Capt. 8 (T3) Carry that Weigth

Todo estaba oscuro. Takashi se encontraba dentro de una habitación muy estrecha, en ella era difícil encontrar una postura que le mantuviese cómodo sumando que sus manos se encontraban atadas, haciendo muy complicado cualquier tipo de movimiento. Un pequeño halo de luz entraba por un hueco diminuto en forma horizontal, razonando Takashi que ese agujero formaba parte de la puerta de la sala.

Takashi ya había perdido la cuenta de todas las horas que llevaba encerrado en aquella horrible habitación, intentaba de vez en cuando dormir de alguna manera, esperando así, que, cuando despertara alguien lo sacará por cualquier motivo, de la que parecía la habitación de las fregonas, pero eso no pasó, provocando que cada vez que Takashi despertara estuviese más desorientado en el espacio tiempo. Y así pasaban las horas, ocurriendo que cada 60 minutos Takashi perdiera un poco de su salud mental. Él se hacía preguntas que le inducían a la pura desesperación, ya que no podía responder a ninguna. Preguntas cómo: "¿Habrán atrapado a los demás del grupo? / ¿Seguirán con vida? / ¿Me habrán abandonado? / ¿Estaré aquí hasta que me muera?'', pero de repente una voz impulsó a Takashi a volver a la realidad, se trataba de la voz de Hirano que al parecer estaba pasando al lado de donde estaba encerrado. Este se encontraba gritando:

Hirano: ¡No por favor, os he dicho todo lo que se, os lo juro! ¡No me volváis a meter en esa puta habitación! ¡TENGO CLAUSTROFOBIA, OS LO SUPLICO!

Después de los gritos de Hirano se oyó como alguien era empujado por la fuerza dentro de algún sitio y se le cerraba con llave. Los chillidos de Hirano siguieron, pero estos eran aún más fuertes.

Hirano: ¡POR FAVOR, TENED PIEDAD! ¡NAGAMOTO, HAYASHI, IBAMOS JUNTOS A CLASE! ¡Por favor...!

El último grito de todos se mezcló con una absoluta desolación y tristeza. Takashi vislumbró esta escena por la pequeña rendija por la que pasaba luz, su amigo Hirano tenía la cara llena de moratones y parecía que le habían roto la nariz, parecía que lo habían traumatizado de por vida. Los dos matones, Nagamoto y Hayashi, después de haber encerrado a Hirano se dirigieron a la puerta de Takashi y la abrieron. Takashi, como estaba apoyado en la parte trasera de la puerta en cuanto esta fue abierta él cayó directo al suelo. El golpe fue fuerte y provocó la risa de los dos matones.

Nagamoto: ¿Pero que tenemos aquí, un cotilla? -dijo con una gran sonrisa pertubadora.-

Nagamoto era un chico alto y fuerte, tenía el color negro carbón, los ojos castaños, su hombros eran anchos y llevaba el uniforme del instituto con una cinta en su brazo izquierdo de color azul, por el otro lado Hayashi era todo lo contrario, un tío feo con la cabeza rapada que no imponía nada.

Hayashi: Vaya vaya Takashi, veo que aún tienes energías después de pasar dos días encerrado.

''Así que dos días eh'' pensó Takashi. Este se levantó y miró con una mirada desafiante a sus antiguos compañeros de clase lo que provocó que Hayashi le diera un puñetazo que lo sentó en el suelo.

Hayashi: ¡CÓMO TE ATREVES A MIRARNOS DE ESA MANERA! ¡ACASO QUIERES QUE TE MATEMOS! -dijo totalmente enfurecido- Mantén tu carácter guardado sino quieres que acabemos contigo.

Nagamoto: Tranquilízate colega -dijo separando a Hayashi de Takashi, para luego dirigirse al que se encontraba en el suelo- Vamos, levanta, tenemos que hacerte unas preguntas.-

Takashi hizo caso y se levantó. Ahora miraba al suelo para no tener que cruzar miradas con aquellos dos jóvenes que ya odiaba de por vida. Takashi siguió a los matones, ya que al parecer querían guiarle a una habitación específica, suponiendo que le iban a interrogar, así que él se preparó psicológicamente para no responder ninguna pregunta que pudiera poner en peligro a su grupo de amigos. Al final llegaron al antiguo despacho del director.

