Los días que siguieron a la crucial reunión en la oficina de Nezu fueron un ejercicio constante de equilibrio sobre la cuerda floja para Peter Parker. La admisión a U.A. era real, una tabla de salvación inesperada, pero las estrictas condiciones impuestas se sentían como un bozal. Se instaló en su habitación asignada en los dormitorios 'Heights Alliance', un entorno seguro y ordenado que era un universo aparte de sus anteriores refugios.

La vida adoptó una nueva cadencia: estudios básicos supervisados por la mañana, sesiones de acondicionamiento físico bajo la mirada analítica de los profesores por la tarde, y la presencia implícita pero constante de la supervisión de Aizawa. Sin embargo, la cruda realidad del incendio seguía persiguiéndolo. Recordaba la vulnerabilidad absoluta de no tener sus lanza-telarañas, el esfuerzo sobrehumano para sostener los escombros, el salto a ciegas entre edificios. La prohibición de actuar como Spider-Man era un peso, pero la falta de su herramienta principal era una fuente de ansiedad profunda. Necesitaba recuperar su fluido, no para desafiar las reglas (al menos, no abiertamente, sino para sentir que tenía alguna defensa, alguna opción, si el peligro volvía a encontrarlo.

Y la U.A., irónicamente, tenía la respuesta en sus bien equipados laboratorios de química. Recordando la fórmula que era casi una extensión de sí mismo, Peter vio una oportunidad arriesgada. Así, mientras durante el día cumplía con sus obligaciones académicas y se esforzaba por parecer un estudiante normal, sus noches se llenaron de un sigilo tenso.

Valiéndose de la oscuridad y de sus habilidades únicas, exploró las rutas menos vigiladas del campus. Trepaba muros, se adhería a los techos, usaba su agudo sentido arácnido para detectar patrullas o sistemas de seguridad. Localizó los laboratorios y, con una mezcla de miedo y determinación, comenzó sus incursiones nocturnas. Burlar la seguridad era un desafío constante: evitar sensores, manipular cerraduras básicas, moverse sin hacer ruido. Una vez dentro, trabajaba con rapidez febril, recolectando cantidades ínfimas pero precisas de los químicos necesarios: solventes, polímeros especializados, reactivos específicos. Usaba pequeños viales y contenedores que escondía cuidadosamente en su habitación, sabiendo que ser descubierto significaría el fin de todo. Cada noche era un juego peligroso contra la expulsión y la pérdida de la confianza que tan precariamente le habían otorgado.

Mientras esta operación clandestina progresaba lentamente, la necesidad de dinero para gastos básicos se hizo evidente. Armándose de valor, y sintiendo la tensión de su doble vida, buscó a Aizawa. Lo encontró, como de costumbre, inmerso en trabajo en la sala de profesores.

—Profesor Aizawa —Peter carraspeó—. ¿Puedo... hablarle de algo?

Aizawa levantó la vista, sus ojos evaluadores. —¿Sí, Parker?

—Necesito dinero. Para lo básico. Y recordé mi antiguo trabajo, en una cafetería cercana. El dueño, Kenji-san, quizás me daría horas por la tarde

Aizawa frunció el ceño ligeramente. —¿Una cafetería? ¿Fuera del campus supervisado?

Peter asintió, dando la ubicación. —Es tranquilo. Limpiar, lavar platos. No me metería en líos. Volvería directo.

Aizawa lo consideró, su mente pragmática sopesando los pros y los contras. Un Parker ocupado y cansado podría ser un Parker menos problemático.

—Verificaré la información —dijo Aizawa finalmente—. Si todo es como dices, y el dueño coopera, tienes permiso. Pero escucha bien: ximo seis horas al día, cuatro días a la semana. Irás directamente del campus al café, y directamente del café al dormitorio. Sin excepciones, sin desvíos. Tendrás un toque de queda inflexible que cumplir. Me informarás personalmente antes de irte y justo al regresar. El primer error, la primera sospecha, y este permiso se revoca. ¿Está absolutamente claro?

—Absolutamente claro, señor. Muchísimas gracias —dijo Peter, sintiendo un gran alivio, aunque la mención de "sospecha" le provocó un escalofrío.

Fiel a su palabra, Aizawa hizo las averiguaciones. Kenji confirmó la historia y aceptó tener a Peter de vuelta, quizás intuyendo que el chico necesitaba la estructura. Así, Peter añadió los largos turnos en la cafetería a su ya complicada rutina. Eran seis horas de trabajo físico después de las clases y el entrenamiento, lo que a menudo lo dejaba agotado, pero era un cansancio honesto y le proporcionaba los fondos que necesitaba, además de una excusa para su fatiga si Aizawa lo notaba. Se aferró a cumplir las reglas del permiso de trabajo con una precisión casi robótica, consciente de que era su única fachada de normalidad.

Las semanas pasaron. Las hojas terminaron de cambiar, anunciando la cercanía del inicio de clases. Peter recibió su uniforme oficial y observó la creciente excitación y nerviosismo de los futuros estudiantes que ya empezaban a llenar los dormitorios. En su habitación, escondidos, tenía ahora una colección casi completa de los precursores químicos para su fluido. El riesgo había sido enorme, pero la sensación de estar un paso más cerca de recuperar su red de seguridad era un poderoso motivador.

La noche previa al primer día oficial, el sueño le fue esquivo. La perspectiva de entrar a clases, de conocer a sus compañeros, de estar bajo la constante evaluación de héroes profesionales, se mezclaba con el secreto de sus actividades nocturnas y el peso de las expectativas. ¿Podría realmente hacerlo? ¿Podría ser Peter Parker, estudiante de U.A., mientras el fantasma de Spider-Man y sus necesidades secretas tiraban de él?.

La mañana llegó, implacable. Se vistió con el uniforme gris y verde, sintiendo el peso de todo lo que representaba. Se miró al espejo: un chico normal, si no fuera por los secretos que guardaba y las habilidades que ocultaba. Respiró hondo.

Salió y se unió al flujo de estudiantes que se dirigían al edificio principal. El aire vibraba con energía. Siguió las señales hasta encontrar la puerta monumental con la placa "1-A". Se detuvo un instante, el corazón martilleándole en el pecho. El futuro estaba al otro lado. Con todos sus secretos y esperanzas a cuestas, empujó la puerta.

Justo antes de cruzar el umbral, un movimiento a su lado llamó su atención. Un chico de cabello verde alborotado y pecoso también llegaba, con una expresión de nerviosismo que casi rivalizaba con la suya, murmurando algo ininteligible para sí mismo.

—Oye... —dijo Peter, tratando de sonar casual—. Uh, Clase 1-A, ¿verdad? Supongo que aquí empieza todo.

El chico de pelo verde dio un pequeño respingo, sorprendido. —¡S-sí! ¡Clase 1-A! ¡Ah, l-lo siento, estaba distraído! —tartamudeó, sus mejillas sonrojándose ligeramente—. ¡Soy Midoriya Izuku! ¡Encantado!

—Peter Parker —respondió Peter, ofreciendo una pequeña sonrisa—. Igualmente, Midoriya. ¿Listo para esto?

Midoriya asintió con una determinación nerviosa. —¡S-sí!

Ambos jóvenes abrieron la puerta y entraron juntos al aula. Lo primero que captó su atención fue una escena un tanto tensa. Un chico rubio ceniza con una expresión arrogante tenía los pies descaradamente apoyados sobre el pupitre, mientras otro chico alto, de cabello azul oscuro y gafas, gesticulaba enérgicamente frente a él con movimientos casi robóticos.

—¡Es una falta de respeto hacia los estudiantes anteriores que utilizaron este escritorio y hacia la propia institución! —tronaba el chico de las gafas, con la mano cortando el aire—. ¡Baja los pies inmediatamente!

El chico rubio solo chasqueó la lengua con desdén. —¿Ah, sí? ¿Y tú de qué escuela secundaria de pacotilla vienes, personaje secundario?

Mientras Peter y Midoriya asimilaban la escena, una chica de rostro redondo y cabello castaño corto se acercó rápidamente a ellos, sus ojos brillantes fijos en Midoriya.

—¡Midoriya! ¡Te encontré! —exclamó con entusiasmo—. ¡Quería agradecerte! ¡En el examen, lo del robot gigante... fue increíble! ¡Me salvaste! ¡Soy Uraraka Ochako! ¡Mucho gusto!

Midoriya se puso instantáneamente rojo como un tomate, agitando las manos frenéticamente. —¡N-no fue nada, Uraraka! ¡T-tú también estuviste genial! ¡Y-yo solo... actué sin pensar! ¡En serio!

Ochako rio amablemente y luego miró a Peter con curiosidad. —¡Oh! ¡Y tú eres...? ¡Estabas con Midoriya afuera! ¡Hola!

—Peter Parker —se presentó él, sintiéndose un poco más relajado ante la amabilidad de la chica—. Acabo de conocer a Midoriya. Encantado, Uraraka.

—¡Igualmente, Parker! —respondió Ochako con una sonrisa radiante—. ¡Qué emoción, nuestro primer día!

Antes de que pudieran continuar, el chico de las gafas, habiendo aparentemente pausado su disputa con el rubio ceniza, se acercó a su pequeño grupo con paso decidido y postura rígida.

—¡Saludos! —dijo con voz firme, ajustándose las gafas—. Soy Lida Tenya, vengo de la Academia Privada Somei.

Luego, se dirigió directamente a Midoriya con una intensidad sorprendente. —¡Midoriya! Debo expresar mi profunda admiración. Durante el examen de ingreso, fui incapaz de ver más allá de la tarea inmediata de acumular puntos de villano. ¡Sin embargo, tú discerniste la verdadera naturaleza de la prueba! ¡Comprendiste que había un componente oculto, el valor de los actos heroicos y el rescate! ¡Mientras yo fracasé en verlo, tú sí lo hiciste! ¡Te subestimé! ¡Es admirable!

Midoriya parecía a punto de desmayarse por la vergüenza y la sorpresa. —¡N-no, Lida, yo solo... yo no sabía...!

Lida asintió solemnemente, como si aceptara una humildad que no creía del todo, y entonces su mirada analítica se posó en Peter. —Y tú debes ser Parker. Midoriya te mencionó brevemente al entrar. Es un placer. —Hizo una pausa, su expresión volviéndose inquisitiva—. Sin embargo, debo admitir que tu rostro no me resulta familiar del examen práctico. Observé a muchos participantes ese día, y poseo buena memoria. No recuerdo haberte visto allí. ¿Estuviste presente?

La pregunta directa de Lida dejó a Peter sintiéndose como si un foco lo hubiera iluminado de repente. El pánico revoloteó en su pecho. ¿Cómo responder sin revelar que venía de otra dimensión y que su admisión había sido una excepción absoluta a todas las reglas? Miró de reojo a Midoriya y Uraraka, y percibió vagamente la mirada desinteresada pero curiosa del chico rubio ceniza desde su pupitre.

