Un Nuevo Plan

"¡Son arenas movedizas!", gritó Summer a los demás estudiantes. "¡Nivia, congela el piso o nos hundiremos todos!"

"¡El techo también se está hundiendo!", respondió la joven Schnee con preocupación.

"Deberíamos esperar a que unos cuantos más caigan", dijo con calma una chica faunus de espesa cola de lobo, cruzada de brazos a pesar de estar casi hundida hasta la mitad en la arena movediza.

"Estoy segura de que la prueba consiste en ver cuánto puedes resistir sin rendirte", comentó otra chica con completa tranquilidad e indiferencia, colgando de cabeza, aunque más bien parecía sostenida por telarañas de sombras.

"Vamos, chicas, si todas nos hundimos, ninguna ganará", refunfuñó Summer.

Nivia giró su espada, y comenzó a caer hielo del techo, que descendía cada vez más. Al mismo tiempo, el suelo empezó a congelarse, permitiendo que los participantes del reto de iniciación para cazadores y cazadoras escaparan, o al menos aquellos que aún no habían sido consumidos por la arena movediza.

"Eres demasiado blanda", murmuró la faunus mientras Summer la sacaba de la arena, que ya le cubría los hombros.

"No siempre se trata de quién es más fuerte, Solene", replicó Summer, medio enojada, mientras corrían fuera del templo que casi había absorbido a todos los participantes.

"Bien, entonces creo que somos nosotras cuatro", dijo Summer, colocando las manos en su cadera. "Y ya sabemos que este no es el templo real, eso es una victoria si me preguntan a mí", agregó, levantando un dedo.

"Les dije que era una trampa. Usar información privilegiada nunca es buena idea", comentó Nivia mientras enfundaba su espada. "Además, debemos saberlo: los demás creen que tenemos ventaja y tratarán de eliminarnos primero".

"¿Por qué? ¿Por estar con mi amiga de la infancia o porque la otra es mi prima?", preguntó Summer, señalando a las chicas.

"No por eso, boba", respondió Nivia, sonrojándose un poco. "Me refiero a que las dos somos descendientes de los héroes de la Gran Guerra y una de nosotras es descendiente directa de dos de ellos".

"Pero la chica rara no es parte del grupo", replicó la rubia de cola de lobo.

"Estamos juntas en esto, así que ahora somos amigas", dijo Summer, extendiendo la mano a la joven encapuchada.

"Mientras no estorben, estoy con ustedes", respondió la chica, tomando la mano de Summer. "Mi nombre es Ulisse".

"Bien, Ul, somos compañeras ahora", dijo Summer, apretando con fuerza la mano de la joven. Esta giró los ojos, aunque no parecía realmente molesta.

"Equipo, hagamos que ese profesor tramposo se arrepienta", declaró Summer con una gran sonrisa, mientras el templo-trampa terminaba de hundirse por completo.

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"No, no tengo muy claro qué se supone que debo hacer", decía Weiss mientras revisaba con detenimiento las cartas de un juego que Ruby había comprado.

"Es fácil, solo pones tu carta de héroe en el campo, luego la equipas con tus cartas de arma y después colocas el distribuidor de ejercicio para dominar una zona del mapa. ¡Y listo!", explicó Yang rápidamente mientras replicaba cada acción.

"¿Eh? Creo que ahora estoy aún más confundida", Weiss hizo una mueca de desconcierto.

"Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¡El grupo de cazadoras más peligrosas de Vale!", exclamó Sun, entrando en la biblioteca de Beacon acompañado de otro chico que parecía una estrella pop.

"Soy Neptune", se presentó el joven de cabello azulado. "Y si alguien puede derrotar a bellezas como estas, soy yo", añadió con seguridad, forzando una voz profunda.

"Bueno, Neptune, creo que podemos hacerte espacio", dijo Weiss, haciendo su mejor esfuerzo en el arte del coqueteo, algo que claramente no dominaba.

"Eso suena bien, ángel de nieve", respondió el joven, volviendo a exagerar su tono de voz.

"Llevo pidiendo turno desde que llegué", agregó Jaune, uniéndose a la conversación.

"Jaune, ya te lo dijimos, este juego requiere capacidades de organización y liderazgo que no creo que tengas", respondió Weiss, molesta por la interrupción de su intento de cortejo.

"Hace unas horas ni siquiera sabías cómo se jugaba", comentó Blake sin interés mientras dejaba caer sus cartas sobre la mesa. "Puedes tomar mi lugar", concluyó antes de retirarse.

