Acto I - Sueño corrompido.
Las noches en Royal Woods siempre eran difíciles de describir; algunos sentían que eran la calma antes de la tormenta, otros que era el único momento de calma en una ciudad tan ruidosa. Pero una cosa era segura, si en algún momento sentías que tu vida realmente no estaba yendo a ningún lado, la paz de la oscuridad y sus estrellas brillantes en el cielo te recordaban el porque uno sigue adelante.

Loan siempre se sentía agobiada en el día, ella tenia una responsabilidad muy grande junto a la de su padre; debían de asegurarse que cada miembro de su familia estuviera listo para el día siguiente. Mientras que su padre se encargaba de despertar a todos en la casa, ella se encargaría de preparar el desayuno junto a su hermana para asi tener todo listo a tiempo.

No suena como una tarea tan complicada, y realmente no lo seria para una familia de dos o tres personas. Pero cuando tienes una familia tan numerosa de casi 10 integrantes, acostumbrarte a algo así realmente no es nada fácil.

Es por eso que la chica disfrutaba su tiempo libre en las noches, era de los momentos donde mas lograba relajarse; a tal punto que su cuerpo no temblaba sin parar y podía hacer cosas tan comunes como centrar su atención en algo por mas de 5 segundos.

Pero las noches no son siempre algo digno de paz, si no también el recordatorio de lo que mas le aterraba; estar completamente sola.
Y esa noche, escucho un sonido provenir en la esquina de su habitación; una figura humana se mostró ante sus ojos, una figura que le recordaba a su madre.

"¿Que estas haciendo, hija?"
Pregunto la sombra con una voz rasposa y de ultratumba, dándole escalofríos a la joven adulta.

— Yo...solo estoy viendo algo en mi Laptop.— Contesto Loan, quien hacia una esfuerzo notable para no fijar su mirada en ella.

"¿Ya hiciste lo que te pedí hace tiempo?"

No...he estado ocupada, no he tenido tiempo para revisar lo que me pediste...

La figura de repente coloco su mano en el hombro de la chica, presionando con fuerza; su agarre comenzaba a asustar a la chica, quien empezó a hiperventilarse.

"No puedes ignorar lo que te pido, soy tu madre."

L-lo se, p-pero...no estoy l-lista...— Respondió con nerviosismo, sintiendo una terrible presión en su pecho.

"¿Y cuando lo estarás? ¿Acaso quieres ser alguien patética e inútil el resto de tu vida?"
Su voz se escuchaba mas molesta, su agarre siendo mas intenso.

— M-mama...

"¿Quieres permanecer con tu padre hasta que el ya no pueda moverse? ¿Arruinarlo a el como me arruinaste a mi?"

La mujer no respondió, simplemente junto sus manos tratando de mantener la calma; pero el dolor que sentía en su interior no paraba, aumentaba con cada palabra que escuchaban sus oídos.

"Si no puedes hacerme sentir orgullosa, entonces no mereces seguir aquí."

Fue entonces que la figura atravesó con sus mano el pecho de la chica, explorando su interior en busca de algo específico. Loan solo observaba con miedo todo lo que estaba pasando, intentando quitar la mano de la sombra; pero cada esfuerzo que hacia solo podía sentir como esta apretaba sus órganos, un dolor punzante que la dejaba cada vez mas débil.

— N-no...*cough* Mama...p-porfavor...— Suplico, intentando pedir ayuda, en vano.

"Esto es por tu bien,Loan. Esto es lo que mereces."

La figura arranco de su interior el corazón de la mujer, aun latiendo y salpicando su sangre por toda la habitación; Loan observo todo intentando alcanzar aquello que lo pertenecía, pero solo pudo caer mientras su respiración se hacia cada vez mas difícil de de manejar

Intento gritar, intento moverse y llamar a alguien; pero su cuerpo no respondía, sus ojos soltaban lagrimas de color rojiza, y en el momento que sintió como su alma se despegaba de su cuerpo, es que finalmente abrió sus ojos.

Loan grito, un grito tan fuerte que alertó no solo a su familia en su hogar; si no a los vecinos de su barrio. Se sentía asfixiada, destrozada, su cuerpo temblaba sin parar y sus ojos no paraban de soltar lagrimas.

Su familia abrió la puerta de su habitación para preguntarle como estaba; cada uno de ellos siendo ignorado por la chica, no por que quisiera hacerlo, si no porque no podía concentrarse en saber siquiera en donde estaba.

Su padre apareció poco después, alejando a los demás mientras lentamente se acercaba a Loan con una expresión sumamente preocupada.

— Loan, cariño, ¿Que sucedió? ¿Estas bien? ¿Te paso algo?— Pregunto el mayor del hogar, quien solo trataba de reconfortarla mientras acariciaba su hombro.

— Y-yo t-tuve una p-pesadilla...e-ella decía que e-era una inutil...me quiso m-matar...yo g-grite pero nadie v-venia...— Dijo Loan, quien solo observaba a todos lados en pánico, tratando de encontrar a su padre.

— Cielo, no pasa nada. Solo fue un mal sueño, estoy aquí, todos estamos aquí. Tranquila...— El hombre le dio un abrazo mientras acariciaba su cabello, una táctica que llevaba haciendo desde que era solo una niña.

