¡ACTUALIZACIÓN!

Esta actualización tiene razón de ser, gracias a que hoy es un día muy muy importante.

Es día de nuestro héroe, nuestro salvador:

¡GOKU!

¡Felíz día de Goku!

Estoy muy feliz por esto y quiero compartirlo con todos ustedes, ya que amo a Goku (eso es obvio) y es mi personaje favorito (también es obvio) En mi opinión Goku es el mejor personaje de todos y el más atractivo también. (Sí, incluso más que Vegeta).

Disclaimer: Dragon Ball y sus personajes no me pertenecen, todos ellos son propiedad de Akira Toriyama. Sólo los tomo prestados para un fanfic el cual realizo sin fines de lucro y con la única intención de divertirme un poco e intentar hacerles pasar un rato agradable.


...

En cuestión de minutos dejó atrás la tierra sagrada, atravesando verdes valles, montañas, e imponentes ciudades. El viento rozaba su cara, apartando los negros mechones que enmarcaban su rostro, dejando a la vista su expresión seria tan poco común en él, sin embargo en esos momentos de tensión, ese carácter noble y gentil desaparecía. Dejando en completa lucidez su lado guerrero, que aunque aún ignorándolo llevaba en sus venas.

-¡Vamos nube voladora!- exclamó Goku.-¡Un poco más rápido!-

Sentía varios ki muy débiles, acompañado de uno muy grande y otro pequeño junto con él, que siendo honesto, no se podían comparar entre sí. Quien quiera que fuese el nuevo villano, poseía un poder extraordinario, uno que iba más allá de los límites, no quería admitirlo, pero no estaba seguro de salir vencedor en esta batalla. Además de que tenía otra desventaja: No sabía nada sobre este nuevo enemigo, por razones que él desconocía Kaiosama no le había dado muchos detalles, según él era mejor que Goku descubriera por sí mismo a qué clase de enemigo se enfrentaba en esta ocasión. Y por otro lado, su maestro ya lo había instruido en el arte de las batallas, en repetidas ocasiones le había dicho que un gran guerrero siempre debía saber organizar una buena estrategia en poco tiempo; cuerpo y mente debían trabajar unidos, sólo de esa manera lograría vencer.

Todos esos conocimientos los tenía muy presentes. Cada cosa que había prendido en el planeta de Kaiosama, pero llegar hasta allá le había tomado bastante tiempo, medio año se le había ido en recorrer ese aburrido camino, además de que al empezar el entrenamiento no le había ido muy bien. De hecho, en los entrenamientos nunca le había ido muy bien, pero cuando debía pelear en serio, lo hacía de una forma sobresaliente y nadie jamás era capaz de explicar de dónde provenía esa fuerza sobrehumana que poseía, incluso él mismo se lo había cuestionado infinidad de veces, no obstante hacía tiempo que había desertado de explicar esto, él siempre había sido un hombre más de instintos que de razonamientos; aunque cabe aclarar que al momento de luchar lograba sacar todo su potencial intelectual.

-¡Por favor amigos, aguanten un poco más!- dijo. Sin embargo sabía perfectamente que algunos no soportarían más tiempo, varias energías poco a poco iban descendiendo, hasta casi ser imperceptibles. Cualquier luchador conocedor de un concepto tan básico como lo era la lectura de ki sabría interpretar aquello. Alguien iba a morir y eso era completamente inevitable.


...

-Mr. Popo, este será mi último día sobre la tierra.- mencionó Kamisama. -Piccolo pronto morirá.-

-Kamisama.. - la angustia lo embargaba al ver al dios de tierra cada vez más débil. Con mucho esfuerzo podía mantenerse en pie, además las señales eran claras; pronto partiría al otro mundo, y con él se irían las esferas del dragon.

Para empeorar la situación, no era temporada de cosecha para las semillas del ermitaño, y aunque el maestro Karin le había dado dos semillas a Goku, una ya había sido usada por el mismo, la otra bien podría servir. Era una gran ventaja, sin embargo había un problema: El tiempo.

si Piccolo moría antes de que Goku llegara se perdería cualquier esperanza para la humanidad.

-¡Derrótalo Goku!- dijo Kamisama en sus pensamientos.


...

