Capt. 7 (T3) High School of the Dead
Parte 1: A day in the life
Era de noche y el frío invadía todas las calles con una gélida niebla que provocaba que uno no pudiese ver más allá de unos pocos metros. Arashi llevaba todo el día siguiendo el rastro a Takashi, Saeko y Hirano, los cuales llevaban desaparecidos más de 24 horas sin haber dejado ningún tipo de señal de vida. Arashi fue en primer lugar al supermercado donde ellos en un principio tenían que haber cogido suministros para el grupo y haber vuelto directamente a la casa de Rika, cosa que como se vio más tarde no acabó ocurriendo, y en este encontró sólo una cosa que podría explicar su desaparición, una pared en la que se había escrito con sangre la frase ''Este supermercado pertenece a Koichi Shido''. Arashi en el momento que leyó esto pudo esperar lo peor ya que debajo de la sangre había una gran pila de cadáveres por lo que para asegurarse él reviso si uno de esos cuerpos sin vida pertenecía a alguno de sus amigos, cosa que no fue así, por lo que Arashi se quedó sin más pistas que poder seguir, por lo que simplemente se puso a dar vueltas por toda la ciudad con su moto a la espera de poder encontrar algo que le diese alguna orientación sobre donde poder encontrar a Takashi y los demás, pasando todo el día sin haber podido encontrar nada de utilidad, hasta que…
Arashi: ¿Pero que cojones?
Arashi paró su moto y se acercó a aquello que le había llamado su atención. Se trataba de una casa totalmente destrozada.
Arashi: Hasta hace unos días cuando pase por esta zona ninguna casa estaba en ruinas, lo que significa que debe de ser reciente –Arashi se acercó a la puerta pudiendo ver que está había sido tirada abajo- La puerta de la entrada está totalmente destruida –Arashi se fijó que habían marcas de balas alrededor de la pared exterior frontal de la casa- Balas… eso significa que los que se encontraban dentro de la casa habían sido atacados por alguien… ¿pero porque?
Arashi entró dentro de la casa encontrando dos cadáveres de personas que eran desconocidas para él aunque lo que le llamó la atención de uno de los cuerpos es que al lado de este se encontraba su mano cogiendo una pistola separada de la muñeca del dicho cuerpo.
Arashi: La mano está separada del cuerpo, lo que significa que ha tenido que ser cortada… por una espada –Arashi miró a su alrededor- O sea, que aquí estabais antes chicos.
Arashi registro toda la casa sin encontrar nada más que le diera una pista de lo que había ocurrido, sólo pudo suponer lo que había pasado ya que era bastante claro, Takashi, Saeko y Hirano al parecer estaban refugiados en esa casa para que luego más tarde hubiesen sido atacados por un grupo de personas desconocidas. El único problema es que Arashi no sabía cómo había concluido la batalla, si ellos habían conseguido escapar o habían sido capturados.
Arashi se dispuso a salir de la casa ya que no había nada más de valor que le pudiese servir en su investigación pero de repente vio que unas luces entraron por una de las ventanas de su casa, eran unos coches.
Arashi: Pero que… como puede haber coches si la todos habían dejado de funcionar –Arashi echó un vistazo por la ventana pudiendo ver que un coche militar y un par de caballos con unos jinetes encima se habían parado en la puerta- Mierda, deben de ser los que atacaron la casa, habrán vuelto , ¿pero porque?
Los desconocidos bajaron del coche y sus caballos acercándose a al moto de Arashi lo que les desconcertó.
Desconocido 1: ¡Chicos! ¡Hay una moto parada en la entrada de la casa! ¿Prestar atención debe de haber alguien dentro de la casa!
Las personas desconocidas empezaron a sacar fusiles de asalto del coche militar y se armaron para luego ponerse a cubierto.
Arashi: Si, definitivamente estos tipos deben de formar parte de la banda que atacó a Takashi –Arashi sacó una pistola que tenía enfundada en su pierna y se preparó para atcarlos- Allá voy.
Arashi empezó a disparar desde su ventana dando en la cabeza a uno de los sujetos de afuera y matándolo, lo que provocó que alarmase a los demás.
