Ok… Esta era la situación más malditamente jodida que había tenido que pasar en los seis días desde que se encontraba en ese lugar. Law no entendía por qué tenía que pasar su valioso tiempo al lado del estúpido perro de la marina después de todo lo que lo había fastidiado hasta el momento y quien ahora pretendía actuar como si fueran los mejores amigos compartiendo algunas copas después de terminar con sus tareas laborales.
Sinceramente, lo rechazó desde un inicio pues no había estado toda la puta tarde buscando a Luffy para que de la nada saliera ese estúpido doble a joderle su día pues quería estar a solas con el chiquillo cuanto antes, por lo que no llegó a comprender qué tipo de poder de convencimiento tenía el marine que ahora los tres se encontraban dentro del bar del hotel, sentados en una mesa lejana con un par de tarros de cerveza llenos.
Torarine no podía más que mostrar una falsa sonrisa en su rostro mientras un sudor frío resbalaba por su sien al notar que probablemente había interrumpido algo importante pues desde hace unos minutos Luffy no le había dirigido la palabra y ahora lo observaba con el ceño fruncido mientras abrazaba al tatuado con un rostro que denotaba posesividad y encaprichamiento pues no parecía dispuesto a soltarle, a pesar de lo mucho que su contrario le había pedido ser liberado, acto que no hacía más que aumentar más y más la irritación del chiquillo pues había estado tan emocionado de ver que Torao estaba de buen humor y ahora tomaba ese rechazo como algo ocasionado por culpa del marine por lo que lo único que podía hacer era amenazar al de blanco con la mirada mientras ponía ese rostro de puchero que lejos de intimidar, lo único que hacía era que este tuviera esos malditos deseos de abrazarlo y llenarlo de besos por lo lindo que era. Acto que obviamente no pasaba desapercibido por el tatuado y no hacía más que aumentar sus ansias de sangre.
—¿Y bien? —preguntó el capitán de los piratas de corazón— ¿De qué demonios quieres hablar conmigo que no puede esperar hasta mañana? —interrogó al momento que su cabeza giraba a su izquierda donde se encontraba el monito quien seguía rodeándolo con sus brazos como si fuera un oso de peluche— Mugiwara-ya ¿Podrías alejarte un poco? No puedo tener una conversación seria contigo pegándote así.
—¡No quiero! —replicó por enésima vez mientras estrujaba más al mayor— ¡Aguántate! —le sacó la lengua antes de regresar su mirada al marine luciendo más molesto en tanto su aliado más trataba de alejarlo.
—¿Podrías por lo menos liberar mis brazos? —mencionó un poquito irritado— No puedo moverme.
Ante esa petición el chiquillo regresó su mirada hacia el tatuado y tras pensarlo por unos segundos asintió con la cabeza al momento que aflojaba su agarre sólo lo suficiente para que Law liberara ambos brazos a lo que a continuación volvió a pegarse al torso del contrario sintiéndose un poco más feliz de sentir que ahora su aliado parecía corresponderle el abrazo.
—¡Qué envidia! —chilló el marine— ¡Te envidio tanto Torao-kun! ¡Ojalá caigas en una coladera y te tuerzas el tobillo! —mencionó mientras mordía un pañuelo de tela con las lágrimas saliendo de sus ojos por la frustración.
—¡¿Quiéres dejarte de estupideces y decirme de una maldita vez qué mierda quieres?! —explotó mientras golpeaba la mesa con su mano derecha la cual era la que tenía más libre pues la otra estaba rodeando la cadera del chiquillo.
—Lo haría si dejaran de coquetear en mi cara —respondió con un tono de voz tranquilo mientras daba un sorbo a su cerveza— ¡Ahhh deliciosa! —canturreó feliz — Como sea…— se apresuró a seguir hablando al darse cuenta que su doble cada vez lucía más molesto— Quería hablarte sobre lo ocurrido esta mañana, me enteré por parte de Jun-kun que hoy serviste como el cirujano clave en el tratamiento de Usui-san.
—Jun era el que me asistió hoy ¿verdad? — preguntó mientra se relajaba un poco— ¿Cómo está el paciente? Yo sólo hice la operación más urgente al momento que detuve las hemorragias significativas… El resto quedó fuera de mis manos en cuanto lo trasladaron a tu hospital.
