Disclaimer
Boku no hero Academia no me pertenece, le pertenecen a su autor Kōhei Horikoshi, Lo mismo va para Ben 10, le pertenece a cartoon network y man of action.
Pov Narrador
En lo mas profundo de Musutafu - Japón, habia un aterrador lugar, nadie sabe como se llama o que se hacia ahí, solo lo sabían algunos villanos, quienes sabían que experimentaban con los Quirk, pero de maneras poco éticas y barbáricas, llevando a los limites a aquellos que tenían Quirk de gran poder, separando a pequeños de sus padres o jóvenes adultos, sea con engaños o por la fuerza.
En ese lugar habia uno esos, en una habitación oscura, encerrado en un jaula habia un niño pequeño, llevaba encerrado en aquel laboratorio por 4 años, ahora tenia 8, el no recordaba la cálida luz del sol, las caricias del viento o tan siquiera el claro cielo azul, lo único que veía era esta sala oscura y el otro lugar donde experimentaban con el, el chico no sabia su nombre, no recordaba a sus padres, ni siquiera a podido verse al espejo nunca, pero lo que si quería saber...era porque le toco a el ser el conejillo de indias?
¿Sera por su poder?
El sabia que tenia un Quirk único y especial, siempre los científicos se lo decían mientras lo sometían a muchas pruebas y experimentos en el lugar que el llamaba "La salón de los ojos", un lugar oscuro y extenso que parecía un lugar montañoso donde habían unas ventanas de cristal por toda la habitación en los que solo se veían a través de ellos, ojos, muchos ojos, seguramente viendo como iba los experimentos.
Aquel lugar era una pesadilla para el joven niño, teniendo que enfrentar a unas extrañas criaturas parecidas a animales mutantes...¿que clase de ser retorcido hace tal cosa a esas pobres criaturas?
Ese ser tenia nombre, su nombre era Dr. Anzai Motoharu, un científico loco que ama hacer experimentos y que tiene un deseo loco por conseguir mas y mas poder, tenia un Quirk tan retorcido como su portador.
Bestialización : Puede mutar a los seres vivos, volviéndolos más feroces, grandes o monstruosos, además de combinar a seres vivos para crear a las criaturas que el llama "Quimeras", sin embargo es mas fácil para el usuario usar animales debido a que estos no tienen una conciencia tan avanzada como la humana, son mas fáciles de manipular y de controlar.
El debía enfrentar de manera constante a esas criaturas, las quimeras, quienes eran feroces, letales, el joven chico no sabría porque lo sometían a esto, hasta que su Quirk se manifestó y el joven tomo la forma de un gigantesco dinosauro humanoide, aplastando la cabeza de una de esas quimeras.
Aunque el chico lo hizo inconscientemente, su vida después de eso fue una constante agonía donde le obligaban a cambiar de forma de manera continua, queriendo ver en que mas podía transformarse, un especie de bicho, un humanoide en llamas o hecho de diamantes...etc.
— Oh, querido experimento... no te desmayes todavía, ¡la diversión apenas comienza! muchas de mis queridas quimeras están deseosas de volver a verte! — Fue lo que dijo aquel científico loco, con una sonrisa sádica en su rostro, mientras en la sala de los ojos, aparecían de repente unas quimeras, unos ranas gigantes con muchos ojos rojos en su cabeza, mientras el chico estaba tirado en el suelo, con moretones, ropa desgarrada y algo de sangre.
Ese día, el chico no supo como sobrevivió, solo supo que hubo mucho humo, como si algo hubiera sido quemado hasta no quedar mas que cenizas.
Cuando tuvo 7 años, su rutina cambio de repente, cuando por algún motivo un científico extraño apareció en su "Habitación" para verle, su verdadero nombre era un misterio, pero aquel científico se hacia llamar Dr. Azmuth, un hombre mayor con unos bigotes algo chistosos en punta.
El doctor Azmuth, empezó a ensenarle a hablar, a contar, el joven quien no habia experimentado algo como eso, no sabría como tomárselo, pero temiendo por su vida haría lo que le dijeran, aprendió y aprendió.
En un mes, el joven aprendería a hablar, a contar y demás cosas que un joven de su edad ya debía saber, quizás sea por miedo o por que sabia lo que le podrian hacer si no obedecía
El joven empezaría a sentirse seguro y protegido con aquel científico, el no sabría como describirlo, pero si hubiera una manera de hacerlo seria...amigo.
