La mañana siguiente no fue para nada fácil, especialmente para el capitán de los piratas de corazón quien no podía hacer más que sentirse completamente miserable. No había durado ni cinco segundos sin arrepentirse después de haberle gritado a Luffy cosas como "hinchar las pelotas y ser un jodido estorbo" y es que no podía dejar de preguntarse «¿En serio? ¿Tenía que usar esas precisas palabras? ¿Era necesario ser tan jodidamente hiriente?» Sí... Law sabía que era un idiota, lo había comprobado en más de una ocasión pues cuando estaba molesto resultaba no ser la persona más inteligente del planeta.

Toda la situación había empezado por su idiotez... Todo fue por haberse embriagado lo que llevó a esa situación dudosa de la que aún no tenía la respuesta sobre lo que había ocurrido, esto aunado al estrés acumulado por no estar en su mundo, además de la culpabilidad que sentía y la rabia acumulada porque Luffy fuera tan malditamente egoísta sin percatarse de ello lo habían terminado por hacer estallar de la peor manera. Si bien era cierto que se arrepentía de sus palabras, eso no evitaba que reconociera que el monito lo había empujado hasta ese nivel de rabia al ser tan malditamente insistente cuando ya se había negado en varias ocasiones a sus peticiones.

Pese aceptar que Luffy también fue irritante, al final el mayor peso de la culpa caía en él por no saber expresarse de una manera sana y en lugar de eso lanzar ataques verbales que no hacían más que empeorar la situación. Y la prueba estaba allí mismo... Su pequeño niño al que tanto adoraba le había dicho que lo odiaba y ese comentario lo seguiría carcomiendo por dentro hasta lograr que este se retractara de decir aquello. Ni siquiera había podido dormir bien esa maldita noche pues lo único que su estúpido cerebro pudo hacer fue repetir la palabra "te odio" "te odio" "te odio" "te odio" "te odio" una y otra vez como una especie de tortura o castigo por ser tan malditamente imbécil con el menor.

Lo peor fue esa noche después de que Luffy regresó al hotel. Normalmente el menor tenía más inteligencia emocional y trataba de hablarle después de una discusión o por lo menos se disculpaba pero en esta ocasión no ocurrió nada de eso. Había dejado la puerta de su habitación sin seguro esperando que el chiquillo aunque sea asomara su cabeza para comprobar si estaba dormido pero este ni siquiera hizo el esfuerzo. Así como entró se fue a acostar sin siquiera intentar abrir el pomo de la puerta.

La cosa no mejoró en la mañana, pues desde entonces el menor lo estaba ignorando como si fuera un cero a la izquierda. Ni siquiera le dió el típico "buenos días Torao" no... Y para acabarlo de empeorar Luffy ni siquiera se había molestado en mirarlo en todo el tiempo que llevaban despiertos lo cual era un aproximado de cuarenta y cinco minutos en donde todo el espacio se mantenía en completo silencio pues el chiquillo no hablaba mientras que Law era un cobarde y no daba el primer paso.

Por suerte para ambos, dicho silencio no tuvo que durar mucho más pues pronto escucharon el sonido de la puerta lo cual llevó a que Luffy se moviera rápidamente de su lugar para comprobar quién era pues parecía estar igual de incómodo así que cualquier distracción era mejor que eso.

—¡Torarine! —gritó el chiquillo con una enorme y deslumbrante sonrisa— ¡Buenos días! —lo tomó por la mano jalándolo suavemente para que entrara y luego le arrimó una silla— Pasa, pasa... ¡Qué bueno verte! Shishishi.

—¡Ohhhhhhhh! —exclamó entusiasmado mientras un aura de corazones empezaba a rodearlo— ¡Buenos días Luffy-ya! Yo también estoy feliz de verte —mencionó encantado por las atenciones del chiquillo.

