(El sol apenas comienza a iluminar Central City. En el Cortex de S.T.A.R. Labs, Cisco trabaja ajustando una consola, mientras Caitlin revisa unos análisis médicos en el otro ala medica . De pronto, un leve crujido en el techo interrumpe la calma.)
Cisco: ¿Eso fue...? (Se detiene y escucha con atención.)
Cisco: El techo... está sonando como si fuera a caer. (Levanta la mirada.) ¡Oh, no, no, no!
(Un sonido agudo como vidrio rompiéndose llena el espacio. Un rayo de luz comienza a abrirse paso a través del techo, creando grietas brillantes como si el cielo estuviera fragmentándose.)
Cisco(gritando): ¡¿Qué demonios está pasando?!
(Una alarma comienza a sonar, y las grietas se agrandan. Un haz de luz cegador atraviesa el techo, iluminando todo el Cortex.)
Cisco(alarmado): ¡Esto no es una falla estructural!
(Cisco corre hacia el intercomunicador.)
Harrison Wells, el hombre que ocultaba un oscuro secreto bajo su fachada de genio científico, estaba en su refugio en la Bóveda del Tiempo cuando escucha decir a Cisco
Cisco: ¡Dr. Wells! ¡Dr. Wells, tienes que venir ahora! ¡El techo está literalmente explotando!
Harrison Wells(por el intercomunicador): ¿Explotando? Cisco, ¿cuántas tazas de café llevas hoy?
Cisco: ¡Míralo tú mismo!
(Harrison se detiene al ver las imágenes de las cámaras del Cortex. Su expresión cambia de escepticismo a alerta.)
Harrison Wells: ¿Qué diablos...?
(El haz de luz se intensifica, y de repente, algo cae del agujero: primero un asiento desgastado, luego rocas y escombros. Antes de que Cisco pueda reaccionar, un cuerpo humano atraviesa el portal, envuelto en un destello de energía.)
Cisco(gritando): ¡Es una persona!
(La figura choca contra el suelo con un golpe seco, rodando unos metros antes de quedar inmóvil. El portal se cierra de inmediato, dejando solo un silencio inquietante y a Cisco en estado de shock.)
Harrison Wells: ¡No te acerques, Cisco! Yo me encargo.
(Harrison sale rápidamente de la bóveda,en su silla mecanica)
No había forma de explicarlo racionalmente. El hecho de que hubiera caído del cielo era claramente sobrenatural y desafiaba toda lógica.
Con la prudencia que caracterizaba sus acciones Wells llega al cortex mientras Cisco corrió despavorido a otro lugar, este se acerca observando a la joven inconsciente. Una tarjeta de identificación cerca de ella reveló su nombre: Claudia Urlich, estudiante de medicina. Pero la universidad que se mencionaba en la identificación no existía en ninguna parte. Además, el aspecto futurista de su celular y otros objetos dejados cerca de ella solo añadían al misterio.
La situación era alarmante. No era una intrusa común, ni siquiera parecía estar allí por elección propia. Había llegado de la nada, cayendo literalmente del cielo por una especie de halo de luz.
Wells le entregó las pertenencias de la muchacha a Cisco ,para que las investigue, el mayor se retiró a su refugio, la mente trabajando a toda velocidad. Ordenó a Gideon que investigara a Claudia Urlich, pero no hubo resultados. Ni siquiera existía. La falta de identificación facial en cualquier base de datos solo agregaba al misterio. ¿Quién era esta joven y cómo había llegado allí?
Cuando Claudia finalmente despertó, su confusión y desconcierto eran palpables. No recordaba nada más que estar en una montaña y caer, solo para despertar en un lugar completamente desconocido. Wells se esforzó por ser amable, a pesar de sus propias inquietudes y la creciente sensación de que algo extraño estaba ocurriendo.
Mientras Claudia se adaptaba a su nuevo entorno, Wells se preguntaba qué otros secretos podría estar escondiendo esta misteriosa joven, y cómo podría afectar los planes cuidadosamente tramados que tenía para el futuro de Star Labs.
Harrison Wells se encontraba en su laboratorio, absorto en sus pensamientos, mientras observaba los monitores que mostraban los datos recopilados sobre Claudia Urlich. Había algo en ella que lo desconcertaba, algo que iba más allá de la mera curiosidad científica. Se sentía obligado a descubrir la verdad detrás de su misteriosa llegada a su mundo.
Con determinación, se dirigió hacia Gideon, la inteligencia artificial de Star Labs, en busca de respuestas. "Gideon, necesito que busques cualquier información que puedas encontrar sobre Claudia Urlich", ordenó, su voz resonando con urgencia en la habitación.
Gideon respondió con su característica serenidad. "Lo siento, Dr. Wells, pero no puedo encontrar ninguna información sobre una persona llamada Claudia Urlich en ninguna base de datos conocida", informó la IA, su tono neutral contrastando con la creciente frustración de Wells.
Wells apretó los puños con frustración. "¿Cómo es posible? Debe haber algún rastro, alguna pista que nos dé una idea de quién es ella y de dónde viene", exclamó, su voz llena de emoción contenida.
Gideon permaneció imperturbable. "Lo siento, Dr. Wells, pero los datos son inconclusos. No hay registros de Claudia Urlich en ningún lugar del mundo", respondió, su tono monocorde resonando en la habitación.
Wells sintió cómo la desesperación se apoderaba de él. ¿Cómo podía ser que una persona no dejara ningún rastro en el mundo? ¿Cómo podía ser que ella fuera completamente desconocida para todos?
"¡No puede ser verdad! ¡Debe haber algo que estemos pasando por alto!", exclamó Wells, su voz llena de angustia y desesperación. "Tenemos que encontrar respuestas, tenemos que descubrir la verdad detrás de su llegada a nuestro mundo".
Gideon permaneció en silencio por un momento antes de responder. "Lo intentaré, Dr. Wells, pero no puedo garantizar ningún resultado", dijo la IA, su voz resonando con una calma inquebrantable.
Wells suspiró con resignación. Sabía que encontrar respuestas no sería fácil, pero estaba decidido a descubrir la verdad detrás de la misteriosa llegada de Claudia Urlich a su mundo.
Pero ya había llegado a la conclusión de que no estaba por voluntad propia, se había creado alguna fisura Espacio-tiempo y quizás esa fuerza trajo a esta muchacha .
Antes que despertara Barry y decidiera luchar contra los metahumanos, sucedieron algunas cosas
A pesar de que esta se adapto rapidamente a este nuevo mundo plagado de diferencias con su mundo natal y tambien congeniar muy bien con su equipo de trabajo ,Claudia anhelaba una conexión más cercana con Wells. A través de sus inmensos y hermosos ojos azules que tenian un mar de emociones y secretos guardado ,esta lograba percibir el sufrimiento y el dolor que él llevaba consigo, y aunque se sentía cómoda con Cisco y Caitlin, sabía que con Wells era diferente. Él parecía mantener una distancia profesional, como era de esperar de su posición como jefe, pero había algo en él que despertaba su curiosidad. ¿Por qué sentía la necesidad de traspasar ese muro? Ni siquiera ella misma podía responder esa pregunta . Desde que llego y despertò topandose con el cientifico sintio la necesidad de conversar con el, siempre le llamò la atencion, era como si el sujeto brillara dentro de todo el edificio siendo que su personalidad era algo reservada y enigmatica, no era alguien que brillara por eso, era algo mas que tenìa el cientifico.
