A/N

Ya sé, ya sé que me tarde unas cuantas semanas en actualizar esto, les pido una disculpa de todo corazón. No quiero poner pretextos o excusas sobre mi falta de capítulos así que les diré la verdad: estaba muy bloqueada y para pasar el mal trago decidí leer algunos fanfics que me llamaron la atención, una cosa llevó a la otra y de repente me encontré solamente leyendo.

Pero estoy confiada que a partir de este punto la escritura fluya de manera más libre y así podamos avanzar con la historia, de entrada puedo contarles que en estos momentos ya está escrita una parte del siguiente capítulo así que no se preocupen, esta historia no será abandonada.


El aire que entra por la puerta del tren me golpea el rostro ayudando a mitigar el calor insoportable de la mañana. La primera vez que salte dentro del tren el día de la ceremonia de selección fue difícil, pero esta vez lo fue aún más. A pesar de que ese día tenía puesto mi ropa gigantesca de Abnegación no recuerdo haber sufrido tanto; el día de hoy todos llevamos puesto un uniforme de protección, el chaleco antibalas pesa demasiado y el casco que es demasiado grande para mí me impedía ver exactamente en donde estaba la manija del tren que me ayudaría a saltar en él. Mientras nos acercamos a la zona en donde haremos nuestro patrullaje Cuatro y Lauren empiezan a dar instrucciones para que saltemos.

"Parece que estás atrapada conmigo el día de hoy" Jason me golpea el hombro con el suyo mientras sonríe exageradamente. A pesar de que los instructores nos aseguraron que la zona en la que estaremos es bastante tranquila y que las armas que cuelgan de nuestros hombros no son más que rutinarias no puedo evitar sentirme un poco inquieta. Una cosa es disparar en objetivos de cartón y en las pantallas a la posibilidad de tener que utilizar un arma de verdad contra un ser humano. El mapa de las calles por las que tenemos que movernos es bastante amplio y me va a permitir buscar la ubicación de Evelyn sin levantar sospechas de los demás, pero cuando nos organizaron en parejas y la mía es nada menos que Jason, mi plan comenzó a complicarse un poco en mi cabeza.

"Ok, escuchen todos" Cuatro se detiene delante del grupo de iniciados "la idea del patrullaje es que se familiaricen con las calles de la ciudad y los edificios que hay en ella. Al terminar la iniciación muchos de ustedes podrán tomar un lugar dentro del cuerpo de vigilancia y esto" dice señalando con un brazo hacia las calles detrás de él "será su oficina. No estamos cerca de las zonas en dónde se han reportados disturbios, aquí aunque hay muchos sin facción, suelen ser bastante tranquilos pero manténganse alerta, aunque ellos están acostumbrados al patrullaje de Osadía no podemos descartar que deduzcan que ustedes no son más que iniciados y alguno quiera causar molestia. El audífono que tienen todos ustedes tiene un comunicador directo con Lauren o conmigo, en caso de ser necesario no duden en presionar el botón que tiene para alertarnos que necesitan nuestra ayuda. Manténganse siempre con su pareja, no se separen ni intenten explorar demasiado por su cuenta. Cuando sea el momento de irnos, Lauren y yo mandaremos una señal por el comunicador y nos reuniremos en este punto junto a las vías del tren. Sean valientes y no causen problemas" con esto nos da la señal para que comencemos a patrullar.

Las primeras calles por las que caminamos están desiertas, el único ruido que se escucha es el de nuestras pisadas y ocasionalmente en alguna esquina vemos a otras parejas caminando. Jason parece más entretenido en mirar con detenimiento el arma que tiene en las manos que en la ciudad.

"¿Entonces estás aquí por trabajo?" Me pregunta mirándome con interés.

No tiene sentido mentirle, desde la primer semana Jason me dejó en claro que sabía que no era parte de la iniciación. "Sí"

"¿Cuál es exactamente tu trabajo?"

"Soy embajadora de mi facción, en las asambleas buscábamos una manera de entendernos mejor entre todos para poder ayudar a que la ciudad sea un mejor lugar así que conocer a las demás facciones desde dentro fue la solución a la que llegamos" no es del todo una mentira pero es toda la información que me siento cómoda compartiendo.

