*Mundo de Torarine (Tiempo transcurrido desde la llegada de Law y Luffy - 13 días)*

Habían pasado alrededor de seis días desde la ocasión en donde ambos Laws habían hecho su competencia de bebidas, la cual terminó con un resultado confuso para el capitán de los piratas de corazón, quien desde entonces no había recibido ninguna respuesta sobre si lo que creía que pasó había sucedido en realidad o si solo era una maldita ilusión maquinada por su mente perversa. Como sea, tampoco le había preguntado a Luffy sobre el tema, ya que no tenía ni idea de como sacarlo a la luz sin verse comprometido. De cualquier manera, el monito había vuelto a comportarse normal… Bueno, casi normal. Ahora era un poco más pegajoso e intentaba meterse todas las noches en su cuarto para dormir juntos a lo que Trafalgar siempre tenía que correrlo, ya sea empujándolo o teletransportándolo con su habilidad pues Luffy ya había intentado engañarlo en más de una ocasión.

La primera noche después de su borrachera, cuando Law le mencionó que volverían a dormir separados, el chiquillo hizo un drama nivel niño de cinco años, el cual le causó dolor de cabeza al tatuado pues no dejó de quejarse toda la noche golpeando la puerta y amenazando con romperla si no le abría lo que terminó con una leve discusión, en donde el tatuado le dijo que debía respetar sus límites, cosa que sólo hizo que el menor se enfureciera más y empezara a insultar de mil maneras diferentes lo cual le dificultó a Law dormir a pesar de que trató de cubrirse la cabeza con la almohada.

El siguiente día Luffy estaba enfurruñado aún cuando salió para irse a donde sea que lo habían contratado y una vez que regresó de su trabajo pensó que ya se le habría pasado su enojo, pero ese no fue el caso, ya que en cuanto lo vió le sacó la lengua y no le dirigió la palabra. La cosa empeoró cuando tocó la hora de acostarse nuevamente pues otra vez empezó a exigir que lo dejara entrar y que no entendía por qué ahora se negaba a dormir juntos cuando ya lo habían hecho en más de una ocasión.

Lo que Law jamás le diría es que ahora que había pasado esa probable relación/sueño sexual no estaba dispuesto a ponerse más a prueba. Había perdido toda la confianza en sí mismo y lo peor es que los recuerdos no paraban de venirle a la cabeza por lo que constantemente se excitaba en las noches, lo cual era una reverenda mierda pues constantemente tenía que arreglar sus problemas mientras se sentía un completo depredador sexual por estar haciendo ese tipo de cosas, mientras pensaba en el rostro de su aliado el cual sólo se encontraba a una pared de distancia, acto que no hacía más que hacerlo sentir aún más culpable pues el chiquillo era el ser más puro y tierno del universo y aún así estaba él allí, pervirtiéndolo.

Como sea… Entre su culpabilidad, sus pensamientos insanos y problemas nocturnos definitivamente NO volvería a dejar entrar a Mugiwara-ya a su cama. Sin embargo, el chiquillo no parecía importarle sus preocupaciones, pues no fue sino hasta la tercer noche que el menor pretendió salir del cuarto sólo para esconderse debajo de su cama esperando el momento oportuno para que Law se durmiera y así poder salir de su escondite y volver a recostarse a su lado, acto que falló miserablemente pues el haki del menor no era poca cosa, además… Ser discreto no era su especialidad por lo que simplemente tuvo que activar un "room" para mandarlo a su propia cama, claro no sin antes volver a cerrar la puerta con seguro a lo que tuvo que soportar otra noche de reclamos e insultos, los que se detenían sólo cuando el menor se terminaba cansando del asunto. Algo similar ocurrió la cuarta y quinta noche en donde intentó cambiar de escondites siempre de manera infructuosa y ese sábado en la tarde que ambos habían salido temprano de sus respectivos trabajos, Luffy le había vuelto a aplicar la ley del hielo pues parecía bastante ofendido con todo el asunto.

El chiquillo por su parte siguió todo este tiempo con sus reuniones nocturnas con Torarine. Por el momento se habían estado viendo de manera continua todas las noches desde que hicieron ese extraño acuerdo. Es así como cada noche después de reclamarle a Torao por alrededor de dos horas por no dejarlo entrar al cuarto, terminaba por resignarse y después se tomaba su tiempo para volver a escabullirse por la ventana y reunirse con el marine con el cual se había estado quejando constantemente del asunto de los rechazos de su aliado.