"Normalmente no estoy de acuerdo con Weiss, pero tiene razón. Esto no es solo un juego, es un modelo para aprender estrategias", explicó Ruby mientras reorganizaba el mazo de cartas.

"¿Qué pasa? ¿El club de los 150 centímetros tiene miedo?", provocó Jaune, acercándose a Ruby con una sonrisa desafiante.

"Primero, yo mido 157... Weiss, bueno, ella sí mide 150. Y segundo—", Ruby fue interrumpida por Weiss.

"Si el bobo y el payaso creen que pueden ser rivales para cazadoras casi listas para la acción, entonces les patearé el trasero", declaró Weiss, alejando a Jaune y empujándolo hacia el grupo de estudiantes de Mistral.

"¿Qué dices, bobo? ¿Me acompañas a derrotar a la reina del hielo?", bromeó Sun, levantando el puño.

"Dalo por hecho, payaso", respondió Jaune, chocando nudillos con él, a lo que Weiss puso cara de molestia y Ruby de emoción.

"¿Siempre es así por aquí?", preguntó Neptune, sentándose en la mesa del grupo de Jaune.

"La mayoría del tiempo", respondió Ren, pasando la página de un libro sobre cuidado botánico.

Para Summer, no era extraño ver a su madre y a su padre compartir alguna discusión en la mesa, pero verlos reír y bromear a su edad le llenaba el corazón de alegría y el estómago de mariposas. Como una adolescente que sabe que al final de la novela la protagonista conquista al caballero, no pudo evitar esbozar una sonrisa.

"Creo que nunca va a cambiar", mencionó Ren mientras cambiaba de página.

"¿Cómo es en casa?", preguntó Pyrrha disimuladamente.

"Bueno, él siempre está sonriendo... o la mayoría de las veces. Siempre está ayudando... aunque a veces parece algo melancólico. Pero es muy cariñoso", respondió Summer, sonrojándose levemente.

"De verdad no entiendo cómo pueden perder el tiempo en esto", comentó Blake, sentándose en la mesa del equipo JNPR.

"Un rato de distracción no viene mal", dijo Pyrrha, cerrando su libro.

"Pero los malos están allá afuera", replicó Blake, tomando el cómic que Jaune había estado escondiendo dentro de su libro. "Debemos averiguar por qué estaban tras Summer y qué están planeando con ese tal Román".

"Según parecía, solo seguían órdenes. Dudo siquiera que supieran el verdadero objetivo de mi captura", comentó Summer, quitando las páginas del libro que Nora tenía pegadas a la cara mientras lo usaba de almohada.

"Si quieres, cuando el resto del equipo de Atlas llegue, podemos pedirle ayuda a Penny para investigar", agregó Summer, aunque sin sonar demasiado segura.

"Eres muy amable, pero no te pondría en riesgo otra vez", se disculpó Blake discretamente, echando un vistazo a algunas viñetas del cómic. "Veré cómo solucionarlo", susurró.

"No te presiones, Blake", dijo Summer, tomando la mano de la faunus. Por alguna razón, el gesto le recordó increíblemente a Ruby. "Lo resolverás si confías en tu equipo, te lo prometo", enfatizó en la última parte.

"Lo dices con mucha seguridad", murmuró Blake mientras miraba fijamente los ojos plateados de Summer.

"Porque lo sé", respondió Summer, señalando con la cabeza al resto del equipo RWBY, donde Yang se reía a carcajadas, Ruby tenía cara de desconcierto y Weiss se rascaba la cabeza en respuesta a su molestia.

"Creo... creo que estaremos bien".

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"De verdad no puedo creer que esos papanatas hayan podido jugar tan bien", resongó Weiss mientras caminaban hacia las habitaciones.

"Bueno, yo lo pensaría antes de retar a alguien con tanto tiempo libre", dijo Yang riendo mientras caminaba relajada.

"Chicas, necesito su ayuda", interrumpió Blake al entrar con las cuatro en la habitación.

"¿Cuál es el problema?" preguntó Weiss, siendo la primera en reaccionar.

"No puedo dejar pasar lo que sea que ese detestable tipo les esté obligando a hacer a los..." Se interrumpió por un momento. "A White Fang. Sé que están tramando algo, algo muy malo".

"Eso es un gran cambio de actitud", comentó Yang, dándole un ligero golpe en el hombro a la chica de orejas de gato. "Pensé que tomarías tu arma y saldrías corriendo a buscar problemas". Agregó con una sonrisa, viendo cómo un leve sonrojo se posaba en el rostro de Blake.

