*Mundo de los Mugiwaras (Tiempo transcurrido desde la desaparición de Law y Luffy: 16 horas)*

6:00 a.m.

Habían pasado alrededor de once horas y media después de que Tomoe les hubiera explicado a los Mugiwara la situación actual de sus compañeros y desde entonces había estado practicando la manera de aprender a utilizar su fruta del diablo de manera adecuada siendo los únicos descansos que tuvo alrededor de las ocho de la noche para cenar y a la una de la mañana en donde durmió alrededor de unas tres horas para después levantarse y seguir esforzándose. Sabía que ella había ocasionado todo ese embrollo así que no se daría por vencida, tardara lo que tardara tenía que encontrar la manera de controlar su poder ya que ahora había involucrado a terceros.

Desde entonces Tomoe estuvo practicando con algunos de los peces y animales de la zona pues no volvería a practicar con humanos. A decir verdad no era tan efectivo, pues no es como que un animal tuviera muchas diferencias en sus estilos de vida por lo que buscar líneas adversas con similitudes era prácticamente innecesario ya que al final un pez seguiría siendo un pez estuviera donde estuviera. Es así como después de las primeras horas había desechado esa práctica y había empezado nuevamente a practicar consigo misma pero por mucho que se concentraba no lograba enlazar las líneas temporales tal como la ocasión pasada y eso la estaba frustrando en demasía.

—¡Maldición! ¿Por qué no puedo? —se quejó por lo bajo mientras sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas.

—Tomoe-chan, toma esto —ofreció la arqueóloga mientras le ofrecía una taza de té con leche humeante.

—Oh... Muchas gracias Robin-san, pero no es necesario. Seguiré esforzándome un poco más, sé que tengo las claves para lograr traer a sus compañeros de vuelta. Con Trafalgar obtuve una pista importante, tengo la sensación marcada en mi mente y alma, pero me falta encontrar la manera de replicarlo sin perder el control.

—Has estado trabajando por horas, un pequeño descanso no te hará mal.

—Pero... Tengo que apurarme en llevar a las versiones alternas de vuelta a su universo, no sé cómo pero las líneas temporales de los tres universos están desfasadas.

—¿A qué te refieres con eso?

—Es difícil de explicar pero... Aunque aquí han pasado tan solo unas cuantas horas, sus compañeros llevan días atrapados en el otro universo, deben de estar buscando la manera desesperada de regresar... Lo que más me preocupa es el otro Trafalgar, el que no es ni su nakama ni el que vive originalmente en la línea temporal a la que los mandé.

—¿Y eso por qué?

—Es que su línea temporal tiene un desfase de...

—Oigan, dejen eso y vengan a desayunar de una vez. Los demás están esperando —interrumpió el narizón quien fue buscar a ambas mujeres, pues supuestamente Robin sólo había salido a buscar a Tomoe.

—Ahora mismo vamos Usopp —respondió Robin con una sonrisa tranquila— Ven Tomoe-chan... Tienes que comer algo o no podrás seguir practicando, deberías aunque sea dormir un poco más para después reanudar tu tarea. Si sigues intentando usar tus poderes estando agotada lo más probable es que estos vuelvan a descontrolarse.

—Ummm... Claro —respondió un tanto insegura pues aún seguía preocupándose por la diferencia temporal entre las líneas alternas— Pero sólo un poco... No quiero que ese espadachín me asesine —tragó saliva de forma nerviosa mientras la arqueóloga reía dulcemente.

*Mundo de Torarine (Tiempo transcurrido la desaparición de Law y Luffy: 16 días)*

4:40 p.m.

Luffy estaba bastante fastidiado aquella tarde. Esa mañana había despertado de alguna manera en el hotel aún cuando este había decidido dormir en medio del bosque para no ser una molestia para Law. Es así como no se esperó que a las once de la mañana lo despertara el ruido fastidioso de alguien tocando la puerta estrepitosamente. Resulta que su jefe en la constructora había ido a buscarlo hasta allí, ya que el monito ni siquiera le había importado despertarse en la mañana y prácticamente había perdido la mitad del día por lo que el hombre estaba furioso y había ido en persona a buscar a su gallina de los huevos de oro, pues sin él, se hacía endemoniadamente lento el trabajo.

