Disclaimer: Dragon Ball y sus personajes no me pertenecen, todos ellos son propiedad de Akira Toriyama.
-Entonces… ¿qué vamos a hacer?- cuestionó con la voz quebrada viendo con decepción las redondas piedras que hacía no mucho habían sido las poderosas esferas del dragón.
-¿No podemos hacer lo mismo que la última vez?- dijo, con un tenue tono de esperanza.
-No, al morir Piccolo, Kamisama también fue enviado al otro mundo.- respondió Krilin bajando la mirada.
-Y si Kamisama es lo mismo que él y fue quien creó las esferas, ¡quizá alguien de la misma especie sea capaz de hacerlo!- terminó por deducir.
-¡Es que debe haber otra solución!- exclamó sin poder retener las lágrimas que la frustración lograba derramar de sus celestes ojos.
-Bulma, cálmate…- rogó su pequeño amigo, haciendo un ademan con su mano moviéndola de arriba abajo. Como si sólo con eso pudiera controlas los sentimientos de la peliazul, quien en esos momentos era una licuadora emocional.
Goku se limitaba a ver la escena, sin pretender hacer algo para cambiar el estado de ánimo de su amiga. La experiencia que tenía le hacía saber a la perfección que necesitaba tiempo, y que nada de lo que hiciera podría ayudarla, al menos no si no tenía un plan.
Por tal motivo estaba concentrado en buscar opciones disponibles para solucionar aquella enredosa situación en que se encontraban.
-¡Si tan sólo supiera como inventar esas malditas esferas o hacer algo para que funcionaran de nuevo!- continuaba lamentándose.
-¡Esperen!- exclamó Krilin con aquel brillo en los ojos que sólo puede dar la esperanza. Las palabras de Bulma habían logrado hacerle pensar en alguna forma para ayudar a resolver las cosas.
-Puede ser que exista alguien más con la capacidad para crear nuevas esferas... – ella fijó sus ojos rojos e hinchados sobre el iluminado rostro del chico quien sonreía torpemente como si hubiese descubierto el secreto del universo, frunció el entrecejo e incrédulamente preguntó:
- ¡¿De qué diablos hablas Krilin?!- el susodicho la miró y tembló de miedo al ver la imagen de ella, furiosa, con el cabello desaliñado y casi echando chispas por los ojos.
-¿Eh? …- preguntó y seguidamente tomó aire antes de responder, pidiéndole al cielo salir ileso después de esa conversación. – Verás… cuando Piccolo estaba peleando con el hermano de Goku, éste lo llamó de manera muy extraña. Además dijo algo sobre las esferas del dragón.
-Es cierto, dijo que era un namekiro, nemikisei… o algo así.-añadió Goku mirando hacia arriba intentando recordar.
-Un namkuseiji..- susurró Krilin. –Apuesto a que si encontramos a alguien de su especie sepa algo sobre la leyenda, quizá hasta tenga otras.
-¡Es una gran idea! pero... sólo hay un problema.- anunció la científica. -¡¿Cómo se supone que encontraremos a alguien así?! Quizá hasta eran los únicos sobrevivientes en todo el universo.- preguntó con un tono pesimista.
-Como sea creo que es la única esperanza que tenemos.- dijo Goku, quien en los momentos cruciales era el único capaz de manejar la situación con prudencia y madurez.
-Quizá haya alguien que pueda decirnos.
-¿A quién te refieres Goku?- preguntaron ambos.
-Lo que digo es que debo regresar y completar mi entrenamiento en el otro mundo..- afirmó, para posteriormente con determinación levantarse dispuesto a irse en aquel mismo instante.
Esto no pasó desapercibido por sus amigos quienes inmediatamente se pusieron de pie, en algún intento por retenerlo un poco de tiempo, al menos hasta tener algún plan establecido que seguir.
-Yo también entrenaré. Si sólo somos tú y yo necesitaremos volvernos tan fuertes como podamos.- al escuchar esto, miró a Krilin quien estaba a su lado y sonrió.
- Bueno, me tengo que ir..- dijo antes de levarse. -Krilin..- este se puso a su lado para partir.
-Bulma.- la llamó. -No te olvides de lo que hablamos antes. Te lo encargo.- dijo. Ella apenas tuvo tiempo de asentir ligeramente, pues en cuestión de segundos su amigo salió volando con dirección desconocida.