Desconocido 1: ¡Hay alguien dentro! ¡formar posición de ataque!
Arashi saltó desde la ventana rompiendo los cristales con el objetivo de tomar por sorpresa a sus enemigos, aunque ocurrió algo inesperado, su mano derecha se había cortado provocando que esta quedara inutilizada.
Arashi: Pero que… -Arashi miró su mano extrañado, desde que el fue revivido nunca antes se había vuelto a herir de esa forma ya que de una forma era inmortal.
Arashi levantó su mano que chorreaba sangre para disparar, pero antes de eso una bala enemiga le alcanzo en la piera, provocando que perdiera el equilibrio y se callera al suelo.
Arashi: ¿Porque… la bala me ha afectado…? –Arashi miraba su pierna la cal no estaba regenerando como hacía antes – Estoy… sangrando…
Desconocido 2: ¡Enemigo abatido, parad el fuego!
Los desconocidos se pusieron alrededor de Arashi el cual seguía en el suelo aguantando el dolor que le producían sus heridas.
Desconocido 3: ¡Metedlo en el coche, lo vamos a llevar a la academia, a lo mejor puede servirnos de utilidad si le interrogamos!
Los hombres cogieron a Arashi, el cual tenía la mirada perdida por no entender que le estaba pasando a su cuerpo, lo esposaron y lo metieron en el maletero del coche militar para luego salir por patas de la zona dejando la casa destruida sola junto a la moto de Arashi.
Parte 2: Outside The Wall
Era por la tarde, más bien mediodía, aún quedaban algunas horas antes de que él sol se escondiera en este final del otoño tan frío. Mientras tanto, Rei, Mikoto, Yuki y Saya se encontraban descansando en un descampado de la ciudad. Las chicas estaban cocinando lo que sería su comida a la vez que estrechaban lazos más fuertes entre ellas.
Rei: ¿Entonces antes del apocalípsis eras una estudiante por el día y una agente secreta por la noche? Que surrealista debía ser tu vida antes –Rei rió.
Mikoto: Si, era un poco rara, pero también divertida, ya que gracias a mi doble vida pude conocer a todo tipo de personas- Mikoto echó unas zanahorias que acabada de cortar al agua hirviendo.
Saya: ¿Qué tipo de personas?
Mikoto: Gente muy loca en general –ahora Mikoto río.
Yuki: Chicas, el caldo ya está listo, podemos empezar a comer.
Yuki empezó a repartir la comida entre ellas echándola en unos cuencos que ellas se habían traído de casa de Rika. Saya dio el primer sorbo al caldo que habían preparado sorprendiéndose por el intenso y delicioso sabor que tenía.
Saya: ¡Yuki, está delicioso! ¿Cómo lo has preparado?
Yuki: Bueno, mi madr…
Yuki no pudo terminar sus palabras ya que una explosión bastante fuerte se escuchó a lo lejos pudiendo ver al horizonte como una cortina de humo ascendía al cielo.
Rei: ¿U-una explosión?
Mikoto: E-eso parece… -Mikoto se levantó y se equipó con sus armas las cuales había dejado en el suelo para comer- ¡Dejad de comer tenemos que ir a ver qué ha pasado!
Saya: ¡Qué dices Mikoto-san! –ella también se levantó- ¡Tenemos que ir en la dirección opuesta, el ruido de la explosión va a atraer a una horda de ''ellos''!
Mikoto: ¡No! –miro fijamente a Saya- ¿¡Y si los que han sufrido la explosión bajo algún ataque son Takashi, Saeko y Hirano?!
Saya, la cual estaba a punto de replicar, se calló y miró a Yuki y a Rei las cuales mantenían una mirada pensativa y de preocupación.
Saya: ¡De acuerdo! –dijo con su tono tsundere- ¡Vamos rápido tenemos que asegurarnos de saber que ha pasado y si esto puede poner en peligro a nuestros amigos!
Las chicas se levantaron y cogieron sus armas para luego salir disparadas dejando la comida recién preparada.
