Buttercup estaba fumando en uno de los pasillos del lugar cuando, de repente, sintió que alguien la jalaba bruscamente. Se giró, molesta, y vio que era su hermana.
-¿QUÉ TE PASA?. -Gritó con voz severa.
-Necesito de tu ayuda, dame tu collar.
-¿Qué?, no, ¿y el tuyo?.
-Se me ha perdido y alguien me está siguiendo.
Buttercup escuchó a alguien acercarse a toda prisa. Volteó a ver a su hermana y al notar su rostro aterrado, la tomó de la mano y la condujo hacia una pequeña habitación que parecía ser una bodega. Cerró con seguro y le colocó su collar. Luego, acercó la oreja a la puerta, intentando escuchar si el intruso estaba cerca o si ya había pasado de largo.
Brick miraba a su alrededor, ya no podía percibir el aroma de la chica.
-No pudo desaparecer de la nada.
Entonces notó una puerta y pensó que podría estar escondida allí. Sonrió ante su descubrimiento. Comenzó a acercarse al lugar con calma. Buttercup se tensó al escuchar los pasos cada vez más cerca y se sobresaltó cuando intentaron abrir la puerta.
-Amigo, está ocupado.
Sabiendo que él no se iría tan fácilmente. Se acercó a su hermana y, en voz baja, le pidió que empezara a jadear y gemir.
-¿Qué?, ¿Estás loca?. -Le respondió exaltada.
-Baja la voz. Blossom, es un Alfa y...
Su hermana la interrumpió.
-¿Cómo sabes que es un Alfa?.
Esos tipos siempre están calientes y enloquecen con cualquier chica. Ahora haz lo que te digo.
-¡No!. -Dijo Blossom, molesta.
-Bloss, esta habitación tiene el olor de Alfa que genera el collar y mi aroma. No puede detectar tu aroma. Si haces lo que te pido, pensará que uno de sus colegas está ocupado copulando y se irá. ¿Me entiendes?.
-¡Ay, por Dios!, ¿en serio?.
Su hermana la fulminó con la mirada.
-Tú nos metiste en esto, así que empieza a hacer lo que te pedí.
-Esto es tan bochornoso. -Murmuró Blossom, sonrojada, mientras hacía lo que su hermana le pidió.
Brick escuchó los sonidos que provenían de la habitación y se rió, al menos sabía que ella no estaba allí. Detrás de esa puerta solo se percibía el olor a Alfa, tabaco y un aroma poco común. Se alejó, intentando localizar de nuevo el dulce aroma de la chica, pero este había desaparecido por completo.
-¡Maldita sea!.
Las dos chicas esperaron un rato antes de salir. Primero salió Buttercup y, al no ver a nadie, le indicó a Blossom que era seguro salir.
-Debemos irnos. -Mencionó la ojiverde.
-Creo que deberíamos llamar a Bubbles y pedirle que tome nuestras cosas para verla en el estacionamiento.
Buttercup comenzó a buscar su móvil en la bolsa cuando su hermana llamó su atención.
-Por cierto, gracias... y ni una palabra de lo que pasó hoy, especialmente lo de la bodega. -Dijo Blossom, visiblemente ruborizada.
-Si no quieres que hable, tendrás que darme algo a cambio. -Sonrió maliciosamente e hizo un ademán de dinero con las manos.
-Cállate y llama a Bubbles.
-¡Idiota! No tengo el móvil y no puedo regresar porque tú tienes mi collar. ¿Acaso quieres que sepan que soy una...?.
-Baja la voz.
Las dos seguían enfrascadas en su discusión y no notaron cuando un chico se les acercó por la espalda.
-Si gustan, puedo prestarles mi móvil para que le hablen a su amiga.
Ambas chicas abrieron los ojos de par en par. Giraron sus rostros y sus expresiones se transformaron en una de horror.
Brick se había mantenido oculto, observándolas. No estaba dispuesto a dejar escapar tan fácilmente a esa pelirroja, especialmente porque tenía algunas dudas sobre ella. De repente, las dos chicas empezaron a correr.
-¡Quédense quietas!.-Ordenó Brick, elevando su voz de mando. Sus palabras hicieron que la chica de cabello azabache se detuviera en seco.