"Oh" dice pensativo "¿Te está gustando entonces?"

"¿La facción? Sí, supongo"

"¿Y cuándo termines aquí irás a alguna otra facción a hacer lo mismo?" Sé que la pregunta es inocente, esa es la idea central de mi propuesta pero no puedo evitar sentir un peso sobre mis hombros al aceptar que con todo lo que está sucediendo en la ciudad y si no soy capaz de resolverlo, tal vez no haya oportunidad alguna de hacerlo.

"Creo que le dejaré a alguien más la tarea, tu facción es divertida pero algo me dice que después de la iniciación necesitaré meses para reponerme de todo este trabajo duro" mi respuesta parece satisfacerlo porque comienza a reírse despreocupado. Caminamos más calles sin mucho más que hacer, ocasionalmente algún sin facción se asoma por los agujeros de los edificios por curiosidad. Al revisar el mapa veo que estamos casi al borde de los límites del patrullaje. Hay una zona con muchos árboles y pasto seco en la esquina de esta calle, recuerdo que mi padre me dijo alguna vez que estas zonas se llamaban parques antes de la guerra. Al acercarnos a ella una de las paredes de un edificio de enfrente tiene una X marcada casi en el suelo, me asomo por la calle y otro de los edificios que están alejados tiene una igual.

Un coro de risas llama nuestra atención cuando llegamos a la zona del parque. Un grupo de niños y jóvenes sin facción corren pateando una bola hecha con papeles.

"Oh wow, había escuchado de este juego pero nunca lo había visto en vivo" me dice Jason señalando a los chicos "el objetivo es atravesar ese límite hecho con cajas con la bola para anotar puntos" por unos segundos me permito observar el juego, he visto pelotas en Osadía, en la escuela y en otras partes de las zonas de los sin facción por lo que entiendo que este juego debería jugarse con una, pero el hecho de que improvisaran con basura no lo hace menos interesante y parece que ellos están pasando un muy buen rato. Jason parece bastante entretenido y sé que es ahora o nunca, es el único momento en que puedo despegarme de él sin levantar sospechas.

Nos sentamos cerca de donde se lleva a cabo el juego y un par de jóvenes nos miran alerta "No se preocupen, solo estamos viendo" les dice Jason pasando su arma a su espalda y apoyándose con las manos para verlos mejor. Esto parece tranquilizarlos y continuan con el juego.

"Uhmm Jason, necesito ir al baño" le digo intentando sonar tranquila.

"¿Qué, ahora?" Dice mirando a su alrededor

"Sí, más atrás en la calle vi una pequeña calle despejada en donde creo que puedo ir"

"Ok, vamos" Jason empieza a levantarse pero lo detengo.

"No tranquilo, puedo ir sola"

"¿Estás segura?" Pregunta intranquilo, estoy a punto de rogar cuando uno de los chicos sin facción se acerca a nosotros "Ahm, ¿señor?, nos falta uno en el equipo, ¿le gustaría jugar con nosotros?" Pregunta con timidez y Jason apenas puede disimular la alegría en su rostro, voltea a verme como preguntándome si está bien que juego con ellos.

"Ve está bien, Cuatro dejó en claro que esto solo es un ejercicio y no hay nadie cerca de nosotros. Voy a mmm, voy a hacer eso y te veo de regreso aquí dentro de poco ¿ok?" Jason no duda un segundo más en aceptar la invitación y de un salto está de pie siguiendo al chico. Intento no levantar sospechas pero camino rápido hacia la pared en donde vi la primera X marcada.

Aunque las calles están desiertas no puedo evitar sentir miradas sobre mí a medida que avanzo entre paredes marcadas. Cuando llego a un edificio de dos pisos con unas letras blancas que dicen US Banco" un reloj roto en la parte alta de la pared y una pequeña x marcada en el suelo, sé que llegué a mi destino. Las puertas están parcialmente abiertas y para mi sorpresa no hacen ningún ruido al abrirlas para pasar. El lugar no está demasiado iluminado lo cual me tranquiliza pues sé que si alguno de los iniciados pasa por aquí, no hay suficientes ventanas para que puedan verme. Avanzo unos cuantos pasos cuando escucho salir de una habitación a alguien.

