Esta obra es una creación original y está protegida por derechos de autor. Los personajes y elementos del universo de Fairy Tail pertenecen al autor mangaka Hiro Mashima
Portada Mensual:
Carla y Touka, vestidas de detective, buscan pistas que les lleven al verdadero culpable, mientras cierta sombra de un Exceed azul les acecha de cerca.
Fairy Tail: Nueva Extalía
Capitulo 27: La Ciudad del Oasis, Verbena.
Arco del Distrito Desértico
Análisis de Personaje (Por Aoi)
Nombre: Happy
Edad: 11 años
Sexo: Masculino
Especie: Exceed
Magia: Magia de Transformación para cambiar a su forma humana. Wind Exceed Style (Magia de Viento que le permite manipular, acumular y atacar con viento de una variedad de maneras, incluyendo técnicas derivadas de su magia o con armas hechas con su propio viento.
Le gusta: Los peces y pasar tiempos con sus amigos.
No le gusta: Los perros (excepto por Plue) y sentirse inútil.
Estadísticas:
Poder Mágico: 6 de 10
Ataque: 8 de 10
Defensa: 4 de 10
Agilidad: 9 de 10
Inteligencia: 8 de 10 (en combate) / 5 de 10 (en la vida diaria)
Sacar de quicio a Carla: 9 de 10
Nota Importante: Estas estadísticas reflejan su nivel en comparación con un mago promedio. Aunque Happy y el equipo Exceed son fuertes (con respecto al promedio) aun esta bastante lejos de igualar a sus amigos de Fairy Tail
Opinión (de Aoi):
El Exceed azul de Fairy Tail, autodenominado Nekomander (según Carla me lo dijo), Happy puede ser alguien bastante inmaduro, infantil y un tanto idiota, pero de buen corazón, que haría de todo por hacer a sus amigos feliz, incluso a costa de él mismo. Eso lo he presenciado y es algo que me agrada de él. Todavía no entiendo cómo un ser tan pequeño puede causar tantos problemas y, al mismo tiempo, ser alguien en quien todos confían. Seguiré observando.
[Fin del Análisis]
Inicio del Arco del Distrito Desértico
3 de Marzo del x795. Faltan 96 días.
La noche aún reinaba sobre el desierto cuando el equipo Exceed se aproximaba a su destino. Volaban a baja altura, dejando que las corrientes de aire nocturno les facilitaran el trayecto. Carla, como siempre, llevaba a Touka en su espalda, mientras Happy volaba a su lado, su mirada fija en la vasta extensión de arena que se desplegaba ante ellos.
El desierto parecía interminable, con dunas que se alzaban y caían como olas petrificadas bajo la tenue luz de la luna. Sin embargo, el frío se hacía notar. No era insoportable, pero se colaba entre su pelaje, haciéndolos sentir el contraste con el calor abrasador que sabían que los esperaría cuando el sol se elevara en el horizonte.
Touka se estremeció levemente y frotó sus brazos. "Brrr… No esperaba que hiciera tanto frío en el desierto."
Happy, con los ojos todavía algo somnolientos, bostezó antes de responder. "He oído que las temperaturas en los desiertos bajan mucho durante la noche… pero creo que aquí no es tan extremo." Parpadeó varias veces para despejarse, sintiendo aún la pesadez del sueño en su cuerpo. "Por cierto... ¿Por qué estamos despiertos tan temprano? ¡Ni siquiera ha salido el sol!"
"Debemos aprovechar que el amanecer aún no ha llegado." Carla habló por primera vez en un tono serio. Su mirada estaba fija en la distancia, donde algo comenzaba a distinguirse entre las sombras de la madrugada. "Si esperamos a que amanezca, el calor sería insoportable."
"Aye..." Happy respondió mientras bostezaba de nuevo, mostrando su evidente sueño.
Y entonces lo vieron.
Más allá de las dunas, una enorme ciudad se alzaba en el horizonte. Su silueta era casi fantasmal bajo la luz tenue de la luna, con edificaciones que emergían como torres de arena resistiendo el paso del tiempo.
"Verbena…" murmuró Happy, con una mezcla de agotamiento y determinación en la voz.
"Lo hemos logrado," murmuró Carla, mirando al frente. "Ya casi estamos allí. Verbena nos espera."
Happy asintió, aunque su rostro reflejaba más agotamiento que alivio. "Sí, pero hay algo raro en esta ciudad... algo no me gusta."
Touka, recostada sobre Carla, se incorporó levemente para observar el horizonte. "Quizás sea solo el calor. Pero, ¿quién podría culparnos por estar nerviosos? Tenemos mucho en juego."
"¿Que es lo que te preocupa, Happy?" Cuestionó Carla mientras su vista no se despegaba de la ciudad.
"Bajemos." Ordenó Happy señalando a unas dunas cerca de la ciudad. "Antes de entrar debemos comprobar algo."
Las chicas compartieron una mirada entre ellas, antes de asentir mutuamente.
El equipo llegó a una duna que les permitió ver la entrada de la ciudad, un punto estratégico que les ofreció una vista amplia. A lo lejos, las figuras de la Guardia Fantasma se alineaban frente a la entrada, su presencia silenciosa pero imponente por los números.
"Esos son... ¿La guardia fantasma?" preguntó Carla, frunciendo el ceño al ver la vigilancia tan estricta.
Touka trato de ver, pero había tanta distancia, que no podía distinguir lo que veía sus compañeros. "Cierto... Shaddick dijo que iba a aumentar el resguardo en los demás distritos. ¿Era esto lo que te molestaba, Happy?" Pregunto ella.
Happy entrecerró los ojos. "Aye... Desde que escuchamos ese anuncio de Shaddick, me ha estado preocupando, como estará la seguridad del distrito. Tenía la esperanza de que, las órdenes de Shaddick no hayan sido tan estrictas, pero parece que no es el caso." Admitió Happy con una expresión de molestia.
Touka se quedó en silencio, mirando a su alrededor. "Entonces, ¿qué hacemos?"
Antes de responder, Happy miró hacia el este, donde una curva del río podía verse al fondo. "Miren, allá. Hay un río. Si logramos acercarnos, podemos entrar a la ciudad sin que nadie nos vea."
"¡Pues claro! Podemos usar Aqua Aera para poder adentrarnos en la ciudad sin que la guardia se entere," sugirió Carla, quien ya estaba pensando en cómo llevar a cabo el plan sin atraer la atención.
"Exacto," dijo Happy, volviendo a mirar la entrada vigilada. "Pero antes de entrar en acción... ¿podemos repasar lo que hablamos ayer? Necesito asegurarme de no olvidarme ningún detalle."
Carla asintió y empezó a recordarle, paso a paso su conversación y la planificación, que habían elaborado el día anterior.
Flashback
El día anterior
El traqueteo del tren resonaba suavemente en el vagón mientras el equipo Exceed permanecía en sus asientos. Afuera, el paisaje comenzaba a mostrar un enorme paisaje dorado, donde antes había al menos un rastro de vegetación seca. Sabían que pronto estarían en el distrito desértico del reino Exceed.
Aoi flotaba en su cetro frente a ellos, su forma pixelada parpadeando con un brillo tenue mientras analizaba su entorno.
"Estamos a cinco minutos de nuestra parada. Prepárense para desembarcar."
Antes de que alguien respondiera, la esfera del cetro de Carla parpadeó un poco más fuerte, y Aoi inclinó la cabeza con curiosidad.
"Por cierto… parecen mucho más animados que ayer. Su reconciliación fue bastante necesaria, ¿no creen?"
El comentario tomó por sorpresa al grupo.
"¡Aye!" Happy sonrió con entusiasmo. "Creo que hacía tiempo que no nos sentíamos tan bien juntos." Dijo recordando cómo fue su reconciliación la noche anterior.
Carla asintió, con una expresión más serena. "Sí… Fue un alivio dejar todo eso atrás."
Touka se estiró con energía. "¡Y ahora que estamos bien, podemos concentrarnos en la misión!"
"Estoy de acuerdo." Dijo Carla mientras se cruzaba brazos antes de hablar. "Por cierto, antes de desembarcar, necesitamos planear con antelación nuestra estancia en Verbena."
"Es cierto. Pues no podemos darnos el lujo de ingresar a una nueva ciudad, y que nos vuelva a pasar..." Touka se quedó callada por un breve momento. Pues sabía que iba a decir un tema delicado. Carraspeó la garganta antes de continuar. "Algo similar a lo de Adrien y Shaddick."