¿como acercarsele?¿como conocerlo ? ¿como no solo conocer al lider de star labs si no a la persona real que habia ahi? ¿lograria quisiera comer algo junto a el? ¿seria eso capaz? ¿que es lo que le llamaba la atencion de el? ¿por que le preocupa tanto ? ¿por que cuando este le hablaba esta se paralizaba?
Con esa idea en mente, Claudia empezó a reflexionar sobre lo que quería en Tierra-1. Decidió que sería bonito celebrar su cumpleaños con todo el equipo. Nunca había tenido la oportunidad de hacerlo en su mundo, pero ahora que estaba en un lugar nuevo, quería experimentar esa sensación de camaradería y celebración con aquellos que consideraba su nueva familia.
En su recámara en Star Labs, Claudia dejó escapar un suspiro mientras se daba cuenta de lo que estaba pensando. "¡Ay, qurdia decidió que haría todo lo posible para hacer realidad su objetivo de celebrar su cumpleaños con el equipo. Era un pequeño sueño, pero era su sueño, y estaba decidida a perseguirlo.
Ya para el 04 de julio del 2014 Barry seguia inconsciente , todos estaban celebrando la festividad,pero el team no , estaban cuidando aùn al joven Allen , entonces Claudia par refrescar el equipo hizo algo a demàs de celebrar que se estaba instalando en tierra -1
Mientras el equipo escuchaba la noticia de que Claudia se mudaría a su nuevo hogar en el centro de Central City, compartiendo el lugar con otras seis personas (cosa que nadie sabia), asumieron que había encontrado un buen lugar para vivir. Sin embargo, desconocían la verdad detrás de la situación. Claudia quería su independencia, pero el lugar que había encontrado no era precisamente el mejor. Aun así, estaba decidida a tomar ese paso hacia adelante.
Claudia al recibir las llaves del departamento que arrendó buscaba a Harrison por darle la oportunidad de tener una vida ahi en tierra -1 , esta nerviosa camina de un lado a otro en la sala común de Star Labs, mientras Caitlin la observa con curiosidad desde su lugar
Caitlin: (levantando la mirada de su trabajo) ¿Todo bien, Claudia? Pareces inquieta.
Claudia: (se detiene y evita contacto visual Bueno, es que... estaba pensando en el Dr. Wells.
Caitlin: (arqueando una ceja) ¿El Dr. Wells? ¿Por qué tanto interés de repente?
[Claudia se ruboriza levemente, intentando encontrar las palabras adecuadas.]
Claudia: (jugando con sus dedos) No es nada, en realidad. Solo...queria decirle que me mudaria de aqui , no lo he visto en semanas
Caitlin: (sonriendo con complicidad) ¿Solo eso? Parece que hay algo más. ¿No te pones así cada vez que lo ves?
[Claudia se sonroja aún más, desviando la mirada.]
Claudia: (evadiendo la pregunta) ¡Caitlin! No digas tonterías. Solo...queria agradecerle por acogerme aca a una completa extraña que cayo del techo de su laboratorio y darme trabajo para poder vivir aca y tener una vida.-dice esto muy rapido como un robot viendose que estaba muy nerviosa
Caitlin: entiendo pero es por eso que te pones tan roja cada vez que lo ves?
[Claudia se sonroja aún más y balbucea, incapaz de encontrar una respuesta.]
Claudia: (con voz suave) ay tu sabes que es primera vez que tengo un equipo ...muero de nervios a cada rato
[Caitlin ríe suavemente y se levanta de su asiento para darle un abrazo reconfortante a Claudia.]
Caitlin: (amistosamente) Está bien, está bien. Solo bromeaba. Estás agradecida con él, ve y dile. No tiene nada de malo.
Claudia: (nerviosa) ¿Tú crees, Caitlin? Es que no quiero sonar... como era... ay, se me olvidó la palabra. no quiero molestar y ser redundante
Caitlin: (alentadora) Tranquila, Claudia. Solo dile lo que sientes. Él sabrá apreciarlo.
Claudia: (respirando hondo) Vale, lo intentaré. Gracias, Caitlin. (con el corazón latiendo con fuerza, se arma de valor y se dirige hacia la oficina de Wells)
Golpeó tímidamente la ventana del científico , este estaba en su computadora haciendo unos calculos, este con su tono de voz de siempre dice "entra" y claudia a paso lento entró, pero no podía hacer contacto visual con él por temor a perderse en sus ojos. "Dr. Wells, solo... quería decirle que muchas gracias y me iré a mi departamento", dijo Claudia, hablando rápidamente y sin coherencia. Wells la miró con sorpresa, mientras ella se ponía aún más roja de lo que ya estaba.
"¿Qué dijo? No le entendí", preguntó Wells, confundido por la velocidad de sus palabras. Claudia, sintiéndose cada vez más nerviosa, juntó sus manos en un gesto de ansiedad. "Emmm, quise decir que con el trabajo que usted me dio ahora puedo irme a vivir a Central City", logró articular finalmente, con un tono de voz tembloroso.
Wells asintió con una ligera sonrisa. "Me alegro mucho de haberte podido ayudar, señorita Claudia", respondió con calma. Claudia se sonrojó aún más y dejó un pequeño barquito de papel en la mesa de Wells como un gesto de gratitud. "Tengo mucho que hacer, tome esto de regalo. ¡Ay, adiós!", exclamó la joven antes de salir corriendo de la oficina, sudando y completamente nerviosa por la interacción.
Mientras observaba a Claudia irse,Harrison Wells se quedó solo, sumido en sus pensamientos. Observó el pequeño barquito de papel que había dejado Claudia en su escritorio, un gesto de gratitud por el trabajo que le había brindado. Pero había algo más en esa acción, algo que resonaba en lo más profundo de su ser.
Observó el objeto con curiosidad, maravillándose por la delicadeza del gesto. En ese simple barquito de papel, veía reflejada la esencia de Claudia: una mezcla de inocencia y determinación, de vulnerabilidad y fuerza. Era como si cada pliegue del papel fuera un reflejo de la complejidad de su personalidad.
En su mente, Wells no podía evitar preguntarse qué había detrás de la fachada de Claudia. Había algo en ella que lo intrigaba, algo que iba más allá de su aparente timidez y torpeza. Era como si tuviera un aura de misterio a su alrededor, una chispa de vitalidad que lo cautivaba.
Pero, al mismo tiempo, Wells sabía que debía mantener las distancias. Después de todo, él era su jefe y Claudia era solo una joven agradecida por la oportunidad que se le había brindado. No podía permitirse involucrarse emocionalmente, no cuando tenía asuntos más importantes que atender.
Sin embargo, a medida que el silencio llenaba la habitación, una pregunta se abrió paso en la mente de Wells y, antes de que pudiera detenerse, escapó de sus labios en un susurro apenas audible: "¿Quién eres realmente, Claudia Urlich?"
La pregunta colgó en el aire, sin respuesta. Y aunque Wells sabía que no recibiría una respuesta inmediata, algo en él deseaba desesperadamente descubrirlo.
Cisco y Caitlin estaban disfrutando del pastel que Claudia les había hecho, saboreando cada bocado con gusto. La textura suave y el sabor dulce inundaban sus paladares, mientras compartían anécdotas del día con risas y sonrisas.
Justo en ese momento, Harrison Wells apareció en la sala, y su mirada se posó de inmediato en el pastel. "¿Qué es esto?", preguntó con curiosidad, acercándose para inspeccionar el postre con interés.
