En cuanto Trafalgar entró a la habitación este no terminó en derrumbarse en el piso, pues el alcohol en su sistema había hecho el efecto esperado y su coordinación era una mierda, por lo que nada más dar unos cuantos pasos se tropezó con sus propios pies, lo cual alteró al monito quien apenas si había cerrado la puerta cuando escuchó el golpe seco.

—¡Torao! —gritó aterrado mientras se apresuraba a levantar a su aliado haciendo que éste se recargara en su hombro — ¿Qué estás haciendo? ¡Te dije que dejaras de tomar!

—¡Estoy bieeeeeeeeeeeeeen! —respondió de manera animada dejando caer su cuerpo, pues no podía sostenerse así mismo lo cual no era un gran problema para la fuerza bruta del monito— Yo puedo solo, puedo caminaaar —replicó arrastrando las frases.

—Shishishi… Pensar que eras un desastre con la bebida —se rio el monito mientras lo acercaba a su cama para que este se recostara— Creo que nos parecemos en eso.

—¡Yo puedo! ¡Le gané a ese idiota! —festejó— ¿No es así Lu? ¡Yo gané!

—Sí, sí… Tú ganaste —le dijo por su lado mientras comenzaba a quitarle sus zapatos, pues había visto muchas veces a Robin hacer aquello en todas las ocasiones en que sus nakamas se pasaban de copas.

—¿Qué haces? —replicó molesto— Aún no quiero dormir— se sentó en la cama al momento que comenzaba a mirar a su alrededor— ¿Dónde está?

—¿Dónde está qué? —preguntó el monito.

—¡Mi cerveza! —exigió.

—Creo que se quedó abajo y…

—¡Vamos por ella! —intentó levantarse siendo detenido por el chiquillo.

—Creí que habías dicho que odiabas su sabor.

—¡Es asqueroso! —le dio la razón— Pero aún puedo seguir…

—Nami dice que no se le debe hacer caso a los caprichos de un borracho —mencionó mientras terminaba con su tarea de quitarle los calcetines al mayor— Así que sólo deja de quejarte y… ¿Qué pasa? —preguntó extrañado al sentir la mirada penetrante del mayor en su persona— ¿Qué ocurre Torao? —mencionó un poco tímido, pues esos iris grises empezaban a ponerle nervioso.

—Eres lindo ¿Sabes? — mencionó con una expresión totalmente seria— ¿Por qué eres tan lindo? Es injusto— replicó por lo bajo al momento que empezaba a acariciar suavemente la mejilla del menor.

—E… ¿Eh? —exclamó sorprendido mientras sentía sus mejillas arder— Qué… Qué… ¿Qué estás diciendo? —tartamudeo intranquilo mientras se alejaba rápidamente del tacto del tatuado pues sentía su piel arder y no quería que le viera así.

—Digo que eres lindo— repitió sin importarle mucho la reacción del chiquillo.

—No, no... ¡No soy lindo! —replicó un poco molesto ya que sentía que era un insulto a su hombría que le llamaran de esa forma.

—Para mí lo eres —se encogió de hombros mientras se dejaba caer de lleno en la cama.

—To… Torao dice cosas raras —murmuró por lo bajo mientras comenzaba a observar sus pies como si fueran lo más interesante del universo.

—Ey Lu…

—¿Sí? —preguntó curioso notando que el mayor seguía viendo el techo.

—¿Tienes hambre? —mencionó por lo bajo— Ayer te compré un poco de carne, pero… No tuve oportunidad de dártela.

—¿Carne? —preguntó entusiasmado mientras sus ojos brillaban— ¿Me compraste carne? ¡¿En dónde está?!

—Mmmm… ¿Dónde estaba? —se preguntó así mismo mientras recargaba su peso en ambos codos— Ah, si… Lo metí al frigorífico y… —Antes de que pudiera terminar su frase el monito ya había corrido a ver— Oh no… —murmuró por lo bajo— Lu… Lo siento.