—¿Qué te trae por aquí? ¿Querías verme? ¿Vienes a decirnos algo de nuestro mundo? ¿A divertirnos? ¡¿Otra cita?! —preguntó entusiasmado y de manera rápida sin hacer casi pausa entre pregunta y pregunta.

—¡Luffy-yaaaaaaaaaaa! —gritó sin poder controlar más su éxtasis— Sí, sí, sí... ¡Tengamos otra cita! ¡Tú dime a dónde y vamos! —se abalanzó a abrazarlo frotando sus mejillas a lo que el menor no se quejó— Ah... —exclamó al momento que sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal al recordar que no estaban solos por lo que lentamente giró su cabeza esperando recibir una mirada matadora pero lo único que recibió en su lugar fue unos ojos grisáceos bastante dolidos.

—¿A dónde iremos esta vez? ¿El parque de nuevo? —preguntó ilusionado.

—Ammm... En realidad Luffy-ya —tosió dos veces al momento que recuperaba la compostura— Perdón por eso... Pero la verdad es que no vine aquí por una cita.

—¿Ehhhh? —exclamó fastidiado— ¿Entonces qué pasa?

—Vine aquí para hablar con Torao-kun —mencionó un tanto incómodo tras notar como el contrario sólo frunció el ceño en señal de disgusto.

—Ah... Es por Torao —respondió al momento que todas sus energías bajaron a cero de un momento a otro y después se puso en pie caminando hacia la ventana— En ese caso saldré por mi cuenta— anunció al momento que levantaba la mano en un gesto de despedida— Nos vemos luego Torarine ¡Saldré a jugar un rato! —tras decir eso último saltó la ventana y desapareció.

«¡Qué maldita situación más incómoda!» Pensó el marine pues la pelea de esta ocasión era mucho más seria que las anteriores y eso podía percibirse solo en esos pocos minutos que estuvieron los tres compartiendo el mismo espacio.

—¿Qué diablos quieres? —alcanzó a preguntar el pirata mientras empezaba a caminar hacia su habitación para encerrarse— Si sólo vienes a joder, será mejor que te larges ¡No estoy de humor para tus mierdas! —escupió frustrado.

—Es sobre Usui-san... El paciente que operaste y por el que te hiciste popular en la isla —mencionó lo último con un poco de sarcasmo.

—¿Qué hay de eso? —respondió fríamente pues no estaba para juegos ahora.

—Por fin despertó... Desde ayer en realidad, pero quise esperar a que su familia lo visitara primero, pues estaban muy angustiados y pensé en ir hoy a interrogarlo —anunció— Ya que tú fuiste su médico y que el asunto puede estar relacionado con el tercer Law, pensé que podría interesarte —tragó duro al notar que el tatuado se mantenía en silencio lo cual no le era extraño teniendo en cuenta la situación— Como sea... Sólo venía a preguntar. Veo que estás ocupado así que me iré por mi cuenta y...

—Está bien —respondió secamente.

—¿Ah sí? —preguntó dudoso.

—Sólo cállate y vamos de una buena vez —respondió cortante mientras tomaba su abrigo y salía de la habitación siendo perseguido por el marine quien seguía preguntándose cómo diablos sería capaz de ayudar a esos dos tortolitos para que tuvieran una conversación adecuada.

Mientras tanto... Nuestro Law tenía un lió en su cabeza. Ni siquiera tuvo deseos de intervenir cuando el idiota se puso de pegajoso con su aliado porque sabía que no tenía ningún derecho de quejarse de absolutamente nada después de haberle gritado que era un maldito estorbo, que se aprovechaba de los demás y que se lo único que quería era que se mantuviera alejado de él.