Las cuatro jóvenes se metieron cerca de una casa donde se había producido la explosión, la cual al parecer se había provocado en una casa, concretamente en la que estaba enfrente de la casa en la que se encontraban las chicas. Esta estaba ardiendo y su tejado estaba totalmente destruido, aunque lo más alarmante era que en la calle había una gran cantidad de caballos con gente montada encima.
Yuki: ¿Qué habrá pasado aquí? –preguntó Yuki a las demás.
Mikoto: Parece que los que están en la calle son los que han provocado la explosión, ¿pero porque lo habrán hecho?
Las chicas prestaron más atención a lo que estaba ocurriendo afuera, fijándose en que los atacantes desconocidos tenían a dos personas retenidas en el suelo.
Rei: Parece que tienen capturadas a dos personas, pero no logro ver quiénes son.
Desconocido 1: Creíais que podríais acabar con nosotros, pero parece que la jugada os ha salido un poco mal –este empezó a reír y dio una patada a uno de los que estaban en el suelo-
Desconocido 2: Tenemos que irnos ya, he visto con los prismáticos que una gran horda de zombies viene hacía aquí.
Desconocido 1: Sí, será lo mejor, además, Shido nos estará muy agradecido por llevarle esta carne de matadero.
Otro de los desconocidos salió de la casa con lo que parecía un gran corte en la cara alarmando a sus compañeros.
Desconocido 3: ¡La chica ha escapado! –Este se tocó la cara llenando su mano de sangre- La muy hija de puta ha matado a Sasuke y a Yuu.
Desconocido 4: Dejarla huir, si va querer recuperar a sus compañeros tendrá que ir a por nosotros –este levantó a las dos personas del suelo para luego darle un puñetazo en el estómago a uno de ellos- Bueno Takashi, Shido se va a poner muy contento en cuanto te vea la cara.
Las chicas quedaron sorprendidas al ver quiénes eran los rehenes, los cuales eran nada más ni menos que dos de las personas que estaban buscando, Takashi y Hirano, y por lo que parecía Saeko acababa de huir de la zona.
Saya: ¿¡Qué?! –Saya se tapó la boca al instante para no gritar.
Ninguna de ellas se podía creer lo que estaban viendo, Mikoto miraba con rabia esta escena, Saya estaba aguantado las ganas de llorar, Yuki simplemente no quería ni mirar y por otro lado estaba Rei, la cual nada más escuchar el nombre de Shido sintió como un gran frío helado le empezó a recorrer el cuerpo, aquel hombre que le había producido tanto dolor aún seguía vivo.
Rei: N-no p-puede ser… Sigue v-vivo.
Mikoto se fijo en la reacción de Rei la cual no era para nada normal y trato de que saliera del trance en el que se encontraba.
Mikoto: ¡Rei! –le dio una suave bofetada en la cara- ¡Reacciona! ¡Tenemos que hacer algo!
Rei se reincorporó, y miró a sus compañeras.
Rei: S-sí…
Saya: ¿L-les atacamos? –decía asustada mientras cogía su fusil de asalto.
Mikoto: N-no, lo más inteligente sería seguirlos hasta su base, para saber cuántos son en su grupo y saber donde viven.
Yuki: De acuerdo…
Rei: Un segundo –Rei miró a Mikoto- ¿Y Saeko? Si no está con ellos significa de verdad que ha conseguido escapar.
Mikoto: Es verdad, a lo mejor lo que deberíamos hacer es dividirnos.
Saya: ¿Dividirnos? Eso no es muy inteligente que digamos, si nos encontrasen estaríamos más indefensas que si lo estuviésemos juntas.
Yuki: No, Mikoto tiene razón, dos de nosotras les deberían seguir y las otras dos deberían investigar la zona para ver si encuentran a Saeko ya que esta podría estar herida.
Mikoto: Has dado en el clavo con mis intenciones Yuki –ahora ella miró hacía Saya- Para ser tan lista tendrías que empezar a pensar más de dos veces lo que vas a decir.
Saya se enojo por ese comentario haciendo un puchero que al instante dejo de hacer para poder hacer la siguiente pregunta.
Saya: ¿Y cómo nos repartimos lo que tenemos que hacer?