...
No se había percatado del tiempo pasado estando tan profundamente perdida en el tipo de trance en que se encontraba y pese a que no hubiera deseado había pasado más de una semana fuera de la realidad, aunque para ella no pasó más que una noche. Sólo un amargo sueño de esos que te dejan mal sabor de boca, pero que a pesar de ello la calidez del lecho donde se descansa es tan agradable que te resistes a empezar el día.
Fue hasta que un extraño e insoportable sonido comenzó a escucharse cerca de ella, este se asemejaba a la más horrenda melodía de despertador y cada vez se escuchaba más fuerte. Cerró los ojos con fuerza, acción que tuvo poca efectividad puesto que eso no hizo que dejase de oír aquello, por el contrario cada vez el sonido se hacía más insoportable.
Al fin abrió los ojos resignada a seguir torturándose con ese escándalo, no obstante cuando lo hizo el panorama cambió radicalmente. Ese nuevo lugar parecía una habitación común, de paredes azules y muebles minimalistas, trató de removerse, pero fueron vanos sus intentos; tenía conectados varios cables, entre ellos un respirador y una aguja en su vena.
Todo eso sólo podía indicar que.. estaba viva después de todo. En un lugar desconocido y sola, pero viva al fin y al cabo. Un problema menos en su larga lista de problemas y enigmas que debía resolver, porque de hecho no recordaba mucho de lo que había pasado antes de llegar ahí, bueno tampoco sabía como era que había llegado a ese sitio. Lo último que recordaba era estar casi muerta y tirada mientras veía a lo lejos una pelea, y un villano y... a Goku siendo golpeado.
La angustia se hizo presente al ver de nuevo esa terrorífica escena, y aún peor porque era lo último que recordaba.
-¿Y si Goku había perdido?- pensó. Pero inmediatamente desechó esa idea.
No, no podía por una simple razón: Goku era fuerte, tan fuerte como ningún otro hombre que hubiera conocido, y había conocido muchos soldados con capacidades sorprendentes, pero ninguno se comparaba con él. La imagen del chico se hizo presente y el corazón se le aceleró, haciendo que aquel agudo sonido se repitiera ccon mayor rapidez
Miró el monitor de aquel aparato donde se quedaban registrados los latidos de su corazón, y con su mirada siguió el rastro de aquel cable que conectaba con su cuerpo hasta dar con el lugar de procedencia.
Conocía bien las funciones de dichas máquinas, sin embargo había algo en toda aquella situación que no dejaba de verse sospechoso, no se veía gente cerca, ni se escuchaban a lo lejos voces o llantos tales como en un hospital, no. En ese sitio todo era silencio absoluto que combinado con el frío que le calaba hasta los huesos daba como resultado un ambiente tétrico.
Se detuvo por un segundo a pensar en todo lo extraño de la escena; no lo hizo antes a causa de lo entumecida que estaba por el profundo sueño que había tenido, pero ahora más despierta pensaba con mayor claridad y su sentido de la supervivencia no se iba a quedar atrás. Después de todo, nadie le aseguraba que estaba a salvo de todo peligro. Pese a que aparentemente había recibido atención médica con la intención de mantenerla viva. Pero.. ¿viva para qué?
Miró de nuevo a su alrededor en busca de una salida, nada. Ni siquiera una ventana. Tan sólo una pequeña puerta de madera en el extremo izquierdo. Tragó saliva, ordenando las ideas en su cabeza, descartando una a una las opciones hasta llegar a una única conclusión: debía salir de ahí y rápido. Pero para escapar era necesario liberarse lo más rápido posible.
Impulsivamente tomó uno a uno los conductos que se aferraban a su cuerpo y los apartó de sí. Tan pronto como hubo terminado intentó ponerse de pie, notó al instante que las piernas tardaron en responderle. Entonces supo que no había sido corto el tiempo que había permanecido ahí. Se apoyó en uno de los muebles que se encontraban cerca y dio unos cuantos pasos antes de caer en un pequeño sillón que amortiguó su caída.
Justo en ese momento escuchó el sonido de la puerta abriéndose dirigió su vista con temor hacia la entrada y acto seguido miró en dirección a la puerta estupefacta, cosa que fue captada por la otra persona.