A decir verdad, el chiquillo ni siquiera tenía ganas de asistir ese día. No estaba de humor, no tenía ganas, fuerzas ni los deseos joviales de corretear de un lado para otro como solía hacer con regularidad. Lo único que quería hacer era quedarse recostado en cama y dormir el tiempo que pudiera hasta que su estómago lo obligara a ir a cazar nuevamente y después tal vez iría a hablar un rato con Torarine pues últimamente le estaba siendo mucho más fácil conversar con él que con su aliado.

Aún así, en cuanto abrió la puerta, el jefe lo agarró del cuello de la camisa obligándolo a ir a la constructora pese a los gritos escandalosos del chiquillo diciendo que no tenía ganas y no pensaba hacer una mierda, cosa que poco le importó al contrario quien ignoró sus quejas y aún cuando Luffy tenía las fuerzas necesarias para liberarse de su agarre y darle una paliza si así lo quería con tal de que lo dejara en paz, al final no lo hizo pues a pesar de todo seguía recordando lo feliz que se veía Torao cuando consiguió el empleo y no quería seguir decepcionandolo más de lo que ya había hecho. No volvería a depender de él así que inevitablemente necesitaba el estúpido dinero y ya no podía volver a robar ya que eso también había metido en aprietos a Torarine.

Así pues, tuvo que cumplir con el resto de sus horas faltantes y ahora ya se encontraba libre. Lo malo de todo el asunto es que no había dejado de pensar en la razón por la que esa mañana apareció en la cama del hotel como si se tratara de un acto de magia. Al principio trató de catalogarlo como un "suceso misterioso", pero esa idea no lo había convencido del todo y desde entonces se obligó así mismo a pensar en diferentes posibilidades, cosa que se le complicaba en demasía, pero al final su única conclusión fue que Torao lo trajo de vuelta, acto que lejos de hacerlo feliz lo deprimió más, ya que esto significaba que había vuelto a ser un estorbo para su aliado debido a que lo obligó a salir de noche a buscarlo.

—Creo que no es buena idea que me quede a dormir afuera si es que Torao seguirá preocupándose —murmuró por lo bajo mientras pateaba una pequeña roca sintiéndose miserable— ¿Qué debería hacer? —se preguntó mientras miraba al cielo bastante desanimado.

«Quiero ver a Torao... Pero no quiero molestarlo más» Pensó mientras volvía a sentir su estómago revolverse y sus ojos humedecerse «Si voy al hotel con él, sólo volveré a pedir lo mismo, por lo que seré un estorbo de nuevo, él se enojará y me volverá a gritar... y... y haré que me odie» lloró por lo bajo mientras rápidamente se limpiaba el rostro con el dorso de su mano «Pero tampoco puedo dormir en la intemperie porque a Torao no le gusta... ¿Qué hago?» Justo andaba torturándose mentalmente por armar su plan de acción cuando algo en su interior pareció brillar de repente, y es que a unos pocos pasos de distancia pudo ver al marine haciendo sus patrullas lo que inevitablemente le hizo sonreír y correr hacia él.

—¡Torarine, Torarine, Torarine! —gritó mientras se acercó rápidamente hacia el hombre de blanco.

—Oh... Luffy-ya —alcanzó a decir antes de sentir como el chiquillo se abalanzaba sobre su cuello colgándose de este lo que lo hizo perder el equilibrio por unos instantes pero afortunadamente logró recomponerse— Q... que, que, que ¿Qué pasa? —preguntó nervioso al momento que sentía sus mejillas enrojecer.

—¡Necesito tu ayuda! —gritó mientras se separaba de su agarre para poner un rostro completamente serio.

—¿Ayuda? ¿Ayuda para qué? ¿Quieres que hable con Torao-kun? ¿Ya hicieron las paces? ¿Puedo hacer algo por ti? —preguntó rápidamente— ¡Si quieres que vuelva a hablar con ese cabeza hueca lo haré las veces que sean necesarias! ¡Déjamelo a mi!

—Eh... Ah... No... No es eso —respondió triste.

—¿Qué ocurre? —mencionó preocupado tras notar como su ánimo decaía de un segundo a otro— ¿Qué querías pedirme?

—Bueno yo... Amm... —bajó la mirada sin saber por dónde empezar— Ayer dormí en el bosque.

—¡¿Qué?! —gritó histéricamente mientras se llevaba ambas manos a las mejillas — ¿Por qué? ¿Qué pasó? ¡¿Te corrió?! ¡Ese hijo de puta! ¡Conseguí la habitación conjunta para ambos! ¡No tiene derecho! —gritó enfurecido dispuesto a matar a ese tsundere idiota.