Eventualmente la chica logro calmarse, pero su padre no la iba a dejar sola hasta que ella pudiera volver a dormir; sus ojos aun se mostraban con miedo, observando a su alrededor sin parar.
Le ordeno a los demás que regresaran a sus habitación, que el iba a encargarse de ella. Y aunque la mayoría siguió la orden, solo uno se estaba tardando mas de la cuenta en volver a su cuarto.
— ¿Que te paso, hermana?— Se dijo a si mismo, sabia que esa pregunta no tendría respuesta; solo su padre sabia el porque.— Me gustaría poder ayudarte...
— No le tengas lastima, ella detesta eso.— Añadió una de sus hermanas, apareciendo entre las tinieblas; su repentina presencia no lo alarmo, pero si que lo sorprendió por un segundo.— Además, estoy segura que ella hace todo esto para tener su atención.
— Hmm, no lo se, Lupa. Lleva así ya mas de una semana, algo malo debe estar pasandole...me pone triste ver que solo papa pueda calmarla.— El joven suspiro agotado y se retiro del lugar, en camino a su habitación.
Lupa observo a su hermano irse y le dio una mirada frustrada a su hermana mayor; realmente no le gustaba que se estuviera volviendo el centro de atención.
"¿Porque siempre tenemos que estar atenta a ella? Es estúpido."

Acto II - El chico del plan.
Lemy era un chico bastante especial, mas considerando su rol en la casa Loud; contrario a sus hermanas, fue el único chico que fue concebido con alguien que no era relacionado a su padre, por lo tanto el muchacho no sufrió las complicaciones que sus otras hermanas tuvieron. Aun así, contrario a sus hermanas, el muchacho realmente no sabia quien era su madre debido a esto, ella los había dejado hace muchos años ya.
Aun así, el realmente no le importaba saber eso, su enfoque estaba mas en la familia que ya tenia; y irónicamente, termino cumpliendo el rol que su padre alguna vez tuvo en su niñez, un hermano capaz de manejar cualquier situación en la que sus hermanas lo metan.
Pero si hubo una hermana con la que no podia conectar o ayudar como con las demás, esa era Loan.
No es que se llevaran mal, para nada, la chica realmente lo veía como un joven responsable, siendo su mano derecha si alguna vez perdía control con sus demás hermanas. Pero el realmente no era tan cercano a la mayor, sabia muy poco de ella y la chica tampoco era alguien sencilla de hablar, podia contar con las manos las ocasiones en donde siquiera pudieron tener una conversación que durara mas de 5 minutos.
Todo esto le frustraba a Lemy, el chico era el encargado de ayudar a su familia; ¿Porque no podia lograrlo con ella?
— Viejo, ¡Esto apesta!— Exclamo el muchacho, lanzando una pelota al techo de su cuarto; lo ayudaba a distraerse.
— ¿Que es lo que te molesta ahora?— Hablo Lupa, saliendo debajo de la cama del muchacho.
— Hey tonta, ¿Cuanto llevas estando debajo de mi cama?
— Un par de minutos, esperaba asustarte. Pero oírte quejarte todo el tiempo me quito las ganas, ¿Vas a decirme o no?
— Es sobre Loan, realmente me preocupa. ¿Que vamos a hacer con ella? Si sigue así, no solo ella terminara peor, ¡Si no que todos perderemos el sueño y nos volveremos caballeros de la noche!— El chico guardo su pelota y se sentó sobre su cama, haciendo señas a la contraria para que haga lo mismo.
— Realmente no me interesa hacer nada por ella.— Esta le hizo caso y dejo caer sus botas mientras subía para sentarse al lado de este.— Papa es el único de todos nosotros que la entiende y cada vez que alguna de nosotros intenta ayudarla, ella grita o se aleja aun mas, prefiero ahorrarme la molestia.

— No digas eso Lupa, ¿No te olvidas que ella te ayudo a convencer a Papa para que pudiera conseguirte toda la ropa oscura que quisieras? ¡Seguro te preocupas mucho por ella muy en el interior!
Lupa solo suspiro empujándolo lejos de ella, acostándose segundos después mientras se ponía a revisar su teléfono; Lemy la miro con molestia pero sabia que no podría convencerla aunque quisiera. Y antes de que pudiera volver a distraerse con su pelota, la puerta de su cuarto se abrió de repente.
— Lemy, arriba, es hora de que...¡Oh! Lupa, pensé estabas en tu cuarto.— Hablo su padre, quien los observaba con sospechas.— No importa, arriba los dos, prepárense para desayunar y ir a la escuela; yo los llevare.
— ¿No iba a llevarnos Loan?— Pregunto Lemy, sospechando el porque del cambio repentino.
— Ella esta un poco delicada ahora mismo, así que le dije que podia quedarse en casa hoy; de todas formas tengo el tiempo suficiente para llevarlos a cada uno. Así que apresúrense.
El hombre se fue luego de dar el aviso, no sin antes darle un par de miradas a la niña de cabello blanco; Lemy no entendía porque hizo eso, pero ver el rostro avergonzando de la niña le hizo pensar que era mejor no saberlo para así no meterse en mas problemas. Luego de que se fuera, la chica se despidió y regreso a su habitación, dejando al muchacho solo con sus propios pensamientos.
Lincoln Loud era un hombre complicado; no porque tuviera una actitud confusa o una forma de ver al mundo diferente a los demás, no, el señor era complicado porque nunca nadie pudo entender porque había elegido el camino en el que esta ahora mismo. Su familia siempre se lo preguntaba y cada vez que se le cuestionaba eso, el simplemente respondía;
"Estaba en una situación delicada, ¿Ok?"