Carla y Happy se quedaron callados por un minuto, pero negaron con la cabeza.
"No volverá a suceder. Eso es algo seguro." Afirmó el Exceed azul con confianza.
Carla asintió a su lado, mientras ponía una de sus patas en su hombro. "Tiene razón. Está vez no caeremos de nuevo en esa clase de manipulaciones."
Touka asintió mientras se cruzaba de brazos. "¿Y que propones? Es fácil decirlo."
"Tengo algo en mente, Touka." Expresó con una expresión seria. "No podemos darnos el lujo de ir sin prepararnos. Somos fugitivos y estamos en territorio desconocido con posible presencia enemiga. Mientras más tiempo pasemos en la ciudad, mayor es el riesgo de que nos descubran."
Happy asintio. "Tiene razón, debemos permanecer el tiempo necesario, pues técnicamente tenemos menos de 100 días antes de que, bueno... Nos maten." Expresó él con cierta molestia.
Touka ladeó la cabeza con duda. "Mmm… Además ¿Qué se supone que debemos hacer? Sé que nuestro objetivo es derrotar al Vestigio, pero aunque lo logremos… ¿cómo podemos estar seguros de que los Exceeds marcados estarán a salvo? No tenemos idea de cómo proceder."
Happy apoyó una pata en su barbilla, pensativo. "Tienes razón, Touka. No sabemos qué pasará después de derrotar a uno de los Vestigios…"
"No crees que no estamos adelantando. Es decir hablamos de los Vestigios y ni siquiera conocemos su identidad, cuán poderosos es, y ni siquiera sabemos si hay solo uno. Pues recuerda lo que Happy habia escuchado." Refutó Carla. "Es decir que hay 12 Vestigios, para los 8 distritos del reino Exceed. Por lo que hay la posibilidad de que en este distrito hayan 2 o más Vestigios a vencer."
Happy trago saliva. "Suena duro... Es difícil saber que debemos hacer..."
Se quedó en silencio un momento, reflexionando, hasta que chasqueó los dedos con una idea.
"Entonces… antes de hacer cualquier movimiento, deberíamos investigar un poco. Y para hacerlo…" Una sonrisa traviesa apareció en su rostro. "Podríamos hacer un pequeño 'paseo turístico'."
Carla lo miró con incredulidad. "¿Paseo turístico? No me digas que eso es solo una excusa para explorar esa ciudad, y probablemente estés interesado en la comida de la ciudad. ¡Es una pésima idea! ¡Recuerda que somos fugitivos!"
Happy soltó una risa nerviosa, pero negó con la cabeza. "¡No, no es para tanto, Carla! Me refiero a que si exploramos la ciudad, podemos obtener información sobre los Exceeds marcados, el Vestigio o incluso algo útil sobre Shaddick. No olvidemos que ella pasa por varios distritos por sus asuntos como reina en el distrito."
Carla suspiró y se llevó una pata a la frente. "Me cuesta creer que lo dices en serio."
"Vamos, Carla," intervino Touka con una sonrisa. "Podemos hacer ambas cosas al mismo tiempo. Mientras buscamos información, podemos conocer un poco la ciudad."
Carla exhaló con frustración antes de rendirse. "Está bien… Pero escúchenme bien." Miró a ambos con seriedad. "Si vamos a turistear, lo haremos sin bajar la guardia. Por lo que les pido, es que utilicen sus formas alternativas, solo en caso de emergencia. Y recuerden, lo más importante es conseguir información sin llamar la atención."
Happy y Touka asintieron al mismo tiempo.
Aoi, que había estado observando la conversación, rió levemente. "Siendo honestos, creo que un poco de turismo les vendrá bien. No pueden estar tensos todo el tiempo."
"¡Lo ves, Carla! Hasta Aoi está de acuerdo." Happy le guiñó un ojo.
Carla rodó los ojos, pero una leve sonrisa se dibujó en su rostro. "Lo que sea…"
En ese momento, Aoi parpadeó con intensidad. "Nos estamos acercando. Prepárense para desembarcar."
Los tres se pusieron de pie, listos para el siguiente paso en su viaje.
Fin del Flashback
De vuelta al presente.
El equipo Exceed estaba reunido en una pequeña elevación de arena con vista al gran río que bordeaba la ciudad de Verbena. Desde su posición, podían ver algunas estructuras en la distancia, reflejando la luz del sol con tonos cálidos. La brisa del desierto traía consigo el sonido del agua corriendo, un contraste refrescante al paisaje árido que los rodeaba.
"Bien, repasemos el plan una vez más," dijo Carla con un tono serio.
Happy y Touka asintieron mientras Aoi flotaba cerca, parpadeando con un tenue brillo azul.
"Una vez que lleguemos al rio, usaremos el Aqua Aera de Touka para llegar al centro de la ciudad," explicó Carla. "Una vez dentro, debemos pasar desapercibidos como turistas. Si la situación lo requiere, nos separaremos para reducir riesgos, pero con mucho cuidado de con quién nos cruzamos."
"Absteniendonos de usar nuestras formas alternativas en la ciudad, salvo que sea una situación de emergencia." Recordó Touka.
"Y nos reuniremos antes del mediodía en el centro de la ciudad," añadió Happy, asegurándose de recordar cada detalle.
"Exacto." Carla respondió. "¿Tienen alguna duda?" Pregunto ella.
Happy ladeó la cabeza con curiosidad. "No entiendo por qué tenemos que separarnos. ¿No sería más seguro si nos mantenemos juntos?"
Carla cruzó los brazos y suspiró con paciencia. "Si estuviéramos en una ciudad normal, sí. Pero estamos entrando en territorio desconocido, y después del anuncio de Shaddick, la seguridad en el reino ha aumentado. Es probable que vigilen de cerca a los grupos de tres o más personas."
Happy chasqueó la lengua, pero no discutió. Sabía que Carla tenía razón.
Touka se quedó pensativa, hasta que se dio cuenta de un detalle que la hizo preocuparse. "Es bastante arriesgado separarse sin más... Si alguien llega a estar en problemas, no podremos saberlo."
"Tienes razón. Es bastante problemático." Admitió Happy.
"Tenemos una lácrima de comunicacion, pero eso no es suficiente para los tres." Hablo Touka refiriéndose a su único medio de comunicación que les había dado el autor de la misión. "Si en nuestra Infiltracion al calabozo real, si no hubieran capturado a Carla, hubiéramos tenido a nuestra disposición, los zarcillos de comunicación que usamos esa vez."
Happy suspiro. "No vale la pena seguir quejándonos por algo que ya paso." Respondió él. "Es verdad, pero a parte de la lácrima de comunicación, no tenemos más opciones."
Entonces Aoi empezó a sonreír, y carraspeó levemente para llamar la atención del equipo Exceed. "Hay mi querido Happy, es donde estás bastante equivocado. De hecho, si hay una opción más." Hablo ella con cierto aire de misterio.
Entonces miro fijamente a Carla quien entendió a la primera, lo que la Exceed pixelada, se refería.
"¡No! ¡Aoi, no te refieres a eso ¿Verdad?!" Exclamó Carla con cierta molestia. "No funcionará... No he practicado más que contigo en estos últimos días. No estoy segura de que pueda hacerlo."
La Exceed pixelada miro con una expresión de confianza. "Por su puesto que puedes hacerlo. Eres tú. Una Exceed de Fairy Tail y la princesa de los Exceeds. Algo como esto no debe ser un problema."
Happy y Touka compartieron una mirada de extrañeza, pues desconocían de que estaban hablando esas dos. "Ehh... Chicas... ¿De que están hablando?" Pregunto con curiosidad el gato azul.
Carla miro a Happy, y se dio cuenta que ya no podía ignorar la sugerencia de Aoi. "¡Tsk! Muy bien, Aoi tú ganas." Admitió ella derrotada.
Aoi sonrió con una expresión de triunfo y dirigiéndose a Happy, hablo. "Para responder a tu pregunta, en estos últimos días, Carla en secreto ha estado entrenando con el cetro, ya sea sus habilidades físicas, como también una nueva técnica que ha estado practicando."
Los ojos de Happy y Touka se posaron en la gata blanca, que desvió la mirada con aparente indiferencia.