—¡No! —respondió al momento— ¡Torao no tiene nada que ver! ¡Él no me corrió! —defendió— Más bien fui yo quien no quiso volver después de... Bueno... Tú sabes —el marine asintió con la cabeza— Dormí afuera pero... Desperté en mi cama así que...

—Torao-kun te trajo de vuelta —concluyó.

—Dime Torarine... Si vuelvo a dormir en el bosque, él volverá a buscarme ¿Verdad?

—¡Por supuesto que sí Luffy-ya! —respondió al momento— Yo tampoco te hubiera dejado dormir afuera si me lo hubieras dicho. Sé que la ciudad es tranquila, pero eso no importa.

—Eso pensé —suspiró.

—¿Cuál es el problema?

—No quiero seguir molestando a Torao... Y le estorbo ya sea quedándome en el hotel o en el bosque... Sólo le causo molestias así que... Así que —su voz se quebró mientras empezaba a gimotear— Torarine yo... yo —agarró al hombre de la manga de su ropa al momento que las lágrimas empezaban a resbalar por sus ojos— Puedo... ¿Puedo quedarme a dormir contigo? —se esforzó por decir mientras hipeaba— Prometo... Prometo no ser un estorbo yo... Yo no molestaré.

—Luffy-ya —respondió al momento que sentía su corazón encogerse por ver al menor sufriendo.

El marine sintió el impulso de limpiar las lágrimas del menor pero tomó fuerzas de controlarse pues sabía que su presencia había sido un gran factor para que los celos de su otro yo se dispararan, de manera que se sentía algo responsable de la situación actual y ciertamente no quería empeorarlo más de lo que ya estaba. Estuvo a punto de responder cuando repentinamente sintió la presencia de alguien más lo que le hizo girar levemente la cabeza notando que Torao-kun se encontraba parado en la penumbra, no muy lejos de su posición, con una expresión de completo dolor marcada en cada una de sus facciones. El tatuado no lo estaba viendo a él. Esos ojos grises parecían estar así de impactados única y exclusivamente por ver al monito así de roto, la culpa en sus mirar era más que evidente y más cuando rápidamente echó a correr tal y como un perrito herido.

—¿Torarine? —llamó Luffy al notar que el contrario no le contestaba— Puedo... ¿Si puedo quedarme? —preguntó esperanzado a lo que el marine sólo soltó un largo suspiro mientras tomaba valor para responder.

—Luffy-ya... Nada me gustaría más que darte alojo en mi casa —el rostro del chiquillo rápidamente se iluminó ante dicho comentario— Pero no puedo hacerlo, no sería correcto.

—Oh no... —exclamó al momento que empezaba a sollozar aún con más fuerza— También le estorbo a Torarine —chilló mientras cubría su rostro sintiéndose aún más basura.

—No, no, no, no, no, no, no —respondió rápidamente mientras tomaba al chiquillo por los hombros— No, Luffy-ya no es eso, no es porque me estorbes —aclaró rápidamente— Nunca podrías estorbarme, no me molestaría dejarte un cuarto y sé que sería divertido estar juntos. A mí mismo me encantaría hacer una pijamada y pasar un buen tiempo —sonrió enternecido al imaginar la situación.

—Entonces ¿Por qué? —preguntó mientras se alejaba unos tres pasos mirando de forma acusadora al marine— Si no es porque te estorbo, entonces, ¿Por qué no puedo dormir en tu casa?

—Luffy-ya... Entiendo que no quieres volver con Torao-kun porque tienes miedo —mencionó siendo totalmente cuidadoso con sus palabras— No sabes cómo va a reaccionar y temes decir algo erróneo que empeore la situación, lo entiendo —Luffy iba a replicar pero antes de que pudiera hacerlo se adelantó— Puedes dormir en el bosque o conmigo pero al final... Sólo estás aplazando arreglar las cosas con Torao-kun. Sé que conversar es difícil, pero tienes que hacer el intento de enfrentarlo o sólo se hará más difícil para ustedes hacer las paces.

—¡Pero yo ya me disculpé con Torao!

—¿Y él qué te respondió? —Luffy se quedó en silencio— Te fuiste antes de que pudiera responder ¿Verdad? —el menor asintió con la cabeza— Entonces no han arreglado las cosas —concluyó mientras empezaba a acariciar sus cabellos de forma cariñosa— Luffy-ya... Tienes que volver con Torao-kun y dejar que él también se disculpe, sé que es difícil pero es lo mejor que puedes hacer si quieres volver a estar como antes.