«Esta es la maldita situación por la que he estado rogando ¿No? Quería que Luffy se alejara y me dejara solo. Le he estado diciendo que deje de ser tan maldito pegajoso ¿No es esto lo mejor? ¡Qué puta felicidad!» pensó sintiendo como la opresión en su pecho empeoraba, deseando destrozar todo a su alrededor mientras encontraba la manera más dolorosa de morir y desaparecer como castigo por haber sido un jodido idiota «Esto es lo que le pedí... ¡Le grité maldita sea! Él quería estar conmigo y yo simplemente lo rechacé en lugar de decirle una buena razón más que "quiero estar solo" ¡Genial Trafalgar! ¡Qué inteligente de tu parte! ¡Ahora tienes tu estúpido espacio tanto como querías!» Se detuvo en su andar pues tuvo morder su labio para evitar soltar un grito de frustración.

—Ey Torao-kun —habló el marine tras observar cómo su contrario estaba hecho un desastre y parecía querer romperse en cualquier instante— Tal vez lo mejor para ti en este instante sería ir a hablar directamente con Luffy-ya —mencionó comprensivo— Si dejas pasar más tiempo, será más difícil arreglar sus problemas, el chico no es muy listo ¿Sabes?

—No pedí tu puta opinión —gruñó por lo bajo— ¿Por qué no te metes en tus jodidos asuntos?

«Wow, cuánta agresividad percibo» Pensó el marine «Me recuerda a mi en mi época de adolescencia... Ahhh... Qué recuerdos cuando Cora-san me regañaba por no saber expresar mis emociones y ser hostil» Negó con la cabeza mientras recordaba aquellas múltiples peleas que tuvo en el pasado «Como sea... Dudo que Torao-kun quiera consejos míos después de lo mucho que lo he molestado acercándome a Luffy-ya a propósito» Suspiró un poco arrepentido por haber seguido prendiendo leña al fuego, aunque en su defensa, sus intenciones habían sido buenas, pues fue su forma de darles un empujón «Como sea... No puedo dejarlos así... No con Luffy-ya estando tan triste como lo está... Siento mucha pena por él»

—Pues puedes no querer mi "puta opinión" —respondió entrecomillando eso último— Pero seguiré hablando así que cállate y escucha.

—Te dije que...

—Si quieres ser un idiota e ignorar la ayuda de los demás no es mi problema, puedes hacer oídos sordos y simplemente ignorarme, pero eso no evitará que diga lo que pienso —se encogió de hombros— Entiendo que seas un jodido tsundere y no puedas expresar lo que sientes de forma abierta porque te cuesta trabajo —mencionó al momento que ignoraba la vena naciente en la frente del pirata que suponía había salido por llamarle "tsundere" —Pero Luffy-ya es mucho más simple que tú... No llevo mucho de conocerlo y hasta yo noto que él es un libro abierto, si estás feliz lo muestra en su rostro, si estás enojado destroza una maldita tienda y lo mismo cuando está triste.

Law había querido replicar pero optó por mantenerse en silencio pues ciertamente tampoco quería pelearse en ese lugar ya qur tenía otras preocupaciones peores que tratar que estar discutiendo con ese.

—Es tan estúpidamente sincero expresando lo que siente que entiendo tu frustración pues parecen ser polos totalmente opuestos y no sabes como lidiar con ello —sonrió levemente al notar el leve rubor en el pirata que le indicaba que no estaba erróneo en su análisis— Pero precisamente por eso, creo que deberías de ser tú quien tome la iniciativa de hablar con Luffy-ya... Él siempre ha sido sincero y te ha dicho cómo se siente y si ahora ha decidido alejarse es porque probablemente ya está cansado de ser el primero en disculparse... Además, no es justo para él ser el que siempre tiene que contentarte —Pudo notar que su otro yo se quedó pensativo con su último comentario— Como sea no te diré lo que tienes que hacer... Al final es tu decisión y lo que sea que hay entre ustedes no es de mi incumbencia tal y como dijiste —se encogió de hombros— Simplemente di mi opinión y tú sabrás si lo tomas en consideración o no.

Después de eso no volvieron a cruzar palabras, pues Torarine ya había dicho todo lo que había que decir y el tatuado se encontraba lo suficientemente distraído para siquiera importarle.

