Notas:

Hola a todos, aquí Vera trayendo la continuación del capítulo anterior.

Perdón si no lo subí antes, he tenido unas semanas bastantes agitadas y movidas que me han traído de un lado a otro, pero aquí está, por fin un capítulo más de esta historia, uno que considero especial para la trama ya que Yuta deberá tomar una importante decisión.

Asi que pónganse cómodos y disfruten de un capitulo mas de esta su telenovela YutaMaki favorita❤ y más porque después de este capítulo, se viene un pequeño salto en el tiempo, al igual que se vienen más revelaciones importantes para la trama.

Ahora sí, que suene intro de telenovela.


Capítulo 29. La Decisión de Okkotsu

"Ser padre no es fácil"

Una vez Yuta salió del su cuarto, este se metió al baño y tomó una ducha, sentía que debía relajarse un poco, así que ahí duro unos diez minutos.

Después que salió del baño ya vestido y secando su cabello con una toalla, entró a la otra habitación por la carpeta que logró quitarle a Yurika. Tenía que revisar unas cosas de aquel caso, así que iría al comedor a hacerlo.

Yuta Salió de dicha habitación y cuando ya iba a llegar al comedor, fue que su pie chocó contra algo que salió rodando unos pasos.

—¿Qué rayos?— dijo Yuta confundido al inicio, pero una vez se acercó a ese objeto, se dio cuenta de lo que era.

Por accidente había pateado la mochila de Yurika. Yuta empezaba a notar que ella era una niña un tanto desordenada y que llegaba a dejar sus cosas regadas por ahí. Y eso había pasado con su mochila.

De aquella rosa mochila salieron rodando algunas pertenencias de su hija: como su cepillo de cabello, unas muñecas y varios accesorios para el pelo, así como más cosas que llevaba esa niña. Sin embargo, entre esos objetos también apareció algo inesperado, un libro muy peculiar que captó de inmediato la atención de Yuta.

Al levantarlo con cuidado, notó que de este cayeron varias fotografías, en especial eran fotos de dos niños. En ese momento Yuta entendió que era aquello que sujetaba entre sus manos.

Era el álbum de fotografías de sus hijos

—Yurika de seguro se trajo esto sin el permiso de Maki...— dijo en voz baja al notar como más fotos salían de aquel álbum.

Rápidamente tomo todas las fotografías que se habían caído y se acercó a la mesa del comedor para acomodarlas. Sabía que su hija se iba a ganar un fuerte regaño por parte de su madre por sacar ese objeto tan valioso de casa. Aun así, Yuta se atrevió a ver aquellos recuerdos.

El hechicero sintió que el corazón se le hacía muy pequeño cuando abrió la primera página que contenía algunas fotografías aun pegadas en sus hojas.

Ahí estaba la primera foto que le habían tomado a sus hijos. Era una fotografía de esos prematuros bebés, dentro de aquella incubadora o "nave de cristal" como había dicho Yuudai.

Sus manos temblaron al sujetar aquella fotografía, mientras sus lágrimas se desbordaban y bajaban rápidamente al ver aquel recuerdo, donde pudo observar lo pequeño que fueron esos dos, y el cómo en sus manitas tenían las agujas con las que los sueros ingresaban a sus cuerpos y como en sus pequeños cuerpos había cables conectados a ellos para monitorearlos. En el pie de uno de ellos, alcanzó a ver una pequeña pulsera médica, donde se veía la fecha del 7 de octubre.

—Si que fueron muy pequeños...— dijo con voz baja y quebrada, sintiendo como más lágrimas inundaban su vista y después bajaban por sus mejillas a mares.

En aquel momento, Yuta empezó a mirar bajo aquella tenue luz del comedor, todas las demás fotografías que tanto se habían quedado pegadas en las páginas, como también aquellas fotos desordenadas que habían salido de aquel álbum.

Había fotos de esos mellizos tanto en el hospital como fuera de este y en sus meses y años posteriores.

Una de las fotografías que más le llamó demasiado la atención a Yuta, era una de Maki, sentada en un sillón especial en aquel hospital, donde en su pecho traía con sumo cuidado recargados a sus mellizos.

Realmente sus hijos fueron demasiado pequeños, quizás en aquella fotografía ellos solo tenían días de nacidos ya que ambos aún llevaban la sonda del oxígeno, así como podía verse que Yuudai era el que estaba más conectado a más cables que monitoreaban todos sus signos vitales.

La culpa empezó a consumirlo.

—Maki me necesitaba a su lado en esta etapa... soy un total idiota por no haberme bajado de ese tren — dijo el aún con las lágrimas bajando por las comisuras de sus ojos.

Podía verlo, los ojos de Maki en aquella fotografía eran de tristeza pura a pesar de que esos dos bebés se veían más estables.

Yuta siguió mirando todas aquellas fotografías.

Incluso pudo ver varias fotos donde Yuudai ya estaba solo en esa incubadora, y cada vez se veía como un bebé más sano con menos cables y más grande. incluso había una foto donde fuera de "su nave de cristal" había un pequeñito adorno de un árbol de navidad. Podía notarlo en cada foto, ese niño se veía que no perdía los ánimos y se aferraba a seguir viviendo.

—Mi pequeño astronauta...— dijo en voz baja al ver esa foto de su hijo.

Podía notar que tanto Maki como Tsumiki eran quienes más estuvieron con ese niño en el hospital, sobre todo, Maki era la que más estaba con su hijo.

—Si que Maki no la tuvo fácil... y aun así saco adelante a Yurika y a Yuudai por casi siete años...