—¿Estar como antes? —preguntó con ojitos de cachorro— Eso... ¿Eso se puede?

—¡Por supuesto que sí! —respondió confiado— Te aseguro que todo saldrá bien si regresas hoy —suspiró al momento que su sonrisa se volvía melancólica— Y si algo sale mal... Entonces podrás quedarte en mi casa todo lo que quieras —dijo con voz calmada— Hablaremos todo lo que quieras e intentaré contentarte.

—¿Lo prometes?

—¡Con mi vida! —aseguró al momento que hacía el típico saludo de marine lo cual sólo hizo que ambos rieran ya mucho más calmados.

—Ok... Confiaré en ti Torarine —mencionó aún un poco asustado— Deseame suerte —murmuró.

—No la necesitas, todo va a salir bien —concluyó al momento que le daba un pequeño empujón el cual sirvió para que el chiquillo echara a correr en busca de su aliado.

Cuando Law llegó al hotel, lo primero que hizo fue empezar a tirar todas las cosas que encontró en el lugar. Había salido del trabajo esperando arreglar por fin las cosas con Luffy pero lo que no se esperó fue encontrarse con la escena que vio. Ni siquiera le importó que el chiquillo estuviera con el hombre que tanto le disgustaba, no... Poco le importaba que Torarine lo estuviera consolando, eso era mejor a que Luffy estuviera solo. No, lo impactante para él fue ver como el chiquillo se veía absolutamente roto cuando prácticamente le suplicó al marine que lo dejara dormir en su casa pues no quería seguir estorbando... Estorbando... Luffy de verdad tenía marcadas esas estúpidas palabras que gritó en un impulso de idiotez y ahora ni siquiera lo quería cerca y él se lo merecía... Se lo merecía por ser un completo imbécil.

—Debí haber hablado con él desde antes —murmuró al momento que sentía el nudo formándose en su garganta— No debí dejar pasar tanto tiempo.

«Es mi culpa, es mi culpa, es mi culpa, es mi culpa... El marine idiota me lo advirtió y no le hice caso. Dejé pasar el tiempo y ahora ni siquiera sé cómo disculparme» Pensó mientras empezaba a caminar en círculos «Debería traer a Luffy de vuelta... Si esto sigue así no podremos volver a estar jamás como antes. No quiero, no quiero, realmente no quiero que esto siga así. Tengo qué hacer algo»

Pasó alrededor de una hora cuando el sonido de la puerta sonando lo desconcertó. Algo cansado se obligó así mismo a levantarse pensando que nuevamente sería el estúpido marine para darle un nuevo sermón o algo por el estilo, pero lo que no se esperó fue ver a Luffy parado afuera con una expresión de timidez mientras clavaba sus ojos en el piso sin atreverse a mirarlo.

«¿Luffy tocó la puerta en lugar de entrar por la ventana? ¡¿Qué diablos?! ¡De verdad la cague esta vez!» Chilló internamente mientras reprimía un largo suspiro pues sabía que no podía seguir arruinándolo, no más. Por alguna razón el chiquillo estaba allí... Allí junto a él y no con el otro idiota. Había elegido volver al hotel y esa era una oportunidad que no soltaría por nada del mundo. Tenía que arreglar todo esa noche sí o sí.

—Mugiwara-ya —murmuró aliviado sacando el aire que inconscientemente había estado conteniendo— Ven —susurró dulcemente mientras tomaba la mano del monito quien se sorprendió ante dicha acción pero no se quejó.

—Torao yo... Sé que dije que no te molestaría más pero... pero... Torarine me dijo que debía regresar así que... perdón si yo...

—Mugiwara-ya —interrumpió lo que hizo que el menor se encogiera en su posición pues pensó que iba a volver a recibir regaños, acto que sólo lo hizo sentirse aún más mierda— Mugiwara-ya — repitió pero ahora suavizando aún más su tono de voz— No tienes nada de qué disculparte conmigo, no me molestas —mencionó al momento que hacía que el chiquillo se sentara en la orilla de su cama al momento que él se acuclilló a su altura para poder mirarlo desde cerca para que así comprendiera que hablaba enserio.

—Pero yo... Fui egoísta y te hice enfadar.

—Mugiwara-ya...

—¡Yo no quería hacerlo! ¡Perdóname Torao! ¡No voy a volver a pedirte nada! —chilló mientras sentía nuevamente sus ojos humedecerse— ¡No volveré a ser egoísta! Así que no te enojes —gimoteo mientras empezaba a limpiar su rostro con las mangas de su camisa.