-¡Eres tú...!- exclamó sintiendo que la sangre le bajaba, provocando de nuevo una falla en sus extremidades.
Cada golpe que recibía dolía más que el anterior, cada vez que caía de nuevo se reprochaba a sí mismo por todo lo que no había hecho, y por todo lo que había dejado de hacer, por dormirse en los laureles mientras el enemigo se acercaba.
Cayó de nuevo, como siempre intentó incorporarse rápidamente, y lo hizo, aunque desorientado siguió peleando mientras su mente lo atormentaba con recuerdos; las burlas de sus excompañeros en el templo diciéndole que jamás llegaría a ser fuerte, el fresco saber de la sangre después de las palizas de los sensei, la macabra risa de Raditz mirando desde arriba su abatido cuerpo al lado de los cadáveres de sus amigos...
-¡Ah!- se quejó por el golpe que lo había devuelto a la realidad
-Debes concentrartes en tus enemigos, o no podrás ser fuerte para defender a tus amigos.- Miró con cierto recelo a su adversario. Llevaba horas en ese combate y aún no podía darle ni un sólo golpe, pese a que parecía estar en muy mala forma.
- Eres un muchacho muy débil, así no podrás ayudarle a Goku.- dijo con tranquilidad. Cosa que a Krilin le molestaba en demasía, es que ¿cómo podía encontrarse tan tranquilo sabiendo que el mundo que él también habitaba estaba en peligro? ¿Era a caso que a los dioses y sus simpatizantes no les importaba lo que pudiese pasar con toda la humanidad?
Y de nuevo un golpe lo sorprendió, pero este se había sentido aún más fuerte, tanto que lo había hecho tocar el piso, esta vez de manera definitiva. Dándole la victoria definitiva a su extraño oponente y maestro.
-¡Espera!- exclamó al verlo dirigirse al templo sin decir una sola palabra. Detuvo sus pasos un momento y se giró al escuchar esto.
- ¿Qué es lo que quieres?- preguntó con una sonrisa.
- ¡Aún no hemos terminado!
- Ya no puedes seguir peleando, es mejor que descanses..
-¡No puedo descansar! ¡Tienes que decirme que darme el mismo entrenamiento que a Goku!
- No puedes hacerlo si antes no te conoces a ti mismo.- respondió. A continuación hizo un ademán indicándole que lo siguiese. Krilin captó el mensaje y comenzó a caminar detrás de él, por los solitarios pasillos del templo sagrado sin mencionar palabra alguna durante el trayecto.
No pasó mucho tiempo cuando se detuvieron frente a una puerta, Mr. popo la abrió, sin para ver qué tuviera lq intención de entrar, entonces entendió que era quizá parte de un ritual de entrenamiento y debía hacerlo solo.
Tan pronto como entró en la recinto la puerta se cerró de golpe. En ese momento la habitación que momentos antes de veía común y corriente se había transformado en algo totalmente distinto.
...
-Pero Bulma, ¿crees que sea buena idea darle a esa desconocida la última parte que queda de la semilla?
-¡Claro que sí Oolong!, ella estuvo presente cuando todo ocurrió, debe saber mejor que nadie sobre el nivel de peligro que son los saiyajines.-
-Como quieras... pero sigo pensando que es mala idea, después de todo no sabemos sus intenciones.
Aunque eso sí, es bastante linda .- mencionó con una sonrisa pícara que pronto se borró al verse en el piso con un agudo dolor en su cabeza.
- ¡No es momento de pensar en esas cosas!- exclamó molesta. -Ahora dámela.- asintió resignado y dejando de lado el dolor acató la orden.
Bulma entró de nuevo a la habitación donde Milk se mantenía estática con la mirada perdida, asimilando todo lo que había pasado. Porque no era fácil entender que casi había sido asesinada a manos de un extraterrestre con la misión de matarlos a todos, y pese a que éste había sido derrotado aún quedaban otros dos aún más letales y sádicos que quien ella juraba era el mismo demonio en persona.
Es que la idea de haber sobrevivido a un apocalipsis para vivir otro peor no era fácil de digerir. Y menos aún cuando todas esas horribles imágenes cruzaban por su mente, no podía. cerrar sus ojos y ver otra cosa que no fuera sufrimiento, pánico y terror.