El chiquillo quien no escuchó sus disculpas sólo se había dedicado a hurgar en el mini frigorífico encontrándose un plato repleto de carne el cual estaba envuelto en un plástico, pero lógicamente ahora estaba congelado y para nada apetecible. Debían de calentarlo, pero hasta donde Trafalgar sabía en su estado de ebriedad, no tenían nada en la habitación para hacerlo por lo cual era inútil intentar comérselo en ese momento.

—Perdón Lu… Lo había olvidado —se disculpó Law mientras hacía un esfuerzo sobrehumano para levantarse y como pudo se acercó al den den mushi más cercano— Pediré algo para ti… Eh… ¿Cuál era el número? —preguntó— ¿Se pide un número para servicio a habitación? No recuerdo…

—No es necesario que pidas nada —mencionó sintiéndose un poco mal al ver cómo este no era capaz de hacer tareas sencillas cuando se supone que es el más inteligente de los dos.

—¡No! —replicó al momento que levantaba el intercomunicador— No dejaré que mueras de hambre Lu… Esta estúpida cosa no me ganará —murmuró mientras examinaba el maldito caracol sin darse cuenta de que la llamada se había conectado automáticamente— Eh… Si… ¿Hola? —respondió notando la voz proveniente del otro lado— Dame 100 kilos de carne… ¿Cómo qué no? —frunció el ceño— ¿A quién le importa que sea mucha? ¿Las reservas del hotel? ¡¿Por qué eso es relevante?!

—Ey… Torao… Aprecio lo de la carne, pero… Ya comí así que… —intentaba decir Luffy quien no estaba siendo escuchado.

—¿Puede traerme lo que le pedí? —preguntó en tanto su tono de voz comenzaba a sonar molesto— ¡Por supuesto que tengo dinero! —gritó— ¿Eh? ¿Cuánto tiempo? ¡Eso es mucho! —gruñó por lo bajo— ¿Borracho? ¿Quién? —preguntó impresionado— ¿Se puede trabajar borracho? ¡Me quejaré del servicio al cliente! ¿Cómo que no habla de usted?

—Oiii… Toraooo —volvió a llamar Luffy, pero nuevamente no obtuvo respuesta.

—Sí… La carne y traigan más cerveza… ¿Eh? ¿Cómo? Sí… El barril está bien

Ok… Eso fue suficiente para que Luffy interviniera y le quitara el comunicador al momento que cancelaba la orden rápidamente y colgaba, lo que hizo que el tatuado lo mirara con una expresión un tanto irritada al momento que fruncía sus cejas.

—¿Por qué hiciste eso, amor?

—¿Amor? —preguntó el chiquillo al momento que sentía un tenue cosquilleo en la boca del estómago.

«¿Amor? ¿De dónde vino eso? ¿Dónde había escuchado eso antes?» pensó intentando recordar cuándo fue la última vez que lo llamaron de esa forma y sólo pudo recordar ese fatídico día en donde su primer beso fue robado «¡Cierto! ¡Ese sujeto me decía apodos raros!» recordó «Pero… En ese momento me molestó, ¿Por qué cuando lo dice Torao ahora es diferente aun cuando creí que era él esa vez?»

Mientras Luffy se torturaba internamente, Law repentinamente empezó a sentirse incómodo, pues el alcohol y el calor que estaba haciendo esa noche no eran buena combinación, sentía que empezaba a sofocarse por lo que sin pensarlo demasiado comenzó a pelearse con su camisa al momento que intentaba zafar los malditos botones que en este instante le estaban brindando una batalla titánica. Normalmente hubiera sido paciente, pero en esa ocasión el alcohol evitaba que fuera una persona totalmente racional y al ser más desinhibido lo único que se le ocurrió para solucionar su problema fue jalar la tela provocando que todos los botones restantes se rompieran dejando su camisa abierta totalmente dejando una visión exquisita de su pecho tatuado.