Yuta siguió mirando las fotografías. Algunas de ellas eran de ambos bebés vestidos con ropas que hacían juego entre ellos. Incluso había algunas fotos más que fueron tomadas en algún parque o acuario donde esos dos pequeños sonreían tomados de la mano.

Incluso había algunas fotos que supuso, pudieron ser tomadas por Tsumiki o Nobara donde ambos niños usaban trajes temáticos de mellizos como "cosa uno y cosa dos" o de personajes de películas infantiles.

Siguió mirando entre las fotografías que se habían salido de aquel álbum, una de esas fotos que más le llamó la atención, era una donde esos dos niños usaban sus primeros kimonos en alguna ceremonia en algún templo de Kioto, junto a Maki y a Megumi. Cada uno llevaba en sus brazos a uno de los mellizos, simulando claramente la familia que esos pequeños necesitaban.

También había varias fotos con sus demás amigos, donde incluso Toge e Itadori jugaban con esos niños. Al igual que Nobara le pintaba las uñas a Yurika o Megumi compartía tiempo con Yuudai leyendo algun libro.

E incluso, había fotografías donde todos ellos acompañaron a esos pequeños a diversos festivales como la gran familia que eran.

Realmente había muchas fotos de momentos inolvidables de esos niños, como de sus primeros pasos, así como de sus primeras comidas, notándose como Yurika era muy desordenada al comer y Yuudai parecía ser el más tranquilo.

Incluso había unas fotos donde estaba Mai con sus sobrinos, pero en especial se veía que está abrazaba mucho a Yurika y compartía hasta juego de ropa con esa hermosa bebé.

También había fotos de sus recientes años escolares. Había una donde sus hijos estaban junto a Maki en su evento de bienvenida de la primaria, portando sus uniformes y detrás de ellos un gran letrero con la frase "Feliz inicio de curso"

Al igual que había muchas más fotos escolares, como de Yurika en eventos deportivos y Yuudai en algún evento escolar donde presumían sus medallas y reconocimientos.

Así como había fotografías de sus diversos cumpleaños, los cuales al parecer todos fueron temáticos porque en las seis fotos que encontró de ellos, notó que algunas de esas fiestas fueron con disfraces de personajes infantiles.

Ver todos esos recuerdos, le desataron a Okkotsu demasiados sentimientos, y más al ver que toda esa felicidad y momentos que le fueron arrebatados de manera injusta.

—Hay tantas cosas que me perdí al lado de ustedes dos... y eso fue mayormente por mi culpa... debí regresar a la primera... simplemente debí bajarme del tren e ir a buscar a Maki...— dijo aún con voz dolida, mientras veía las fotos más actuales de sus hijos.

Incluso le dolía ver aquellas fotografías donde Megumi hacia de padre de Yurika y Yuudai, ya que en algunos recuerdos, el portador de las diez sombras salía tomando las manos de esos dos niños, así como también salía abrazándolos, e incluso acompañándolos en sus primeros pasos y hasta en ciertos eventos escolares.

Realmente Fushiguro había dejado la vara muy alta como padre adoptivo de esos dos. Y quizás, el saber que él era su padre biológico podría decepcionarlos.

—¿Qué debo hacer para ser el padre que ellos desean? Si de mi solo saben que me fui antes de su nacimiento...— Yuta llevo sus manos a su rostro mientras lloraba.

La pregunta de ¿Qué es ser un buen padre? Cruzó su mente con dolor. Estaba tan perdido en sus tristes pensamientos que fue el ruido del timbre de la puerta lo que lo regreso a la realidad.

Yuta se levantó de la silla, se secó una vez más las lágrimas con las manos y se acercó a la puerta ya que aquel timbre volvió a sonar.

El hechicero abrió la puerta y su corazón se quiso detener al ver a aquella persona que estaba ahí afuera de su departamento.

—¡Ya llegué!— dijo Maki con una gran sonrisa, la cual se desvaneció y se volvió una mueca de total confusión cuando vio a Yuta con el rostro todo rojo y húmedo por estar llorando.

—¿Estas bien?— pregunto ella extrañada, pero lo siguiente le sorprendió, ya que Yuta la abrazo fuertemente.

—No me digas, ¿Los niños ya te hicieron llorar, cierto? — dijo está con una sonrisa y sacando esa conclusión porque ya sabía lo traviesos que podían llegar a ser sus hijos.—Ellos ya han hecho llorar a varias niñeras también.

—Maki san...— dijo Yuta con la voz rota— En serio, eres una gran madre... perdóname por no haber estado contigo y con nuestros hijos en estos siete años... no sé cómo lo hiciste... apenas a mí me basto una tarde para probar esto de la paternidad y ...— ya no pudo terminar de hablar porque empezó a sollozar.

Maki suspiro y lo abrazo. Supuso que quizás su "reciente paternidad" fue lo que lo puso así.

—¿Ser padre no es fácil, cierto?— pregunto ella con una sonrisa.

Yuta solo hizo un no con la cabeza mientras seguía llorando.

Maki suspiro y poco a poco fue deshaciendo el abrazo.
—Ven, vamos a dentro y ahí me cuentas todo lo que paso.


Después de unos minutos de respirar profundamente y de por fin calmarse estando en el recibidor de ese departamento.

Yuta le invito a pasar, incluso sorprendió a Maki dándole unas pantuflas para que ella pudiera entrar cómodamente a su hogar.

—Hace rato, los niños y yo salimos de compras y te compramos unas pantuflas para que te sientas como en casa — explicó Yuta.

—Qué amable, gracias — dijo Maki despojándose de sus tenis deportivos y poniéndose aquel otro calzado. Así como también ahí en la entrada dejo su bolso deportivo.