Se lamentaba tanto por no haber cumplido con la misión que le había sido encomendada, por no dar ejemplo de lo que una persona como ella debía ser. Esa era su razón de ser, garantizar seguridad a las personas y no lo había podido cumplir. Y luego estaban sus sentimientos personales, muy alejados de su ética profesional y la empatía que siempre había profesado para con todas las personas.
El hecho de que Goku no estuviera y que la muchacha peliazul hubiese sido designada para cuidarla no le sonaba muy bien, y menos aún porque le pareció ver señales de llanto al informarle los acontecimientos posteriores a su rescate. Parecía ser que había gran posibilidad de que ambos tuvieran alguna relación más íntima que sólo amistad, después de todo siempre habían sido muy unidos, no era de extrañarse que decidieran dar un paso más.
Apretó los puños y los ojos pronto se comenzaron a humedecer solo de pensarlo. Y sin reparar en que había más gente a su lado se mantuvo de esa manera hasta que recordó la presencia de alguien más en la habitación, giró la cabeza hasta encontrarse con Bulma quien le dio una pequeña sonrisa mal fingida, pues claramente se podía notar la pena que la acongojaba.
-Come esto.- dijo amablemente, ofreciéndole lo que parecía ser media habichuela. Milk la miró con detenimiento, y en seguida subió su mirada a la chica seria, esperando que en cualquier momento le notificara lo que era más que obvio; que sólo era una simple y pésima broma. No obstante ella le miró con determinación, dándole a entender que era en serio.
Suspiró antes de tomar la semilla e insegura la introdujo a su boca, sintiendo el amargo sabor que desprendía con cada mordida.
Tan pronto como la había tragado todo dolor y molestia había desaparecido de su cuerpo.
Sorprendida miró de nuevo a la peliazul quien sonreía triunfante ante la situación, ella devolvió el gesto tímidamente antes de intentar levantarse tanteando cada movimiento por el miedo a caer de nuevo. Sin embargo esto no ocurrió, se sentía fuerte y capaz como siempre.
Bulma la observó conmovida por la escena, era el único momento de felicidad que había presenciado en los últimos días. Por desgracia tenía que interrumpirlo, había aún bastante que deseaba saber y esa chica era quien tenía la información que quería. Aunque ya había intentado indagar en sus recuerdos, sin éxito. Probablemente porque no tuvo el suficiente tacto como para hablar de algo tan delicado con aquella aturdida joven que recién despertaba de un sueño profundo para encontrarse con la cruda realidad de un mundo devastado.
-Disculpa..- carraspeó antes de continuar. Pero Milk no la escuchó, ella seguía revisando cada parte que podía para comprobar que estaba totalmente sana. Inspeccionaba minuciosamente sus brazos y piernas en busca de alguna herida, algún dolor sin encontrar ninguno.
-¿Si? Bulma.- respondió indiferente. No obstante esto sorprendió a su compañera quien no recordaba haber conocido antes a aquella chica.
¿Te conozco?- preguntó dudosa la científica.
-Yo… no, pero no es difícil saber quien eres..- a decir verdad no era necesario revelar su identidad, y tampoco deseaba hacerlo. Prefería pasar desapercibida e irse lo más rápido posible. Además no veía atractivo el pasar horas dando explicaciones sobre su vida en los últimos diez años, y mucho menos tocar algún tema que tuviese que ver con cierto moreno que de momento parecía estar ausente para variar..
Era claro que había decidido olvidarse de su promesa y desentenderse de sus obligaciones, así que ella haría lo mismo. No importaba cuanto dolía aquello, sería firme en su decisión.
-Yo… soy sólo un miembro más de la guardia real. Una de las pocas sobrevivientes..- respondió sin mirar por temor a quebrarse si llegaba a preguntarle si algo andaba mal.
-Ya veo.. y por cierto cuál es tu nombre.- la pregunta le cayó de sorpresa, tanto que su mente fue incapaz de pensar en un nombre, claro además del suyo que no era tan común.
-Milk..- dijo sin pensar, y medio segundo después se arrepintió, pero ya no podía arreglarlo.
-Perdona si hago demasiado preguntas, es sólo que me interesa recabar la mayor información que pueda sobre el ataque.- dijo Bulma después de ver su reacción.
-No importa.- dijo tocando su costado con cuidado de no lastimarlo, pero no había nada que pudiera doler. La semilla había hecho su trabajo con eficiencia.