"¿Una nueva técnica?" Pregunto con curiosidad.
"Acérquense."
Happy y Touka intercambiaron miradas, pero hicieron caso. Al verlos obedecer sin cuestionar demasiado, Carla sintió una ligera punzada de nervios. "Bueno... Aquí vamos. Está será la primera vez que uso esta magia en una persona." Admitió ella.
Touka abrió los ojos con preocupación. "Espera, Carla..." murmuró ella, dándose cuenta del leve titubeo en la voz de la gata. "Dijiste que es tu primera vez usándolo en—"
Antes de que pudiera terminar, Carla movió su cetro y lo acercó a sus frentes, golpeándolos suavemente en medio de las orejas con un sonido seco y pequeño, como un Pop.
Al instante, un brillo tenue los envolvió, disipándose casi de inmediato.
Happy parpadeó, tocándose la cabeza. "¿Eh? ¿Ya está?"
"Ugh, sentí algo raro…" murmuró Touka, moviendo las orejas como si intentara deshacerse de la sensación.
Carla dejó escapar un suspiro y miró a ambos. "Listo. Ahora están conectados con el Vínculo de Comunicación."
"¿Vínculo de qué?" preguntó Happy, todavía rascándose la cabeza.
"Communication Bond," corrigió Carla. "Nos permitirá hablar entre nosotros incluso si nos separamos. No es telepatía, así que deben hablar en voz alta, pero asegúrense de que nadie los vea hacerlo. De lo contrario, parecerá que están hablando solos como lunáticos."
Happy soltó una risa. "Bueno, eso podría ser un problema… ¿Cómo sé si está funcionando?"
"Solo inténtalo," sugirió Carla con un suspiro.
Happy y Touka se miraron y, al mismo tiempo, dijeron: "¡Hola!"
Sus voces resonaron levemente en sus propias cabezas, como si se hubieran escuchado a través de un eco lejano.
Happy se quedó boquiabierto. "¡Whoa, eso fue raro!"
Touka también parecía sorprendida, pero sonrió. "¡Funciona!"
Carla rodó los ojos. "Sí, sí. Ya entienden cómo va. Ahora, no lo usen a menos que sea necesario."
Happy asintió con entusiasmo. "¡Aye, sir!"
Touka le dio un codazo en el costado. "No abuses del hechizo, tonto."
Carla suspiró. "Bien, ahora que eso está resuelto, pongámonos en marcha. No podemos perder más tiempo."
El equipo Exceed se preparó para avanzar, ahora con una nueva ventaja a su favor.
[...]
[...]
[...]
Habían pasado algunos minutos, cuando el equipo Exceed llegó a la ribera del río. Por la creciente iluminación, dedujeron que estaban a pocos minutos de que el sol tiñera de tonos anaranjados el cielo celeste.
Carla observó el río con los brazos cruzados. "Parece tranquilo… demasiado tranquilo."
"¿Eso es malo?" preguntó Happy, ladeando la cabeza.
"No necesariamente, pero no podemos confiarnos," respondió Carla. "Debemos estar atentos a cualquier cosa sospechosa."
Touka asintió y extendió sus manos sobre la superficie del agua. "Entonces, mejor nos apresuramos. Entre más tiempo pasemos aquí, más fácil será que alguien nos detecte."
Un aura mágica comenzó a brillar alrededor de sus manos mientras canalizaba su hechizo. Ondas sutiles se formaron en el río, creciendo en intensidad hasta que, con un movimiento fluido, un portal acuático se abrió sobre la corriente, girando con un brillo azulado.
Happy observó el vórtice con una mezcla de emoción y duda. "¿Estás segura de que esto nos llevará directo a la ciudad? A mí parecer, creo que estamos un poco lejos."
Touka sonrió con confianza. "No te preocupes por eso. Mi Aqua Aera nos abrirá un portal hasta un punto dentro de la ciudad... Eso espero..." murmuró esto último.
"¿Dijiste algo?" preguntó Carla con sospecha.
"No es nada. Vamos."
Carla suspiró, pero no discutió más. En su lugar, miró a Happy y le dio un leve golpe en la cabeza con su cetro. "Lo repito, mantente alerta. No quiero que hagas algo estúpido apenas pongamos un pie en Verbena."
"¡Aye, sir!" respondió él con una gran sonrisa. Sin embargo, su entusiasmo solo le ganó otra mirada severa de Carla.
Sin más que discutir, el equipo Exceed cruzó el portal de agua al mismo tiempo.
Entonces, justo cuando el equipo Exceed cruzó el portal de agua, se sintieron momentáneamente desorientados.
"¿Uhhh?"
Pero en cuanto emergieron por completo, sus ojos se abrieron de golpe al darse cuenta de que… estaban cayendo.
"¡AHHHHHHHH!"
Un fuerte resplandor anaranjado iluminaba el horizonte, y debajo de ellos, el reflejo del amanecer danzaba sobre la superficie de un vasto oasis. El agua cristalina se extendía como un espejismo en medio del árido paisaje, rodeada de altas palmeras y vegetación densa que contrastaba con las dunas distantes. Estaban por encima del oasis, ha varios metros de altura.
"¡¿Por qué estamos tan altoooos?!" gritó Happy, agitando sus patas con desesperación. "¿Touka, que pasó?"
"¡No lo sé! Creo que estábamos demasiado lejos," admitió ella en pánico mientras intentaba acercarse a Happy, esperando que activara sus alas.
"¡Activa tus alas, Happy!" ordenó Carla con urgencia.
Pero al intentarlo, un escalofrío recorrió sus cuerpos al notar que… nada pasaba.
"¡No es posible!" exclamó Carla.
"¡Es una zona antimagia!" anunció Aoi, proyectándose en el cetro real con una alerta en su interfaz.
Happy abrió los ojos de par en par. "¡No otra vez!"
"¿¡Cómo que 'otra vez'!?" gritó Aoi, desconcertada.
"¡Estas cosas solo le pasan a Happy, nunca a mí!" se quejó Carla, cruzándose de patas en el aire mientras caía.
"Eso les pasa por pasar demasiado tiempo con él," añadió Touka con resignación.
"¡¿Por qué me echan la culpa a mí?!"
Sin más tiempo para reaccionar, los tres impactaron contra el agua con grandes salpicaduras. El oasis absorbió su caída, pero la sorpresa y la falta de aire los hicieron emerger rápidamente, tosiendo y jadeando.
Happy se sacudió el agua de la cara y miró a Carla y Touka con expresión de fastidio. "¿Saben? Un '¿estás bien, Happy?' no estaría de más…"
Carla suspiró y comenzó a nadar hacia la orilla. "Sigamos adelante antes de que esto se ponga peor."
"Ni lo menciones." Respondió Touka mientras trataba de escurrir el agua de su pelaje.
Carla suspiró y comenzó a nadar hacia la orilla. "Sigamos adelante antes de que esto se ponga peor."
"Ni lo menciones." Respondió Touka mientras empezaba a nadar.
Cuando finalmente llegaron a la orilla, los tres se desplomaron en la arena, jadeando. Sus cuerpos goteaban agua, y sus ropas y pelajes estaban completamente empapados. Carla fue la primera en recuperar la compostura y miró con el ceño fruncido a Touka.
"Bien, ahora que estamos aquí… ¿qué fue diantres fue lo que pasó ?" preguntó, escurridiza pero severamente. "Se supone que el portal debía llevarnos a una zona segura, ¿no, Touka?"
Touka negó con la cabeza mientras exprimía su cola. "No lo sé. Nunca me había pasado algo así. El hechizo estaba bien, lo sentí estable. No tenía por qué fallar. No había nada que indicarán eso."
En ese momento, Aoi apareció en forma de holograma sobre el cetro real de Carla, flotando con un brillo pixelado.
"De hecho, es bastante probable que el Aqua Aera no haya sido el problema," explicó la IA con voz neutral. "El problema fue la propia zona antimagia."
Los tres Exceeds la miraron con confusión.
Hasta que Happy se dio cuenta de algo. "Espera un minuto, si hay una zona antimagia, no tendría sentido que Touka haya hecho logrado formar un portal en primer lugar."