—Ey Torao… ¿Qué estás? —Luffy interrumpió su pregunta cuando presenció el perfecto abdomen de su aliado el cual por algún motivo lo hizo tragar duro.

—Estos estúpidos… Pantalones —murmuró por lo bajo mientras volvía a recostarse en la cama al momento que comenzaba a pelear por quitarse la prenda en cuestión.

—Por… ¿Por qué te desnudas? —preguntó nervioso sin entender por qué se sentía de aquella manera dado que no era la primera vez que veía a alguien de esa manera o hasta con muchas menos prendas, acto que por lo general no le provocaba ninguna sensación.

—Hace calor… —respondió restándole importancia al momento que por fin lograba quitarse los pantalones y lanzarlos hasta una de las esquinas de la habitación quedando solamente en sus ajustados bóxers aún con la camisa rota encima.

—O… Oye…

—Eres hermoso —interrumpió el tatuado quien nuevamente tenía clavada su mirada en el chiquillo— Debería ser ilegal.

—¿Eh? ¿Ilegal qué? —preguntó confundido mientras desviaba la mirada— Co… ¿Cómo me llamaste?

—Ven Lu… — mencionó mientras hacía un ademán con la mano llamándolo.

—¿Qué pasa? —se acercó curioso sentándose en el colchón a su lado sin esperar que este se lanzara a abrazarlo en cuanto lo tuvo enfrente— ¿Eh? —exclamó intrigado, pero no incómodo— ¿Qué sucede Torao? ¿Te sientes mal?

—Me gusta abrazarte —confesó.

—Ya veo… —respondió sin saber muy bien qué más decir al momento que disfrutaba el calor ajeno.

—Vamos a dormir Lu —mencionó tras zafarse del abrazo sólo para besar su frente y después acomodarse bajo las sábanas.

—Eh... Eh… ¿Qué? ¿Ah? —exclamó impresionado al momento que llevaba ambas manos a su frente sintiéndose totalmente inquieto por lo que su aliado había hecho.

«¿Qué fue eso?» pensó el chiquillo mientras sentía su rostro enrojecer y los síntomas de su estúpida enfermedad volvían con mayor fuerza, pues ahora sentía su corazón agitado junto a un extraño sudor en sus manos, los insectos en su estómago y esos escalofríos que sólo empeoraron entre más seguía pensando en ese breve acto de afecto que nunca antes había recibido por parte del mayor y el cual le había encantado.

—Lu… —llamó el mayor notando que el chiquillo seguía pasmado— Lu… —repitió— ¡Lu! —gritó logrando que este saltara en su posición.

—Ah… ¿Sí? —respondió.

—Ven, te necesito a mi lado —mencionó al momento que palpaba el lado libre a su lado— No puedo dormir bien si no estás aquí —suspiró mientras sentía sus párpados más y más pesados.

«¿Torao también?» pensó impresionado empezando a acurrucarse a su lado pues tenía deseos de volver a dormir abrazados.

—Ey Torao —mencionó con un tono de voz bajito— ¿A esto te referías cuando dijiste que me querías en tu cama? —preguntó curioso a lo que el mayor sólo asintió con su cabeza— ¿Por qué?

—Ya lo dije… Duermo mejor contigo —mencionó tras soltar un largo bostezo— Contigo las pesadillas no vienen— murmuró al momento que sentía cómo su respiración empezaba a hacerse más y más lenta.

Antes de que Luffy acomodara su cabeza en el pecho contrario se quedó en su posición observándolo fijamente maravillándome nuevamente con esas facciones tan perfectas que lo habían hipnotizado aquella noche cuando le leyó en voz alta.

—Oye Torao… — llamó suavemente a lo que el tatuado no respondió— ¿Torao? ¿Estás dormido? —más silencio— Que rapidez… —murmuró mientras clavaba su mirada en los labios del contrario volviendo a experimentar esa extraña sensación de "hambre".

