Capítulo 18: Entre mentiras y verdades

Habían iniciado una conversación trivial, en su mayoría cosas que ambas sabían o podían intuir como la razón de la visita de Marinette o quien la había enviado, incluso cosas como el estado de salud de Chloe se hacían más evidentes conforme al desarrollo de la charla.

Ambas seguían ignorando el elefante en la habitación, era un tema delicado y ese mismo detalle les afectaba, ninguna sabía cómo se podría iniciar una conversación así pues era algo nuevo para las dos por lo que las banalidades continuaron entre prolongados e incómodos silencios que finalmente fueron interrumpidos por la tercera persona que también se encontraba en la habitación.

—Señorita me retiraré a preparar la merienda que me encomendó su padre, si tardo más afectará el horario para la cena—explicó Marie antes de salir del cuarto.

—"Pronto va a anochecer…y si sigo dándole vueltas solo le habré mentido a Sabrina"—pensó Marinette aparentando sus manos sobre su regazo—Chloe…—

—Lo sé, perdón por desviar la conversación cuando fui yo quien la inició—

—No te preocupes, yo estoy algo perdida con esto…seguro que tú también—

—De hecho es más sencillo desde mi perspectiva…tal vez de allí venga el problema—explicó estrujando la sábana con sus manos—¿Marinette recuerdas el día que recibí una llamada por la línea de la escuela?—

—Ah si, creo que fue el mismo día que me tocó la limpieza—

—Si, será más sencillo contarte si recuerdas ese día—

—"¿Por qué ese día en particular?"—se preguntó la chica internamente—¿Pasó algo cuando volviste ese día?—

—No, de hecho ese día no volví—respondió Chloe desviando la mirada con aparente vergüenza—Desde ese día hasta que ocurrió lo de la piscina, no volví aquí—

—¿C-cómo?—preguntó Marinette sin cortarse a su asombro—Tu padre seguro te busco como loco—

—En un principio sí, pero logré llegar a la casa de Sabrina y excusarse de que estaba con ella en una "pijamada improvisada"—

—¿Sabes dónde vive Sabrina?—pregunto incrédula de la afirmación de la chica hasta caer en cuenta su pésima forma de expresarlo—¡Ahhh no!, digo es obvio que sabes su dirección por algo son mejores amigas—afirmó nerviosamente esperando no haber molestado a su anfitriona.

—...Jajaja, tranquila Marinette la verdad es que lo olvide—aclaró Chloe despreocupadamente entre risas—Tuve suerte de que ella me envió hace unos años una tarjeta que tenía su dirección anotada—

—Igualmente lo siento, no quise ser grosera con mi comentario—

—No te preocupes, la verdad es que hasta yo puedo reconocer que no fui la mejor amiga—

—...¿Y tú padre se lo creyó así sin más?—preguntó aún algo incrédula—Uno pensaría que mandaría a alguien a buscarte o incluso vendría el mismo—

—Oh él y Zoe insistieron mucho en hacerlo pero me negué bajo la excusa de que era muy tarde para ello—

—Espera, espera, espera…¿Zoe está en la ciudad? y ¿cuándo es que llegaste a la casa de Sabrina?—

—Respondiendo en orden, si ella estuvo aquí hasta ayer en la noche…no sé si esté con mi madre solo sé que voló de regreso a New York hoy en la mañana y regresará pronto—

—"Conozco a Zoe y algo muy grave debió pasar para que dejara a Chloe así como está ahora"—

—Sobre lo segundo…mmm debieron ser las 11 o 11:30, faltaba poco para la media noche—

Eso último fue suficiente para sacudir a Marinette por segunda ocasión, ella cada tanto recorría la ciudad de noche siendo Ladybug y eso le daba una idea de cómo era en general. Había muchos negocios abiertos aún a esa hora y uno que otro bar que aún rebosaba de vida pero también había calles desiertas y muy oscuras donde ni siquiera ella se atrevía a patrullar sola, no podía más que asombrarse y reconocer que incluso en esas instancias Chloe había sido muy valiente.

—Era tarde y mi idea era quedarme solo esa noche pero al día siguiente no encontré valor para volver…tenía miedo de volver a escuchar esas palabras—

—¿A qué te refieres?—

—Ese día, en esa llamada escuché por error una conversación entre mis padres—explicó cerrando sus ojos y tomando un breve momento para respirar—Fue gracias a Zoe que descubrí la mentira más horrible y más amable…aunque suene irónico—

Hace unos días en la oficina de la escuela…

—Esperaré fuera de la oficina para darte algo de privacidad—avisaba la mujer que la había conducido a la dirección de la escuela.

