Año 54

Issa Palmer - 17 años - Distrito 11.


Harper yace acurrucada en un rincón de la cesta de mimbre, gime muy bajito cada cierto tiempo, y yo no sé qué más hacer. Limpié y cubrí su herida lo mejor que pude, pero se ve cada vez peor ya que la sangre no deja de manar; nadie ha mandado alguna cosa que pueda ayudarla.

Solo quisiera que este aparato termine de aterrizar para poder tomar cartas en el asunto, para tener alternativas. No soy una sanadora, no puedo hacer más, tal vez solo deba irme y ya... Pero estoy aquí atrapada. Hay cientos de metros a mi alrededor, un paisaje inmenso y apacible, toneladas de aire puro a mi disposición y estoy atrapada, igual que en el distrito, igual que en el Capitolio. Y a la vez, peor...

Fue una estupidez dejarla bajar sola al otro globo, pero al ser menos pesada era la opción ideal. Se suponía que estaba vacío, pero alguien allí la atacó. No supe quién, al oírla gritar, halé con toda mi fuerza la escalerilla de soga y la regresé a nuestro globo. Tiene una herida profunda en el centro del pecho, perdió el conocimiento instantes después de meterla en la cesta y ya no ha vuelto en sí.

No se suponía que fuera así. Yo no iba a tener aliados ni iba a hacerme cargo de nadie, menos aún de una niña pequeña que de seguro no iba a conseguir patrocinadores. No hay nadie que se apiade de ella, sin quererlo empiezo a llorar... No es justo.

Mientras tanto las corrientes de aire cambian constantemente, llevándonos en una u otra dirección, sin que podamos decidir a dónde ir. El mechero que alimenta el globo no tiene ningún dispositivo que podamos manipular desde aquí, así que nos llevan y nos traen a su antojo. ¿Qué puedo hacer?

Bajo nosotros aparece una colorida plantación de flores. Daría lo que fuera por estar allá abajo, con tierra firme bajo mis pies.

Extrañamente, alguien escucha mi ruego, pues muy lentamente las cosas empiezan a verse más grandes a medida que empezamos a descender. No se ven más globos cerca, tampoco chicos entre las flores que resultan ser unos hermosos tulipanes, de todas formas tomo mi cuchillo en previsión de lo que se pueda venir. Lógicamente, espero lo peor de los vigilantes.

El súbito estampido del cañón pone mi corazón a mil y sé, sin voltear, que mi pequeña e inesperada aliada ha perdido su batalla. Yo, por mi parte, ahora es que voy a luchar...


¡Hola!

En el capítulo anterior quise hacer una alianza grande y exitosa y por un corto tiempo así fue, eran seis chicos con mucha buena energía y compenetración entre ellos que aún no habían padecido las inclemencias de la arena. Alpha: Tras el ataque de las serpientes, en el que mueren Bennie (D5) y Mona (D7); Cory, Violet (ambos del D11) y Anthony (D9) logran llegar al silo y sobreviven varios días más, de hecho Cory llega a la final. Cassidy, por su parte, se extravía y encuentra con un riachuelo, cuando se desata la tormenta este se convierte en un caudaloso río, ella no sabe nadar y al ser arrastrada por la corriente se ahoga.

En esa edición la vencedora fue Heather Sandford de 18 años, proveniente del D1. ¡El blog está actualizado hasta este año!

Alpha, Dani, Pau, Lucy... Muchas gracias a todas por sus comentarios, son muy gratificantes.

Nos leemos pronto.

SS.