Mientras tanto, su consejero sólo se había dedicado a escuchar con una gran sonrisa para después recordarle que tal vez lo que debía de hacer era darle su espacio para que se tranquilizara. Los consejos del contrario en realidad eran prudentes, pues él le había mencionado que tal vez "Torao" tan solo se sentía estresado y confundido por toda la situación de estar encerrado en un mundo que no le pertenecía y debía esperar a que se acoplara ya que si insistía mucho probablemente sólo lo haría enojar.

El monito había escuchado atentamente sus sugerencias, pero no las había puesto en práctica por lo que siempre regresaba a quejarse de lo mismo. Como sea, sus reuniones no se basaban solamente en Luffy hablando de Torao, pues tal y como lo exigía su trato, también había empezado a contarle al marine detalles sobre su propio mundo. En general le había hablado bastante de sus nakamas, sobre cómo eran, y cómo los quería a todos ellos, le había mencionado también de lo habilidosos y graciosos que eran. Historias que el hombre de blanco escuchaba gustoso, acompañado de una gran sonrisa haciendo preguntas ocasionales que el menor estaba más que contento de responder. Luffy incluso sentía que ahora hablaba más con Torarine que con Torao, dado que éste último seguía negándose a escucharlo lo cual provocaba que el menor terminara aún más molesto y es así como pretendía ignorarlo de vuelta.

A todo esto, el hombre de blanco había estado toda esa semana intentando establecer comunicación con su contacto para preguntarle si sería posible que este consiguiera la enciclopedia de frutas del diablo pero le habían informado que este se encontraba realizando una especie de misión secreta por lo que no era posible localizarlo por un buen rato. Eso se lo llegó a contar a los dos viajeros en el tiempo aunque uno de ellos lógicamente no lo tomó bien y sólo influyó a que su humor empeore, pues ya estaba harto de estar en ese lugar y temía por sus nakamas y la misión inconclusa que habían dejado en su mundo.

Luffy también extrañaba a los suyos pero trataba de no pensar mucho en ello porque de lo contrario se la pasaría todo el tiempo triste y no quería preocupar a Torao con eso, pues sabía que este estaba mucho más ansioso por largarse de allí. Era precisamente por esa razón que el menor buscaba estar más en contacto con su aliado, pues, como ya había dicho en el pasado, este odiaba estar solo así que estar junto a Law era algo que le daba algo de confort y lo ayudaba a no sentirse desesperado a pesar de que ya se había aburrido de estar tanto tiempo en un solo lugar, pero ahora su frustración estaba al máximo ya que el tatuado no dejaba de evitarlo como si se tratara de una plaga o tuviera alguna enfermedad, por lo que irritado, el monito sólo podía distraerse en su nuevo trabajo, el cual era bastante sencillo ya que como le habían explicado, lo único que tenía que hacer era cargar con un montón de objetos "pesados" a donde quiera que le indicarán lo cual no le era difícil.

Por otra parte, la mano derecha de Donquixote Doflamingo había estado tratando sus propios asuntos desde su último interrogatorio. Lo primero que se decidió a hacer fue investigar su entorno tal y como su padre le enseñó, por lo que desde que llegó a la isla se había encargado de explorar hasta el más recóndito callejón para saber qué lugares estaban más deshabitados o cuales abandonados y podrían servirle de buen escondite temporal. Una vez que supo la verdad acerca de las estúpidas guías prohibidas supo que necesitaba mucha más información sobre el funcionamiento de dicho mundo pues como Doffy decía, el conocimiento es poder y aunque había similitudes entre sus universos también había bastantes cosas que no cuadraban en lo absoluto con lo que conocía.

Por ejemplo, allí la familia Donquixote a pesar de tener grandes influencias en el mundo pirata aún con el encierro de su capitán, la verdad es que no tenía ni una décima parte del poder que tenían en su universo. Otra cosa que le molestaba en demasía era saber que Doflamingo fue capturado hace 6 años, pero toda su tripulación logró escapar gracias al sacrificio de este por su familia, lo que lo descolocó fue saber que después de tantos años ningún maldito inútil había sido capaz de liberarlo de las garras del gobierno mundial. Es así como el único pensamiento que se le quedó en el momento de enterarse de la noticia fue tratar de averiguar ¿Qué puto idiota dejó que el líder se entregara?, es decir, en los Donquixote, el jefe siempre lo era todo y no pudo entender cómo es que esos imbéciles no murieron evitando que se llevaran a su padre, al final de cuentas no eran más que unos peones inservibles y buenos para nada.