Blossom vio a su hermana detenerse y no entendía por qué. Mientras él comenzaba a acercarse, la pelirroja, sin pensarlo, salió corriendo, dejando a Brick sorprendido por su repentina huida.
Esa chica no era normal, podía cambiar su aroma y la voz de mando de un superior no tenía efecto en ella.
-¡Maldita sea!. -Exclamó Brick.
Corrió tras ella y finalmente le dio alcance, tomándola del brazo y tirándola al suelo para inmovilizarla colocándose sobre ella.
-¡No me toques, suéltame! -Exclamó la chica, comenzando a forcejear para liberarse.
Brick comenzó a gruñir, haciendo que ella prestara atención.
-Quédate quieta y dime cómo lo hiciste.
-¿Hacer qué?. -Preguntó confundida.
-Tu aroma ha cambiado tres veces y tampoco tienes efecto con mi voz de mando.
Eso es lo que hizo que Buttercup se quedara quieta, pensó Blossom. Brick apretó más el agarre sobre ella.
-Responde.
Sus ojos comenzaron a picarle y un nudo se le formó en la garganta. Siempre estaría en desventaja y lo odiaba, se sentía tan impotente.
-Suéltame... -Dijo en un hilo de voz, derramando lágrimas.
-¡Solo responde! -Exclamó molesto.
En ese momento, dos personas llegaron al lugar, y una de ellas era su primo Boomer. Este vio la escena y notó que Brick estaba involucrado.
-Diablos.
Intentar separarlo de la chica sería difícil. Tenía que abordar la situación con calma y convencerlo. Se acercó con cautela y colocó cuidadosamente una mano en su hombro. Brick se volvió hacia él, lanzándole una mirada asesina.
-Brick, por favor, suéltala. La estás lastimando.
El pelirrojo regresó su mirada hacia la chica, notando sus lágrimas y la expresión aterrada en su rostro. Verla en ese estado le afectó profundamente, se sentía un desalmado. Había encontrado a su mate y, en vez de querer tenerla entre sus brazos para protegerla, parecía más bien que quería matarla. La soltó, se puso de pie y, sin pronunciar palabra alguna, se marchó. Bubbles fue directamente a ayudar a su hermana.
-¿Conoces a ese enfermo?. -Preguntó Buttercup, enojada.
-Es mi primo. Yo... lo lamento mucho, él no suele ser así, nunca ha atacado a ninguna chica.
Boomer se sentía terrible. Ayudó a la chica a levantarse y la examinó con la mirada.
-¿Deseas que te lleve a un hospital?. Los gastos corren por mi cuenta.
Ella negó con la cabeza mientras limpiaba las lágrimas de sus ojos.
-Solo deseo ir a casa.
Blossom comenzó a caminar y Buttercup la siguió.
-Bubbles, si tu hermana se encuentra mal, llámame. Estaré pendiente de todo lo que necesite.
-Gracias, Boomer. Es un gusto conocerte, aunque es una lástima que terminara así. Estamos en contacto. -Ella le sonrió amablemente y se fue tras sus hermanas.
Cuando desaparecieron de su vista, Boomer fue en busca de Brick.
Comenzó a buscarlo hasta que lo encontró cerca de un jardín, recargado en una columna y perdido en sus pensamientos.
-¡Oye!, ¿qué fue lo que pasó allí?. Ese comportamiento no es para nada normal en ti.
Brick lo ignoró, y antes de que el rubio pudiera replicar, un chico de cabello azabache se acercó a ellos con una bebida en la mano.
-¿En dónde diablos estaban?.
Brick lo miró con fastidio, le arrebató la bebida de las manos, se la bebió de un trago y comenzó a caminar.
-Espera, Brick, ¿a dónde vas?. -Cuestionó Boomer.
-Me voy a casa. -Contestó Brick de forma brusca.
Butch notó el ambiente tenso.
-¡Hey!, ¿qué pasó?.
Boomer suspiró.
-Larga historia. -Luego volteó a ver a Butch y preguntó. -¿Por qué tienes manchado el traje?.
-Una chica linda me hizo una jugarreta. Estaba tan buena que no noté que era una Alfa. Mi error.
-Tú no cambias. -Dijo el rubio riendo.