—"Que extraño, usualmente cuando me llaman es directo a mi teléfono…espera ¿ese no es el número de la oficina de papá?"—pensó Chloe acercándose para levantar la bocina—¿Aló?—

—¡Hola hermana!—

—¿Zoe?—pregunto confundida al notar quien era la voz al otro lado de la línea—¿No estabas en New York?—

—Si, pero hace unos días volví a París junto a mamá—

—¡¿Mamá está en la ciudad?!—grito interrumpiendo a su hermana—¡¿Por qué nadie me avisó?!—

—No lo sé, tal vez quiera darnos una sorpresa o algo por el estilo…si te soy sincera pareciera que intenta evitarme desde hace unos meses—

—Hablas de una de las mejores críticas de moda, ¡es obvio que si nos da una sorpresa o regalo será de primera calidad!—exclamó inflando el pecho con orgullo—¿Y a todo esto por qué me llamas por la línea de la escuela?—

—Oh sobre eso mi celular se descargo y ya que estoy en la oficina del alcalde pensé que podría llamarte para avisarte—

—¿Estás en la oficina de papá?¿por qué?—

—Mamá me dijo que tenía que hablar con él urgentemente así que vinimos las dos pero al parecer estaba en una junta, en fin. . .mamá se desesperó y se fue a buscarlo en alguna de las salas de juntas—

—¿Y te dejo sola en la oficina?—

—No, estábamos en la sala de espera pero cuando mamá se fue la secretaria la siguió para intentar detenerla, entonces yo me colé en la oficina—explicó sentándose despreocupadamente sobre el escritorio—¿Mmm?...¡espera creo que alguien viene!—

—Al lado derecho hay un armario donde hay un minibar, puedes esconderte ahí—

—¿Tu cómo sabes eso?—

—Yo también me he colado en esa oficina—

El sonido cada vez más claro de pasos acercándose detuvo cualquier otra duda que pudiera tener Zoe quien simplemente lanzó la bocina sobre el escritorio apurándose a entrar en el pequeño armario.

—¡Por amor de dios Audrey estaba en una reunión!—

—"Zoe debió deja la bocina sin colgar"—pensó al escuchar la voz de su padre al otro lado de la línea aparentemente molesto.

—¡Me importa un bledo tu reunión!—se quejó la voz de su madre—¡Cumplí mi parte del trato ahora págame lo acordado!—

—¿Eh?—esbozo Chloe extrañandose de escuchar a sus padres discutir de esa forma—"¿De qué trato hablan?"—preguntó preparándose para escuchar la conversación al igual que su hermana desde el armario.

—...Eres increíble, no puedo creer que estemos hablando de esto y que tú lo manejes como si fuera un simple pago—

—Yo soy la más sorprendida de que seas tan tacaño André, vamos hace años que acordamos esto y tú aceptaste mis términos—

—Una decisión de la que me arrepiento hasta el día de hoy…—

—Me dan igual tus reflexiones, yo vengo a cobrar mi parte y mi salida de esto—

—¡Maldita sea Audrey!, ¡¿cómo puedes ser tan fría?!—grito completamente furioso el hombre disparando un escalofrío en ambas chicas que escuchaban la conversación en secreto—...¿De verdad no hay nada que pueda hacer para hacerte cambiar de parecer?—

—¿Fría yo?...si, puede que sí pero al menos no soy hipócrita como tú querido—rebatió Audrey entre risas—Fui muy sincera con mis intenciones antes de que aceptarás el trato, tu fuiste el que quiso creerse el cuento de la familia feliz—

—¡Es tu hija!—continuó frunciendo el ceño—¡¿Cómo puedes intentar siquiera el desentenderte de ella así sin más?!—

—¡Lo dices como si fuera algo bueno que sea mi hija!—agravo su voz soltando un fuerte golpe sobre el escritorio—¡Más de diez años en los que esa niña solo ha dado problemas y decepciones!—

Al escuchar eso Chloe no pudo más que llevar rápidamente una de sus manos para callar su lamento, no fue sencillo pues inconscientemente había comenzado a temblar y sentir un gran nudo en la garganta.