-¡Vaya! ¡Vaya!, parece que aún me quedan algunos insectos por aplastar. - mencionó el saiyajin.- Lo que más me sorprende de la raza humana es su estúpida fascinación por ser asesinados.-

Se acercó con pasos lentos, pero decididos hacia su nuevo adversario. Lo observó detenidamente, en el planeta tierra existían seres de los más extraños; esos peleadores que ahora estaban moribundos eran bastante peculiares, por decirlo menos. A decir verdad la mayoría de ellos no parecía ser humano, bueno, uno de ellos no lo era y él lo sabía muy bien. Pero este humano, este era muy débil comparado con los otros, más su determinación, era igual que la de aquellos que osaron desafiarlo.

A medida que él se acercaba, ella retrocedía lo menos que podía. No deseaba mostrarse como alguien temerosa, aunque eso era exactamente lo que sentía. Temía morir a manos de aquel sujeto, pero su orgullo le impedían mostrar aunque fuera una diminuta señal de miedo.

La distancia se redujo, tanto que Milk podía percibir sin problemas el penetrante olor a muerte que provenía del hombre. En ese momento tuvo oportunidad de mirarlo con detenimiento: cabello largo, musculoso, alto y con una mirada que no expresaba nada más que maldad pura.

-Tengo curiosidad de saber.. ¿Qué se supone que hará un ser tan insignificante como tú para derrotarme?- preguntó con una sonrisa torcida.-Tu nivel de pelea no supera las 200 unidades..- comenzó a respirar cada vez más rápidamente sintiendo su corazón latir frenéticamente, perdiendo de momento el sentido de la ubicación, ninguno de sus músculos podía moverse, aunque su sentido sentido común le indicaba con desesperación que debía alejarse, y quizá de saber que de un solo golpe podría morir así lo hubiera hecho.

No supo en qué momento su contrincante había cerrado su puño, lo único que sintió fue como el aire se le escapaba, consecuencia del gran golpe que le había propinado el guerrero tan inesperadamente. El abdomen le dolía demasiado, tanto que no podía incorporarse por mucho que deseaba hacerlo su cuerpo le pedía un poco más de tiempo, por desgracia era lo que menos tenía, ya que de nuevo el hombre se aproximaba a ella con increíble velocidad.

De nuevo su puño se incrustó en ella, solo que está vez fue directo a sus costado. Pudo escuchar con claridad sus costillas quebrándose en varios fragmentos inservibles y lo primero que se le vino a la ente a penas escuchar ese sonido fue una aterradora imagen de sus órganos siendo perforados. Tragó saliva, sacudiendo su cabeza. No debía pensar en cosas tan tontas como esas, no podía morir ahí, no después de ver que ya no le quedaban más oponentes que impidieran un mayor daño a la seguridad de su raza.

Intentó tomar su posición erguida para defenderse del próximo ataque, pero cuando quiso mover sus piernas éstas no reaccionaron. Recibió una patada justo en el hombro dislocando su hombro al instante, Milk dio un grito de dolor, cayendo al piso enseguida sobre una pequeña montaña de rocas que se encontraban cerca.

Una gran cantidad de arena se acumuló en sus ojos evitándole ver la ubicación de quien muy probablemente sería su asesino. No podía ni siquiera verlo cuando atacaba, a ese paso terminaría matándola con dos o tres golpes más, eso si no decidía que era mejor torturarla, así como había hecho ya con muchas personas.

En ese momento aceptó que ese era su destino, ese sería su último día y seguramente en unas horas más partiría al más allá. ¿Cómo sería ese lugar?, ¿Su padre y su madre se encontrarían ahí? ¿Qué dirían después de verla muerta siendo tan joven? ¿Qué opinión tendrían de muerte? En especial su padre, él la había instruido en las artes marciales, y justo ahora no parecía dar la impresión de ser una princesa guerrera como en realidad lo era. Aún así no podrían culparla; aquel hombre era increíblemente fuerte y rápido, era imposible que ganara. Debía admitir la derrota, después de todo su vida se basaba en eso, no había finales felices ni manera de disfrutar la vacía existencia.

- ¿Entonces es todo..? ¿Vas a darte por vencida? - esa había sido la imponente voz del difunto rey Ox. Maldijo a su alterada mente que evidentemente le jugaba una broma. No era el momento para alucinar, su padre estaba muerto desde hacía más de cinco años, era imposible que se comunicara con ella. Además la sola idea parecía sacada de una cursi película sobre motivación o algún tema por el estilo.

-¡Maldición Milk! ¡Levántate de una vez!- ahí estaba de nuevo, esta vez llamándola. Negó de nuevo, no quería seguir escuchando.

