Hola, hola! he vuelto por estos lares para traerles este cap, perdón por estar tannnn desconectada y de antemano les pido mil disculpas por las frases en "italiano" literal utilicé google translator jejeje en fin... Espero que lo disfruten! Nos vemos abajo en las N.A

BELLA DONNA

El tráfico ya era una locura a esa hora de la mañana, se encontraban en un embotellamiento mientras Shaoran conducía rumbo a su apartamento con su brazo derecho apoyado sobre la ventanilla esperando mientras avanzaban. Sakura sólo lo miraba. Las pequeñas ojeras que se vislumbraban bajo los hermosos ojos miel de su ahora novio y el ceño fruncido eran muestra de la preocupación que rondaba su mente, quizá diría que era solo cansancio pero creía conocerlo lo suficiente a ese punto como para saberlo.

Como un impulso estiró su mano hacia la cabellera desordenada en una suave caricia que se extendió hacia su cuello y que él evidentemente disfrutó, su rostro lo decía todo.

— Gracias, preciosa.

— Sabes que estoy aquí para ti, lo sabes.

— No sé qué saldrá de todo esto, pero te mentiría si te dijera que no me siento algo temeroso al respecto.

— Pase lo que pase Shaoran, trabajaremos todos en encontrar una solución a toda esta situación y la verdad es que, más allá del negocio, espero que el señor Luca pueda salir bien librado de esta situación.

— Me siento de lo peor, he antepuesto la situación de la empresa a la situación que vive este hombre que ha sido siempre tan amable conmigo.

— Bueno, siempre has puesto por encima de todo a tu familia, es normal que sea tu prioridad.

— Me surge una duda, Sakura. ¿Qué tanto hablaste con mi madre? Pasaron bastante tiempo juntas, no creo que haya sido compartiendo recetas.

— Por supuesto que no, pero tampoco quiere decir que te lo debo decir, son cosas de mujeres Shaoran, no seas chismoso.

— OK… si no confías en mí…

— Eres un manipulador.

— Y así me amas, ¿no?

— No cante victoria señor pretencioso, ese tipo de comportamientos lo hacen perder terreno rápidamente. — respondió la castaña cruzándose de brazos.

— Vamos pequeño monstruo… Dime…

— Ah y crees que insultándome vas a lograr más

Shaoran detuvo rápidamente el auto a un lado del camino, aunque estaban cerca de llegar a casa y tomó la barbilla de la castaña besándola con suavidad. — Si supieras lo mucho que amo esos pequeños pucheros de niña consentida.

— No me vas a convencer Shaoran — Dijo con Voz suave la castaña.

— ¿Segura? — Respondió él con voz ronca muy cerca de sus labios

— Se… segura — apenas pudo responder ella en un susurro mientras él atrapaba nuevamente y con maestría sus labios haciéndola temblar de pies a cabeza.

— Usas métodos muy convincentes — Replicó la castaña

— Mmmm no digas nada, ya ni siquiera recuerdo lo que quería saber.

Y así continuaron por un rato más hasta que fueron conscientes que se encontraban en la calle, que aunque afortunadamente era poco concurrida, pero no querían tener problemas y ser acusados de exhibicionismo.

Así que llegaron al edificio y se quedaron en el apartamento de Sakura, por supuesto habrían querido dedicarse a algunas actividades más… placenteras, pero el cansancio hizo de las suyas y quedaron profundamente dormidos, abrazados, eran esos momentos de paz los que necesitaban para tomar fuerzas y poder afrontar lo que estarían por vivir.

— Detesto este tipo de viajes, de no ser porque realmente tengo muy claro mi objetivo, no me habría tomado la molestia — dijo Isabella fastidiada a su acompañante mientras visualizaba la ciudad ya a punto de aterrizar.

— Tú misma lo acabas de decir, querida. Siempre con la mirada fija en el objetivo.

— Esta vez sin errores, Fye, quiero a esa estúpida fuera de mi camino sin importar lo que tengas que hacer.

— Por supuesto que si primita, además… ese par de imbéciles van a pagar la humillación que nos hicieron pasar en Santorini.