—Sí… Esta mañana recibí una llamada de la esposa de Usui-san quien me pidió ayuda llorando pues su esposo no había llegado a dormir esa noche cosa que es bastante inusual en él pues es un esposo y padre devoto por lo que me puse a investigar el asunto cuando me enteré de que un cirujano milagroso le había salvado la vida y que al parecer había sido trabajo de mi "hermano gemelo" —rio por lo bajo— Una vez que recibí el informe me dirigí al ala destinada al hospital para preguntar por el estado del paciente y fue allí cuando Jun-kun me contó los detalles, ¿Sabes lo mucho que alabó tu técnica?
—Torao ¿Eso hiciste en la mañana? —preguntó el monito impresionado pues admiraba lo inteligente y capaz que era como doctor— ¡Eres genial!
—Gracias— respondió al momento que le regalaba una sonrisa sólo para después sonrojarse al recordar que no estaban solos por lo que tras fingir que tosía volvió a dirigirse al hombre de blanco— ¿Y bien? ¿Cuál es su estado?
—Está estable… Tus atenciones rápidas ayudaron de sobremanera a que su estado no empeorara. Por el momento se quedará internado por algunos días en lo que se recupera… Pensé en hablar con él pero al enterarme de lo hinchado que tiene el rostro por la luxación de quijada, la cual también ya fue atendida preferí dejarlo para después pues no quiero incomodar más de lo debido.
—Ya veo… — respondió mientras empezaba a debatirse si debía beber o no esa maldita cerveza frente a él la cual sinceramente no era como que le apeteciera demasiado.
—Es por eso que quería verte… Desde el fondo de mi corazón te agradezco por haber salvado la vida de uno de mis hombres— mencionó el marine al momento que hacía una larga reverencia hacia el contrario.
—Deja eso… No necesito la gratitud de los estúpidos marines —chasqueó la lengua fastidiado.
—De todas formas, estoy en deuda contigo por ello —mencionó ignorando los constantes rechazos del tatuado— Como sea… También hay algo que quería consultar contigo —su tono de voz ahora sonaba mucho más serio.
—Es sobre el atacante ¿verdad? —se adelantó mientras se decidía a tomar de su tarro por fin— Es desconcertante— mencionó mientras su mirada ensombrecía— Quien quiera que le hizo esto sabía lo que hacía.
—¿A qué te refieres? —preguntó mientras recargaba su mentón encima de sus sus dedos que se encontraban entrelazados.
—Por los hematomas observados en puntos claves y la forma tan limpia en que desencajó esa quijada puedo concluir que el atacante también posee un amplio conocimiento médico. Esto no fue hecho por un novato… La persona sabía en qué lugares atacar, cómo hacerlo y cuánta fuerza aplicar para provocarle un daño significativo sin asesinarlo —hizo una pausa para después agregar— Dudo que fuera un ataque imprevisto… Cuanto menos hay una intención detrás de esto.
—Como lo sospechaba —suspiró el hombre de blanco.
—¿Quieren decir que hay alguien malo en la isla? —preguntó el monito quien había estado escuchando atentamente la conversación sin despegarse de su posición pues estaba muy cómodo— ¿Debemos patearle el trasero a alguien otra vez Torao? —Law tuvo ganas de volver a acariciar sus negros cabellos pero se logró contener pues se sabía observado.
—Eso creo— respondió por fin el tatuado.
—¿Crees que sea él? — preguntó el hombre de blanco— El que provocó este incidente… Y el de la fábrica… Así como lo veo es el sospechoso más probable.
—Supongo que sí.
—¿De quién hablan? —se metió Luffy.
—Torao-kun y yo sospechamos que el culpable es… ¿Cómo lo habías llamado?
—Toramingo —mencionó el pirata mientras reía por lo bajo pues le gustaban sus apodos infantiles.
—¡Ah sí! Creemos que la persona que provocó ambos incidentes es Toramingo.
—¡Eso no puede ser! —respondió el monito mientras golpeaba levemente la mesa por fin alejándose de su aliado— ¡No creo que sea Toramingo! — afirmó.