—Puede ser mi hija pero no tiene ni mi talento, ni mi belleza o siquiera algo de inteligencia—

—Y eso te parece suficiente como para hacerla aún lado y olvidarla como uno de tus "proyectos fallidos"—

—Ohhh no me hagas ver cómo la mala aquí André, yo le dí sus oportunidades y aún así fue mediocre en el mejor de los casos—cambiando nuevamente a un tono burlón—Además no es que se quede sin nada, tu tienes suficiente dinero para darle alguna oportunidad en la política o la tontería que gustes, como dije yo solo quiero la paga restante que acordamos y mi salida de todo esto en términos oficiales—

—Te daré lo acordado con una condición—

—No estás en la posición de negociar, sabes exactamente lo que puede pasar si esto se filtra a los medios—

—Oh, tengo mis medios para lidiar con esas cosas y eso te incluye a ti, pero si tanto insistes seamos claros…—corto con una seriedad que Chloe nunca antes había escuchado de su padre—Te pagaré lo acordado y los documentos de la separación junto con la acta de renuncia a los derechos parentales como la patria potestad de Chloe…pero te lo advierto Audrey, jamás vuelvas acercarte a mi hija—

—Si tanto la quieres,te la regalo…no me interesa conservar algo sin uso ni potencial—

—Tu…—

—¡Cállate ya!—grito Zoe saliendo del armario e interrumpiendo la conversación para sorpresa del par de adultos.

—¿Zoe tu…?—cuestionó la mujer cambiando radicalmente su tono a uno evidentemente nervioso.

—¡Vete al infierno!—respondió con la voz quebrada, lágrimas y una total rabia visible en el rostro que desapareció brevemente cuando su vista nuevamente se enfocó en el teléfono sobre el escritorio—¡Chloe!—exclamó saltando sobre la bocina y acercándose a su oído.

—Beep…beep…beep—

La línea se había cortado desde el otro lado, sabía lo que eso implicaba así como los adultos en la habitación que igual empezaban atar cabos de la situación.

Entonces el silencio inundó todo el cuarto hasta que la mirada de la chica se giró a la mujer. Si las miradas matarán, Audrey probablemente hubiera sido reducida a cenizas en un segundo ante la profunda mirada de su hija que sólo reflejaba un profundo odio que la incómodo ipso facto haciéndola levantarse y salir con prisa del cuarto.

—Zoe…—

Era la voz del alcalde, el padre de su hermana y quién seguramente compartía culpabilidad de hacer algo tan desagradable como tratar a una persona como simple mercancía. Aún no se volteaba a verlo pero un agarre fuerte sobre su hombro la hizo girarse para encarar al hombre, su respuesta casi inmediata de resistirse fue frenada en seco cuando finalmente pudo ver la expresión en su rostro.

—Zoe…—llamo nuevamente soltando el agarre sobre el hombro de la chica y juntando sus manos sobre el escritorio envolviendo un puño con una de sus manos con tal fuerza que las uñas comenzaban a clavarse en el dorso de su mano haciéndolo sangrar—Te explicare todo pero antes cuéntame, ¿qué es lo que ocurrió antes de que entramos? —

Aún estaba furiosa por decir lo menos pero eso precisamente fue lo que le permitió creer lo que veía. Era un hombre robusto que seguramente también estaría muy molesto pero aún así demostraba ser capaz de contener esa rabia y enfocarse lo suficiente como para intentar hablar con ella, al menos de forma parcial pues su expresión era incapaz de mentirle a Zoe, frente a ella no solo estaba un hombre molesto, se encontraba un padre profundamente preocupado y consternado por las consecuencias que tendría esa conversación.

Volviendo a la conversación…

—Eso fue todo lo que oí, papá me dijo que es mi derecho saberlo todo pero eso será después de mejorarme…aunque no sé si en verdad quiero oírlo—explicó Chloe soltando un gran suspiro—Marinette…¿todo bien?—

La aludida no estaba en shock pues aún entendía y percibía claramente las palabras de su amiga, sin embargo internamente un caos la gobernaba, sentía una gran frustración pero también una terrible tristeza como nunca antes. Todo sonaba a una trama de novela trágica, tan exagerado que incluso podría dudar pero dadas las cosas que había visto y el estado actual de Chloe no se atrevería a poner en duda sus palabras y eso solo la dejaba con un gran nudo en la garganta por las mil y un maldiciones que quería gritar al momento.

—Eh si…disculpa, ¿ese de allá es tu closet?—

—Si, ¿por qué?—

—¿Me darías un momento…y una almohada?—pidió descolocando un poco a la rubia que aún así le entregó una almohada de su cabecera.

Marinette era consciente que no podría continuar con la conversación a menos de que liberará algo de tensión así que con marcha rápida camino hacia el armario.

—"¡Maldita mujer!"—dio el primer paso

—"¡Chloe hizo cosas malas solo por la aprobación de una porquería como esa!"—dio el segundo paso.

—"¡Y piensa olvidarla como si fuera simple basura!—dio el tercer y último paso, abriendo a su vez el armario—Perdon por esto Chloe—se disculpó antes de poner su cara contra la almohada confundiendo a su anfitriona hasta que su intención fue evidente.

—¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh!—gritó con fuerza intentando ahogar su grito contra la almohada.

Aún en su estado emocional, la acción repentina de su nueva amiga la había tomado por sorpresa pero aún así entendía y agradecía en cierto sentido que gritará lo que ella no pudo, eran amigas ahora y ya no había duda de ello por lo que apenas terminó el grito contenido de Marinette el silencio fue reemplazado con una gran risa.

—¡Jajajajaja!—

—¿Eh?—

—¡Jajaja en verdad eres tu!—exclamó Chloe entre risas—¡Eso de verdad es muy Marinette jajaja!—

—Ahh…¿gracias supongo?—respondió algo descolocada por la repentina risa.

—...Oye Marinette, ¿podrías acercarte más?—

—Si, claro pero…¡oh!—exclamó ante el repentino abrazo de la chica aún en cama.

—Perdón, no sabía cómo pedirlo—se excuso Chloe ajustando su agarre sobre Marinette—Y también quería agradecerte, es la primera vez que río así en…bueno mucho tiempo—

—Chloe…—suspiro correspondiendo el abrazo.

—Marinette, ¿puedo hacerte una pregunta algo extraña?—

—Claro—

—Si estuvieras en la posición de mi madre…¿igual me verías como una decepción?—

Otro repentino apretón llegó al corazón de Marinette con esa pregunta, esperaba extraño o al menos equiparable a la imagen de una débil chica que repentinamente había estallado entre risas pero escuchar la pregunta de su amiga le recordó de golpe con quién estaba hablando, de lo que ya le habían advertido antes de verse con Chloe.

Sentía el fuerte agarre que aplicaba la chica con el abrazo pero también notaba algunas cosas más, empezando con la cabeza de la chica que delicadamente había recargado en su hombro así como también una suave y lenta respiración que percibía por la cercanía. Sinceramente esperaba sentir algo similar a la ocasión en que estuvieron en la enfermería donde la chica tembló sin control pero eso no pasó, había pasado tiempo pero tampoco tanto por lo que la calma que acompañó la cruda pregunta en verdad la sorprendió, algo más faltaba pero eso podía esperar pues debía responder y eso lo haría de frente.

—Tal vez como una chica un poco terca si pero jamás como una decepción, una madre jamás debería condicionar el amor que le da a un hijo…tómalo como mi opinión pero si tú mamá dijo eso en verdad, entonces jamás mereció llamarse a sí misma como tal—respondió separándose lentamente para mirar encarar a su anfitriona.

—Gracias Marinette…necesitaba escuchar algo así—agradeció llevándose una mano a la cara para limpiarse las pequeñas lágrimas que apenas se habían formado en las comisuras de sus ojos.

Y ahí estaba la pieza faltante para su deducción, sólo bastó ese pequeño movimiento por parte de Chloe bastó para darse cuenta de algo. La pálida y débil apariencia de la chica en parte había sido mejorada por un poco de maquillaje que había desaparecido al frotarse la cara para limpiar sus lágrimas, una suave cubierta de base y polvo caía revelando un enrojecimiento severo prueba de que la chica en verdad había estado llorando por largos periodos de tiempo sin siquiera descansar.

—Por favor no finjas…no cuando estás así—murmuró Marinette atrayendo nuevamente a la rubia a un abrazo que terminó correspondiendo tímidamente.

—No quería preocuparte más, y siendo sincera ya estoy cansada de llorar—

—Somos amigas ahora, claro que me voy a preocupar…igual que Sabrina, Zoe o tu padre—

—Aun me duele y ni siquiera entiendo porqué—

—Sé que duele, pero por favor no te enfoques sólo en eso…míranos a quienes estamos a tu lado—

No había más que decir y tampoco es que quedarán ganas de seguir indagando en el tema. Ahora comprendía porqué Sabrina la había enviado en vez de ir en persona, necesitaba darle a Chloe alguna prueba de que había más personas preocupadas por ella y dispuestas a compartir su dolor, lo que hacía tan importante esa prueba viniendo de ella era su pasado con la chica, antes no se llevaban nada bien y aún así estaba con ella ahora acompañándola.

—Gracias Marinette—

—No hay de que—comentó separándose del abrazo—Oye…¿qué te parece si lo hacemos formal?—

—¿Qué cosa?—preguntó Chloe confundida.

—Intercambiemos contactos, Sabrina me ofreció darme tu número pero creí que sería mejor si te lo pedía en persona…así lo hice con todas mis amigas—

—...Si, eso me gustaría mucho—respondió esbozando una pequeña sonrisa.

—¡Señorita!—gritó Marie entrando abruptamente a la habitación.