— Todo debe salir como lo planeamos, no es solo venganza de lo que hablamos aquí, sino de control, lamento mucho lo de mi papito — dijo Isabella con fingida tristeza — pero es la única manera en que podemos tomar el control de la empresa y manejar este negocio como debe ser. Me encargaré de hacer que Shaoran como futuro heredero y presidente sea mío, ya verás que seremos imparables y tú, por supuesto, estarás a mi lado

El sonidos de sus copas tintineando junto con sus risas maquiavélicas eran la antesala de un juego macabro que daba inicio en cuanto el avión aterrizara en suelo nipón.

El avión aterrizó en una de las pistas privadas y allí estaba Tomoyo esperándolos.

— Sean ustedes bienvenidos — saludó con su impecable inglés y haciendo una reverencia.

Isabella solo la miró de arriba abajo de manera despectiva y se dirigió a su primo hablando en italiano

Com'è possibile che Syaoran non sia venuto e che invece io abbia mandato una segretaria insignificante (Cómo es posible que Shaoran no haya venido y en su lugar envié a una insignificante secretaria)

È un piccolo esempio di quanto poco si preoccupano di te (Es una pequeña muestra de lo poco que les importas) — respondió Fye con desdén.

si Scusami — respondió Tomoyo con un perfecto Italiano — Non fraintendete per favore, sono il responsabile delle risorse umane e ho il compito esclusivo di fornirvi tutte le attenzioni che gli ospiti importanti come meritate (Por favor, no me malinterprete, soy la gerente de recursos humanos y tengo la tarea exclusiva de brindarle toda la atención que merecen los huéspedes importantes).

Fye, haciendo uso de sus dotes de galán, se adelantó a tomar la mano de Tomoyo y dejando un beso en el dorso de la misma le habló en un Japonés un poco impreciso — Disculpe usted señorita si le ofendió nuestro comentario, como entenderá estamos un poco cansados del largo viaje.

— Y estábamos esperando a… Bueno, a alguien de mayor rango — repitió Isabella con algo de desdén pero en un japonés mucho más pulcro — ya sabe, como al señor Li o… a Shaoran.

— No se preocupe, señor…

— Fye, Fye D. Flourite para servirle.

— Mi nombre es Tomoyo Daidouji y como les dije, estoy para servirles. Por favor — hizo una seña invitando abordar el vehículo, cosa que hicieron, aunque la Italiana lo hizo a regañadientes y murmurando a su acompañante que ella jamás se había disculpado y él no tenía por qué hacerlo en su nombre

Se dirigieron a un sector exclusivo de la ciudad muy cercano al hogar de Sakura Y Shaoran, pues allí estaba en otro edificio donde hospedaban a los invitados más distinguidos.

Se hospedarían en un penthouse tan lujoso como el Shaoran, allí les esperaban dos mucamas y un chef quienes estarían al pendiente de todas sus necesidades. Tomoyo había hecho todo un trabajo de investigación respecto a los gustos y caprichos de Isabella.

— Señorita D' Ángello, espero que puedan descansar de su largo viaje, esta noche, los señores Li les extienden junto con toda su familia una cena en su hogar, de ninguna manera queremos que sea algo impositivo, si se sienten demasiado cansados solo hágamelo saber.

— De ninguna manera, allí estaremos.

— Perfecto. El vehículo estará disponible para ustedes las 24 horas en el estacionamiento principal, ellos se encargarán de llevarles. ¿Hay algo más en que pueda servirles?

— De ninguna manera preciosa Tomoyo, has sido una maravillosa anfitriona, espero poder verte más seguido por aquí — respondió Fye. Isabella apenas si asintió con la cabeza

— Siendo así, procedo a retirarme, espero que descansen, la cena será a las 8 pm.

La amatista salió del edificio y llamó a Sakura — hola Sakurita… Querida, te quedaste corta describiéndola, sabes que no estoy predispuesta a pensar mal de las personas, pero esta mujer es una bruja en todo el sentido de la palabra.

Te lo dije Tommy, ¿estás bien?

— Hizo un pobre intento de ofenderme llamándome secretaria, es una niña arribista.