-No es mi culpa ser tan guapo y un buen espécimen.
-Sí, claro. Yo conocí a una linda chica y congeniamos.
-¿Y dónde está?.
-Se tuvo que retirar, sus hermanas la estaban esperando, pero conseguí su número.
-¿Solo su número? Yo conseguí 15 números, 8 citas, y estoy a punto de irme con una castaña.
-Algunos buscamos el amor o a nuestra alma gemela, no solo quien caliente nuestra cama.
-Sabes que buscar a tu pareja ideal es una pérdida de tiempo, no existe, es como buscar al conejo de Pascua.
-Estás equivocado, Butch.
-Sí, cómo no. Sigue soñando, iluso. -Dijo el chico, dándose la media vuelta y marchándose.
Cuando estuvo completamente solo, Boomer sacó su móvil y le envió un mensaje a cierta chica que acababa de conocer. En poco tiempo recibió una respuesta. Sonrió y pensó que, a pesar del ajetreo, había sido una buena noche.
~§~
Las hermanas habían llegado a casa y, durante todo el trayecto, ninguna había hecho comentario alguno sobre lo sucedido.
Blossom estaba cansada y adolorida, solo deseaba llegar a descansar. Antes de subir las escaleras, volteó a ver a sus hermanas.
-Ni una palabra a papá. No quiero preocuparlo, ¿entendieron?.
-Pero, ¿y si vuelve a suceder?. -Preguntó preocupada Bubbles.
Blossom negó con la cabeza.
-No volverá a suceder, te lo aseguro. Buenas noches y gracias por todo.
Las dos hermanas se miraron y dijeron al unísono.
-Buenas noches, Blossom.
Cuando escucharon que la puerta de su hermana se cerró, comenzaron a hablar.
-No entiendo qué sucedió. -Comentó la rubia.
-Ni yo. Es muy extraño, ya que ella no puede atraer Alfas, y menos en celo. Sus feromonas son muy bajas.
-Al menos parece que no le duele nada.
-Es muy testaruda, si le doliera algo, no lo diría.
-Estaré pendiente de ella y en un rato la revisaré. Buenas noches, Buttercup.
-Espera, ¿cómo diste con nosotras?.
Bubbles se sonrojó.
-Coincidencia.
-¿Qué tenías planeado?. -Preguntó su hermana con picardía.
-Buenas noches, Buttercup. -Dijo la hermana menor, subiendo rápidamente las escaleras, avergonzada.
~§~
Brick estaba acostado en su cama, intentando dormir, pero no lograba conciliar el sueño. Esa chica le generó una gran inquietud.
-No puedo sacarla de mi mente. -Musitó mientras se incorporaba en la cama.
Necesitaba saber qué clase de especie era. Tal vez era una especie rara o que se creía extinta. Con tantas teorías pasando por su mente, decidió levantarse y saciar su curiosidad. Fue a la biblioteca de su casa y tomó un libro para investigar. Lo leyó de principio a fin, analizando y tomando notas. Cada vez que le surgía una duda, buscaba otro libro y hacía lo mismo.
-¿Podría ser una Zeta? Pero, ¿pueden cambiar su aroma tan rápido?. -Tomó su cuadernillo y leyó lo que había anotado sobre ellos. -Ellos sí responden a la voz de mando. ¡Maldita sea!. -Gritó, molesto.
Esa mujer lo tenía obsesionado. Necesitaba volver a verla. ¿Pero cómo? ¿Dónde podría buscarla si no sabía ni su nombre?.
-¡Qué estúpido soy!. Debí pedirle su nombre. -Se lamentaba, cuando una voz cantarina interrumpió sus pensamientos.
-¡Hola, mi amor!. Buenos días.
Él frunció el ceño y respondió molesto.
-Ya te dije que no me llames así, Bersek.
-¿Y ahora por qué estás de mal humor?, ¿comenzará tu celo?. -Ella se acercó y se sentó en el escritorio. -Si quieres, puedo ayudarte con eso. -Dijo en tono sensual, guiñándole un ojo.
-¡Déjame en paz! ¿Cómo demonios entraste si cambié el código?.
-Eso fue muy grosero de tu parte. ¿Cómo puedes dejar afuera a tu novia?.
