Disclaimer

Boku no hero Academia no me pertenece, le pertenecen a su autor Kōhei Horikoshi, Lo mismo va para Ben 10, le pertenece a cartoon network y man of action.

P.O.V. Kaito

¿Quién diría que nueve años han pasado tan rápido...?

Es curioso.

Perdí parte de mi vida y aún no sé si quiero recuperar esos recuerdos. Estoy seguro de que las cicatrices en mi cuerpo tienen algo que ver, pero nadie me ha dicho la verdad.

Tal vez debería indagar, pero... tengo otras preocupaciones ahora mismo.

La principal es que mi Quirk no se ha manifestado. Se supone que tengo uno o al menos eso me dijeron mis tíos quienes decidieron hacerme un test, pero desde que vivo con ellos, no ha habido ni una sola señal de él.

Es frustrante.

También estoy en mi último año de secundaria. Solo faltan... no sé, ¿diez meses para terminar esta pesadilla? Se supone que después debería ir a una academia de héroes, pero... sin mi Quirk, no se.

No tengo interés en volverme un héroe.

Admito que quizás sea genial, pero no logro entender la razón por la que alguien elegiría arriesgar su vida. ¿Por qué ocultar su identidad? ¿Por qué poner el cuerpo ante el peligro? No lo entiendo.

Pero si debo ir a una academia para no decepcionar a mis tíos, lo hare, ya que es lo único que me importa.

Héroes...

Tengo la sensación de que esa palabra ha estado rondando en mi cabeza durante mucho más tiempo del que puedo recordar.

Aparentemente, mis tíos fueron héroes, aunque de bajo perfil. No llegaron muy lejos.

Se conocen desde la infancia, empezaron a salir cuando se unieron a una academia, luego al graduarse, se casaron y trabajaron de héroes por años, se retiraron y nunca más volvieron a usar sus Quirks.

A pesar de eso, siguen queriendo que los llamen por sus nombres de héroes.

¡Buenos días, tía Verdona! — dije mientras bajaba las escaleras de la casa. La vi preparando el desayuno con una sonrisa amable en el rostro.

Buenos días, Kaito. ¿Despertaste tan temprano? — dijo la anciana, incrédula. Sabía que suelo quedarme dormido y que despertarme es toda una odisea. El sueño pesado es mi peor enemigo.

Salvo quizás las chicas sexys, que le puedo hacer soy un hombre...

Pues...hoy se supone que mi patineta de skate estará arreglada...así que quisiera ir a buscarla antes de ir a clases — Dije con tranquilidad, mientras empezaba rápidamente mi desayuno.

Yo soy un aficionado al skate, prácticamente gasto horas de mi tiempo libre en mejorar y hacer piruetas por horas y horas desde que descubrí ese deporte hace años, No quiero sonar un fanfarrón...pero soy muy bueno, muy muy bueno, prácticamente no he tenido ninguna sola caída desde hace 3 años...así que seré ya un experto, no?

Kaito, intenta no llegar tarde otra vez por favor... — Diría la tia Verdona con preocupación mientras lentamente se sentaba conmigo en la mesa, tomándose un café.

P-pero esa vez no fue mi culpa, no se que paso en la estación de trenes, ¡ya te dije que habían temblores! — Dije intentando excusarme, ciertamente no estaba enterado de lo que paso aquel día, resulta que un villano que tenia un enorme tamaño aparecería en esa zona, algunos héroes aparecieron, lucharon contra el y fue rematado por una heroína de un poder similar creo yo, llamada en su debut.

Sin embargo mi tia no parecía que supiera que paso ahí.

Ese día fue...algo complicado tenia que pasar un examen que habia fracasado por el día anterior por estar...eh... haciendo algo productivo como estar en mi habitación y jugar videojuegos o charlar con mi amiga Hope por teléfono.

Muy productivo, si señor.