Nagamoto: Vamos, entra.

Takashi entró en la sala. Nada más abrir la puerta vio que dos personas se encontraban dentro, una mantenía una libreta y otra se situaba sentada en la única silla de la habitación. El despacho del director era amplio, tenía una gran alfombra que ocupaba todo el suelo y encima de esta estaba un escritorio y una silla, en la paredes habían colocados dos grandes cuadros. Era un cuarto simple. Takashi al fijarse de quien se trataban las dos personas que se encontraban en el interior recuperó el habla y dijo...

Takashi: ¡Vosotros!

Se trataban de Shido y Atsuhi, el primero ocupaba la que parecía la función de director del centro y el segundo su ayudante. Takashi salió corriendo hacia Shido, tenía el objetivo de darle un buen puñetazo, pero cuando se quiso dar cuenta Atsuhi le estaba apuntando con una Desert Eagle, lo que incitó a Takashi calmarse.

Shido: Bien hecho Komuro, veo que eres un chico listo que no deja que la sangre se le suba al cerebro- se levantó de su asiento y empezó a dar vueltas por la sala mientras hablaba- Como ya supongo que has deducido, sí, yo soy el que lidera este grupo de jóvenes trabajadores. La verdad es que no lo habría conseguido nada de esto sino fuera porque las personas a las que lidero se dejan la piel en mantener esto en pie a la vez que acatan las órdenes con absoluta disciplina.

Takashi: Aquí me enseñaron que a eso se le llama tiranía -Takashi le dirigió una mirada penetrante a Shido.-

Shido: Nagamoto.

Nagamoto: Sí mi señor.

Nagamoto se puso delante de Takashi y le dio un fuerte puñetazo que le dejó si aire y provocó que cayera de rodillas.

Shido: ¿Por dónde iba? ¡A sí! -hizo un chasquido de dedos- Te he llamado aquí porque me gustaría hacerte unas cuántas preguntas, por lo que... -Shido señaló a Hayashi- Tú Hayashi, trae una silla y un plato de ración para nuestro invitado, ¡aprisa!

Hayashi: ¡A sus órdenes!

Mientras Hayashi salía de la habitación Takashi pudo fijarse que cada uno de los miembros de la sala tenía un brazalete: el de Nagamoto que ya se mencionó, el de Atsuhi que era de color morado y el de Shido que era dorado. Parecía que servían para determinar el rango de cada miembro en la comunidad.

Hayashi apareció de nuevo en la habitación con la silla y comida. Entre él y Nagamoto sentaron a Takashi y le pusieron el plato delante de él. Takashi no sabía si comerlo por miedo de que estuviese envenenado o tuviese alguna droga que le sedase. Shido se dio cuanta de esto.

Shido: Tranquilo Takashi, no hay veneno. Aún nos eres muy importante como para matarte tan pronto, eso ya llegará en otro momento.

Takashi encontró la sinceridad de Shido cuando este reveló que igualmente iba a ser asesinado, así que comió, estaba realmente hambriento. Mientras comía todos le empezaron a mirar esperando a que terminase cuanto antes, por lo que Takashi, para joder un poco a sus secuestradores se tomó su tiempo con el plato. El sabor de este era realmente horrendo, deberían ser las sobras de hace semanas, eso explicaba porque le habían dado de comer. Cuando terminó se dio cuenta que al fondo a la izquierda había una cortina que tapaba la esquina de la pared, cosa que no tenía mucho sentido, ya que por ahí no podía entrar el sol.

Shido: ¿Estaba rico?

Takashi no respondío, se quedó callado mientras miraba el suelo con una gran melancolía.

Hayashi: ¡Te ha preguntado que tal estaba la comida gilipollas!

Hayashi se acercó a Takashi y sin que este se diera cuenta le rompió el plato en la cabeza. Takashi se empezó a tocar la cabeza cubriendo sus manos de sangre que le salía de una cicatriz que una de las partes del plato le había provocado. Hayashi se dispuso a darle un puñetazo en la nuca a Takashi, pero Shido le cogió de la mano antes de que actuara.