Mientras tanto, Luffy estuvo paseando por la ciudad desde que salió del hotel. Sinceramente esa mañana fue malditamente incómoda porque se le había dificultado demasiado no reclamarle nada a Torao después de la discusión que tuvieron anoche. Torarine le había sugerido que debía esperar a que la situación se calmara y que Law hablara con él antes, ya que si intentaba acercarse a él cuando todavía se encontraba molesto, lo más probable es que volvieran a discutir y la situación empeorara.

Pese a eso Luffy se sentía fatal, pues no le gustaba ignorar a su aliado. De hecho, el primer impulso que tuvo al verlo fue lanzarse a sus brazos y decirle cuánto lo sentía por haberle dicho que lo odiaba cuando eso no era cierto en lo absoluto. Había sido tan difícil no hablarle que en cuanto el marine tocó a la puerta, el chiquillo se sintió tan aliviado y rápidamente lo recibió como si fuera un Dios, pues al final de todo era su maldito salvador en ese momento. La cosa cambió en cuanto Torarine le dijo que el motivo de su visita era para hablar con Law lo que lógicamente lo desanimó, ya que no tenía nada que hacer en dicha discusión y es por eso que había decidido dejarlos solos para no molestar.

Desde entonces estuvo deambulando como un fantasma. Se sentía fatal, pues a pesar de que fue paciente y esperó a que Law se animara a hablarle tal y como Torarine le dijo que haría eventualmente, al final, su aliado permaneció en silencio lo que sólo podía indicarle que este aún estaba molesto. Tampoco pudo dormir adecuadamente, pues toda la noche su mente se quedó rememorando toda la discusión debido a que intentaba averiguar cómo es que todo terminó de aquella manera cuando lo único que pidió fue dormir al lado del mayor, no entendía qué había hecho mal.

«¿Qué tiene de malo dormir juntos?» pensó el monito mientras sentía nuevamente la tristeza acumulándose en su pecho «Nunca he dormido solo... Siempre ha habido alguien, primero Makino, luego Sabo y Ace, después mis nakamas» empezó a recapitular recordando todas esas noches de desveladas con sus queridos nakamas en donde antes de dormir platicaban un montón de cosas, las peleas de almohada nocturnas, las discusiones de Zoro y Sanji, la risa de Brook y el constante quejar de Usopp quien pedía por favor que lo dejaran dormir, los ronquidos de Franky y Nami regañandolos desde la habitación contigua mientras Robin reía y Chopper se escondía debajo de la almohada tratando de evitar salir lastimado por la batalla titánica del cocinero y el espadachín. Todo esto ante la atenta mirada del capitán quien sólo podía reír por lo alto complacido y divertido con toda la situación «¡Dormir es más divertido si se está acompañado!» Concluyó el chiquillo mientras seguía adentrándose en pequeños callejones sin fijarse realmente hacia dónde se dirigía «¿Por qué Torao es tan aguafiestas? ¿Por qué empezó a decirme egoísta si lo único que quería era dormir juntos? ¿Qué tiene de malo? Es normal hacerlo»

—Hola primor —se escuchó una voz varonil no muy lejana que el chiquillo ignoró, pues se encontraba inmerso en sus pensamientos.

«¿Por qué siempre se enoja cuando hablo o estoy con Torarine? ¡Torarine es amable! ¡Me compró comida!» Defendió mientras empezaba a asentir lentamente con su cabeza.

—¿Bebé? —repitió la misteriosa voz la cual ahora sonaba un poco más cerca— ¿Estás bien lindo?

«Además... Torarine también me ha ayudado mucho. No solo con lo de la tienda y la ropa, también me escucha y me da consejos para estar con Torao. Ayer fue muy agradable y me hizo sentir mejor ¿Por qué Torao desconfía tanto de él? ¡Es buena persona! A pesar de ser un estúpido marine... Es como Coby y humitos, me caen bien a pesar de pertenecer a ese horrible lugar al que el abuelo me quería meter»

—¿Manzanita?

