No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 38: Una Confesión Familiar y un Silencio Nuboso

Con Goku todavía luciendo un extraño sombrero de nube amarilla, Androide 18 reunió a Gohan y Goten en la sala de estar. Goku los siguió, haciendo ruidos ahogados mientras intentaba, sin éxito, quitarse la nube pegajosa de la cara.

18 respiró hondo, sintiendo un nudo en el estómago. "Chicos, tengo algo importante que decirles."

Gohan y Goten la miraron con atención. Goku se sentó en el sofá, moviendo los brazos torpemente en un intento de apartar la nube de sus ojos.

"Voy a... vamos a tener un bebé", anunció 18, observando sus reacciones con nerviosismo. En su mente, siempre había asumido que los chicos eran conscientes de la relación que había surgido entre ella y Goku. Ahora, sentía una punzada de ansiedad ante la idea de que pudieran pensar que estaba tratando de reemplazar a su madre.

Gohan sonrió suavemente. "Ya lo sabíamos, 18."

La sorpresa de 18 fue evidente. "¿Lo sabían?"

Gohan asintió. "Papá a veces no es muy discreto. Y además, hemos visto cómo se miran." Su tono era comprensivo y para nada acusador.

18 se sintió aliviada, pero la preocupación por Chi-Chi persistía. "Me da un poco de miedo... No quiero que piensen que estoy tratando de reemplazar a su madre."

Gohan se acercó a ella y le puso una mano en el hombro. "18, tú nunca has intentado reemplazar a mamá. Al contrario, siempre nos la recuerdas. Siempre preguntas por sus historias y cómo era. Sabemos que la respetas, aunque nunca la conociste."

Las palabras de Gohan tocaron a 18 profundamente. Era cierto que, a través de las anécdotas de Goku y Gohan, había llegado a sentir un profundo respeto por Chi-Chi.

Goten, que había estado escuchando en silencio, finalmente habló. "Un bebé... ¿como Trunks?"

"Sí, Goten, como Trunks", respondió 18 con una sonrisa.

"¿Podré jugar con él?", preguntó Goten, con los ojos brillantes de ilusión.

"Claro que sí", dijo 18, sintiendo una oleada de ternura.

Durante toda la conversación, Goku había estado sentado en el sofá, moviéndose torpemente con la nube pegada a su rostro. Intentaba decir algo, pero solo se escuchaban murmullos ininteligibles. En un momento dado, tropezó y cayó del sofá, rodando por el suelo con la nube aún firmemente adherida a su cabeza.

"Papá está bien", comentó Goten con naturalidad, como si fuera lo más normal del mundo.

Gohan ayudó a Goku a levantarse, intentando quitarle la nube sin éxito. "Parece que la nube está decidida a quedarse contigo por un rato, papá."

18 observó la escena con una mezcla de alivio y diversión. La aceptación de Gohan significaba mucho para ella, y la ilusión de Goten era enternecedora. Incluso la cómica situación de Goku, atrapado bajo una nube traviesa, aligeraba la atmósfera.

"Gracias, Gohan", dijo 18, con una sinceridad que rara vez mostraba. "Significa mucho para mí."

"Lo sabemos, 18", respondió Gohan con una sonrisa cálida. "Estamos felices por ti y por papá."

Goten asintió con entusiasmo. "¡Sí! ¡Quiero ver al bebé!"

Goku, aún con la nube en la cara, hizo un gesto con el pulgar hacia arriba, aunque nadie pudiera verlo. La familia Son, en su peculiar y caótica armonía, se preparaba para dar la bienvenida a un nuevo miembro.