Eventualmente llego el momento de desayunar, el niño salió de su habitación y se encontró a la mayoría de sus hermanas peleándose entre si; cada uno decía palabras fuera de contexto que alarmaba a la otra, un espectáculo sorprendente pero que ya era muy común para el muchacho.
— ¡Ok chicas! ¿Cual es el problema ahora?— Hablo casi en gritos acercándose a dos de sus hermanas.
Lacy y Liby eran de las muchachas mas normales de la familia; la actitud positiva de Lacy hacia que cualquiera pudiera divertirse con ella pero su hiperactividad por hacer cualquier cosa que se le proponga cansaba a cualquiera que intentara seguirle el paso. Cuando le dijeron que tendría que compartir habitación con su "dientes de metal" realmente no la hacia sentir muy emocionada, prefería estar con Lupa ya que ella al menos ella le hacia la vida difícil.
Liby era lo contrario, aunque era igual de positiva su actitud es muchísimo mas relajada; le gustaba hacer alegrar a otros pero prefería pasar su tiempo a solas estudiando todo tipo de cosas, ya sea para mejorar su entendimiento del mundo o solo para pasar el rato, su padre le parecía raro que ella actuara mas como una de sus tías en vez de su madre. Cuando recibió el aviso que Lacy se pasaría a su habitación, la chica estaba algo emocionada, finalmente tendría a alguien para compartirle las cosas que le gustaba...aunque al final, termino detestando la presencia de su hermana menor con el pasar de los años.
— ¡Lacy no deja de molestarme cuando trato de estudiar!— Exclamo la chica de frenos, observando con enojo a la contraria.
— ¡Es tu culpa que seas tan aburrida! ¡Te dije que jugáramos a los pases, pero prefieres leer ese estúpido libro que hacer algo conmigo!— Respondió con intensidad la niña acusada, acercándose a esta para golpearla.
— ¡Wow, wow, wow! ¡No lleguemos a tales extremos!— Dijo Lemy poniéndose entre medio de ambas.— Miren, tengo una una solución; Lacy, ¿Porque no intentas leer uno de los libros de Liby? Tal vez te gusten alguno de ellos.
— ¡Leer es aburrido! ¿Porque gastaría mi tiempo en hacer algo tan tonto?
— ¿Ni siquiera para cumplir un reto? Que te parece...si logras terminar un libro esta tarde, te dare 5 dólares. ¿Que dices?
La chica se quedo pensando en ese trato y termino por acceder a esos términos, entrando a la habitación buscando uno de los libros de su hermana. Liby le agradeció a Lemy por su ayuda para luego regresar a su cuarto y darle algo a la deportista que la mantendría ocupada toda la tarde.
Lemy observo triunfante a sus hermanas para darse cuenta que aun tenia mas trabajo que hacer; apresurándose a ver que es lo que pasaba con Lyra y Lupa.
Lyra era una muchacha singular, desde pequeña ella siempre se obsesiono en hacer que todo se sintiera como un lugar perfecto; ya sea limpiando, acomodando o aconsejando a otros para que mejoren en las cosas que ella veía como molestas. Su padre siempre la acomodo a ser mas empática con los demás, pero cuando la chica se entero de la razón de su existencia; empezó a hacer oídos sordos cuando hablaba con su progenitor.
Lupa era otra chica única, mas que nada porque le gustaba crear desastres; a veces ni siquiera ella sabe porque es así, solamente sigue sus instintos de causar destrucción en su hogar. Incluso aunque su padre la castigue o haga un esfuerzo para entender su personalidad tan problemática, la chica albina siempre sonreía cada vez que era castigada por sus acciones, como si realmente no le importara lo que le sucediera.

— Hey Lemy, Lupa aquí no entiende que su necesidad de querer pintarlo todo de negro y crear nuestra habitación en un manicomio abandonado no va con mi estilo de hacer que todo se vea mucho mas ordenado y limpio. ¡Y mira lo que hizo mientras estaba afuera en el trabajo!— La mayor abrió la puerta de su habitación para revelar el estado de esta; paredes con manchas negras, sus camas remplazadas por unas de hospital y el suelo estaba a medio hacer; mostrando en algunas parte huesos o pasto.
— Lupa, esto ni siquiera luce como un manicomio.— Comento Lemy, un poco preocupado de pensar como logro hacer esto en un solo dia.
— Meh, solo necesita un par de retoques. Además, señorita perfecta aquí tampoco me deja hacer algo que me guste sin que venga a decirme: "¿Acaso no piensas en como reaccionaran los demás?"— Dijo ella mientras hacia una pobre imitación de la voz de su hermana, quien se mostraba cansada de todo esto.

— ¡Ya basta! Mira Lupa, te ayudare a crear tu "manicomio" pero en mi habitación, no en la de Lyra. A cambio de eso, tendrás que arreglar todo lo que hiciste aquí. ¿Trato hecho?
Lupa accedió mientras suspiraba con molestia, entrando a la habitación de la chica para quitar todos sus añadidos; Lyra acaricio el cabello de su hermano mientras sonreía como muestra de agradecimiento, separándose de el para irse a la cocina.
Lemy una vez mas arreglo otro problema, pero al escuchar a sus hermanas menores, el sabia que esto aun no terminaba.