Shido: Ya está bien Hayashi-kun, puedes tomarte un rato libre -Shido mantenía una sonrisa amable mientras se dirigía al violento joven.-

Hayashi: P-pero Shido, yo también quiero participar en el interrogatorio...

Shido: He dicho que puedes tomarte un rato libre -su mirada cambió radicalmente a una terrorífica.-

Hayashi: D-de acuerdo...

Hayashi salió de la habitación refunfuñando en voz baja, al parecer no estaba de acuerdo con las recientes órdenes de su líder. Después de esta escena Atsuhi le ofreció un pañuelo a Takashi para que se secara la sangre y se limpiara las manos. Acto seguido, Atsuhi, empezó a revisar su libreta como si estuviera estudiando de unos apuntes una hora antes de un examen, debía tener información importante.

Atsuhi: De acuerdo, ya una vez has terminado de comer vamos a ir a lo importante -apoyó su mandíbula encima de dos dedos- Tu amigo, Kotha Hirano, nos ha soltado mucha información y ahora necesitamos de tu ayuda para corroborarla.

Shido: Y no quiero avisarte de lo que puede pasar en caso de que algo de lo que nos cuentes sea falso -Shido miraba desde una ventana de la habitación el patio del instituto donde aún seguían los cadáveres de aquellos jóvenes que fueron asesinados el día que llegó Takashi.-

Takashi se encontraba en un gran aprieto, tenía que decir casi la misma información que Hirano había soltado. Seguramente su amigo habría mentido en algo de lo que dijese, así que a partir de ese momento tenía que imaginar que diría Hirano en su lugar.

Atsuhi: Vale, vamos a empezar fuerte -dirigió su mirada a Takashi- ¿Dónde se encuentra vuestra base? Hirano nos contó que estaba en la central eléctrica más cercana, ¿es eso cierto?

''¿Central eléctrica? ¿Por qué Hirano diría eso? Es evidente que eso es imposible, además de que cómo me lo ha preguntado parece que Atsuhi está esperando a que pique el anzuelo en algo... debe de ser una trampa... ¿Qué le puedo responder?'' Takashi pensaba con rapidez a la vez que el sudor empezaba a cubrir su frente, por lo que decidió titar un dardo con sus ojos cerrados a la diana y dijo...

Takashi: N-no, no es así... Nuestra base está situada en la antigua casa del tío de Hirano, pero la verdad es que no me acuerdo realmente de la ubicación exacta...

En el momento en el que Takashi terminó lo que tenía que decir Atsuhi sacó un walkie-talkie y empezó a hablar por él. Mencionó una calle y un número a la vez que soltaba palabras cómo ''aprisa'', ''tardad lo menos que podáis'', entre otras muchas.

Shido: Sorprendente, lo has soltado a la primera, para que tu amigo nos dijera lo mismo tuvimos que darle una pequeña paliza hasta romperle la nariz -Shido río- Veo que te estás sincerando Tkashi, has dicho lo mismo que tu compañero además de ser imposible que os hayáis comunicado de cualquier tipo de manera... -Shido se acercó- Pero en el caso de que sin saber cómo os hayáis podido comunicar para decir exactamente lo mismo, lleguemos a la ubicación y no haya nadie, lo que os espera es una muerte dolorosa.

''Algo si que van a encontrar, los cadáveres de la banda de Hiroshi, que sino recuerdo mal formaban parte de tu puta coalición Shido. Lo malo de todo esto es que tenemos entre una o dos horas Hirano y yo para huir de aquí antes de que lleguen los hombres que Atsuhi ha mandado a casa del tío de Hirano'' pensó Takashi.

Atsuhi: Vale, ya solucionado el primer punto pasemos al siguiente, los miembros de vuestra banda -se puso el boli en su boca y empezó a morderlo- ¿Quiénes sois?

Shido: Sino recuerdo mal la última que nos vimos, en la casa del padre de Saya, estabais integrados por Rei Miyamoto, Saeko Busujima, Saya Tagami, una niña pequeña, un perro y... -Shido se relamió los labios- La enfermera del centro, Sizuka Marikawa.