¿Vienes para la empresa?

— No, voy para la mansión de los Li a ayudar con los preparativos de la cena. Estarás, ¿no es así?

No Tommy, no lo creo, no tengo nada que hacer allí, solo estará la familia, la junta directiva y por supuesto, los invitados.

— Eres parte de la familia ahora

Me parece algo precipitado — respondió Sakura con una sonrisa

— Oh querida, no sabes cómo se toman en serio estas cosas los Li, así que yo de ti, no descartó tu presencia esta noche.

Bueno, solo iré si ellos mismos lo comentan, más no por iniciativa propia, sería vergonzoso que todos me miraran como una entrometida.

— Ay Sakurita, eres muy graciosa, nos vemos en un rato, voy directo a la mansión.

La llamada terminó pero las palabras de Tomoyo quedaron retumbando en la mente de la castaña "eres parte de la familia ahora"

— Me pregunto qué tiene tan pensativa a mi hermosa novia — preguntó Shaoran en un susurro acercándose a ella.

— Shhh aquí no lo digas — reprendió ella entre risas al ambarino

— No me cambies el tema, ¿en qué estás pensando?

— Algunas cosas pendientes para la cena de esta noche — respondió ella tratando de ocultar la verdadera razón

Él la miró con perspicacia, no convencido del todo con esa respuesta, pero confiaba que si era algo grave ella se lo diría — así que, preciosa, nos iremos a medio día para descansar un poco y estar listos para la cena, ya sabes, llegar antes a casa de mis padres y ver qué se ofrece.

— Pe… Pero esa cena es para la familia y los accionistas yo…

— Tú — Dijo él tomando sus manos con ternura y dejando un besos sobre sus nudillos — Eres familia, eres mi familia.

— Shaoran…

— No quiero peros, no quiero excusas, te quiero conmigo, a mi lado. Es una orden, Kinomoto — dijo Shaoran con una sonrisa Socarrona que la terminó de derretir por completo.

— Bueno… Si es una orden, supongo que no puedo oponerme.

— Si sientes que necesitas algo, lo que sea, ve a esta boutique — dijo extendiéndole una tarjeta — pide lo que quieras, de hecho… Llama a Mei y a Tomoyo, nada que le guste más a una mujer que ir de compras con sus amigas. Te adoro monstruo.

Sin decir más, desapareció tras las puertas de su oficina solo para sacar sus cosas y dar la orden de que ella se fuera también, literalmente segundos después una emocionada Meiling llamaba a su teléfono y estaba lista para pasar por ella a la oficina y tener una tarde de compras.

— Ya verás que nos vamos a divertir mucho, ustedes necesitan descansar un poco, ya saben, relajarse de tanta tensión en que las trae esa perra de Isabella.

— ¡Meilling! — gritaron al unísono Sakura y Tomoyo.

— ¡¿Qué?! ¿Acaso no es cierto? Como si no conociera a la muy maldita, todo reto se resume en un juego para ella, solo es una de sus rabietas porque no ha podido doblegar a Shaoran a su voluntad.

— Sea como sea, debemos andar con pies de plomo Mei, no podemos darnos el lujo de perder este negocio.

— No se preocupen chicas, soy un adalid de la prudencia.

Amatista y castaña se miraron entre divertidas y preocupadas.

— Solo enfóquense en ahora, la Boutique a la que iremos es de las mejores de Tokio, el novio de alguien la quiere consentir — dijo Meilling con su voz cantarína, haciendo que Sakura se sonrojada profusamente.

— Usted debe ser la señorita Kinomoto — dijo una mujer elegante en cuanto las vio entrar — es tan hermosa como el señor Li la describió, señorita Meilling, es un gusto verla nuevamente por acá, y usted — dijo dirigiéndose a Tomoyo — también es tal cual el joven la describió, muy elegante sin duda — por favor sigan, todo mi personal está dispuesto únicamente para ustedes tres.