»"Piensa si te gustaría ser más cariñoso con Torao-kun, si te gustaría darle besos y esas cosas lo más probable es que te guste"« Recordó las palabras del marine, al momento que empezaba a sentir como sus latidos zumbaban en sus oídos por lo fuertes que se escuchaban «¿Besar a Torao? ¿Si quiero besarlo significa que me gusta? De cualquier forma ¿Qué tiene de especial un estúpido beso?» Pensó al momento que recordaba su primera experiencia con Toramingo la cual realmente le pareció extraña y fuera de lugar «¿Por qué la gente se besa? No le encuentro lo divertido» Mientras analizaba el porqué de los besos, no pudo evitar recordar que ya la siguiente noche sería su próxima reunión nocturna con Torarine quien le había pedido que pensara en si le gustaba o no Torao, cosa para la cual aún no tenía una respuesta certera y eso le fastidiaba, pues no le gustaba sentirse confundido.

—Toraaaaaaaaao —volvió a murmurar sólo para comprobar si éste efectivamente no se movía.

«Si beso a Torao… ¿Sabré si me gusta?» Pensó nuevamente al momento que mordía la uña de su pulgar en un gesto de nerviosismo y sin pensarlo mucho (porque pensar no era su especialidad) comenzó a acercar su rostro al de su aliado y con un gesto bastante torpe posó sus labios encima de los de Law.

Realmente Luffy no tenía experiencia besando y no sabía exactamente qué es lo que tenía que hacer por lo que ni siquiera se movió, sólo se quedó quieto al momento que cerraba los ojos fuertemente, pues temía que la experiencia volviera a ser extraña. Grande fue su sorpresa cuando se separó, ya que le costó alrededor de unos dos o tres minutos analizar qué eran todas esas sensaciones nuevas que estaba experimentando.

Alegría, sorpresa, interés, ternura, curiosidad, entusiasmo y seguridad sólo eran unas pocas de ellas. El beso había sido nada más que un roce de unos cuantos segundos, pero esos segundos habían sido suficientes para que el hormigueo en su cuerpo se expandiera por todo su cuerpo y repentinamente sintiera deseos de gritar y festejar tal como cuando hacía un banquete tras finalizar una batalla… Ese nivel de regocijo jamás lo había experimentado en el pasado.

Cabe mencionar que el chiquillo estaba fascinado y eso se demostraba en sus hermosos ojos chocolate, que ahora, se encontraban abiertos de par en par y brillaban como si las estrellas residieran dentro de estos, por lo que impulsivamente volvió a tomar el rostro de Law entre sus manos y le plantó un segundo beso en la nariz, luego en la mejilla, la frente, la otra mejilla y así sucesivamente llenando todo su rostro de cortos y suaves besos que terminaron por posarse nuevamente en sus labios, logrando que esa sensación de electricidad recorriera todo su menudo cuerpo.

Pero sin que el menor lo notara los ojos de Trafalgar se abrieron levemente, pues las "atenciones" que el menor le estaba proporcionando terminaron por despertarle, pero al ver lo que este estaba haciendo dejó que este continuará, ya que el que Luffy lo besara era lo mejor que le había pasado en ese día, pero ahora que lo pensaba, si aquello era genial, el que él también se los devolviera solo terminaría por hacer aquello perfecto, ¿no?, por lo que sin pensarlo dos veces, cuando sintió que el menor volvió a besar sus labios y lamer suavemente estos fue cuando le devolvió el gesto, algo que el contrario aceptó gustoso, en medio de aquel beso, pudo notar la inexperiencia de Luffy ante este tipo de contacto, pues este movía sus labios y lengua de forma torpe, algo que le causó un poco de ternura, pero lo mejor fue cuando se separó de él y su rostro denotaba un poco de sorpresa, así como también su mirada era deslumbrante y hermosa.