—Ah... sí —empezó Peter, rascándose la nuca con nerviosismo—. Bueno, es que tuve... eh... circunstancias especiales de admisión. Algo así. —Esperaba que la vaguedad fuera suficiente.

Iida frunció ligeramente el ceño, procesando la información. —¡Ya veo! —declaró finalmente, ajustándose las gafas—. U.A. ciertamente tiene diversos y rigurosos caminos para el ingreso. ¡Interesante! Aceptado por circunstancias especiales... ¡Eso sugiere un potencial notable!

Ochako simplemente sonrió. —¡Oh! ¡Qué genial, Parker!

Midoriya pareció añadir esa información a su ya sobrecargado análisis mental del primer día, mirando a Peter con una nueva capa de curiosidad. Desde el fondo, Peter creyó oír un "Tch" de desdén del chico rubio, pero no pudo estar seguro.

Antes de que Lida pudiera hacer más preguntas o que la conversación pudiera continuar, una voz cansada y monótona resonó desde el suelo, cerca de la entrada del aula.

—Si están aquí solo para hacer amigos, pueden irse ahora mismo.

Todos se giraron, buscando el origen de la voz. Vieron entonces algo extraño tirado en el suelo junto a la puerta: un saco de dormir amarillo brillante, como una oruga gigante y quieta. Mientras lo miraban confundidos, la cremallera del saco bajó desde dentro y un hombre de aspecto desaliñado, con ojos cansados, cabello negro largo y una especie de bufanda gris enrollada al cuello, se incorporó lentamente desde el interior, poniéndose de pie con un suspiro apenas audible. Se sacudió un poco el polvo imaginario. Su mirada recorrió el aula con una falta de entusiasmo casi palpable.

El silencio cayó sobre los estudiantes, ahora completamente desconcertados. La tensión inicial y la camaradería incipiente se disiparon ante la extraña aparición.

—Tardaron ocho segundos en callarse —continuó el hombre, ahora de pie fuera del saco, su voz arrastrando las palabras—. No es racional. El tiempo es limitado. Ustedes, los héroes potenciales, no pueden permitirse desperdiciarlo.

—Soy su profesor de aula, Shota Aizawa. Encantado de conocerlos, supongo. —Se agachó brevemente para sacar un uniforme deportivo azul del saco de dormir ahora vacío—. Pónganse esto inmediatamente y reúnanse en el campo de entrenamiento P.E. Tenemos trabajo que hacer.

La confusión se reflejó en los rostros de la mayoría. ¿Una prueba física el primer día? ¿Sin ceremonia de apertura ni orientación? ¿Y su profesor acababa de salir de un saco de dormir?

Aizawa pareció leer sus mentes (al menos la parte de la confusión académica). —U.A. no sigue las convenciones habituales. Aquí hacemos las cosas de forma... racional. —Su mirada se detuvo brevemente en Peter, quizás un segundo más de lo necesario, antes de continuar—. Vamos a realizar una evaluación de Quirks.

La declaración envió una nueva oleada de murmullos y nerviosismo a través del aula. Peter sintió un nudo diferente en el estómago. Una evaluación de Quirks. Él no tenía un Quirk registrado, y sus habilidades arácnidas eran precisamente lo que tenía prohibido usar abiertamente. La mirada severa de Aizawa en la oficina de Nezu volvió a su mente: Tolerancia cero.

Este primer día ya se perfilaba como un campo minado
La idea de una evaluación de Quirks el primer día, sin siquiera una bienvenida formal, dejó a la mayoría de los estudiantes boquiabiertos.

—¡¿Una evaluación de Quirks?! —exclamó Uraraka, verbalizando la confusión general—. ¡Pero y la ceremonia de entrada? ¿La orientación?

Iida, siempre el representante del orden, dio un paso al frente, aunque con una pizca de incertidumbre ante el poco convencional profesor. —¡Profesor Aizawa! Con el debido respeto, ¿es apropiado saltarse los procedimientos estándar de bienvenida? ¿Cuál es el objetivo de esta evaluación inmediata?

Aizawa ni se inmutó ante las preguntas. —Ceremonias, orientaciones... pérdidas de tiempo si quieres ser un héroe de verdad. Aquí en U.A., la tradición no dicta nuestro currículum, al menos no en mi clase. —Su mirada recorrió a los estudiantes—. Necesito saber de qué son capaces ahora. Cuál es su punto de partida. El campo de batalla no espera a que terminen las presentaciones.

El chico rubio ceniza, Bakugo, soltó una risa áspera. —¡Ja! ¡Por fin algo interesante! ¡Es hora de mostrarles a estos extras quién manda!

—Bienvenidos a U.A. —dijo Aizawa con sequedad, como si disfrutara un poco del pánico general—. Ahora, vayan a los vestuarios, pónganse los uniformes deportivos y nos vemos en el campo Gamma en diez minutos. No tarden.

Sin decir más, Aizawa recogió su saco de dormir y salió del aula con una rapidez sorprendente para su aspecto cansado, dejando atrás a una clase de estudiantes atónitos y ansiosos.

El viaje a los vestuarios fue un murmullo de nerviosismo y especulación. Peter se mantuvo en silencio, cambiándose rápidamente al uniforme azul de la U.A. La tela se sentía extraña, un símbolo de pertenencia a un sistema que le imponía reglas que iban contra su naturaleza. Se miró brevemente en el espejo del vestuario: el uniforme le quedaba bien, pero se sentía como un disfraz.

Salió con el resto del grupo hacia el campo de entrenamiento designado. Era una extensión amplia y abierta, con pistas de atletismo, zonas de lanzamiento y diverso equipamiento deportivo de aspecto avanzado. Aizawa ya estaba allí, esperándolos con la misma expresión impaciente, sosteniendo una especie de dispositivo de medición.

Los veinte estudiantes de la Clase 1-A se alinearon frente a él, la tensión flotando en el aire. Peter se colocó discretamente hacia el final de la fila, tratando de hacerse pequeño, de no llamar la atención. Su mente trabajaba a toda velocidad. Tenía que participar, pero tenía que controlarse. Nada de fuerza desmedida, nada de saltos imposibles, nada de reflejos inhumanamente rápidos, y sobre todo, nada de adherirse a las paredes. Tenía que ser solo "Peter Parker, el chico con admisión especial", un atleta razonablemente bueno, pero nada más.

Sabía que Aizawa lo estaría observando. Cada movimiento sería analizado. Un paso en falso, un desliz que revelara demasiado, y la oportunidad que Nezu le había dado se evaporaría. El héroe bajo vigilancia estaba a punto de enfrentar su primera prueba, y no tenía ni idea de cómo iba a superarla.

Aizawa observó a la fila de estudiantes con su habitual expresión de cansancio, aunque sus ojos evaluaban cada rostro.

—Bien. Han estado haciendo pruebas físicas como esta desde la secundaria, ¿verdad? —dijo, levantando el dispositivo de medición—. Carrera de 50 metros, salto de longitud, fuerza de agarre... pruebas estandarizadas donde no se les permitía usar sus Quirks. El país sigue tomando datos promedio de estudiantes que no usan sus habilidades. No es racional. El Ministerio de Educación es un dinosaurio.

Hizo una pausa, dejando que sus palabras calaran. —Bakugo —llamó, su mirada fijándose en el chico rubio ceniza que había estado discutiendo con Lida en el aula—. Tú terminaste primero en el examen práctico, ¿correcto?

Bakugo sonrió con arrogancia. —¿Y qué si lo hice? Era obvio que sería el número uno.

—En la secundaria, ¿cuál fue tu mejor resultado en el lanzamiento de softball sin usar tu Quirk? —preguntó Aizawa, ignorando la actitud.

Bakugo chasqueó la lengua. —Sesenta y siete metros o algo así. ¿A quién le importa esa basura?

—Inténtalo ahora... usando tu Quirk —ordenó Aizawa, lanzándole una pelota de softball—. Puedes hacer lo que quieras mientras te mantengas dentro del círculo. Date prisa.

Bakugo caminó hacia el círculo de lanzamiento con una confianza desbordante, haciendo crujir los nudillos. Sostuvo la pelota, una sonrisa salvaje extendiéndose por su rostro.

—¡MUERE! —rugió.

Con una explosión ensordecedora que resonó en todo el campo, lanzó la pelota. Una onda de choque visible emanó de su mano, impulsada por su Quirk de explosión, enviando la pelota a volar por el aire a una velocidad increíble, dejando una estela de humo detrás.

La pelota viajó, viajó y viajó, hasta que fue apenas un punto en la distancia antes de caer.

Aizawa levantó su dispositivo, que emitió un pitido. Se giró para mostrar la pantalla a los estudiantes.

—Setecientos cinco punto dos metros —anunció Aizawa con calma.

Un silencio asombrado cayó sobre la mayoría de los estudiantes, seguido de un estallido de emoción.

—¡¿Setecientos metros?! —exclamó Uraraka, con los ojos muy abiertos—. ¡Increíble! [source: 1307]

—¡Wow! ¡Podemos usar nuestros Quirks de verdad! —dijo un chico con cabello puntiagudo y rojo—. ¡Esto va a ser súper divertido!

—¡Sí! ¡Esto parece genial! —añadió otra chica con piel rosada y antenas.

La atmósfera cambió instantáneamente de tensión nerviosa a excitación palpable. La perspectiva de usar libremente sus poderes en pruebas físicas parecía una promesa de diversión y competencia emocionante. Peter sintió la energía a su alrededor, la genuina alegría de sus compañeros ante la perspectiva de desatar sus habilidades.

Justo cuando la emoción estaba en su punto álgido, la voz monótona de Aizawa cortó el aire como hielo.

—¿"Divertido"? —repitió, su mirada barriendo a los estudiantes con una frialdad repentina—. ¿Creen que esto es divertido? ¿Piensan que pasar los próximos tres años aquí será solo diversión? ¿Quieren convertirse en héroes pasándoselo bien?

Su tono se volvió más bajo, más ominoso. —Qué ingenuos. Muy bien. Nueva regla: el estudiante que obtenga el último lugar en el total de las ocho pruebas será juzgado como sin potencial... y será expulsado inmediatamente.

El silencio que siguió fue absoluto, más pesado y frío que antes. La emoción se evaporó instantáneamente, reemplazada por un shock helado y un pánico creciente que se reflejó en los rostros de casi todos los estudiantes. ¿Expulsión? ¿El primer día? La palabra resonó en el campo, una amenaza directa que transformó la "divertida" evaluación en una lucha desesperada por la supervivencia académica desde el primer momento.

La amenaza de Aizawa colgó en el aire, helando la sangre de la mayoría. La palabra "expulsión" resonó con una finalidad brutal. El ambiente festivo se hizo añicos, reemplazado por una tensión casi insoportable. Las sonrisas desaparecieron, sustituidas por expresiones de shock, incredulidad y puro pánico.

—¡¿Expulsado?! —Uraraka fue la primera en romper el silencio atónito, su voz aguda por la incredulidad—. ¡Pero es el primer día! ¡Ni siquiera hemos tenido la ceremonia de apertura! ¡Eso no es justo!

