Las Villanas de Saint Michael's

Capítulo 24 – La Villana de Saint Michael's

Edificio de clubes de Saint Michael's

Una vez en el edificio, me dirijo discretamente hacia la sala de casilleros del mismo, donde espero encontrar pronto la mochila de Saki y meter en ella la evidencia que había recolectado para incriminarla por todos los rumores que se iban a desatar por la escuela, en cualquier momento.

– Cuando la descubran, todas se irán encima de Saki y la acusarán de manera tan fuerte, que no tendrá ninguna otra opción que abandonar la academia para siempre.

Sólo entonces, ya que se haya ido de nuestras vidas, Sakura será libre y volverá a ser la misma que era antes a mi lado.

– Estoy haciendo esto por Sakura, estoy haciendo esto por Sakura.

Me susurro a mi misma tratando de calmar los nervios que siento ahora hasta que llego a la sala de casilleros sin ser vista exitosamente.

– Bien, ahora ¿Cuál de estos será el casillero de Saki?

Afortunadamente, los casilleros del edificio están organizados por club escolar y en orden alfabético, por lo que no tardo mucho en dar con la mochila que buscaba.

– Aquí esta.

Abro la mochila para asegurarme que en verdad sea la mochila de Saki y adentro, encuentro una identificación con su foto, así como su ropa casual doblada para vestirse de vuelta cuando terminara sus actividades del club.

– Hasta su ropa interior es muy linda – susurro algo molesta.

Decido no distraerme más con eso y procedo a lo que vine.

Saco las distintas fotos incriminatioras, así como el cuaderno que traje y me preparo para guardarlas hasta debajo de su mochila, envueltas en un suéter que lleva adentro para asegurarme que no se dé cuenta de su presencia hasta que sea demasiado tarde.

Ya las tengo bien envueltas, estoy a punto de guardarlas en su mochila cuando levanto la vista y me doy cuenta que enfrente mío esta la ventana del club de gimnasia artística de secundaria.

No me había dado cuenta ya que tenían la luz apagada, pero ahora que la encendieron, veo claramente en su interior.

Adentro se encuentran todas las chicas del club. Entre ellas Sakura y Saki quienes se encuentran juntas escuchando las instrucciones que les da la presidenta del club.

Escuchan atentas todo lo que les dice y una vez que terminan, comienzan a platicar. Sakura ríe ante un comentario que le hace Saki acariciando su cabeza, y al verlas de esta manera tan sonriente y contentas de estar con la otra… me recuerdan a cómo eran ellas dos juntas en la historia original.

Los dulces momentos que compartieron juntas, las risas, las caricias, su hermosa confesión amorosa que tuvieron en la panadería, así como la hermosa historia de amor que vivieron juntas tratando de deshacerse de la horrible villana que estaba tratando de derrumbar todo.

Y en este momento esa horrible villana, aquella a quien no le importaba hacer lo que sea necesario, usando todo el dinero e influencia de su familia con tal de separarlas para siempre…

– Esa estoy siendo yo.

Al decir esto, veo mi horrible reflejo en aquella ventana, con mi cabello despeinado y bolsas de ojeras bajo mis ojos, tratando destruir la hermosa relación que aquellas dos están destinadas a tener con aquellas fotos en mis manos.

– ¡Aaaaaahhh!

Horrorizada, dejo caer la mochila de Saki ahí junto a su casillero y guardo de vuelta todo lo mío en mí mochila, antes de salir corriendo de allí, arrepentida y entre lágrimas por lo que estuve a punto de hacer.

Realmente me he convertido en la villana de Saint Michael's.


Final del festival de despedida – Más tarde ese día

Al atardecer de ese día, el festival de despedida de la escuela llega a su fin siendo clausurado por la presentación del club de gimnasia artística de secundaria.

La presentación de las chicas se dio sin problemas y al final de la misma, todas recibieron los aplausos del público, alabándolas por su gran presentación.

Al bajar el telón, las chicas del club se reúnen entre ellas, contentas y sonrientes por la gran presentación que dieron ese día.

Entre ellas, la presidenta del club se acerca a Saki y le comenta.

– Muchas felicidades por tu primera presentación con el club, Miyakozawa-san, espero verte de nuevo con nosotras empezando el próximo año.