Llegué tarde, Me regañaron, La profe, mis tíos... y Hope, quien ni siquiera sabía del examen y se sintió culpable cuando era totalmente mi culpa, ya que pensó que ella me habia distraído... le compré un helado y me disculpé con ella unas ocho mil veces.

Eso no importa — dijo mi tía Verdona, claramente molesta y muy preocupada — Ese examen era muy importante. Si no podías usar los trenes, ¡podrías haber pedido un taxi! O haber buscado otra parada...no puedes arriesgar tu futuro así, Kaito.

Lo se, lo se, lo siento! no te preocupes iré rápido... — Dije tratando de calmarla mientras apretaba mis puños y bajaba la cabeza con de arrepentimiento, si hay algo que odio es ver a mi tia preocupada o triste, mucho mas odio decepcionarla...en general, odio decepcionar a la a gente, sentir que no he cumplido es algo que me da rabia y en cierto modo me hace sentir como un inútil.

Luego de esa conversación, termine rápido mi desayuno, tome mi mochila y me fui.

Buena suerte Kaito, que tengas un buen día! — Dijo mi tia con una sonrisa mientras veía como le iba rápidamente de casa.

Mi vida escolar es complicada, ser el único de la clase que aun no manifiesta su Quirk es complicado, muchos piensan que no tengo un Quirk y se burlan de mi por ello, pero que les den.

Suelo ignorarlos y por suerte nunca he tenido que meterme en una pelea, porque se con seguridad que me darían una paliza.

Mientras caminaba de manera rápida, dirigiéndome al taller donde estaba mi tabla de skate, no tarde mucho por suerte y pude llevármela, usándola para irme al colegio, lo mas rápido que pude, teniendo que andar por la calle, No sigan mi ejemplo Niños, soy una mala influenza.

Faltaban 5 minutos para que las clases empezaran y por suerte llega antes.

Lo primero que vi a entrar en el salón fue encontrarme con mi vieja amiga Hope.

Hope Williams, es una extranjera que nació en estados unidos pero que creció aquí, en Japón, la conocí a mis 9 años en un pequeño parque que esta en mi vecindario, es una chica curiosa, de ojos morados y un color de pelo plateado, largo hasta sus caderas, cerca de sus ojos hay unas marcas que según ella son de nacimiento y suele pintarse los labios de color negro...

Tiene un Quirk que es...difícil de explicar, en cierto modo parece mas salido de un anime de magical girls que otra cosa en mi opinión, pero no se lo digan que me mata.

Arcane Forge : Hope puede manipular y moldear una energía especial que ella llama magia, pero en realidad es un Quirk único.

La Arcane Forge le permite crear y controlar constructos de energía pura, imitando conjuros mágicos mediante una combinación de manipulación energética y control mental, Además de poder crear objetos físicos y solidos con su magia, como escudos, bolas de energía, sobre todo puede hacer flotar objetos ligeros, sin embargo necesita el completo control de sus manos.

Hope es la mejor de la clase.

De hecho, una vez al día menciona que ya se imagina su traje de heroína, su nombre, las academias que podría ir y un sinfín de detalles más.

¡Hey! ¡Kaitoo! ¡Hoooola! —saludó ella, siempre energética, con una sonrisa radiante y agitando la mano. Era curioso... cuando la conocí, era muy distinta. Más callada, distante.

Mientras me acercaba, recordé cómo nos conocimos.

Tenía nueve años. Aún me estaba acostumbrando a la idea de no tener recuerdos y no tenía amigos, así que la mayor parte del tiempo me la pasaba solo, en aquel parque o en casa, jugando.

para ese tiempo ya tenia interés por el skate y me habia comprado uno con mi mesada, Ese día fui al parque. Sabía que no permitían skates ahí, pero... eh... mi lado rebelde siempre ganaba y terminaba deslizándome por las rampas, en ese momento no era un experto y aun estaba practicando cada día para hacerlo mejor.

Entonces la vi.

Una niña de cabello plateado y ojos morado, no parecía contenta de estar ahí, se sentó sola en una de las bancas, observando a los demás niños jugar.