Tras esa bella imagen cerró sus ojos de nueva cuenta, al tiempo que una sonrisa surcaba sus labios demostrando lo feliz que lo había hecho aquello, se sentía completamente en las nubes, casi como si estuviera flotando y de pronto algo en la mente del mayor dio un vuelco, pues al ver la "aprobación" de Luffy ante aquel beso, se comenzó a preguntar si aquello podría terminar volviéndose algo más, pues el contacto anterior junto a la expresión que le obsequio habían extendido un fuego que creía completamente controlado, por lo que de nueva cuenta y otra vez de forma impulsiva se abalanzó hacia Luffy comenzando un nuevo beso, que esta vez era más posesivo y demandante, pues saboreaba los labios contrarios con gozo disfrutando de finalmente poder ser el poseedor de aquello, todo esto mientras sus manos comenzaban a juguetear con el torso descubierto del menor.

Ante aquellas caricias el menor soltó un suave y muy tenue gemido, para luego decirle a Trafalgar que no sabía de qué se trataba el sonido que recién había salido de boca, algo que conmovió demasiado a Law, pues esto solo le recordaba lo completamente ingenuo que era este con todo aquel tema de los temas amorosos o relaciones sexuales, por lo que con una sonrisita en sus labios, beso rápidamente su frente, seguido de su nariz para finalmente terminar con sus labios en un rápido, pero profundo beso.

—Es algo normal —dijo respondiendo la duda de Luffy— es lo que pasa cuando comienzas a sentirte bien.

Luffy solo asintió ante lo dicho por Trafalgar, pero a los ojos de este parecía que el menor no entendió realmente, pero se abstendría de volver a preguntar, por lo que al final ambos terminaron dejando el tema de lado y fue en ese momento que Luffy le pediría con inocencia que siguiera con lo que estaba haciendo antes, pues le había gustado. Y ante estas palabras la sonrisa de Law se ensanchó, para solo volver a hablar una vez más antes de continuar.

—Cómo gustes.

Fue ahí cuando la cordura y el pensamiento medianamente racional de Law había desaparecido casi por completo, pues comenzó a jugar con los pezones de Luffy al tiempo que lamia su ombligo con la intención de hacer sentir al menor en éxtasis, pues quería que su primera vez fuera algo demasiado inolvidable, que fuera simplemente perfecta y claro que él se encargaría de dársela.

Los sonidos que salían de la boca del monito le dejaban ver que sus atenciones estaban dando frutos, pues estos cada vez eran más constantes y altos, al tiempo que de vez en cuando suplicaba por más y más atención, algo que hizo sonreír nuevamente a Law el cual dejó atrás el vientre de este para subir a la cabeza del menor nuevamente y luego colocar sus labios al lado del oído izquierdo de Luffy.

—Estás siendo terriblemente impaciente Lu… —dijo de forma seductora y luego lamer desde el lóbulo a la escafa de su oído, para finalmente morder este último, ocasionando un nuevo gemido en Luffy.

Luego de aquello, beso su oreja, para de esta forma comenzar un camino de pequeños besos para llegar a sus labios y devorar una vez más esa boca qué, sabía, nadie más que él había probado. Al separarse y ver el rostro completamente rojo y jadeante de su querido Mugiwara-ya no pudo evitar que su libido aumentara un poco más, pues se veía cumpliendo sus fantasías más oscuras y las que jamás pensó podrían hacerse realidad.

Tras ver la perfecta imagen que su cabeza le regalaba de Luffy, se relamió los labios deseo y volver a bajar sus labios contra la piel del cuello del oji café, bajando lenta y tortuosamente de este a sus pezones, lamiendo y jugueteando con el izquierdo al inicio, para luego hacer lo mismo con el otro, disfrutando de los sonidos que comenzaban a repicar en las paredes de la habitación. El camino de su lengua continuó y se posó de nueva cuenta en el ombligo del menor por un corto periodo de tiempo, pues ya estaba cerca de su objetivo por lo que al llegar al borde del pantalón corto de Luffy sonrió y empezar a lamer el miembro de este por sobre la tela, la acción originó que este arqueara su espalda ante la nueva sensación que estaba experimentando.

