Matsunaga se soltó a llorar y Rin le colocó la mano en la espalda para tratar de calmarla, le preparó un café y se sentaron frente a la chabudai de su sala/comedor/habitación para poder hablar más tranquilamente.

—Yo entiendo, me alegra que no hayas bajado del árbol, de verdad. ¿Pero qué pasó después, viste a alguno de nuestros compañeros?

—Me quedé en el árbol hasta que salió el sol y al no escuchar nada más, decidí bajar. Me acerqué con mucho miedo a la casona y escuché voces por el lado de la ventana de uno de los cuartos, no me atreví a hablar pensando en que podía ser alguien como la cosa, pero al acercarme, supe que eran las voces de nuestros amigos, así que decidí hablar…

—¿Están vivos? —Rin exclamó casi gritando de alegría. —¿Dónde están?

—Algunos, espera, déjame ir por partes, les hablé y ellos gritaron, se asomaron por la ventana y me preguntaron si la cosa ya se había ido, les dije que no sabía, que me había escondido en el bosque y no había entrado a la casona, así que ellos salieron por la ventana. Yo propuse ir a buscar más sobrevivientes, pero ellos me dijeron que no…

—¿Quiénes eran? —volvió a interrumpir Rin —... perdón, sigue hablando.

—No te preocupes, está bien, era Okamoto, Haramyo y la maestra. Me dijeron que mejor no entrara a la casona. Así que no vi nada, excepto lo que estaba en el jardín, pero me contaron que de la nada se apareció un feto gigante que se comió a Hayashi y después a Yamanaka. Sinceramente no lo puedo creer aún, no sé qué pensar, creo que debí entrar a la casona y cerciorarme de todo… pero ellos se veían muy perturbados así que dejé que ellos tomaran las decisiones. Salimos por el jardín y nos fuimos a la casa de Okamoto y ellos seguían hablando de lo que pasó. Yo les conté que te había visto a ti corriendo con la cosa pisándote los talones, así que iba a verificar por si acaso que tu hubieras logrado escapar y regresar a casa, sinceramente creí que habías muerto —Matsunaga se puso a llorar nuevamente.

Y ahora qué hacía, ¿llamar a la policía? ¿A sus papás? No, sus papás la encerrarían en el psiquiátrico si salía con una historia tan loca —Creo que debemos a llamar a la policía, que vayan a la casona a verificar ellos mismos con sus propios ojos.

Matsunaga asintió con la cabeza y Rin marcó el número de emergencia, reportó el hecho describiendo lo mejor que pudo la situación, obviamente el policía no sonaba muy convencido, pero le juró que iba a verificar la casona.

Después de consolar a Matsunaga, se dio un baño rápido. También dejó que Matsunaga se bañara ahí y hasta le prestó ropa limpia, luego salieron rumbo a la casa de Okamoto.

—¡Noto! —Se sorprendió Okamoto al abrir la puerta y encontrarla viva. No dijo más y dejó pasar a las mujeres a su casa. —Mi mamá está trabajando, ella probablemente cree que sólo llegamos bien pedos a las 7 am, no sé si contarle, vamos, no creo que me crea, o sea, ni siquiera yo sé si creer o no.

—Te entiendo —dijo la maestra acercándose a Okamoto. Ahora en el cuarto de Okamoto, se sentaron todos en la cama King size y volvieron a recapitular los hechos, cuando el celular de Rin sonó, el policía preguntó si había un adulto responsable cerca, así que Rin le pasó su celular a la maestra.

—Señora, soy la policía, vamos a requerir su presencia en la Estación para que dé su testimonio sobre cuánta sustancia ilícita se metieron. También si conoce de algún otro sobreviviente para que vengan a declarar.

—¿Drogas? Pero solo hubo alcohol, era una…

—Señora, no me quiera chamaquear, usted y yo sabemos que los jóvenes de ahora usan los medicamentos como dulces. La espero en la Estación. —Y se cortó la llamada.

—Ya sabía yo, ya sabía que no nos iban a creer y que todo iba a ser culpa de nosotros —comentó muy molesta la maestra. —Que vallamos a declarar, probablemente nos van a hacer antidoping y más les vale solo haber consumido alcohol o no nos van a creer.

—Yo no consumí nada. —Dijo Matsunaga.

—Ya sabemos que andabas consumiendo otro tipo de cosas —Se burló Okamoto e inmediatamente le lanzó una mirada a Rin.

—Ya basta, —gritó Haramyo —no vamos a conseguir nada peleando. Quizá es lo mejor, quizá la poli sabe lo que pasó y sabe que nosotros sabemos, pero también sabe que es mejor dejarlo como una noticia digerible culpando a las drogas y seguir con nuestras vidas como si nada hubiera pasado, ¿no? —Todos asintieron.

—Como sea, hay que ponernos de acuerdo en qué vamos a decir… aunque probablemente no importa mucho; pondrán que jóvenes imitadores de los Toyoko kids se estaban drogando cuando uno de ellos se volvió loco y atacó a sus compañeros. Después saldrán nuestras fotos en los periódicos y nos encerrarán en la cárcel. La maestra perderá su trabajo, pondrá un burdel unisex, queer, LGBT ISTUVWXY y Z friendly y fin. A y Matsunaga será la prosti mejor pagada de burdel de la maestra jajajajaja. —Soltó una letanía Okamoto, a Rin le parecía increíble la capacidad de Okamoto para poder hacer chistes después de todo lo que pasó.

—Ya cállate… —la maestra se veía completamente derrotada y como si su mente estuviera en otra dimensión —lo que me duele es que Okamoto tiene razón, creo que este evento ha fastidiado todas nuestras vidas, si al final de cuentas no nos van a creer, ¿qué podemos decir para librarnos de esta? Para empezar, ¿qué consumieron anoche?