La expresión de Shido provocó una fuerte arcada en Takashi.

Atsuhi: ¿Seguís siendo los mismos?

''Aquí si que no sé que pudo decir Hirano, no se si llegaría a mencionar a la banda de Arashi que se nos unieron después o a Rika, o incluso a Yuki... en todo caso espero que no, ellos podrían ser nuestro ''as'' en la manga por si ellos realizasen un ataque sorpresa, de hecho, Saeko debería saber donde estamos...''

Takashi: Sí, nadie más se nos ha unido en este último año.

Nagamoto se puso de nuevo delante de Takashi empezando a darle una somanta de hostias a caraperro. Takashi acabó cayendo de espaldas al suelo con la silla, Nagamoto lo cogió del cuello y empezó a dar bofetadas.

Nagamoto: ¿Qué te crees, que somos estúpidos? -mientras hablaba soltó a Takashi que cayó al suelo sin fuerzas- A la próxima que mientas Atsuhi te mete un tiro entre ceja y ceja -terminó su intervención apuntando el entrecejo de Takashi.-

Shido: Parece que ya tienes tu primer y último aviso Komuro-chan.

Takashi: D-de... d-de acuerdo... hay una chica más, se llama Yuki...

Shido: Mmmmm... -Shido se puso pensativo- Nuestro amigo gordito en común dijo exactamente lo mismo, pero la verdad, no me lo creo... -ahora su mueca era la de una sonrisa que esperaba el final de un chiste gracioso que ya conocía para poder reírse- Por eso tengo una sorpresa.

Shido se acercó a la esquina de la izquierda de la habitación donde se encontraba la cortina que tapaba la nada. Sus pasos se hicieron eternos para Takashi, se estaba esperando lo peor, que cualquiera de los miembros de su banda se encontrara detrás de la cortina y este fuese usado cómo chantaje para que hablara más. Shido tiró de la cortina destapando una figura sentada en una silla, esta estaba llena de sangre por todas partes. La persona sentada delante de Takashi se trataba de Arashi.

Arashi estaba desnudo a partir de la mitad de arriba y parecía que había sido cruelmente torturado para que sacara toda la información posible, había sido estrujado como a una naranja que ya no le quedaba zumo. Tenía todos los dedos sin uñas, un ojo hinchado, la mandíbula rota, le faltaba una oreja, tenía grandes cortes alrededor del cuerpo y parecía que le habían tatuado en el pecho con un cuchillo la palabra ''LOSER'', sumando que este ya no podía ni abrir los ojos. Aquella imagen de Arashi produjo en Takashi una profunda agonía que le empezaba a derivar en una depresión. La cara de Takashi valía más que mil palabras.

Shido: Por tu cara diría que os conocéis -Shido cogió la mano de Arashi e hizo un saludo con ella dirigido a Takashi.- Según vosotros dos eráis los únicos hombres de vuestro grupo, entonces, ¿cómo crees que me debería tomar que me hayáis mentido? Y si eso era mentira, ¿que es realmente verdadero?

HUbo un silencio muy incómodo dentro de la sala. Takashi y Arashi intercambiaron miradas, la del primero era lacrimosa, estaba apunto de llorar, la del segundo transmitía un sentimiento de culpa por haberle fallado.

Arashi: Perdona Takashi... Sin mi dragón no soy nad...

Shido golpeó a Arashi provocando que por la fuerza cayera al suelo con suma facilidad, Takashi, al ver esto se fue calentando más y más hasta que explotó. Este se levanto de su asiento para ir directo hasta Shido y propinarle un cabezazo en la nariz.

Shido: ¡AAAHHH! -este se tocó la nariz notando que Takashi se la había roto- ¡Pedazo de hijo deputa!

Atsuhi sacó su Desert Eagle y se la puso en la nuca a Takashi para evitar que se siguiera moviendo por la sala.

Atsuhi: Un ligero movimiento y se termina aquí tu aventura.