Aizawa la miró con sus ojos impasibles. —¿Y crees que los desastres naturales, los accidentes masivos o los villanos egoístas son "justos"? El mundo está lleno de injusticias. Los héroes son los que voltean esas situaciones. Si esperaban pasarla bien en una merienda de amigos en U.A., pueden irse a casa ahora mismo. Durante los próximos tres años, U.A. los someterá a una dificultad tras otra. Esto es "Plus Ultra". Superen las pruebas y escalen hasta la cima.

Su mirada recorrió a cada uno de ellos, deteniéndose quizás un instante más en Peter antes de continuar. —Esta es una prueba de su potencial. Si no pueden manejar esto, si se desmoronan ante la primera señal de presión real, entonces no tienen lo necesario para ser héroes. Es más racional cortar las pérdidas ahora.

Las palabras de Aizawa, aunque duras, tenían una lógica fría y cortante que silenció las protestas. La realidad del camino que habían elegido comenzaba a asentarse. Esto no era un juego.

—Bien. Suficiente charla. Empecemos —dijo Aizawa, dirigiéndose a la pista de 50 metros—. Primera prueba: carrera de 50 metros. Se alinearán en parejas cuando los llame. Usen sus Quirks como mejor les parezca para cruzar la línea lo más rápido posible. El sensor registrará su tiempo.

Los estudiantes se miraron unos a otros, la determinación comenzando a reemplazar el pánico en algunos rostros, mientras que otros aún parecían abrumados.

Peter sintió que se le secaba la boca. La carrera de velocidad. Una prueba donde su agilidad y velocidad arácnida le darían una ventaja absurda... si se atrevía a usarla. Recordó la advertencia de Aizawa, la mirada de Nezu. Tenía que controlarse, parecer normal. Pero ¿qué era "normal" en una clase llena de Quirks? ¿Qué tan rápido podía correr sin levantar sospechas? Correr demasiado lento podría ponerlo en riesgo de quedar último, pero correr demasiado rápido... eso atraería exactamente el tipo de atención que debía evitar.

Aizawa comenzó a llamar a las parejas. Peter vio a Lida Tenya prepararse en la línea de salida. Cuando sonó la señal, los motores en las pantorrillas de Lida rugieron y salió disparado como un cohete, cruzando la línea en unos impresionantes 3.04 segundos. Luego vio a Bakugo, quien usó pequeñas explosiones controladas en sus palmas para impulsarse hacia adelante a una velocidad explosiva, logrando un tiempo igualmente notable. Otros usaron sus Quirks de maneras diversas: una chica con lengua de rana dio saltos largos y rápidos, un chico con cola creó una onda de choque para impulsarse...

Finalmente, llegó el turno de Peter. Lo emparejaron con un chico de aspecto nervioso y cabello con forma de uvas moradas.

"Vale, Parker, tranquilo," pensó Peter mientras se colocaba en la línea de salida. "Solo corre. Rápido, pero no demasiado rápido. Piensa en un atleta humano muy bueno, no en una araña radiactiva." Sonó la señal. Peter arrancó, sintiendo el poder contenido en sus músculos. Forzó a su cuerpo a moverse a una fracción de su capacidad real. Corrió con fuerza, bombeando los brazos, manteniendo la respiración controlada. Sintió la velocidad casi dolorosamente lenta comparada con lo que sabía que podía hacer. Cruzó la línea, jadeando un poco más de lo necesario para aparentar esfuerzo.

Aizawa consultó el sensor. —Parker, 5.58 segundos.

Peter exhaló, tratando de parecer normal. No era un tiempo espectacular comparado con los que usaron Quirks de velocidad, pero era decente, atlético. Esperaba que fuera suficiente para pasar desapercibido, para no destacar ni por arriba ni por abajo. El chico de las uvas llegó mucho después.

La prueba continuó, cada estudiante mostrando sus habilidades únicas o, en el caso de Midoriya, pareciendo luchar sin un Quirk aparente, lo que atrajo miradas curiosas y, en el caso de Bakugo, despectivas. Peter observó, analizando, sintiendo la presión aumentar con cada nueva prueba anunciada por Aizawa. Esto iba a ser un largo y estresante día.

La siguiente prueba fue la de fuerza de agarre. Recordando que romper el medidor era mala idea, Peter aún aplicó mucha más fuerza que antes. Apretó con fuerza, sintiendo el metal ceder ligeramente bajo la presión controlada. El medidor marcó 250 kg. Una cifra enorme, muy por encima de lo normal, que lo colocaba entre los más fuertes de la clase, generando más murmullos y otra mirada evaluadora de Aizawa.

En el salto de longitud estático, Peter no se contuvo tanto. Tomó un respiro y saltó, canalizando más poder en sus piernas. Voló sobre la arena, aterrizando mucho más lejos que antes, una distancia que rivalizaba con los mejores saltos impulsados por Quirks, aunque sin la ayuda obvia de explosiones o gravedad cero. La distancia hizo que varios compañeros lo miraran fijamente.

Las pruebas continuaron: en los saltos laterales repetidos, su agilidad fue deslumbrante, casi un desenfoque rítmico. En la carrera de resistencia, mantuvo un ritmo increíblemente constante, terminando cerca del frente sin mostrar signos evidentes de fatiga extrema, aunque se aseguró de jadear un poco al final. Cada resultado lo colocaba consistentemente cerca de la cima de la clase, muy lejos del "atleta normal" que había intentado ser antes. Estaba atrayendo atención, pero también estaba asegurando su posición lejos del último lugar.

Finalmente, volvieron al lanzamiento de pelota.

Entonces le tocó a Midoriya. Peter había notado la creciente desesperación del chico pecoso a lo largo de las pruebas. Parecía no tener un Quirk útil, o al menos no uno que supiera controlar. Sus resultados eran consistentemente bajos. La amenaza de expulsión parecía cernirse sobre él de manera palpable. Midoriya tomó la pelota, su mano temblaba. Lanzó... y la pelota apenas recorrió cuarenta y tantos metros. Un resultado mediocre, similar al de alguien sin Quirk.

Aizawa suspiró. —Midoriya, ¿de verdad crees que puedes ser un héroe con resultados como esos?

Justo cuando Midoriya parecía a punto de derrumbarse, Aizawa le ofreció otra pelota. —Tienes un intento más. Date prisa.

Midoriya se concentró intensamente. Tomó la pelota, retrocedió... y entonces ocurrió algo. Peter vio unas líneas rojas recorrer el brazo de Midoriya, una concentración de energía que parecía a punto de desatarse. Lanzó la pelota con un grito. Esta vez, la pelota salió disparada con una fuerza increíble, incluso superando la marca de Bakugo por un pequeño margen. Un estallido sónico acompañó el lanzamiento.

Todos se quedaron boquiabiertos. ¡Midoriya tenía un Quirk increíblemente poderoso! Pero la celebración duró poco. Midoriya se sujetó el brazo, su dedo índice visiblemente roto y morado, una mueca de dolor extremo en su rostro.

Aizawa lo miró, una leve sorpresa cruzando su rostro antes de volver a su impasibilidad habitual. Anotó el resultado. —Bien. Siguiente.

Le tocó a Peter. Tomó la pelota, sintiendo la mirada de todos sobre él después de sus demostraciones anteriores. Concentró su fuerza, no solo en el brazo, sino en todo su cuerpo, girando y lanzando con una potencia controlada pero significativa. La pelota salió disparada, no con la explosión de Bakugo ni la potencia bruta de Midoriya, pero con una velocidad y trayectoria puras. Viajó muy, muy lejos, aterrizando bien entrada la marca de los 600 metros. Un lanzamiento excelente, que demostraba una fuerza considerable sin una fuente de poder obvia como explosiones o motores.

Una vez que todos terminaron, Aizawa los reunió. La atmósfera era diferente para Peter. Ya no temía quedar último, pero sentía la presión de las miradas curiosas y la evaluación intensificada de su profesor.

—Muy bien, hora de los resultados —dijo Aizawa, levantando su dispositivo—. Sumaré sus puntos en todas las pruebas. Los resultados se mostrarán en el holograma. Y como dije, quien quede último... se va a casa.

Activó el dispositivo. La pantalla holográfica brilló en el aire. Peter buscó su nombre, ya no con miedo a estar al final, sino con curiosidad por ver dónde lo habían colocado sus esfuerzos menos contenidos, y con la ansiedad de saber si había ido demasiado lejos.

Peter escaneó la lista rápidamente. Sus ojos pasaron por los nombres inferiores... 18... 15... 10... y siguió subiendo. Lo encontró. "Parker, Peter - 4º lugar".

Un suspiro de alivio escapó de sus labios, mezclado con una punzada de sorpresa. ¿Cuarto? Había esperado hacerlo bien, pero no tan bien. Sus esfuerzos por destacar, aunque controlados, lo habían catapultado a los primeros puestos, justo detrás de un tal Yaoyorozu Momo, Todoroki Shoto y, en primer lugar, Bakugo Katsuki.

Bakugo, al ver su propio nombre en la cima, soltó un gruñido de satisfacción, su habitual expresión arrogante intensificándose. Lida, quien probablemente esperaba estar más arriba, pareció sorprendido pero analítico al ver el resultado de Peter tan alto. Uraraka le dirigió a Peter una mirada de asombro y una sonrisa rápida. Midoriya, por su parte, ni siquiera parecía estar buscando su propio nombre todavía, su rostro una máscara de dolor por su dedo roto y la anticipación del fracaso. Entonces, las miradas colectivas se dirigieron al final de la lista.

20º lugar: Midoriya Izuku.

El color desapareció del rostro de Midoriya. Se quedó paralizado, sus ojos verdes desorbitados fijos en su nombre al final de la tabla. La devastación era absoluta. Después de todo el esfuerzo, de la demostración de poder que le costó una lesión, aún estaba en último lugar.

—No... —susurró, su voz apenas audible.

Uraraka ahogó un grito de sorpresa y pena por su nuevo amigo. Incluso Lida pareció compadecerse, a pesar de su naturaleza estricta.

Aizawa bajó el dispositivo, su expresión tan impasible como siempre. —Y como prometí... —comenzó, su voz haciendo que Midoriya se encogiera visiblemente—. El estudiante en último lugar...

El aire se cargó, esperando la sentencia final.

—...será expulsado —terminó Aizawa. Hubo un silencio sepulcral—. Fue una mentira.

Otra ola de shock recorrió a los estudiantes, esta vez de incredulidad y alivio confuso.

—¡¿QUÉ?! —gritaron varios al unísono.

Midoriya levantó la vista, atónito. Uraraka parecía a punto de desmayarse de puro alivio.

Aizawa suspiró, pasándose una mano por el cabello desordenado. —Fue una artimaña racional —explicó, sin cambiar su tono monótono—. Una decepción lógica para extraer el máximo rendimiento de ustedes desde el principio. Para hacerles sentir la presión real de lo que está en juego.