Las conversaciones que el chico tuvo con Azmuth eran interesantes, le contaba historias sobre el exterior, sobre lo que habia ahí fuera, un mundo lleno de posibilidades ahí afuera...hasta que...sin querer menciono la palabra "Héroes".
— ¿Qué es un héroe, Señor Azmuth? — Dijo el chico, preguntando con interés en saber mas, pero Azmuth no parecía contento con la curiosidad del joven, quien insistía en que le dijera que era, pero Azmuth rápidamente cambiaba de tema, ignorando la pregunta, para seguir enseñándole algunas palabras complicadas.
Pasarían 5 meses...y las charlas con Azmuth se tendrían que parar para dar mas tiempo a los experimentos, causando que el joven tenga una nueva rutina, teniendo que sobrevivir a los aterradores experimentos del Dr. Motoharu y teniendo paz con el doctor Azmuth, quienes no parecían llevarse bien...
En ese tiempo el joven no podría hacer mas avances en su Quirk, lo máximo que podía hacer conscientemente es invocar una...especie de interfaz en su brazo derecho, en los cuales aparecían las criaturas que ya se habia transformado, pero no llegaría a mas, teniendo transformaciones que el no recuerda, que lo salvarían cuando estaba en peligro...como si su Quirk lo protegiera de los experimentos.
Que es un héroe?
El joven seguiría insistiendo en saber lo que era un héroe, la curiosidad le estaba matando pero, la ultima vez que pregunto casi causa que maten al Dr. Azmuth, un día cuando estaban teniendo una charla...alguien entro en su "Habitación" era un hombre muy alto de casi 2 metros de alto, tenia una enorme barba que...parecían tentáculos, el hombre parecía ser muy importante si es que el doctor Azmuth se puso nervioso y se puso de pie.
Aquel sujeto, tenia una mirada fría, como si el odio reinara en su cabeza, justo habia entrado cuando oyó la palabra héroe de la boca del joven.
— ¡¿Que es lo que ha dicho?! — Grito aquel hombre, con una voz muy aterradora, lentamente su apariencia empezó a cambiar mientras se acercaba hacia Azmuth, su apariencia humana habia cambiado a una de un ser similar a un enorme pulpo humanoide, que tenia unos músculos muy intimidantes, tomando del cuello a Azmuth mientras este crecía de dos metros a unos muy intimidantes 3 metros y empezando a asfixiarlo con crueldad.
— ¡Sabia que me ibas a causar problemas! — Grito aquel ser con ira y odio, mientras sus ojos que habían tomado un color rojo intenso, brillaban en la oscuridad.
— ¡E-es pe-espere por...ahhh por favor! — Gritaría Azmuth intentando salvarse a si mismo, pero solo callado siendo azotado contra el piso, con fuerza, con mucha suerte de no haber muerto por tal golpe.
Aquel ser de tentáculos era el que dirigía este lugar, no se sabia su nombre o si poseía un apodo de villano, solo la gente lo conoce como Jefe, nada mas, lo que si se sabia era que poseía un Quirk bastante aterrador.
Kraken : Este Quirk le otorga usuario la capacidad de transformarse en un monstruo de fuerza sobrehumana, regeneración acelerada y resistencia extrema, parecido a un pulpo humanoide de 3 metros, el puede aumentar su fuerza, cuando sea necesario, con unos extraños tubos que sobre salen en los codos de sus brazos y piernas que al necesitar mas poder, estos se cerrarían entrando en la piel de su usuario cual agujas, dándole una fuerza mayor, pero disminuyendo su inteligencia, volviéndose en una bestia poderosa, cual Berserker.
— ¡DEJELO EN PAZ! ¡EL NO HIZO NADA MALO! — Grito el joven al ver a su único amigo sufrir, no sabia porque debían ocultar esa palabra pero el chico se sentiría culpable al instante, sin embargo, lo único que obtendría de su grito fue una mirada de aquel ser.
— Así que el sujeto Zero ya sabe ladrar... — Dijo el ser de tentáculos con mirada muy aterradora, intimidante, que causaría que el joven empezara a temblar...luego la criatura miraría al doctor Azmuth que apenas estaba consiente aun, pero su rostro estaba algo desfigurado por los golpes — ah lo mejor debería enseñarte a respetar a tus mayores y a no hablarles con ese tono — Diría el jefe mientras tronaba su nudillos.
Azmuth vería como el chico intentaba defenderlo...el lo miraría con una mirada seria el diría...