Leia y Lizy eran una par de niñas causa problemas, no porque realmente causaran desastres o accidentes, si no porque siempre eran molestas con los demás; ya sea porque Leia siempre trataba de convencer a sus hermanas mayores e incluso a su padre de invertir en todo tipo de negocios, solo para ser ignorada porque no tomaban en serio su palabra gracias a que era una niña. O por el esfuerzo constante de Lizy de tratar de hacer una película donde peleaba contra un monstruo gigante, llevando su cámara a todos lados y grabando cualquier situación, creando situaciones donde la niña veía cosas que no debía ver.

— ¡Devuélveme mi cámara!— Grito Lizy, intentando empujar a su hermana, fallando estrepitosamente.

— No lo hare hasta que me devuelvas mi teléfono, ¡Tengo asuntos importantes que atender!— Dijo Leia, manteniendo su mano en el aire para que esta no pudiera agarrarlo de repente.
— ¡Ya te lo dije! ¡Necesito tu teléfono para subir mis videos a mi canal! La computadora de la casa es muy lenta, y las demás no quieren prestarme sus teléfonos!— Leia intento recuperar el teléfono de las manos de la chica, esta alejo su mano donde agarraba el teléfono para así evitar que ella lo agarre también.
Lemy observo la situación con una mirada cansada y suspiro, se acerco lentamente a ambas y en un movimiento rápido tomo ambos objetos para luego darle el correcto a cada una; ambas tardaron en reaccionar pero al ver que tenían sus cosas se alejaron de la escena con una sonrisa, aun pensando que tenían el objeto de la otra.

El chico finalmente había lidiado con todos los problemas, al menos por ahora, así que decidió que se merecía su delicioso desayuno como recompensa. Mientras bajaba al piso de abajo, saco un reproductor de cassettes y lo encendió.
"Dia...lunes, mes...marzo, 8 de la mañana, Lemy al habla.

Otro lunes, otro día donde tuve que evitar que mis hermanas peleen otra vez. Recuerdo que papa me dijo que esto siempre le pasaba a el, supongo que ya es algo de familia.
Me pregunto si en algún momento me pondré a escuchar todas las grabaciones que hice; aunque solo llevo haciendo 10, seguramente un día tenga que hacerlo para recordar algo. Ah si, Lemy del futuro, no olvides que tienes que ayudar a Lupa a crear su extraño manicomio o algo así, esa chica es muy rara...Ah si, y ignorar las peticiones de dinero de Lacy, no tengo nada realmente.

No se porque la Tia Luna me regalo algo como esto, supongo que pensó me seria útil para modificarlo o cambiarlo, pero no he logrado hacer que funcione con algo mas...al menos funciona para hacer una voz aterradora en las noches, aunque para eso prefiero esperar a que sea Halloween.
Espero ninguna de mis hermanas descubra que hago algo como esto; seria vergonzoso. Como aquella vez que Papa me decía que le gustaba hablar consigo mismo cuando era mas joven, creo que aun lo hace...
Como sea, fin de la grabación."

El chico guardo su reproductor y reviso todo el lugar en busca de miradas curiosas, aliviado al no notar nada fuera de lo común. Entro al comedor y se sentó en la mesa gigante de la familia, donde todos podían tener su propio espacio para comer, un capricho de su padre quien aun tenia malas memorias de pertenecer a la mesa de los niños.
Iba a dedicarse a mirar su teléfono hasta que llegara el desayuno, pero una leve mirada a la cocina le hizo pensar que seria mejor que fuera a ver que ocurría ahi; llegando en pocos segundos y sorprendido de ver solo a una de sus hermanas mayores. Esta estaba acomodando los platos de cada hermana para así colocar en cada uno el desayuno preparado de ese dia.
— ¿Liena? ¿Que haces haciendo el desayuno tu sola?— Pregunto llamando la atención de su hermana, quien detuvo todo lo que hacia para centrarse en el chico.

La familia Loud era diferente a las tantas familias gigantes que existen allí afuera; debido a sus origines un poco, desagradables, cada niña nacida por parte de su padre tuvo un problema de nacimiento que eventualmente pudo solucionarse con la ayuda de la hermana científica de la familia. Aun así, no todas pudieron recuperarse de estos efectos secundarios, por lo tanto algunas quedaron con...dificultades extras.

La dificultad extra de la chica Liena era que no podia hablar y su audición era bastante pobre, por lo que usaba un artefacto para aumentar el sonido que sus oídos podían percibir y se dispuso a encontrar una forma de comunicarse con su familia por el lenguaje de señas; Lisa Loud intento darle un artefacto que le diera una voz pero debido a que tenia que directamente pegarselo dentro de la garganta y rezar que funcione, prefirió aprender de la forma tradicional.
— ... (Loan esta cansada, así que le dije que yo me encargaría del desayuno por hoy, no me es difícil.)— Le respondió con aquel lenguaje, confundiendo a Lemy.