Un silencio desconcertado siguió, antes de que una chica alta con una cola de caballo negra (Yaoyorozu, la que quedó segunda) hablara con calma. —Por supuesto que era una artimaña. Profesor Aizawa, con el debido respeto, era bastante obvio si uno consideraba la improbabilidad de una expulsión tan prematura sin una evaluación más exhaustiva. Debimos haberlo deducido.

Lida asintió vigorosamente. —¡Cierto! ¡Deberíamos haber analizado la situación con más lógica! ¡Caímos en la trampa emocional!

Aizawa los ignoró. —Como sea. La farsa terminó. Tomen una copia del plan de estudios en el aula. Léanlo. —Su mirada se posó en Midoriya—. Y tú, ve a la enfermería con Recovery Girl para que te arregle ese dedo. No puedes permitirte empezar las clases incapacitado.

Sin más ceremonia, Aizawa se dio la vuelta y comenzó a alejarse, dejando atrás a una clase confundida, aliviada y completamente agotada mental y físicamente.

Peter observó cómo se iba Aizawa. Una artimaña. Todo había sido un truco psicológico para llevarlos al límite. Sintió una extraña mezcla de alivio por Midoriya y una creciente comprensión de la naturaleza implacable de U.A. y de su profesor. Aizawa jugaba en serio. Cada acción, cada palabra, parecía calculada. Peter había evitado la expulsión (real o no) y había demostrado parte de su capacidad, pero también se había puesto firmemente en el radar de Aizawa. Sabía que la vigilancia sobre él sería aún más intensa a partir de ahora. El primer día ni siquiera había terminado oficialmente, y ya se sentía como si hubiera corrido una maratón a través de un campo minado.

Mientras el grupo de estudiantes de la Clase 1-A se dispersaba del campo de entrenamiento, un murmullo colectivo de alivio y agotamiento llenó el aire. La montaña rusa emocional del último par de horas los había dejado exhaustos.

—¡No puedo creer que hiciera eso! —exclamó Uraraka, llevándose una mano al pecho como si aún sintiera el pánico—. ¡Pensé que Midoriya realmente iba a ser expulsado! ¡Qué miedo! Se volvió hacia Midoriya, quien todavía se sujetaba el dedo roto con una mueca de dolor. —¡Tienes que ir a ver a Recovery Girl rápido! ¡Pero tu lanzamiento fue increíble!

Midoriya asintió débilmente, con una mezcla de dolor, alivio y vergüenza. —G-gracias, Uraraka... Iré ahora mismo...

Lida, por su parte, se ajustaba las gafas con aire pensativo. —¡Una metodología ciertamente poco ortodoxa pero efectiva! El profesor Aizawa nos obligó a enfrentar nuestros límites desde el primer momento mediante la presión psicológica. ¡Una lección valiosa sobre la preparación mental necesaria para el heroísmo, aunque la táctica fuera cuestionable!

Peter se mantuvo un poco al margen mientras caminaban de regreso hacia el edificio principal. El cuarto lugar era bueno, excelente incluso, pero se sentía como caminar sobre hielo delgado.

Cada prueba había sido un acto de equilibrio precario, mostrando lo suficiente para no ser expulsado pero tratando de no revelar la verdadera magnitud de sus habilidades. Sabía que Aizawa no era tonto; la mirada penetrante del profesor durante las pruebas, especialmente después de la carrera de 50 metros, le decía que sus sospechas probablemente se habían intensificado. Y ahora, con un ranking tan alto, otros estudiantes también lo notarían.

Llegaron de nuevo al aula 1-A. El ambiente era notablemente diferente al de la mañana. La arrogancia inicial de algunos y el nerviosismo de otros habían sido reemplazados por un cansancio compartido y una comprensión tácita de que U.A. iba a ser mucho más difícil de lo que imaginaban. Encontraron sobre los pupitres las copias del plan de estudios que Aizawa había mencionado.

Peter tomó el suyo, un folleto grueso lleno de horarios, listas de materias y expectativas. Lo hojeó brevemente: Entrenamiento Básico de Héroe, Inglés, Matemáticas, Historia del Heroísmo... Parecía abrumador. Mientras los demás comentaban sobre el susto de la expulsión o recogían sus cosas, Peter se quedó un momento mirando el documento.

Esta era su nueva realidad. Clases, entrenamiento, supervisión constante, y la necesidad perpetua de ocultar quién era realmente y de dónde venía, todo mientras intentaba aprender a ser un héroe según las reglas de este mundo. El primer día había sido una prueba de fuego, literalmente para Midoriya, y figurativamente para todos los demás. Peter había sobrevivido, incluso había destacado, pero a un costo potencial que aún no podía medir.

Respiró hondo. El camino apenas comenzaba. Guardó el plan de estudios en la mochila que le habían proporcionado y salió del aula, preparándose mentalmente para la verdadera primera clase del Curso de Héroes de la U.A.

El día siguiente en la U.A. comenzó con una sensación de normalidad casi desconcertante después del torbellino del primer día. Las clases matutinas transcurrieron según el plan de estudios que Peter había recibido: Inglés con el ruidoso Present Mic, cuya voz retumbaba en el aula; Matemáticas, que resultaron ser sorprendentemente avanzadas; y otras materias generales. Peter se esforzó por concentrarse, tomando notas y tratando de absorber la información, aunque la sensación de ser observado, especialmente por Aizawa durante las breves pausas, nunca desaparecía del todo.

La verdadera expectación llegó por la tarde. La clase programada era Entrenamiento Básico de Héroe. Los estudiantes murmuraban entre ellos, especulando sobre quién sería el profesor y qué harían.

Entonces, la puerta del aula se abrió de golpe y una voz atronadora resonó:

—¡ESTOY ENTRANDO POR LA PUERTA COMO UNA PERSONA NORMAL!

All Might irrumpió en el aula, no por la puerta normal, sino por una lateral, adoptando una pose heroica exagerada. Su traje brillante y su sonrisa inmensa llenaron la habitación de una energía contagiosa.

Un estallido de emoción recorrió la clase. ¡Era All Might, el héroe número uno, en persona!

—¡Increíble! ¡All Might nos va a enseñar! —exclamó un chico con cabello amarillo y un rayo negro. —¡Su traje es de la Edad de Plata! ¡Qué pasada! —murmuró Midoriya, sus ojos brillando con adoración.

All Might caminó hacia el frente del aula, su presencia imponente. —¡Bienvenidos al Entrenamiento Básico de Héroe! ¡Esta clase pondrá los cimientos de lo que significa ser un defensor de la justicia! ¡Aquí aprenderán lo básico para ser héroes! ¡Y para empezar hoy, haremos algo emocionante!

Hizo una pausa dramática. —¡ENTRENAMIENTO DE COMBATE!

La palabra "combate" envió otra oleada de murmullos excitados y nerviosos por el aula.

—¡Y para el combate, necesitan esto! —continuó All Might, sacando un control remoto y presionando un botón. Con un zumbido mecánico, secciones de la pared lateral se deslizaron hacia afuera, revelando maletines numerados—. ¡Sus trajes de héroe, diseñados según las especificaciones que enviaron y sus registros de Quirk!

El aula 1-A bullía de emoción cuando All Might reveló los maletines que contenían los trajes de héroe. Los estudiantes se apresuraron a buscar sus números, la anticipación brillando en sus ojos mientras recogían los estuches que guardaban sus futuras identidades públicas. Comentarios sobre diseños, materiales y funcionalidades llenaron el aire.

Peter observó la escena con una mezcla de sentimientos. Por un lado, sentía una punzada de anhelo; el traje de Spider-Man era parte de él. Pero la razón se impuso rápidamente. Spider-Man ya era una figura conocida en Musutafu, el "vigilante de la máscara roja" que había intervenido en el incendio y que previamente había tenido encontronazos con héroes profesionales. Ponerse ese traje ahora, frente a sus compañeros, sería invitar a preguntas peligrosas y sospechas que podrían costarle su lugar en la U.A., especialmente después de las estrictas advertencias de Nezu y Aizawa.

No, el traje de Spider-Man estaba descartado. En su lugar, Peter tenía un plan diferente, aunque igualmente discreto. Se dirigió a los vestuarios junto con los demás, pero en lugar de buscar un maletín, seleccionó un uniforme deportivo estándar de la U.A., asegurándose de que fuera el modelo de mangas largas. La tela azul y blanca era simple, funcional y, lo más importante, anónima.

Antes de salir, Peter hizo algo más. Se deslizó discretamente sus lanza-telarañas rediseñados y compactos bajo las mangas largas del uniforme. Gracias a sus incursiones nocturnas en los laboratorios de química de la U.A., había logrado reunir minuciosamente los componentes necesarios. Las últimas noches las había pasado sintetizando pequeñas cantidades de su preciado fluido de telaraña. No planeaba usarlas abiertamente – las reglas de Aizawa y Nezu eran claras – pero la idea de entrar en un entrenamiento de combate sin su herramienta más versátil, después de la experiencia del incendio, le resultaba insoportable. Los llevaría ocultos, bajo las mangas largas, "por si acaso". Una red de seguridad secreta en caso de emergencia extrema.

Cuando los estudiantes se reunieron en el campo de entrenamiento designado, la transformación fue espectacular. Lida parecía un caballero blindado, Uraraka lucía un traje espacial rosa y negro, Bakugo intimidaba con sus enormes guanteletes... un desfile de futuras leyendas del heroísmo.

Y en medio de ellos, Peter Parker, con el uniforme deportivo azul de mangas largas de la U.A. Su apariencia era marcadamente sencilla en comparación, casi fuera de lugar. Sintió algunas miradas evaluadoras, probablemente preguntándose por el atuendo tan básico del chico que había quedado cuarto en la evaluación de Aizawa. Él simplemente ajustó las mangas discretamente, asegurándose de que los lanza-telarañas permanecieran ocultos. Su identidad como estudiante era su disfraz ahora, y tenía que protegerla a toda costa, aunque llevara un pequeño secreto bajo la manga, literalmente.

Con los estudiantes luciendo sus flamantes (o en el caso de Peter, notablemente estándar) atuendos, All Might los reunió en lo que parecía ser un área de observación frente a un complejo de edificios simulados. Su sonrisa era tan brillante como siempre, pero había un aire de seriedad bajo la superficie.

—¡Muy bien, aspirantes a héroes! ¡Se ven geniales! —exclamó All Might, su voz retumbando— ¡Ahora que están apropiadamente equipados, es hora de pasar a la acción! ¡El entrenamiento de combate de hoy será una batalla simulada en interiores!

Los estudiantes se enderezaron, atentos. El murmullo de excitación volvió, mezclado con nerviosismo.