Trafalgar obviamente noto las acciones del menor, pero eso solo le enorgulleció en demasía, pues todas esas nuevas sensaciones con las que Luffy estaba siendo cautivado, las estaba causando él y solo él, por lo que luego de un buen rato de estimulación a la parte íntima de su lindo monito decidió que posiblemente ya era hora de probar "el plato principal" del cuerpo de este. Rápidamente y sin demasiado esfuerzo quitó las prendas que le estorbaban de su camino y las terminó lanzando lejos, sin importarle donde cayeran. Ahora su vista le regalaba a su cabeza la desnudez de Luffy, que en su parecer era una maldita obra de arte, pues sus mejillas completamente rojas, acompañadas de ese tenue sudor que perlaba su piel, sus agitadas respiraciones, aunadas a ver qué aquella zona íntima estaba libre de cualquier vello y su miembro alzarse a lo alto solo para él era un regalo que atesorar de por vida como el más magnífico tesoro que jamás haya conseguido antes.

—Eres hermoso Lu —lo halago viendo como este le regalaba una enorme sonrisa.

Si bien aquello lo hizo descolocarse un poco, también logró excitarlo un tanto más, pero a pesar de esto logró calmar su libido y las ganas de simplemente penetrar al menor, por lo que luego de volver a besar sus labios fue bajando poco a poco dando besos a cada centímetro de piel expuesta empezando desde el mentón de este, jugando en el camino con sus pezones y haciendo lo mejor que podía para sacar la mayor cantidad de gemidos que esté pueda obsequiarle y estando increíblemente feliz cada que repetía su apodo en un modo de suplica por más atención.

Cuando finalmente llegó al inicio de su vientre bajo, una sonrisa se formo en sus labios al sentir como Luffy se removió sorprendido ante sus atenciones y más cuando este sintió la mano del mayor rodear su pene para comenzar a masturbarle de forma lenta y acompasada, dirigiendo su mirada al rostro de Luffy con la clara intensión de poder apreciar todos y cada uno de los gestos que siguieran en su faz y cuando sus mismas expresiones, así como las palabras de Luffy le dijo de que estaba "a punto de orinarse" lo obligaron a detenerse un poco antes de continuar, pues realmente quería disfrutar de su sabor por él mismo y claro que el desperdiciar "comida" no era algo propio de Trafalgar.

Por lo que al detenerse volvió a besar los labios del contrario, esta vez en un beso invasivo y exigente, metiendo su lengua en la cavidad bucal de este y explorando todos y cada uno de los rincones de esta, notando de esta forma que el menor realmente tenía cero experiencia, pues apenas si hacía algo por devolver aquello, lo que logró sacarle una nueva sonrisa, esta vez en medio de dicho beso, tras separarse y ver como Luffy esta incluso mas rojo y agitado que antes lo obligó a morder su labio inferior ante tal candente imagen que este le proporcionaba, su propia erección ya está completamente dura e incluso derramando líquido preseminal, le fascinaba ser la primera vez de Luffy en todo.

Tras relamerse los labios bajo el pensamiento de finalmente "probar a Luffy", volvió su atención al pene de este, bajando su cabeza a la zona en cuestión a lo que pudo notar cómo el chiquillo lo observó fijamente con cierta vergüenza y podría decir que inseguridad marcada en sus ojos lo cual pudo atribuir a su nulo conocimiento en el tema. Es así, como deseando hacerlo disfrutar aún más, comenzó a lamer su extensión, iniciando desde sus testículos hasta llegar a la punta, la cual tenía unas cuantas gotas de presemen, las cuales lamió con gula y deseo, para así finalmente devorar por completo la masculinidad del menor.

—To… Torao… Eso no es comida —musitó el menor tartamudeando— No… No hagas eso —rogó.