Edgar me saluda con un gesto y me indica que lo siga. Bajamos unas pequeñas escaleras que llevan a unas puertas gruesas, Edgar toca tres veces y alguien desde adentro indica que podemos pasar. Él sostiene la puerta para que entre y la cierra detrás de mí. La habitación está iluminada con algunas lamparas pequeñas, en un escritorio del fondo Evelyn habla en voz baja con Myra a quien no veía desde hace meses.

"Beatrice, el negro te queda bien" me dice mirándome de arriba a abajo, aunque intenta disimularlo puedo ver en sus ojos un poco de añoranza al recordar la facción de la que fue echada hace dos años.

"Myra, Evelyn" las saludo cordialmente mientras dejo en un escritorio el casco, mi arma y el chaleco.

"Asumo que no tienes mucho tiempo" Evelyn se sienta recargándose sobre el escritorio mientras Myra se dirige a uno de los escritorios que se encuentran al inicio de la sala "¿Cómo te trata Osadía Beatrice? Veo que aún estás en una sola pieza lo cual es bueno" como siempre, me es imposible leer a Evelyn.

"Me buscabas así que aquí estoy" tiene razón y no tengo mucho tiempo para estar aquí, ciertamente no el suficiente para que analice cada centímetro de mi aspecto o me hable en ese tono que pone mis nervios en alerta.

"Mm-humm, lo audaz se te está pegando ya veo. Primero que nada, quiero felicitarte por haber logrado que aceptaran tu propuesta, aunque basándome en el hecho de que te está obligando a pasar por la iniciación, me atrevería a decir que esperan más tu fracaso que tu victoria" no necesito enunciar que estoy de acuerdo con ella. "¿Es difícil?" Me pregunta con demasiado interés para mi gusto, ¿acaso está realmente preocupada por mi bienestar?

"No es pan comido pero estoy trabajando duro" intento mantener la frente en alto, todo el dolor que siento en el cuerpo y las horas enteras sin dormir para poder atravesar la iniciación me permiten sentirme orgullosa de mí misma.

"¿Y tu instructor?" Es pequeño y fugaz pero puedo jurar que algo en los ojos de Evelyn brilló al hacerme esta pregunta, nunca he podido entender cómo es que ella tiene tanto conocimiento de todo lo que sucede dentro de las paredes de cada facción pero lo tiene y en el poco tiempo que llevo en Osadía me he dado cuenta que Cuatro no es un miembro más, su reputación lo precede y acompaña a todos lados, no me extrañaría ni un poco que Evelyn supiera que parte de la dificultad de la iniciación reside en los instructores.

"Hmm, él es como- como acostarse en una cama de clavos" suspiro "Evelyn, en verdad tengo poco tiempo" mis palmas empiezan a sudar porque aunque no llevo demasiado tiempo aquí, si es mucho más del que me tomaría normalmente ir al baño.

"Muy bien, vayamos al grano entonces Beatrice. En el tiempo que has pasado haciendo tu investigación cinco personas más han aparecido en las calles, cuatro de ellos con los mismo síntomas que ya conocemos bien"

"¿Y el quinto?" Pregunto

"El quinto es un joven de Erudición que apareció en las calles vestido totalmente de azul y con plena consciencia de quién es y por qué estaba en la calle" no me imagino cómo esta información me pueda ser de utilidad, todo el tiempo aparecen más sin facción en las calles, sobre todo en los periodos de iniciación, y aunque los otros cuatro me interesan tampoco es información nueva o buena, o por lo menos no lo suficiente para arriesgarme a que Cuatro descubra que deje a mi compañero patrullar solo.

"Alguien común y corriente entonces, alguien que no encajaba dentro de los parámetros de su facción" le digo a Evelyn un tanto irritada.

"Yo no lo llamaría común y corriente sino todo lo contrario, es un joven bastante brillante. En cuanto a encajar dentro de los parámetros lo replantearía, no se trata de lo que significa ser o no ser un erudito, este es un caso más de hmmm como llamarle ¿Valores?" Estoy tan acostumbrada a lo críptica que puede ser Evelyn, pero normalmente nuestras conversaciones tienen un propósito y a esta no logro encontrarle ninguno.