– Por supuesto, senpai. Aunque no es a mí a quien debería felicitar, sino a Sakura-senpai, quien estuvo entrenándome durante todos estos días, sacrificando incluso de su propio tiempo libre para que pudiera presentarme este día.

– Ya lo veo que así fue ¿Cómo te sientes respecto a la presentación de tu kouhai, Takai-san?

– Bastante orgullosa. Lo hiciste bastante bien, Saki-chan. Me alegra ver que todas esas horas invertidas en la sala del club valieron la pena – dice con una sonrisa acariciando nuevamente la cabeza de Saki.

– Me alegra que así sea – contesta la presidenta – seguiremos trabajando en ello regresando el próximo semestre, por lo pronto disfruten de sus vacaciones, se las han ganado.

– Muchas gracias, senpai.

Dicho eso la presidenta se despide de ellas, dejándolas para que platiquen a solas.

– Lo hiciste muy bien, Saki-chan.

– ¡Muchas gracias, Sakura-chan! Aunque como dije antes, no habría podido lograrlo sin toda tu ayuda. Seguro que Kurara-senpai también estará orgullosa de todo lo que lograste.

– Sí, seguramente.

Le responde Sakura con un cierto aire de tristeza.

Lo cierto es que ya tenía un par de días desde que no hablaba con Kurara realmente, fuera de los "buenos días" "¿Cómo estás?" "Que tengas un buen día". Había estado tan ocupada últimamente y lo cierto es… que extrañaba a Kurara.

Extrañaba poder estar con ella, volver a estar a su lado. Quería que Kurara viera los frutos de lo mucho que se ha esforzado en estos días, por lo que en la mañana le había escrito un mensaje invitándola a que fuera a verla al auditorio para su presentación del final del festival. Sin embargo, jamás le contesto el mensaje.

Y durante la presentación por más que la buscó entre el público, no halló ni rastro de ella.

Esto hace que Sakura muestre cierta tristeza en su rostro, lo cual Saki nota de inmediato y con una sonrisa, la toma de las manos mirándola a los ojos.

– Ya son vacaciones, aprovéchalas y prométeme que pasarás todo el tiempo posible con ella ¿De acuerdo?

– Sí, de acuerdo, gracias, Saki.

En eso suena el celular de Sakura, quien lo revisa y ve justamente un mensaje de quien más esperaba. Kurara, quien le pide que por favor se vean en el patio de la escuela.

– Hablando de la reina de roma – dice con una sonrisa nerviosa.

Aunque Saki con mucha seguridad le da su apoyo y le dice.

– Ve, ve con ella.

Aunque al principio Sakura duda, decide hacer lo que Saki le dice y sale del auditorio con su mochila.

– Gracias, Saki.

– Buena suerte, Sakura.


Patio trasero de Saint Michael's

Al salir del auditorio, Sakura se da cuenta de lo nublado del clima y que pronto va a empezar a llover.

– Cielos ¿En serio quiere que nos veamos afuera con este clima?

Sin embargo, en este momento no esta en posición de pelear conmigo así que decide cumplir mi capricho y me encuentra en el patio donde la he citado.

Al llegar, el viento ha empezado soplar y algunas de las primeras gotas de la lluvia han comenzado a caer.

– Kurara ¿Estás aquí? – pregunta al no verme.

Al darse la vuelta, me encuentra sentada a un lado de la fuente central de aquel patio, con la mirada hacia abajo sin mirarla a los ojos. Suspira aliviada al verme y va conmigo.

– Conque aquí estás ¿Dónde estabas? Pudiste habernos citado para vernos en un lugar más cálido ¿no te parece?

No le respondo nada, cosa que extraña a Sakura, quien aún intenta hacer que le hablé.

– Te extrañé durante mi presentación de esta tarde ¿Dónde estabas? ¿No leíste mi mensaje en la mañana?

Al ver que sigo sin responderle nada, Sakura ya se empieza a preocupar.

– Kurara ¿Esta todo bien? ¿Acaso sucedió algo malo? Kurara.

Cuando intenta poner su mano sobre mi mano, me levanto y le doy la espalda con los brazos cruzados para que no me toque.

Antes de que pueda decir algo más, me le adelanto y le digo las únicas simples palabras que le diré en adelante. Aquellas palabras sobre las cuales tanto había pensado durante todo este día y que tanto había temido tener que decir.