—¿Eh? —exclamó confundido, pues este último apodo molesto sí que lo reconoció— ¡Tú! —gritó fastidiado mientras empezaba a sentir una gran irritación.

—¡Oh! ¡Así que sí escuchas Manzanita! —respondió con tono sarcástico— No me preocupes así amor, no me gusta que me ignoren. Me pondré celoso si estás pensando en otros hombres.

—¡Maldito, te patearé el trasero! —exclamó mientras se ponía en guardia— ¡¿Por qué hiciste eso la vez pasada?! —preguntó furioso— ¡¿Qué mierda fue eso?!

—Oh dulzura ¿No sabes lo que es un beso? —preguntó con falsa ternura— Qué lindo que eres... Eres tan adorable que tengo ganas de comerte entero. La última vez sólo di una pequeña probada —sonrió con picardía mientras se relamía los labios— Si te soy sincero me gustó mucho, cielo.

—¡Deja de decirme apodos raros! —gritó irritado mientras sus dientes se afilaban cual tiburón y un aura roja empezaba a rodearlo— ¡Y claro que sé lo que es un beso! —respondió ofendido— ¡No me tomes por idiota!

—¿Ohhhh? —preguntó interesado al momento que se agachaba para estar a la altura del rostro del menor quien rápidamente dio un salto hacia atrás para mantener su distancia— Kufufufu... Veo que no será tan fácil como la ocasión pasada —respondió con tono aburrido— Como sea, no entiendo por qué me reclamas, creí que te había gustado también.

—¡Qué!... Po... ¡¿Por qué pensarías eso?! —preguntó un tanto nervioso mientras sus mejillas enrojecían.

—Oh, vamos... La manera en la que temblaste bajo mi tacto y el hecho de que no te alejaras cuando metí mi lengua a tu boca —sonrió de forma seductora mientras recordaba toda la escena— Incluso te notabas un poco entusiasmado con ello.

—E... ¡Eso no es cierto! —reclamó sin querer admitir que eso fue porque pensó que realmente era Torao y no un impostor.

—Kufufufu... Tu reacción me indica que no lo malinterpreté tanto —tarareo divertido— Admite que te gustó, bebé.

—Ba... ¡Basta ya! —reclamó mucho más fastidiado— ¡No me gustó! —replicó al momento que retrocedía tres pasos más poniéndose a la defensiva— ¡No vuelvas a hacerlo! —exigió.

—¡Oh bueno!, está bien —canturreó feliz, mostrándole una sonrisa sincera.

—¡Es enserio! —replicó— ¡No quiero que vuelvas a tocarme sin mi permiso!

—Lo entiendo, tesoro.

—¡No me respondas tan a la ligera! ¡No estoy bromeando!

—Y claro que veo no bromeas, —volvió a mencionar, esta vez entretenido por la insistencia del menor— te estoy diciendo que no lo haré más.

—¡Deja de burlarte de mí! —gruñó ahora mucho más irritado.

—Bebé... No me estoy burlando, ¿Por qué no me crees? —ladeo la cabeza ahora un poco confundido.

—¡Porque eres raro y no confío en ti! —le mostró la lengua en señal de puchero— ¡¿Cómo te atreviste a tocarme de esa manera?! ¡No puedes ir por allí haciendo eso a los demás!

—Oh, eso fue porque... —hizo una pausa mientras miraba hacia un costado un poco avergonzado de sí mismo— Me emocioné de más.

—¡Y una mierda con eso! —gritó irritado.

—Sonará raro viniendo de mí, pero... Esta vez es cierto —se rascó la sien un tanto fastidiado por haber actuado como un maldito adolescente hormonal en el instante que probó los labios del menor— No suelo hacer eso así nada más —se encogió de hombros— Además... Ya te dije que no lo haré más.

—¡Mentira!

—No miento.

—¡Mientes al decir que no mientes! —replicó.

—Te digo que no es así manzanita... En serio —soltó ya un poco cansado del tema.