—¡Dividiremos la clase en equipos de dos: 'Héroes' contra 'Villanos'! —explicó All Might—. ¡El escenario es el siguiente: los villanos han escondido un arma nuclear en algún lugar de este edificio! ¡La tarea de los héroes es infiltrarse, evitar a los villanos y capturar el arma, o incapacitar a ambos villanos antes de que se acabe el tiempo! ¡La tarea de los villanos es proteger el arma hasta que se acabe el tiempo, o capturar a los héroes!

Lida levantó la mano con su rigidez característica. —¿Profesor All Might! ¿Cómo se determinarán los equipos y los roles? ¿Se basará en nuestras evaluaciones previas?

—¡Excelente pregunta, joven Lida! —respondió All Might con entusiasmo—. ¡Para simular las condiciones impredecibles del campo de batalla, donde no siempre eliges a tus compañeros o adversarios, seleccionaremos los equipos... ¡por sorteo!

Sacó una pequeña caja con ranuras. —¡Dentro de esta caja hay bolas con letras! ¡Cada uno sacará una y eso determinará su compañero de equipo! ¡Vamos, acérquense!

Uno por uno, los estudiantes se acercaron y sacaron una bola de la caja. Peter observó el proceso, sintiendo su corazón latir un poco más rápido. ¿Con quién le tocaría? Esperaba que fuera alguien razonable, alguien con quien pudiera comunicarse sin revelar demasiado sobre sí mismo. Vio a Midoriya sacar una bola con la letra A, y a Uraraka sonreír al sacar la misma letra. Bakugo sacó la B, y Lida también. Las parejas comenzaron a formarse.

Finalmente, llegó el turno de Peter. Metió la mano en la caja y sacó una pequeña bola. La abrió. Letra H. Levantó la vista, buscando quién más tendría la misma letra.

Sus ojos se encontraron con los de una chica alta, de cabello negro recogido en una cola de caballo puntiaguda y una expresión serena e inteligente. Era Yaoyorozu Momo, la estudiante que había quedado segunda en la evaluación de Aizawa, justo detrás de Bakugo y delante de Todoroki y él mismo. Ella sostenía una bola idéntica con la letra H.

—Parece que somos equipo, Parker —dijo Yaoyorozu, acercándose con una leve inclinación de cabeza. Su voz era calmada y formal—. Es un placer trabajar contigo.

—Igualmente, Yaoyorozu —respondió Peter, sintiendo un ligero alivio. Yaoyorozu parecía inteligente, sensata y, por su ranking, obviamente muy capaz. Quizás formar equipo con ella sería menos complicado que con alguien más impulsivo o inquisitivo—. Espero que podamos trabajar bien juntos.

Yaoyorozu asintió, sus ojos oscuros evaluándolo brevemente, quizás recordando su inusual uniforme y su alto rendimiento en las pruebas. —Confío en que así será. Analicemos nuestras fortalezas cuando sea apropiado.

All Might sonrió mientras los equipos terminaban de formarse. —¡Excelente! ¡Ahora que tenemos nuestros equipos, decidiremos quiénes serán los primeros héroes y villanos!

All Might se irguió, radiante de energía. —¡Ahora que los equipos están formados, es hora de decidir nuestro primer enfrentamiento! ¡El destino decidirá quiénes serán los pioneros en este entrenamiento de combate!

Metió la mano en otra caja, esta con bolas marcadas como "Héroe" y "Villano", y sacó dos letras de equipo de la caja anterior. La tensión volvió a llenar el aire mientras los estudiantes esperaban ver quiénes serían los primeros en actuar.

—¡El primer combate será entre... estos equipos! —anunció All Might, mostrando dos bolas. Una tenía la letra "A", la otra la letra "D"—. ¡El equipo A serán los Héroes! ¡Y el equipo D serán los Villanos!

Un murmullo recorrió la clase. El Equipo A era Midoriya Izuku y Uraraka Ochako. El Equipo D era Bakugo Katsuki y Lida Tenya. La rivalidad entre Midoriya y Bakugo, ya palpable en el aula, estaba a punto de tener su primer escenario oficial. La expresión de Bakugo se torció en una sonrisa casi depredadora, mientras Midoriya parecía aún más pálido y nervioso. Lida adoptó una postura firme, listo para asumir su rol, y Uraraka le dio a Midoriya una mirada de ánimo.

—¡Equipo Villano, entren al edificio primero y preparen su defensa! —instruyó All Might—. ¡Tienen cinco minutos para esconder el arma nuclear simulada! ¡Equipo Héroe, esperen afuera! ¡Discutan su estrategia! ¡Después de cinco minutos, comenzará la batalla y tendrán quince minutos para completar su misión!

Bakugo y Lida se dirigieron inmediatamente hacia el edificio designado, Lida ya gesticulando sobre posibles tácticas de defensa , mientras Bakugo simplemente parecía ansioso por empezar la pelea. Midoriya y Uraraka se quedaron atrás, comenzando una conversación susurrada y ansiosa.

—¡El resto de nosotros —dijo All Might, dirigiéndose a los demás equipos, incluido el de Peter y Momo—, iremos a la sala de monitores! ¡Observar y aprender de sus compañeros es también una parte crucial del entrenamiento de un héroe! ¡Vamos!

Peter siguió al grupo hacia la sala de monitores indicada por All Might. Lanzó una mirada a Yaoyorozu, quien caminaba a su lado con una expresión concentrada, probablemente ya analizando el escenario y los posibles Quirks involucrados. Para Peter, esta era una oportunidad invaluable. No solo aprendería sobre el formato del entrenamiento en U.A., sino que también podría observar de cerca las habilidades de sus compañeros —sus Quirks— en acción, algo fundamental si quería entender este mundo y, eventualmente, encajar (o al menos, sobrevivir) en él. Se preguntó cómo se desenvolverían Midoriya y Uraraka contra la agresividad de Bakugo y la rectitud de Lida. La primera batalla estaba a punto de comenzar.

La sala de monitores era un marcado contraste con el brillante campo de entrenamiento exterior. Estaba oscura, iluminada principalmente por el resplandor de una pared de pantallas múltiples que mostraban diversas vistas del interior del edificio simulado: pasillos, habitaciones, conductos de ventilación, todo capturado por cámaras estratégicamente ubicadas. El aire estaba cargado de una expectación silenciosa mientras los estudiantes restantes encontraban lugares para observar.

All Might ya estaba allí, de pie frente a la consola principal, su habitual sonrisa radiante ahora con un toque de concentración profesional. —¡Tomen asiento, jóvenes! ¡Desde aquí tendrán una vista privilegiada de la acción! ¡Recuerden, observen con atención! ¡Analicen las tácticas, los usos de los Quirks y las decisiones tomadas bajo presión! ¡Esta es una lección tanto para los que participan como para los que observan!

En las pantallas, Peter pudo ver al Equipo Villano. Lida, con su armadura impecable, parecía estar argumentando a favor de una defensa estratégica alrededor del arma simulada, ubicada en uno de los pisos superiores. Bakugo, sin embargo, parecía ignorarlo, su lenguaje corporal tenso y agresivo, mirando hacia las entradas del edificio con una impaciencia furiosa. Era obvio que su prioridad no era proteger el objetivo, sino encontrar y aplastar a Midoriya.

—Parece que el equipo Villano ya tiene desacuerdos internos —murmuró Yaoyorozu en voz baja, de pie junto a Peter, sus ojos analizando las pantallas con agudeza—. La impulsividad de Bakugo podría ser una debilidad explotable si el equipo Héroe es inteligente.

Peter asintió, observando otra pantalla que mostraba a Midoriya y Uraraka entrando cautelosamente por una de las ventanas del primer piso. Uraraka parecía estar susurrando un plan, mientras Midoriya, aunque visiblemente nervioso, asentía y miraba a su alrededor, quizás buscando a Bakugo.

—El sigilo inicial es bueno —comentó Peter, casi para sí mismo—. Pero Bakugo no es de los que esperan. Probablemente irá directo a buscarlos.

Mientras los cinco minutos de preparación de los villanos llegaban a su fin, All Might tomó un micrófono conectado a la consola.

—¡Muy bien, equipos! —su voz resonó, presumiblemente tanto en la sala de monitores como para los participantes—. ¡El tiempo de preparación de los Villanos ha terminado! ¡Equipo Héroe, su misión comienza... AHORA! ¡Que comience el entrenamiento de combate!

En las pantallas, la tensión aumentó visiblemente. Midoriya y Uraraka comenzaron a avanzar sigilosamente por los pasillos del edificio, mientras que Bakugo, ignorando las protestas de Lida, se separó y comenzó a moverse por el edificio con una velocidad explosiva, claramente en busca de sus oponentes. La primera batalla de la Clase 1-A había comenzado oficialmente, y Peter, junto a sus compañeros, observaba atentamente, listo para aprender todo lo posible.

La batalla comenzó con una intensidad explosiva, literalmente. En las pantallas, Bakugo se movía por los pasillos como un depredador, usando pequeñas explosiones para impulsarse y cambiar de dirección rápidamente, ignorando por completo la defensa del arma y a su compañero Lida. Su único objetivo era claramente Midoriya.

—Está completamente cegado por la rivalidad —comentó Peter en voz baja, observando la pantalla que seguía a Bakugo—. Ignora el objetivo, ignora a su compañero... eso es peligroso en una situación real.

—Una estrategia emocionalmente impulsada rara vez es efectiva —coincidió Yaoyorozu a su lado, con el ceño ligeramente fruncido mientras observaba—. Deja a su compañero solo y expone su propio flanco.

El inevitable encuentro ocurrió en un pasillo estrecho. Bakugo atacó a Midoriya sin piedad, lanzando explosiones a quemarropa. Midoriya, claramente superado en habilidad de combate y control de Quirk, apenas lograba esquivar, usando su conocimiento (probablemente de observar a Bakugo durante años) para anticipar algunos movimientos. La tensión era palpable; se sentía menos como un entrenamiento y más como una pelea personal y brutal.

Mientras tanto, Uraraka, siguiendo el plan, se había separado y usaba su Quirk Zero Gravity para moverse sigilosamente por los pisos superiores, buscando el arma. La encontró en una gran sala abierta, con Lida parado rígidamente junto a ella, habiendo despejado la habitación de cualquier posible escondite para los héroes. Lida, adoptando un tono teatral de villano, explicó que sabía que ella vendría sola y que no podría vencer su velocidad.

La confrontación principal alcanzó un punto crítico. Acorralado y bajo un ataque feroz, Midoriya pareció tomar una decisión desesperada. En lugar de atacar directamente a Bakugo, gritó algo y dirigió un golpe masivo hacia el techo. Las pantallas temblaron cuando una onda de choque recorrió el edificio. Peter vio cómo Midoriya usaba su Quirk, el mismo poder devastador del lanzamiento de pelota, pero esta vez canalizado hacia arriba, destrozando pisos y creando una lluvia masiva de escombros.

—¡Increíble poder! ¡Pero el retroceso...! —exclamó alguien en la sala de monitores, al ver el brazo de Midoriya visiblemente dañado de nuevo.

—Una distracción —dijo Peter, comprendiendo la táctica—. Sacrificó su brazo para crear una oportunidad...