—¿Cómo? — preguntó Torarine sorprendido— ¿Por qué crees eso Luffy-ya?
—Sí… ¿De dónde viene eso? —apoyó el tatuado un tanto celoso de que lo defendiera.
—Es que… Torao es Torao ¿no? — respondió mientras se encogía de hombros asumiendo que con eso había respondido a la pregunta.
—Luffy-ya ¿Podrías explicarnos qué significa eso? —insistió el marine quien aún no estaba acostumbrado a sus raras formas de hablar.
—Torao, Torarine y Toramingo… Todos son Torao ¿no? —preguntó al momento que el hombre de blanco asentía con la cabeza— Y Torao es un buen tipo así que…Los otros Toraos también deben serlo ¿no? —respondió al momento que esa estúpida sonrisa volvía a deslumbrar el lugar.
—¡Luffy-ya eres tan bueno! —chilló el marine sin poder evitar que las lágrimas brotaran de sus ojos— ¡Eres demasiado puro para este mundo!
Mientras el hombre de blanco lloraba, Law sólo pudo soltar un largo suspiro. Le encantaba esa parte de su aliado, ser tan estúpidamente honesto, confiado y creyendo siempre en la bondad de las personas eran cualidades que lo habían atrapado desde un inicio pero… A veces pensaba que toda esa bondad también era un defecto pues temía el día que eso le jugara en contra pues las personas no eran tan agradables como él pensaba. Había personas perversas y mal intencionadas que no dudarían ni un poco en aprovecharse de la confianza del chiquillo y eso era lo que más temía. Law estaba podrido… Se había engullido en lodo tantas veces en el pasado para sobrevivir por lo que entendía toda la perversión y escoria humana así que no… No le alegraba mucho cómo aplicaba la lógica simple del monito… No en este caso… Definitivamente ese tercer Trafalgar no le daba buena espina.
—Como sea… Dejemos los temas serios por el momento, en realidad lo que quería hacer era invitar a Torao-kun unos tragos como forma de agradecimiento por salvar a Usui-san.
—En realidad no me gusta tomar —respondió el tatuado mientras miraba la dichosa bebida sin tener ganas de seguir consumiendo.
—¡Oh, vamos! ¡Estoy tratando de hacer algo amable! —volvió a chillar— Luffy-ya ¡Convéncelo!
—¿Que le convenza? —se señaló así mismo un tanto confundido— ¿Por qué?
—Porque este es un evento específicamente para celebrar a Torao-kun —mencionó sabiendo lo que tenía que hacer para poner al chiquillo de su parte— Esto es para reconocer lo buen médico que es y que salvó una preciada vida así que lógicamente tiene que poder divertirse en su fiesta ¿No lo crees?
—¡Ya veo! —golpeó su puño contra su palma para después mirar a su aliado— Torao ¡Tienes que tomar!
—¿En serio le crees esa mierda? —se quejó un tanto irritado— Oye tú… ¿Qué pretendes realmente con esto? —preguntó mientras una de sus cejas temblaba pues no confiaba absolutamente nada en el marine y sus razones para querer embriagarlo no le parecían suficientes.
—¿Yo? Solamente quiero agradecerte, ya lo dije… ¿Qué otra razón podría tener? —mencionó un tanto nervioso pues no quería que descubriera su plan de embriagarlo para ayudarlo a sincerarse con Luffy-ya y que su relación avanzara de una buena vez.
—Torao… ¡Tienes que festejar! —dijo el chiquillo mientras tomaba el tarro de cerveza entre sus manos y trataba de meter el líquido en los labios del mayor quien estaba aplicando fuerza para que se detuviera— ¡No seas aguafiestas! ¡Zoro dice que se debe tomar cuando se celebra algo!
—Mugiwara-ya… No… ¡Basta! —gritó al sentir como el menor parecía dispuesto a verterle la cerveza encima de ser necesario— ¡Ahhhhh, está bien! ¡Lo tomaré por mí mismo así que detente! —suplicó.
—¡Yei! —exclamaron Luffy y Torarine al mismo tiempo sabiéndose victoriosos.