"Verás este joven se encontraba cursando su iniciación, misma que hasta el año pasado consistía en investigaciones y exámenes meticulosos que probaban si las personas tenían la capacidad o no para estar ahí; sin embargo parece que las cosas han cambiado, no ha podido o querido abrirse con nosotros con totalidad aún, pero lo poco que pudo compartirnos es que al parecer, este año la iniciación es bastante diferente" un sonido de estática revienta en mi oído y tengo que sacarme rápidamente el comunicador, la señal debe de ser muy mala en este edificio porque solamente logro percibir algunas palabras y apenas puedo descifrar que es Cuatro el que las dice, miro mi reloj y me asusta el tiempo que he pasado aquí son razón alguna. Para este punto Jason debe de haber regresado ya al punto de encuentro sin mí.

"Evelyn en verdad tengo que irme" le digo apurada.

"¿Qué has averiguado sobre el aumento de los sin facción Beatrice?" Me pregunta molesta, tal vez porque interrumpí su historia.

"Desafortunadamente no mucho, una sola persona de todo el grupo de iniciación ha abandonado el entrenamiento y según lo que nos dijeron se debió a una condición médica" en ese momento algo hace click en mi cabeza, Evelyn dijo que solamente cinco personas nuevas han aparecido en las calles, cuatro sin memoria y un erudito, ninguno de Osadía pero puedo jurar que Eric dijo que este se convertiría en sin facción, ¿en dónde está?

"No recuerdo a nadie en las últimas semanas que nos haya llegado vestido con los colores de Osadía" Evelyn reflexiona.

"Janine estuvo ahí, la vi un día muy tarde hablando con Max y Eric sobre la iniciación y sobre extracciones" Las palabras salen como torbellino de mi boca, mi corazón late deprisa.

"Estamos conscientes de que se reúnen de cuando en cuando, ¿hay algo en particular que se destacara de su conversación?"

"Hablaban de la segunda etapa de la iniciación de Osadía, Max le recordaba que era durante esa etapa cuando más señales había, no sé de qué hablaban para serte franca"

"Divergentes…" para este punto mis palmas están completamente empapadas de sudor, Evelyn y yo hemos discutido este tema en muchas ocaciones pero he sido bastante cuidadosa en no revelarle mi gran secreto.

"¿Qué con ellos?" Espero que mi voz no me traicioné y muestre los nervios que estoy sintiendo.

"No sé si alguna vez te he explicado como es que alguien puede notar divergencia en las personas en las distintas facciones. Cordialidad cuando les es imposible que un miembro viva en paz y armonía aún con toneladas de su suero de paz; Veracidad cuando sus individuos pueden mentir sin inmutarse; Abnegación cuando alguna persona se esfuerza demasiado y sin éxito en perderse en el acto de entregarse a los demás" es momentáneo pero juro que su mirada se intensifica al hablarme de mi facción, algo dentro de mí me grita que lo sabe, Evelyn sabe lo que soy "Erudición tiene maneras más complejas que no le logrado descifrar aún, supongo que cuando alguien se rehusa a seguir una corriente de pensamiento impuesta, ahora bien todo esto que acabo de decirte bien podría aplicarse a una persona que simplemente no tiene los rasgos para dicha facción y eso no es un delito, si así lo fuera entonces estarían prohibidas las transferencias en el día de selección, pero Osadía tiene una manera mucho más efectiva de descubrir si alguien es divergente o no"

"TR- TR- IS ¡Maldita sea!, Tris ¿Me copias?" Las palabras aunque entrecortadas salen del comunicador, no puedo identificar si Cuatro está desesperado o molesto. Miro a Evelyn y esta está mirando fijamente el aparato que sostengo en la mano, su respiración se acelera un poco antes de regresar al tema.