Maki empezó a entrar a aquel departamento, estaba en zona enemiga, pero aun así, no pudo evitar quedar asombrada por el lujo que desbordaba aquel lugar.

—Parece que te distes la buena vida y algunos lujos gracias a esto de ser un hechicero ¿No?— comento está mirando lo grande que era el lugar, así como los finos muebles que adornaban todo el departamento.

Yuta rasco su nuca.
—Algo así... aunque sea enorme y lujoso, a veces me siento muy solo aquí.

—Imagino, aunque parece que los niños ya le dieron su toque ¿No es asi?— dijo mirando hacia la sala, ya que ahí encontró varios juguetes sobre los sillones y otros más esparcidos por el suelo.

—Jeje si, Yurika y Yuudai le han dado algo de vida a este lugar — comento Yuta en una gran sonrisa.

—Por cierto ¿Dónde están ellos? ¿No que iban a ver una película?— pregunto Maki poniendo sus manos sobre su cadera.

—Ya se fueron a dormir— Yuta rasco de nuevo su nuca, estaba dudoso si debía decirle lo sucedido con la discusión de esos pequeños. Aun así, decidió mentir un poco —Ya se estaban quedando dormidos a la mitad de la película ya que fue un día agotador y mejor se fueron a dormir.

Maki sonrió un poco.
—Imagino y más con este frío de lluvia, les da sueño rápidamente.

En ese instante, algo le llamó la atención a esta, y eso era lo que estaba sobre la mesa. Rápidamente lo reconoció.
—¿Ese es nuestro álbum de fotos?— pregunto con una mueca de molestia.

Yuta rápidamente reacciono.
—Lo siento... es que en un descuido, patee la mochila de Yurika que estaba en el suelo, y este álbum salió de esta — explicó mirando las fotografías sobre la mesa— Trate de acomodarlas ya que algunas se salieron de sus páginas pero... — suspiro con una foto de sus hijos en su mano—me tomé el atrevimiento de ver un poco el pasado de nuestra familia...

Maki se acercó a la mesa.
—Esa niña siempre hace lo que le da la gana y no sigue reglas — sonrió levemente —Me preguntó ¿De quién heredo eso? Porque de mí no fue— dijo sarcásticamente.

Yuta le miró y también sonrió por ese comentario. Después su vista volvió a las fotografías.

—¿Así que estabas llorando por esto?— pregunto Maki tomando una fotografía de sus hijos, en la cual, Yurika y Yuudai eran más pequeños.

A Yuta le dio pena admitirlo, pero aun así hablo—Si, estaba llorando al ver todo lo que me perdí en estos siete años... además me acabo de dar cuenta de que tengo la vara muy alta. Llenar las expectativas que dejo Megumi como su padre adoptivo, será muy difícil de superar — dijo este en un suspiro de total tristeza.

—¿Acaso los niños sacaron o dijeron algo sobre ese tema?— pregunto Maki con curiosidad.

Yuta bajo los hombros. Se mordió la lengua ya que había hablado de más.
—Algo así... más bien hablaron de lo bueno que fue Megumi como su padre. Así como de ti dijeron muchas cosas buenas — sonrió —Sobre todo de que eres una gran madre, cariñosa y que siempre viste por ambos.

Maki sintió orgullo al escuchar eso y una gran sonrisa apareció en sus labios.—Mis niños...— dijo con total cariño.

Ambos siguieron viendo un poco más esas fotos, hasta que a Maki le llamó la atención que debajo de ese álbum había una carpeta, la cual sacó con cuidado y notó que tenía algunas hojas.

—¿Qué es esto?— dijo con curiosidad una vez abrió la carpeta y se disponía a leer aquello.

Pero Yuta le detuvo, poniendo su mano sobre aquella hoja.—Lo siento Maki san... pero esto es algo de mi actual trabajo...— dijo con algo de seriedad.

—¿Y qué hacía debajo del álbum de fotos?— pregunto Maki entrecerrando los ojos.

—Es que yo iba a revisar algo sobre el caso que estamos investigando, pero me entretuve viendo las fotos de nuestros hijos— dijo sin dejarla de mirar.

—Y ¿Crees que podría darle una revisada a tu trabajo?— pregunto Maki con curiosidad. Quería saber que tanto habían descubierto de ella.

—Lo siento Maki san... pero es algo que no quiero que ni tu ni los niños vean...— Dijo Yuta con seriedad.

—¿Y por qué no?— Maki llevo su mano a la cadera mientras con la otra aun sujetaba la carpeta—¿No crees que una opinión externa podría ayudarte a resolver el caso?

—Es que simplemente no quiero que veas la crueldad con la que este asesino está matando a sus víctimas...

Maki torció levemente los labios, aunque por dentro tenía una sonrisa ya que parecía que su trabajo estaba siendo tomado en serio.

Ambos se miraron fijamente sin soltar aquella carpeta. En serio Maki se Moria de curiosidad por saber qué información ya tenía Yuta sobre ella, pero a la vez, no quería insistir y más que eso podría levantar sospechas. Asi que debía seguir actuando como alguien "normal"

Maki soltó la carpeta.—Esta bien, pero si necesitas ayuda en este caso u opinión, puedes decírmelo ¿De acuerdo?— cruzó sus brazos sobre su pecho.

Yuta suspiro de alivio. Aun así debía ser cuidadoso con lo que dejaba a la vista por su apartamento.—Lo tendré en cuenta.

—Y...— Maki miro aquel departamento —¿No me vas a dar un tour por tu hogar? Aunque sea ¿Crees que podrías llevarme a ver a los niños?— dijo en una leve sonrisa.