— Uh, Liena, realmente no te entiendo.
La chica rodeo los ojos con molestia y saco su teléfono, mandándole un mensaje directo para que así lo entendiera.
— Oh...¿Ella como esta? Papa me dijo que tampoco nos llevara al colegio.
Liena escribe: "Por lo que vi, esta mas tranquila, pero papa quiere que descanse bien. Parece que ella olvido tomarse sus pastillas y Papa tampoco pudo recordárselo."
— Pero, ¿No lleva así ya varios días? Me preocupa que algo este mal con ella...
Liena responde: "No te preocupes por eso, Papa me dijo que iba a llamar a la tía Lisa para hablar sobre eso. Estoy segura que todo se arreglara pronto."
Lemy no se sintió completamente aliviado de leer eso, pero era mejor que estar pensando a cada rato que tu hermana podría ocurrirle algo horrible en cualquier momento.
— Bueno, si ella esta así; ¿Porque no te ayudo a cocinar? Seguro que recuerdo como hacer el desayuno preferido de las demás...
Antes de que siquiera pudiera tocar el refrigerador, la mayor le agarro del brazo con fuerza, observándolo con una mirada fija que reflejaba un disgusto enorme en lo que quería hacer. Fue entonces que Lemy recordó el porque solo ella y Loan hacen el desayuno, Liena realmente no le gusta que toquen su cocina si no confía plenamente en las habilidades de uno para hacerlo tan perfecto como ella quiere.
El chico sonrió con nerviosismo y entendió el punto que quería dar a entender; alejándose de la cocina y regresando al comedor, aliviado de haber salido de una situación que podría haber terminado peor de lo esperaba.
Regreso a su silla, notando que poco a poco se estaba llenando de la presencia de sus hermanas; el muchacho solo sonrió al ver que el día no estaba yendo tan mal después de todo.

"Me pregunto donde estara Papa."

Acto III - Hombre agotado.

Lincoln era un buen padre, no era el mejor ni tampoco aspiraba a ser el padre del año, simplemente quería hacer lo suficiente para que su familia se sintiera feliz con lo que tienen. Pero era innegable que su trabajo como el mayor de la casa era bastante impresionante; después de todo, ¿Quien realmente podría cuidar a casi 8 chicas y 1 chico de la manera en la que el lo hacia?
Aunque su esfuerzo era respetable, para el siempre se sintió que no hacia lo suficiente; no conocía del todo bien a sus hijas y realmente hacia muy pocas cosas con su único hijo varón, el debería estar ahi para guiarlo en una situación tan complicada como esta, evitar que se vuelva como el si es posible. Aun así, sabiendo su situación, el hombre se sentía bien de que al menos cada uno de sus hijas e hijo tuvieran la posibilidad de hacer tantas cosas como sus hermanas lo hicieron en su tiempo.

De todos modos, a veces deseaba tener un poco de paz; sus hijas mayores lo ayudaban a hacer que la carga de cuidar de tantos niños no fuera tan pesada, pero incluso así controlar a todo un grupo de jóvenes en crecimiento que causaban problemas cada segundo era muy complicado por no decir estresante.
"¿Como es posible que Mama y Papa nos controlaban tan bien?"
Pensó con nostalgia, dándose cuenta que sin querer estaba en la misma posición que sus padres, cuidando una familia numerosa.
Aun así, el mayor problema para el hombre Loud no era cuidar de su familia; si no asegurarse de que cada una de ellos lograra convivir sin dañar al otro. Y todo esa situación se estaba volviendo complicada con su hija mas grande, la chica Loan.
Decidió pasar la noche con su hija, mas que nada para asegurarse que pudiera dormir sin problemas y a salvo de lo que sea que estuviera soñando, pero no podia negar que en parte lo hacia por un sentimiento de culpa. ¿Como podría haberse olvidado de su medicación? Era inexcusable, un error que no volvería a cometer.
O eso quería creer, porque dentro de si mismo, el sabia que no había sido un error...algo había causado esto.
Cuando pudo asegurarse que la joven podia dormir sin problemas, el hombre había regresado a su habitación para reanudar sus horas de sueño; cada vez estaba durmiendo menos, un habito que llevaba pasando muy seguido, dormir sol horas en un horario tan ajustado como el que tiene realmente no le hacia muy bien. Es por eso que había pedido un día libre, no para descansar, si no para buscar una solución a sus problemas mas grandes.

El mayor llego al comedor luego de prepararse para salir en su habitación; se tomo su tiempo, era el único momento donde podia relajarse y no pensar mucho en las cosas que pasaban en su vida o sus responsabilidades.

— Que bien, todas están aquí. ¿Ya están listas para irse?— Pregunto con una sonrisa cálida, observando como todas afirmaban su pregunta.— Muy bien, coman y no tarden mucho, no queremos llegar tarde.
La hora del desayuno (junto con el almuerzo y cena) era el mejor momento donde cada hermana podia hablar con la otra o comunicarse con su padre, quien siempre estaba atento a lo que decían; o lo mas atento que podría estar un hombre adulto con pocas horas de sueño.

— ¡Pa! ¿Aun vamos a ir a ese evento de deportes el viernes? ¡Ya prepare todas mis cosas ayer!— Pregunto Lacy, levantando la mano con emoción.

— Claro que si cariño, solo te pido que por favor, me esperes a que despierte y no intentes encender el auto por tu cuenta. ¿Entendido?
La chica asintió con vergüenza, reanudando su desayuno. Cuando esta termino, Lyra decidió por tomar el siguiente turno de habla.