Ante dicha petición, el ojigris solo pudo excitarse más, por lo que ignorando sus súplicas, comenzó a mover su cabeza de arriba abajo, a lo que Luffy solo pudo soltar un fuerte gemido al tiempo que se encorvaba, recargando sus manos en los hombros de Trafalgar y aunque este trato de alejarlo, cuando comenzó a mover su lengua, con la cual jugueteó con maestría alrededor del miembro del monito, este perdió toda la fuerza, no solo de sus brazos, sino que también la de todo su cuerpo, por lo que se dejó caer sobre la cama, posando sus brazos cruzados sobre sus ojos, tapando así la mitad de su rostro, únicamente soltando suaves gemidos y uno que otro suspiro, pues la sensaciones eran demasiado abrumadoras para él.

La labor del cirujano de la muerte continuó por unos cuantos minutos más, pues literalmente estaba haciendo de todo para alargar aquello lo mas que podia, ya que cuando sentia o escuchaba de la propia boca de este que estaba cerca, se detenía por completo o apretaba la base del miembro del chiquillo, algo de lo cual este se comenzó a quejar en cierto punto, pues aquello ya no solo era molesto, sino que incluso doloroso y fue en ese momento que gruesas lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, mientra comenzaba a hipar una y otra vez reclamando al oji gris que solo lo estaba haciendole daño y todo debido al dolor que le causaba aquella palpitante erección.

Aquella imagen ante sus ojos era simplemente lo mejor que había obtenido de todo aquello, por lo que ahora un poco desesperado y a falta de un mejor lubricante, terminó por lamer un par de sus dedos y con la mayor delicadeza posible comenzó a intentar preparar a su monito, pero estos entraron demasiado fácil, pero fue ahí que recordó que su niño era de goma, por lo que la preparación no era del todo necesaria, pero de todas formas lo haría, pues nunca estaba del todo mal prevenir cualquier tipo de lesión. Una vez más volteo a ver al contrario, el cual al parecer estaba sintiéndose bien debido a que sus dígitos fueron directamente a su punto dulce.

—Te amo Law —escucho suavemente decir a Luffy.

«Si, esto definitivamente parece un sueño hecho realidad» pensó el tatuado antes de también hablar.

—Yo también a ti, Luffy —respondió besando una vez más sus labios para después sacar sus dedos y cuando estuvo a nada de finalmente entrar en él… Despertó.

«¿Qué mierda fue eso?» pensó, al tiempo que se levantó abruptamente, sentándose en la cama mientras volteaba a ver a todos lados, notando que el cielo ya estaba claro y a su lado estaba Luffy murmurando cosas sobre él, diciendo cosas entre sueños como "Torao no, ya basta" o "ya no más", ante lo que este solo palideció, pues todo a su alrededor, aunado al fuerte dolor de cabeza, la fotosensibilidad y la enorme sed que tenía le dejaban ver que aquello no había sido un sueño.

Trafalgar realmente quería ver debajo de las cobijas para confirmar si aquello solo había pasado en su cabeza o no, pero tenía miedo de que todo fuera real, además de que el problema que tenía entre sus piernas también comenzaba a ser doloroso para él, por lo que al final terminó desistiendo de aquello solo para dirigirse al baño para encargarse de su "pequeño" problema.

Grande fue su sorpresa, cuando unos minutos después, luego de eso y de tomar una rápida ducha para calmar sus nervios, mientras iba saliendo del baño, apareció Luffy, girando el pomo de la puerta, completamente desnudo delante de él, el cual al simple hecho de verlo a la cara término volteando a un lado con un leve rubor en sus mejillas y orejas.

«Mierda, parece que ahora si la cague a lo grande» pensó Trafalgar con un leve tic en su ojo.

Continuará

WalkerYuu: En esta ocasión solo diré una cosa...

AHORA TODOS SUFRIRAN SIN SABER SI ESTO PASO O NO *inserte meme de elmo en llama*

¿saben? realmente los amo queridos lectores UwU

byAlyss: A mí no me miren... La encargada de las escenas hot es ella... Yo sólo hago las escenas rosas y de comedia... Cualquier queja sobre lo que pasó "o no" díganselo a ella... xD