No crié a una hija débil!- esas palabras, esas palabras que tantas veces había escuchado durante su infancia mientras su progenitor la entrenaba para defender en un futuro tanto a su pueblo, como a sus riquezas. Esos duros entrenamientos, esas noches enteras que pasaba sin poder dormir, con dolor en cada parte de su cuerpo.

Y la imagen de su padre ahí firme al pie de la montaña de fuego sosteniendo una pesada hacha, siempre listo, siempre preparado para enfrentar a quien fuera con tal de defender lo suyo, y ella detrás de él apoyándolo con precaución en cada batalla.

Con las pocas fuerzas que aún conservaba comenzó a levantarse lentamente, reprimiendo los quejidos de su dolor por todos los huesos rotos e ignorando el mareo que casi la hacía caer de nuevo, pero con los pies firmes sobre la tierra, tal como su padre en vida hacía. Y pese a que era consciente de que éste se hallaba muerto, una parte de ella sentía que aún estaba a su lado dándole la fuerza necesaria para continuar (al menos por unos minutos más).


-¡Vamos nube voladora! ¡Un poco más rápido!- exclamaba con desesperación. Varios ki ya habían desaparecido en el trayecto, y otros aún existentes se debilitaban con cada segundo.


Derecha, izquierda, derecha, izquierda.

Así iban y venía los golpes que le daba una y otra vez, sin descanso alguno.

Ella no lograba ver nada, sólo se daba cuenta de los movimientos de su oponente hasta que su cuerpo recibía de nuevo otro impacto. Pero a pesar de todo no lograba derribarla del todo, se aferraba tercamente ya fuera con sus piernas o brazos impidiendo caer de nuevo. No podía negar que en ese momento era tan sólo como un muñeco que le servía de entrenamiento, o quizá incluso de diversión a aquel sujeto, esto no le gradaba para nada. Al menos lograba detenerlo. Rogaba por un milagro, algo o alguien que pudiera detenerlo.

Como si lo hubiera ordenado, en ese mismo instante se de tuvo. Ella miro sorprendida como se dio la vuelta y comenzó a alejarse de ella. Poco después observó una figura masculina a lo lejos, se hallaba inerte, tan sólo parado frente al otro. Por un momento creyó que era sólo su imaginación, pero cuando el hombre de cabello largo se acercó a él supo que en verdad existía y no supo la razón, pero esa figura le parecía muy conocida.

Goku llegó en unos minutos más, observó detenidamente los restos de quienes habían sido sus amigos: Yamcha, Ten Shin Han, Chaoz y el maestro Roshi todos ellos estaban muertos.. Sólo Krilin y Piccolo se hallaban vivos, quizá no durarían mucho. La muerte se acercaba cada vez más, pronto les daría el amargo beso que los levaría al otro mundo para convertirse en tan sólo almas que serían juzgadas.

Rápidamente se acercó a ellos y partió la semilla del ermitaño que le restaba, dando cada uno la mitad. Krilin reaccionó al instante, pues él aún estaba consciente, en cambio Piccolo no lograba reaccionar y le fue imposible masticar la semilla.

-Goku...-

-Vete de aquí Krilin y llévate a Piccolo.. Yo acabaré con él.-

-p..pero Goku.-

-¡Vete de aquí!- Krilin obedeció al ver a su amigo así, lo conocía demasiado para saber que si decía algo así era porque estaba seguro de poder él sólo con el enemigo. Se elevó por los aires con Piccolo en brazos.

Goku se quedó viendo los restos de aquel trágico suceso; las heridas, las faltantes extremidades de sus amigos que se encontraban tiradas sobre el piso lejos de sus respectivos dueños y al hombre que caminaba hacia él con una seria expresión. En tan poco tiempo había cambiado su estado de ánimo; hacía unos minutos golpeba sin piedad a otra persona que no conocía, hasta el punto de matarla. O al menos así lo creía él. Si se basaba en la lectura del ki, era probable que le quedara menos de un minuto de vida, y sin semillas del ermitaño. Era una lástima que hubiera visto a esa persona después de repartir la semilla...

-¡Vaya! ¡al fin has decidido aparecerte Kakarotto! Eres igual a tu padre, te reconocí con sólo verte.¡Me debes muchas explicaciones! ¿Qué es lo que está sucediendo en este planeta? si tu deber era acabar con toda esta raza a como diera lugar - Goku se encontraba muy confundido, miró hacia atrás esperando ver al que llamaba "Kakarotto" pero al no ver a nadie se dio cuenta de que se refería a él.