El segundo punto fue que al parecer, en ese mundo Vergo era un importante almirante de la marina reconocido por diversos actos heróicos como la participación en la guerra de hace dos años en contra del hijo del rey de los piratas, "puño de fuego Sabo". En su mundo, Vergo era la mano izquierda de su padre. Siempre había sido algo así como el perrito faldero de Doffy, obedeciendo a la familia Donquixote en absolutamente todo. Esto por supuesto lo incluía a él ya que al ser el hijo adoptivo de Doffy obviamente tenía prioridad dentro de la familia. Básicamente… Vergo era un instrumento para ellos pues no dudaría en dar su vida para cumplir una misión. La cosa es que… No sabía si en este mundo descolocado, Vergo era enemigo o un aliado de los Donquixote, por lo que no podía simplemente esperar que este fuera de utilidad en este punto así que tenía que investigar un poco más ya que le sería útil si este, al igual que en su mundo era un infiltrado.

El tercer asunto sobre el que investigó el sádico hombre fue acerca del estúpido capitán de la marina. Había estudiado sus logros desde que se enlistó, las batallas en las que participó y por supuesto… Sobre el Luffy de ese universo. Desde que tiene memoria, el Donquixote fue entrenado para ser absolutamente impecable en su trabajo lo cual incluía investigación, infiltración, asesinato, interrogación, intimidación y/o tortura de aquellos que no respetaran a la familia, el tráfico de órganos así como ser el médico en jefe en caso de que lastimaran a algunos de los suyos, entre otras actividades ilicitas.

Pero por la misma razón de que hacía muy bien su trabajo era que debía conocer al enemigo… Aunque sinceramente el marine le parecía un ser patético y extraño que se había vendido a la marina, nunca estaba de más saber sobre él. Más por que él era la persona con más poder en esa isla y él nunca subestima a nadie por muy pelmazo que pareciera a primera vista. Es así que… Cuando no estaba en la biblioteca investigando sobre la historia de ese mundo, se encontraba por las calles estudiando las rutinas del marine, a qué hora salía a patrullar, con quienes se relacionaba mejor, cómo era el trato con sus subordinados, su forma de caminar, hablar y dirigirse hacia los demás así como esos estúpidos tics que tenía como sonreír cuando estaba molesto o actuar como un completo imbécil estando al lado de manzanita.

Con esto en mente también estudió la relación de este sujeto con el segundo al mando de los revolucionarios, Monkey D. Luffy… Mientras seguía al hombre de blanco, logró identificar el interés del marine por el revolucionario, pues no hacía ningún maldito esfuerzo en tratar de ocultarlo y esto le era conveniente para sus planes pues ya había decidido que quería infiltrarse en la sede de la marina para poder acceder a información clasificada y decidir su proceder. Por el momento su mayor interés era averiguar más información sobre Vergo y lo demás… Bueno… Ya decidiría qué es importante una vez que logrará averiguar de qué manera obtener la información que necesitaba.

La cosa es que "Torarine" no era una persona descuidada por lo que no entraría al lugar así nada más como si estuviera en sus terrenos, pues no quería ser atrapado atraparlo en su jugada… No… Tenía que buscar la manera de seguir trabajando desde las sombras.

—Esto será divertido —susurró al momento que soltaba una sonrisa macabra al momento que relamió sus labios.

Más tarde ese mismo día, nuestro capitán de los piratas Heart se encontraba nuevamente fastidiado debido a que Luffy seguía molestando después de todo ese tiempo. Habían pasado ya cinco noches ¡Cinco putas noches! en donde el tatuado intentó explicarle a su aliado por qué ya no volverían a dormir juntos, pero tal parece que el monito no quería escucharlo… Bueno… Aunque ciertamente no es como que le hubiera dado razones muy buenas, simplemente le dijo que no quería hacerlo y apreciaba su soledad, cosa que obviamente era una vil mentira pero ni loco le contaría la verdad sobre que estaba caliente y temía no poder controlarse si volvían a estar encerrados en el mismo cuarto.

Luffy, quien detectaba las mentiras a la primera, no se tragó ese cuento, por lo que empezó a ser mucho más escandaloso de lo normal y justo ese día había decidido ser el ser más molesto que había conocido jamás.

Como era sábado ambos salieron pronto de sus respectivos trabajos y desde entonces el monito se encargó de torturarlo ya sea, robando su comida, montándolo en la espalda como si fuera un jodido caballo, jalando sus cabellos, gritando, pateando, agarrándose de sus tobillos para evitar que se marchara, insultando, reclamando y exigiendo que le permitiera dormir a su lado esa noche a lo que el mayor ya había perdido la cuenta de cuántas veces se había negado, lo que sólo provocó que el monito fuera mucho más berrinchudo y egoísta pues no aceptaba un "no" por respuesta.