—Mugiwara-ya... —repitió un tanto más insistente al ver que no estaba siendo escuchado.

—¡No te odio Torao! ¡Lo dije sin pensar! —gritó desesperado— ¡No te odio! ¡No te odio! —repitió constantemente.

—Lu... —Llamó tiernamente notando cómo el cuerpo del chiquillo saltó en su lugar al notar que usó el apodo que tanto le había gustado, lo que hizo que el mayor lograra tomar valor para repetir su acción— Lu, escúchame por favor.

—O... Ok —respondió mientras sus mejillas enrojecían un poco y sus ojos brillaban pues en serio amaba que él le dijera así.

—Lo que dije esa noche yo... —sintió ese estúpido nudo formándose en su garganta nuevamente pero aún así se obligó a proseguir pues sabía que tenía que arreglar todo— Perdóname Lu, no fue justo de mi parte decirte todas esas cosas. Estaba molesto, y no solo porque fueras tan insistente con lo de dormir a mi lado, no... No fue por eso.

—Pero tú dijiste que...

—Sé lo que dije y lo siento. Eso fue una excusa —confesó— Tal como me dijiste, no me gustó que ignoraras lo que quería a pesar de que te dije que no en repetidas ocasiones— Luffy volvió a poner una expresión triste pues eso ya lo sabía— Pero la verdadera razón por la que te grité fue porque estaba frustrado, estoy cansado de estar aquí, quiero irme y lo peor es que no puedo hacer nada para arreglarlo, no me agrada el marine, ni mucho menos deberle cosas pero a pesar de eso sigo dependiendo de su ayuda y bueno... Sólo me desquité contigo Lu.

—Yo también quiero irme —mencionó igual de triste— Extraño a mis nakamas.

—Lo sé —respondió al momento que empezaba a secar las lágrimas del chiquillo con su pulgar— No fue justo que te reclamara cosas que no me corresponden. Sé que tus nakamas hacen todas esas cosas por ti porque tú también haces mucho por ellos y es su forma de pagarte lo mucho que los ayudas... Eso lo sé, pero aún así te llamé egoísta por ello cuando tú... Has ayudado a tantos... —acaricio su mejilla— A mí también me ayudaste con Doflamingo y nunca te agradecí por ello.

—¿Eh?

—Gracias por salvarme aquella ocasión, sé que probablemente jamás podré pagar la deuda que tengo contigo y perdóname Lu... No eres una molestia ni mucho menos un estorbo —aseguró— Eres importante para mí y si te pedí formar una alianza conmigo es porque te necesito —hizo una pausa pues esa última frase tenía un doble sentido bastante doloroso para él— Solo soy un idiota y yo bueno... Solo la cago una y otra vez ¿No? —mencionó mientras desviaba la mirada bastante avergonzado aún sin creer que pudiera estar diciendo las cosas tan cursis que estaba diciendo en ese momento.

—Pero tenías razón Torao... Yo también te hice enojar al seguir insistiendo, sí fui egoísta. Me di cuenta de eso tras hablar con Toramingo —confesó y aunque Law quiso preguntar más al respecto decidió dejarlo pasar por alto por el momento— Lo siento.

—Está bien —sonrió dulcemente— Sé que no lo haces a propósito —suspiró mientras se rascaba la cabeza un tanto más aliviado de por fin estar arreglando las cosas— Para la próxima vez que ocurra algo similar, sólo tienes que preguntarme bien las cosas y respetar mis respuestas, eso es lo que llamamos consentimiento —amplió su sonrisa— Yo te diré si está bien o no dormir conmigo, pero sólo pregunta una vez para evitar que esto vuelva a ocurrir.

—Yo... ¿De verdad puedo volver a preguntar? —dijo ilusionado mientras sus mejillas volvían a enrojecer y sus ojos brillaban totalmente extasiados.

—Mm... Sí —asintió con la cabeza mientras ocultaba sus ojos bajo su gorro sin poder ocultar del todo sus rostro y orejas enrojecidas.

—Entonces... —mencionó al momento que empezaba a juguetear con sus dedos sin atreverse a mirar al contrario y aún un poco tímido tomó el valor para preguntar— Torao... ¿Puedo dormir contigo esta noche?