La oportunidad fue para Uraraka. Aprovechando la conmoción y la lluvia de escombros creada por Midoriya, que distrajo momentáneamente a Lida, Uraraka usó su Quirk sobre un pilar cercano y luego lo usó como un bate improvisado para lanzar más escombros hacia Lida. Mientras él esquivaba, ella saltó, flotó sobre él usando su Zero Gravity, y aterrizó sobre el arma nuclear simulada, abrazándola firmemente.

—¡EL ARMA HA SIDO CAPTURADA! —La voz de All Might resonó en la sala de monitores y en el edificio—. ¡EL EQUIPO DE HÉROES... GANA!

En las pantallas, Lida se quedó helado por la sorpresa, Uraraka estaba casi vomitando por el uso excesivo de su Quirk, Midoriya yacía en el suelo con el brazo destrozado pero una mirada de determinación, y Bakugo estaba completamente paralizado, su rostro una máscara de incredulidad y furia absoluta al haber sido derrotado, no directamente, sino por la estrategia y el sacrificio de Midoriya.

La sala de monitores quedó en silencio por un momento, asimilando la intensidad y el resultado inesperado de la batalla. Había sido caótica, brutal y llena de errores, pero también mostró destellos de estrategia, sacrificio y el inmenso potencial (y peligro) de los Quirks involucrados. Peter sintió un escalofrío. El nivel era increíblemente alto, y la presión, incluso en un simple entrenamiento, era inmensa.

Tras la evaluación del primer combate, All Might anunció el siguiente enfrentamiento: Equipo H (Peter Parker y Momo Yaoyorozu) como Héroes, contra el Equipo I (Shoto Todoroki y Mezo Shoji) como Villanos. Mientras Todoroki y Shoji se dirigían al edificio para preparar su defensa, Peter y Momo se apartaron para trazar un plan.

—Todoroki es la mayor amenaza ofensiva y de control de área con su hielo —comenzó Momo, su mente ya trabajando—. Y Shoji puede cubrir múltiples ángulos de detección y ataque físico. Una entrada sigilosa coordinada es casi imposible; Shoji probablemente nos detectará y Todoroki bloqueará la ruta antes de que lleguemos lejos.

—Estoy de acuerdo —dijo Peter—. Necesitamos dividir su enfoque. ¿Qué te parece si yo entro por el frente, hago mucho ruido, y atraigo su atención? Soy rápido, puedo intentar esquivarlos. Mientras tanto, tú buscas una ruta alternativa, quizás por los pisos superiores o los conductos, y te diriges al objetivo.

Momo evaluó la propuesta, considerando las capacidades que Peter había mostrado en la evaluación de Aizawa y el poder demostrado por Todoroki. —Una maniobra de distracción deliberada... Te enfrentarías a ambos directamente. Es un riesgo considerable, Parker. Todoroki puede alterar el terreno drásticamente y Shoji es persistente.

—Confía en mí, puedo mantenerlos ocupados —aseguró Peter, ocultando la verdadera fuente de su confianza—. Necesito que tú uses tu Quirk para llegar al arma. Eres la única que puede crear las herramientas necesarias para una infiltración no convencional bajo presión.

Momo asintió, aceptando la lógica del plan y el rol de Peter. —Muy bien. Crearé comunicadores y equipo aislante básico para ambos antes de empezar. Una vez que inicies la distracción, analizaré la estructura y crearé lo necesario para mi ruta. Puedo fabricar ganchos de agarre, herramientas de corte, quizás incluso señuelos sónicos si tengo tiempo. Pero necesitaré tiempo, Parker. Mis creaciones más complejas consumen lípidos y concentración.

—Entonces, yo entro, hago el mayor escándalo posible, y los mantengo entretenidos —resumió Peter—. Tú te cuelas por una ruta creativa y vas por el premio. ¿Lista para la acción?

—Lista, Parker —confirmó Momo, terminando de crear unos comunicadores y equipo aislante básico con su Quirk—. Recuerda, necesitaré tiempo para fabricar las herramientas necesarias una vez dentro. Tu distracción es crucial.

—¡Tiempo es mi segundo nombre! Bueno, en realidad es Benjamin, pero "tiempo" suena más heroico, ¿no crees? —bromeó Peter, tratando de aligerar su propia tensión.

Momo le dirigió una mirada inexpresiva antes de concentrarse. Se colocaron los comunicadores.

—¡Equipo Héroe, inicien! —resonó la voz de All Might.

Peter respiró hondo. "Hora del show, supongo". Corrió hacia la entrada principal, no sigilosamente, sino con una velocidad llamativa. Apenas cruzó el umbral, su sentido arácnido gritó. Una gigantesca ola de hielo surgió del pasillo, amenazando con sepultarlo.

—¡Whoa! ¡Qué bienvenida tan fría! —gritó Peter, saltando hacia atrás y luego corriendo ágilmente por una pared lateral para esquivar la avalancha helada—. ¿Seguro que no trabajan para una compañía de refrigeración? ¡Porque esto es excesivo!

Todoroki emergió de la neblina helada, su expresión estoica. A su lado, Shoji desplegó varios brazos sensoriales.

—No te escaparás —afirmó Todoroki, lanzando otra ráfaga de hielo puntiagudo.

—¡Uy, casi! —exclamó Peter, esquivando con una voltereta que desafiaba la gravedad—. ¡Mis clases de esquivar objetos puntiagudos y fríos finalmente están dando frutos! ¿Sabes? ¡Pensé que serían más difíciles!

Shoji se lanzó hacia él, intentando atraparlo con sus múltiples brazos.

—¡Oye, manos largas! —jadeó Peter, deslizándose entre dos de los apéndices—. ¿Necesitas tantos brazos para aplaudir o es que perdiste las llaves? ¡Porque yo te ayudo a buscar!

La sala de monitores quedó en silencio por un momento, los ojos de los estudiantes fijos en la pantalla que seguía a Peter.

—¡Increíble! —soltó Kaminari—. ¿¡Vieron esa agilidad!? ¡Es como si supiera exactamente dónde van a atacar!

—¡Se mueve tan rápido y de forma tan rara! —exclamó Kirishima, asombrado—. ¡Esquiva el hielo de Todoroki y los brazos de Shoji como si nada! ¡Es una locura!

Uraraka estaba boquiabierta. —¿Pero cómo? No parece usar un Quirk obvio de velocidad o vuelo... ¿Es pura habilidad física? ¡Nadie debería poder moverse así!

Midoriya, como siempre, estaba absorto, murmurando y escribiendo a toda velocidad.] —"Capacidad de reacción casi instantánea... análisis espacial y predicción de trayectoria a nivel subconsciente quizás... la fuerza física necesaria para esos saltos y cambios de dirección es enorme... ¿un Quirk de potenciación física muy sutil y eficiente? ¿O algo completamente diferente...?"

Bakugo apretó los puños, un gruñido bajo escapando de sus labios mientras observaba la pantalla, claramente enfurecido por la efectividad de alguien que consideraba un simple "extra" y cuya habilidad no podía catalogar fácilmente. Lida se ajustaba las gafas repetidamente, su mente lógica luchando por procesar los movimientos desafiantes de la física de Peter.

All Might observaba con atención, su sonrisa presente pero sus ojos analíticos. La forma en que anticipa y reacciona... es excepcional. Y esa velocidad de recuperación entre maniobras... Fascinante, pensó, la pregunta sobre la verdadera naturaleza de las habilidades de Parker haciéndose más grande.

La batalla se intensificó. Peter era un borrón de movimiento, usando su agilidad y las advertencias de su sentido arácnido para mantenerse un paso por delante. Saltaba sobre parches de hielo, rebotaba en las paredes (haciéndolo parecer parkour extremo), y se deslizaba bajo los ataques coordinados de Todoroki y Shoji.

—¿Saben? ¡Para ser los 'villanos', son terriblemente silenciosos! —comentó Peter mientras esquivaba otra lanza de hielo—. ¡Un poco de charla malvada ayudaría al ambiente! ¿No? ¿Tipo '¡Pagarás por esto, héroe!' o algo así? ¿No? ¿Solo yo? ¡Bien!

Mientras Peter mantenía a raya a los dos oponentes con una mezcla de acrobacias y comentarios incesantes, Momo, siguiendo el plan, había encontrado una entrada a los conductos de ventilación en el segundo piso. Creó una pequeña sierra silenciosa para cortar los pernos y luego un mapa esquemático del sistema de ventilación basado en los planos básicos del edificio que probablemente había memorizado. Avanzaba con cuidado, creando pequeñas herramientas aislantes para no hacer ruido en el metal frío.

Peter, sin embargo, estaba empezando a quedarse sin espacio y trucos. Todoroki, adaptándose a su agilidad, comenzó a usar el hielo de forma más estratégica, no solo atacando, sino creando barreras y trampas. Shoji, con su detección mejorada, anticipaba mejor sus fintas.

—¡Ay! ¡Eso estuvo cerca! —dijo Peter al esquivar un muro de hielo que surgió a su lado—. ¡En serio, amigo, tienes que relajarte! ¡Tanta frialdad no es buena para el cutis!

Fue entonces cuando Todoroki vio una apertura. Mientras Peter esquivaba a Shoji, Todoroki lanzó una ráfaga de hielo precisa al suelo bajo sus pies, congelándolo hasta las rodillas en un instante. ¡Estaba atrapado!

—¡Ups! Creo que metí la pata... literalmente —murmuró Peter, tratando de liberarse sin éxito. Shoji se acercó rápidamente, sus seis brazos listos para asestar el golpe de captura. —Bueno, supongo que esto se llama 'quedarse helado', ¿eh? ¡Chiste malo, lo sé, la situación es tensa!

"¡Ahora o nunca!", pensó. Mientras Shoji se abalanzaba, Peter movió la muñeca bajo la manga. Un hilo de telaraña increíblemente fino y rápido salió disparado hacia una lámpara que colgaba precariamente del techo, unos metros por encima de Todoroki. Un tirón seco y la lámpara se desprendió, cayendo con un ruido metálico justo delante de Todoroki.

La sorpresa momentánea, la fracción de segundo en que Todoroki reaccionó al objeto que caía, fue suficiente. La concentración en el hielo que aprisionaba a Peter vaciló mínimamente. Usando toda su fuerza reprimida, Peter rompió la prisión helada y se lanzó hacia atrás, evitando por los pelos el ataque de Shoji. La telaraña se retrajo y desapareció bajo su manga en un instante.

—¡El espectáculo debe continuar, caballeros! —anunció Peter, aterrizando ágilmente aunque visiblemente más cansado—. ¡Pero rápido, que tengo toque de queda!

Recibió el mensaje de Momo: "Treinta segundos". Reanudó sus maniobras evasivas con una energía desesperada, sabiendo que cada segundo contaba.