Así pues el tatuado empezó a tomar ese maldito líquido el cual sinceramente le disgustaba pues su sabor no le era agradable, era amarga y no entendía por qué a la gente le gustaba tanto. No era que Law no tomara, pero la cerveza definitivamente no era de sus bebidas favoritas. Como sea, no quería tener que lidiar con el monito a quien ya le habían lavado el cerebro para obligarle a festejar por lo que tomaría un tarro o dos y luego se largaría al cuarto en tanto pudiera.
Con eso en mente empezó a beber intentando evitar sus gestos de asco al mismo tiempo que el monito comenzaba a platicar con el marine sobre Roronoa-ya. Su contrario le preguntaba cómo era a lo que el chiquillo había empezado a hacer una descripción detallada del espadachín al momento que alababa su gran capacidad para ingerir alcohol cual barril sin fondo lo que por alguna razón parecía interesarle al hombre de blanco pues se dedicaba a pedir más detalles mientras seguía tomando de su bebida a lo que Luffy sólo seguía respondiendo sin intención de unirse a ellos pues no le gustaba mucho y en realidad había preferido comer algo por lo que por petición del marine, la dueña les había traído un platón de carne de rey marino especialmente para el menor.
—Entonces Zoro-ya es un excelente bebedor —dijo el marine a lo que el chiquillo asintió con la cabeza viéndose muy feliz al hablar de su nakama— Aún así me siento confiado… ¿Crees que podría ganarle en una competencia para ver quién ingiere más alcohol?
—Imposible —respondió rápidamente mientras comenzaba a negar con un ademán de mano— ¿Ganarle a Zoro? ¿Estás loco? La única que ha podido llevarle el ritmo es Nami —empezó a reír— Torarine serías terriblemente aplastado —empezó a carcajearse.
—Puede que tengas razón —mencionó al momento que volteaba a ver a su doble quien no dejaba de fulminarlo con la mirada desde hace unos minutos— Pero apuesto que sí que puedo ganarle a Torao-kun —sonrió entretenido al notar cómo le temblaba la ceja al tatuado.
—¿Ganarle a Torao? —preguntó interesado mientras clavaba su mirada en su aliado, luego al marine y de vuelta a su aliado— ¿Quién ganaría entre los dos? —sus ojos brillaron por la emoción— ¡Torao!
—Ni lo pienses —respondió irritado.
—¡Pero si todavía no digo nada! —se quejó.
—Quieres que tengamos una competencia de tomar sólo para que puedas comprobar quién de los dos tiene más resistencia —mencionó tras soltar un largo suspiro.
—Oh sí… ¡Es justo lo que quiero! Shishishishi —meneo su cuerpo de un lado al otro mientras daba otra mordida a su carne— ¡Háganlo! ¡Será divertido!
—Me niego… No tengo intención de emborracharme por una estúpida competencia.
—¿Por qué no? Mañana es tu día libre ¿No es así Torao-kun? —preguntó el marine ensanchando su sonrisa al notar que su plan estaba siendo un éxito.
—Que sea mi día libre no quiere decir que quiera pasarlo con cruda —gruñó por lo bajo pues no le era indiferente cómo estaba usando a Luffy para obligarlo a hacer cosas que no quería.
—¡Pero Toraaaaaaaaaaaaaoooo! —se quejó mientras comenzaba a agitar al mayor por los hombros con ese rostro de perrito regañado —Tienen que hacerloooo, quiero saber quién gana… Los dos son Torao así que… ¿Tomarán igual? ¿Caerán al mismo tiempo? ¡Quiero ver eso!
—No somos un espectáculo para entretenerte —regañó el tatuado a lo que el menor sólo pudo quejarse por lo bajo mientras murmuraba lo "estúpido" que era Torao por no querer divertise.
—No lo presiones Luffy-ya —mencionó el marine mientras volvía a tomar de su bebida— Al parecer Torao-kun no quiere competir conmigo porque sabe que perderá y prefiere fingir que no le gusta el alcohol pues es mejor poner excusas antes que enfrentarme —rio triunfante mientras notaba como un aura roja empezaba a envolver al contrario pues se había irritado con sus palabras.
—¿Qué dijiste idiota? ¡Repítelo!