-Bersek, no eres mi novia.
-Sí, claro, como digas. -Bersek observó el rostro de Brick. -¿Qué te pasó? Te ves fatal.
-Sólo estoy cansado, no pude dormir.
-Qué mal. Pero bueno, alístate, tenemos una reunión programada. -Dijo Bersek, admirando sus hermosas y bien cuidadas uñas.
-No iré.
-¡Ay, por favor! Te dejé ir solo a esa estúpida boda, ahora vienes al almuerzo. Ese fue el acuerdo, y si no, ya sabes las consecuencias.
Brick hizo una mueca, conocía lo vengativa y fastidiosa que podía ser esa mujer.
-¡Rayos!. Cometí un terrible error contigo.
-Sí, sí, yo también te quiero, cariño. Ahora cámbiate.
Brick se alistó rápidamente y salió con Bersek directo a la reunión familiar de los Him. Una vez allí, ella se separó de él para poder socializar con otras chicas.
El chico odiaba esas reuniones familiares, así que decidió escaparse al jardín, no tenía ganas de hablar con nadie. Continuaba sacando conclusiones, repasando en su mente lo que había investigado y el comportamiento de esa chica.
-Pensé que no vendrías. -Habló alguien a su espalda.
Brick reconoció la voz y se volteó.
-Ella me arrastró hasta aquí. -Admitió.
Bommer frunció el ceño al ver a Bersek. Luego, miró a su primo y se atrevió a preguntar sobre lo ocurrido en la boda.
-¡Oye!, sé que no quieres tocar el tema, pero, ¿qué pasó ayer?.
Brick puso una cara de fastidio.
-Bien, no respondas. Al menos te diré que esa chica está bien, pero solo imagínate qué hubiera pasado si...
-¡Espera!, ¿cómo sabes que está bien?.
-Su hermana me lo dijo.
Tomó a Bommer de los hombros y preguntó en forma exaltada.
-¿Cómo se llama?, ¿Y cuál es su apellido?.
-¡Hey, tranquilo! Me lastimarás. ¿Para qué quieres saberlo?.
Brick apretó la mandíbula y luego comenzó a hablar.
-Esa chica... su aroma me volvió loco ayer. Por eso me comporté de esa forma.
-Vaya, ahora entiendo tu comportamiento. ¿Entonces era una Gama?.
-No. Su aroma era delicioso y muy seductor. Deseaba tanto tomarla ahí mismo.
-Pues no te vi muy cariñoso con ella. Más bien parecía que quisieras matarla.
-Esa chica me desesperó. Cambió su aroma tres veces. Bommer, no pude dormir pensando en ello. Me la pasé investigando.
-Ahora entiendo por qué traes esa cara. ¡Espera!, ¿Qué hizo ella?.
-¡RESPONDE MIS MALDITAS PREGUNTAS!.
-Las tres chicas que viste ayer son hijas del profesor Utonio. La chica que atacaste se llama Blossom.
-¿Sabes dónde viven?.
-Brick, sin ofender, si lo supiera, no te lo diría.
-¡Necesito verla y entender cómo lo hizo!.
-Claro, llegarás a su casa y te dejarán pasar como si nada. Idiota, lastimaste a la chica. Es obvio que no te dejarán hablar con ella.
Brick desvió la mirada, sintiendo la urgencia de obtener más información. Se mordió el dedo pulgar mientras su mente buscaba desesperadamente una solución. De repente, un nombre se iluminó en su mente: "Susan Astronomanov", el novio de la boda. Recordó que él era un confidente cercano del Profesor Utonio y un importante asociado en su empresa. Seguramente él tendría algún conocimiento sobre las hijas del profesor.
Boomer vio a Brick sacar su móvil rápidamente y marcar un número, luego colocó el artefacto en su oreja.
-¿A quién le hablas?. -Preguntó Boomer con curiosidad.
Brick lo ignoró y esperó con ansia a que respondieran su llamada.
-¡Oh, vamos!, ¡responde, maldita sea!.
Las comisuras de sus labios se elevaron para formar una sonrisa de satisfacción cuando atendieron su llamada.
-Amigo, sé que te vas de luna de miel, pero necesito hablar contigo.