-Estarás bien.. lo que te dí es..- dudó antes de siquiera comenzar a decir alguna imprudencia. -Es una medicina nueva que estamos desarrollando en la compañía y en definitiva es muy eficaz.- dijo nerviosa.
Pero Milk ni siquiera había prestado atención, estaba más concentrada pensando en alguna excusa para largarse lo más pronto posible. Cuando de pronto se le ocurrió formular una pregunta que no había hecho hasta el momento. Y que era más que importante.
- ¿Se sabe algo del rey?- preguntó. Ya lo sabía, sin embargo ella era la única que había sido testigo de su muerte. Y era una pérdida de tiempo seguir buscándolo. Creía que la prioridad sería buscar a quien siguiera vivo esperando ayuda.
-No, los equipos de rescate siguen con sus labores, pero es difícil.- tragó saliva. -La ciudad entera está destruida.-dijo con la mirada baja.
-Deberían dejar de buscarlo..- susurró Milk.
-¿Q-qué?- preguntó la muchacha.
-Él.. ya no está con vida.- dijo con la voz cortada. -Tengo que irme.. gracias por todo..- se despidió antes de salir corriendo sin mirar atrás.
-Oye ¡Espera!- Gritó la científica siguiéndola hasta uno de los pasillos cercanos donde vio su oportunidad de escape en amplia ventana.
-Te devolveré el favor si puedo. Pero antes debo cumplir con mi deber.- dijo antes de salir por la ventana.
Bulma la observó hasta que pudo perderse entre las calles de la ciudad y suspiró antes de dar la media vuelta.
...
La chica por su parte corrió y corrió pensando y analizando todo lo que había pasado, quizá no pensó bien antes de escapar del lugar y había sido grosera con Bulma quien sólo la ayudó, pero no podía quedarse ahí más tiempo. No mientras afuera el mundo era un caos y lo veía claro en las solitarias calles y los negocios cerrados, era evidente que el pánico reinaba en el mundo.
Y ella había hecho una promesa, una que iba a cumplir al menos hasta que dejara de ser necesario. Traería la paz al mundo, sin importar a quien tuviera que enfrentar, sin importar cuanto tuviera que entrenar y esforzarse.
Sabía de sobra que había habido demasiadas bajas en la guardia, y que era la única del escuadrón de élite que había sobrevivido, pero aún así estaba convencida de que con un buen ejército podía salvar al resto del mundo.
Y lo más importante, esta vez no iba a necesitar a Goku, aunque Bulma había dicho que él regresaría para combatir a los enemigos y que con él sería más que suficiente. No estaba dispuesta a verse como la damisela en peligro estar vez.
Suspiró antes de cruzar el umbral para viajar a su próximo destino: La devastada ciudad capital.
Después de Mil años actualización!
Lo siento, no alcanzan las palabras para disculparme por tardar las eternidades.
No hay excusa que valga, pero debo decir que me cambiaron la vida en un segundo. Primero trabajaba en un lugar agradable donde tenía todo el tiempo del mundo para escribir y todo era feliz, pero la vida es tan sabia que y tan cruel que nos saca de nuestra zona de confort cuando menos lo esperamos y luego ya estoy en un lugar donde tengo mil cosas que hacer y en ratos cortos donde la inspiración llega y mis supervisores no ven me dedico a escribir y ordenar mis ideas para esta y nuevas historias que tengo en mente, pero van lentas, muy lentas.
Sólo espero que me tengan paciencia y que guarden un espacio para leer mi fanfic y me dejen un review si les nace, si pueden y quieren que yo los leo todos y cada uno de ellos y me hacen inmensamente feliz.
Espero que la inspiración me llegue y pueda traerles capítulo pronto porque de verdad jamás quiero dejar esta historia, de verdad no hay día que no piense en esta historia y trate de inventar algo para continuarla porque la idea siempre la he tenido presente.
Y bueno, ya no los aburro con mi vida únicamente les daré un consejo: no se dediquen a nada que tenga que ver con administración o contaduría, les roba el tiempo.
Por último agradezco a todos los que se tomaron el tiempo de leer, de pasarse por mi fic y de dejarme un review.
Foxsqueen
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MIKASHIMOTA Z
Pau-Milk
Mons
andyCk
Alexandra Cooper 96
Roco
GotenTrunks5