Takashi se frenó y se agachó, la verdad es que no le apetecía morir en ese preciso instante. Shido se levantó, el golpe de Tkashi lo había enfurecido cómo nunca antes, por lo que en cuanto Takashi se agachó le propino una patada en toda la cara.

Shido: Toma pedazo cabrón, joder... -se estaba retorciendo de dolor- Te voy a matar cabrón y me voy a quedar con todas tus ''amiguitas'' que empezarán a formar parte de mi precioso Harem. Empezarán a ser objetos de mi colección, mientras tú estés criando malvas una de ellas estará temiendo el placer de acostarse conmigo.

Takashi: Me repugnas.

En cuanto el sonido producido de Takashi llegó a las orejas de Shido este volvió a arrearle una fuerte patada, pero ahora en el estómago, dejándole totalmente en el suelo mientras vomitaba lo que había comido antes.

Shido: Estos tíos ya no me interesan, prepararlos para la ejecución que será en unas cómo... -Shido miró el reloj analógico que tenía en su muñeca derecha- dos horas. Avisad a todo el mundo, el de hoy va a ser un día especial.

Nagamoto: De acuerdo señor, les llevaré a sus correspondientes ''celdas''

Shido: Ah, y avisa a Hayashi para que venga a limpiar la mierda que ha dejado este perro rabioso.


''Eh... ¿dónde estoy? N-no veo nada... Lo último que recuerdo es a Nagamoto dándome una patada nada más dejarme en el cuarto de las escobas... Me están cargando... Mierda... Estoy oyendo a lo lejos un gran tumulto de personas... E-esto debe de ser lo que vi desde el asiento del espectador el primer día que estuve aquí... Sólo que ahora estoy en primera fila''

Gritos, insultos, pitidos... era todo lo que se oía en el antiguo instituto de Takashi. Los tres únicos hombres del grupo, Takashi, Hirano y Arashi estaban siendo cargados hacía los tres palos que se encontraban en el centro del patio de la secundaria. Los tres llevaban un saco que impedía cualquier tipo de visión al exterior además de tener atadas las manos. Cuando llegaron a los palos los tres fueron atados a estos.

Hirano: Joder... joder... ¡JODER!

Arashi: ¿Hirano?

Hirano: ¿Arashi? ¡¿Tú también estás aquí?!

Arashi: Sí... y la verdad... no me encuentro muy bien... me duele todo el cuerpo...

Takashi: C-chicos, ¿habéis pensado en alguna manera de escapar?

Hirano: Dios mío Takashi, estás bien, pensaba que ese monstruo de Shido te había hecho lo peo...

Una bola de metal impactó en la cara de Hirano lo que evitó que terminase lo que estaba contando. Cuando la bola dio a Hirano todas las personas que debían estar presentes en el ''espectáculo'' empezaron a reír.

Arashi: ¿H-hirano...? ¿Estás bien?

Hirano: ¡HIJOS DE PUTA! ¡ME CAGO EN VUESTROS PUTOS MUERTOS!

La respuesta de Hirano sólo había desembocado en muchas más risas.

Takashi: Dios, todas las personas que forman parte de esta comunidad son igual o incluso peores que el mismo Shido.

Arashi: Takashi, volviendo a la pregunta que habías hecho antes, NO, y no creo que haya ningún tipo de salida posible.

Takashi: Eso significa... -Takashi tragó saliva-

Arashi: Sí, que en cuanto todos quieran vamos a acabar muertos.

Takashi: J-joder...

Hirano empezó a llorar, estaba desesperado y había perdido cualquier tipo de esperanza, estaba asimilando lo que serían sus últimos momentos.

Hirano: N-no quiero morir...

De repente se empezaron a oír unos pasos que se acercaban hacia los postes donde estaban los chicos atados.

Atsuhi: Bueno chicos, ¿últimas palabras?

Arashi: Espero que podamos vernos lo antes posible en el infierno, nunca olvidaré, vivo o muerto lo que le hiciste a mi oreja.

Atsuhi: Jajajajajajajaja, esa es muy buena -rió a carcajadas-.

Takashi: Atsuhi, suponiendo que eres tú por la voz -Takashi cogió aire- Que te follen.