Saya: Dios, Mikoto es peor que un grano en el culo.
Los grupos que habían formado las chicas eran Mikoto y Yuki, las cuales se iban a encargar de seguir a los desconocidos y Saya y Rei, las que tenían como misión encontrar a Saeko.
Rei: Vamos Saya no seas así, si la conocieses un poco seguro que tu opinión sobre ella cambiaría.
Las dos jóvenes chicas se encontraban pasando de una casa y otra, evitando a cualquier tipo de caminante ya que no tenían tiempo para enfrentamientos si lo que querían era encontrar a Saeko.
Rei: Vale Saya, te ayudo a subir.
Rei puso sus manos de apoyo para que Saya pudiese pasar el muro que dividía los dos jardines de las casas en las que se encontraban. Saya apoyó sus pies en las manos de Rei y está fue impulsada consiguiendo ponerse encima del muro.
Saya: Te toca.
Ella le ofreció su mano para que Rei escalara la pared, cosa que consiguió con facilidad, para que después ambas pasaran al otro lado.
Rei: La verdad es que desde que estamos en casa de Rika hemos tenido pocos momentos a solas –Rei colocó su fusil en su hombro para llevarlo más cómodo.
Saya: Tienes razón… -ella miró al suelo- Te acuerdas cuando antes éramos sólo nosotros seis y Zeke.
Rei: Sí, esos momentos eran bastante divertidos, ahí Alice aún era bastante alegre.
Saya: Ya… después de lo de Zeke quedó bastante traumatizada y encima ahora lo de Takashi y Saeko –Saya se quitó las gafas para limpiarlas- ¿Crees que ellos están bien ahora?
Rei: La verdad, es que, me cuesta ser ahora mismo positiva sabiendo que… Shido sigue vivo.
Saya: Ya, ese pedazo de capullo…
Rei se ofreció otra vez para ayudar a Saya a saltar el siguiente muro que se habían encontrado, con lo que Saya le hizo caso omiso y se impulsó con las manos de Rei para poder colocarse encima del muro. Sólo que Saya esta vez no le ofreció su mano a Rei debido a que se había dejado su mirada congelada en algo que había en el otro lado de la pared.
Rei: Saya, ¿me ayudas o que?
Saya: ¡Rápido Rei! ¡Sube! –Saya dejó de mirar lo que le tenía congelada y le ofreció la mano a Rei.
Rei con la ayuda de Saya consiguió subir encima del muro con gran rapidez para encontrarse que al otro lado había una persona tirada en el suelo, esta tenía el pelo morado y una espada enfundada en su cintura, era Saeko.
Rei y Saya: ¡Saeko!
Ambas bajaron al instante y se acercaron corriendo a su amiga. Rei se agachó y puso encima de sus rodillas la cabeza de Saeko encontrando que uno de sus ojos, concretamente el derecho, tenía un corte (para que os lo imaginéis bien, en plan Yamcha) y se encontraba sangrando en gran cantidad, lo más probable es que la joven pelimorada nunca más pudiera ver con ese ojo, por otro lado Saya se encargó de tomar su pulso.
Saya: T-tiene pulso.
Rei: Gracias a dios, me había preocupado tanto –Rei empezó a llorar y sus lágrimas empezaron a caer sobre la cara de Saeko.
Saya: Lo mejor es que nos metamos en esta casa y esperemos a que ella despierte.
Rei: S-sí –Rei se secó las lágrimas- Ayúdame a meterla dentro.
Saya: De acuerdo.
Ambas chicas cogieron a Saeko y se dispusieron a meterla dentro de la casa que tenían al lado.
Yuki: Por favor Mikoto, paremos, necesito tomar un descanso.
Yuki y Mikoto estuvieron corriendo detrás de los caballos por un largo tiempo, sumando que si perdían el ritmo al final perderían el rastro a los caballos.
Mikoto: Lo siento Yuki, ellos son demasiado rápidos y como nos paremos aunque sea sólo una vez les perderíamos el rastro, además tenemos suerte que por estas calles los caballos no puedan ir a su velocidad máxima.