"Es un buen punto, Happy y tienes casi la razon. La verdad es que la magia de Touka si funcionó correctamente," continuó Aoi, mostrando un esquema flotante del portal. "Pero la zona antimagia cubria ciertas zonas inferiores de la ciudad. Como resultado, el portal se abrió justo en el punto donde Touka quería abrir el portal, pero mucho por encima de la zona restringida. Si hubieran usado Aera al entrar, habrían evitado la caída, pero al descender dentro de la zona antimagia… su magia se desactivó por completo."
Happy parpadeó. "Espera… ¿me estás diciendo que si hubiéramos volado en el último segundo, no habríamos caído?"
Aoi asintió. "Exacto. Pero como no sabían de la zona antimagia, cayeron sin posibilidad de reaccionar."
Hubo un momento de silencio.
Carla cerró los ojos y masajeó su sien. "Genial. Así que no fue un error de cálculo, sino otro desastre cortesía del destino."
"¡No es mi culpa!" protestó Touka. "¡Yo no podía saber que aquí había una zona antimagia!"
Carla suspiró y sacudió la cabeza, dejando el tema de lado por ahora. "En fin… lo hecho, hecho está. Ahora tenemos que secarnos y encontrar la forma de movernos sin llamar la atención."
Happy resopló y se dejó caer de espaldas en la arena caliente, con la cola extendida a su lado mientras exprimía agua de ella, viendo cómo las gotas caían con lentitud. "Esto es lo peor…"
"Créeme, puede empeorar," murmuró Carla.
Happy abrió un ojo con recelo. "…No tenías que decir eso."
Touka, que aún intentaba escurrir su pelaje mojado, dejó de hacerlo cuando notó algo extraño. Miró hacia abajo, como si algo en su sombra la hubiera alertado. Luego, lentamente, volvió su mirada hacia la ciudad. Una expresión de emoción y asombro se dibujó en su rostro.
"¡Chicos, miren!"
Happy y Carla, voltearon su mirada hacia donde Touka estaba viendo. Su expresión cambio a una de asombro, sus ojos se posaron en la maravillosa vista panorámica de la ciudad.
La vista que se desplegaba ante ellos era simplemente impresionante. Más allá de la orilla, Verbena se alzaba como un oasis viviente en medio del árido desierto, con edificios de arcilla y adobe que reflejaban los tonos cálidos del sol matutino. Las calles estaban empezando a llenarse de vida –incluso cuando recién había amanecido–, con pasajes estrechos y sinuosos que se entrelazaban entre los mercados cubiertos, donde los toldos de tela multicolor ofrecían sombra y un respiro del calor sofocante.
El aire estaba impregnado de una mezcla de aromas exóticos: especias intensas, pan recién horneado y el inconfundible frescor del agua del oasis. Happy y Carla caminaron un poco más allá, fuera de la zona antimagia y al fin pudieron alzar vuelo, hacia el tejado de una edificación. Desde hay se podía apreciar el centro de la ciudad, el oasis, a sus espalda, era un gran cuerpo de agua empezaba a brillar bajo la luz del sol, rodeado de palmeras y estructuras de piedra que funcionaban como zonas de descanso. Allí, civiles de distintas especies de Exceeds y MFs —zorros fénec, liebres del desierto, dromedarios y otras especies adaptados al clima—se refrescaban en el agua o compartían momentos de tranquilidad.
Más allá del oasis, en la frontera de la ciudad, un río de aguas cristalinas serpenteaba como una vena de vida, custodiado por estructuras que regulaban su flujo. Al parecer Verbena estaba construida en torno a este río, protegiéndolo con estrictas normas que aseguraban su conservación. Al menos eso les explicó Aoi con un pequeño análisis desde ese lugar.
A lo lejos, el desierto, que aunque ya lo habían recorrido de noche, recién se dieron cuenta de su hermosura, bajo la luz del solo. Aquel desierto, se extendía como un mar de dunas doradas, marcando el límite entre la civilización y lo desconocido. A pesar de su belleza, la arena era un recordatorio constante de que más allá de Verbena, solo existía el peligro.
Carla, Happy y Touka no podían evitar quedarse unos segundos en silencio, asimilando la imagen ante ellos. Un lugar hermoso, pero lleno de normas y secretos por descubrir.
"Es increíble, ¿verdad?" dijo Touka, sus ojos brillando con emoción. "¡Es igual de impresionante que la capital real!"
Carla asintió, con una sonrisa suave. "Sí, probablemente todas las ciudades del reino sean similares... impresionantes."
Happy observó el horizonte un momento más, y de repente una sombra de preocupación cruzó su rostro. "Esto es lo que tenemos que proteger de las garras de Shaddick," dijo con voz grave, su mirada fija en el horizonte. "Lo que está en juego... las vidas, las ciudades, el hogar... todo esto... No podemos permitirnos perderlos..."
Carla y Touka intercambiaron una mirada, comprendiendo el peso que Happy sentía. Carla puso una mano sobre su hombro y le dijo con firmeza, "Es cierto, pero no estás solo en esto, Happy. No tienes que cargar con todo ese peso tú solo. Juntos, entre los tres, podemos llevarlo."
"Eso es lo que hemos jurado," añadió Touka, sonriendo con determinación. "Nos apoyamos mutuamente."
Carla esperó unos segundos, cerró sus ojos, pensando en que Happy con la esperanza de que también aceptara esa promesa. Con un tono serio continuo. "Y ya que estamos todos de acuerdo, ¡deberíamos seguir con lo planeado.! Recuerden, estamos en este lugar como prófugos, por lo que espero que no hagas ninguna tontería, que haga llamar la atención en nosotros... ¿Entiendes, Happy?" Pregunto ella al Exceed azul, pero por alguna razón no recibía ninguna respuesta.
En ese momento, Touka se echó a reír, lo que hizo que Carla se detuviera. "¿Qué pasa, Touka?" preguntó, confusa.
Touka, nerviosa, se rascó la nuca, evitando mirar a Carla directamente. "Bueno... es que, antes de que comenzaras a hablar tan seriamente... Happy, eh... bueno, Happy se escapó."
Carla levantó las cejas, sorprendida dirigió su mirada a donde estaba Happy, y efectivamente , no había ningún rastro del Exceed "¿Se escapó? ¿En que momento lo hizo?"
Touka, tratando de mantener la seriedad, no pudo evitar soltar una pequeña risa. "Sí... justo en el momento en que te pusiste a hablar en serio, ¡se fue corriendo! ¡Probablemente a explorar la ciudad!" dijo, con un tono que mezclaba la incredulidad y diversión.
Carla, que hasta ese momento había estado completamente seria, se puso roja de vergüenza. "¡¿Qué?! ¿¡Y no pudiste avisarme!? ¡Estaba hablando de algo importante y me dejó hablando al aire! ¡Ese idiota!"
Aoi, que había estado observando la escena, no pudo evitar reírse a carcajadas. "¡Carla, realmente eres demasiado seria a veces! ¡Y Happy parece comprenderlo!" dijo, riendo de manera escandalosa.
Touka trató de contener la risa, pero no lo logró. "Lo siento, Carla. Es solo que... ¡era tan gracioso ver cómo te ponías tan seria!"
Carla, ahora completamente roja, cubrió su rostro con las manos, llena de vergüenza. "¡No me importa! ¡Vayamos a buscarlo antes de que haga algo estúpido!" exclamó, con una mezcla de frustración y vergüenza.
"¡Sí, sí! ¡Vamos a por él antes de que cause un desastre!" dijo Touka señalando el camino, mientras Aoi se reía detrás de ellas.
Entonces, las chicas, siguiendo a Touka como guía, fueron en busca del impulsivo Exceed azul que tenían como amigo y compañero.
Mientras tanto
En un lugar desconocido, en alguna parte de cualquier distrito del reino Exceed...
El tenue parpadeo de las luces era lo único que iluminaba el lugar. Un sitio pequeño, posiblemente un almacén en un edificio abandonado, oculto en las sombras de la ciudad. Sacos de café apilados formaban improvisadas barricadas entre las cajas de madera vacías, y el aire estaba impregnado de polvo, metal oxidado y un amargo olor a café viejo. En una esquina, una gotera golpeaba el suelo rítmicamente, como un reloj marcando una cuenta regresiva invisible.
En una esquina del sitio, frente a un conjunto de monitores de lácrima, un Exceed de pelaje verde y bufanda amarilla, movía sus garras con rapidez sobre un panel de control rudimentario. Sus ojos recorrían los distintos distritos del reino reflejados en las pantallas, analizando cada rincón, cada anomalía, cada movimiento sospechoso.