—Sólo estoy diciendo que si fueras un hombre… Aceptarías este duelo sin rechistar y no pondrías excusas patéticas pero… Tal parece que te sobreestime —se encogió de hombros— Lo siento Torao-kun… Si no quieres hacerlo está bien, no te obligaré.
—¡Cierra la puta boca y apresúrate a ordenar más cerveza! —bramó molesto a lo que el chiquillo volvía a festejar al saber que la competencia sí se haría.
«Tan fácil de predecir» pensó el marine mientras reía entre dientes pues convencerlo de hacer lo que quería había resultado ser mucho más sencillo de lo que imaginó ayudándose de Luffy-ya y haciendo uso del odio que sabía sentía por su persona «Fue tan fácil que casi me da pena… Eres algo adorable ¿no? Torao-kun» Se burló mientras se apresuraba a llamar al bartender para que les fuera sirviendo sus rondas de cervezas. Lo que ninguno de los otros dos sabían era que el hombre de blanco tenía un acuerdo con el bartender para que le sirviera alcohol regular al tatuado mientras que a él le daría pura cerveza sin alcohol. Realmente no tenía intención de ser tramposo pero todo esto era por el bien de su plan pues tenía que asegurarse de emborracharlo para después dejarlo al cuidado de Luffy-ya y tal vez así tendrían un avance… Eso y que le resultaba jodidamente divertido imaginar cómo era ebrio.
Fue así como empezaron a tomar a diestra y siniestra empezando la competencia con todo el entusiasmo del mundo mientras Luffy los animaba a seguir tomando, lo que sólo hacía más que motivar al tatuado pues aunque odiara admitirlo quería impresionar al chiquillo. Es decir… Este hablaba maravillas de Roronoa-ya sólo por su maldita capacidad de soportar el alcohol… Si él hacía lo mismo ¿También hablaría así de él? ¡Diablos, no quería verse patético!
No fue sino hasta el quinto tarro de cerveza que la ceja del pirata volvió a temblar demostrando la inminente irritación que ahora sentía lo cual se mostró en la vena gorda que se había formado en su frente.
—Oye tú… —gruñó por lo bajo empezando a sentirse ya un poco mareado pero aún cuerdo.
—¿Siiii? —respondió el marine mientras se agitaba de un lado a otro fingiendo más felicidad de la normal— ¿Qué ocurre Tora-kuuuuuuuun? ¿Ya te rindes?
—¡Dame eso! — respondió el tatuado mientras le arrebataba su tarro de cerveza de la mano y le daba un trago— ¡Iugh! — exclamó mientras sacaba la lengua disgustado.
—¿Qué pasa Torao? — preguntó el monito sin entender su reacción.
—¡Esto no tiene alcohol! —gritó furioso al momento que el hombre de blanco empezaba a sudar nervioso— ¿Qué demonios pretendes? —bufó molesto.
—¿Ehhhhhh? ¿No tiene alcohol? ¿Eso quiere decir que es un tramposo? —preguntó Luffy decepcionado mientras miraba mal al contrario— Qué patético eres Torarine, fuiste tú quien insistió en competir.
—No, no, no, no, no ¡Es un malentendido! —se levantó aterrado mientras empezaba a intentar explicarse— ¡No sabía que no tenía alcohol! ¡Fue Jin-san! ¡Sí! ¡Él cambió mi bebida! ¡Eso es! —mintió sintiéndose un poco culpable por echarle la culpa al pobre bartender que lo había estado ayudando— ¡Jin-san! ¡La próxima ronda que sea toda con alcohol! —pidió el marine algo nervioso pues sentía la mirada penetrante del tatuado quemando su piel.
Después de ese incidente el marine miró el maldito tarro de cerveza temeroso por lo que sucedería pues realmente él era un asco tomando. Su resistencia al alcohol era prácticamente nula y por eso había armado ese plan que le resultó contraproducente pues ahora Luffy y el otro Law lo estaban retando a tomar la misma cantidad para estar igualados «¡Esto lo hago sólo por ti Luffy-ya!» pensó al momento que empezaba a tomar la cerveza como si se tratara de agua tratando de hacerse el fuerte, sin embargo con el segundo tarro ya había empezado a hablar incoherencias y a reírse como idiota mientras seguía tomando sin importarle su propia resistencia.