—No me verás la cara de tonto —farfullo— sólo quieres que baje la guardia de nuevo pero no caeré, tooooooooonto —jaló sus mejillas estirándolas haciendo una mueca infantil que sólo lo hizo ver algo adorable.

—Aah... —suspiró un poco irritado por tener esa discusión infinita— ¿Quieres dejar eso de una buena vez? Eres fastidioso... Sólo te bese y ya, no es la gran cosa —rodó los ojos fastidiado— Tampoco es como que seas único—se rió por lo bajo— No tienes que ser arrogante manzanita... Tengo cientos de personas que amarían estar conmigo de esa manera ¿Por qué tendría que ensañarme contigo? Kufufu... Eres lindo, pero no eres especial.

—Pero qué engreído... —farfulló por lo bajo.

—Si, si, ya me dijiste que te molestó que te tocara, tal vez sea un egoísta, pero hasta yo entiendo cuándo aceptar un "no" por respuesta —respondió fríamente— Por lo menos en ese tema —se rió por lo bajo— En todo lo demás siempre obtendré lo que quiero cuando lo quiero, porque el mundo sabe que me lo merezco... Incluso padre lo dice —sonrió complacido.

—Pero qué egoísta que eres —exclamó asqueado al tiempo que repentinamente comenzaba a recordar nuevamente su discusión con Law.

»"¡Tu maldito problema es que eres tan jodidamente egoísta que nunca lo notas!" "¡Todas las personas a tu alrededor siempre hacen lo que quieres!" "¡Las cosas siempre tienen que ser a tu puta manera aún si los demás no quieren hacerlo!" "Llevo diciendo toda la semana que eso no va a volver a pasar ¡Y aún así sigues jodiendo!" "¡Eres increíblemente molesto!".«

—Oh no... —exclamó por lo bajo mientras se cubría la boca con su mano, expresión que no fue notada por el mayor quien estaba aún dentro de su propio mundo.

—Como sea, aún si no volveré a besarte sin consentimiento, eso no hará que deje de preguntar cada que te vea —canturreó emocionado— Tarde o temprano sé que tú mismo me lo pedirás manzanita— se rió entre dientes— ¿Bebé? ¿Estás bien? —preguntó intrigado al verse ignorado.

«¿Es por eso que Torao se enojó?» Pensó el monito mientras sus ojos se abrían cuan grandes eran y su corazón empezaba a agitarse por el miedo «Él me dijo que no muchas veces y yo simplemente lo ignoré» Recordó «Incluso este pelmazo molesto y extraño me está diciendo que entiende cuando le dicen que no... ¿Soy peor que él? ¿Torao se sintió ignorado? ¿A esto se refería cuando dijo que yo era molesto y un estorbo?»

—¿Hola? ¿Hay alguien allí? —preguntó el mayor agitando su mano frente a los ojos del chiquillo quien simplemente se echó a correr sin dirección alguna tomándolo desprevenido— ¿Qué rayos? —preguntó por lo alto mientras se rascaba la cabeza— Oh bueno... De todas formas estoy ocupado —murmuró al momento que se retiraba del lugar.

«¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!» Pensaba Luffy mientras sentía sus ojos arder al entender por fin cuál fue la raíz de todo el conflicto. Curiosamente, fue Toramingo quien le hizo comprender lo molesto que es seguir insistiendo en algo, cuando ya en reiteradas ocasiones te han dicho que no. Para Luffy era simplemente normal hacer su voluntad y esperar que esta se cumpliera, así que no es como que realmente lo notara ya en este punto, no lo hacía con malas intenciones, ni de forma consciente, pero el haber escuchado al acosador entender mucho mejor el tema del egoísmo que él, fue un golpe inesperado para el monito. Ahora entendía un poco mejor por qué Torao le reclamó todas esas cosas acerca de sus nakamas cuando aparentemente no tenían nada que ver «Torao no quería dormir conmigo... Torao me dijo que no... Él me dijo tantas veces que no... Me dijo que parara y yo... Yo»

De pronto detuvo su andar y clavó su mirada en el cielo con su sombrero de paja cubriendo sus ojos.