"Sin cambios... La patrulla de la Guardia Fantasma en el distrito costero no ha alterado su ruta. La zona comercial de Verbena sigue tranquila... Y el castillo real Shaddick en sigue sin mostrar cambios."
"Qué aburrido," murmuró una loba roja apoyada contra la pared. Sus dedos jugaban distraídamente con una pequeña navaja, haciéndola girar entre sus garras con precisión. Su top negro y chaqueta de camuflaje sin mangas resaltaban su actitud despreocupada. "Siempre la misma historia, ¿verdad, Barley? Espiar, esperar, ocultarse. ¿Cuándo vamos a hacer algo de verdad?
El Exceed verde gruño. "Te dije que no me llames así, Kayla. Sabes perfectamente que mi nombre es Murphy."
La loba, desvío los ojos con indiferencia. "Me da igual, Barley. Lo único que me importa es ponerme en acción. Sabes que odio quedarme quieta en el mismo sitio, sabiendo que esa perra de Shaddick al fin a hecho los movimientos que hemos estado esperando." Explicó ella, mientras no apartaba los ojos de su navaja. "Te lo vuelvo a decir ¿Cuando puedo ponerme en acción?"
"Cuando sea el momento," respondió una voz femenina desde la oscuridad del exterior. "Sabes perfectamente que no podemos movernos sin más, Kayla."
La loba giró sus orejas y entrecerró los ojos. "Por favor. Si seguimos así, Shaddick nos tendrá rastreados antes de que podamos pestañear. ¿Cuánto más tenemos que aguantar?"
"Lo que sea necesario," replicó la figura mientras salía de su rincón. Se trataba de un mujer lemur de cola anillada, era Alice, la reportera independiente que habia cuestionado a Shaddick hace días. "Deberías saber que el capitán Karl está arriesgado su vida en busca de información importante con respecto al incidente de la capital real, de hace unos días."
"Lo sé, Alice. No vuelvas a repetirmelo." Exclamó la loba con la expresión de frustración. "Se que es una situación delicada, pero me uni a este grupo para tomar acción contra Shaddick... Son muy aburridos."
Desde una habitación contigua, un joven erizo gris con una capucha negra y pantalones holgados salió con una bolsa de botanas en la mano. Su caminar despreocupado contrastaba con la tensión en el aire. "Si tienen hambre, tomen algo," dijo, lanzando un paquete a la loba, quien lo atrapó sin mirarlo.
"Prefiero masticar un clavo oxidado, Fern" refunfuñó ella, lanzándolo de vuelta.
"Solo trato de ser amable... Al menos con lo que si trabajan. ¿Quieres, Murphy?" Pregunto extendiéndole la bolsa de botanas al Exceed, que rechazo amablemente.
"¡No, gracias ! Tengo demasiada cafeína en mi sistema, como para tragar algo repleto de cloruro de sodio y nitrógeno con sabor a papas."
La frase provocó una risita en el erizo, pero la expresión de Murphy se tornó más seria.
"Además… hay algo importante. El capitán ha estado investigando incansablemente. Está obsesionado con encontrar pruebas sobre el ascenso al poder de Shaddick. Y parece que ha encontrado algo..."
Con un movimiento ágil, manipuló los monitores y proyectó una nueva imagen. En la pantalla apareció un cartel de recompensas. No uno, sino tres. El equipo Exceed.
Happy. Carla. Touka.
El silencio se instaló en la habitación.
"¿Y bien?" preguntó la loba, alzando una ceja. "¿Se supone que esto significa algo? Son solo esos criminales que busca Shaddick. No tienen nada de especial."
El Exceed verde cruzó los brazos. "El capitán cree que ellos podrían ser los responsables de que Shaddick haya tomado el poder. No hay registros claros de lo que pasó aquella noche, pero estos tres... su presencia en el reino parece que desencadenado todo esto. Ahora son los más buscados."
La loba soltó un bufido. "¿Y qué? ¿Vamos a cazarlos o a invitarlos a tomar el té?"
Antes de que el Exceed pudiera responder, Alice habló. Su voz, aunque calmada, llevaba un peso que nadie en la sala se atrevió a ignorar.
"Aún no tenemos pruebas de nada," dijo. "Pero ya conoces al capitán. Desde que ocurrió lo de Shaggotte, ha estado obsesionado con encontrar a los responsables. Y si sigue con esa mentalidad, es probable que ni siquiera se tome la molestia de interrogar a esos tres. Los matará antes de darles una oportunidad de hablar."
El erizo dejó caer su bolsa de botanas. La loba sonrió de lado. El Exceed verde apretó los puños.
Y en el aire, el nombre de su líder flotó como una sombra. Karl, el capitán Karl... El vestigio más poderoso del reino Exceed.
Nadie dijo nada más. Pero todos sabían que el tiempo se agotaba. Hasta que Fern lo rompió. " Se que soy nuevo, pero coincido con Kayla al preguntar, porque no tomamos acción, antes de que el capitán Karl capture a esos criminales."
"No entiendes ¿Verdad, Fern?"
"No, por eso pregunto."
"Karl es el más poderoso de nosotros, sin él, no podríamos hacer nada de esto. Él mismo lo sabe. Aunque sea igual de poderoso que Shaddick, en una pelea directa, lo más probable es que ambos se maten mutuamente." Explicó Alice.
"Por eso es que estamos buscando información vital para aumentar nuestros conocimientos sobre la situación, y armar una estrategia contra cualquier cosa que planeé Shaddick."
Fern asintió lentamente.
"Bueno, eso cambia las cosas… una lástima."
Sin previo aviso, apagó la pantalla de lácrima con un toque.
"¡Hey, idiota! ¡¿Por qué la apagaste?!" se quejó Murphy.
"Ups."
El erizo trató de darle un aire dramático al momento, pero solo logró provocar las carcajadas de los demás.
Por un instante, el peso de la situación se disipó.
Pero todos sabían que el tiempo se agotaba.
Muy pronto, el capitán Karl tomaría su decisión. Y cuando lo hiciera… ya no habría vuelta atrás.
[...]
[...]
[...]
Mientras tanto
El sol ardiente de Verbena bañaba las calles con un resplandor cegador. Carla, Touka caminaban entre los pasillos estrechos de la ciudad, sintiéndose más atrapadas a cada paso.
A pesar de haber pasado pocos minutos desde que Happy se había adelantado, no lograban dar con su paradero. Peor aún, la ciudad parecía jugar en su contra. Los edificios de piedra clara con ventanales coloridos se alzaban a su alrededor como un laberinto, con callejones que se entrecruzaban y caminos que, en lugar de guiarlas a una salida, las devolvían al mismo punto una y otra vez.
"Esto es ridículo..." murmuró Carla, deteniéndose en seco. La frustración se reflejaba en cada fibra de su cuerpo. "¿Cómo puede ser tan complicado encontrar a un gato azul en esta ciudad?"
Touka, con los brazos cruzados, también suspiró. "Es más complicado de lo que pensaba... Este lugar se siente como un laberinto. Todos los lugares se parecen demasiado."
Por si fuera poco, pedir indicaciones no había servido de nada. Los locales, ya sea por desinterés o desconfianza hacia los forasteros, respondían de manera evasiva o simplemente ignoraban la pregunta.
Mientras Carla estaba a punto de gruñir su frustración, Aoi apareció flotando dentro de la esfera del cetro, con su forma pixelada parpadeando ligeramente.
"Tengo una idea." sugirió con su tono computarizado. "Si llevan el enlace de comunicación, ¿por qué no intentan contactarlo?"
Carla apretó los dientes, girándose hacia la esfera. "No es posible. Se anuló completamente cuando cruzamos la zona antimagia."
"Oh... eso es un problema." murmuró Aoi. "Me olvidé por completo de ese detalle."
Touka, que había permanecido en silencio, trató de ver el lado positivo. "Tal vez estamos exagerando. Es decir, Happy no es un niño, sabe cuidarse."
"Puede que no sea un niño, pero se sigue comportando como uno." Expresó Aoi.
Carla la fulminó con la mirada a la Exceed lila. "Aoi, tiene razón, Happy es un idiota impulsivo, Touka. Nuestro problema, es que no sabemos dónde está y no podemos seguir perdiendo el tiempo buscándolo a ciegas."