Hasta que un grupo de... eh... ¿idiotas? Sí, idiotas, decidieron molestarla por estar sola.

Ella intentaba decirles que la dejaran en paz, pero su japonés en aquel entonces no era muy bueno. Su acento americano se notaba bastante y eso solo les dio más razones para burlarse. Empezaron a empujarla y a tirarle del cabello.

Conocía bien a ese grupo. También me molestaban a mí cuando jugaba solo, robándome los juguetes o atacándome con sus Quirk.

Pensándolo ahora, sus poderes no eran la gran cosa... pero igual me llevaba unos cuantos moretones. Aunque nunca, nunca dejaba que se salieran con la suya.

Lo primero que sentí al ver eso fue ira. Cerca de mí había una pelota que alguien había dejado olvidada. La pateé con todas mis fuerzas y le di de lleno en el estómago al "líder" del grupo.

Corrí hacia ellos y me planté entre la chica y los abusones.

¿Eh? ¿W-who... are you? — dijo ella, con el cabello desarreglado y pequeñas lágrimas en sus ojos.

No te preocupes, yo te protegeré — solté con un tono heroico... por algún motivo.

La chica me miró, confundida, sin entender por qué había hecho eso, pero por algún motivo no paraba de mirarme, comprendiendo lo que habia dicho.

Y así comenzó un épico uno contra tres.

Bueno, quizá "épico" no sea la palabra correcta. Me dieron una paliza. Pero al menos me aseguré de repartir unos buenos golpes antes de que me tiraran al suelo y me patearan entre los tres, usando sus Quirks, los cuales eran tan aburridos que ni los recuerdo.

Por suerte, un policía llegó a tiempo para detenerlos. Lo bueno es que ellos fueron castigados por sus padres por usar sus Quirks en público sin licencia, aunque no eran adultos, recibieron LA reprimenda y un castigo de parte de sus padres.

A partir de ahí, fue que empecé a encontrarme a Hope en aquel parque mas seguido, nunca quería despegarse de mi, de hecho...se ponía triste cuando debía irme a casa, nos hicimos amigos y mis tíos conocieron a sus padres...y así nuestra amistad sigue hasta ahora.

Ya estando a su lado me sentaría en mi lugar, al lado suyo y diría con una sonrisa — Buenos día Hope...me alegra verte

mientras notaba que delante de ella habia un folleto abierto que flotaba pero que desprendía una luz casi morada, parecía ser de una academia. — Que lees? — Dije curioso la miraba curioso.

¿Oh? es un folleto, ¿conoces a la academia U-A? — Dijo ella con su usual sonrisa y amabilidad.

— ¿es la academia de héroes mas prestigiosa creo no? — Dije, demostrando una vez mas que no tenia mucho interés en eso luego diría — ¿Por qué tienes tanto interés en eso?

Al decir eso Hope se acerco a mi, dando un golpe con su manos a mi pupitre con un expresión determinada y algo molesta...quizás? — ¡CLARO QUE LO ES! ahí fue donde se formo el mas grande héroe de todos los tiempos, ¡para mi seria un honor ser admitida en ese lugar!

A veces olvido lo importante que es para ella poder estar en una academia, desde que logro manifestar su Quirk, ella siempre ha deseado volverse en una heroína, nunca me ha dicho el motivo, pero creo que puede lograrlo.

Te lo imaginas...nosotros en aquella academia? aprendiendo a ser héroes, seriamos como tus tíos jaja — Diría ella volviendo a su asiento, con una una sonrisa imaginándose esa situación, sin embargo ella habia oído la historia de mis tíos, como se volvieron pareja, causando que sus mejillas tomaran un tono carmesí. — Ehm...b-bueno tampoco tanto jaja...

— Aun no se manifiesta mi Quirk recuerdas? ya estoy empezando a sospechar que nunca podre verlo — Dije suspirando, no solo por el constante insistencia de Hope su futuro de heroína si no por el constante recordatorio de que su poder, su don no se manifestaba.