—Torao, Torao, Torao, Torao, Toraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaooooo —siguió gritando mientras se abrazaba con sus pies a su cintura abrazándolo como si fuera una almohada enorme— ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé? —reclamó mientras pegaba su frente a la del contrario con el ceño fruncido— ¿Por qué no podemos dormir juntos si ya no te habías quejado?

—¡Ahhhhhh! ¡Maldita sea Mugiwara-ya, te lo dije mil veces! ¡No es no! ¡Deja de insistir!

—¿Pero por qué? ¡Dame una buena explicación! ¡No lo entiendo! —volvió a chillar.

—¡Shambles! —gritó al momento que intercambió de lugar con una lámpara para que el chiquillo dejará de abrazarlo.

—Ehhhhh ¡No hagas eso! —exclamó fastidiado una vez que se vio abrazando el objeto— ¡Estamos hablando!

—¡No! ¡No lo estamos! ¡Sólo eres tú ignorando lo que quiero como siempre!

—¡Pero ya hemos dormido juntos antes! ¿Cuál es el problema ahora? —mencionó mientras inflaba sus mofletes.

—La primera vez te metiste a mi jodida cama cubierto de porquería sin mi permiso, la segunda ocasión te permití hacerlo porque estabas enfermo ¡Y la tercera estaba malditamente ebrio! —gritó fastidiado.

—Pero…

—¡Pero nada! —refunfuñó

—¡Ahhhhhh! ¡Eres tan cabezota! —respondió igual de irritado.

—¿Yo? ¿Yo soy el cabezota? ¿Qué me dices de ti? —gruñó por lo bajo— Llevo diciendo toda la semana que eso no va a volver a pasar ¡Y aún así sigues jodiendo! ¡Eres increíblemente molesto!

—¿Qué? ¿Molesto por qué?

—Maldita sea, ¿Quieres dejar de ser tan imbécil de una buena vez? ¡Estamos encerrados en este jodido universo! ¡Han pasado trece días! ¡Trece putos días aquí encerrados sin poder regresar a nuestro mundo! ¿Sabes qué significa eso? —estalló— ¡No tenemos idea de que va a pasar! ¡Kaido quería nuestra cabeza! ¡Provocamos a un maldito yonkou y nuestros nakamas están allá solos! ¡¿Qué pasa si van a atacarlos mientras estamos aquí perdiendo el tiempo?! —gritó mientras comenzaba a caminar de un lado para otro sacando todo el estrés acumulado— ¡Lo peor es que no puedo hacer nada para cambiar esta situación y solo me queda esperar como idiota! —se llevó la mano a la cabeza mientras rascaba su cabello en un gesto irritado— Y mientras tanto… Tú pareces más enfocado en reclamar porque no pienso dormir junto a ti ¡¿Estás puto mal de la cabeza?! ¡Tenemos problemas peores!

—¡¿Crees que no sé eso?! —respondió mientras apretaba fuertemente su mandíbula— ¡Por supuesto que me preocupan mis nakamas grandísimo idiota! ¡Pienso en ellos todo el tiempo! ¡Odio estar aquí! ¡No me gusta estar encerrado sin poder hacer nada! ¡Extraño el mar! ¡Ya me cansé de estar varado en un solo lugar! ¡Es sofocante! —mencionó al momento que también empezaba a caminar en círculos tratando de controlar sus deseos de destruir algo— ¡Pero Torarine dijo que nos ayudaría y creo en él! ¡Así que sólo intento esperar!

—Pff… Ese marine idiota… Seguro está feliz de tenerte aquí y se está tardando en llamar a su contacto con tal de que te quedes a su lado —bufó molesto mientras rodaba sus ojos— Empiezo a creer que deberíamos largarnos ahora y buscar la manera de robar la estúpida enciclopedia ¡No confío en él!

—¡Torarine la obtendrá! ¡Lo prometió! —respondió al momento que desafió a su aliado con la mirada.

—¿Cómo puedes confiar tanto en lo que ése imbécil te dice? —mencionó receloso mientras su tono de voz endurecía— ¡Ni siquiera lo conoces!

—¡Torao es Torao!

—¡Deja de decir esa mierda! —explotó— ¿Qué se supone que significa eso? Aunque te cueste trabajo distinguirlo por lo tonto que eres ¡No somos la misma persona! ¡Así que deja de compararme con ese hijo de puta! ¡Yo soy yo!