—Jeje claro, como dije, siéntete como en casa — dijo Yuta con una sonrisa —Como puedes ver este es el comedor, y acá al fondo está la cocina.

Maki miró aquel lugar.—Espero les hayas dado algo nutritivo de comer — dijo mirando las cazuelas donde aún quedaba algo de comida servida, así como algunos trastes en el fregadero.

—Les preparé una receta que aprendí en el extranjero. Mini pizzas caseras — dijo Yuta con orgullo.

—No suena nada mal y supongo que les gusto tu comida ¿No es así?— dijo Maki con una sonrisa.

—Yo digo que si porque hasta repitieron plato— dijo Yuta muy feliz de aquel platillo que preparo—Igual quedo algo de pizza casera y espagueti a la boloñesa por si gustas cenar.

—Muchas gracias, si me gustaría cenar un poco antes de ir a dormir. Pero antes me gustaría tomar una ducha... — miro a Yuta—¿Crees que podría usar tu regadera? Realmente me siento muy sucia con todo el sudor y de paso, terminé algo empapada por la lluvia, y la verdad, no quise usar las regaderas del gimnasio porque ya era muy tarde y simplemente quería venir con ustedes lo más pronto posible.

—Adelante, como dije, siéntete como en casa Maki san. Tu y nuestros hijos pueden usar este departamento a su gusto y comodidad— dijo este con una gran sonrisa mientras caminaba hacia la sala.—Ven, el baño está por acá.

—Gracias— dijo está siguiéndolo.

Yuta dio unos pasos hasta llegar a la sala ya que esta solo estaba a varios metros del comedor —Y esta de aquí es la sala— comento con una leve sonrisa.

Maki observó las galletas que estaban sobre la mesa de centro, asi como también los vasos para helado, incluso notó de cerca todos los juguetes que Yuta les había comprado. De paso, también distinguió el cuento que sabía era el favorito de su hijo, el cual estaba sobre el sillón.

—Parece que se divirtieron un poco — dijo está tomando una galleta y comiéndola mientras miraba con atención aquel lugar, dando una vuelta sobre sus talones.

—Jeje si, a los niños sí que no se les acaba pronto la batería — dijo Yuta con una gran sonrisa al recordar como habían jugado rato atrás.

Okkotsu siguió caminando hasta llegar al fondo del pasillo—Y por aquí está lo que resta de este lugar— tomo la perilla de la puerta del fondo— Aquí al fondo está el baño— abrió la puerta mostrando que era un lugar amplio — Como dije pueden sentirse como en casa y usarlo sin pena.

—Si que es amplió — dijo Maki mirando la regadera y todo el lugar en general.

—Pueden usarlo sin problema, igual si quieres puedes dejar algunos de los productos que usas aquí para tu comodidad al bañarte, Incluso, los niños y yo te compramos unas toallas de baño— dijo Yuta con una gran sonrisa y saliendo del baño y mostrando el espacio que había a un lado de este.

—Y acá, a la orilla está el pequeño espacio de servicio— dijo Yuta mostrando el espacio donde tenía una lavadora y una secadora, así como un pequeño lugar donde colgar la ropa y a un lado el closet donde guardaban las cosas de la limpieza.—Aunque dos veces por semana vienen algunas personas y se encargan de la limpieza de este departamento. Pero ahora que estén ustedes tres les pediré que vengan cuando tú lo digas para que no los molesten.

Maki observó aquella área, mirando cada parte con suma atención, tratando de encontrar alguna zona donde se pudiera esconder algo de la vista de los demás. Al igual que noto las toallas que supuso eran de sus hijos, colgadas en ese pequeño tendedero.

Aunque eso último que dijo Yuta le llamo demasiado la atención —¿Así que también tienes sirvientes, eh?

—Jeje algo así, supongo que es una ventaja de ser un hechicero de grado especial, que te manden personal de limpieza a tu hogar. Pero como dije, de ahora en adelante, ellos vendrán a limpiar este departamento solo cuando tu me digas que quieras que vengan. Quiero que aquí se sientan como reyes.

Maki sonrió un poco.

Yuta regreso unos pasos hasta donde había dos puertas.
—Y esta de aquí es mi habitación. Actualmente aquí están dormidos los niños — dijo en voz baja tomando la perilla.

Pero antes de entrar, Maki apunto a la puerta de enfrente de la habitación de Yuta.—¿Y qué hay aquí?— pregunto en voz baja.

—Esa es una habitación extra que estábamos usando como bodega— Yuta abrió la puerta de esa habitación y le mostró a Maki lo que había dentro.

También aquella habitación era muy amplia.

—Estaba pensando que esta podría ser la habitación de los niños de ahora en adelante — dijo Yuta con una gran sonrisa llena de ilusión —Pensaba amueblarla para que cada uno tenga una cama y algunas repisas donde tengan sus juguetes. Así como el closet puedan llenarlo con su ropa.

—Vaya, ahora te estás comportando como todo un padre — dijo Maki mirando aquel cuarto. Dando unos pasos dentro de esta para verla mejor. De verdad, era muy amplia, casi igual de amplia que la habitación de su casa.

—Es que ahora que pase tiempo con los niños, he tomado una decisión.

—¿Y cuál es esa decisión?

—Realmente quiero ser el padre que siempre necesitaron y para eso también tengo que tenerles su propio espacio aquí en este departamento para que se sientan cómodos. Y más que como dije, quiero recuperar el tiempo perdido con ustedes — dijo Yuta en un suspiro. Realmente quería pasar tiempo con ellos tres.