Además, la que sueña con ser una heroína eres tu, yo...por mi parte no tengo motivos para serlo, me uniré a una academia pero solo porque no quiero decepcionar a mis tíos, cualquiera me vale... — Dije, eso no pareció gustarle, ella siempre deseaba que pudiéramos estar juntos siempre, en alguna academia por supuesto.

Hope y yo siempre hemos sido un equipo.

Desde que nos conocimos, ella ha sido mi mayor apoyo, mi mejor amiga, en cierto modo, mi fan número uno.

Siempre me ha visto como alguien fuerte, alguien en quien puede confiar.

¡You are my hero! — me dijo una vez luego de defenderla y protegerla de esos idiotas, con una sonrisa tímida, mientras curaba mis moretones con un pañuelo y un poco de agua de la fuente del parque —

No sé por qué esas palabras se quedaron grabadas en mi memoria, pero... cada vez que pienso en ellas, siento un nudo en el estómago.

Porque no sé si soy el héroe que ella cree que soy, ni siquiera se que es un héroe.

Hope me miro, nunca supe lo que tenia en su cabeza, en lo que pensaba, pero por primera vez ella me miro de una manera que no esperaba, su rostro mostraba no ira sino...Decepción, yo sentía que...le habia fallado.

Siempre pensé que eras un héroe... — Dijo ella con una voz mas apagada y triste, su rostro mostraba tristeza.

me sentí fatal, mis manos temblaban, ni siquiera podía verla a los ojos por ello.

Supongo que soy demasiado negativo al respecto, pero saber que mi Quirk no se manifestara me hacia sentir que no encajo en este mundo, siento que estoy decepcionando a mis tíos, pero debía aceptar la realidad, por mucho que odie con todo mi ser no cumplir las expectativas.

Iba a intentar animarla, pero el profesor vino iniciando las clases, fueron unas clases tensas para mi, no pudiendo disculparme con mi mejor amiga, durante horas y cuando teníamos algo de tiempo libre...ella me ignoraba...

Fue frustrante, no podía concentrarme, sobre todo, por el ruido que ocurría en el otro salón, que siempre se escuchaban gritos y explosiones, pues...en la otra clase aparentemente hay un loco que puede invocar explosiones con sus manos, que le gusta aterrorizar a un pobre chico sin Quirk, jeje...Al menos no me siento tan solo al respecto.

Cuando La clase termino, No dude ni un segundo en levantarme y acercarme a Hope — o-oye Hope, yo...quería disculparme por...lo que... — Iba a disculparme pero ella me miro, sus ojos brillaban en un fuerte color purpura manifestando su Quirk, estaba molesta aun y al verla así, me alejaría un poco de ella, sabiendo ya que necesitaba tiempo para procesar el hecho de que quizás no estemos juntos el próximo año en alguna academia...

Ella se levanto y se fue rápidamente dejándome con un nudo en la garganta, quedándome ahí pensativo por unos 5 minutos.

Recobraría la conciencia cuando oí una explosión, el estruendo resonó en mis oídos y me hizo saltar del susto. Mi corazón se aceleró, y sin pensar, mis piernas se movieron por sí solas mientras corría hacia donde había oído el ruido. El eco de pasos apresurados y murmullos llenaba el pasillo, pero yo apenas lo notaba.

Al llegar al otro salón, me detuve en seco. Ante mis ojos, había un grupo de tres chicos, y no parecía que estuvieran allí para una charla amistosa. Uno de ellos, de cabello rubio ceniza y expresión feroz, tenía chispas que crepitaban en sus manos. Frente a él, encogido y tembloroso, estaba otro chico. Su cabello era un desastre de rizos verdes, y sus ojos miraban el suelo mientras apretaba con fuerza los puños.

No te hagas el valiente, nerd — escupió el rubio con desdén, sosteniendo una libreta en su mano. La miró con desinterés antes de encender una pequeña explosión en su palma, chamuscando la portada.