Caitlin, con una sonrisa, respondió: "Es el pastel que hizo Claudia. Nos lo trajo como agradecimiento por haber sido tan amables con ella durante estos meses".
Wells frunció el ceño ligeramente, sorprendido. "¿Claudia hizo este pastel?", preguntó, casi para sí mismo. "Pensé que solo me había dado un barquito de papel".
Cisco, con un toque de humor, intervino: "Parece que has sido excluido de la fiesta de pasteles, jefe".
Wells soltó una leve risa, pero su expresión denotaba cierta confusión. "Interesante", murmuró. "Quizás subestimé a Claudia".
Caitlin asintió, ofreciéndole un pedazo de pastel. "Es increíble lo que puede hacer con unos cuantos ingredientes, realmente tiene talento para la cocina ¿cisco has probado su res asado?". Cisco niega frunciendo el ceño Wells aceptó el pedazo de pastel con gratitud, pero su mente seguía dando ó lo dulce y peculiar que era la joven, y cómo sus intentos de ser amable lo conmovían de alguna manera. A pesar de su aparente frialdad, había algo en Claudia que lo hacía sentir... algo que aún no podía entender por completo.
La conversación continuó animada mientras compartían el pastel, la muchacha traia luz al equipo , era como si todas esas calamidades sucedidas en el ultimo año se hubieran desvanecido por un rato, realmente la muchacha sabia como alegrar el ambiente, era un buen complemento para el equipo.
Cisco y Caitlin estaban recogiendo los platos después de disfrutar del pastel cuando la conversación sobre Claudia surgió de manera natural.
Caitlin, con una mirada pensativa, comenzó: "¿Alguna vez te has dado cuenta de lo dulce que es Claudia?"
Cisco asintió, colocando los platos en el fregadero con cuidado. "Sí, definitivamente. Es como si irradiara bondad por todas partes".
Caitlin suspiró, sumergida en sus pensamientos. "Es increíble cómo puede ser tan inteligente y, al mismo tiempo, tan torpe en ciertas situaciones".
"Es verdad", coincidió Cisco. "Pero creo que eso es parte de su encanto. La hace más... humana, ¿sabes?".
Justo en ese momento, Harrison Wells se unió a la conversación, su semblante serio pero con una chispa de curiosidad en sus ojos. "¿De qué están hablando ustedes dos?".
Caitlin miró a Wells, su expresión revelando un matiz de preocupación. "Estábamos hablando de Claudia. Es una chica increíblemente dulce y amable, pero también muy inteligente y algo torpe a veces".
Wells asintió, reflexionando sobre sus propias interacciones con Claudia. "Es interesante. Ella tiene una manera única de ver el mundo, ¿no creen?".
Cisco asintió con entusiasmo. "¡Exactamente! Y lo que es aún más sorprendente es que siempre está tratando de agradar a todos, especialmente a ti, jefe".
Wells frunció el ceño, sorprendido por la observación. "¿A mí? ¿Por qué creen eso?".
Caitlin sonrió con ternura. "Es evidente, Dr Wells. Claudia parece tener un profundo respeto y admiración por ud. Siempre está tratando de impresionarlo y hacerte feliz".
Wells reflexionó sobre estas palabras, sintiendo una extraña mezcla de sorpresa y gratitud. "Es curioso", musitó. "No me había dado cuenta de eso antes".
Cisco puso una mano en el hombro de Wells, con una sonrisa reconfortante.
Caitlin suspiró con pesar, pensando en el futuro incierto de Claudia. "Es una lástima que tenga que regresar a su propio mundo. Se ha vuelto parte de nuestro equipo".
Cisco asintió, con una expresión preocupada en su rostro. "Sí, y quién sabe qué le espera en su mundo. Podría ser algo realmente aterrador".
Wells observó a sus colegas con seriedad, reflexionando sobre las palabras de ellos. "Tienen razón. Es difícil imaginar lo que Claudia enfrentará cuando regrese a su mundo. Si su realidad es tan desafiante como sugiere, podría encontrarse en medio de una verdadera pesadilla".
La atmósfera en la sala se volvió sombría mientras consideraban las posibles adversidades que Claudia podría enfrentar. A pesar de todos sus esfuerzos por ayudarla, no podían evitar sentirse impotentes frente a la incertidumbre de su destino.
La conversación se desvaneció en un momento de reflexión compartida, dejando a los tres sumidos en sus propios pensamientos sobre la enigmática y encantadora Claudia Urlich.
Mientras tanto claudia estaba en su departamento nuevo escuchando los ronquidos de sus compañeros de habitacion
-ay espero acostumbrame.-susurraba con cojines en los oidos
ya era septiembre
Claudia se encontraba nerviosa mientras preparaba el café para Harrison Wells. Había decidido dar un paso adelante y acercarse a él, a pesar de la tensión que a veces sentía en su presencia. Consultó su libro de relaciones interpersonales y decidió que un gesto amable como ofrecerle un café podría ser una buena forma de establecer una conexión.
Una vez que tuvo el café listo, se dirigió hacia la oficina de Wells, sintiendo un nudo en el estómago por la anticipación. Golpeó suavemente la ventana y, al ver a Wells voltearse, su corazón comenzó a latir con fuerza. "Ah, Claudia, eres tú", dijo Wells con una sonrisa cálida.
Claudia tartamudeó un poco antes de responder, "Sí, soy bueno verlo por aca". Se mordió el labio inferior, preguntándose si estaba actuando de manera demasiado torpe.
Wells se rió suavemente. "Siempre he estado", comentó algo divertido, ya que el desde la madrugada habìa estado en su oficina
Claudia sonrió tímidamente. "Sí, eso es cierto". Inhaló profundamente, reuniendo su coraje antes de ofrecerle el café. "le traje un café. Pensé que le vendría bien", dijo, extendiéndole la taza con las manos temblorosas.
Wells aceptó el café con gratitud. "Gracias, srta Urlich. Realmente lo necesitaba. Se me olvidó almorzar hoy", admitió con una sonrisa agradecida.
Ella frunció el ceño, preocupada. "No debería descuidar su comida. Es importante para su salud, màs si ud se esta recuperando ", dijo con sinceridad, sacando de su mochila un emparedado que había preparado de antemano. "Aquí tiene. Siempre llevo uno de repuesto", agregó con una sonrisa tímida.
Wells aceptó el emparedado con sorpresa y gratitud. "Ud es muy considerada, Claudia. Gracias", dijo, con una expresión suave en su rostro.
La atmósfera en la oficina de Harrison Wells era cálida y acogedora mientras disfrutaban del café y el emparedado. Claudia se sentía más relajada ahora que estaban conversando con naturalidad.
Wells se terminó su emparedado y, con curiosidad, preguntó: "¿En tu tierra hay carne?".
Claudia asintió con una sonrisa. "Sí, hay mucha carne. Vacas por todas partes", respondió con un destello de nostalgia en sus ojos.
"Interesante", comentó Wells, pero rápidamente cambió de tema. "Entonces, ¿qué otras cosas tienen en común tu mundo y el nuestro?".
Claudia tomó un sorbo de su café antes de responder. "Bueno, por ejemplo, ¿has oído hablar de Big Belly Burger?".
Wells frunció el ceño, sorprendido. "Sí, por supuesto. Es una cadena de comida rápida muy popular aquí en Central City", respondió.
Claudia negó con la cabeza, un poco apenada. "En mi mundo no existe. Nunca he probado una hamburguesa de Big Belly Burger", admitió.
