No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 34: Negociaciones Nubosas y una Audiencia Silenciosa

La Nube Voladora regresó a la Montaña Paoz con la misma suavidad con la que había partido, llevando a Androide 18 de vuelta a casa. Al llegar justo en frente de la puerta, 18 esperó que la nube descendiera, pero ésta se mantuvo flotando a unos metros del suelo, sin mostrar intención alguna de liberarla.

De repente, la nube se hinchó ligeramente, envolviendo a 18 aún más en su suave abrazo. Parecía un gesto protector, pero para 18, que solo quería poner los pies en la tierra, resultaba cada vez más exasperante.

"Ya llegamos, nube. Gracias por el viaje, pero necesito bajar", dijo 18, intentando sonar razonable. La nube se movió ligeramente hacia los lados, como si negara con la cabeza.

"Vamos, en serio. Necesito entrar a la casa", insistió 18, comenzando a impacientarse. La nube respondió con un pequeño rebote, reafirmando su negativa.

18 suspiró, dándose cuenta de que negociar con una nube sin boca era más complicado de lo que había imaginado. "¿Qué quieres? ¿Un soborno? ¿Un masaje de nubes? ¡Solo déjame bajar!" La nube se mantuvo inmóvil.

La frustración comenzó a crecer en 18. "¿Estás bromeando? Puedo volar por mi cuenta, ¿sabes? No necesito que me tengas secuestrada en esta cosa esponjosa." La nube reaccionó a su tono molesto lanzándole un pequeño proyectil de nube directamente a la cara. Era suave y no causó ningún daño, pero resultó increíblemente molesto.

"¡Oye!", exclamó 18, limpiándose la cara con la mano. "¡Eso no se vale!" La nube respondió con otro proyectil, esta vez apuntando a su nariz.

A pesar de su creciente irritación, 18 sabía que podía liberarse fácilmente si quisiera. Con un simple aumento de su poder, podría dispersar la nube sin problemas. Sin embargo, había algo en la naturaleza inofensiva y protectora de la nube que la detenía. No quería atacarla.

Mientras tanto, en el porche de la casa, Goku, Gohan y Goten observaban la escena en silencio. Goku parecía confundido, Gohan contenía una sonrisa divertida y Goten simplemente señalaba a 18 y a la nube con curiosidad. Ninguno se acercaba, quizás sin saber cómo intervenir o simplemente disfrutando del espectáculo inesperado.

18 continuó su peculiar disputa con la nube. "¡Eres una nube muy terca, lo sabías?! ¡Pareces un malvavisco gigante y malhumorado!" La nube le lanzó otro proyectil, esta vez impactando en su frente.

"¡Ya basta!", gritó 18, aunque su tono tenía más de exasperación cómica que de verdadera furia. "Solo quiero entrar a mi casa. ¿Es mucho pedir?"

La nube se mantuvo en su posición, flotando obstinadamente frente a la puerta, como un guardián celestial que no iba a ceder ante las súplicas de su pasajera. Goku, Gohan y Goten seguían observando desde la distancia, la negociación entre la androide y la nube mágica continuando sin un claro vencedor a la vista.