"Entonces, pensaré en un plan", dijo Ruby alegremente mientras saltaba a su cama.

"Pensaremos en eso", corrigió Weiss mientras se sentaba más delicadamente. "¿Tienes alguna pista?"

"Debemos empezar por ahí", respondió Blake, moviendo levemente las orejas.

"Entonces propongo buscar a esa chica, Penny, y preguntarle. Parece saber cosas", dijo Ruby, saltando repentinamente de su cama y poniéndose de pie. "¡Esperen aquí, volveré con ella!" gritó antes de salir por la puerta.

Apenas giró la esquina del pasillo, chocó abruptamente contra otra estudiante, cuyo uniforme era más oscuro que el suyo.

"¡Perdón!" exclamó Ruby, frotándose la nariz, la cual había golpeado contra algo más blando.

"No hay problema", respondió una voz femenina, extendiéndole la mano para ayudarla a levantarse.

"Creo que deberías ver por dónde vas... o evitar correr", comentó otra voz femenina, esta vez más adulta.

"¡Vaya, estudiantes de otra escuela!" Ruby exclamó emocionada al ver a cuatro jóvenes parados frente a ella.

"Somos de Mistral. Creo que estamos perdidos", dijo un chico de cabello oscuro.

"Bueno, ocurre mucho. Me pasó los primeros días", admitió Ruby, sintiéndose algo incómoda al tratar con extraños.

"¿Podrías indicarnos el camino a las habitaciones para los extranjeros?" preguntó una mujer de cabello negro.

"Por supuesto", respondió Ruby, apartándose del camino y señalando la dirección mientras les daba leves indicaciones.

"Gracias por tu ayuda", dijo una mujer de cabello verde y piel bronceada mientras empezaban a caminar en la dirección indicada, seguidos por el chico y otra joven más pequeña, quien no había dicho una palabra.

"¡Es un gusto! ¡Espero verlos en el torneo!" les gritó Ruby al verlos alejarse.

"Eso fue incómodo", murmuró para sí misma. "Bien, ¿en qué estaba? ¡Ah, sí! ¡Buscar a Penny!"

Justo en ese momento, vio a Jaune y Summer conversando en lo que parecía ser el jardín. Ruby soltó un gran suspiro y se golpeó levemente las mejillas, como si intentara sacarse un pensamiento de la cabeza.

"No debo pensar en ello, no debo... Ooooh, bien, ya estoy bien", se dijo a sí misma y comenzó a correr nuevamente.

"Entonces, ¿me estás diciendo que en el futuro White Fang es una de las organizaciones que mantiene el orden entre faunos y humanos?" preguntó Jaune, confundido.

"Así es", respondió Summer asintiendo. "La tía Blake siempre contaba cómo sus padres mantenían centros de refugio y ayuda para jóvenes faunos marginados, evitando que fueran discriminados o recurrieran al crimen".

"Supongo que en algún momento cambiaron", murmuró Jaune, mirando sus manos, tratando de procesar la información. "Entonces, ¿tu plan es descubrir qué los hizo cambiar?"

"Bueno, no exactamente. Lo que debemos hacer es encontrar al líder que los llevó por el mal camino", aclaró Summer.

"Creo que es demasiado complicado para unos simples estudiantes", respondió Jaune, desanimándose un poco.

"Siempre me decías que tu fuerza salía de ayudar a los demás", Summer se puso de pie frente al joven rubio, mirándolo fijamente. "Mientras antes empecemos, mejor", añadió, extendiendo su mano hacia su padre.

Jaune suspiró antes de responder con una leve sonrisa.

"Entonces, debemos hablarlo con el equipo".

"¿De verdad piensas dejarnos fuera de esta aventura?"

De repente, Sun cayó literalmente del cielo, al parecer arrastrado por Neptune, quien intentaba bajar de un árbol.

"¿¡Sun!?" exclamó Jaune, asustado y sorprendido.

"¡Calma, no estaba espiando!" dijo Sun rápidamente, sentándose sobre el cuerpo de su amigo de cabello azul, que había caído primero. "Pero si vas tras ese tipo, voy contigo".

Jaune miró a Summer, quien asintió con determinación.

"Bien, entonces... creo que debemos idear un plan", dijo Jaune tímidamente.

"¡Y sé por dónde empezar!" exclamó Sun con una gran sonrisa, golpeando su puño contra su otra mano.