En cambio, a Maki le llamó la atención aquellas cajas y carpetas que estaban sobre el escritorio que tenían ahí dentro. Presentía que quizás ahí había algo de información sobre el caso que Yuta estaba investigando. Pero decidió que después husmearía el contenido de estas. Así que ambos salieron de esa habitación para entrar a la otra.

—Y como dije, está de acá es mi habitación — repitió Yuta en voz baja. Tomó la perilla y abrió con cuidado la puerta.

Ambos entraron y vieron que sus hijos seguían dormidos sobre aquella gran cama.

Maki se acercó a ellos con cuidado y los admiro dormir profundamente. Yuudai seguía en su posición, estaba sobre su costado izquierdo con su respiración tranquila. Él realmente era un niño muy tranquilo incluso al dormir. En cambio, Yurika incluso dormida seguía moviéndose demasiado. Ahora estaba con las piernas y brazos fuera de la cobija, ya que se movía mucho dormida.

A su madre le dio ternura esa escena, verlos dormidos y a salvo era lo que más le confortaba.

Después le dio un beso a cada uno en la frente y esa escena la vio Yuta desde el umbral de la puerta. Quería ver esa cálida escena de ahora en adelante por el resto de su vida.

Maki se alejó con cuidado de la cama para dejarlos dormir y se acercó a Yuta, quien seguía en el umbral.—Hay que dejarles dormir...— susurro.

—Si.

—Oye y antes de qué se me olvide y que salgamos de tu habitación— siguió susurrando Maki.

—¿Qué pasa?— preguntó Yuta en voz muy baja.

—¿Crees que podrías prestarme un pantalón o un short y una camiseta para dormir? Por favor... es que solo traigo ropa deportiva en mi bolso y no me gusta dormir con ella.

Yuta sonrió ante tal petición —Claro, deja te busco algo rápido — dijo este en voz baja y acercándose a su gran closet.

Maki desde el umbral de la puerta admiro aquella gran habitación. Incluso le sorprendió lo organizado que estaba todo el lugar ya que no recordaba que Yuta fuera tan ordenado.

Yuta saco un short negro y una camiseta azul marino de entre su ropa, sabía que esos eran los más cómodos que tenía.

Ambos salieron de esa habitación para dejar dormir a sus hijos en paz.

—Aquí tienes Maki san— dijo este entregándole esas prendas —Creo que también sería bueno que también te compremos algo de ropa para que tengas aquí.

—¿Así? ¿Y dónde la guardaríamos? Es más ¿En dónde dormiría yo?— pregunto esta con una mueca.

Yuta rasco su nuca—Bueno, podrías guardar tu ropa junto a la mía aquí en mi habitación y em... — su rostro se puso algo rojo —No sé si gustes también querer dormir en mi cama.

Maki rio a lo bajo por esa propuesta, después le plantó un beso cerca de los labios a Yuta.—¿Parece que alguien quiere jugar a la casita? ¿Eh?

Yuta se sorprendió por aquel fugaz beso, aun así puso sus manos en el rostro de esta y le dio algunos besos en los labios, los cuales fueron correspondidos por Maki.—Simplemente quiero — dijo entre besos —Estar contigo y con los niños como la familia que siempre debimos ser...

Aquellos besos siguieron un poco más. Parecía que sus labios realmente se extrañaron toda la tarde.

Maki le detuvo, sujetándole por las mejillas y recuperando el aliento —Ya lo veremos... bueno, deja voy por mis cosas a mi mochila para tomar un baño y ya después de eso podemos hablar un poco de todo lo sucedido esta tarde con los niños...– dijo en voz baja y despegándose de él.

—De acuerdo, mientras iré a calentarte la cena— dijo Yuta con una gran sonrisa.


11:20 p.m.

Maki salió de la regadera, se secó y cepillo el cabello, el cual se dejó suelto. Se puso la ropa que Yuta le había prestado, la cual le quedaba un tanto holgada, pero era perfecta para dormir.

Incluso le recordó cuando en sus años de preparatoria, ella usaba las camisetas o las sudaderas de este para cubrir su piel desnuda después de hacer el amor.

Una vez salió del baño, se asomó rápidamente a la habitación de Yuta para comprobar que sus hijos siguieran dormidos y así era. Yurika y Yuudai seguían cómodamente dormidos en aquella gran cama.

Antes de salir del pasillo, fue a colgar su toalla y mientras iba de regreso hacia la sala, estuvo tentada en entrar a la otra habitación donde Yuta tenía las investigaciones del caso y leer algunas de esas carpetas, pero decidió no entrar. Quizás podría hacerlo en otra ocasión. Pensó.

Maki salió a la sala sin hacer ruido, pero antes de ir hacia el comedor, le ganó la curiosidad por merodear por esta.

Se acercó a la repisa donde Yuta tenía todos sus recuerdos de su largo viaje, los cuales empezó a ver con detenimiento y curiosidad.

Mientras veía aquellas fotos de Yuta por el mundo, tuvo varios sentimientos encontrados.

—¿Y si hubiera ido con él al extranjero, a todos estos lugares hubiéramos ido los cuatro? ¿Los niños hubieran sido felices? ¿En qué país hubieran nacido? ¿Yo habría sido feliz? — Maki se preguntó mentalmente mientras seguía viendo esas fotos —Quizás nuestra vida hubiera sido otra...

Maki siguió viendo aquellas fotos hasta que se detuvo en una en especial. Una que le llamó bastante la atención, ya que en esta, Yuta estaba con un grupo de personas, las cuales, supuso eran más hechiceros.

Tomo la foto y la miro fijamente.