—Supongo que si soy un estorbo después de todo —murmuró mientras una solitaria lágrima resbalaba por su mejilla y repentinamente sintió desaparecer toda la fuerza en su menudo cuerpo— Es mi culpa... —concluyó.

Por otro lado volviendo con los dos Trafalgar, estos finalmente habían llegado al hospital y estaban justamente afuera de la habitación que se le había asignado a Usui Hiroyuki, el marine que terminó siendo una pobre víctima de un terrible encuentro con la persona equivocada, luego de que el hombre de blanco soltará un largo suspiro toco la puerta un par de veces para después preguntar si podían entrar al cuarto y cuando recibió una respuesta afirmativa volteo a ver a su acompañante para luego volver a hablar.

—Vamos Torao-kun —dijo el marine abriendo la puerta para que ambos entraran— Buenas tardes Usui-san ¿Cómo te sientes hoy? —preguntó con una sonrisa triste en su rostro.

—Buen día capitán —respondió el marine al tiempo que hacía el típico saludo con su mano derecha en señal de respeto para su superior— Estoy mucho mejor debido a sus cuidados y atenciones como siempre.

—¡Oh! Es muy amable de tu parte —agradeció el marine— pero creo que esta vez yo no tuve nada que ver con tu recuperación, todo fue obra de Jun-san y el chico a mi lado, como sabrás es un "yo" de otra dimensión, por lo que el que también es médico, de lo contrario posiblemente hubieras muerto.

Al escuchar las palabras de su Capitán, Usui volteo a ver al pirata para agradecerle, pues realmente temió demasiado dejar atrás a su familia antes de tiempo todo debido a un loco que solo queria saber algo que era de conocimiento mundial, cosa que en su momento le hizo pensar en que su atacante no era otro que uno de los dos "recién llegados" pero el saber que de hecho su principal sospechoso fue el mismo que lo salvó lo hacía dudar de ello actualmente.

—Bueno vayamos al grano —dijo esta vez el pirata, notando que el sonido de su voz generó un leve escalofrío en el marine sobre la cama— necesitamos saber lo que pasó realmente ese día.

—¡Ah sí! Esa noche... —comenzó a decir con claro nerviosismo, pues los recuerdos de su ataque eran demasiado invasivos y más con la voz grave del "cirujano de la muerte", pues esta era similar a la de "ese hombre". Rememorando, incluso podría decir que esa voz era parecida a la de su propio capitán, aunque la de este último era un tanto más suave y amable— So... solo fue un asalto sin más... El problema vino cuando me resistí, me confíe pensando que podría solo, pero era más de uno y me tomaron desprevenido por lo que e... Ellos recurrieron a usar métodos más violentos.

—Usui-san, no tienes que temer...—soltó Torarine al tiempo que se acercaba más a su subordinado para tratar de darle ánimos a hablar— Soy tu capitán y sabes que puedes confiar en mí, no tienes que decir mentiras tan descaradas.

—¡No miento capitán! —grito Usui al verse descubierto tan pronto.

—Tu tono de voz me dice lo contrario —mencionó seriamente.

—Lo que sucede es que aun tengo muy marcado lo que pasó ese día —soltó de manera un poco triste, al tiempo que desviaba su mirada a sus manos, las cuales estaban apretando sus sabanas fuertemente— No es que no tenga confianza en usted capitán, es solo que tengo... Solo no quiero recordarlo —murmuró.

—Lo enti...

—¡Y una mierda! —soltó Torao interrumpiendo las palabras del "marine idiota"— Es más que obvio que los tres aquí presentes tenemos una idea de quién está detrás de esto, no tienes por qué cubrirlo cuando lo único que tienes que hacer es confirmar nuestra puta teoría.