— Señora Yoko, muchas gracias, tenemos un evento muy importante y queremos vernos muy impactantes — dijo Meilling con dramatismo — especialmente mi amiga Sakura, ya sabe, nunca se está demasiado bonita para impresionar a tu hombre — concluyó guiñando un ojo

— Mei por favor — a esa altura, el rostro de Sakura parecía una antorcha, no soportaría un sonrojo más y la mujer lo notó.

— Bueno, nuestros asesores de moda se encargarán de atenderlas de manera personal y luego irán con los estilistas para cabello y maquillaje.

La tarde transcurrió entre vestidos, zapatos y maquillaje, mientras la casa de los Li se preparaba para ser el epicentro de un encuentro internacional que más allá de ser un encuentro amistoso sería un tenso pulso para conocer las intenciones de los italianos.

Todo estaba listo y dispuesto en casa de los Li; desde la entrada se erigían imponentes arreglos florales con antorchas encendidas que adornaban el camino hacia la entrada principal, donde esperaban los señores Li como anfitriones a sus ilustres invitados.

Sus hijas fueron las primeras en presentarse, posteriormente Eriol en compañía de Tomoyo quien a su vez coordinaba que todo hubiese salido a la perfección con los italianos, y así, poco a poco fueron llegando a la cena.

Entre tanto, Shaoran pasó por Sakura a su apartamento vistiendo un muy elegante smoking, pero al abrirse la puerta contempló frente a sí la sonrisa más bella y cristalina en el rostro de su novia, sus ojos verdes que brillaban como dos hermosos luceros en medio de la noche, el cabello castaño recogido de un solo lado para que del otro cayera como una cascada color miel, su maquillaje impecable y tan suave que solo acentuaba sus bellos rasgos, pero el vestido, su color favorito, verde esmeralda de corte sirena con drapeado brillante en la parte superior y aquel collar que él le había dado en Santorini y que tanto significaba para ambos.

— ¿Es… Demasiado? Lo sabía, le dije a Mei que exagera…

Todas sus palabras fueron silenciadas por un beso apasionado de Shaoran que no pudo evitar tomarla en sus brazos y saborear sus labios rojos.

— Calla Kinomoto — dijo en un susurro acariciando su rostro con suavidad — Eres perfecta.

— Quiere decir que…

— Me encanta como luces, amo tu cabello, tus labios, por supuesto tu vestido… Aunque, sinceramente, podrías usar cualquier cosa y aun así te verías perfecta.

Sakura se acercó y dejó un pequeño beso en sus labios — Si seguimos con este jueguito llegaremos tarde, todopoderoso Li

— Si de mi dependiera, no llegaríamos.

— Ya vámonos

Partieron del edificio, totalmente conscientes de que el tiempo estaba en su contra — tu madre nos va a matar

— Quizá si… Quizá no, y la verdad es que tengo tantos deseos de ver a Isabella como de lanzarme de un helicóptero en paracaídas atado de pies y manos.

— Fuertes declaraciones señor Li

— Yo solo espero que podamos salir pronto de este embrollo y que Isabella sea lo más profesional posible.

Mientras tanto, en casa de los Li, todos esperaban a los últimos en llegar, Isabella y Fye y la pareja de castaños.

— Quizá sucedió algo con el vehículo — Susurraba Tomoyo preocupada a su pareja — llama nuevamente a su celular por favor

— Nena, ya lo hice y no contestan, ninguno de los dos. Quizá se quedaron haciendo cosas más interesantes, como las que deberíamos estar haciendo nosotros — dijo el inglés con voz baja y sugerente

— Oye, ya cálmate — Respondió Tomoyo entre risitas — esto es importante y Shaoran no es tan irresponsable como otros.

— Hey, no seas tan dura, al fin y al cabo, aquí estoy y él no — respondió moviendo sus cejas.

— Afortunadamente miss antipatía no ha llegado tampoco, se pondría furiosa por ese desplante

— Oh no, Darling, furiosa estará cuando vea a nuestra hermosa ninfa entrar del brazo de nuestro galán. Así que, más vale que lleguen primero.

— Demonios, definitivamente la suerte no está de nuestro lado — masculló la amatista

Eriol soltó una risilla de sorpresa, era muy extraño escuchar a Tomoyo hablar así, debía estar realmente estresada.