Antes de que la tensión aumentara, Aoi habló nuevamente.
"Si son tan cercanas a Happy, deberían conocerlo bien. Si piensan en su personalidad y hábitos, ¿no hay algo que pueda darles una pista de a dónde iría?"
Carla y Touka se quedaron en silencio por un momento. No necesitaban pensar demasiado en la respuesta. Se miraron entre sí y, al mismo tiempo, respondieron:
"Algún lugar donde sirvan comida."
Aoi parpadeó. "Hmm... tiene sentido. Happy siempre me ha parecido alguien bastante interesado en la comida."
Touka asintió, aunque seguía sin estar convencida. "Entonces, ¿eso significa que fue a la plaza de comida?"
Caria se llevó un dedo al mentón. "Eso pensaría, pero... hay un problema. Happy no conoce esta ciudad. No tiene una referencia clara de adónde ir."
Ese detalle las dejó en un callejón sin salida. "Rayos." Se quejó Touka.
Carla suspiró con cansancio, pero en lugar de rendirse, se cruzó de brazos. "No importa. Al menos es una pista. Si no tenemos mejor opción, iremos a la plaza de comida."
Touka la miró con nerviosismo. "¿Y si no está ahí?"
"Lo estará." aseguró Carla con convicción. "Si hay algo que nunca cambia de Happy es su estómago. Y si no está ahí, entonces lo encontraré y lo colgaré por irse sin motivo."
Touka tragó saliva, asintiendo con nervios. "Sí... bueno... primero hay que encontrarlo."
Sin perder más tiempo, las chicas retomaron su camino. Aunque la ciudad de Verbena se sentía como un laberinto, al menos tenían una dirección a la cual ir.
Si conocían bien a Happy, no sería difícil encontrarlo donde la comida abundara. No deberían tardar mucho... Al menos eso pensaban.
Habían pasado una hora y media desde que Happy se había ido, lo que convirtió la búsqueda de las chicas en un mar de frustración. La plaza de comida, los mercados, las pequeñas tiendas… habían revisado cada rincón sin éxito, sin encontrar ni rastro de Happy. Habían recorrido apenas una parte de la ciudad sin ningún éxito. Los caminos, llenos de bullicio, parecían un laberinto interminable, y las chicas, que empezaron con energía, pronto se vieron agotadas. Carla y Touka se movían por la ciudad como sombras cansadas, sus patas dolían y el calor del desierto no ayudaba.
"Uf... Necesitamos... descansar... un... momento... Hace... demasiado... calor..." Expresó Touka entre jadeos, mientras su frente estaba empapada en sudor.
Carla con una expresión de molestia, suspiro. "Está bien... Vamos a descansar... Regresemos al oasis para refrescarnos..." Expresó Carla, igualmente empapada en sudor, pero a diferencia de Touka, ella no demostraba que tanto le afectaba. "Acabaré con ese maldito gato..."
Mientras tanto, Aoi, que observaba a su alrededor con la esfera del cetro, murmuraba de vez en cuando comentarios sarcásticos, como si tratara de aligerar el ambiente. Pero las chicas no estaban para bromas. La búsqueda las había absorbido por completo, y aunque el entorno ofrecía vistas impresionantes y una arquitectura única, no había tiempo para disfrutar de la ciudad. "Es una verdadera lastima que no hayamos podido disfrutar de todo esto como se debe."
"Regresemos." Dijo Carla antes de volver de Touka se acercase hacia una fuente de agua, donde rápidamente formó un portal de Aqua Aera, pero está vez sin cometer el mismo error, llevándolos a una zona donde sin esa molesta zona antimagia.
Cerca del oasis, una mejor vista panorámica les permitiría, al menos, orientarse mejor y recuperar el aliento.
"Vayamos a descansar, Touka..." Sugirió Carla señalando el cristalino agua del oasis. Pero ella no recibió una respuesta de su compañera. "¿Touka?
La Exceed lila, tenía una expresión de incredulidad, mientras señalaba a cierto lugar. Entonces Carla y de paso, Aoi enfocaron su mirada a donde Touka tenía clavada su mirada. Esperaban algo raro de algunos de los habitantes de la ciudad, sin embargo, casi como si el destino jugara con ellas, el regreso fue casi irónico.
"¿Eh? ¡Ehhhh!" Se quejaron las tres al mismo tiempo al darse cuenta de lo que estaban presenciando. No habían tenido suerte en todos los lugares donde le habían buscado, pero justo cuando llegaban cerca del oasis, a pocos pasos de donde todo había comenzado… allí estaba Happy.
Relajado y sin preocupación alguna, el Exceed azul estaba sentado en una banca, comiendo dátiles de una pequeña bolsa de papel. A su lado, otra bolsa de compras de una tienda local descansaba sobre el suelo. Sin la menor prisa, observaba, como hipnotizado, a un anciano Exceed que estaba confeccionando alfombras a mano, un proceso detallado que parecía fascinarle. Sus ojos brillaban de concentración mientras masticaba distraídamente otro dátil.
Carla fue la primera en notar la escena. La rabia empezó a hervirle, y en un arrebato, avanzó rápidamente hacia él. Sin mediar palabra, le tiró de la oreja, causando que Happy diera un pequeño salto, con las pupilas encogiéndose al instante. Se quedó congelado por un segundo, con la boca llena de dátil, mirando a Carla con los ojos más grandes que nunca. Su expresión pasó rápidamente de sorpresa a culpabilidad, como si hubiera caído en cuenta de la situación en la que se encontraba.
"¿C-Carla...?" Titubeó con un evidente temor en y voz. "Yo..."
"¡¿Dónde te habías metido, idiota?!", exclamó Carla, claramente furiosa, aunque su tono tenía algo de cansancio detrás, como si ya hubiera alcanzado el límite de su paciencia.
Happy incluso después de que Carla le reclamase, tuvo el descaro de llevarse otro dátil a la boca, y entonces intentó balbucear una disculpa, pero lo único que salió fue un pequeño "Mmm…", con la boca llena.
Touka, que había llegado un paso atrás, observó la escena entre divertida y sorprendida. "No te va a gustar cuando Carla se ponga así", dijo, casi con una sonrisa nerviosa.
Happy, ahora completamente avergonzado, intentó disimular mientras masticaba rápidamente, como si tratara de buscar una excusa para su comportamiento. "¡Lo siento! ¡Estaba comprando algo en cierto local!… ¡Pero me distraje un poco! ¡No me imaginé que ustedes se preocupasen tanto!", dijo, su tono de voz entre la disculpa y la justificación.
Carla resopló con frustración, cruzando los brazos, mientras Touka, al fin, se acercó con una sonrisa apacible, tratando de calmar la situación. "Bueno, al menos no se perdió… ¿pero no tienes ni un poco de idea de cuánto nos costó encontrarte?"
Happy, al ver que el tema comenzaba a relajarse, miró a las chicas, algo avergonzado. "Ya... pero, ¿sabían que las alfombras aquí son tan... interesantes?", murmuró, señalando el trabajo del anciano sin mucha convicción.
Carla resopló y, con tono serio, le dijo: "La próxima vez, te quedas quieto donde te digo."
Happy, aún medio masticando, asintió, aunque por dentro sabía que no cambiaría su costumbre de perderse.
"No fue nada, Carla. Te preocupas demasiado."
La Exceed blanca renegó, con los brazos cruzados y una mirada tan afilada que podría cortar el aire, observaba a Happy con un evidente malestar
La Exceed blanca renegó, cruzándose de brazos, su mirada afilada reflejando su evidente malestar.
Touka, con una expresión entre divertida y algo cansada, se acercó al Exceed azul.
"Happy, te hemos buscado por toda la zona por bastante tiempo, ¡y tú estabas aquí, tan tranquilo!" dijo Touka con exasperación. "Pasamos por este lugar hace poco y no te encontramos. ¿Qué estabas haciendo?"
"De hecho estaba en las..." Happy intentó dar una respuesta, pero sus palabras quedaron atrapadas en su garganta cuando notó que las miradas de las chicas se fijaron en las bolsas que él llevaba. Touka se enfocó inmediatamente en la bolsa de dátiles y, en un movimiento ágil, se la arrebató.
"¡Hey! Eso era mío."