— ESPERE PORFAVOR! Lo siento mi señor, fue culpa mía, no cuide mis palabras...a-aceptare cualquier castigo que quiera darme...solo...solo no lastime...por favor... — Diría el doctor Azmuth quien ya parecía que le habia agarrado mucho cariño al joven negándose a permitir que el niño sea castigado cuando fue su culpa, sacrificándose aceptando el castigo con tal de proteger a aquel niño, el jefe lo levantaría y sonreiría al oír esas palabras.
— No te preocupes microbio, tu querido amigo y yo tendremos una larga charla...quizás no lo veas en unos días... ahora tu ¡CAMINA! — Diría gritando con una sonrisa, mientras obligaba a un adolorido doctor Azmuth a caminar en su estado, llevándoselo de ahí.
Después de ese día, el joven no volvería a ver a su amigo el doctor Azmuth, llegando a la edad de 8 anos en lo que paso solo viendo experimentos que ya no se trataban de probar su poder, si no que eran mas como si lo quisieran torturar porque si...el chico ya estaba resignándose a volver a verlo a su amigo.
En su mente solo pensaba en la idea ver aquel mundo que se le fue descrito como un mundo lleno de posibilidades...pensaba en escapar...pero en su "Habitación" el no podía usar su poderes ya que sonaba una alarma, que avisaría de cualquiera que estuviera cerca para atraparlo rápido.
Pero un día...algo pasaría en el laboratorio, alarmas empezarían a sonar, luces rojas parpadeaban, gritos, explosiones, mucho movimiento, Pero el joven solo estaba ahí, encerrado en aquella jaula, sin poder hacer nada.
— ¿Que...esta pasando? — Dijo el joven despertándose de repente al oír todo ese jaleo, todo lo que pasaba era nuevo para el, pero al oír ese caos lo primero que pensaría es... que quizás...quizás este sea el mejor momento para intentar escapar...
El intentaría invocar su interfaz, pero aun no podría controlarlo, no entendía como funcionaba aun este Quirk, lo intentaría una y otra vez sin parar, sin nadie quien pudiera vigilarlo le daba la posibilidad de escapar y no la desperdiciaría.
— Quiero...salir... — Diría el joven mientras sentía mucha frustración de su propio poder, no entendiendo porque no era capaz de controlarlo aunque sea un poco, hasta que vería como de la nada una parte de la techo caía al lado de su jaula, empezando a ver fuego, humo, que empezaba a extenderse.
— ¡quiero salir de aquí! — El chico quien solía ser algo calmado entrando en pánico golpearía los barrotes de la jaula con sus piernas para intentar abrirla, luego con sus puños, golpeando los barrotes, con toda la fuerza que un joven de 8 años tenia, pero nada lo lograría, hasta que sin darse cuenta, estaría rodeado de fuego...
En sus ojos se reflejaba el fuego que iba matarlo, sintiéndose en verdadero peligro noto que algo brillaba en su brazo derecho, el la levantaría y vería el interfaz el cual empezaban aparecer una cantidad de criaturas de manera rápida, eran muchísimas, miles, millones de criaturas en las que podía volverse.
Era como...si tuviera el control total de su poder...
El chico fijó la mirada en la criatura envuelta en llamas que aparecía en la interfaz, concentrándose por completo en ella.
Cerró su palma en un puño y, en ese instante, sintió un calor intenso recorrer su cuerpo mientras una energía desconocida se apoderaba de él.
Sus ojos brillaron con un fulgor ardiente y, casi al momento, su piel comenzó a agrietarse, endureciéndose hasta parecer roca volcánica. Llamas danzaban sobre su cuerpo mientras crecía ligeramente, sus manos ahora resplandecían con fuego vivo. Era consciente de cada cambio, de la nueva fuerza que corría por sus venas. Se había transformado... ahora era aquella criatura ígnea.
el chico con un movimiento de sus manos desintegraría los barrotes, cuando eso pasaría
el chico con un movimiento de sus manos desintegraría los barrotes, cuando eso pasaría...el chico saldría de la jaula, no pudiéndose creer que habia salido de ese lugar que era lo único que conocía en ese momento, el chico correría, destrozando la puerta con su cuerpo, saliendo a un sin fin de pasillos, los cuales no habia nadie por el fuego obviamente.
Para el chico, moverse se sentía extraño, casi irreal. Nunca antes había experimentado tanta libertad.
Al principio, cada paso era torpe, como si su propio cuerpo le resultara ajeno.