—Yo no... —tartamudeo el herido.

—No tienes que forzarte —volvió a hablar el Torarine de forma comprensiva al tiempo que veía mal a su otro yo.

—Lo lamento capitán —gimoteo Usui al borde de las lágrimas— no crea que no confío en usted... —tembló— Lo hago pero... Pero hay algo más grande detrás de todo esto, yo no... No puedo hacerlo —dijo finalmente soltándose a llorar, recordando las palabras que aquel hombre le había dicho como amenaza.

Luego de ver eso los dos Trafalgar supieron que aquel hombre no diría nada, por lo que el marine terminó soltando un largo suspiro de decepción, pues realmente esperaba qué, lo que sea que le dijera Usui le ayudara un poco en saber más sobre ese tercer Law y por el momento uno de ellos pudo deducir que tal vez este era, de hecho, mucho peor de lo que todos creían en un inicio.

—Bueno en ese caso te dejaré descansar Usui-san, debes recuperarte por el bienestar de tu niña —dijo al tiempo que se alejaba de él y comenzaba a ir a la puerta— Vamos Torao-kun, Usui-san no dirá nada más.

El hombre no pudo responder nada más, pues el llanto se había apoderado de él por completo y más aún por lo dicho por su capitán, pues a pesar de todo temía que el que ellos supieran quién fue su atacante pusiera en peligro a su familia, Torarine al ver eso solo pudo sentirse realmente mal al ver a un hombre tan fuerte y resistente como lo fue Usui en su momento romperse de aquella manera. Luego de aquel decepcionante interrogatorio los dos salieron del hospital sin un rumbo fijo, pues sinceramente ambos esperaban conseguir más información sobre el tercer Trafalgar que se encontraba pisando la tierra de Odille

—No conseguimos realmente nada —soltó Law repentinamente en un suspiro.

—De hecho, yo siento que fue lo contrario Torao-kun —respondió Torarine mientras detenía su andar y dirigía su mirada al suelo— Usui-san jamás había actuado de esa manera en ninguna situación, ese hombre es capaz de dar su vida por lo que cree, por lo que esto solo nos da a entender que "Toramingo", como lo llama Luffy-ya, es mucho peor de lo que esperábamos.

—Maldición —soltó el contrario para luego chasquear su lengua y retomar su andar nuevamente.

—¿Eh? ¿Torao-kun? ¿A dónde vas? —preguntó confuso al ver que este se alejaba.

—Te importa una mierda a donde quiera que vaya —respondió sin voltear a verle al tiempo que le mostraba su dedo medio.

—¡Qué grosero! —se quejó en un puchero— ¡Ahh! ¿Qué puedo hacer ahora Cora-san? —pregunto al aire al tiempo que posaba sus manos sobre su rostro en un gesto de desesperación.

Continuará...


WalkerYuu: Bueno... Creo que byAlyss esta vez sí se pasó un poco con la pelea, ¡pero no puedo negar que me encanta! Por cierto... ¿No aman a Toramingo? Es decir... Es "lindo" que a pesar de ser un loco psicópata también tenga sus principios

byAlyss: Allí vas de nuevo con tu gusto raro por los tóxicos (cofcof yo también tengo un poco de eso cofcof) Y sobre la discusión.. Insisto que yo sólo hice mi trabajo ¿Si? Si no hubieras metido más dudas en Torao él no se hubiera negado a seguir durmiendo con Lu y por lo tanto no estarían peleados.

WalkerYuu: Déjame con mis toxicidades que tu no eres una blanca paloma en el tema...Y por lo otro... Sabes que no me arrepiento de nada, además ambas estamos mas que satisfechas con el resultado xD

byAlyss: Jajaja, no puedo argumentar nada contra esa lógica... Como sea, todas estamos de acuerdo en que Torarine es el ser más hermoso y puro de esta historia y es imposible odiarlo, aún si nos gusta lo tóxico eso no nos impedirá hacerle un altar al marine ?