebé que yacía en el cuarto que hacía pared con el que dormía, así no estaría sufriendo. Rei subió las escaleras, apoyó su espalda en la pared y dejó el cuerpo muerto. Le vino a la cabeza el primer día que todo cambió, al año que repitió, conocer a Hisashi, dejar de sentir lo que sentía por Takashi, distanciarle de él… Todos esos pensamientos desbordaron un mar de lágrimas silenciosas en la oscuridad que se mezclaban con los gemidos que provenían del salón.
''Music is playing in the darkness
And a lantern goes swinging by
Shadows flickering my heart's jittering
Just you and I''
FIN DEL CAPÍTULO 3
DESPUÉS DE QUE EL AMOR SE HAYA IDO
No, no es un capítuo nuevo, es una actualización del capítulo 3 que como os podréis dar cuenta fue borrado con la otra mitad de caps. que formaban este fic, pues eso, que los voy a actualizar para que estén mejor escrito y más completos, o por si alguien que acaba de descubrir el anime y le mola la pareja acaba encontrando este fic y lo quiere leer. Pues eso, el siguiente es el 4, que también está borrado. Venga, ser malos.
Saludos, ElHomo.
(Gracias Miguel por pasarme los capítulos que había borrado)