—Ñahahahahahaha ¡Qué tonto! —se burló Luffy al ver como el marine ya se veía mal con solo la mitad de lo que había tomado Torao lo cual de cierta forma hizo sentir orgulloso al tatuado por lo que queriendo alardear siguió con lo suyo aún cuando notó que empezaba a llegar a su límite después del séptimo tarro.
Fue así cuando antes de que pudieran darse cuenta los dos Laws ya estaban absolutamente borrachos lo cual le pareció demasiado curioso a Luffy pues sinceramente nunca había visto a su aliado perder el control como ahora.
—Te lo diheeeeeeeeeee —gritó el marine mientras agitaba el tarro en el cielo— ¡Soy musho mejor que tú! Luffy-ya debería quererme a mi y no a tiiiii ¡Pirata tonto!
—Cierra la bocaaa ¿A eso le llamas beber? ¡Mi oso puede hacerlo mejor que eso! —empezó a burlarse.
—¿Oso? ¿Oso? ¿Hablas de Bepo? ¿Bepo también esh tu amigo? ¡Bepo es tan lindo!
—¿Verdad que sí? ¡Es muy calientito y cómodo! ¡Es como un graaaaaaaaaaan peluche de felpa!
—¡Te entiendo! ¡Te entiendooo! —afirmó con la cabeza mientras cruzaba sus brazos a la altura de su pecho— Duermo mejor en shu estómago que en mi cama.
—¡Por Bepo! —gritaron los dos mientras chocaban sus tarros en el aire y volvían a aplicar fondo ante la atenta mirada del chiquillo quien no podía ocultar su sorpresa por dicho espectáculo.
—Oigan… Creo que no es buena idea que sigan tomando —mencionó el monito quien a pesar de estar divertido con la escena eso no evitaba que le pareciera extraño verlos así— Zoro jamás ha reaccionado así con el alcohol… No creo que sea normal que…
—¡Mugiwara-ya! Eres muy lindo ¿Sabes? —mencionó el tatuado mientras jalaba al menor por el hombro y lo cobijaba en su pecho— ¿Por qué eres así? ¡Es muy injusto!
—¿Eh? ¿Qué? ¿Cómo? —preguntó avergonzado mientras sus mejillas se sonrojaron— ¡Yo no soy lindo! —se defendió un tanto ofendido pues ese no era un halago que le gustara recibir.
—¡Torao-kun tiene rashoooooooon! —apoyó el marine mientras se acercaba peligrosamente al rostro del menor señalándole con su dedo índice— Luffy-ya es musho para este mundooooo… ¡Es tan lindo que podría morir ahora mismo! —festejó al momento que un montón de corazoncitos empezaban a rodearlo mientras ponía ese rostro de idiota.
—¡No te acerques! —bramó molesto mientras ponía su palma en el rostro del hombre de blanco obligándolo a volver a su asiento— Mugiwara-ya no necesita tus estúpidos halagos.
—Pero tengo razón ¿verdad? —preguntó sin inmutarse.
—¡Pero tienes razón! —empezó a reír al momento que terminaba su vaso sólo para quedarse mirando el objeto con extremo interés intentando sacar la última gota— ¡Mesero! ¡Otra ronda!
—No soy mesero… —Chilló el bartender mientras comenzaba a acatar la orden preguntándose si era buena idea seguir sirviéndoles.
—Creo que los dos se están pasando un poco… No creo que… —antes de que Luffy pudiera continuar se vió otra vez interrumpido.
—Luffy-yaaaaaaaaaaaaa ¿Siquiera sabes lo que le haces a este pobre hombre? ¡Deberías ser un poco más considerado!
—¿Eh? ¿De qué hablas Torarine?
—Pobre Torao-kyuun… Seguro ha sufrido mucho hasta ahora —chilló mientras volvía a sacar el pañuelo para secar sus lágrimas en un gesto dramático— ¿Es difícil verdad? ¡Es muy difícil! —explotó en llanto.
—Oye Torao… Tú sabes de qué está habl… ¡¿Qué estás haciendo?! —gritó al notar que este había vuelto a zambullirse el siguiente tarro de cerveza tan pronto como lo pusieron enfrente.