En la sala del objetivo, Momo usó una pequeña carga sónica (creada momentos antes) para desactivar un sensor de proximidad en la puerta final, la abrió con una ganzúa que también fabricó y se deslizó dentro justo cuando los pasos apresurados de Todoroki y Shoji se oían acercándose por el pasillo. Puso sus manos sobre el arma simulada.

—¡EL ARMA HA SIDO ASEGURADA! ¡EL EQUIPO DE HÉROES... GANA! —declaró All Might.

Peter casi se desploma por el alivio y el agotamiento. Escuchó un gruñido frustrado de Shoji y vio a Todoroki detenerse, una expresión indescifrable en su rostro.

—Bueno, fue divertido mientras duró, chicos —jadeó Peter—. ¿Nos vemos para la revancha? ¡Invito yo los granizados!

Momo apareció en la puerta de la sala del objetivo, asintiendo a Peter con una mezcla de agotamiento y satisfacción profesional. Habían ganado, gracias a una combinación de acrobacias parlanchinas, estrategia meticulosa y un pequeño secreto bien guardado.

El regreso a la sala de monitores fue recibido con un murmullo de comentarios y miradas curiosas dirigidas a Peter y Momo. Peter intentaba parecer casualmente agotado, secándose el sudor de la frente (aunque su recuperación era más rápida de lo normal) y sintiendo aún la tensión residual de la pelea y del uso arriesgado de su telaraña. Momo, aunque físicamente menos exigida, parecía mentalmente fatigada, un efecto secundario conocido del uso extensivo de su Quirk de Creación.

All Might se aclaró la garganta, atrayendo la atención de todos para su evaluación. [

—¡Excelente trabajo, Equipo H! —comenzó, su sonrisa amplia—. ¡Una magnífica demostración de estrategia y ejecución! ¡Joven Yaoyorozu, su capacidad para analizar la situación, idear una ruta alternativa y crear las herramientas precisas bajo presión fue simplemente sobresaliente! ¡Una verdadera líder estratégica en ciernes!

Luego, se volvió hacia Peter, su mirada brillando con una mezcla de admiración y quizás una pizca de intriga. —¡Y joven Parker! ¡Su habilidad para la distracción fue de primera categoría! ¡Esa agilidad, esa velocidad, esa... locuacidad bajo fuego! ¡Logró mantener ocupados y frustrados a dos oponentes increíblemente fuertes y perceptivos! ¡Sus habilidades evasivas son verdaderamente notables! —Hizo una pausa casi imperceptible,—. ¡Una actuación realmente impresionante!

Los elogios hicieron que Peter se sintiera un poco incómodo, consciente de que gran parte de esa agilidad "notable" provenía de fuentes que debía ocultar. Vio a Bakugo chasquear la lengua con irritación desde un rincón. Midoriya, por otro lado, escribía furiosamente en su cuaderno, probablemente intentando descifrar el "Quirk" de Peter.

—¡Equipo Villano! —continuó All Might, su tono volviéndose más instructivo—. ¡Joven Todoroki, tu poder es innegable, capaz de dominar el campo de batalla! ¡Pero recuerda, a veces un enfoque más flexible o una mejor coordinación con tu compañero puede superar incluso al poder más abrumador! ¡Y joven Shoji, tus sentidos son una ventaja increíble, pero un oponente impredecible requiere pensar en contramedidas creativas! ¡Ambos aprenderán mucho de esta experiencia!

—¡La lección clave aquí, clase! —concluyó All Might, dirigiéndose a todos—. ¡El trabajo en equipo, la estrategia inteligente y la adaptabilidad a menudo triunfan sobre la simple fuerza bruta! ¡Analicen sus propias fortalezas y debilidades, y las de sus compañeros! ¡Eso es Plus Ultra!

Miró un reloj invisible en su muñeca. —¡Bueno, parece que el tiempo se nos ha agotado por hoy para más combates! ¡Pero no se preocupen, habrá muchas más oportunidades para demostrar su valía!

—¡Por ahora, el entrenamiento ha concluido! ¡Vuelvan a los vestuarios, cámbiense y revisen las grabaciones de los combates de hoy! ¡Aprendan de los éxitos y fracasos de todos! ¡Clase despedida!

Un murmullo de conversaciones llenó la sala mientras los estudiantes recogían sus cosas, discutiendo los combates, los Quirks y la intensidad del entrenamiento. Peter se encontró caminando cerca de Momo mientras salían.

—Buen trabajo allá adentro, Parker —dijo Momo formalmente, ofreciendo un leve asentimiento—. Tu capacidad para mantener su atención fue... admirablemente persistente.

—Tú hiciste todo el trabajo inteligente, Yaoyorozu —respondió Peter con sinceridad—. Solo fui el payaso ruidoso.

Ella esbozó una mínima sonrisa, casi imperceptible. —Un payaso ruidoso y efectivo, al parecer.

Se separaron para ir a sus respectivos vestuarios. Peter se quitó el uniforme deportivo, sintiendo el alivio de poder relajarse por un momento. El día había sido un éxito inesperado en términos de resultados, pero también una demostración agotadora de lo difícil que sería mantener su secreto mientras intentaba cumplir con las expectativas de U.A. Había ganado la batalla, pero la guerra por encajar y sobrevivir en este mundo apenas comenzaba. Y sabía que Aizawa, aunque no estuviera presente en la evaluación de All Might, revisaría cada segundo de esa grabación.

El día siguiente en la U.A. comenzó con una atmósfera más estable, aunque la intensidad del entrenamiento de combate aún flotaba en el aire. Las clases matutinas transcurrieron con relativa normalidad: Inglés con Present Mic, Matemáticas, Historia del Heroísmo. Peter intentaba absorber todo, siempre consciente de la mirada ocasional de Aizawa.

Justo antes del almuerzo, Aizawa entró para la tarea pendiente: elegir a los representantes de clase. Tras una caótica ronda de autopostulaciones y la sugerencia de Lida de una votación formal, los resultados fueron inesperados. Midoriya Izuku fue elegido representante con tres votos, para su completo shock y el disgusto de Bakugo. Momo Yaoyorozu quedó como vice representante con dos votos.

—Entonces está decidido —concluyó Aizawa—. Midoriya es el representante, Yaoyorozu la vice. Pueden ir a almorzar.

Sonó la campana. Mientras recogían sus cosas, Uraraka Ochako se acercó a Midoriya con su habitual energía. —¡Felicidades, Midoriya! ¡Aunque parecías a punto de desmayarte! —Luego miró a su alrededor—. Oye, Lida, Yaoyorozu, Parker, ¿vamos a comer juntos? ¡Podemos celebrar... o algo así!

Lida, aunque quizás un poco decepcionado por no ser elegido, asintió con vigor. —¡Una excelente sugerencia, Uraraka! ¡Permitirá discutir asuntos pertinentes a la clase!

Momo sonrió cortésmente. —Me parece bien.

Peter dudó un instante. Pasar desapercibido era su meta, pero rechazar una invitación directa podría ser más extraño. Además, estar con el grupo de los representantes (y Lida) podría ser... informativo. —Claro, ¿por qué no? —aceptó, tratando de sonar casual.

Los cinco encontraron una mesa en la enorme y bulliciosa cafetería de U.A., un lugar lleno de estudiantes de todos los cursos y especialidades. Colocaron sus bandejas con la comida sorprendentemente buena y barata (un alivio para Peter y Uraraka).

—¡Todavía no puedo creer que me eligieran! —murmuró Midoriya, sonrojado y picoteando su comida—. ¡No sé qué hacer como representante!

—¡Estoy segura de que lo harás genial, Deku! —le animó Uraraka, usando el apodo que Bakugo le había puesto, pero con un tono totalmente amistoso—. ¡Y Yaoyorozu te ayudará! ¡Ella parece súper inteligente!

—Haré lo posible por apoyar a Midoriya y cumplir con mis deberes como vice representante —afirmó Momo con calma, siempre serena—. Las clases de la mañana fueron bastante interesantes, especialmente el análisis ético en la clase de Historia del Heroísmo.

—¡Ciertamente! —intervino Lida—. ¡Aunque la clase de inglés de Present Mic fue... energéticamente abrumadora! ¡Es crucial mantener la disciplina incluso en materias generales! ¿No estás de acuerdo, Parker?

Peter, que estaba tratando de averiguar qué era exactamente el plato principal, levantó la vista. —Ah, sí, totalmente. Muy... energético. —Cambió de tema rápidamente—. ¿Siempre hay tanta gente aquí? Es enorme.

—¡Sí! ¡Están todos los cursos: héroes, apoyo, estudios generales, gestión! —explicó Uraraka con entusiasmo—. ¡Es increíble cuánta gente hay en U.A.!

Estaban a mitad de la conversación, Lida empezando a detallar la estructura departamental de U.A., cuando el ambiente cambió drásticamente.

La alarma de intrusión Nivel 3 resonó por toda la cafetería. "Alerta de Seguridad Nivel 3. Una brecha ha ocurrido en el recinto escolar. Todos los estudiantes, evacúen al exterior de manera ordenada."

El infierno se desató. Cientos de estudiantes entraron en pánico simultáneamente. Sillas volcaron, bandejas cayeron, y una masa humana aterrada surgió, empujando ciegamente hacia las salidas estrechas. El ruido era ensordecedor: gritos, el estruendo de objetos cayendo, el retumbar de pies.

Peter sintió que su sentido arácnido se disparaba, una alarma interna vibrando con fuerza, pero era diferente. No era la punzada aguda de un peligro directo y malicioso, sino una sobrecarga abrumadora por el pánico masivo y el peligro físico inminente de ser aplastado por la estampida. Intentó mantenerse firme, usando su cuerpo instintivamente para proteger un poco a Uraraka y Midoriya, que estaban justo a su lado y a punto de ser arrastrados.

En medio del caos, sus sentidos aumentados captaron fragmentos a través del ruido. A lo lejos, cerca de la entrada principal del campus, más allá de las ventanas del pasillo, oyó gritos diferentes: "¿¡All Might!?"; "¡Solo una pregunta!"; "¡Déjennos pasar!"; "¡La puerta...!". Vislumbró figuras agolpadas contra la barrera exterior del campus, muchas con cámaras y micrófonos. Son reporteros, se dio cuenta con una claridad repentina. No son villanos, es la prensa.

—¡Esperen! —gritó Peter, agarrando el brazo de Midoriya—. ¡Tranquilos! ¡No son villanos! ¡Son reporteros! ¡Es la prensa!

Pero era inútil. Su voz fue completamente engullida por el rugido de la multitud. Nadie lo oyó. Vio el pánico genuino en los ojos de Midoriya y Uraraka, vio a Lida tratando de razonar con los estudiantes más cercanos sin éxito. La frustración lo invadió: sabía lo que estaba pasando, pero no podía hacer nada para detener el peligroso caos sin recurrir a sus poderes de una manera que lo expondría por completo.

Fue entonces cuando Lida Tenya, evaluando la situación con una rapidez increíble, se dio cuenta de que la estampida era el peligro real. Vio la necesidad inmediata de imponer orden desde una posición de autoridad visible. Sus ojos buscaron y encontraron a Uraraka, que luchaba por mantenerse en pie cerca de Peter y Midoriya.