El señor Wei, anunciaba el arribo de los invitados principales y todos en el salón estaban a la expectativa.

Fye, como era de esperarse, impecable en un smoking de diseñador, muy elegante, pero Isabella llevaba un vestido que dejaba muy poco a la imaginación.

— Sinceramente, creí que tendría que pedirte que cerraras la boca — dijo Tomoyo a su acompañante — pero nunca te había visto esa expresión.

— Es que… No imaginé que vendría vestida… así

Y es que la hermosa mujer no había hecho la mejor elección teniendo en cuenta el tipo de compromiso que tenían esa noche; el vestido era demasiado revelador, sin duda alguna carísimo, pero daba una idea contraria sobre el motivo de esta cena.

La señora Li, por supuesto, trataba de disimular su expresión y se dirigió enseguida junto con su esposo a darles la bienvenida y tratar de distraer su atención, ya que era obvio desde que entró que estaba buscando a Shaoran.

— Bienvenidos a nuestra casa, srita D'Angello, es un placer tenerla de nuevo con nosotros, es una lástima que sea en medio de unas circunstancias tan difíciles para tu familia.

— Ahh… si, si… Muchas gracias por su invitación son muy amables, no logro ver a Shaoran

— Bella, estás siendo descortés — Llamó su atención Fye — Es un honor para mí conocerlos y agradezco mucho su gentil invitación, mucho gusto, soy Fye D Flourite.

Se hicieron las presentaciones del caso y ambos terminaron de ingresar a la mansión para ser presentados con el resto de los invitados, Isabella solo miraba ansiosa hacia la puerta a la espera del ingreso del ambarino.

No pasó demasiado tiempo hasta que ambos castaños hicieron su arribo en la mansión de los Li, Shaoran habría querido llevar a Sakura de su brazo, orgulloso de su hermosa novia, pero ella le había pedido mantener un bajo perfil para no desatar la ira de la italiana y tenía razón, ya que la mirada de esta viajó directo hacia ellos, que aunque no tenían contacto alguno, por el simple hecho de llegar juntos hablan logrado molestarla.

De inmediato terminó la conversión con Yamasaki y se dirigió hacia Shaoran con su mirada felina y contoneándose para llamar la atención del recién llegado

— Sakura, no me dejes.

— Si me quedo aquí… No respondo, sabes que la detesto.

— Amor, por favor

— Sé fuerte, será solo una noche. Te vigilaré de cerca.

— Hola Shaoran — saludó Isabella con un deje de molestia en su voz

— Hola Isabella, bienvenida.

— Me has tenido bastante abandonada, pensé que irías por mí al aeropuerto.

— He tenido mucho trabajo, lo siento.

— Esa nunca fue excusa para divertirnos — dijo ella con voz sensual y acercándose lo suficiente como para acariciar su pecho.

— Bueno, las cosas son diferentes ahora.

— No me digas; bueno, espero que no por mucho, tendremos suficiente tiempo para divertirnos como en los viejos tiempos.

— Ahmmmm, si me permites, iré a saludar a mis padres — Shaoran la alejó rápidamente, no sólo le resultaba fastidioso el contacto de su antigua amante sino que sabía que esa actitud solo generaría malos entendidos y lo que menos quería era lastimar a Sakura.

Isabella, por su parte, solo buscaba disimular su molestia, ahora era más obvio que nunca que Shaoran tenía una relación con la simplona de Kinomoto, ese insecto debía ser aplastado a la brevedad posible.

— Mi querida Sak, veo que esa mujer te detesta en serio — dijo Meilling tomando A Sakura del brazo y llevándola por el salón

— Lo sé, está como obsesionada con Shaoran, por eso no quería que llegáramos juntos

— De ninguna manera ¿y darle gusto?

— Mei, no se trata de Shaoran o de mí, es sobre el negocio que está en peligro, no podemos arriesgarnos por temas personales.

— Eso me parece muy injusto, es la primera vez en muchos años que veo a mi primo genuinamente feliz y tiene que negarse a esa felicidad por capricho de esa tipa.