Pero cuando comenzó a correr, algo cambió. Una luz verdosa brilló en su muñeca y, de repente, sintió cómo su forma se alteraba en un parpadeo. Su cuerpo se volvió más ligero, sus reflejos más agudos, y el mundo a su alrededor se difuminó en borrones mientras su velocidad se disparaba.
Subió escaleras y cruzó pasillos en un instante, apenas registrando el entorno. Al mirar sus manos, se dio cuenta de que ya no eran de roca volcánica ni ardían en llamas.
Ahora, sus extremidades eran delgadas y elegantes, con una piel azulada y marcas negras. Bajó la mirada y vio unas patas con garras afiladas, diseñadas para la velocidad.
Se había transformado de nuevo... ahora era una criatura reptiliana, hecha para la carrera.
ahora era una criatura reptiliana, hecha para la carrera
El viento le golpeaba el rostro, fresco y revitalizante. No sabía dónde estaba, pero el lugar tenía la frialdad de una prisión.
Sin embargo, por primera vez, se sentía libre. El aire de la noche lo envolvía, y frente a él se extendía un mundo desconocido, uno que siempre había deseado explorar
Una explosión ocurrió, a lo lejos se podía ver algunas personas peleando, eran...¿unos sujetos disfrazados? peleando con varias personas que el habia visto en su cautiverio, que no conocía su nombres, sin embargo no veía ni al jefe o siquiera al doctor Motoharu.
el que mas esperaba ver a...Azmuth, pero no estaba ahí...el chico miraría las paredes de la prisión en se acercaría pero de la nada su forma habia cambiado, ahora tenia una visión medio rara, como si tuviera cuatro ojos, se miraría y se vería como un especie de insecto con alas y el empezaría a moverlas, no sabiendo aun controlarlas el se choca algunas veces con el muro, pero en el ultimo intento logra llegar volando casi llegando a la pared.
el chico miraría las paredes de la prisión en se acercaría pero de la nada su forma habia cambiado, ahora tenia una visión medio rara, como si tuviera cuatro ojos, se miraría y se vería como un especie de insecto con alas y el empezaría a moverlas...
Antes de que pudiera llegar y lograr escapar, alguien que no se esperaba aparecería, era...el jefe quien saltaría hacia el dándole un potente puñetazo, al joven quien caería al piso una vez mas.
— ¡NO TE ESCAPARÁS! ¡Tu poder será mío! — rugió el jefe, lanzándose hacia el joven que aún no se recuperaba del golpe.
El chico respiraba con dificultad, sus delgadas extremidades insectoides temblaban.
Sabía que en esa forma no tenía oportunidad; su cuerpo era rápido, ágil... pero frágil. El jefe se acercaba a toda velocidad, su puño alzándose para asestar otro golpe.
Entonces, la luz verde brilló una vez más.
El cuerpo del joven se estremeció mientras la transformación se desataba de nuevo. Sus patas delgadas se engrosaron en un instante, su cuerpo insectoide quebrándose y dando paso a músculos poderosos.
Su torso se expandió, su piel ahora rojiza, y dos enormes brazos adicionales emergieron de sus costados, El suelo crujió bajo su peso mientras crecía, volviéndose una imponente masa de fuerza bruta.
Su torso se expandió, su piel ahora rojiza, y dos enormes brazos adicionales emergieron de sus costados, El suelo crujió bajo su peso mientras crecía, volviéndose una imponente masa de fuerza bruta
Justo cuando el puño del jefe descendía, una de sus cuatro manos atrapó el golpe con firmeza. El impacto resonó como un trueno, pero esta vez el chico no se movió ni un centímetro. Alzó la mirada, sus ojos brillando con determinación. Ahora no era una criatura frágil y ágil... era una fuerza imparable.
— ¡¿Qué demonios?! — Grito el jefe con ira y incredulidad sin poder creer que alguien igualara su poder, a pesar de eso el no se dejaría vencer por un niño, intentando darle un fuerte puñetazo con su otro brazo, pero con para sorpresa del jefe el recibiría un poderoso puñetazo en la cara de parte de los brazos del chico, alejándolo, dejándolo incluso un poco entumecido...
el chico no sabia como habia hecho eso, pero vería como el jefe se ponía mas furioso y antes de que pudiera reaccionar
— ¡YA BASTA DE JUEGOS! — aquellos agujas que estaban en sus codos, brazos y piernas entrarían en su cuerpo, su musculatura aumentaría
— ¡AAAAHH! — Grito el jefe con una ira descontrolada, al instante le lanzaría una mirada aterradora al joven.