Wells levantó una ceja, incredulidad en su expresión. "¡Oh, has estado perdiéndote de algo grandioso, entonces!", exclamó con una sonrisa. "Deberías probarlo algún día".
Claudia asintió, sintiéndose un poco avergonzada. "Sí, quizás algún día lo haga", respondió, antes de despedirse repentinamente. "Creo que alguien me está llamando. Me tengo que ir".
Wells asintió con comprensión. "Por supuesto. Nos vemos después, Claudia", dijo con amabilidad mientras ella salía de la oficina.
Claudia se sintió aliviada al haber tenido una conversación tan agradable con Wells. Mientras caminaba por los pasillos de Star Labs, pensó en lo agradable que sería compartir una hamburguesa con él algún día, tal como había sugerido.
La conversación se desarrolló de manera natural después de ese momento, y Claudia se sintió aliviada al ver que su gesto había sido bien recibido. A medida que hablaban, Claudia notó cómo la tensión entre ellos comenzaba a disiparse, y una sensación de calidez y conexión empezó a surgir entre ellos.
La situación entre Claudia y Harrison Wells se había vuelto cada vez más cercana y cómoda. Claudia encontraba cualquier excusa para acercarse a él, ya fuera llevándole comida o preguntándole cómo estaba.
Un día, mientras ambos estaban en la oficina, Harrison se volteó hacia Claudia y le preguntó con una sonrisa: "¿Podrías ayudarme en algo?".
Claudia, sin pensar demasiado, respondió rápidamente: "¡Claro, en lo que sea!".
Inmediatamente después de decirlo, Claudia se mordió el labio, arrepintiéndose mentalmente de haberse comprometido tan rápido. ¿Qué había dicho? ¿Qué tan grande sería la tarea que Wells necesitaba de ella?
Sin embargo, antes de que pudiera retractarse, Harrison continuó: "Bien, necesito ayuda con mi fisioterapia. Caitlin se tomará unas semanas de vacaciones, y me vendría bien alguien que me asista en eso".
Claudia se puso roja como un tomate, sintiendo que el calor le subía a la cara. "Eh... sí, claro, podría... pensar en ayudarte", balbuceó nerviosamente.
Rápidamente, Claudia se levantó de su silla y se apresuró a dejar la habitación, pero antes de irse, se detuvo y miró a Wells. "Sí, definitivamente puedo ayudarte. ¡Cuenta conmigo!", exclamó con una sonrisa nerviosa.
Harrison simplemente se rió, observando la reacción de Claudia con diversión. "Eres todo un espectáculo, Claudia", comentó entre risas.
Claudia se ruborizó aún más ante el comentario, pero no pudo evitar sentirse feliz por haber aceptado ayudar a Wells. Aunque estaba nerviosa por la responsabilidad que había adquirido, también se sentía emocionada por poder pasar más tiempo con él.
Claudia: [Nerviosa, mientras prepara el equipo de fisioterapia] Uh, hola, Dr. Wells. ¿Estás listo para empezar?
Harrison: [Sonriendo] Hola, Claudia. Sí, estoy listo. ¿Y tú?
Claudia: [Tartamudeando] S-sí, estoy lista. Solo... solo espero no hacer un desastre.
Harrison: [Amablemente] No te preocupes, Claudia. Confío en ti.
Claudia: [Suspirando] Gracias, Dr. Wells. Solo quiero que sepas que nunca he sido muy buena en esto de la fisioterapia.
Harrison: [Curioso] ¿De verdad? Pero, ¿no rehabilitaste a Cisco cuando se cayó en los patines?
Claudia: [Sorprendida] Uh, sí, eso es cierto. Pero... pero no es lo mismo. No me gusta mucho tocar a la gente.
Harrison: [Asintiendo] Entiendo. Pero confío en tu habilidad para ayudarme. Además, ¿qué es lo peor que podría pasar?
Claudia: [Nerviosa] Uh, no lo sé, Dr. Wells. Supongo que podría... podrías... podría lastimarte sin querer.
Harrison: [Riendo] No te preocupes, Claudia. Estoy en buenas manos. Y, ¿sabes? A veces es mejor enfrentar nuestros miedos.
Claudia: [Sonrojándose] S-sí, tienes razón. Solo... solo prométeme que no te molestará demasiado si soy un poco torpe.
Harrison: [Amablemente] Te lo prometo. Estoy seguro de que lo harás genial.
[La sesión comienza con Claudia visiblemente nerviosa, pero Harrison la anima y la guía a través de los ejercicios de fisioterapia. A medida que avanza la sesión, Claudia se va relajando gradualmente y comienza a hablar más libremente.]
Claudia: [Riendo nerviosamente] Sabes, Dr. Wells, nunca pensé que terminaría haciendo esto. Pero... pero estoy agradecida de poder ayudarte.
Harrison: [Sonriendo] Y yo estoy agradecido de tenerte aquí, Claudia. Tu ayuda significa mucho para mí.
Claudia: [Haciendo una mueca] Tampoco es que me guste tocar a la gente, ¿sabes? ¡Ay, Dios, qué estoy diciendo!
Harrison: [Divirtiéndose] No te preocupes, Claudia. Estoy seguro de que no soy tan terrible.
Claudia: [Continuando nerviosa] Es solo que... bueno, me gusta ayudar a la gente que quiere ser ayudada. ¡Imagínate que hay personas que ni siquiera se lavan los pies! ¡O que tienen hongos o sarpullido en la espalda!
Harrison: [Riendo] Eso suena... interesante. Pero no te preocupes, Claudia. No tienes que preocuparte por eso aquí.
[La sesión continúa con una mezcla de torpeza y determinación por parte de Claudia, mientras Harrison la alienta y la apoya en cada paso del camino.]
Harrison: [Riendo suavemente] Bueno, Claudia, debo decir que nunca esperé tener una sesión de fisioterapia tan... entretenida.
Claudia: [Sonriendo nerviosamente] Lo siento, Dr. Wells. Supongo que mi torpeza es difícil de superar.
Harrison: [Amablemente] No te preocupes, Claudia. La verdad es que es un cambio refrescante tener un poco de diversión durante estas sesiones.
Claudia: [Asintiendo] Sí, supongo que necesitamos un poco de risa de vez en cuando, ¿verdad?
Harrison: [Sonriendo] Definitivamente. Y debo admitir que tu enfoque único en la fisioterapia es... bastante refrescante.
Claudia: [Riendo] Bueno, si alguna vez necesitas más ayuda, aquí estaré. Aunque prometo intentar mejorar en el área de la torpeza.
Harrison: [Divirtiéndose] No hay necesidad de mejorar, Claudia
Claudia: [Sonriendo] Gracias, Dr. Wells. Eres mucho más amable de lo que pensé.
Harrison: [Guiñando un ojo] Bueno, ¿qué puedo decir? A veces incluso los científicos serios necesitan un poco de alegría en sus vidas.
[La conversación continúa de manera ligera y alegre, con Claudia ganando confianza mientras interactúa con Harrison de una manera más relajada y divertida. A pesar de las circunstancias difíciles, ambos encuentran un momento de conexión genuina en medio de la torpeza y la risa.]
Claudia: que libro ha estado leyendo ud. recientemente? (pregunta la muchacha timidamente) , esta pilla desprevenida a Wells , este la mira como pensandolo
Harrison: la biografía de Elon Musk fue lo mas reciente que he leido ¿por que lo pregunta?