Un raro presentimiento le vino a la mente al ver a cierta mujer muy cerca de Yuta, una de cabellos largos y en tonos claros amarrados en una cola de caballo. Era una mujer de un fino y bello rostro, al igual que tenía una esbelta figura. Era una mujer muy atractiva.

—¿Acaso será "ella"?— se preguntó mentalmente mientras se mordía el labio. Aquel pensar le molesto bastante, al grado de dejar con brusquedad aquella foto en su lugar. Algo dentro de ella le decía que "esa" era aquella mujer con quien durmió ese idiota en el extranjero.

—Ojo de loca no se equivoca… pero espero equivocarme esta vez— se dijo mentalmente.

Suspiro molestia y mejor decidió alejarse de ahí e ir a la cocina para ya no pensar en ella. Pero bien dicen que las mujeres tienen un sexto sentido y más al detectar "quien es la otra mujer"

Pero no contaba Maki, con que aquel sentir era verdadero y su sospecha solo sería confirmada más adelante.


La luz del comedor estaba encendida y bajo esta estaba Yuta, el cual, estaba sentado en una de las sillas del comedor, aun mirando esas fotografías.

—Parece que estas muy entretenido con ese álbum — dijo está sentándose a un lado, observando como Yuta ya le había dejado servida la cena.

—Lo estoy...— suspiro — simplemente estoy mirando todo lo que me perdí por haberme ido por 7 años — dijo sujetando entre sus manos, una foto de Maki cuando esta estaba embarazada.

Maki también miró esa foto—Que recuerdo...— su voz sonó algo melancólica— en esa fotografía yo tendría cerca de seis meses — dijo dando una primera mordida a esa mini pizza. Incluso se sorprendió de lo delicioso que sabía aquello.

Yuta sonrió un poco al ver ese recuerdo—Te veías muy hermosa estando embarazada...

—Gracias, pero no fue un embarazo del todo "bonito" que digamos y más que los malestares eran al doble y bueno... lo demás ya lo sabes... diría que fue un embarazo muy triste— dijo ella con una mueca.

—He notado que casi no te sacaste fotos cuando estabas embarazada ¿Por qué?— dijo Yuta dándole vuelta a las demás páginas —Lo digo porque casi todas las fotos que hay en el álbum son de nuestros hijos.

Maki se encogió de hombros mientras comía un poco más. Trago y después contestó a eso.
—No tenía tiempo de tomarme fotos ya que debía trabajar para estar lista para cuando Yurika y Yuudai nacieran. En sí, esas pocas fotos de mi estando embarazada las tomo en su momento, Nobara, Tsumiki y Mai. Ellas estaban de acuerdo en eso de "tener recuerdos" pero yo no tenía ánimos...— suspiro y tomó esa foto donde ella estaba con sus pequeños bebés en el hospital —Pero les agradezco que haya hecho esto, porque si no, nunca le había sacado ninguna foto a nuestros hijos.

Yuta sonrió un poco por esa respuesta y siguió mirando las fotografías en silencio.

Ambos se quedaron así callados por un momento, pero aquel silencio fue roto por Yuta. Y más que una pregunta le atormentaba y de verdad quería saber su respuesta, mientras esta terminaba de comer.

—Maki san...

—¿Si?— Dijo está con la boca llena ya que seguía cenando.

—¿Tú crees que seré un buen padre para Yurika y Yuudai?— pregunto este, dejando las fotos delante de él y mirándola fijamente.

Maki dejó su plato a medio comer y suspiro ante tal pregunta.
—¿Acaso ellos dijeron algo malo de ti?

Yuta negó con la cabeza.
—No... pero desde hace rato estoy pensando en que si yo seré un buen padre para nuestros hijos y más que... — suspiro —No sé cómo tomen esta noticia cuando se lo revelemos.

Maki bajo los hombros.
—Pues en ese caso, solo lo sabremos cuando les contemos toda la verdad...

Yuta sonrió un poco.
—Y espero que eso sea pronto. Quizás una vez que entren en confianza les diré que soy su verdadero padre.

Maki elevo una ceja —Aja y ¿Cómo piensas decírselo una vez te tengan la suficiente confianza?

—Pues no se ¿Y si se los digo impresionándolos? No sé cómo con algún truco con mi técnica maldita — dijo con una leve sonrisa.

—mmm no creo que funcione— comento Maki llevándose más espagueti a la boca.

—¿Y si se lo digo con títeres? — dijo Yuta ilusionado.

Maki soltó una leve carcajada —Okkotsu, ellos ya no tienen 4 años. Hubiera funcionado si fueran más pequeños — sonrió apoyando su rostro en su mano y su codo en la mesa.

Yuta bajo los hombros.
—Entonces no es como decírselos...

Maki le tomo de la mano.
—No te preocupes por eso en este momento, ya encontraremos la ocasión adecuada en que se lo podremos revelar, además tu les caes muy bien en este instante siendo solamente su amigo y lo ideal será que sigamos así solo un poco más hasta que encontremos la forma adecuada para revelarles la verdad.

Yuta miro la mano de esta sobre la suya. Se sentía apoyado de alguna manera en ese instante y quizás ella tenía razón. Debían darle tiempo al tiempo.

—Si...— dijo este con una sonrisa mientras tomaba la mano de su amada con sumo cariño.

Ambos intercambiaron una dulce sonrisa, mientras sus manos seguían unidas.

Maki después cayo en cuenta de lo tan cerca que estaban. Sentía que debía controlarse y más que estaba con el "enemigo".

La peliverde aclaro su garganta y siguió hablando—Además, tienes suerte de que te estén conociendo ahorita que son niños— dijo esta con una sonrisa, soltando la mano de Yuta y empezando a recoger sus trastes usados de la cena.