—¡Eso fue lo que dije! —regresó los gritos al momento que inflaba su pecho con aire para verse más imponente— Nunca dije que fueran la misma persona —se defendió.

—Como sea, no tienes por qué confiar tanto en el imbécil ese… Vamos a infiltrarnos en la sede… seguramente debe haber información útil o incluso algún eternal pose hacia el cuartel general de la marina… Si las personas de poder son los que pueden tener las enciclopedias entonces hay que robar un barco e ir directamente hacia ellos —concluyó.

—¡Torarine dijo que no causáramos problemas!

—¡¿Y eso qué mierda importa?! —gritó

—¡Se lo prometimos! Además, Torarine nos ha ayudado mucho desde que llegamos aquí —defendió.

—Claro… Ayudar —chasqueo la lengua al momento que sus ojos se afilaban cual gato gracias a sus evidentes celos— Más bien te ha ayudado a ti —comentó de forma sarcástica— ¿No lo crees? Dándote tu estúpida comida, invitándote a cursis citas en donde te compró toda clase de mierda inútil, yendo a buscarte cuando estás vulnerable… Seguro te encantan todas sus malditas atenciones ¿No es así, pequeño aprovechado?

—¡¿De qué diablos estás hablando Torao? ¡¿Aprovechado por qué?!

—Ay por favor Luffy ¡Madura! ¡Te aprovechas de todos siempre!

—¡Yo no me aprovecho de nadie! —resoplo ofendido al momento que miraba mal a su aliado, pues estaba empezando a irritarlo de sobremanera— ¿De qué forma me aprovecho? ¡Sé claro y dilo!

—¡En todo! ¡Tu maldito problema es que eres tan jodidamente egoísta que nunca lo notas! —su tono de voz sonó más rasposo de lo normal— ¡Todas las personas a tu alrededor siempre hacen lo que quieres! ¡Las cosas siempre tienen que ser a tu puta manera aún si los demás no quieren hacerlo!

—¡Eso no es cierto!

—¿Qué me dices de todas las veces que has robado las provisiones de comida de tu tripulación y los has puesto en situaciones problemáticas en donde tienen que pescar para solucionar tus estupideces? ¡Si no fuera porque Kuroashi-ya es tan buen cocinero y puede arreglárselas con pocas cosas tus nakamas hubieran muerto de inanición hace mucho!

—No creo que…

—¿Alguna vez le has preguntado a Nami-ya cuánto dinero gastan en comida para mantenerte contento? ¡No me sorprende que esa mujer sea tan jodidamente tacaña y estafadora si tiene que estirar el dinero para que alcance!

—Nami siempre tiene dinero para derrochar en ropa —murmuró por lo bajo.

—¿Y qué me dices de tu médico?

—¿Qué hay de Chopper? —preguntó dudoso.

—¿Cuántas molestias le has causado por meterte en problemas poniéndote en desventaja y peligro solo por no pararte a pensar o seguir el estúpido plan y termina teniendo que curar todas tus malditas heridas y tú como el pésimo paciente que eres te quitas las vendas o ni siquiera sigues las instrucciones mínimas para que el trabajo que hizo sea efectivo? ¿Sabes lo molesto que es tener un mal paciente que echa a perder todo el progreso que hicimos? ¡Al final las heridas se vuelven a abrir y lo haces trabajar el triple!

—Chopper nunca me ha reclamado de eso…

—¡Eso es porque todos hacen todas esas cosas porque te quieren! ¡Todos buscan complacerte por lo mismo y es por eso es que te lo permiten!

—¡Yo soy el capitán! —gritó furioso— Es obvio que se sigan las órdenes del capitán —defendió.

—Una cosa es que obedezcan tus órdenes y otra muy diferente a que, tú, como capitán no veas por las necesidades de tus subordinados. No te haría mal ser un poquito más considerado.

—¿De dónde rayos viene todo esto? ¡¿Por qué me estás reclamando ahora?!

—Porque al final es lo mismo que estás haciendo con ese marine idiota, ¿no? Te aprovechas de que el tarado ese quiere al Luffy de este mundo y usas su cariño para que haga lo que tú quieres…

—¡Torarine también te compró ropa! ¿No te aprovechas de él igual?

—Pienso devolverle cada maldito centavo que gastó en mí… A diferencia de ti, no pienso ser un jodido aprovechado.