Claudia: me apasionan los libros , generalmente soy un ratón de biblioteca, pense...que ud. tambíen podrían guastarles los libros , yo recientemente estaba leyendo un libro titulado "el Universo elegante" quería entender algo mas de fisica , quizas a ud. le llame la atención .(le dice algo timida la muchacha )
Harrison: entiendo, he oido hablar ese ese libro
Claudia: me falta poco por terminarlo , si quiere se lo podría dar (asiente la muchacha aun ruborizada)
y así se dio una conversación una de muchas de las que tuvieron esa tarde, a pesar de ser tan diferentes tenían algunas cosas en comun, ambos eran muy curiosos.
Claudia se recostó en su cama, con la mente llena de pensamientos sobre Harrison. A pesar de su emoción, no pudo evitar sentir un ligero cosquilleo en el estómago al recordar el momento en que estuvo tan cerca de abrazarlo durante la sesión de fisioterapia. Era un gesto simple, pero para ella significaba mucho más.
Claudia Se sentía libre, como si finalmente estuviera alcanzando sus sueños más profundos. Al entrar en su habitación, no pudo contener la emoción que bullía en su interior.
Claudia: dice lo logre .-al abrir la puerta pero esta choca con la puerta y era de tan mala calidad que la rompio ,atrayendo ¡ la atención de sus compañeros de departamento, que habían estado dormidos en sus habitaciones.
Marco: [Adormilado] ¿Qué está pasando? ¿Estamos bajo ataque alienígena o algo así?
Lola: [Frotándose los ojos] que sucede claudia
Claudia: [Sonrojada, tratando de contenerse] Lo siento chicos, es solo que... estoy muy feliz. Pero no fue nada, vuelvan a dormir.
Alex: [Sentándose en la cama] Claudia, es la tercera vez esta semana. ¿Estás bien?
Claudia: [Con una risita nerviosa] Sí, sí, todo está bien. Solo estaba... celebrando.
Pero antes de que pudiera decir algo más, el sonido de las risas y las bromas de sus compañeros llenó la habitación.
Marco: [Bromeando] ¿Celebrando qué? obtuviste algun premio
Lola: [Riendo] de que tienes ramen instantaneo
Claudia: [Uniendo la risa] Algo así, chicos. Algo así.
Aunque sus amigos se burlaban gentilmente de su efusividad, Claudia no podía dejar de sentirse agradecida por tenerlos a su lado. Mientras se acurrucaba en su cama, envuelta en la calidez del momento, se prometió a sí misma que algún día encontraría la manera de compartir su alegría con Harrison y sacarlo de esa oscuridad en la que estaba sumido ,ella entendia que era un hombre roto , caitlin y cisco tambien estaban rotos pero cada dia intentaban dejar ese pasado lamentable y brillar, en cambio wells se aislaba, siempre estaba sumido en sus pensamientos, era muy frio y racional.
Claudia siguio haciendole de vez en cuando fisioterapia a wells y preparandoles comidas deliciosas al grupo y preparandole su cafe matutino al mayor.
(de vuelta al presente)
luego de haber derrotado a mardon*
El aroma tentador de la comida italiana llenaba el aire mientras Claudia, Caitlin, y Cisco,Barry quien en un gesto de agradecimiento les llevo comida italiana, todos compartían una comida en el laboratorio de Star Labs. Claudia estaba emocionada por el banquete improvisado, y su rostro se iluminó cuando vio los platos servidos frente a ella.
"claudia tienes una manera de hablar muy particular, me gusta tu acento , es algo caracteristicos de lo de ti dimension?"le pregunta Barry dandose cuenta de la forma de hablar , esta retrocede un poco toda roja nuevamente y comenzando a traspirar de los nervios
"ehh yo...ehh yo , es que yo generalmente vivi mucho tiempo en mexico, casi toda mi vida, es por eso que a veces no logro hablar del todo bien,perdon...pero trato de mejorar y adaptarme en esto...ya saben" dice la muchacha realmente timida,
Barry asintió con una sonrisa tranquilizadora. "No te preocupes, Claudia. Todos tenemos nuestras peculiaridades. De hecho, creo que tu forma de hablar le da un toque único a nuestra conversación. Es como si trajeras contigo un pedacito de otro lugar, ¿sabes?
Claudia miró hacia abajo, sus mejillas aún teñidas de un leve rubor. "Gracias, Barry. Me alegra que lo veas de esa manera. A veces me siento un poco insegura por ello, pero supongo que es parte de lo que soy."
Barry le sonrió con amabilidad. "Todos tenemos nuestras inseguridades, Claudia. Lo importante es aceptarnos a nosotros mismos y valorar nuestras diferencias. Y, ya sabes, si alguna vez necesitas practicar más el inglés, estaré encantado de ayudarte."
luego de esa conversacion siguio con la interrogacion de sobre donde venia Claudia
"entonces existen otras dimensiones?" pregunta Cisco , Wells asiente
wells explica: vamos a adentrarnos en un tema fascinante y complejo: el multiverso.
Cisco: ¿Multiverso? ¿Eso significa que hay más de un universo?
Harrison Wells: Exactamente, Cisco. Según la teoría desarrollada por Stephen Hawking y Thomas Hertog, la realidad puede estar compuesta por múltiples universos. Pero aquí está el giro interesante: estos universos pueden no ser tan diferentes al nuestro.
Caitlin: ¿Cómo es eso posible? Si hay otros universos, ¿no deberían ser radicalmente distintos?
Harrison Wells: Esa es una pregunta excelente, Caitlin. La teoría sugiere que, aunque existen múltiples universos, algunos pueden ser muy similares al nuestro, mientras que otros podrían tener diferencias sutiles, como leyes físicas distintas.
Barry: ¿Y cómo podemos saber si esto es cierto? ¿Cómo podemos encontrar evidencia de universos paralelos?
Harrison Wells: Buena pregunta, Barry. La teoría no solo resuelve una paradoja cósmica anteriormente planteada por Hawking, sino que también nos proporciona una vía para encontrar evidencia de estos universos paralelos. Se ha sugerido que el Big Bang no solo creó nuestro universo, sino un número infinito de ellos.
Cisco: ¿Un número infinito? Eso suena increíble.
Harrison Wells: Lo es, Cisco. Y aunque suene increíble, las ecuaciones desarrolladas por Hawking y Hertog respaldan la posibilidad teórica de estos escenarios. Esto nos lleva a un nuevo entendimiento de la realidad y plantea preguntas fascinantes sobre nuestra propia existencia en el vasto cosmos.
Caitlin: ¡Es increíble pensar en todas las posibilidades que esto abre!
Harrison Wells: Exactamente, Caitlin. El multiverso es un concepto que desafía nuestra comprensión, pero también nos inspira a explorar los límites del conocimiento humano y a cuestionar nuestra propia percepción de la Wells: Bueno, esto nos lleva a un punto interesante. Claudia, según nuestros análisis, proviene de una realidad donde el tiempo y el espacio transcurren de manera diferente a la nuestra.
Cisco: ¿Entonces eso significa que tiene doppelgangers en otros universos?
Harrison Wells: Curiosamente, no. Aunque es común pensar que puedes encontrar doppelgangers en diferentes realidades, al ver a Claudia, nos dimos cuenta que ella no tiene ninguno , solo podemos investigar hasta aquí , he agotado mis medios para entender todo esto
Cisco: ¿Ya has buscado en todos lados? ¿En todos los archivos?