—Pues yo cerveza, chuuhai y unos 6 cigarros —contó Okamoto con los dedos de la mano.

—Yo solo cerveza, estaba en la habitación hablando de comida con la maestra, cuando entró Okamoto asustadísimo y nos dijo que nos escondiéramos. —Recordó el joven Haramyo esa noche.

Rin se removió un poco incomoda reviviendo en su mente lo que estaba haciendo con Matsunaga bajo el árbol —Matsunaga y yo estábamos conversando en el bosque así que tampoco consumimos nada.

—Se consumieron mutuamente, no me vengan con que nada más platicaban jajaja —Se volvió a reír Okamoto.

—¡Eso no es cierto! —gritó Matsunaga, inmediatamente viendo la cara de la maestra como para cerciorase de que la maestra creyera sus palabras.

—Bueno ya cállense, esto es algo serio —la maestra agitó las manos, visiblemente harta de los comentarios de Okamoto. —Vamos a decir la verdad, que yo y Haramyo conversábamos en la habitación y Okamoto al escuchar los gritos entró corriendo a advertirnos y a esconderse con nosotros en el closet. Así que no fuimos capaces de ver lo que pasó. Noto dirá que estaba conversando con Matsunaga en el bosque, que luego discutieron y Noto regresó a pie a su depa y Matsunaga se quedó dormida bajo el árbol. Cuando despertó regresó a la casona y fue cuando nos vio por la ventana, por lo que ellas dos no vieron ni oyeron nada. Esperemos que nos dejen por la paz con esto.

Después de afinar detalles y asegurarse de que cada una de las versiones coincidiera, se dirigieron a la Estación de policía en la camioneta Toyota de Okamoto por ahí de las 2:00pm.

Tras pasar horas en la Estación, la policía les entregó sus pertenencias que todos abandonaron en la casona y los dejaron ir. A la mañana siguiente pudieron corroborar que ya estaba en los periódicos "Fiesta de universitarios se sale de control por una mezcla de medicinas, el atacante mató a 6 de sus compañeros para terminar suicidándose en la carretera". El resto de los 18 estudiantes están a salvo.

Eso fue todo, la policía no volvió a pedirles otra declaración ni les dio explicación alguna. Para Rin esto estaba muy raro, tal como había dicho Haramyo, sonaba a que la policía sabía más de la cuenta y es que era obvio, había cámaras de seguridad por toda la ciudad, probablemente ellos pudieron ver a la criatura y por eso los dejaron libres sin hacer más preguntas.

Las clases en la universidad se suspendieron hasta nuevo aviso y al cabo de una semana el Obon* había iniciado, así que el sábado 9 de agosto, Rin regresó a casa de sus padres en Kitasenri. Dejó su maleta en el genkan y pasó a la cocina donde encontró a su mamá sentada en el comedor, revisando papeles con el ceño fruncido.

—Hola mamá, ya llegué, ¿sucede algo?

—Hola Rin, no, es solo que papá y mamá van a trabajar durante el Obon, te compré un boleto del shinkansen para que vayas a Hakata con tus primos, y un boleto de ferry porque de ahí van a ir a Corea el 10 de agosto en el ferry de las 3pm. Así que prepara tu maleta para toda la semana y no olvides tu pasaporte, ¿entendido?

Rin no entendía nada, sus papás nunca habían trabajado toda la semana del Obon—¿Está todo bien mamá?

—Claro, ve y arregla tus cosas. —La mamá le hizo un ademán para que saliera de la cocina.

Rin no objetó más y se dirigió a su cuarto al final el pasillo, sacó algunas cosas de su maleta para meter otras en una más pequeña. Le agradaba la idea de ver a sus primitos, ya que, aunque tenía dos hermanos mayores, casi nunca los veía porque estudiaban en Canadá, así que se conformaba con jugar con los primos videojuegos o en el río buscando cangrejos.

Bajó con una maleta mucho más pequeña de rueditas que con la que había cargado al inicio, ya que tenía planeado lavar la poca ropa que llevaba en la casa de su tía, había metido unas gubias que prometió regalárselas a su primo Nori para enseñarle a tallar madera y también llevó otros juguetes que les quería regalar.

Rin comió con su mamá soumen* con okura* en completo silencio y después la mamá la llevó a Shin Osaka para que se subiera al shinkansen.

Antes de que Rin pudiera entrar al área del shinkansen, su mamá la detuvo y ocurrió algo que ni en sus más locas fantasías hubiera imaginado, su mamá la estaba abrazando. Los japoneses casi nunca se abrazaban, ni siquiera su mamá había abrazado a sus gemelos favoritos cuando éstos partieron a Canadá hace 5 años, como por qué estaba abrazándola a ella ahora si sólo se iba por una semana.

—¿Mamá? —Rin estaba en pánico, todas las alarmas comenzaron a sonar en su cabeza.

—Rin, algo está pasando en los hospitales, llámame cuando llegues a Corea, ¿de acuerdo?

—Pero...

—¡Vete Rin, ahora! —La cara de su mamá cambió de preocupación a disgusto en un santiamén, aunque conservaba los ojos rojos. Muy en el fondo, Rin sabía que se trataba de "el feto gigante". Ella asintió y sin decir más entró al área del shinkansen, buscó el andén de su tren que iba rumbo a Hakata y tomó asiento. Al ver que nadie se sentó a su lado se sintió libre de sacarlo todo y llorar silenciosamente, tenía mucho miedo de no volver a ver a su familia nunca más.

*Obon: día de muertos en Japón, se da normalmente una semana de vacaciones

*Soumen: fideos muy delgados, normalmente se comen en verano

*Okura: verdura babosita (okra).