Capt. 5 (T3) Sakura Mitsutsuki

Aquel cerezo que se levantaba tan alto como el cielo haciendo imposible que pudiese llegar a alcanzarlo con mis propias manos… ahí estaba, iluminando el anochecer.


Saeko: Como hemos podido acabar en esta situación tan alocada… -dijo ella mientras mantenía con sus manos su cabeza.

Era de noche y Takashi, Hirano y Saeko se encontraban escondidos dentro de una casa, resguardándose del peligro que les acechaba afuera. Las calles se habían llenado de ''ellos'' en cuanto el sol se escondió para poder darle el relevo a la luna.

El grupo de tres se encontraba dentro de la cocina del que alguna vez fue llamado hogar por sus antiguos dueños, Takashi se encontraba mirando en la nevera para ver si podía encontrar algo comestible mientras que Hirano y Saeko estaban sentados en la mesa de la misma habitación.

Hirano: Todo ha pasado tan rápido…-Hirano miraba al suelo con unos ojos que no emitían prácticamente vida.

Takashi: No hay nada… ni en la despensa, ni en los armarios, ni en la nevera… vaya, que no hay comida en esta casa –Takashi cerró la puerta de la nevera- Si vamos a quedarnos a pasar la noche aquí tendremos que recurrir a las provisiones que recogimos en el supermercado esta mañana.

Takashi miró hacia sus compañeros encontrándose que ninguno de los dos los había escuchado debido a que cada uno se encontraba en su mundo, lo que era normal debido al acontecimiento que había surgido esa misma tarde. Esto hizo a Takashi darse cuenta del poco tacto que no había tenido al haberse preocupado por la moral actual de Saeko y Hirano en esos precisos momentos.

Saeko: C-como vamos a decirle a Rei… que su madre a muerto… -Saeko se llevó sus manos a la cara para poder evitar romper a llorar.

Hirano: Y Asami… -Hirano se quitó las gafas- Ella ha desaparecido… -le dirigió la mirada a Takashi- No creo que nos abandonase, bueno, no quiero creerlo… ella no tenía pinta de ser ese tipo de persona.

Takashi: Chicos…

La situación era crítica, por lo que Takashi como líder tenía el deber de actuar por el bien de los tres, él tenía que guiarlos para que al menos pudiesen sobrevivir un día más.

Takashi: Lo mejor será que cenemos y nos vayamos a la cama a esperar que esta horda de ''ellos'' se mueva y podamos dirigirnos a la casa de Rika con los demás –Takashi cogió su mochila y sacó cinco latas, tres de alubias y dos de melocotones en almíbar más tres botellas de agua- Bueno, Saeko y yo compartiremos una de melocotones.

Hirano: D-de acuerdo…

Saeko se levantó de de la silla y se dirigió hacia Takashi para ayudarle a preparar una hoguera provisional para poder calentar las alubias.

Saeko: Tenemos suerte de tener estas pastillas militares que nos día Rika para poder hacer un fuego –Saeko sacó una pastilla de su mochila y se la ofreció a Takashi mientras mantenía una cara seria.

Takashi: La verdad es que sí, sino no podría comerme las alubias –repondió Takashi con una sonrisa.

La respuesta del joven castaño provocó una ligera sonrisa en Saeko.

Saeko: ¿Ya ha pasado un año y aún sigues actuando como un niño? –Saeko se tapó la boca debido a la risa que le daba la situación, ella parecía una madre que estaba regañando a su pequeño hijo.

Takashi:¿De qué te riés? –Takashi puso una cara tonta.

Saeko comenzó a reír un poco más fuerte, gracias a Takashi ella había conseguido olvidar un poco los problemas que tenían actualmente encima.

Saeko: Gracias Takashi –ella estaba sonrojada-

Takashi: No es nada, cuando necesites un bufón simplemente llámame.

Hirano se levantó de su asiento y se dirigió hacía la puerta.

Hirano: Yo… ya me voy a la cama.

Takashi: ¿No cenas?

Hirano: No…

Y sin decir nada más Hirano salió de la puerta dejando solos a Takashi y Saeko.

Takashi: … -Takashi se quedó mirando la puerta por la que su amigo había salido ocurriendo que una gran preocupación le invadiera- Kotha…

Saeko: Es normal que él este así… este día es para olvidar por completo… -Saeko notó como la tristeza la volvía a invadir por lo que al instante dejó de lado sus preocupaciones y se centro en su novio- Vamos Takashi, cocinemos.


Takashi: Bueno, ve a descansar Saeko yo me encargo de la guardia.

Los dos jóvenes acababan de terminar de cenar, Takashi había cocinado las alubias de Hirano por si en algún momento de la noche se levantaba con hambre y no tuviese que encontrarse con una comida fría.

Saeko: Que dices Takashi, te doy ese privilegio a ti, la verdad es que no tengo mucho sueño –ella fue caminado al salón de la casa para dedicarse a hacer la guardia.