—¡¿Por qué cada que menciono a Torarine te portas como un maldito idiota?! —mencionó herido, pues Law nunca le había hablado como lo estaba haciendo— ¿Por qué lo detestas en primer lugar? Él no ha hecho más que recibirnos con los brazos abiertos… Incluso cuando destrocé la tienda, fue amable y no trató de encerrarme… ¡Aceptar la amabilidad de los demás no es algo malo! ¡Y siempre le he agradecido a mis nakamas todo lo que hacen por mí! ¡Tú eres el único que parece tener problemas con ello!

—¡¿Por qué lo defiendes tanto?! ¿Ya te encariñaste con él acaso? ¿Acaso lo quieres? Tampoco creo que las cosas que ha hecho hasta ahora ameriten tanto crédito —exclamó al momento que desviaba la mirada un poco herido al escuchar como hablaba maravillas de ese sujeto.

—¡Por supuesto que me agrada Torarine! Y sí, ya te lo dije ¡Confío en él! —gritó ya harto del tema— ¿Quieres calmarte de una maldita vez? ¡Hasta yo estoy haciendo mi esfuerzo por ser paciente! Si tan solo esperas un poco más, sé que él nos ayudará a regresar a nuestro mundo.

—Qué estupidez… —gruño por lo bajo— Me dices que sea paciente pero la única razón por la que estamos aquí es por tu culpa Luffy… Si me hubieras hecho caso desde un inicio y hubiéramos ido por las malditas provisiones… No… Si no te hubieras tragado toda la maldita despensa del barco ni siquiera habríamos tenido que parar por provisiones y ahora mismo no estaríamos en esta jodida situación.

—Yo no sabía que esto pasaría —contestó triste.

—Y para acabar de joderme, lo único que has sabido hacer hasta ahora es hincharme las pelotas, pegándote a mi todo el puto día y ahora inclusive en las noches, ¿Por qué no puedes mantener tu maldito culo alejado de mí? Eres un jodido estorbo a veces —mencionó sacando todo el veneno que tenía dentro debido a sus estúpidos celos por el marine.

—… —Luffy se quedó en silencio ante ese último comentario al momento que apretaba fuertemente sus puños al punto de que sus nudillos se pusieron blancos.

—¿Qué? —preguntó desafiante al notar como el gesto del contrario se endureció tal y como cuando veía a un enemigo.

—¡Eres un imbécil! —gritó furioso— ¡Sólo quería estar contigo porque eres lo único que tengo aquí que me recuerda a casa!

—¿Eh? —exclamó sorprendido mientras toda la rabia que tenía se bajó al instante, al notar cómo la voz del menor se quebró un poco en esa última frase.

—¡Te odio! —gritó para después expulsar de forma inconsciente un poco de su haki del rey antes de largarse por la ventana sin permitirle contestar nada.

—Maldita sea… —exclamó al momento que llevaba su mano a su pecho pues ese último comentario le dolió como la mierda— ¿Por qué siempre termina así? —se regañó al momento que se recordaba lo idiota que era pues seguía cometiendo los mismos errores una y otra vez.

Por su parte, Luffy no había hecho más que correr sin mirar atrás, al momento que las lágrimas resbalaban de sus ojos. Le dolía… Le dolía mucho que Law lo alejara de esa manera sin una explicación sincera. Sabía bien que le mentía cuando decía que quería estar solo… Sabía que eso era pura basura porque lo había visto llorar entre sueños la primera noche que durmió a su lado. El no dejaba de llamar a un tal "Cora-san" y después empezó a sudar frío mientras se agitaba y apretaba fuertemente los párpados. Era obvio que estaba teniendo una pesadilla.

El chiquillo en ese momento lógicamente se asustó y lo único que se le ocurrió fue hacer lo mismo que Makino hacía cuando era pequeño. Esa noche abrazó la cabeza de Law y acarició sus cabellos mientras cantaba una suave melodía que la peliverde le enseñó para cuando se sentía triste. Por fortuna, eso había resultado de maravilla pues rápidamente Law dejó de quejarse y su respiración volvió a ser acompasada lo que le alivio, sin embargo, no pudo evitar preguntarse si es que así eran todas las noches de su aliado. Después de todo, las ojeras bajo sus ojos lo delataban.

Pese a aquél incidente, no quiso preguntar nada a su aliado pues Luffy no era el tipo de persona que intentaba escarbar en el pasado de los demás, ya que sabía que todos tenían una historia que probablemente no querían compartir y de cualquier manera, no le interesaba mucho, dado que en lo único en lo que él se fijaba era en la persona… No por lo que fue en el pasado sino en el presente.