—¡¿Marie?!. . .¡¿qué sucede?!—preguntó Chloe algo asustada por la brusca entrada de la mucama.

—Creí escuchar gritos y subí de inmediato—explicó acercándose rápidamente a la chica, tomando su rostro entre sus manos y comenzando a inspeccionarla con la vista—¿Estás bien?, ¿te duele algo?...el doctor se acaba de ir pero puedo traerlo de vuelta en unos minutos si lo necesitas pequeña—

—"Ahhh con que si tiene un lado dulce"—pensó Marinette viendo la curiosa interacción.

—E-estoy bien Marie, solo me rei un poco fuerte—explicó quitando delicadamente las manos de su rostro—Pero gracias por preocuparte de todas formas—

—Ahh que alivio, creí que tenías otra recaída. . .recuerda que si me necesitas siempre estaré aquí pequeña—aviso abrazando brevemente a Chloe.

—Aww—exclamó Marinette ante la tierna escena.

—M-marie c-creo que ya me puedes soltar, es algo vergonzoso—

—Oh…perdone señorita—dijo volviendo a su habitual tono de servicio—El almuerzo que prepare ya está listo, lo subiré en un momento—aviso retirándose nuevamente.

Un par de pasos junto con el sonido de la puerta abriéndose y cerrándose hicieron eco suficiente en la habitación como para denotar que otro silencio incómodo ocurría, sin embargo era diferente de los anteriores pues un ambiente más jovial se percibía, en la mirada desviada de Chloe por la vergonzosa situación con su ama de llaves y la divertida expresión de Marinette que no requería palabras alguna para transmitir su burla amistosa a su anfitriona.

—...E-es cercana a mi familia y es algo así como mi nana—murmuró Chloe intentando excusar la anterior escena.

—Lo que tú digas…pequeña—

—¡Marinette!—se quejó Chloe avergonzada.

—Jajaja perdón, solo me pareció tierno—

—¡No le cuentes a Sabrina!—

—¿No?, seguro que ella también lo encuentra adorable—

—Grrr…¡haz lo que quieras entonces!—terminó Chloe haciendo una mueca infantil.

—Ahhh es un alivio, ¿no lo crees?—

—¿Qué cosa?—

—Aún podemos pelear, aunque se siente diferente ahora que somos amigas—

—...Si, supongo que si se siente algo diferente—suspiró relajándose—Pero no lo digas como si extrañaras mis gritos—

—Un poco la verdad, pero creo que es por la costumbre…me sentía rara sin nuestra habituales discusiones—comentó Marinette acercándose hasta sentarse en el borde de la cama—Es un alivio poder hablar así nuevamente—

—Gracias por venir Marinette, quería hablar de esto con alguien antes de tener que repetirlo en con un terapeuta—

—No hay de que, cuando vuelvas podemos hablar todo lo que quieras sobre el tema que sea—declaró teniendo como respuesta inmediata un cambio en la expresión de la chica, una leve pero aún así visible mueca de incomodidad—Oye…¿que tienes?—

—No sé si pueda Marinette…volver—

—¿A qué te refieres?…¿es sobre el accidente?—

—No…papá ya se encargó de eso y me repitió varias veces que podía volver si así lo quería—

—Entonces…¿qué pasa?—

—Me alegra que hayan personas que me acepten, como tú y Sabrina pero…seguro que hay muchas que no—explicó bajando su mirada a su regazo.

Marinette lo entendió al instante, mismo en el que varios recuerdos de los días previos al accidente donde murmullos y comentarios desagradables hacia Chloe inundaban los pasillos, ninguno justificable pero sí con cierta explicación dadas las anteriores acciones y actitudes de la chica para con todos en la escuela. Muchos la evitaban antes de su caída emocional, otros como la misma Marinette y parte de sus amigos muchas veces se ponían en su contra y también había quienes detestaban abiertamente a la chica pero se mantenían a raya por la influencia de su padre y la nula posibilidad de acercarse o afectarla por su exagerado ego.

—"Aún si volviera, nada dice que esos comentarios y la opinión de todos fuera a cambiar porqué si"—

—Papá también me ofreció cambiarme de escuela, a una diferente dónde nadie me conociera pero…tampoco me gusta esa idea—

—"Si se va, podría tener un nuevo inicio pero…¿que pasaría con las relaciones que ya tiene?"—

—No se que hacer, quisiera hablar con Sabrina y contigo pero…no hay forma de que pueda ver a los demás a la cara—Chloe se lamentó recogiendo sus piernas y escondiendo su cara en entre ellas—Hice cosas horribles y lastimé a mucha gente…todos deben de odiarme—

—No todos Chloe…—dijo Marinette palmeando su cabeza intentando calmarla.