Harrison Wells: Por supuesto, Cisco. Hemos revisado exhaustivamente todos los registros y bases de datos disponibles, pero no hemos encontrado evidencia de otro Claudia en ningúna parte de esta tierra
Cisco: Eso es extraño y yo que siempre imagine que si existian universos paralelos me encontraria con un Cisco millonario
Wells hace una mueca ante esto y prosigue
Harrison Wells: a veces, la singularidad es más intrigante que la repetición. Ahora, cambiando de tema, nunca he sido particularmente fan de Stephen Hawking. Sus teorías eran revolucionarias, pero siempre me pareció un poco... demasiado pretencioso.
Cisco: ¿En serio? Pensé que admirabas a todos los genios de la física teórica.
Harrison Wells: Bueno, todos tienen su lugar en la historia, ¿no es así? Pero eso no significa que tenga que gustarme personalmente. Creo que a veces, su genialidad eclipsaba su humanidad, y eso es algo que siempre me ha dejado un poco frío.-deja saber Wells , luego todos quedan en silencio y la muchacha se sirve el plato principal
"Mmm, esto me recuerda a las cenas que solía tener con mis padres", comentó Claudia con nostalgia mientras tomaba un bocado del delicioso plato de pasta.
Caitlin sonrió con simpatía, mientras Cisco levantaba la mirada con curiosidad. "¿No los extrañas?", preguntó, esperando una respuesta sincera.
Claudia dejó caer la mirada por un momento antes de responder con sinceridad. "Cada día", admitió con voz suave, su tono cargado de tristeza. "Pero ya no están. Murieron durante la pandemia en mi mundo".
Un silencio pesado cayó sobre la mesa mientras Caitlin y Cisco procesaban la revelación. La idea de perder a los seres queridos en medio de una crisis global era desgarradora.
"Debe haber sido muy difícil", comentó Harrison Wells, su voz llena de compasión mientras se unía a la conversación.
Claudia asintió con tristeza. "Sí, lo fue", admitió. "Me enteré mientras estaba en Canadá, tratando de continuar con mi vida mientras el mundo caía en el caos".
El tono sombrío de la conversación se rompió cuando Claudia, de repente, se puso roja y comenzó a atragantarse con su comida. Todos la miraron con preocupación, y Harrison se apresuró a intervenir. "¿Estás bien?" preguntó con voz suave, sus ojos llenos de preocupación mientras golpeaba suavemente la espalda de Claudia para ayudarla a recuperarse.
Claudia asintió con la cara roja, tratando de recuperar el aliento. "S-sí, solo me fui un poco por las ramas", murmuró, avergonzada por la repentina interrupción.
El ambiente tenso se disipó mientras todos compartían una risa nerviosa, reconociendo la torpeza del momento.
Cisco, con su característica curiosidad, se atrevió a preguntar sobre los padres de Claudia. La joven se quedó en silencio por un momento, reflexionando sobre sus recuerdos antes de responder con sinceridad.
"Bueno, nuestra relación no era precisamente la mejor", comenzó Claudia, su voz cargada de nostalgia y una pizca de tristeza. "Mis padres viajaban mucho por trabajo, así que me crié principalmente con mi niñera. Solo los veía unas dos veces al año, en Acción de Gracias y Navidad, algunas veces para mis cumpleaños pero creo que fueron dos ocasiones, luego todo se complicò mas cuando se separaron , cada uno trabajando en otro pais , justo a mis 19 años mis padres volvieron trabajando en Beligica y concibieron a mi hermano Christopher ,yo ya cuando me fui a estudiar a Canada, ellos volvieron a mexico ,pero era tarde semanas despues murieron junto con mi hermanito por la pandemia , Mexico ,perù y españa fueron muy afectados por ese virus desgarrador sin cura" habla claudia con pesar apretando sus puños
Caitlin al escuchar esto dejo de comer y puso su mano reconfortante en el hombro de la muchacha quien le tomo la mano delicadamente como aceptando su muestra de Wells asintió con comprensión, reconociendo la situación familiar que había descrito Claudia. "Es comprensible", comentó con suavidad. "A veces, las demandas del trabajo pueden afectar las relaciones familiares".
Caitlin intervino, tratando de infundir un poco de ánimo en la conversación. "Pero seguro que tus padres estaban orgullosos de ti", sugirió con una sonrisa alentadora. "Querían que estudiaras medicina, ¿verdad?"
Claudia asintió con un leve gesto de la cabeza. "Sí, lo hicieron", admitió. "Creían que tenía talento para la medicina y querían que siguiera sus pasos".
Una risa escapó de los labios de Claudia mientras recordaba su juventud. "Pero, sinceramente, nunca me gustó mucho", confesó con una sonrisa irónica. "Era demasiado estudio y yo solo quería ser libre como un ave, explorar el mundo y vivir aventuras".
Las expresiones faciales de sus compañeros variaban desde la sorpresa hasta la complicidad, mientras absorbían las palabras de Claudia. Era evidente que su sinceridad y su honestidad estaban tocando una fibra sensible en el grupo.
Pero luego, con un brillo de determinación en los ojos, Claudia agregó: "Pero aquí estoy ahora, en este extraño mundo, tratando de salvar gente con un chico veloz y su equipo, saben qué, he encontrado un buen equipo de trabajo aquí", concluyó, mirando a cada uno de sus compañeros con gratitud y determinación.
Después de su confesión sobre su carrera y su llegada a este nuevo mundo, Claudia dejó escapar un suspiro y agregó: "Si hubiera sabido que terminaría aquí, trabajando en Star Labs ,no me habría esforzado tanto en la universidad".
Sus palabras trajeron una mezcla de sorpresa y comprensión en las caras de sus compañeros. Pero antes de que pudieran responder, Claudia se apresuró a aclarar, con una nota de humor en su voz: "¡Pero no piensen que soy una floja o algo por el estilo! La carrera de medicina en mi mundo es increíblemente compleja, créanme".
Caitlin y Cisco intercambiaron una mirada cómplice antes de que Cisco, siempre el bromista del grupo, decidiera agregar un poco de humor a la situación.
"¿Entonces, si te ofrecemos un atajo para obtener tu título de médico aquí, lo tomarías?" preguntó con una sonrisa traviesa, sus ojos brillando con diversión.
La pregunta tomó a Claudia por sorpresa, y luego estalló en risas, sacudiendo la cabeza con incredulidad. "¡No, no, no! ¡Definitivamente no!" exclamó entre risas. "¡No necesito más atajos en mi vida, gracias!"
Caitlin se unió a la risa, mientras Wells observaba la interacción con una sonrisa suave en los labios. A pesar de los desafíos que enfrentaban juntos, momentos como este recordaban al grupo que todavía podían encontrar alegría y humor en medio de la adversidad.
El ambiente en el laboratorio de Star Labs se volvió sombrío cuando Harrison Wells abordó el tema delicado. "Claudia, quiero que entiendas que volverás a tu mundo", comenzó, su tono grave y serio. "No debes pensar en el futuro aquí. Tu lugar no es este mundo".
Claudia asintió con tristeza, reconociendo la dura realidad que enfrentaba. Pero entonces, con una mirada sombría en sus ojos, dejó caer una revelación impactante. "Si es que queda mundo", murmuró, su voz temblorosa con una mezcla de miedo y desesperación.
La confesión dejó a todos en silencio, absorbidos por la gravedad de las palabras de Claudia. Ella continuó, compartiendo los horrores que azotaban a su mundo: una pandemia mortal, desastres naturales y una inminente guerra que amenazaba con destruirlo todo.