Takashi: La verdad es que yo tampoco tengo mucho sueño…

Saeko: Pues que se le va a hacer, vamos a tener que hacer los dos guardia –decía ella mientras seguía caminando a la vez que esbozaba una sonrisa con su cara, la cual Takashi no llegó a ver debido a que sólo le veía la espalda.

Ambos llegaron al salón y se sentaron en el sofá que había en medio de sala. Nada más juntar el culo con el sofá ambos notaron que no se podrían levantar debido al cansancio que habían acumulado a lo largo del día.

Takashi: Ahhhh –Takashi se acomodó rápidamente y noto como el sueño le empezó a llegar lentamente- Creo que es el sofá más cómodo del mundo.

Por mientras Saeko, la cual iba vestida con un abrigo se lo quitó quedando sólo con una camisa de tirantes. Takashi miró la acción que había realizado ella y la imitó quedando sólo con una camiseta.

Takashi: Joder… que calor hace de repente.

Saeko: Ya… se nota que aún queda un poco de verano en el clima.

Ambos empezaron a entrecerrar los ojos, los dos habían mentido cuando dijeron que no tenían sueño y era algo que se podía ver a simple vista cuando no tenían fuerzas ni para abrir si quiera los ojos. Takashi miró de reojo a Saeko y se fijo que la barriga de esta había crecido levemente.

Takashi: Saeko… has engordado un poco –dijo mientras reía.

Saeko de repente se alarmó por completo y se volvió a poner el abrigo nada más oír las palabras de Takashi.

Saeko: La verdad es que realmente tengo un poco de frío –dijo totalmente avergonzada y nerviosa.

Takashi: No tienes de que avergonzarte –siguió riendo- Te seguiré queriendo seas como seas, lo que menos me importa es el físico –y alzó una sonrisa hacía ella.

Saeko: Ya bueno… -Saeko se reincorporó y apoyó su cabeza sobre sus manos mientras se echaba el pelo hacia un lado- La verdad es que… Takashi…

Saeko no sabía cómo decirle a Takashi la verdad de porque ella había engordado levemente… ella no quería preocuparle más de la cuenta debido a los múltiples problemas que les perseguían en esos momentos y lo que más temía es que una preocupación más hacía su querido novio pudiese provocar más catástrofes de las que había… Ella se armó de valor como había hecho siempre y se dispuso a responder.

Saeko: Estoy embara…

Takashi emitió un ruido extraño que hizo que Saeko girase la cabeza para encontrarse que él ya se encontraba totalmente dormido sobre el sofá.

Saeko: …-Saeko calló y apoyó su cabeza sobre las rodillas de Takashi para disponerse a dormir también.Aquel cerezo que se levantaba tan alto como el cielo haciendo imposible que pudiese llegar a alcanzarlo con mis propias manos… ahí estaba, iluminando el anochecer. Mientras alargaba mis manos en un intento de agarrarme a una rama el cerezo se empezó a mover alejándose cada vez más y más de mí… Mi única reacción fue empezar a correr detrás de él, pero era imposible, se movía más rápido que yo… ¿o acaso soy yo que soy demasiado lento?... Mientras pensaba las hojas del cerezo empezaron a invadir mi campo de visión, sino fuese por mi preocupación por llegar hasta él y me parase a mirar a mi alrededor me daría cuenta de lo preciosos que se encontraba el paisaje…

-Despierta Takashi…

Takashi se despertó y se encontró a una Saeko que le miraba con la cabeza tumbada en sus rodillas mientras mantenía una sonrisa.

Saeko: Se ve que tenías una pesadilla –ella acarició la mejilla de este- Te movías tanto que me has acabado despertando –ella río-

Takashi: P-perdona…

Saeko: Entonces, ¿Qué clase de pesadilla has tenido?

Takashi: No era una pesadilla… ha sido la imagen más bonita que he tenido en mi vida –unas lágrimas empezaron a salir de los ojos de Takashi.

Saeko al ver esta escena se reincorporó y se empezó a preocupar Takashi.

Saeko: ¿Takashi? ¿estás bien? –dijo un poco alarmada.

Takashi miró fijamente a Saeko a los ojos y le dijo.

Takashi: Cuando llegue el momento haré que mi promesa bajo el cerezo se cumpla.


FIN DEL CAPÍTULO 5

SAKURA MITSUTSUKI


SIGUIENTE CAPÍTULO

GRACIAS (Thank you)


1 año y un mes creo que ha pasado desde que actualice este fic... La verdad, pido perdón para aquellos que lo estuvieron esperando tanto tiempo, aunque seguro que muchas ya se olvidaron de él XD. Me gustaría prometer que publicaré un capítulo más esta misma semana, pero visto lo visto no me fío de mi palabra, aunque espero de verdad poder publicarlo ya que me divertí mucho al escribir este capítulo además de que me hizo recordar al 2015 cuando lo empecé a publicar.

PD: Perdón por que este sea tan corto, pero estén tranquilos, que de por seguro el siguiente será mucho más largo.

Saludos, TheZoreda-chan.