"Beatrice, una persona divergente siempre, escúchalo bien, siempre estará consciente en las simulaciones. Ya sea en la prueba de aptitud o en la segunda etapa de la iniciación de Osadía" toda la habitación da vueltas y siento como el pánico se apodera de mí, la voz de Cuatro retumba en mi cabeza ellos están escuchándolo todo. Esto es una simulación pero tú no deberías de saberlo, nadie debería de saberlo. Tienes que disparar, eso es lo que ellos esperan que suceda aquí, cualquier otro resultado es peligroso

"Ten-ten-tengo que irme" empiezo a caminar hacia la salida tomando mis cosas y colocándomelas.

"Beatrice, el chico de Erudición no abandonó su facción porque no fuera lo suficientemente inteligente para estar ahí, todos los esfuerzos están puestos en un solo objetivo: la creación de un suero nuevo, no sabe cuál es la función pero sabe cuales son las consecuencias de cuando no funciona"

"Desorienta a la gente" no tengo que pensarlo dos veces, llevamos meses viéndolo con nuestros propios ojos.

"Confía en tus amigos Beatrice, y tómalo como un consejo, a veces las camas de clavos tienen algo que vale la pena" No tengo tiempo de contestar porque el comunicador zumba con los gritos de Cuatro, tampoco tengo tiempo de confirmar si Evelyn va detrás mío aunque escuchó sus pisadas corriendo detrás de mí.

Atravieso las puertas del edificio y corro a toda velocidad hacia el punto de encuentro que afortunadamente no está demasiado lejos. Justo cuando doblo la calle me estampo directamente con quien viene corriendo en dirección contraria.

"¡Puta madre!" Escucho la voz de Cuatro, pero la colisión fue tan fuerte que ahora estoy tirada de espaldas en la calle sin aire. "¿En dónde mierda estabas?" La voz de Cuatro tiene una mezcla de desesperación y rabia, pero no puedo contestarle porque aún intento recuperar el aliento e incorporarme. De repente siento como un brazo fuerte me jala para levantarme del suelo y en un segundo estoy mirando hacia un Cuatro lívido que respira con mucha dificultad mientras sus ojos intentan matarme, estoy segura.

"¿EN. DÓNDE. ESTABAS.?" Cada sílaba que sale de su boca aumenta el nudo que se formó en mi estómago cuando me levantó del suelo. Algo detrás de mí debió de distraerlo porque por un segundo frunce el ceño y relaja el agarre de mi brazo.

"¿Y bien?" Vuelve a clavarme su vista en mí.

"Yo, hmm, tenía que ir al baño y…" intento encontrar una buena explicación para mi ausencia pero Cuatro está demasiado molesto para entender razones.

"¿Esto es un juego para ti?"

"¿Ah?"

"Mi facción, nuestro trabajo, la iniciación, ¿solo es un experimento para ti?, es parte de un plan elaborado para convertirte en líder en tu facción, ¿te enviaron para joderme específicamente a mí?" No sé bien en que momento Cuatro comenzó a caminar y yo con él, porque de repente mi espalda choca contra la pared del edificio y no puedo evitar temblar por completo.

"¿Qué?, ¿Quién?, ¿de qué estas hablando Cuatro?" No, no puedo dejar que el pánico me domine.

"¿Qué estás haciendo en Osadía Tris?" No sé si me asusta más la rabia en la voz de Cuatro, o la desesperación que también se cuela tanto de su boca como de sus ojos.

Sé que tengo en este momento una ventana de oportunidad, Evelyn dijo que tenía que confiar en mis amigos y aunque no puedo considerar a Cuatro precisamente como un amigo, sé que los demás confían en él.

"Cuatro, hay cosas, tantas cosas en la ciudad que no entiendo. Tanta gente, tanto peligro" no puedo ordenar mis ideas porque Cuatro toma mi otro brazo y su agarre está presionando más. Sus manos tiemblan y me hacen temblar a mí por ende. Y sus ojos, dios mío sus ojos están implorándome por la verdad.

"Ten-tengo que hacer algo, no puedo quedarme de brazos cruzados" sé que no tiene sentido nada de lo que estoy diciendo pero en verdad no puedo pensar con claridad.

"¿En dónde estabas?" Vuelve a preguntarme y aunque hace unos segundos tuve un impulso por contarle todo, ahora no me siento tan segura. Evelyn no es un secreto que quiera revelar.