Caitlin miró a Claudia con incredulidad y horror. "Oh, no", susurró, su voz llena de angustia. "Qué terrible".
Cisco, con los ojos llenos de compasión, se acercó a Claudia. "¿Cómo puedes dormir sabiendo que eso está sucediendo en tu mundo?", preguntó con suavidad, su corazón lleno de empatía por la difícil situación de Claudia.
Claudia cerró los ojos por un momento, dejando que las palabras de Cisco se hundieran en su alma. "La mayoría de las personas que amo ya están muertas", admitió con voz temblorosa. "Mis amigos solo pueden consolarme diciéndome que estaré bien, pero desde aquí no puedo hacer nada para ayudar".
Wells intervino, reconociendo la sabiduría en las palabras de Claudia. "Tienes razón", dijo con solemnidad. "Es lo más sensato".
Entonces, Cisco planteó una pregunta difícil. "Entonces, ¿por qué no te quedas en este mundo? ¿Por qué arriesgarte a volver a un lugar donde tu vida podría estar en peligro?"
Claudia abrió los ojos, contemplando la pregunta con seriedad. "Lo he considerado", admitió con calma, sabiendo que había verdad en las palabras de Cisco. "Pero no puedo dejar atrás mi mundo. Aunque esté en peligro, es donde pertenezco,pero Me siento terrible por dejar a mi perro y a mi gato al cuidado de mis padres", murmuró, su voz cargada de pesar. "Pero ahora que mis padres han muerto, no sé qué les habrá pasado a ellos".
Claudia dejó escapar una risa nerviosa. "Podrían estar muertos por hambre o, quién sabe, podrían haber sido alcanzados por una bomba nuclear", bromeó, aunque su expresión mostraba el miedo genuino que sentía ante la posibilidad.
"O tal vez", agregó en voz alta, su tono lleno de inquietud, "¿y si vuelvo a mi tierra y soy la última humana en pie?". La idea era tenebrosa, y el pensamiento de enfrentarse a tal destino la llenaba de terror.
Cisco asintió sombríamente, reconociendo la gravedad de la situación. "Hay posibilidades", admitió, su tono lleno de preocupación.
Mientras tanto, en un rincón del laboratorio, Cisco y Caitlin intercambiaban miradas significativas. Barry frunció el ceño, preocupado por la incertidumbre de Claudia y la posibilidad de enfrentarse a un futuro desolador en su mundo. "Creo que deberíamos considerar la posibilidad de que Claudia haya sido salvada por estar aquí", sugirió en voz baja, su tono lleno de convicción,la muchacha afirma con la mirada a Barry.
Cisco asintió, pensativo. "Es posible que su llegada aquí haya sido una especie de destino", reflexionó. "Quizás estaba destinada a estar a salvo aquí, lejos de los conflictos en su mundo".
La sugerencia resonó en el aire, y Wells menciono dejando su platillo vacio. "¿Qué están sugiriendo?" preguntó, su voz llena de interés.
Caitlin y Cisco compartieron una mirada significativa antes de explicar su teoría al Dr. Wells. Convencidos de que Claudia estaba destinada a estar a salvo en Tierra-1, le plantearon la posibilidad de que su presencia aquí fuera más que una simple coincidencia, sino una intervención del destino para salvarla de un destino potencialmente fatal en su mundo.
Wells escuchó atentamente, reflexionando sobre sus palabras. Después de un momento de contemplación, su expresión cambió, mostrando una mezcla de sorpresa y aceptación. "Supongo que nunca consideré esa posibilidad", admitió,
"Pero tiene sentido. Tal vez Claudia esté destinada a estar aquí, lejos de los horrores que enfrenta su mundo".
Pero para Harrison, había algo más que lo había dejado intrigado: la vulnerabilidad que había visto en los ojos de Claudia en ese breve instante, una vulnerabilidad que lo hacía sentir conectado con ella , pesar de que recien la estaba conociendo , era algo extraño en el sentirse asi
Cisco tragó saliva con nerviosismo antes de preguntar: "¿Cómo empezó la pandemia en tu mundo?"
Claudia suspiró, recordando el caos y el miedo que se apoderaron de su mundo. "se cree que empezo en italia, otros en españa otros en china", comenzó, su voz temblorosa con el peso de los recuerdos. "Un nuevo virus letal,al igual que la gripe española comenzó a propagarse rápidamente".
El laboratorio quedó en silencio mientras Claudia continuaba con su relato, describiendo cómo el virus se extendió por todo el mundo a una velocidad alarmante, superando los esfuerzos de contención y dejando a su paso un rastro de devastación y muerte.
"Las ciudades se convirtieron en zonas de cuarentena, y la gente comenzó a morir en masa", continuó, su voz apenas un susurro. "Los hospitales estaban abrumados, los suministros médicos escaseaban y el personal de salud luchaba valientemente contra una enfermedad que aún no entendían por completo".
El horror se reflejaba en los rostros de los presentes mientras Claudia narraba los horrores que presenció en su mundo. Caitlin, en particular, no podía entender cómo una enfermedad tan devastadora había escapado a la cura.
"Es increíble que no hayan encontrado una cura", murmuró, su voz llena de incredulidad y tristeza. "
Claudia asintió sombríamente, compartiendo el sentimiento de desesperanza y frustración. "En mi mundo, estábamos desesperados por una cura", admitió. "Pero mientras luchábamos por contener la enfermedad, los conflictos y la destrucción se extendían, dejándonos atrapados en una espiral de caos y desesperación".
Claudia con una mirada cargada de preocupación y reflexión, dejó entrever un pensamiento sombrío. "Imagínense los líderes mundiales volviéndose locos y declarándose la guerra unas potencias mundiales contra otras", murmuró, su voz resonando con la gravedad de la situación que Claudia había dejado atrás en su mundo.
Barry con una expresión de consternación, respondió con sinceridad. "Claudia lo que sucedio fue terrible. De verdad espero que cuando vuelvas a tu tierra haya aún vida", dijo, sus palabras llenas de compasión y una profunda preocupación por el destino de su mundo natal.
Wells asintió, sintiendo el peso de la incertidumbre que rodeaba el futuro de Claudia. "No había considerado el punto de vista de Cisco. Quizás, en el peor de los casos, tú te hayas refugiado en este mundo como un bunker. Espero que ese no sea el caso... quizás tú tuviste suerte", agregó, su tono lleno de implicaciones y una invitación implícita a considerar la posibilidad de quedarse en Tierra-1.
"Si lo deseas, podrías quedarte aquí en Star Labs", continuó Wells, su voz suave pero firme. "Seguiremos buscando una manera de devolverte a casa, pero debes evaluar la situación y decidir si realmente sería algo bueno para ti regresar a esa tierra".
La propuesta de Wells resonó en el laboratorio, llenando el espacio con una sensación de anticipación y expectativa mientras todos esperaban la respuesta de Claudia. Sus ojos se encontraron con los de Wells, y en ese momento, Claudia supo que estaba ante una encrucijada que podría cambiar el curso de su destino para siempre.
Ante el gesto amable y considerado de Wells, miles de pensamientos comenzaron a agolparse en la mente de Claudia. ¿Harrison realmente quiere que me quede, o simplemente está siendo amable conmigo? ¿Qué piensan los demás del equipo? ¿Podré seguir trabajando con este genial grupo de personas?