— Padre, ¿Puedo ir a la casa de Pan esta tarde? Ambas acordamos reunirnos para hablar de como mejorar su habitación y dejar atrás sus malos hábitos.
— ¿Lo hace porque es lo que ella quiere o la convenciste de que es lo mejor para ella?— Pregunto el hombre observando fijamente a su hija, haciendo que esta le devuelva la mirada con una sonrisa.

— Un poco de ambos, a veces uno reflexiona sobre su vida y decide empezar a cambiar para mejor, ¿No es algo genial?
Ambos mantuvieron aquella mirada tensa entre si por un par de segundos, causando que las demás hermanas empezaran a sentirse incomodas; sabían que la relacion entre Lyra y su padre no era tan buena, pero no esperaban ver como ambos estaban peleando por tomar el control de la situación.

— Bien. Pero sera mejor que regresas antes de las 10, si te veo aquí un minuto tarde, ya sabes lo que hare.— Hablo el muchacho aceptando la derrota, rodeando los ojos al ver la sonrisa triunfante de su hija. Vio de reojo como Lemy quería hablar y centro su atención en el chico.— ¿Que sucede, hijo?
— Bueno, eh...Papa, me gustaría salir hoy día con ya sabes quien, queríamos ir a visitar el antiguo museo abandonado. ¿Puedo ir?— Pregunto con nerviosismo, recibiendo varias miradas curiosas de su familia, incluyendo del mismo Lincoln.— ¡¿Que!? Solo queríamos ver que es lo que queda en pie por ahi...

— Seguro. Pero tendrás que estar aquí antes de las 9, no quiero que se repita lo del martes. ¿Te quedo claro?
Lemy le prometió que no lo defraudaría, mostrando una enorme sonrisa de satisfacción. Lincoln estaba a punto de terminar su desayuno hasta que noto que Lupa estaba a punto de hablar, la simple acción de ella quisiera intentarlo le desagrado.
— No, Lupa.— Dijo con firmeza, llamando la atención de las demás.

— ¿¡Que!? ¡Ni siquiera alcance a preguntar!— Reclamo la albina con molestia.
— No importa. Lo que sea que ibas a pedirme, no va a pasar.
— ¿Y por que no? ¡Dejaste ir a señorita perfecta sin problemas!
— No le digas así a tu hermana.— Su voz se torno mas grave y su mirada mucho mas molesta, soltando sus cubiertos.
— ¿O que? ¿Vas a castigarme otra vez? ¡No puedes tratarme así solo por lo que paso con Loan! ¡Si sabes que ella siempre pierde la cabeza!
— ¡LUPA MARIE LOUD!— Exclamo con furia, levantándose de su silla mientras cerraba sus puños con enojo.
Lupa observo con molestia a su padre directo a los ojos, pero al ver que este no dejaba caer su expresión de enfado luego de unos segundos, esta empezó a bajar la mirada apenada. Juntando sus dedos mientras trataba de regresar a comer.

— Lupa, estas castigada, otra vez. Luego de la escuela hablaremos de tu castigo, mientras tanto, quiero que recuerdes esto; tu hermana es parte de la familia, no importa que tanto pienses de ella, la respetaras al igual que el resto de nosotros.
Al finalizar su charla, reviso su teléfono dándose cuenta de la hora en la que estaban; agradeció por la comida y se apresuro en encender el auto, recordándole a las demás que terminen pronto para llevarlas.

Cuando el hombre se fue, la situación se había puesto incomoda, con algunas hermanas observando de reojo a la albina quien ya solo se encontraba jugando con su comida.

— Bueno, supongo que tendré que pedirle a Papa que me ayude a comprar unos libros en el almuerzo.— Comento Liby tratando de aliviar la situación.

— ¿Estas bien, tonta?— Pregunto Lemy intentando animarla, recibiendo una mirada de odio por parte de esta.
Luego de unos minutos, Liena llego al comedor con su propio plato; dándose cuenta que la mayoría estaban con una expresión incomoda y una obvia ausencia de su padre en la mesa.
"Lo bueno de ser la cocinera del hogar, es que nunca eres espectadora cuando ocurren peleas en la mesa."

Acto IV - Sorpresas pequeñas.

La mayoría siempre ha sabido que tener relaciones entre parientes no es como la mejor idea que puede tener dos personas, no solo por el estigma social de una acción tan grande como esa si no por las consecuencias que puede llevar a hacer algo de ese estilo; Lincoln no sabia el riesgo y pocas de sus hermanas realmente se lo habían planteado, pero la que mas tomaba en cuenta la situación y lo que podría ocurrir era Lisa Loud.

Desde el nacimiento de la primera hija Loud ella sabia que tenia que dar su mayor esfuerzo en pelear contra aquello que podría causar enfermedades mortales a sus sobrinas; y aunque no logro completarlo a tiempo para el nacimiento de su segunda sobrina, logro crear una pastilla que se encargaría de evitar que cualquier niño Loud termine en un estado lamentable. Tampoco iba a olvidarse de aquellas que habían llegado muy tarde para su éxito, así que se encargo de crear sus propios medicamentos para tratar de aliviar aquellos síntomas que afectaban a las chicas mientras ellas crecían, con la esperanza de que en un futuro puedan tener una vida plena sin muchas complicaciones.