Quería decirle alguna cosa más para animarla pero no sé le ocurría nada, no había ninguna cosa que pudiera decirle con garantía que de pudiera volver como si nada, muchos estudiantes jamás olvidarán a la anterior Chloe o sus malos tratos. Prueba de ello fue el ataque que había sufrido en la piscina, una horrible experiencia además de una prueba contundente de que había quienes en verdad podrían atreverse a lastimar a la chica, contando todo aquello era una verdadera fantasía pensar que todo cambiaría incluso si la misma Chloe se disculpará de alguna forma.

—Hagas lo que hagas Sabrina y yo estaremos contigo, ahora puedes reconocer lo que hiciste mal y eso es lo importante…¡espera eso es!—exclamó sorprendiendo a Chloe—

—¿Qué es?—preguntó confundida.

—¡No necesitas hacer nada Chloe!—

—¿Eh?…Marinette no te estoy entendiendo—

—Oh…cierto, déjame explicarlo mejor—dijo buscando rápidamente en su mochila una libreta y un lápiz—Con esto será más sencillo de explicar, veamos…mira esto—explicó mostrando un dibujo rápido de una línea horizontal partida a la mitad o con otra línea, teniendo en ambas mitades algo escrito por encima, una con "antes" y otra con "después".

—Sigo sin entender—

—dejame explicartelo—reafirmó tomando con determinación el lápiz y dibujando más cosas—"Antes" hiciste algunas cosas no tan buenas y lo reconoces, lo que a mí parecer es lo más importante—dijo mostrando un dibujo simple de un emoji molesto bajo el "antes".

—Si, ya lo habías dicho—

—Bueno eso es el pasado y no hay forma de cambiarlo…algo similar pasa con las reacciones que esperas si vuelves, seguro que habrá gente muy enojada pero eso ya no es algo que puedas cambiar—

—Eso no me hace sentir mejor—

—Muchos probablemente dirían lo mismo si sólo aceptarás tus errores, eso solo sería aceptar las consecuencias pero de nada serviría si todo siguiera igual o sin cambio—aclaró señalando el "después" en el dibujo donde también había un emoji feliz—No pienses que te estoy animando a darle una disculpa a todos, puede que incluso alguno se tomarán mal eso después de tanto tiempo…lo que digo es que, puedes verlo como una oportunidad de ser algo mejor—

—¿Y qué pasaría con la gente que me detesta?—

—Mmm…¿recuerdas a Boby?—le preguntó dejándola aún más confundida—¿El chico que vino de intercambio?…¿tenía un lunar en forma de trébol?—

—No lo recuerdo…—

—Bueno igual muchos bromeaban sobre él, pero como tú hay muchos que ya no lo recuerdan…la forma de ver de la gente es muy parecida a la moda en ese sentido, cambia todo el tiempo y algunas cosas se olvidan—

—¿Dices que con el tiempo lo olvidarán?—

—No lo puedo asegurar pero quiero pensar que la mayoría tiene cosas más importantes en las que pensar…no soy una terapeuta ni nada, pero como tú amiga creo que sí intentas ser mejor desde ahora todo mejorará con el tiempo—explicó dejando de lado la libreta y el lápiz—Chloe…puedes ser mejor pero no cambies por lo que otros vayan a pensar, hazlo por ti y por lo que pueda venir con el tiempo—

Un mensaje simple, con algunas palabras cambiadas pero en esencia solo había repetido lo que su madre le había aconsejado anteriormente, si la situación ya era mala solo quedaba el cambio y bien fuera bueno o malo usualmente sería preferible a no hacer nada.

—…Cómo tú amiga creo que es lo mejor que puedes hacer—eso era todo lo que podía decir, ahora solo quedaba esperar la reacción de Chloe quien poco a poco separaba su cabeza de sus piernas para encararla.

—Me hubiera gustado…ser tu amiga desde antes—murmuró Chloe aún siendo perceptible para Marinette quien se sorprendió—Supongo que no me queda más que aceptar el consejo de mi amiga…aunque aún así da algo de miedo volver—declaró sonriendo brevemente.

—Te irá bien…además ahora empiezas con una amiga más—respondió correspondiendo la sonrisa.

—¡Nock! ¡nock!—resonó el golpe de la puerta.

—Señorita su almuerzo está listo—anunció Marie pasando al cuarto con una gran bandeja con sandwichs y algunas cosas más—Oh…lamento interrumpir—

—No te preocupes Marie, solo era una plática de amigas—declaró Chloe sonriéndole también.