—¡Giug! ¡Sigue sabiendo asquerosa! —se quejó mientras se limpiaba la boca con la manga de su abrigo.
—¡Pues no te la tomes! —respondió el monito.
—Ey, Mugiwara-ya… Volvamos a la habitación —mencionó mientras juntaba su frente con la del menor— Quiero tenerte en mi cama.
—¿Ah? ¿Eh? ¿Ya tienes sueño? Pero si apenas son las ocho…
—¡¿Pero qué cosas dices Torao-kyun?! —regañó el marine— ¡No seas indecente! ¡Hay niños presentes! —señaló al monito— ¿No te da vergüenza?
—¿Quién es el niño? —preguntó Luffy ahora más ofendido.
—¡¿A quién mierda le importa la legalidad?! ¡Somos piratas! ¡Podemos hacer lo que queramos! ¿Verdad? —le preguntó al chiquillo quien sin saber bien cómo responder sólo asintió con la cabeza— ¿Ves? ¡Tengo su permiso!
—Luffy-ya… Los lobos salvajes son peligrosos ¿Lo sabeees?
—Ey… Ey… Vamos arriba —insistió el tatuado ignorando al marine— Dejémos a este idiota aquí.
—Torao… Hueles a ebrio —se quejó mientras se tapaba la nariz.
—¡No pondrás tus garras en él! —mencionó el hombre de blanco ofendido mientras se ponía en pie— ¡Cazador! ¡Por el bebé me convertiré en el cazador! ¡Debo defender a caperucita! —gritó orgulloso mientras empezaba a fantasear un final alterno de aquél cuento infantil en donde como agradecimiento por salvar a caperucita, la abuela organizaba un matrimonio con el cazador.
—¿Qué hay del revolucionario? —preguntó el contrario a lo que el marine inmediatamente empezó a llorar desconsoladamente mientras recargaba su frente en la mesa.
—¡Luffy-yaaaaaaaaaaaaaaaa! ¿Dónde estás? ¿Por qué no me quieres? ¡Ámame! ¡Ven a vermeeeee!
Mientras Torarine empezaba a llorar por su amor no correspondido, el hombre del sombrero moteado aprovechó esa confusión para terminar su vaso rápidamente y después procedió a agarrar al chiquillo por la mano jalandolo hacia las escaleras para dirigirse hacia su habitación a lo que el menor no se resistió demasiado pues la verdad es que quería estar a solas con él desde un principio. Aún así… Cuando notó que el tatuado empezó a tener dificultades con subir las escaleras por cuenta propia, el menor tuvo que hacer lo mismo que en Dressrosa y llevarlo sobre sus hombros mientras este le daba indicaciones pues Luffy nunca entraba por la puerta principal por lo que desconocía cómo llegar al cuarto si no era por la ventana.
—Torao… ¿Hoy puedo volver a dormir contigo? —preguntó el chiquillo mientras Law empezaba a pelearse con las malditas llaves intentando abrir la puerta.
—Por supuesto que sí Lu… Lo que tú quieras.
«¿Lu? ¿Torao me dijo Lu?» pensó el chiquillo impresionado pues la única persona que lo había llamado por ese apodo en el pasado había sido Ace aunque admitía que se sentía diferente cuando el pecoso lo decía a cuando Law lo hacía… De alguna manera se sentía mucho más cálido por dentro cuando este último lo menciono.
—¿Qué pasa Lu? —preguntó el tatuado al ver que el menor estaba parado en el pasillo— ¿No entrarás? —mencionó al momento que acariciaba la mejilla del chiquillo quien aún estaba indeciso sobre cómo debía de sentirse con esas inesperadas atenciones.
—S... ¡Sí! —gritó al momento que seguía a su aliado y la puerta se cerraba tras de ellos.
Continuará…
Walker Yuu: ¿No les fascina ver a Law borracho? Porque a mí sí UwU E igual que ellos, ¡Brindemos por la lindura de Bepo! xD
byAlyss: Yo sólo diré que me emocioné cuando Law le dijo a Luffy que lo quiere en su cama ?