—¿Por qué dices eso?— pregunto Yuta con confusión.

Maki se puso en pie.
—Porque si los hubieras conocido de adolescentes, lo más seguro es que te odiarían por haberte ido y por haber regresado así sin más explicaciones y más que se nota que nuestros hijos serán unos "busca problemas" — dijo con orgullo.

Yuta sonrió por eso, regresó su vista a las fotos mientras Maki iba al fregadero y lavaba los trastes sucios que había en ese momento.

Aquel ambiente le agradaba a Yuta, ya que todo se sentía muy hogareño. Y más que eso era algo que él anhelaba desde el fondo de su corazón.

Porque bien dicen que "El Hogar está donde está tu corazón" y su corazón estaba ahí, con su familia por fin reunida.

El hechicero cerró el álbum, se levantó y se acercó a Maki, abrazándola por la espalda.

Eso sorprendió a esta mujer, quien dio un pequeño salto sobre sí misma, pero no lo alejo, al contrario, sentía que tanto su encuentro íntimo de aquella tarde, como también aquella pequeña charla los había acercado demasiado.

—Gracias Maki San...— susurro este poniendo su barbilla en el hombro de esta.

Maki cerró la llave del agua.
—¿Y ahora por qué me agradeces?— dijo está, pasando sus húmedas manos por los brazos de este.

—Por todo. Por haber dado a luz a nuestros hijos y por haberlos cuidado por siete años en mi ausencia. Pero, sobre todo, te quiero dar las gracias por haberme dado la oportunidad de haber estado esta tarde con ellos y conocerlos mejor.

—No hay nada que agradecer, al contrario — dijo está con una sonrisa y dándose la vuelta para mirarlo de frente —Gracias a ti por cuidarlos esta tarde. Parece que eres una buena niñera — le dio un suave toque en la nariz con su dedo índice.

—Y después de lo de esta tarde, me gustaría cuidarlos más seguido. Si es que se puede— dijo este mirándola a los ojos y poniendo sus manos en sus mejillas.

—Pues no creo que exista problema con eso... así podrías pasar más tiempo con ellos y yo podría irme a trabajar tranquila de que tú los cuidas— sonrió Maki. Parecía que estaba poniendo en marcha algún plan.

—Eso me encantaría... así como me encantaría — Yuta fue acercando sus labios a los labios de Maki, los cuales rozó con cariño —Pasar más tiempo contigo también...

Maki se sonrojo por esas palabras, el aire se le cortó al sentir sus labios sobre los de ella. La tentación y la temperatura se sentían subir de nuevo como aquella tarde.

La peliverde paso sus brazos al cuello de Yuta —Bueno... hace rato pasamos un buen momento juntos... ¿O ya lo olvidaste? Incluso debo recordarte que me dejaste unas marcas en el cuello...— dijo está empezándolo a besar.

Yuta correspondió el beso, mientras sus manos fueron a su cintura —Claro que no lo olvide...– dijo entre besos —Y no creo olvidarlo por un tiempo... incluso podría dejarte más marcas por rodó el cuerpo...— susurro con un tono seductor.

Ambos empezaron a besarse con demasiado amor y pasión. El recuerdo de aquel íntimo y sexual encuentro les hizo sonreír una vez sus labios se separaron para recuperar el aliento.

—Y sobre lo de hace rato... sobre "el sexo de reconciliación" o como tu lo llamaste "Kintsugi…— dijo ella con la voz medio cortada por un suave y bajo jadeo.

—¿Qué sucede con eso?— Pregunto Yuta recuperando el aliento —¿Hice algo mal?— pregunto preocupado.

Maki sonrió por esa pregunta y negó con la cabeza.
—Para nada. Al contrario, me hiciste sentir algunas cosas que hacía siete años no sentía...— acaricio su rostro, en especial paso sus finos dedos por los labios de su amado, tocándolos con delicadeza — Pero hay algo más...algo importante sobre eso.

—¿Qué pasa con eso?— Yuta seguía con sus manos en la cintura de esta.

—Es solo que no quiero que se lo digamos a nadie de nuestros amigos ¿De acuerdo? — dijo Maki mirándolo fijamente con las mejillas sonrojadas—No quiero que los demás nos juzguen porque de nuevo tuvimos sexo...después de mucho tiempo...

—De mis labios no saldrá nada...pero eso quiere decir que ¿Ya estoy perdonado?— cuestionó Yuta con una sonrisa.

—¡Idiota!— dijo Maki jalando suavemente la mejilla de Yuta—Aun te falta más acciones por parte tuya para que te perdone del todo... entre esas acciones esta el cuidar de nuestros hijos y el cómo te lleves con nuestros amigos... eso también podría incluir tener más sexo de reconciliación como el de hace rato entre tú y yo...— dijo con una sonrisa.—Quizás solo así te ganes mi perdón por completo.

—Entonces me encargare de demostrarte cuanto te amo y cuanto deseo recuperarte con muchas más acciones... tanto en la cotidianidad — dijo Yuta con algo de picardía mientras sus labios bajaban al cuello de Maki —Como en la cama...— susurro mientras besaba aquellas marcas que le había dejado en la tarde y que ya se veían más desvanecidas, esto por su restricción celestial.

Eso hizo temblar a Maki una vez más. Sus labios se buscaron de nuevo, uniéndose en un beso lleno de pasión mientras aún se abrazaban fuertemente.

La idea de volver a hacerlo, cruzo por la mente de ambos, aun así debían controlarse y más que sus hijos estaban a una habitación de ellos.