Sin embargo, ahora veo que no hay otra manera, esta es la única manera de asegurar la felicidad tanto de Sakura como la mía a largo plazo, así que le digo con fría seriedad.

– Terminamos.

– ¡¿Uh?!

Al escuchar esa palabra salir de mis labios, Sakura no puede creerlo. Seguro debe tratarse de una broma, así que me dice.

– ¿De qué estás hablando? ¿Hablas de que terminamos el ciclo escolar? Porque si es así…

– No hablo de eso. Hablo de nosotras. Tú y yo hemos terminado. Ahora eres libre de mí y puedes hacer lo que quieras.

– Kurara…

Sakura siente que se le sale el alma. Aunque no puedo verla ya que le estoy dando la espalda, puedo escuchar como trata de controlar que las lágrimas no le caigan por los ojos, apretando los dientes y los nudillos tanto como puede.

Tratando de guardar la muy poca compostura que le queda, me pregunta.

– ¿Cómo puedes tomar una decisión tan radical como esa tan de repente? ¿Es porque ya no he podido pasar tanto tiempo contigo como antes? ¿Acaso es eso? ¡Pues discúlpame por querer tratar de ayudar a una amiga! ¿Okay? ¿Es eso lo que querías escuchar?

Las lágrimas caen por el rostro de Sakura.

– Creí que cuando vieras lo mucho que me he esforzado por ayudar a alguien más, así como tú lo has hecho por tus amigas… creí que estarías orgullosa de mí. Creí que tu me verías… Lo lamento ¿Okay, Kurara? Lamento no haber tenido más tiempo para estar contigo ni haberte acompañado durante estos días, pero estoy segura que si nos sentamos y lo platicamos juntas, podremos encontrar una solución juntas. Podemos platicarlo ¿Por favor?

A pesar de las súplicas de Sakura, me mantengo firme y no volteo a verla ni le contesto en ningún momento, aún con los brazos cruzados.

– ¡Contéstame, por favor! Es que acaso ¿En serio no piensas siquiera mirarme?

Sakura intenta ponerse delante de mí pero cuando lo hace, me doy la vuelta de ella, volviendo a darle la espalda. Todavía sin responderle nada.

Sintiendo una gran ira y tristeza en su interior, Sakura me dice.

– Entonces en verdad ¿Se acabó? Todo lo que vivimos y compartimos juntas ¿no significó nada para ti? De verdad ¿Vas a terminarme así nada más sin darme ninguna razón aparente?

Esto es demasiado difícil, por más que deseo voltearme y decirle lo mucho que la amo, si lo hago jamás tendré la fuerza para terminar con ella.

Tengo que hacer esto por Sakura. Aunque se que esto duele, es la única manera de asegurar que termine conmigo y pueda ser feliz al lado de Saki. Es la única manera de asegurar su felicidad a largo plazo.

Sakura con el corazón destrozado, se mantiene firme en tratar hasta el último momento de salvar nuestra relación y me dice.

– Bien, si es esto lo que quieres me iré, pero te advierto Kurara que si me voy de aquí, jamás volveré a hablar contigo ni dirigirte la palabra ¿Está bien? Jamás volverás a escucharme, jamás volveré a dirigirte la palabra, serás como un fantasma para mí ¿Es eso lo que quieres? ¿De verdad quieres deshacerte para siempre de mí?

Hasta el último momento me mantengo firme en darle la espalda y no voltearla ver, y ya que entiende que no voy a hablar con ella, se rinde.

– Como quieras. Ahora veo lo mucho que significó mi amor para ti.

Aun con lágrimas, Sakura toma su mochila y se prepara para regresar a casa ella sola. Pero no sin antes voltearse una última vez conmigo y decirme de una manera fría como un cuchillo.

– ¿Sabes? Jamás quise creerlo, pero ahora veo que todo lo que me dijeron sobre ti es verdad. Realmente eres una villana despiadada sin corazón.

Dicho eso Sakura se da la vuelta y se va corriendo sin mirar atrás hasta su casa.

Ya que se ha ido finalmente caigo de rodillas ahí en el patio y me suelto a llorar.

Lloro y no paro de llorar durante toda esa tarde hasta que finalmente me quedo dormida en mi casa.

Este ha sido el final de mi historia de amor con Sakura.