Y así transcurrió el resto de la tarde, con el tema más complejo superado sólo quedaban los tópicos más triviales que aún así ambas disfrutaron bastante pues a pesar de conocerse aún habían muchas cosas que desconocían de la otra, cosas tales como los gustos, experiencias y más importante objetivos futuros alargaron su charla en gran medida.

—Yo…supongo que intentaré entrar a una academia de diseño de moda—declaró Marinette antes de tomar un poco de jugo, parte del almuerzo traído para ambas—¿Tu igual verdad?—

—Oh, en realidad pensaba en dejar todo sobre la moda—respondió Chloe con simpleza a la vez que continuaba comiendo un sándwich.

—¡Pfffff!—tosió Marinette casi ahogándose de la impresión—¡¿Por qué?!—preguntó verdaderamente sorprendida por la tranquilidad de la rubia al contestar.

—Ah pues…porque no soy buena—contestó ofreciéndole una servilleta a Marinette.

—O-oye ignora lo que haya dicho tu mamá, no tienes porque dejar el diseño si te gusta—

—Bueno, no puedo decir que no haya influido eso en mi decisión pero de verdad es algo que decidí por mi misma—

—P-pero…¿por qué?—

—Mi mamá dijo cosas muy crueles pero también algunas cosas ciertas, si reconocí que actué mal antes…tengo que ser sincera con todo lo demás—explicó cambiando su tono por uno más serio—El diseño…era algo importante pero mientras más lo pienso creo que solo era algo para ganar reconocimiento de mi mamá, quería intentar ser ella y bueno no lo conseguí—

—Pero te gusta…—

—Si, pero no me apasiona como a ti o a muchos más—aclaro volviendo a su tono relajado—Y tengo que reconocer que no tenía un gran talento, antes de que nos conociéramos ya había intentado ganar varias competencias de diseño con muchos jurados diferentes—

—¿Y qué pasó?—

—Si restamos los premios que mi papá inventó para no hacerme sentir mal, no he conseguido ningún premio jajajaja—rió—Mi papá me dijo una vez que una retirada a tiempo también era una victoria…en su momento me pareció una tontería para consolar a gente que se rinde pero creo que ahora lo entiendo, por eso creo que me retiraré de la moda—

—Ya veo…—comentó Marinette algo deprimida pues en verdad le parecía interesante la idea de competir a nivel profesional con su amiga—Bueno, entonces será tu primera victoria en la moda—exclamó intentando despejar su ánimo.

—Y también la última también…es liberador soltar este tipo de cosas y también bueno para los demás—dijo confundiendo a Marinette—Digo salir de la competencia seguro le da más oportunidades a los demás, con mi salida del juego te irá mejor y no solo hablo de la moda jeje—

—Ohh…¿Qué otra cosa dejarás?—preguntó antes de volver a beber su jugo.

—Me rindo con Adrien…ahora que tienes vía libre deberías intentar algo—declaró guiñandole el ojo en señal de apoyo.

—¡Pfffff!—tosio Marinette casi ahogándose por segunda ocasión—¡C-chloe!—se quejó sonrojada a más no poder.

—¿Qué pasa?…pensé que te gustaba—

—N-no me g-gusta—balbuceo desviando la mirada.

—Oh vamos, me hacías caras cuando me le acercaba, te quedas embobada cada que lo ves y una vez te vi tirar tu lápiz varias veces solo para que te lo devolviera—rebatió Chloe—Enserio creo que deberías intentarlo, harían una linda pareja—

—¿C-cómo puedes decirlo tan fácilmente?¿N-no te gustaba a ti también?—

—Mmmm si te soy sincera creo que era más un capricho que otra cosa—explicó—Muchas chicas han intentado ligarlo con los años y con justa razón, es carismático y guapo pero al igual que con la moda…cada que lo pienso no siento nada en particular, creo que solo quería ser la "ganadora" de esa competencia—dijo con algo de vergüenza pues tampoco era una confesión de la cual enorgullecerse.

—Entonces…¿no te gusta?—

—Noup…es un buen chico pero no me gusta en ese sentido—respondió confirmando su afirmación—Así que…¡ve por él!—

—G-gracias por tu "emoción"—

—Hey es natural, a toda chica le emociona el romance—

—…¿Y además de Adrien no tienes algún otro prospecto?—

—Conocido no, aunque igual me gustaría enamorarme y tener un lindo romance—

—¿No es esa la frase de una novela?—

—Si la reconoces entonces tu también la leíste, así que no te puedes reír—

—jajaja bien—dijo entre risas—Lo tendrás fácil cuando encuentres a alguien, eres muy bonita incluso sin maquillaje—

—Gracias aunque no tienes porque mentir con lo último, sé que me veo pesimo—

—No, hablo en serio…ni siquiera me había dado cuenta de que no era un bronceado real—