Sakura solo inclinó su rostro y no notó cuando Fye se acercó a ellas.

— Señoritas… — dijo haciendo una reverencia.

— Aghhh lo que faltaba — respondió Meilling en voz baja que sólo Sakura escuchó y rodó los ojos con fastidio.

— Buenas noches Fye, bienvenido a Japón — dijo Sakura con amabilidad extendiendo su mano en típico saludo occidental

— Mi bella flor, no imaginas el placer que me produce verte

Ella no dijo nada, tan solo respondió con una sonrisa incómoda.

— Y tú Meilling. Tan hermosa como siempre

— Basta, sabes que conmigo no tienen efecto tus adulaciones.

— Oye, no es necesario que estés tan prevenida, solo digo la verdad. En fin, ¿me permites escoltar a la bella Sakura un rato?

— Pues fíjate que no, no va a ser posible, hace mucho que que no la veo y deseo hablar con ella, a solas, ya sabes, cosas de chicas.

Fye la miró con suspicacia — Está bien, te lo concedo, pero no vayas muy lejos Sakura, estaré cerca.

El hombre se alejó con una copa de champagne en la mano

— A falta de una fastidiosa, dos ¿Qué clase de castigo de los dioses es este? farfulló la joven Li con molestia. Vamos por Shaoran, necesito un trago con urgencia.

— Lo mejor es no molestarlo, debe estar ocupado

— Sakura, ya debes dejar de pensar y sentirte así, eres la pareja de mi primo, él siempre va a estar en reuniones, con socios, accionistas o su familia pero te aseguro que jamás serás una molestia, eso solo está en tu mente, ¿crees que si fuera así él te habría traído de su brazo?

— ¿Lo crees así?

— Mira, no sé qué pudo haber sucedido en el pasado, pero tienes la fortuna de encontrar a un hombre que cuando toma la decisión de amar lo hace sin medida, disfruta tu momento.

— La verdad es que tengo miedo Mei, todo ha sido tan rápido y tan intenso y cada día siento que lo amo más, me aterra la idea de sentirme tan vulnerable ante alguien.

— Estoy segura que él también, pero decidió confiar en ti, dale ese voto de confianza y déjate amar.

Sakura suspiró y cuando levantó su rostro notó la cálida mirada de Shaoran que la abrazaba desde el otro lado del salón y una sonrisa que sólo emanaba ternura y devoción y que ella devolvió sin reparo alguno.

— Tienes razón — dijo la castaña con renovada actitud.

— Ahora, vamos a saludar a la familia

Ambas recorrieron el salón saludando con tranquilidad a los demás invitados hasta que llegaron donde se encontraba en pleno la familia Li

Ella se acercó tímidamente e hizo una reverencia ante ellos, pero Ierán se acercó y le dio un beso en la mejilla y las hermanas de Shaoran se acercaron e hicieron lo propio saludándola con mucha calidez y amabilidad. La castaña se sintió abrumada pero muy feliz, todo lo que decía Meilling tenía sentido en su cabeza ahora.

— Te ves hermosa Sakura, ¿ya conocías a mi esposo? — preguntó Feimei amablemente.

— Es un gusto para mí conocerlo señor, mi nombre es Sakura Kinomoto.

Se hicieron las presentaciones del caso con el resto de miembros de la familia quienes fueron muy cálidos con ella y de lejos Isabella no dejaba de mirar en compañía de Fye.

— Las cosas están peor de lo que pensaba, esa muchachita ya avanzó mucho terreno con la familia; mira, todos tan felices… Ya veremos cuánto le dura, si Shaoran no es mío, lo voy a destruir, a él y a su estúpida familia.

Cuando hablaba de esa manera, la italiana solía ser muy siniestra, tanto que el mismo Fye sentía temor de escucharla. Así que solo siguió bebiendo de su copa de champagne, no había nada que pudiera o quisiera decir, así que mejor se alejaría.

En ese momento anunciaban la cena, todos fueron invitados a pasar al comedor y se les indicaron los lugares asignados a cada uno, pero Isabella intentando hacer caso omiso a las indicaciones, buscó ubicarse al lado de Shaoran pero ese era el lugar de Sakura y ella estaba allí.