Luego, sin más, lanzó el cuaderno por la ventana. Mi respiración se aceleró. Podía sentir el sudor frío resbalando por mi espalda. Sabía que no era mi problema, que no debía meterme. Pero algo en la escena me helaba la sangre. Era como si estuviera viendo un reflejo distorsionado de mí mismo, impotente, incapaz de hacer algo.

El chico de rizos verdes corrió hacia la ventana y miró hacia abajo, desesperado. Su cuerpo temblaba, pero no hizo ningún intento de enfrentarse a sus agresores.

Solo apretó los puños con fuerza.

Vamos, ya le diste su lección — dijo uno de los compinches del rubio con una risa nerviosa.

El rubio soltó un bufido y chasqueó los dedos, haciendo que una pequeña chispa explotara en el aire. Luego, se dio la vuelta y salió con paso triunfal, seguido de su grupo. Mientras pasaban junto a mí, apenas notaron mi presencia.

Cuando el salón quedó en silencio, el chico de cabello verde se quedó quieto, con la mirada clavada en el suelo. Su respiración era irregular, y pude ver que intentaba calmarse. Di un paso hacia él, dudando.

Oye... — mi voz sonó más baja de lo que esperaba, el chico levantó la cabeza y nuestros ojos se encontraron por primera vez en su mirada vi algo que me golpeó como un puñetazo en el estómago: una mezcla de dolor, determinación y algo más profundo, algo que no entendía del todo.

No supe qué decir. Apenas le asentí con la cabeza, y él me devolvió un leve asentimiento antes de alejarse en silencio, dejando atrás un aire pesado y una sensación extraña en mi pecho.

Me quedé allí, mirando el pasillo vacío, preguntándome por qué aquel encuentro me había dejado tan inquieto.

Por un instante pensé que quizás debía seguirlo, preguntarle si podía ayudarle, pero tuve la sensación que lo volvería a ver.

Simplemente me fui, el mi tabla de skate, andando por la calle pensativo, pensaba en todo lo que habia pasado hoy, pensaba en...que era lo que la gente veía en los héroes que yo no veía, pensaba en la manera que Hope me veía, sabiendo que yo no soy nada de eso.

Que es un héroe?

Me dije mentalmente, mientras era respondido, no con una respuesta si no con un casi atropello de parte de un coche, que tampoco me habia visto y empezaría hacer sonar su bocina, cuando yo reaccionaria, saltaría esquivando aquel coche, causando que mi skate arreglado sea destrozado por un coche, quedando ahí en la calle, con el corazon en la garganta, pensando que casi podía haber muerto.

Vería mi patineta destrozada, el coche se habia ido...me levantaría de donde estaba habia caído por el salto y vería como un objeto que era importante para mi yacía destruido completamente, por mi descuido.

Maldición! — Grite con ira, Este día no para de empeorar...

Suspire, no entendiendo porque tantas cosas pasaban en un mismo día, como si el universo me estuviera castigando, aunque...en el fondo sabia que me lo merecía por haber hecho enojar a Hope.

lentamente junte los restos de mi skate y los tire a la basura, era irreparable, aunque de todos modos me quede con una pequeña parte del skate, para tenerla de recuerdo.

Camine por...un largo rato, ignorando lo que pasaba a mi alrededor por un largo rato, hasta que...

El aire olía a humo y caos.

Escuché una explosión, otra de las muchas que ya había escuchado en ese día de parte de aquel chico.

Corrí entre la multitud, empujado por la adrenalina y el miedo que se arremolinaban en mi pecho. La gente gritaba, se apartaba y se dispersaba mientras una masa verde y viscosa se retorcía entre los escombros.

El villano gelatinoso. Lo había visto en las noticias, pero siempre habia pensado que algo ridículo y que parecía chistoso incluso, pero ninguna imagen se comparaba con verlo en persona.

Mis piernas temblaban.

Jamás había estado tan cerca de algo tan peligroso.