"Te dije, fui al baño" en un segundo logro componerme y volver a ser Tris la chica que en su trabajo no tiene miedo de alzar la voz. "Cuatro, necesito que me sueltes, tus manos me están lastimando"

Cuatro abre los ojos con sorpresa, retirando sus manos de mis brazos como si le quemara el contacto, se aleja unos pasos de mí.

"No puedes, no puedes simplemente irte sin reportarte. Tú lo has dicho, Chicago no es precisamente un lugar seguro ahora" se pasa las manos por la cara y suelta un suspiro. Empieza a luchar contra el cable de su comunicador y suelta un gruñido desesperado cuando no puede desenredarlo de su oreja "Estaba preocupado Tris, no contestabas y Jason no sabía decirme a dónde habías ido"

No sé exactamente que fuerza acaba de poseerme, pero sin pensarlo levanto mi mano para ayudarlo con el cable en su cara. "Hey, hey" le digo casi en un murmullo "No era mi intención, lo siento" cuando logro desenredarlo, sin pensar coloco mi mano en su mejilla y lo miro fijamente a los ojos esperando que pueda ver en ellos que en verdad siento haberlo preocupado. Puede que sea la emoción del momento pero siento como se inclina hacia mi caricia cerrando los ojos.

"Ellos no te quieren en Osadía" no necesita especificarme de quién está hablando, sé perfectamente que los líderes no están echando porras a que me vaya bien en la iniciación, pero en este momento necesito saber algo, y dependiendo de esa información puedo debatir si Cuatro puede ayudarme.

Reuniendo todo el coraje del que soy capaz y sin soltarle le pregunto "¿Tú eres uno de ellos?" De repente siento mi estomago inundado con nervios, sé que morderme el labio es un hábito que un día me lastimará en serio, pero no encuentro algo más que hacer mientras espero su respuesta porque por días no ha hecho otra cosa más que hacerme sentir inoportuna y nada bienvenida en su facción. Los ojos de Cuatro se abren de golpe, se mueve y no me queda de otra mas que dejar caer mi mano que sigue vibrando con el fantasma de la cara de Cuatro.

Con el ceño fruncido levanta su mano para liberar mi labio sin apartar la vista de mi boca me dice "¿Te dije que te ayudaría no es así?" Resisto el impulso de aclararle que me aseguró ayuda en combate porque siento que su respuesta abarca mucho más que eso; sé que quiere decirme que me ayudará con lo que sea que estoy intentando conseguir aquí. No creo poder hablar así que solo asiento con la cabeza.

Con un último suspiro Cuatro comienza a caminar hacia el punto de encuentro asegurándose que lo sigo. El regreso en el tren es un poco incómodo, Jason no está precisamente contento conmigo, no sé si porque él también se preocupó o porque mi desaparición arruinó su juego de pelota. El resto de los iniciados conversan sobre lo poco o mucho que vieron en sus rutas, Cuatro se agarra de las puertas mientras se inclina hacia afuera del tren con los ojos cerrados. Layla está a mi lado, ambas sentadas en el piso mientras vemos pasar la ciudad.

"No creo que lo que nos dijeron al principio sea cierto" dice mientras examina el arma en sus manos.

"¿Qué cosa?" Le digo

"Sobre que este patrullaje es completamente seguro" Yo solo levanto la ceja en señal de que necesito que se explique mejor.

"Cuando Jason llegó diciendo que no podía encontrarte Cuatro se puso como loco. Digo, estoy un poco sorprendida de que aún puedas escuchar después de la manera en la que gritó con el comunicador" siento como mi corazón se apachurra un poco al escuchar la reacción de Cuatro, si el estado en el que estaba cuando nos encontramos es parecido a lo que Layla describe, debí preocuparlo más de lo que estoy imaginando.

Y aunque me siento culpable por mentirle acerca de mi paradero, primero debo de aclarar mis ideas para después poder compartirlas con él y el resto de nuestros amigos. Y no puedo negar que una sensación cálida se alberga en mí al pensar que alguien en este mundo se preocupa por mí bienestar, aunque solo sea porque formo parte del grupo de iniciados a su cargo o porque soy parte de su grupo de amigos.

"Yo tampoco lo creo" le digo recargando la cabeza en la pared.