Touka sonrió divertida. "Bien dicho, Happy. Eran tuyos. Considéralo como una compensación por lo que nos hiciste pasar." Sin esperar respuesta, llevó un dátil a su boca y, al saborearlo, su expresión se relajó. "Mmm… están buenísimos," murmuró con una sonrisa mientras mordía otro. "Carla, ven a probarlos."
Pero Carla no estaba interesada en los dátiles. Su mirada era feroz, enfocada en la otra bolsa.
"¿Qué es lo que hay en la bolsa, Happy?" preguntó con frialdad, señalándola con la mirada.
"Eh... Esto es ropa... que compré... para pasar desapercibido..." titubeó.
Antes de que pudiera reaccionar, Carla, con la misma rapidez que Touka, le arrebató la bolsa de sus patas.
"¡Tú también!" se quejó Happy, viendo cómo ambas saquearon sus compras sin miramientos.
"¿Con que ropa, eh?" Carla miró la bolsa con incredulidad.
"Awww... Es un lindo detalle, Happy." Touka le sonrió con ternura. "Deberías abrir la bolsa, Carla..."
Carla, sin más tiempo que perder, sacó la ropa y, en cuanto la vio, se quedó en silencio.
Touka levantó una ceja, claramente sorprendida. "Oh... Vaya."
La ropa que Happy había comprado era... algo totalmente inesperado. Un top corto rojo granate con detalles dorados para Carla y uno lavanda para Touka, con faldas largas asimétricas que tenían una abertura lateral. Pero lo que realmente captaba su atención eran los detalles exóticos, como la capa blanca que cubría los hombros y los accesorios brillantes que parecían más adecuados para un desfile que para un día común.
"¿Esto... es lo que compraste?" preguntó Carla, su voz baja y peligrosa mientras examinaba la prenda con una mirada fulminante. "¿En serio?"
Happy tragó saliva, sintiendo que el aire se volvía más pesado. "Es... para pasar desapercibidos... Pensé que esto sería más adecuado para la ciudad... Por el calor y todo eso. Yo ya separé mi parte."
Touka observó la falda con una expresión intrigada, mordiendo otro dátil con diversión. "Mmm... A mí me parece que la ropa es, eh, bastante... llamativa."
Carla, en cambio, no estaba nada divertida. Su mirada era un rayo láser cuando le dio a Happy un vistazo fulminante.
"Ese no es el problema, Touka. Esta ropa es bastante reveladora."
Happy ladeó la cabeza, confundido. "Pero... ¿qué tiene de malo que sea así? No entiendo de qué te quejas, Carla. Tú usaste algo similar en Edolas."
"No es como si hubiéramos tenido otra opción. Eran las únicas prendas que podíamos usar para pasar desapercibidas en ese entonces."
"¿Y cuál es la diferencia? Estamos en la misma situación."
"La diferencia es que nosotras hubiéramos elegido con qué vestirnos. Esto es demasiado revelador..." replicó Carla, alzando el top con evidente disgusto.
Happy suspiró, rascándose la cabeza. "No creo que sea tan reveladora como dicen. Además, no entiendo por qué tanto escándalo. No es como si ustedes tuvieran algo que ocultar en esa zona..." Respondió mientras señalaba al pecho de ambas chicas.
El silencio que siguió fue brutal.
Las palabras de Happy flotaron en el aire como una sentencia de muerte. Carla y Touka dejaron de ver la ropa y lo miraron directamente.
Carla entrecerró los ojos, su expresión pasando de irritada a peligrosa en un instante. Touka, quien aún tenía un dátil en la boca, lo masticó lentamente, sus orejas temblando ligeramente.
Happy no entendió al principio por qué la atmósfera cambió tan drásticamente... hasta que su mente lo procesó.
"...Oh."
Demasiado tarde.
En un movimiento increíblemente coordinado, Carla se transformó en su forma humana y Touka en su forma de batalla. Sin importarle la regla de no transformarse para no llamar la atención, ambas sincronizaron una patada que impactó directamente en el Exceed azul.
"¡GYAAAH!"
Happy salió disparado como un proyectil, estrellándose contra una pared con un golpe seco.
Los transeúntes cercanos se giraron ante el estruendo, pero al ver a las dos chicas —que rápidamente habían vuelto a su forma Exceed— con el aura de furia emanando de ellas, decidieron fingir que no habían visto nada.
Ambas chicas bastante molesta y completamente avergonzadas, se cruzaron de brazos, cubriéndose el pecho por instinto.
Touka sacudió la cola, inflando sus mejillas. "En serio, Happy, hay cosas que simplemente no se dicen... La próxima vez te ira peor."
Carla, con los brazos cruzados y el ceño fruncido, suspiró con irritación. "Eres un caso perdido, gato pervertido."
En la pared, con los ojos en espiral y una pequeña nube de polvo flotando a su alrededor, Happy apenas pudo soltar un débil quejido. "Aye..."
Happy se levantó con dificultad, y se dirigió hacia las chicas, mientras se sacudía el polvo.
Aoi, que hasta ahora, había permanecido callada, se empezó a reír por las consecuencias, del poco tacto que tuvo Happy con sus palabras. "Jajaja... Eres un caso perdido, Happy." Rio ella entre carcajadas. "Te aconsejo que te disculpes con ellas."
"Aye.. lo haré," respondió apenado, mientras se sobaba la cabeza. "Pero creo que ellas exageraron con su violenta respuesta. Hubieran visto desde mi punto de vista."
"¿Por qué lo dices?" Pregunto Aoi con curiosidad.
"A diferencia de sus formas Exceeds, sus formas alternativas, sus cuerpos adquieren una forma más madura, por lo que sus atributos femeninos crecen... Es decir, ahora sí tendrían algo que ocultar...pero siguen sin ser mucho..." Explicó Happy, mientras murmuraba esa última parte.
"Al menos eso es lo que pien... ¡GYAAH!" Happy, con su boca aún abierta a punto de decir algo más, no terminó la frase cuando noto un aura asesina detrás de él. Se trataban de las chicas.
Carla y Touka de vuelta se transformaron instantáneamente, la ira en sus ojos siendo casi palpable. "¡Gato Descarado!" Exclamaron al unísono, en un estruendo que asustó al pobre Exceed azul.
Entonces de un solo movimiento, lanzaron a Happy hacia el cielo. La patada sincronizada fue tan potente que el Exceed azul salió disparado, volando con una rapidez imposible, como si fuera una flecha disparada desde un arco.
"¡Aaah!" Gritó Happy mientras ascendía a gran velocidad, sus patas apenas tocando el suelo antes de ser lanzado más alto.
Fue tan fuerte que su silueta se desvaneció en el aire, desapareciendo por completo, dejando una pequeña chispa de luz, como si fuera una estrella fugaz.
Cerca de ahí mismo.
Una pequeña Exceed estaba caminando junto a su madre cuando vio un destello ascendiendo a lo alto del cielo.
"¡Mira mamá, una estrella fugaz!" Exclamó la pequeña niña con los ojos llenos de emoción.
La madre obviamente miro al cielo confundida. "¿Una estrella fugaz? ¿En media mañana?"
De vuelta con las chicas.
Carla y Touka, de pie con los brazos cruzados, miraron al punto donde Happy se desvaneció, sus ojos fulgurantes aún reflejando la furia. El aire alrededor de ellas parecía haber quedado pesado, como si la tormenta que habían desatado no se calmara tan fácilmente.
"¿De verdad lo dijo en voz alta?" Preguntó Touka, su tono aún lleno de molestia. "¿Sobretodo enfrente de nosotras?
"Ya lo creo…" Carla respiró hondo, tratando de calmarse, aunque su rostro no había cambiado de expresión.
"Que se quede ahí arriba un rato," dijo Carla, resoplando con desdén. "A ver si reflexiona sobre lo que acaba de decir."
Un destello fugaz en el cielo fue todo lo que quedó.
[...]
[...]
[...]
Al cabo de unos segundos después de que las chicas le mandarán volando de una patada. Happy había logrado estabalizarse y activar su magia Aera.
Mientras él descrndia, cruzando los brazos y las piernas en el aire con una mezcla de dolor y incredulidad, no pudo evitar susurrar para sí mismo.
"Eso dolió... Aunque... ¡es solo un pequeño comentario! ¿Por qué rayos se lo tomaron tan mal?"