Aún así… Sintió que gracias a eso pudo entender un poco mejor al tatuado, pues… De alguna manera supo que él se sentía solo y tenía algo en su interior que no le dejaba tener paz interna. Lo sabía porque él mismo tenía noches en donde no podía dormir pues los recuerdos de la muerte de su hermano volvían a su cerebro y lo torturaban. Esa era otra de las razones por las que también insistía tanto en dormir al lado del mayor. Era cierto que quería estar con él y le recordaba a su hogar pero… Otra pequeña parte en él tenía miedo de que Law volviera a tener pesadillas y no hubiera nadie a su lado para consolarlo.

Muchas veces lo había visto alejarse… Alejarse de todos… Sus nakamas hacían un banquete y su aliado se sentaba en la esquina más alejada sin convivir con los demás, sin hablar. Siempre se aislaba y es por eso que él siempre quería integrarlo o aunque sea hacerle compañía y por lo general el mayor la aceptaba. Lo dejaba sentarse a su lado y aunque no hablaba, sabía que lo escuchaba, pero desde que llegaron a ese lugar… Habían empezado a discutir mucho más seguido y ni siquiera entendía bien por qué.

Cuando quiso darse cuenta se estaba dirigiendo rumbo al muelle. Sabía que era demasiado temprano para encontrar al marine pero la verdad es que no sabía a dónde más ir, por lo que simplemente se dirigió al punto de encuentro sin importarle que tuviera que quedarse esperando hasta que este apareciera. Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando a lo lejos pudo percibir la silueta del hombre de blanco quien se encontraba parado de espaldas mirando hacia el gran ancho mar.

—¡Torarine! —gritó a lo alto logrando que el hombre volteara con una expresión de sorpresa pues no esperaba verlo tan pronto.

—¿Qué? —alcanzó a preguntar pero antes de que pudiera decir nada el chiquillo se abalanzó a sus brazos aún llorando y gritando al momento que su menudo cuerpo empezaba a temblar —¡¿Qué diablos?! —exclamó confundido sólo para apresurarse a tapar su boca pues no era la respuesta que quería dar, pero es que todo el asunto lo había tomado por sorpresa— Qué… ¿Qué pasó Luffy-ya? — preguntó mientras lo tomaba por los hombros suavemente para poder observarlo mejor— ¿Por qué lloras? ¿Qué pasó? ¡¿Qué te hizo ese idiota ahora?!

—Torarine yo… Yo… —empezó a gimotear mientras se limpiaba el resto de lágrimas sin poder conectar las palabras— ¡Lo arruiné! —gritó mientras empezaba a llorar con mayor fuerza.

—Ey… Ey… Tranquilo —mencionó mientras empezaba a sudar frío pues le costaba saber qué hacer a continuación— Por… ¿Por qué no te sientas y me cuentas qué pasó?

—No —negó rápidamente con la cabeza— Yo… Yo… ¡Le dije a Torao que lo odiaba! —chilló al momento que su voz se quebró aún más y empezó a intentar secar sus lágrimas con sus antebrazos aún sin parar de hipear— Que… ¿Qué hago ahora? —preguntó absolutamente roto— Yo… Yo no odio a Torao —mencionó aún sin atreverse a mostrar su rostro— Y si… ¿Y si ahora de verdad no me quiere cerca? ¿Y si se marcha en cuanto volvamos a nuestro mundo? ¡No quiero que Torao me odie!

—Oye, oye, no te va a odiar —contestó rápidamente— ¿Qué sucedió? ¿Por qué discutieron? —mencionó rápidamente— Me cuesta entenderlo si me lo dices así de repente.

—Yo… Yo… ¡Yo sólo quería dormir al lado de Torao! —mencionó mientras su voz entristecía aún más— Y él… Él dijo que sólo lo molesto… ¡Y que soy un estorbo para él!

—¡¿Qué?! —gritó fuertemente mientras su boca se abría en respuesta— ¡¿Cómo que te gritó solo por eso?! —mencionó mientras su ceño se fruncia— ¿Es idiota? ¡¿De verdad es idiota?! —el enojo en su tono de voz era evidente.

—¿Eh?

—Luffy-ya… Definitivamente tú no tienes la culpa —mencionó mientras empezaba a negar rápidamente con la cabeza— ¿Como por qué serías una molestia? ¡Eres adorable!

—¿Cómo? —respondió sorprendido mientras sus mejillas se coloreaban en un bonito tono rosa— ¿Qué diablos dices Torarine?