—Use una base que lo simula porque escuché que una modelo famosa lo uso y…mentalmente no estoy lista para un bronceado permanente—

—No creo que lo necesites, tu piel es muy bonita y aunque ahora estás más pálida por lo que pasó creo que te favorece—

—¿Lo crees?—

—Si, resalta tus ojos…de hecho sería interesante si—cortó su respuesta parándose y caminando hasta el armario de la chica—Chloe…¿te han dicho cuándo podrás volver?—

—Eh creo que dijeron que unas dos semanas en el mejor de los casos…¿por qué?—

—Acabo de tener una idea par un cambio de imagen—

—¿Quieres hacerte un cambio de imagen?—

—Yo no…¡tú!—

—¡¿Y-yo?!—

—Tranquila, te dejaré muy linda…además te quedará perfecto para la vuelta de tu nuevo yo—

—¡P-pero yo!—

—¡Nock! ¡nock!—

—Ahhh…¡pase!—exclamó Chloe resignada en su queja.

—Hola señorita, solo venía a recoger los sobrantes del almuerzo—aviso Marie ingresando a la habitación.

—Gracias Marie, lo disfrutamos mucho—

—Me alegra escucharlo…oh una cosa más—

—¿Que pasa?—

—¿La señorita Marinette se quedará a cenar?…solo pregunto para saber si debo preparar un servicio más—

—¿Cenar?—preguntaron ambas chicas al unísono.

—Pero si apenas terminamos el almuerzo—exclamó Marinette acercándose también.

—Si, ¿no es algo temprano para cenar?—

—Señorita son las siete de la tarde…les traje el almuerzo hace dos horas más o menos—

Ambas se sorprendieron ante el aviso del tiempo, ninguna lo había notado en realidad dada la cómoda plática que se prolongó por horas sin que ninguna se diera cuenta, una buena señal sobre la amistad que apenas iniciaba pero no tan buena para los tiempos de una.

—¡¿Las siete?!—exclamó Marinette evidentemente nerviosa—¡Rayos!…mamá me va a matar si llego tarde sin avisar—

—¿Marinette?—

—L-lo siento Chloe…creo que me tengo que ir, tendré que correr o llegaré pasadas las 8 y si eso pasa estaré en problemas—balbuceo mientras recogía rápidamente sus cosas y las introducía en su mochila.

—Hey tranquila—dijo Chloe deteniendola con un gesto—Marie, ¿Denisse está disponible?—

—Sí señorita…¿quiere que se prepare?—

—Si, por favor…él puede llevarla más rápido—indicó Chloe a Marie quien apenas recibió la orden salió del cuarto.

—Ehh…¿quién es Denisse?—preguntó Marinette al no entender aquello.

—Es mi chófer, el te puede llevar en auto—

—¿P-pero no debería quedarse aquí por si lo necesitas?—

—Tranquila, suenas como mi papá…solo es un favor y tambien le he pedido que lleve a Sabrina un par de veces—

—…¿De verdad estás segura?—

—Claro, además si te castigan no podrías venir a visitarme—

—Jejeje bien aceptaré el favor—agradecido caminando a la puerta.

—¡Marinette!—grito Chloe deteniendo a la nombrada en el acto.

—¿Si?—

—…Muchas gracias por venir—agradeció la chica regalándole una última sonrisa.

—Nos vemos Chloe—respondió Marinette volviendo y dándole un fugaz abrazo antes de salir de la habitación

Poco más de unos minutos pasaron antes de que en efecto abordará el auto de la familia en ruta a su casa. Todo había salido mejor de lo que imaginó en un principio, aún quedaban algunas cosas que rondaban su cabeza cómo el inevitable enfado hacia la madre de Chloe, lo que podría pasar a continuación en su familia y en su regreso a la escuela, pero tenía confianza en que todo llegaría a buen punto.

Había cumplido una promesa, conseguido una amiga y ahora iba en un auto con chófer, podía decir que fue un buen día.

—¡Booonk!—el fuerte claxon del auto así como un brusco freno la sacó de su comfort.

—¡Más cuidado amigo!—se quejó la voz de un chico antes de salir del camino del auto con alguien más.

—Una disculpa señorita, ¿se encuentra bien?—preguntó el chofer a Marinette.

—Si…¿que fue eso?—

—Una pareja se atravesó en el camino—se excusó el chófer continuando con el trayecto—Entiendo a los enamorados pero deberían tener cuidado con distraerse de lo que pasa a su alrededor—

—Si, no sé preocupe—respondió Marinette algo pensativa—"¿Esa voz no la había escuchado antes?—