Ellas siguieron corriendo sin descanso hasta que de repente vieron que los caballos se pararon en lo que parecía un gran muro.
Mikoto: Esta claro, esta debe de ser su base, simplemente fijándote en lo fortificado que tienen el lugar se hace evidente.
Mikoto y Yuki se escondieron detrás de un contenedor de basura para ver como las puertas de su guarida se abrían pudiendo ver que en su interior había un gran edificio, el que parecía una escuela.
Mikoto: ¿Su guarida es una escuela? –Mikoto abrió su mochila y sacó un fusil de asalto al que al instante le puso una mirá de x8 para poder ver las defensas que tenían sus enemigos.
Mikoto: En la entrada principal tienen lo que serían dos torres con una persona en cada una y parece que llevan fusiles de francotirador –Mikoto intento mirar más a su alrededor, cosa que le era imposible ya que no tenía muy buen campo de visión- Mierda, no tengo ángulo para ver más cosas, lo mejor es que nos pongamos en una posición elevada para poder lo que hay detrás de esos grandes muros.
Yuki: Podemos subir esa colina y ponernos por arriba, así podríamos tener un amplio campo de visión de toda la zona.
Mikoto: Tienes razón, pues vamos.
Ambas chicas cruzaron la calle a gran velocidad para evitar ser vistas por los francotiradores, para luego meterse en un camino que les llevaba a través del monte con el objetivo de tener una mejor visión.
Mikoto: Y bueno Yuki, ¿qué tal llevas todo? –Mikoto empezó a conversar con Yuki mientras ambas caminaban para poder dirigirse a la cima.
Yuki: Bueno, intento llevarlo bien, pero es difícil después de todo lo que ha pasado…
Mikoto: Ya… Por cierto, ¿sabes que puedes hablar conmigo de cualquier cosa no?
Yuki: Lo sé Mikoto, desde después de… bueno… lo ocurrido con Kotozu tú has sido una de las personas que más me ha apollado y eso siempre te lo agradeceré.
Mikoto: Al final para eso estamos, para ayudarnos.
Ambas sonrieron mientras se miraban, estos últimos meses la amistad de ambas se había incrementado de gran manera, de hecho podría decirse que ahora eran ''mejores amigas''.
Yuki: Oye Mikoto… he estado pensando en una cosa –Yuki de repente bajó su sonrisa y empezó a mirar el suelo con una expresión muy seria.
Mikoto: ¿El que Yuki?
Yuki: ¡N-no, en nada! –al instante Yuki volvió a cambiar su expresión seria a una de alegría, cosa que extrañó a Mikoto.
Mikoto: ¿Estás segura de eso Yu…?
Y antes de que Mikoto terminara de hablar una serie de disparos se empezaron a escuchar, los cuales provenían desde la base de los que retenían a Takashi y Hirano. Mikoto de repente salió corriendo y se metió a través del monte con el objetivo de llegar a uno de los extremos de este para poder tener una mejor visión periférica.
Yuki: ¡Mikoto, aún no estamos a suficiente altitud para poder ver con mayor plenitud lo que está pasando!
Mikoto ignoró a Yuki y siguió corriendo, por lo que la segunda mencionada la imitó. Mikoto paró, ya tenía una buena visión del interior de la fortaleza, por lo que se agacgo y se acomodó para poder apuntar con el arma.
Yuki: Mikoto, como corramos un poco más no creo que mis piernas puedan seguir soportándolo.
Mikoto: Shhh –Mikoto mandó callar a Yuki, la cual le hizo caso al instante.
Yuki se desplomó en el suelo para poder descanar.
Yuki: ¿Qué ves?
Mikoto: Veo un gran edificio con forma de ''u'' más el exterior que está lleno de paralelas y parece que tenía razón, su refugio es una escuela, bueno, más concretamente parece un instituto.
Yuki: ¿Cuántas personas ves? –Yuki acercó su ojo a la mira del arma.
MIkoto: Joder –ella apartó su mirada de la mira del arma- Cientos de personas.