— ¿Qué haces Isabella? Este es el lugar de Sakura — dijo Shaoran

— Se supone que somos los invitados de honor, debería poder elegir dónde quiero sentarme.

— Por mí no hay ningún problema, puedes tomar mi lugar — dijo Sakura con una sonrisa amable, aunque no le agradaba para nada lo que estaba haciendo, no le daría el gusto de verla molesta, conocía a la perfección su estrategia y no caería en un juego tan infame, así que se movió a la posición que le correspondería a Isabella y por supuesto, era al lado de Fye.

Eriol, Tomoyo y Meilling prestaban total atención a la situación que se estaba dando, así que el inglés se ubicó rápidamente hacia el lugar que quedaba libre al lado de Fye, cediendo el suyo para que Sakura estuviera al lado de Tomoyo, Shaoran le agradeció con la mirada y la castaña hizo lo propio para sus adentros, había sido una jugada magistral.

Todos se ubicaron en sus lugares y se dio inicio a la cena, las personas allí presentes empezaron a interactuar de diferentes maneras, pero el ambiente era tenso, Isabella insistía en estar sobre Shaoran y este, visiblemente incómodo hacía todo lo posible para no ser descortés, Sakura trataba de ignorar la situación y conversar con sus amigas, no quería y no podía ignorar la cena perdiendo la paciencia.

— Y bien, señorita D'Angello, ¿ha encontrado cómodo el lugar donde se hospedará mientras esté con nosotros?

— Así es señor Li, gracias por su hospitalidad

— Por favor, cualquier cosa que necesiten, Tomoyo estará pendiente.

— Así es — respondió la Amatista con una sonrisa

— En esta época empieza a hacer un poco de frío, ¿no es así? — Comentó la Italiana

— Sí — Respondió Meilin — es por eso que todos tratamos de vestirnos adecuadamente, no sólo acorde a las condiciones climáticas, sino también al lugar y las personas que nos acompañan. Aunque sé que para algunas — Dijo haciendo énfasis en esta última palabra — es difícil entenderlo y cubrirse un poco más en este clima, prefieren pescar un resfriado pero nunca dejan de ser exhibicionistas.

Los demás en la mesa guardaron silencio mientras los ojos rojizos de Meiling sostenían una férrea batalla con los grisáceos de Isabella

— Bueno querida, ya sabes, no todas se pueden dar el lujo de tener una figura como la mía, ¿por qué no aprovecharla? — contestó la italiana intentando disimular su molestia

— Bueno, no mencioné a nadie en particular, pero al que le calce el guante…

Yamazaki carraspeó la garganta bastante incómodo — Yo creo que los hombres presentes somos absolutamente privilegiados de contar no solo con mujeres hermosas en esta cena, sino también honorables e inteligentes.

— Gracias querido Yamazaki, siempre has sido un caballero y respecto a lo que decías Isabella, tienes toda la razón, desde que te conozco has tenido una figura absolutamente envidiable, bueno, eso fue antes de conocer a Sakura, que además de eso tiene un rostro encantador y es muy inteligente, amable y noble. De nada sirve una cara bonita y un rostro de portada de revista cuando detrás de eso no hay nada más que espuma, nada de esencia.

La pobre castaña por poco escupe el sorbo de vino que acababa de tomar, ¿en qué momento la habían metido en semejante pelea?

— Señorita Li, es usted muy amable por sus comentarios, pero no es para tanto — Replicó Sakura nerviosa.

— No seas modesta Sakura, por favor. Además, todas esas cualidades son las que hacen que te queramos como una más de la familia, ¿no es así, tía Ierán?

Ierán, conociendo las intenciones de Meiling de dejar clara la posición de la chica Kinomoto frente a Isabella solo asintió con una sonrisa, no quiso decir más porque por mucho que detestara a la italiana, no podía ser imprudente.