Maki despego lentamente sus labios de los labios de Yuta y miro el reloj digital que tenían el horno. Notando que ya pasaba de la media noche.

—Lo mejor será que vaya a dormir con los niños...— dijo está con una suave sonrisa—Ya es muy tarde.

—Está bien, mi cama es tu cama, así que siéntete cómoda en mi habitación— dijo este con una gran sonrisa.

—¿Seguro?

—Muy seguro.

—Está bien. Pero ¿Y dónde dormirás tu?— pregunto está dando unos pasos hacia atrás para mirarlo aún de frente y poniendo las manos en la cadera.

—Dormiré en la sala, en especial porque aún hay algunas cosas que debo hacer— Yuta rasco un poco su cabeza.

—De acuerdo. Entonces, dejare que el hombre de la casa haga su trabajo — dijo Maki acariciando su mejilla.

—Veo que también a ti te está gustando la idea de "jugar a la casita" ¿No es así?— preguntó Yuta tomando la mano de Maki y besándola un poco.

—Admito que me está gustando el jugar al papá y a la mamá, pero aun asi— Maki pellizco suavemente la mejilla de Yuta —No te acostumbres demasiado ¿De acuerdo? Porque no te la pondré fácil.

—Jeje de acuerdo — respondió Yuta con una leve sonrisa.

Después de eso, ambos se despidieron con un beso más. Uno profundo.


12: 24 a.m.

Maki se acostó en medio de sus hijos, quienes parecían haber detectado a su madre, ya que se acurrucaron a sus costados.

Maki les dio un beso a cada uno en sus frentes—Descansen mis niños...

El pensar en toda esa situación que estaban viviendo, la hacía sentir miles de emociones. Sobre todo porque tenía miedo que sus sentimientos la traicionaran y más que sabía que jugar con fuego era peligroso porque podría quemarse.

—¿Qué haría Mai en esta situación?— se preguntó Maki mentalmente, recordando a su gemela.

Suspiro, solo esperaba poder salvarla de aquel infernal clan y más que las cosas, poco a poco empezarían a empeorar para ambas.

—Mai...— susurro Maki aquel nombre, antes de quedarse dormida.


En cambio, Yuta se quedó un rato más en el comedor, mirando aún esas fotografías. Aquel momento de soledad fue interrumpido cuando un mensaje le llego a su celular inesperadamente.

Era un mensaje de Katsumoto, quién le estaba avisando sobre que habían encontrado otra víctima del asesino de hechiceros. Y que esperaban que se presentarán inmediatamente a pesar de ya ser muy noche.

Yuta suspiro y puso la pantalla de su teléfono boca abajo.

—Creo que ya he tomado una decisión...— dijo pensando en su familia. —Es momento de tomar ese consejo y ponerlo en práctica— dijo recordando las palabras de cierto albino.

Esperaba haber tomado la mejor decisión y esa era que pondría primero a su familia, mientras que aquel caso, lo iba a atrasar lo suficiente hasta que fuera entregado a otro hechicero.

Además, Satoru le había dado esa opción y eso es lo que prefería Yuta en ese momento, el estar con sus hijos y con Maki más tiempo sin importar quien muriera en el proceso. Pero eso solo traería consecuencias más adelante.

Pero también, había una víctima más, una que silenciosamente sufría al igual que esa pareja de enamorados. Una que vivía un infierno en su propio hogar. Y esa era Mai.

Continuara...


Notas:

Espero les haya gustado, estaré leyendo sus comentarios como siempre.

Y díganme ¿Qué les pareció este capítulo? 👀

Por si no lo recuerdan, en el capitulo 22, Satoru fue quien le dio esta opción, o como dicen por ahí, le dio a Okkotsu este bien "mal" consejo sobre atrasar lo más que se pueda este caso y bueno, asi lo hará como pudieron leer, pero es obvio que esto traerá algunas consecuencias. ¿Qué consecuencias creen que traerá esto en la vida de esta familia? Estaré leyendo sus teorías.

Bueno, como dije al final del capítulo, Mai también es un personaje importante para esta historia, asi que de una vez se los comento, los siguientes dos capítulos trataran de ella y de como es su vida dentro del clan Zenin. Solo puedo adelantar que se vienen varias revelaciones importantes para esta historia y mas que las conversaciones que tendrá Mai con ciertas personas, dejaran a varios sorprendidos.

Pero no se preocupen, volveremos pronto con la familia Okkotsu, asi como próximamente tendremos más momentos padre e hijos, asi como un momento más de "reconciliación pasional" *giño* entre Maki y Yuta, asi como también varias salidas solamente de esos cuatro como la familia que debieron ser siempre❤, asi que digamos que veremos a Yuta más en una faceta de "amo de casa" en los próximos capítulos.

Solo no desesperen, denme tiempo y ténganme paciencia, por favor, actualmente no ando pasando una buena racha fuera de aquí, pero tratare de traer los capítulos lo mas pronto que pueda 🙏

También, quiero agradecer a todos aquellos que aun siguen apoyando este fic, en serio, una disculpa si se esta haciendo muy largo, pero como he dicho en varias ocasiones, este es un long fic y están en todo su derecho abandonar la historia en caso que ya no les guste o les aburra.

Aun asi, para los que la siguen mes con mes, apoyándola con sus lecturas, votos y comentarios, en serio, les digo muchas gracias por todo su apoyo, prometo que no se van a arrepentir con esta historia.

En fin, espero les haya gustado, nos seguimos leyendo ❤

Los quiere Vera ❤

Pd: cuídense mucho en esta semana santa y de pascua para aquellos que festejan o salen de vacaciones.