Atsuhi: Esas últimas palabras son incluso mejores -ahora miró a Hirano- ¿Y tú gordito?

Hirano se mantuvo en silencio por lo que Atsuhi abandonó el perímetro y empezó a dirigirse a su público.

Atsuhi: Queridos espectadores, hoy tengo el placer de presentaros a tres miembros pertenecientes de la banda de Rei Miyamoto, que como sabréis se trata de la hija del policía que trataba de inculpar a nuestro querido líder y su padre en casos de corrupción que no les concernían...

Hirano: Ahora es cuando aparecen Saeko, Mikoto, Rika, Sayo y Rei para salvarnos el culo, ¿verdad? ¿Ellas aparecerán? ¿VERDAD?

Takashi y Arashi se mantuvieron callados, ellos sabían que eso non iba a occurir, que los milagros se les habían acabado, que iban a morir diese igual lo que pasara.

Atsuhi:... Por eso hoy es un día que celebrar, porque al final estas malditas cucarachas van a recibir pura justicia divina por todos sus crímenes, que no creaís que son pocos, no... ¿Os acordáis cuando desapareció el grupo liderado por Hiroshi que se encargaba de recolectar para nosotros alimentos? ¡Pues hoy hemos descubierto que ellos los mataron! ¡Y también mataron a la segunda división que teníamos de recolección! ¡Sí, al grupo de Carl! ¡Y al líder de nuestra pequeña expansión, Mark! Por eso hoy serán ejecutados...

Arashi: Chicos, ha sido un placer formar un grupo con vosotros, hacía tiempo que no me sentía vivo de verdad... -Arashi empezó a sonreír, aunque nadie pudo verlo ya que seguía con el saco en la cabeza- Takashi, lo aguantarás...

Takashi: ¿Aguantar el qu...? -fue cortado por Hirano-

Hirano: Takashi, Arashi... la verdad que desde mi primer día aquí mismo nunca fui aceptado por nadie de todo el centro, nadie quería ser mi amigo... pero cuándo todo empezó sentí que por fin era importa, que mis habilidades y hobbys eran útiles... En serio... Takashi, gracias... Se que nunca podré decirle a Saya cuanto la quería y que he perdido mi apuesta contigo... pero bueno... ha sido bonito todo el tiempo que hemos pasado juntos... -Hirano estaba llorando mares en ese preciso instante-

Atsuhi: ... ¡CARGEN ARMAS! ¡QUITEN EL SEGURO! ¡APUNTEN! ¡DISPAREN! ¡FUE...!

Arashi: Adiós chicos, aquí se ha terminado nuestro viaje, Hirano. Takashi.

Takashi giró su cabeza a la izquierda que era donde estaba situado Arashi y sintió como si pudiese verle la cara a la perfección aún teniendo ambos los dos sacos encima.

Arashi: Cuida bien de nuestras hijas.

Takashi: ¿¡QUÉ!?

Atsuhi: ¡FUEGO!

Delante de los postes había un hombre asignado a cada uno, cada uno portaba una M16 y empezaron a disparar a bocajarro hacia sus objetivos. No fallaron ningun tiro.


Saeko: ¡AAAHH!

Saeko acaba de despertar de una pesadilla que había tenido. Nada más darse cuenta de que volvía a estar en el mundo real se dio cuenta de algo, su campo de visión había empeorado. Saeko se tocó su ojo izquierdo y notó, como esperaba, que tenía una gran cicatriz que inundaba su cara. Había perdido el ojo izquierdo. Los siguiente que hizo fue mirar el atardecer por la ventana fijándose que unos cuántos pájaros acababan de alzarse al vuelo.

Saeko: ¿C-cuánto tiempo h-ha pasado?


Boy, you gotta carry that weight
Carry that weight a long time
Boy, you gonna carry that weight
Carry that weight a long time

I never give you my pillow
I only send you my invitation
And in the middle of the celebrations
I break down

Boy, you gotta carry that weight
Carry that weight a long time
Boy, you gonna carry that weight
Carry that weight a long time


FIN DEL CAPÍTULO 8

CARRY THAT WEIGHT


Gracias Miguel.