—Digo que cualquiera estaría encantado de tenerte a su lado —mencionó mientras comenzaba a limpiar las lágrimas del chiquillo con su dedo pulgar— Si él no puede verlo, entonces tiene un verdadero problema.

—Pe… Pero Torao yo le dije que…

—Estabas molesto y dijiste algo que no sentías —se encogió de hombros— ¿No es normal hablar de más cuando estás molesto?

—Supongo que sí —analizó.

—Entonces no te culpes tanto… Él también estaba enojado y dijo cosas que no sentía.

—¿Entonces no soy un estorbo? —preguntó aún con esos ojitos de cachorro totalmente brillosos por las lágrimas los cuales ahora estaban un poco enrojecidos al igual que sus mejillas lo que lo hacía ver precioso ante sus ojos.

—Eh… No —respondió mientras se aclaraba la garganta desviando un poco la mirada— Ya te lo dije… Cualquiera estaría feliz de estar así contigo —mencionó mientras revolvía sus cabellos suavemente— Yo lo estaría… —Susurró pero rápidamente se corrigió— Eh… Como amigos, claro— se apresuró a decir.

—Ya veo… — respondió un poco más tranquilo— Entonces… ¿Qué debo hacer? —preguntó a lo que el mayor sólo soltó un largo suspiro mientras acariciaba sus cabellos para después responder.

—Por el momento creo que debes esperar a que las cosas se calmen… Estaban molestos y eso llevó a la pelea así que ¿Por qué no esperas a que todo se calme para hablar mejor?

—¿Cómo hago eso?

—Solo espera a que Torao-kun quiera hablar contigo y entonces te disculpas… Si lo buscas y sigue molesto puede que vuelvan a discutir.

—Ok… —mencionó un tanto dudoso pues no sabía si sería capaz de no ser invasivo en cuanto volviera a ver a su aliado— Torarine…

—¿Sí?

—Gracias—dijo al momento que le regalaba una sonrisa deslumbrante de esas que solo él sabe hacer.

—De nada—respondió mientras de forma inconsciente soltaba también una pequeña sonrisa.

Después de eso ambos chicos se quedaron otra hora más platicando sobre diferentes cosas. En especial Luffy quien había decidido contarle al mayor un poco sobre sus aventuras en el mar y las batallas que había librado hasta ahora mientras el hombre de blanco sólo escuchaba complacido y un poco impresionado por escuchar todo el entrenamiento por el que había tenido que pasar desde que era un mocoso.

Aquella reunión había sido un poco más temprano de lo usual pero por lo menos sirvió para que el monito se desahogara y se sintiera más tranquilo.

Continuará...


byAlyss: ¿Y bien? ¿Y bien? ¿Y bien? ¿Qué opinaron de mi pelea? ? ゚リハ? ゚リハ? Disculpen mi emoción, pero así como Yuu estaba emocionada por sus escenas de Toramingo siendo un loco sádico así como sus escenas subidas de tono que son su especialidad, yo me emociono cada que me toca escribir ya sea, las escenas románticas super rosas de este fanfic o en este caso en particular, las escenas de drama y conflicto que considero se me dan bien. Ya sé... Ya sé, a diferencia de la escena sexosa, mi discusión probablemente no los puso del mejor humor del mundo pero... Pero... Un poco de drama siempre es necesario ¿No? Ok... Acepto sus pastelazos ahora ? ゚リᆳ? ゚リᆳ? ゚リᆳ me lo merezco, he pecado...

WalkerYuu: Ok ahora yo no tuve nada, pero nadita que ver con esto xD

byAlyss: ¡Mentirosa! ¡Todo esto terminó así porque tú insististe en no aclarar si "esto y aquello" pasó o no en realidad! ¡Si eso no hubiera pasado no se habrían peleado! ?

WalkerYuu: Pues perdón ¿Si? era ABSOLUTAMENTE necesario no aclarar si eso pasó o no ¡Pero fuiste tú quien hizo así la pelea! ¡Primero la habías escrito leve! No habían terminado tan mal ¡Y de repente quisiste empeorarla!

byAlyss: ¡Te pedí permiso para empeorarla y me dijiste que sí!

WalkerYuu: Buuuueno tal vez fue mi culpa que pasara al final, pero yo no la hice así de fea xD

byAlyss: Deja de lanzarle más leña al fuego ¿Quieres que venga una horda furiosa a seguirme a mi casa para lincharme?

WalkerYuu: Bueno... Tal vez sí te lo mereces un poco... Incluso estás orgullosa de tu discusión.

byAlyss: ¡Es que me salió tan bonita! ? *w*