Aun así, el pensamiento de que si no fuera por su inteligencia las cosas habrían terminado demasiado mal a veces le quitaba el sueño. Realizaba experimentos y observaba las posibilidades de lo que podría haber ocurrido si ella fallaba en su tarea o si ella no estaba ahi para ayudarlos; los resultados fueron desagradables, un destino que iba a asegurarse que jamás pasaría.
Aun así, tal vez por no haber sido lo suficientemente rápida; una de sus sobrinas pagaría el precio.

— ¡Lisa! ¡Abre la puerta!— Se escucho venir por la puerta principal, alertando a la mujer.
En cuanto reviso sus cámaras, se dio cuenta que era su hermano mayor; no lucia muy energético que digamos.

— Pasa.— Dijo por el micrófono llegando a oídos del muchacho, quien entro segundos después al abrirse la puerta por si sola.

Lincoln era bastante cercano a sus hermanas, de no ser porque estaba unidos de una manera mas romántico el chico sabia que siempre estaría cerca de ellas como parte de su familia. Pero con Lisa era otro tema, mas allá de que ambos nunca se relacionaron de la manera en como el lo hizo con sus hermanas, nunca fueron tan cercanos fuera del lazo familiar y algunos recuerdos agradables de su infancia.

De todas formas, el hombre confiaba plenamente en su hermana, lo hacia con todas ellas; pero con Lisa, su confianza era mas asegurada, mas que nada por lo que ella hizo por el y las chicas. Aunque ahora no estaba ahi solo para visitarla y ponerla al día, si no para pedirle ayuda una vez mas.

— Es bueno verte de nuevo, Lis.— Saludo Lincoln, logrando encontrar a su hermana, quien solo estaba sentada en el sofa del hogar viendo la television.

— ¿Cual es la razón de tu visita, Lincoln? Sabes perfectamente que solo estoy libre en los fines de semana, y con un horario ajustado.— Pregunto ella sin mucha emoción, sin despegar su vista de la television.

— Lamento haber llegado sin avisar, necesito tu ayuda otra vez.
— Si necesitas algún medicamento experimental que te ayude a dormir mejor, tendrás que esperar a que sea lo suficientemente seguro para poder dártelo. O como sugerencia personal te recomendaría que te dedicaras a mejorar tu horario de sueño.
— Lisa.— Hablo firme, observando una de las cámaras escondidas del hogar.— Es sobre Loan, algo anda mal.
La mujer adulta se sorprendió al escuchar aquellas palabras y suspiro; dándose a mostrar al abrir el suelo de su piso, revelando una entrada secreta. Ella apareció portando una bata y con un control remoto, desactivando el holograma de si misma sentada en el sofa.

— ¿Cual es el problema que necesitas que solucione, hermano?— Pregunto curiosa, con ojos preocupados, una expresión que hizo sonreír al albino.

Ambos entraron al laboratorio secreto de la joven hermana, activando todos los protocolos de seguridad mientras abandonaban la sala principal. Lisa le gustaba ser una científica altamente reconocido, con su propio laboratorio para experimentar o trabajar en lo que ella quisiera a su manera y sin ser molestada; aun así, algo dentro de ella le recordaba que no podia vivir unicamente en un laboratorio asi sin mas.
Por lo tanto se dio a la tarea de crear un hogar que luciera normal y cómodo por fuera, pero que muy por dentro se escondiera la zona de trabajo de la chica; tuvo suerte su estatus de científica avanzada le dio la oportunidad de lograr algo tan avanzado y con una gran seguridad, capaz de detectar a cualquier individuo momentos antes de que siquiera toque la puerta.

— Loan ha estado sufriendo fuertes ataques y pesadillas, ayer ella olvido tomar sus pastillas y su estado se volvió mucho peor.— Comento Lincoln mientras seguía el paso de su hermana.

— ¿No deberías ser tu el que esta a cargo de que recuerde tomar su medicación, hermano?

Lincoln observo a otro lado apenado, intentando encontrar las palabras adecuadas.

— Lo se, pero he estado ocupado, olvide hacerlo...aun así, no te lo menciono por eso, si no porque la medicina no ha hecho que cambie mucho incluso antes de esto. Siento que ella esta...retrocediendo, me da miedo que ya ni pueda hablar como Liena.
— Hmm. ¿Y como esta la niña Liena? ¿Esta igual que Loan?
— No, ella parece estar bien. Es responsable con su medicina y por lo que veo esta mejorando poco a poco, es un gran progreso.
Lisa se detuvo en seco, alarmando al muchacho; ella se acomodo los lentes y se quedo pensando en algo.
— Tal parece que el medicamento esta perdiendo lentamente su eficacia en tu hija mayor, aun así, tengo la sospecha de que no es por la medicación en si; si no que ella debe estar afectándole algo personalmente.— Dijo la adulta mientras entraba a una habitación cercana, poniéndose a revisar unos expedientes.