"¡Ouch!" Se sobó la mejilla, aún sintiendo el ardor de la patada en su rostro, y reflexionó. Carla reaccionó como esperaba, pero lo de Touka… No.
Happy pensaba que ella era como Juvia, que haría cualquier cosa por la persona que ama, sin cuestionar nada. Si le hubiera dicho que tendrían treinta hijos juntos, probablemente ella lo habría aceptado sin dudar. Pero ahora… Ahora entendía que Touka al menos tenía cierto respeto por sí misma. Puede que sus límites fueran algo difusos, pero existían.
"Tsk…" chasqueó la lengua mientras seguía cayendo, sin percatarse de su entorno.
Fue entonces cuando, sin razón aparente, un escalofrío le recorrió la espalda. Algo se sintió diferente. Instintivamente, abrió los ojos y giró la cabeza hacia el horizonte.
Lo que vio hizo que su expresión pasara de frustración a completa sorpresa.
"¿Acaso eso es…?"
Mientras tanto
Carla y Touka, que habían vuelto a sus formas Exceeds, seguían avergonzada y mientras aún estaban cruzadas de brazos, se alejaron del sitio con pasos firmes, la molestia aún reflejada en sus expresiones. Aunque el incidente con Happy ya había pasado, la incomodidad persistía en el aire.
Aoi, que flotaba a su lado con una gota de sudor pixelado rodando por su cabeza, rompió el silencio con cautela. "Ejem... Sé que Happy a veces dice cosas sin pensar, pero… ¿no creen que esta vez exageraron un poco?"
"Ni lo pienses," respondió Carla sin mirarla, cruzándose de brazos. "Ese gato descarado se lo tenía más que merecido."
Touka asintió con la cabeza, moviendo la cola de un lado a otro con irritación. "Exacto. Siempre es un tonto, pero esta vez… esta vez cruzó la línea."
Aoi dejó escapar un suspiro pixelado. "Sí, sí, lo que digan… pero si siguen con esa cara de enojo van a espantar a la gente."
Carla y Touka ignoraron el comentario.
Aoi rodó los ojos y decidió cambiar de tema. "Bueno, parece que necesitan relajarse… ¿qué tal si se toman un descanso? No han comido nada en toda la mañana, y ya casi es mediodía. ¿Por qué no van a un restaurante local?"
Touka ladeó la cabeza, considerándolo. "Ahora que lo dices, no es mala idea. No hemos podido comer nada desde que llegamos."
Carla suspiró, dejando que su expresión se suavizará un poco. "Está vez supongo que tienes razón. Necesitamos tranquilizarnos, sobretodo después del asunto de Happy.
Touka asintió mientras señalaba una calle. "Pues la verdad me gustaría disfrutar de un almuerzo exótico. Vi un restaurante cerca del mercado. Podríamos ir allí. Vamos"
Con la tensión disipándose un poco, las dos Exceeds cambiaron de dirección y se encaminaron hacia el restaurante.
Al cabo de unos minutos.
Bajo la sombra de una amplia terraza, Carla y Touka disfrutaban de su almuerzo mientras la suave brisa del oasis mitigaba el calor del mediodía. El ambiente era relajante; los habitantes de la ciudad, conversaban animadamente en las mesas cercanas, y el aroma de especias flotaba en el aire.
Carla tomó una cucharada de su Harira, una sopa espesa y especiada con garbanzos, lentejas y tomate. Apenas probó el primer bocado, sintió el reconfortante calor de las especias. "Mmm… Esto está delicioso," murmuró, aunque le costó un poco recordar el nombre del plato. "¿Cómo se llamaba? ¿Har…harii…?"
"Harira," corrigió la mesera amablemente al pasar cerca.
Carla asintió y tomó un sorbo de su té de menta, encontrándolo refrescante a pesar del calor. Su dulzura contrastaba perfectamente con los sabores intensos de la sopa.
Touka, por su parte, tenía frente a ella un plato local llamado Méchoui, un cordero asado con especias, acompañado de pan y verduras. Arrancó un trozo con las garras y lo probó. Sus orejas se movieron levemente en señal de placer al notar lo jugosa y tierna que era la carne. "¡Wah! Está increíble. Se deshace en la boca," comentó con entusiasmo, antes de llevarse a los labios su infusión de azafrán, cuyo aroma floral la sorprendió.
Las chicas disfrutaban de su comida mientras conversaban. Para este punto, Happy ya debería haber bajado hace mucho. Sin embargo, no se veía por ningún lado.
"Empieza a tardarse," comentó Touka, apoyando la mejilla en una pata.
Carla esbozó una pequeña sonrisa. "Ahora los papeles se invirtieron. Nosotras no le dijimos a dónde íbamos, así que seguramente anda buscándonos preocupado." Tomó otro sorbo de su té y cerró los ojos con satisfacción. "Una cucharada de su propia medicina."
Touka rió por lo bajo, a punto de hacer un comentario, cuando de pronto—
Un estruendo retumbó en el aire.
"¡Brummmmmmmm...!"
Un sonido profundo y vibrante resonó por toda la ciudad. Logrando que las edificaciones temblarán ligeramente.
Las chicas alzaron la cabeza, alertadas. "¿Q-Qué es ese sonido?" Alrededor de ellas, el ambiente cambió de inmediato. El bullicio de la ciudad se desvaneció en cuestión de segundos.
Los ciudadanos habían dejado de conversar y comenzaron a moverse con más rapidez. Vendedores recogían apresuradamente sus puestos, y algunas casas y tiendas empezaban a cerrar puertas y ventanas.
Carla y Touka se miraron con desconcierto. "¿Qué estaba pasando? Todos... Están buscando refugio."
En ese momento, una joven M.F. de aspecto antílope pasó junto a ellas.
"¡Hey!" la llamó Touka. "¿Qué está pasando?"
La chica les echó un vistazo y pareció reconocerlas como extranjeras. Sin detenerse demasiado, les dijo con voz apurada: "Esa es la alarma. Deben buscar refugio."
Carla frunció el ceño. "¿Para qué?"
La chica hizo una breve pausa antes de responder, con tono urgente:
"Se acerca una tormenta de arena."
"¿Tormenta de arena?" repitió Touka, sorprendida por la información.
La chica asintió mientras avanzaba hacia su destino. "No se preocupen. Este sonido es común. Sucede entre una y tres veces por semana. No es nada grave, pero siempre hay que estar preparados."
Antes de alejarse, la chica les dedicó una mirada rápida y les dijo: "Recuerden, buscar refugio."
Carla y Touka se quedaron en su sitio, atónitas por lo que acababan de oír. La gente aquí parecía tan... normal ante algo tan peligroso. Se protegían sin mostrar miedo, como si el sonido de la alarma fuera parte de su rutina diaria.
Finalmente, fue Carla quien rompió el silencio, y un escalofrío recorrió su espina dorsal al darse cuenta de algo.
Happy.
Con un gesto rápido, las chicas se levantaron al unísono. Sin perder tiempo, ambas miraron al horizonte, las primeras señales de la tormenta de arena comenzaban a dibujarse en el cielo. El aire había cambiado, la brisa caliente del desierto se intensificaba, y una extraña sensación de urgencia llenaba el aire.
"¡Tenemos que encontrarlo antes de que sea tarde!" dijo Carla, comenzando a caminar con rapidez.
Touka asintió, acelerando el paso. "No hay tiempo que perder."
Ambas se prepararon para salir corriendo hacia el lugar donde habían dejado a Happy. La tranquilidad del almuerzo ahora era solo un recuerdo, y el peligro de la tormenta era inminente.
Final del capítulo 27
Hoy el 2 de abril, se cumple 1 año desde que está historia se empezó a escribir. Así que tengo que decirle.
FELIZ ANIVERSARIO.
Es increíble como pasa rápido el tiempo, es decir, vamos más de 26 capítulos, más de 2400 vistas, más de 250 mil palabras... TODO EN 1 AÑO.
No tengo palabras expresar el agradecimiento con todos ustedes mis queridos lectores. Solamente les pido que sigamos todos juntos disfrutando de esta maravillosa historia.
Al parecer el equipo Exceed ha llegado a la ciudad de Verbena, y pasaron un momento de tranquilidad, se le podría considerar que fue la paz antes de la tormenta (literalmente). ¿Qué es lo sucederá con el equipo Exceed?
Próximamente Capítulo 28: Hijos del Desierto