Allí, atrapado en medio de esa masa viscosa, un chico rubio luchaba por respirar. El villano lo envolvía con una consistencia pegajosa, apretando con cada segundo que pasaba.

Sus explosiones desesperadas se iban debilitando, veía a algunos sujetos disfrazados, supuse que eran héroes, vi sus Quirks, pero ninguno parecía poder hacer algo contra aquella criatura.

¿Nadie va a salvarlo?

Entonces, lo vi, Aquel chico de cabello verde, que habia visto en clases. Corría directo hacia el villano, con los ojos desbordantes de miedo y determinación, jamás habia visto algo tan estúpido y al mismo tiempo mas heroico en mi vida...

¡Espera! — grité, mi voz apenas un hilo ahogado entre el estruendo. Pero no me escuchó.

El tiempo se detuvo para mi, porque alguien que no tenia un Quirk, ¿estaba arriesgando su vida de esa manera...?

Recordé la vez que conocí a Hope, la vez que...la protegí de esos abusones, no supe porque lo hice, pero lo hice sin pensarlo, como ese loco, no es justo compararlo, pero...es lo único que se me vino a la mente en ese momento.

Que es un héroe?

El chico peliverde se lanzó contra el monstruo sin pensarlo. Sus manos rasgaron la gelatina, tratando de liberar al rubio atrapado.

No tenía quirk, no tenía fuerza, sólo una voluntad desquiciada por salvarlo.

El villano rugió, su forma viscosa agitándose.

Y entonces, el cielo retumbó.

Una figura imponente cayó del cielo y como un relámpago en medio de la tormenta, El viento rugió a su paso — ¡DETROIT SMAAASH! — Grito y con un solo golpe, la masa viscosa explotó en todas direcciones, La fuerza del impacto me tumbó al suelo, y cuando levanté la cabeza, vi aun sujeto rubio de una impresionante musculatura, de aspecto intimidante e imponente, que tenia una gran sonrisa en su rostro.

Su fuerza era tan grande que incluso habia logrado que lloviera...Aquel villano habia sido derrotado, aquellos dos chicos habían sido salvados.

Yo me quedaría estupefacto, era la primera vez que veía algo así, estaba sorprendido e incluso algo tembloroso.

La policía y los medios llegarían en pocos minutos luego de que la pelea terminara, aquel héroe era nada mas y nada menos que Allmight el héroe numero uno de japón, también conocido como el símbolo de la paz.

El de todas las personas debía saber responder a mi pregunta, la que me ha estado atormentando desde que tengo memoria...

empezaron a entrevistarlo y hacerle preguntas, pero eso no me importaba, Corri hacia el, ni siquiera se como fui capaz de esquivar a los policías — All Might... — Mi voz era apenas un murmullo. Él giró hacia mí, y sus ojos azules se encontraron con los míos. Sentí que el aire me abandonaba, pero tenía que preguntarlo — ¿Qué... qué es un héroe?

Al hacer esa pregunta, luego sentiría como era rodeado y sostenido por dos policías quien pensaban que iba a intentar atacar a Allmight, como si pudiera hacerle algo...claro.

El héroe numero 1, me miró en silencio por un instante que pareció eterno.

Luego, su expresión se suavizó, y con voz firme, respondió:

Un héroe es alguien que, incluso cuando el miedo lo consume, da un paso al frente. Alguien que extiende la mano cuando otros no pueden moverse. No se trata de poder... Se trata de tener la voluntad de proteger a los demás, sin importar el precio — Dijo el mientras su mirada se movía hacia el joven de cabello verde.

Sus palabras se grabaron en mi mente, resonando con una fuerza que nunca antes había sentido; es como si esas palabras solo las hubiera escuchado yo, en ese momento supe que aquella respuesta era la verdad que había estado buscando...una respuesta, que se sintió como si me quitaran un montón de pesas...y solo haya una que quitar...

pero...¿soy digno de saber esta respuesta?