Sin embargo, antes de que pudiera dar forma a sus pensamientos, un nudo de nerviosismo se formó en su garganta haciendo que se entorpeciera y golpeara con el codo el vaso que contenia bebida en toda la mesa donde aun quedaba comida
La incomodidad y la vergüenza la evidente que no podía controlar sus nervios ante Wells, ni mucho menos en situaciones donde la gente mostraba preocupación y cariño por ella.
El silencio incómodo que siguió a su pequeño accidente solo intensificó su vergüenza, pero el cálido aliento y las risas suaves de sus compañeros de equipo la reconfortaron, recordándole que estaba rodeada de personas que la apoyaban y la aceptaban tal como era.
A pesar de su torpeza momentánea, Claudia se obligó a sí misma a mantener la cabeza en alto y a enfrentar la situación con valentía
ya al otro dia Cisco y Claudia estaban ayudando a Barry con un incendio
-genial, somos como los X men, Cisco seria como b estia
-oye.-dice cisco mirandola feo y cruzandose de brazos
-ay dejame seguir, yo seria como rogue o algo asi , barry como wolverine, caitlin como jubelee y el dr wells como el dr charles xavier ¡eso es! .-claudia se imaginaba el equipo de los x men con la cancion en su mente de la serie antigua de los años 90 ,pero es interrumido por Barry
-chicos hay muchas llamas , ayuda!.-grita barry y vuelven al trabajo
-esto me encanta!.-exclama la muchacha sonriendo
La brisa fría de la noche envolvía Central City, mientras Star Labs permanecía iluminado por las luces de sus interiores. Dentro del laboratorio, el equipo se preparaba para enfrentar una nueva amenaza: Multiplex.
Claudia estaba en el laboratorio, resfriada pero decidida a ayudar en lo que pudiera. Se había tomado un tiempo libre para recuperarse, pero cuando se enteró de la situación, no pudo quedarse fuera de la acción. Mientras revisaba algunos datos en su computadora, escuchó a Cisco acercarse.
—¿Cómo te sientes, Claudia? —preguntó Cisco, preocupado.
—Mejorando, gracias por preguntar —respondió Claudia con una sonrisa, aunque su voz sonaba un poco ronca debido al resfriado.
—Deberías estar descansando —dijo Cisco, frunciendo el ceño—. No quiero que empeores.
Claudia asintió, agradecida por la preocupación de Cisco. Sin embargo, su espíritu de lucha estaba intacto.
—No te preocupes, Cisco. Estoy lista para ayudar en lo que sea necesario —dijo determinada.
Justo en ese momento, llegó Barry, entrando al laboratorio con un aire de urgencia.
—¿Qué pasa? —preguntó Claudia, notando la expresión preocupada en el rostro de Barry.
el joven les comenta lo ocurrido , claudia quien se daba animos le dice a Allen
-tienes que darles una paliza, si quieres voy y te ayudo.-le comenta la chica dando una patada, Barry niega
-es muy peligroso, no vez como me dejo.-
esta suspira
-verdad no soy metahumana, pero soy campeona de mi mundo en las artes marciales, tengo bastantes habilidades que tu desconoces, deberia enseñarte un poco creeme.-le dice la chica empuñando su puño , pese a las protestas de claudia el joven velocista se va a detener a multiplex
- meh dos peleadores son mejor que uno.-suspira la muchacha dejandose caer en su asiento
Este se dirige hacia la empresa de simon stagg para detener a multiplex
Harrison Wells entró al laboratorio, su mirada seria mientras evaluaba la situación.
—¿Qué está pasando aquí? —preguntó Wells, su tono autoritario llenando la habitación.
Claudia se sintió repentinamente nerviosa en presencia de Wells. Aunque había pasado tiempo trabajando juntos, aún sentía una mezcla de respeto y admiración hacia el científico.
—Estamos enfrentando a Multiplex, Dr. Wells —respondió Cisco, explicando la situación rápidamente—. Necesitamos detenerlo antes de que cause más daño en la ciudad.
Wells asintió, su expresión seria. Claudia sintió un estornudo repentino. Intentó disimularlo, pero el sonido fue demasiado evidente en el silencioso laboratorio.
—¿Estás bien, Claudia? —preguntó Wells, mirándola con preocupación.
Claudia se sonrojó, sintiendo la vergüenza inundar su rostro. Sin pensar, dijo:
—Oh, sí, Dr. Wells. Solo es un resfriado. No es nada grave. Y ahora, si me disculpan, creo que necesito ir al baño.
Sin esperar una respuesta, Claudia se levantó apresuradamente y salió del laboratorio. Sin embargo, en su estado apurado, se confundió de camino y terminó entrando en uno de los laboratorios de experimentación.
—Eso no era el baño —dijo Wells, riendo suavemente ante la situación.
Claudia se sintió aún más avergonzada al darse cuenta de su error. Tosiendo incómodamente, intentó disculparse mientras salía del laboratorio, pero tropezó con algo en el suelo y cayó aparatosamente.
—¡Oh, vaya! Parece que hoy no es mi día —murmuró Claudia, sintiéndose como si el suelo se hubiera abierto para tragársela.
Cisco y los demás corrieron hacia ella para ayudarla a levantarse, asegurándose de que no se hubiera lastimado.
—Estás bien, Claudia? —preguntó Cisco, preocupado.
—Sí, sí, estoy bien —respondió Claudia, tratando de mantener la compostura a pesar de su torpeza—. Solo un pequeño tropiezo, nada de qué preocuparse.
Con la ayuda de Cisco y los demás, Claudia se puso de pie y se preparó para ayudar a Barry en su batalla contra multiplex, quien resulto ganador barry al sucidarse el sujeto llamado danton black
Barry: "Traté de salvarlo..." - se veía triste, con la voz llena de pesar.
Wells: "No parece que quisiera ser salvado." - menciona fríamente
Wells: "Hay personas que cuando se rompen... no pueden recomponerse de nuevo." - habla con un toque de dolor, revelando una perspectiva sombría sobre la naturaleza humana.
Claudia entiende que Harrison estaba roto ,algo le sucedio en el pasado que lo tiene asi, comprendio que lo que habia dicho Harrison era de su misma perspectiva, eso le dolio asì que ella puso su mano en el hombro de wells suavemente y esta lo mira "estoy aqui" piensa la muchacha intentando como hablarle mentalmente a Harrison , ante esas palabras en unos mini segundos entonces Claudia comprendio lo que veia en los ojos de Harrison e incluso desde la primera vez que lo conociò , era dolor "¿que le habra sucedido? necesito saberlo y poder ayudarlo"piensa la muchacha sacando la mano del hombro del dr y Claudia observa como Barry le dice a Wells
Barry: algunas personas sanan mas fuertes
Cisco: "Bueno, al menos Multiplex no lastimará a nadie más." - menciona con triunfo, tratando de cambiar el tono sombrío con un poco de humor.
Allen: "Cuando estoy ahí, ayudando a la gente haciendo una diferencia... todos ustedes están conmigo." - dice con amabilidad, expresando su gratitud por el apoyo de sus amigos.
Barry: "Gracias, Barry." - responde con una sonrisa, devolviendo el gesto de cariño, mientras que el narrador omnisciente percibe el orgullo y la admiración en el ambiente.
Barry: "Finalmente me di cuenta de algo... a todos nos cayó un rayo." - habla con emoción, su voz llena de optimismo y gratitud hacia sus amigos.
Claudia le da una ultima mirada a Harrison sonriendole y esta se va ya que se sentia un poco enferma