La tensión del ambiente podría cortarse con cuchillo, Fye sabía muy bien cuando su prima estaba conteniendo la rabia y ese era el momento; podía actuar como la mujer madura que estaba en representación de una compañía, o como la muchachita caprichosa que siempre había sido. Rogaba a todos los dioses que optara por la segunda, no quería pasar la vergüenza de soportar un berrinche de Isabella.

— Señora Li, permítame felicitarla, este banquete es totalmente exquisito.

— Le agradezco mucho señor Flourite. La ocasión lo amerita, ustedes son invitados muy importantes para nosotros.

El resto de la cena ocurrió sin contratiempos más allá de la constante zalamería de Isabella hacia Shaoran y este último que trataba a toda costa de evitarla; posterior a la cena, se reunieron de nuevo en el salón donde el jazz amenizaba la velada, Ierán Li aprovechó la oportunidad para acercarse a Isabella y conocerla un poco más allá de las obvias apariencias.

Conversaron durante un largo tiempo, la italiana preguntaba siempre sobre Shaoran y aunque trataba de parecer agradable y atenta con la madre del hombre con quien estaba claramente obsesionada, Ierán era muy perspicaz y no se dejaría llevar por falsas adulaciones.

Sakura, por su parte, parecía muy cómoda conversando con los demás accionistas a quienes no había conocido hasta esa noche, Shaoran estaba a su lado, le encantaba ver como una mujer cuyo aspecto era tan dulce y hermoso traía tras sí una mujer notablemente culta e inteligente, además de empática y divertida. Eriol y Tomoyo se habían encargado de retener a Fye para que no interrumpiera o importunara a los castaños hasta que la velada fue terminando.

— Shaoran, ¿tú me llevarás? — preguntó sensualmente la visitante acariciando sugerentemente su pecho.

— No, Isabella, ustedes ya tienen un transporte asignado y los están esperando afuera.

— No seas aguafiestas, pensé que podríamos divertirnos un rato… Como en los viejos tiempos.

Y a esas alturas toda la diplomacia y buenos modales de Sakura estaban a punto de salir por la ventana y tomar a esa mujer por su largo cabello y subirla a su carro con tal de que quitara sus asquerosas manos de su novio. Por supuesto Shaoran lo notó y decidió poner punto final al asunto por aquella noche.

— Lo siento Isabella, pero debo escoltar a la señorita Kinomoto — dijo tomando a la castaña de la mano y poniéndola sobre su brazo. Si me permites, iremos a despedirnos de mi familia.

Sin decir una palabra más dieron la espalda a la insoportable mujer y se dirigieron hacia donde estaban sus padres quienes habían sido testigos de toda la escena.

— Madre, padre, lo siento mucho, es que… No la soporto, sé que prometí ser prudente y tratar de ser cortés y lo he hecho…

— No te preocupes hijo, una cosa es que seas responsable como miembro de nuestra familia y otra muy diferente que cedas a sus pretensiones, eso no hace parte de ningún acuerdo.

— Agradezco mucho su comprensión, Sakura y yo ya nos vamos.

— Espero que puedan descansar bien, Sakura, gracias por acompañarnos esta noche.

— Gracias a ustedes por hacerme parte de esta velada.

— Eres parte de nuestra familia, no podía ser de otra manera — respondió Ierán dándole un abrazo.

A lo lejos Isabella observaba todo sintiendo como su estómago ardía de la ira — Vámonos Fye

— Como digas primita, pero déjame despedir…

— Nos vamos ya, dije.

— Ok, cálmate.

Mientras caminaba rumbo al vehículo solo podía repetir: — Esos dos me las van a pagar, voy a destruir a esa mosquita muerta.

Hola de nuevo!

Espero de todo corazón que alguien me lea todavía, son totalmente imperdonables mis ausencias eternas, pero aquí estoy! solo espero no seguir tardando tanto hasta terminar la historia, porque ya saben, nunca he dejado una historia inconclusa y esta no será la primera.

Les envío un abrazo enorme a quienes todavía me acompañan en esta aventura, a quienes de casualidad se encuentren con esta historia y tenga a bien leerla, deseo que la disfruten mucho y agradezco mucho su tiempo y sus maravillosos reviews.

Les deseo un muy feliz 2023.

Ale-San