Parte 3: Jailhouse Rock
''No sé cómo ha podido salir todo tan mal, era un buen plan, pero bueno, que este aquí ahora mismo demuestra que me equivocaba. Joder, esta posición es una mierda, cada vez que el caballo da un pequeño galope recibo un ligero golpe en las costillas jodidamente molesto. HIrano esta inconsciente, el golpe que le dieron antes con la empuñadura del arma fue demasiado violento, aunque al menos no le pegaron un tiro eso si que hubiese sido realmente malo… Aunque lo que me pregunto ahora es hacia donde nos estarán llevando… Parece ser que estamos yendo por la zona este de la ciudad ya que estás calles se me hacen muy conocidas, de hecho creo que debemos estar cerca de mi antiguo instituto, joder como lo odiaba, la mayoría de mis compañeros eran unos capullos y realmente solo me llevaba con Hisashi, Rei y Saya, los demás eran unos creídos que no paraban de opinar sobre lo que hacía… ¡Y qué más da si me saltaba las clases! Ya han visto todos lo mucho que nos ha servido estudiar para que luego el mundo se fuese a la mierda… Por cierto, ahora que me fijo, creo que hacia donde se están dirigiendo estos tíos es hacía mi antiguo instituto…'' Takashi giró la cabeza hacía la derecha para encontrarse que así era, los jinetes se estaban dirigiendo a su antigua escuela.
Takashi: Joder, pero qué coño le han hecho…
El antiguo instituto de Takashi había sido remoldado de arriba abajo, un claro ejemplo sería que ahora en vez de tener unas simples verjas que evitaban que los estudiantes se escaparan del centro había un gran muro de al menos 15 metros de altura.
Jinete : ¡Abrid las puertas! ¡Aprisa, tenemos grandes noticias para el rey!
Takashi: ¿El rey? –Takashi miró a Hirano- Hey gordinflón, despierta, ya hemos llegado.
Hirano seguía inconsciente por lo que no llegó a escuchar a Takashi. Mientras tanto los jientes atravesaron las puertas del muro las cuales se cerraron nada más pasar a dentro.
Jinete : Bueno chaval, espero que te lo pases bien rencontrándote con tus antiguos compañeros de clase.
Takashi: ¿Q-qué? ¿Aún hay alumnos del centro con vida?
El jinete bajo de su caballo y tiró a Takashi de este provocando que cayera al suelo, este hizo lo mismo con Hirano el cual aún no había despertado.
Donde se encontraban ahora Takahsi y Hirano se trataba del antiguo parking para profesores de la escuela, el cual había sido totalmente modificado convirtiéndolo en un establo de caballos a excepción de dos coches que se encontraban aparcados. Una persona vestida con el uniforme de la escuela llegó hasta el parkin y se acercó a los jinetes.
¿?: Caballeros, ya pueden retirarse yo me encargaré de Komuro-kun a partir de ahora.
Jinete : ¿Y el gordo? ¿Qué hacemos con él?
¿?: Llevadlo a la enfermería, necesitamos que esté sano y salvo para el espectáculo de dentro de unos días.
Jinete: De acuerdo –el jinete se disponía a retirarse pero antes dijo unas últimas palabras- Dígale al rey que yo fui quien les capturó.
¿?: Ningún problema señor.
Entre los jinetes levantaron a Hirano para llevárselo a cuestas hacia la enfermería del instituto. Mientras tanto, Takashi, el cual estaba atado con cuerdas y no podía moverse fue ayudado a levantarse por el desconocido que acaba de llegar.
¿?: Takashi Komuro, es un honor conocerte, he oído mucho hablar de ti.
Takashi ya de pie miró al otro joven que tenía enfrente, este tenía el pelo de color moreno y unos preciosos ojos de color verde esmeralda, físicamente era muy apuesto y fornido, o sea, tenía los músculos marcados pero estos no eran de gran volumen lo que significaba que practicaba algún deporte.
Takashi: ¿Y tú eres?
Atsushi: Atsushi Midorina, a lo mejor Saeko te ha hablado alguna vez de mí.
Takashi: No, ¿por qué lo tendría que haberlo hecho?