— Espera, ¿Dices que es Loan la que esta causando que el medicamento no funcione en ella? ¿Como es posible eso?
— Es bastante simple hermano, cuando modifique tu sistema para que la probabilidad de que tus hijas sufran algún tipo de enfermedad mortal baje bastante, lo hice con la idea de que tu estarías mentalmente listo para afrontar algo como esto. Es por eso que nuestras hermanas sufrieron un tratamiento diferente, no modifique sus sistemas, si no que les di medicamentos para que lograran tener a sus hijos en el estado mas saludable posible.— Saco el expediente de la niña Lyra, revisando los documentos y el proceso que hizo cuando se la dieron de bebe.— Como puedes ver aquí, Lyra tenia la probabilidad de sufrir una enfermedad terrible o una deformación incurable; pero gracias al tratamiento que te hice y la medicina que Luna tomo, la chica termino saliendo bien, y con eso eventualmente lograste que el estado de cada una mejorara con cada nueva niña que tuviste.

— Sere honesto contigo Lis, no se que significa nada de esto.— Respondió Lincoln nervioso, molestando a la contrario.

— Bien, para hacerlo mucho mas fácil de entender; el estado mental de tu persona es el responsable de que las cosas hayan salido bien, nuestras hermanas lo único que hicieron fue evitar que la probabilidad de fallar aumente; yo me encargue de que si no fuera por ti, estas niñas no lograrían haber nacido o siquiera vivir hasta este punto.

— Dices que, por mi culpa...¿Loan esta así?— Pregunto con temor, su expresión adolorida comenzaba a afligir el corazón frio de la hermana menor.

— Decir eso seria innecesariamente cruel, pero algo así. No es que tu personalmente seas el problema, por lo que vi es gracias a ti que ella no avanzo a un estado estado mas critico; pero debido a que fue la primera de todas, su estado es mucho mas delicado.— La chica guardo el expediente, sacando una libreta de sus bolsillos y comenzando a escribir en el.— Liena logro mejorar su condición debido a que ya había logrado avanzar bastante en mi solución antes de su nacimiento, no fue perfecto pero gracias a la medicina su estado comenzó poco a poco a mejorar; en cambio con Loan, la medicina por lo visto solo retrasa que su estado se deteriore aun mas.

— ¿Y hay alguna forma de arreglarlo? ¡Debes tener una solución!— Exclamo en pánico, alertando a la mujer quien solo lo tomo del hombro para hacerle saber que debe relajarse.

— Lincoln, tienes que permanecer en calma. Mira, ya había estado suponiendo que ocurriría algún problema de este estilo, es por eso que he estado trabajando en una nueva medicina; no puedo prometerte que lo arreglara por completo, pero sera un avance significativo para que ella por lo menos no empeore.
Lincoln tardo en relajarse, controlando su respiración mientras su hermana lo esperaba pacientemente; aunque al pensar mas en el proceso, una duda se le vino a la mente.
— Lincoln, ¿Ella lleva tomando la medicina desde los 18, verdad?
— Yo...si, es así. Lori se encargaba de eso cuando Loan vivía con ella.
— ¿Y empezó a empeorar hace cuanto?

— Hace un par de semanas, cuando Lori nos visito a mi y a las demás para revisar el estado de Loan.
— ¿Me dices de nuevo porque Loan fue a vivir contigo?
— Porque Lori ya no podia cuidarla bien, así que supuso que yo era el mejor para responsabilizarme con ella. Supongo que se olvido que las demás chicas me lo pidieron también con mis otras hijas.
— ¿Y ella estaba bien antes de eso?
— Estaba un poco mal pero al pasar mas tiempo en casa con las chicas, vi que se estaba adaptando mejor que cuando la vi en casa de Lori. ¿Porque me preguntas todo esto?— Cuestiono Lincoln, sintiendo que la conversación no iba a ningún lado.

Lisa empezó a notar un patron, pero no podia estar segura hasta que realmente pudiera confirmarlo.

— No es por nada, te llamare si logro tener alguna avance con la nueva medicina. Mientras tanto, asegúrate de que ella no se olvide de tomar alguna medicación, y por lo que mas quieras, que no se estrese, su estado podría empeorar de ser así.

El chico asintió en cada una de sus peticiones para luego darle un abrazo de cariño, un gesto que fue correspondido por la menor; hace tiempo que no recibía un abrazo de ese estilo, la hizo sentir mas calmada. Lincoln estaba por retirarse, pero la mujer lo detuvo; tenia que mostrarle algo importante antes de irse.
Lisa lo trajo a una habitación oscura, una que solo tenia un foco en el medio y alumbraba a una caja grande que era protegida por varias cámaras además de un sistema de escudos que evitaba que pudiera moverse sin autorización de la científica. La mujer desactivo los protocolos y dejo que se revelara el contenido dentro de la caja, sorprendiendo al adulto quien comenzó a sudar de los nervios.

— L-L-L-Lisa...e-e-esa es...tu...?— Tartamudeo con temor, recibiendo su respuesta con la mirada seria de la muchacha.
— En efecto. Es mi hija, LuLu.
La caja mostraba en su interior a una bebe, estaba acostada sobre una manta cómoda y tenia todo tipo de artilugios para entretenerse, sus ojos cerrados en calma mostraban que dormía sin problemas.

— Y también tuya, Lincoln Loud, es nuestra bebe.— Finalizo la mujer, colocándose un guante y lentamente acercando su mano dentro de uno de los agujeros de la caja solo para acariciar el cabello de la infante.

Lincoln solo la miraba con una expresión de completa sorpresa, tratando de pensar en como podría haber ocurrido, en la explicación lógica de que todo esto siquiera fuera posible.

"¿¡Cuando fue que siquiera lo hicimos!?"

FIN DEL CAPITULO I