Law sintió como su corazón brincaba como loco y la estúpida sangre en su sistema empezaba a correr mucho más rápido provocando sudoración en sus manos y que la sangre siguiera subiendo a su rostro lo que sólo seguía avergonzándolo minuto a minuto pues sólo podía llegar a imaginarse lo patético que se veía en ese instante. Sabía que se había prometido así mismo no volver a dormir junto al chiquillo, pero a decir verdad en ese instante eso le importaba una reverenda mierda. Habían estado peleados por dos días enteros y había sido una jodida tortura así que realmente tenía ganas de tenerlo a su lado y nada más le importaba en ese punto.

—Sí... —respondió aún sin atreverse a voltear, lo cual tuvo que hacer tarde o temprano pues Luffy no había respondido nada y eso lo preocupó, por lo que volvió a mirarle encontrándose con el rostro totalmente impactado del chiquillo el cual ahora se veía completamente deslumbrante a tal punto que pensó que podría quedarse ciego de tanto brillo.

—¡Gracias Torao! —gritó encantado lanzándose a su cuello sin importarle que esto terminara por hacer que el mayor cayera de espaldas al piso, cosa que poco le importó al cirujano pues estaba más enfocado en disfrutar la dulce risa del chiquillo.

Aún en su posición, se atrevió a comenzar a acariciar los negros cabellos del monito sólo para después abrazar su cabeza en un gesto desesperado al momento que enterraba su nariz en esta tratando de memorizar su aroma el cual había extrañado tanto. Sabía que no es como que la situación actual hubiera cambiado mucho, aún se encontraban atrapados en un mundo extraño, sin ninguna pista para regresar, probablemente seguiría sintiendo celos del marine si volvía a verlo tan cercano a su aliado, y aún tenía que pagarle la deuda que tenía por ayudarlos tanto desde que llegaron a ese lugar, pero por el momento... Todos esos problemas ya le parecieron diminutos, pues sufrió el terror de perder realmente al monito.

Puede que aún no creyera que este fuera capaz de sentir amor romántico, aún tenía un millón de inseguridades y temores en su interior, aún se sentía frustrado por pensar en su amor no correspondido, pero sabía que alejarlo tampoco era una opción viable, pues estar lejos del menor era mucho más doloroso que estar a su lado como un simple aliado. No sabía cuánto tiempo más tendría para estar con él, la alianza tendría que terminar tarde o temprano e inevitablemente tendrían que seguir con sus caminos separados, pero... Pero por lo menos ahora, había decidido que disfrutaría cada segundo que pudiera estar al lado de Luffy, aprendió su lección. Trataría de controlar sus malditos impulsos y mal genio, pues el monito no tenía la culpa de nada, y en lugar de eso. Trataría de llevarse de la mejor manera con el menor, por lo menos hasta que la derrota de Kaido terminé por inevitablemente alejarlos.

Esa noche ambos durmieron abrazados y por fin tranquilos sabiendo que todo estaría bien. Y el único pensamiento que ambos tenían en conjunto en ese instante fue que... Definitivamente tenían que agradecerle a Torarine por su ayuda.

Continuará...


byAlyss: Ok... No me resistí más y quise publicar este capítulo de una vez porque ya no aguantaba más que todo mundo insultara a mi esposo Law T-T no es culpa... Bueno, un poquito sí, pero entiéndanlo... El pobre hombre tiene problemas para expresarse por sus múltiples traumas... No lo odien tanto, él es bueno, sé que alargue la pelea un poquito más de lo esperado, pero por lo menos ya terminó ¿Me perdonan? ? ゚リᆳ? ゚リᆳ? ゚リᆳ? ゚リᆳ

WalkerYuu: Ay el amor esta en el aire, ¿no creen? La verdad hasta yo estaba un tanto ansiosa por publicar esto, más que nada porque Law no merece tanto desprecio, él también es una víctima, y que decir de byAlyss que cada rato me decía que ya no soportaba eso (la mujer es una simp de Torao), pero el pobre también sufría mucho ante todo esto y mas sabiendo que la cagó a lo grande por sus celos

byAlyss: Por cierto... Cada vez nos acercamos más y más al final del primer acto ¿No están emocionados? (Todo esto sólo para decirles que tenemos historia para largo y que se dividirá en actos como en Wano).

WalkerYuu: Spoiler sin ser spoiler, el acto dos va a ser mi acto favorito xD

byAlyss: ¿El dos? ¿De verdad el dos? Yo prefiero el tercer acto

WalkerYuu: Tengo mis razones, ¿sí? ?