—¡URARAKA! —gritó Lida por encima del estruendo, su voz tensa por la urgencia—. ¡NECESITO TU QUIRK! ¡EN MÍ! ¡AHORA!

Uraraka, aunque sorprendida y en medio del caos, entendió la intención. Confiando en el juicio de Lida, se estiró y tocó la espalda de Lida justo cuando él se preparaba.

—¡Listo! —gritó ella.

Al instante, Lida se sintió ingrávido. Usando esa ventaja momentánea de la Gravedad Cero de Uraraka y un impulso corto y controlado de sus motores, se lanzó hacia arriba con una precisión asombrosa, flotando brevemente sobre las cabezas antes de aterrizar perfectamente equilibrado sobre el marco metálico de la salida principal del pasillo. La maniobra fue tan inesperada y llamativa que silenció a los más cercanos.

—¡TODOS, CALMA! —Su voz ahora resonó con claridad desde su posición elevada—. ¡MIREN HACIA AFUERA! ¡OBSERVEN CON ATENCIÓN!

Señaló con firmeza hacia las ventanas. —¡SON MIEMBROS DE LA PRENSA! ¡HAN CRUZADO LA BARRERA, PERO NO SON UNA AMENAZA DIRECTA! ¡EL VERDADERO PELIGRO AHORA MISMO ES ESTE PÁNICO! ¡SOMOS LA ÉLITE FUTURA, ESTUDIANTES DE U.A.! ¡COMPORTÉMONOS CON LA DIGNIDAD Y EL ORDEN QUE SE ESPERA DE NOSOTROS! ¡DETÉNGANSE!

La combinación de su posición dominante, su voz autoritaria y la evidencia clara de los reporteros visibles ahora para muchos, funcionó. La estampida frenó, los gritos disminuyeron y una ola de comprensión y vergüenza recorrió a la multitud. La calma comenzó a restaurarse.

Peter observó desde abajo, impresionado. Lida no solo había identificado el problema, sino que había encontrado una solución ingeniosa y rápida utilizando el recurso de un compañero. Mientras los profesores llegaban para manejar a la prensa, Peter no pudo evitar sentir una punzada de inutilidad. Él lo supo primero, pero fue Lida quien pudo actuar.

De vuelta en el aula después del incidente, Midoriya, con una nueva perspectiva, se dirigió a la clase y a Aizawa. Explicó que, si bien se sentía honrado, el liderazgo decisivo de Lida en una crisis real demostraba quién era verdaderamente apto para el puesto. Renunció y nominó a Lida. Con el acuerdo unánime de la clase (reflejado en comentarios de apoyo de Kirishima y otros), Lida aceptó solemnemente su nuevo rol como representante de la Clase 1-A. Momo permaneció como vice representante.

Con Tenya Lida ahora firmemente establecido como representante de la clase y Momo Yaoyorozu como su vice, una sensación de orden renovado pareció asentarse en la Clase 1-A. El resto del día transcurrió con las clases programadas, y Peter hizo lo posible por integrarse, participando ocasionalmente en las discusiones y observando las interacciones de sus nuevos compañeros. El incidente del almuerzo, aunque caótico, había creado una extraña camaradería, y Peter se sintió, quizás por primera vez, un poco menos como un completo extraño y más como parte de ese grupo peculiar y enérgico, aunque la necesidad de guardar sus secretos seguía siendo una barrera constante.

Al día siguiente, la rutina continuó. Clases académicas por la mañana, seguidas por la anticipada sesión de Entrenamiento Básico de Héroe por la tarde. Los estudiantes especulaban sobre qué tipo de ejercicio les esperaría después de la intensidad de los combates simulados.

Cuando Shota Aizawa entró al aula para comenzar la sesión (All Might aparentemente no estaría presente ese día), su habitual aire de cansancio parecía incluso un poco más pronunciado.

—Bien, escuchen —comenzó Aizawa, su voz monótona cortando las conversaciones—. Hoy realizaremos un entrenamiento especial. Irán a una instalación fuera del campus principal.

Un murmullo de excitación recorrió instantáneamente la clase. ¿Una excursión? ¿Un nuevo campo de entrenamiento?

—Se trata de entrenamiento de rescate —continuó Aizawa, ignorando la creciente emoción—. Aprenderán a lidiar con desastres naturales, naufragios y otras calamidades. Decidirán si se cambian a sus trajes de héroe o no, ya que algunos pueden no ser adecuados para ciertas actividades de rescate. El punto de encuentro es fuera, donde los esperará el autobús.

La mención de "entrenamiento de rescate" generó aún más entusiasmo.

—¡Entrenamiento de rescate! ¡Suena a verdadero trabajo de héroe! —exclamó Kirishima con una sonrisa dentada.

—Me pregunto qué tipo de desastres simulados tendrán... —murmuró Midoriya, ya sacando su cuaderno.

Aizawa suspiró, claramente no compartiendo el entusiasmo. —La instalación a la que vamos se llama USJ.

Hubo un breve silencio, y luego exclamaciones de asombro. —¿¡USJ!? ¡Es increíble! —dijo Kaminari.

—Allí podrán simular todo tipo de accidentes y desastres —añadió Momo, impresionada.

—Estaremos supervisados por mí, All Might y un héroe más —concluyó Aizawa, dirigiéndose hacia la puerta—. Ahora, prepárense y vayan al autobús. No hagan esperar.

La clase estalló en conversaciones emocionadas mientras recogían sus cosas y los maletines de sus trajes. La perspectiva de ir a una instalación tan avanzada y participar en entrenamiento de rescate era un gran paso adelante.

Peter sintió una punzada de genuino interés. El rescate... eso era algo que resonaba profundamente con sus instintos de Spider-Man, quizás incluso más que el combate directo. Era la razón fundamental por la que hacía lo que hacía. Sin embargo, una parte de él también sintió aprensión. Una instalación enorme, llena de simulaciones caóticas, lejos de la relativa seguridad y estructura del campus principal... sonaba como un lugar donde las cosas podrían salirse de control fácilmente, un lugar donde podría verse forzado a actuar de maneras que comprometieran su secreto.

Mientras los demás corrían a los vestuarios llenos de entusiasmo, Peter se dirigió a su habitación del dormitorio con una sensación diferente. El entrenamiento de rescate le atraía profundamente; era la esencia de lo que significaba ser Spider-Man. Pero algo no encajaba. Un ligero pero persistente zumbido en el fondo de su mente, un presentimiento incómodo, le decía que este viaje a la USJ, lejos de la seguridad controlada del campus, podría no ser tan sencillo. Un accidente, un fallo en el sistema... o algo peor.

Abrió el compartimento oculto donde guardaba sus posesiones más preciadas: el traje rojo y azul de Spider-Man, cuidadosamente doblado. Lo sacó, la tela familiar suave bajo sus dedos. Miró el emblema de la araña. Este era él, su verdadera identidad, su responsabilidad. Las reglas de U.A. eran claras: nada de vigilantismo, nada de actuar por su cuenta. Las caras severas de Aizawa y Nezu, sus advertencias sobre la confianza y las consecuencias, pasaron por su mente. Ser descubierto con el traje, o peor, usándolo, significaría la expulsión inmediata, el fin de esta increíble oportunidad.

Pero el presentimiento persistía. Esa sensación de que algo podría salir mal. ¿Y si ocurría un accidente real? ¿Y si los profesores se veían superados? ¿Y si alguien necesitaba ayuda desesperadamente y él, por seguir las reglas, no podía hacer nada? ¿O si, sin sus redes y la protección del traje, no podía ni siquiera protegerse a sí mismo si el peligro surgía? Tenía sus lanza-telarañas y algo de fluido, pero no era lo mismo.

Fue entonces cuando los recuerdos golpearon, vívidos y desagradables. La excursión escolar a Oscorp... interrumpida por la locura del Duende Verde. La visita al museo... convertida en un campo de batalla por los tentáculos del Doctor Octopus. Incluso eventos más simples, como un baile escolar, podían terminar con un villano como Shocker atravesando la pared. Era un patrón horrible, casi una maldición: la infame "Suerte Parker". Dondequiera que iba Peter Parker en una actividad grupal aparentemente normal, los problemas de Spider-Man parecían encontrarlo, y casi siempre, sus amigos —Harry, Gwen, MJ— terminaban en peligro por su culpa.

Miró por la ventana hacia el campus de U.A., pensando en sus nuevos compañeros: la determinación nerviosa de Midoriya, la alegría contagiosa de Uraraka, la rectitud seria de Lida, la inteligencia tranquila de Momo. ¿Sería diferente aquí? ¿O su mera presencia en esta excursión a la USJ era una invitación al desastre? El presentimiento no era solo una corazonada; era el peso de la experiencia diciéndole que las excursiones y Peter Parker simplemente no mezclaban bien. Sentía una responsabilidad abrumadora por protegerlos, incluso si ellos no lo sabían.

Pero llevar el traje... Las advertencias de Aizawa y Nezu resonaron con fuerza. Tolerancia cero. Confianza. Consecuencias legales. Expulsión. Arriesgaría todo lo que le habían ofrecido, la única oportunidad que tenía en este universo.

¿Qué era peor? ¿Romper las reglas y arriesgar su futuro aquí? ¿O seguir las reglas y arriesgarse a estar impotente si (o, como sentía en sus huesos, cuando) algo saliera terriblemente mal, poniendo en peligro a sus nuevos compañeros como había puesto en peligro a sus amigos antes?

La decisión fue agónica, pero la carga de sus recuerdos y el instinto protector grabados a fuego por un año y un poco mas de ser Spider-Man ganaron la batalla. No podía arriesgarse a que la historia se repitiera.

Con manos rápidas y expertas, se puso el traje de Spider-Man, asegurándose de que quedara liso contra su cuerpo. Luego, se colocó encima el uniforme deportivo azul de mangas largas de la U.A. Comprobó meticulosamente que ningún rastro del rojo y azul fuera visible. Finalmente, ajustó sus lanza-telarañas bajo las mangas largas, cargados con el fluido que había logrado sintetizar.

Salió de la habitación, reuniéndose con una clase ajena a su dilema, todos vibrando de emoción por el viaje a la USJ. Peter forzó una sonrisa, uniéndose a la corriente. Exteriormente, era solo Peter Parker, estudiante de U.A. con ropa deportiva. Pero debajo, llevaba el símbolo de su responsabilidad, el peso de sus experiencias pasadas y una preparación secreta para el desastre que la "Suerte Parker" le decía que era casi inevitable.

Fin del Capitulo 3

¡Hola lectores! Y aqui termina el capitulo 3 de esta historia ¿Que les pareció? ¿Sienten que estoy desarrollando a un buen Spider-man? Me encantaría que me den ideas para esta historia.

¡Espero que les haya gustado y nos vemos hasta la próxima!

¡Gracias por leer!