Atsushi: Bueno, porque era el delegado de su clase y uno de los mejores integrantes del club de kendo, claro está que no mejor que ella.
Takashi: Pues no, nunca me había hablado de ti.
Atsushi: Ya veo –Atsushi puso una mueca seria al oír las palabras de Takashi, pero al instante recobró su tono dulce- Bueno, si tienes el placer de seguirme.
Atsushi desató a Takahsi y se puso a andasr hacía el pario interior de la escuela.
Takashi: Espera, ¿por qué llevas el uniforme aún puesto?
Atsushi: Bueno, porque aunque sea el fin del mundo la escuela aún sigue en pleno funcionamiento.
Takashi: Espera, ¿aún seguís dando clase?
Atsushi: Mejor a que yo te responda tus preguntas, ¿por qué no lo ves por ti mismo?
Takashi miró hacía las ventanas de las aulas encontrándose que en algunas de ellas había gente impartiendo clase con profesores y todo.
Takashi: Ya veo, o sea que sois tan estúpidos para seguir estudiando aún estadno el mundo el mierda, muy inteligente por vuestra parte.
Atsushi: Si, bueno, puedes pensar lo que quieras, pero a nosotros nos gusta este tipo de vida, bueno, hemos llegado hasta donde quería llevarte.
Atsushi se paró en el patio principal de la escuela el cual tenía tres palos clavados en el suelo en los cuales habían tres personas atados a estos con los ojos vendados, los cuales eran tres hombres que portaban el uniforme.
Takashi: ¿Qué esto? ¿Por qué tenéis personas atadas a palos?
Atsushi: Ahora lo verás- Atsushi se acercó a los palos y se dio lavuelta, dando la vuelta a las tres personas que estaban atadas- ¡Compañeros, amigos, hermanos!
Todas las personas que estaban dando clase pararon de darla para acercarse a las ventanas de sus aulas, ya que parecía que Atsushi se disponía a dar un discurso.
Atsushi: Hoy tenemos aquí a tres herejes que rompieron las normas establecidas por nuestro rey con el intento de fuga, ¿y ya sabéis cual es el castigo por el dicho crimen?
Las ventanas de las aulas se abrieron y los alumnos empezaron a gritar.
Todos: ¡La muerte! ¡La muerte! ¡La muerte!
Takashi: ¿Pero qué coño…?
De repente tres personas se acercaron al patio poniéndose cada una enfrente de los que estaban atados a los palos.
Atsushi: ¡Apunten!
Takashi: No van a hacer lo que creo que van a hacer, ¿no? –dijo Takashi asustado.
Atsushi: ¡Disparen! ¡FUEGO!
Los verdugos empezaron a disparar contra los jóvenes fusilándonos y matándolos al instante, cosa que aterrorizó a Takashi. Los alumnos que estaban en clase empezaron a aplaudir y a vitorear, como si ver este tipo de masacre fuera un espectáculo para ellos.
Atsuhi: ¡Silencio!
Todos dejaron de hacer ruido y empezaron a prestar atención a lo que Atsushi iba a decir.
Atsushi: Amigos, hoy tenemos a un invitado especial, un antiguo alumno de este instituto, ¡el idiota de Takashi Komuro el cual esperemos que dentro de dos días nos de un espectáculo del mismo nivel que nuestros compañeros ya fallecidos.
Takashi: Mierda, estoy jodido…
FIN DEL CAPÍTULO 7
HIGH SCHOOL OF THE DEAD
SIGUIENTE CAPÍTULO
ALL MY LOVE
Bueno, después de un mes he vuelto a la vida con este capítulo de este fantástico fic y la verdad es que las cosas se van a poner difíciles para Takashi, Hirano y Arashi los cuales han sido atrapados por el Reino (si, es un nombre provisional para el grupo de Shido XD). Espero que hayan disfrutado con este capítulo y que me dejen alguna que otra review con alguna idea sobre algún antiguo compañero de clase de Takashi para incorporarlo en el fic como parte del Reino y sino para decirme que les ha parecido la estructura del capítulo y si quieren que los capítulos que quedan tengan la misma. ¡Espero verles pronto!
Saludos, Soleda-chan.