- No tengo idea de quién es Kakarotto, ¡Mi nombre es Goku!-

-G..Goku..- busco aquel sonido y al ver hacia abajo se encontró con la misma joven agonizante que momentos antes había estado peleando. No recordaba haberla visto y recordar algo como eso no era relevante considerando la situación.

El sujeto enarcó una ceja, no lograba entender, ¿es que acaso su hermano se había vuelto loco?

-¡¿De qué demonios estás hablando?! ¡Tú eres Kakarotto! ¡Fuiste enviado a este planeta cuando eras sólo un bebé para destruir a sus habitantes!- Goku escuchaba incrédulo todo lo que decía, eso no era posible, él era Goku y no tenía padres, pero su abuelito Gohan siempre cuidó de él, no podía ser un extraterrestre.

- ¡Eres un saiyajin como yo, nuestro hogar era el planeta Vegeta donde habitaban todos los de nuestra especie! ¡Y yo soy nada menos que tu hermano mayor, ¡Soy Raditz!- Goku abrió la boca conmocionado, no podía creer lo que escuchaba. No podía ser verdad.

-¡Eso no es cierto!-

- ¡¿Por qué no lo recuerdas?! ¡¿Acaso te golpeaste la maldita cabeza?!- se encontraba en estado de shock, no quería creerlo, pero en el fondo sabía que no mentía, ya había observado que aquel extraño que decía ser su hermano tenía una cola igual que él, incluso tenían rasgos parecidos, sin mencionar que ambos poseían mayor poder que un humano cualquiera, pero aquella últimas palabras que escuchó fueron las cuales le hicieron recordar. Él sí se había golpeado la cabeza y alguna vez había escuchado al maestro Roshi mencionar que su abuelo había encontrado un pequeño al cual había criado como suyo, en aquel entonces creyó que esto era falso, pero no quiso contradecirlo.

-Si, me golpee la cabeza cuando era niño, aun tengo la cicatriz.-

-¡Hasta que lo recordaste! Bueno, ahora debes saber que al dejar vivir a todos los inferiores seres de este miserable planeta has traicionado a nuestra raza y eso no será perdonado Kakaroto. No a menos que mañana traigas 100 humanos muertos a este mismo lugar. Tienes 24 horas, te estaré esperando. Entonces podrás volver a considerarte un saiyajin.-

Maldijo a su suerte, además de que recién había descubierto el oscuro pasado de sus raíces y aún no lograba asimilarlo,encima le pedía algo imposible, jamás sería capaz de eso, no importaba si su propio hermano se lo pedía, jamás accedería a tal cosa.

-¡No! Ni aunque estuviera muerto.. Nunca te ayudare a destruir este planeta- los ojos de su hermano demostraban una gran furia al escuchar las palabras pronunciadas por el saiyajin más joven.

-Entonces correrás el mismo destino que este maldito planeta, ¡te mataré con mis propias manos traidor!-

Goku se encontraba conmocionado; hasta esa mañana se consideraba un terrícola más que debía luchar por proteger su planeta, y ahora debía luchar con quien resultó ser su hermano mayor a causa de no cumplir con el macabro propósito de su raza. Ser un asesino más.

Por primera vez en su vida sintió miedo, miedo de su adversario, miedo de sus raíces y en parte también de lo que él mismo era..


Continuará...

Bueno, bueno no he tardado en actualizar esta historia. No conozco la razón, sólo sé que me lega demasiado la inspiración cuando pienso en este fic y miles de ideas me vienen a la mente.. Es por eso que les he traído actualización casi cada semana.

Quizá también se deba a que yo también me estoy emocionando con todo esto..

Goku peleará solo contra Raditz, ¿será que podrá?

¿Piccolo sobrevivirá?

¿Qué pasará con Milk?

Todo esto lo sabrán el siguiente episodio (o en los siguientes).

Antes de irme agradezco infinitamente sus reviews..

Kuraudea: Mil gracias por el apoyo y por leer, igualmente a Cereza de pastel. ¡Son las mejores chicas!

¡Muchas, muchas gracias por todo!

Deidydbz: Muchas gracias por leer, me alegra mucho que te guste.

MIKASHIMOTA Z: Muchas gracias, espero que sigas leyendo. Sé que al principio no se entendía mucho, pero espero que ya se vayan resolviendo sus dudas.

Y por último gracias a los lectores anónimos, ojalá que se animen a dejar review y si no, igual son bienvenidos.

P.D. Si se me pasó algún error ortográfico o algo les pido disculpas, a veces se me pasan pequeños detalles.

D.G.V

05/2016