Antes de que pudiera reaccionar, el jefe ya estaba frente al joven con gran velocidad y con su puño preparado, lanzándole el golpe más fuerte que podía dar al niño.
El impacto fue devastador, sacudiendo el suelo y creando un enorme cráter a su alrededor.
— ¡AHHHH! — Grito el joven al sentir tal nivel de dolor en su cuerpo...sintiendo que toda la fuerza que habia conseguido y la adrenalina del momento desaparecía...
El cuerpo del chico se estrelló contra la piso, el dolor nublando sus sentidos mientras la consciencia comenzaba a desvanecerse...
pero...
— ¡D-DEJAME! — Grito el joven mientras por el dolor se apoderaba de su cuerpo...siendo su cabeza aplastada por la pierna del jefe...
Pero en ese momento...
— ¡Eres mío! ¡Tu poder es mío! — Grito el jefe con una sonrisa triunfante...
Algo cambió.
No fue la misma sensación de antes, no hubo calor abrasador, ni velocidad vertiginosa, ni fuerza descomunal, Esta vez fue... silencio, Un frío abrumador, inmenso, que se extendía más allá de su cuerpo. El tiempo parecía ralentizarse. Su mente flotaba en un vacío oscuro y vasto, mientras una extraña calma lo envolvía.
A su alrededor, el aire se volvió denso. La luz se doblaba, como si el espacio mismo estuviera cambiando, mientras sentía como dos seres verdes lo veían fijamente...
Su cuerpo... se movía solo, no podía entenderlo.
No sentía sus músculos, ni su piel, ni el peso de sus cuatro brazos. Era como si se hubiera convertido en algo inmenso e incomprensible, su cuerpo se movió agarrando de la pierna al "jefe" y levantándolo como si no fuera nada.
— ¡¿Q-QUE DEMONIOS?! — Dijo el jefe quien no podía creer que lo levantaran así de fácil, antes de que pudiera hacer algo, vería en lo que el chico se habia convertido...una criatura oscura, con una...piel parecida a una galaxia...con solo su presencia, daba la sensación de ser un ser imparable...
En la mente del chico quien estaba semi consiente de lo que pasaba, solo aparecería en su cabeza a su amigo el doctor Azmuth, quien nunca mas volvió a ver...sabiendo que algo le hizo...
le hirvió la sangre y con un poder sobrehumano la mano del joven se movió levantando al jefe como si tuviera telequinesis...
para luego con una fuerza muy poco vista ser lanzado contra el edificio, haciéndolo chocar con paredes y paredes, hasta que chocaría con algo, algo que podía explotar...y así ocurrió, el jefe explotaría...
¿el murió? quien sabe...
El chico mientras su ojos se entre cerraban, veía el caos que habia causado, escucharía un extraño ruido de parte de su muñeca, la interfaz habia tomado un tono rojo...y de la nada...volvió a tomar su forma humana como si nada hubiera pasado...el chico caería al piso apunto de cerrar sus ojos vería una silueta acercarse a el...pero lo único que vería...seria oscuridad...y su cabeza...empezaría ver niebla...
¿Cuánto tiempo estuvo durmiendo?
El chico despertaría semanas después...el estaba en una casa, pero no recordaba nada...su mente era pura niebla, como si todo lo que vivió nunca hubiera ocurrido...aunque las marcas en su cuerpo de los experimentos y demás torturas seguían ahí...el no recordaría porque las tiene...
Se le habia dado la oportunidad de vivir su vida al fin...
Aquella persona rescato al joven luego de la pelea con el jefe, lo llevo a un lugar seguro, con una familia de confianza...dejándoles a cargo de un niño con amnesia...quienes parecían felices de poder cuidarlo.
¿Cómo perdió su memoria? no lo sabia...pero según aquellos quienes lo adoptaron...no valía la pena recuperarlos...y el chico les creyó.
Lo único que sabia el chico era...su verdadero nombre...como si fuera un recuerdo que habia sido seleccionado para que se quedara...en su cabeza.
Su nombre es Kaito Hoshigaki y así inicio su historia...como el héroe de mil formas...
/ Hola a todos los que lean mi primera historia, antes que nada les agradezco que se hayan tomado el tiempo de leerlo, se que escribo mucho y quizas me he pasado pero es así como escribo, soy algo ambicioso.
Enfin si tienen algo que decir, opiniones, criticas o consejos pueden decirme y los tomare en cuenta para los futuros capítulos.
Muchas gracias y espero que disfruten de esta historia.
