POV SIRIUS
Sirius no tenía miedo que alguien lo reconociera, ni siquiera podía sentirse nervioso por eso mientras esperaba a Harry. Había tomado muchas precauciones para evitar tales imprevistos y dudaba que algún miembro de la Orden estuviera rondando por ahí.
Cuando vio a Harry acercarse sus nervios aumentaron y si pudiera sudar mientras fuera Canuto estaba seguro que parecería un perro mojado. No sería fácil lo que tenía que hacer. Quería una nueva vida con Harry lejos del mundo magico britanico y como un hombre libre, eso solo lo lograría si hablaba con la verdad y no tuviera secretos.
Cuando abrazó a Harry volvió a dudar, no sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto, no quería hacerlo sufrir. Harry, aunque muy rara vez lo demostraba era un joven muy emocional además de impredecible.
—Vamos —le dijo mientras se separaba de Harry—, tenemos que llegar a nuestro refugio antes de que la Orden se de cuenta que no llegaste a donde querían. Tenemos mucho de que hablar —Sirius se arrepintió al instante que lo dijo al ver la cara de si cachorro.
—¿Te arrepentiste?, ¿no quieres irte conmigo?
—¡No, no es eso! Harry, hemos estado planeando esto por meses y te juro que no me estoy arrepintiendo y no te estoy dejando ir solo. Te lo dije, o nos vamos juntos o no nos vamos. Prefiero morir junto a ti.
— Acordamos no hablar de muerte, de ninguno de los dos Siri —le recordó Harry en voz baja—. Si los planes siguen en pie, ¿de qué quieres hablar?
—Es un tema que he estado evitando mencionar pero si vamos a continuar con esto es mejor que no haya secretos entre nosotros. Vamos, en casa hablaremos y prometo no guardarme más información.
Mientras Harry se despedía de los gemelos Sirius guardó rápidamente todas las pertenencias de Harry, no podían seguir al aire libre corriendo el peligro de que alguien los descubriera o que ya los estuviera buscando. Ya tenía todo listo para irse a su nuevo hogar y se había encargado de sellar la casa de Grimmauld Place #12. Nadie podría entrar a menos que él diera permiso ¡moría de ganas por ver la cara que pondría Dumbledore cuando se diera cuenta que nadie podría entrar! Cuando se diera cuenta que los planes que tenía no habían resultado.
Sirius sabía que Dumbledore quería quedarse con esa casa ¿para qué? Nunca lo supo.
Una vez que los gemelos se fueron rápidamente tomó a Harry en sus brazos y los apareció en la que sería su casa provisional.
~Casa de Campo Black, lugar desconocido~
Sirius se paseaba dando vueltas sin saber cómo empezar. El tema que quería tratar era sumamente delicado y sobre todo no quería romperle el corazón a Harry. Veía cómo Harry comenzaba a inquietarse, a ponerse nervioso así que sin pensarlo tanto y sin decidir cómo abordar el tema comenzó:
– Tal vez sea difícil de creer al principio pero debes saber que lo que te diré no es mas que la absoluta verdad. – dijo mirando directamente a esos ojos verdes que lo veían con preocupación. – Mira, Harry – habló Sirius comenzando a arrepentirse pero no podía seguir ocultándole la verdad a su ahijado – ¿estas enterado de la endogamia entre los magos, cierto? – Harry solo asintió, uno de sus amigos le había explicado un poco de eso pero él no puso demasiada atención – Bueno, pues James era estéril por resultado de eso, la endogamia. Lily y él tenían muchas peleas porque ella anhelaba un hijo pero James, como es obvio, no podía dárselo y eso los tenía demasiado tristes. Fueron meses de tensión entre ellos, creo que incluso plantearon divorciarse. Pero el día 30 de agosto de 1981 todo cambió para ellos. Esa noche estábamos Remus, Lily, James y yo en la mansión Potter, estábamos hablando de la situación en el mundo mágico por causa de Voldemort cuando percibimos una extraña energía. – En la voz de Sirius se notaba cierta tensión, nerviosismo y miedo – Todos salimos inmediatamente con las varitas preparadas, pensamos que era un ataque aunque no se sintiera como tal. Pero ¡cuál fue nuestra sorpresa! Lo único que había era un pequeño niño de aproximadamente un año. – Ahora en su mirada había un amor palpable, Harry no podía dejar de prestar atención al relato – Eras un niño hermoso, Harry. Lo sigues siendo, claro, no me malinterpretes. Tu cabello era de un profundo color negro, quiero decir, mas oscuro del color que tienes ahora. Tus ojos eran de un color verde increíble y lo mas curioso era tu mirada, era como si pudieras ver nuestra alma. Recuerdo que nos miraste tan intensamente durante un minuto y después nos sonreíste, era una sonrisa verdaderamente hermosa. – La mente de Sirius parecía estar enfocada en los recuerdos – Y tu piel era muy pálida. James y Lily quedaron tan encantados contigo y decidieron inmediatamente que iban a adoptarte. Aunque debo confesarte que por un segundo pasó por mi mente llevarte conmigo, sentí una conexión contigo que es dificil de describir – Terminó Sirius con una sonrisa.
– A ver si entendí... –dijo Harry con una extraña calma que solo avecinaba una gran tormenta– ¿Me estas diciendo que mis padres biológicos me abandonaron? ¿Que no me quisieron? ¿Que así sin mas me dejaron en la puerta de unos desconocidos?
– De eso no puedo asegurar nada, Harry. No lo sé, no sé si tus padres biológicos te abandonaron o se vieron obligados a hacerlo, incluso puede existir la posibilidad de que te hayan raptado, aunque si eso pasó no hubo ninguna noticia. Existen muchas variables y realmente no puedo decir algo de lo que no estoy seguro, no a menos que haya investigado.
– ¿Entonces no sabes nada de ellos? ¿No sabes quiénes son mis padres biológicos? ¿Si están vivos? ¿Muertos? – el dolor en la voz de Harry se hizo notar aunque él deseara que no lo hiciera. No quería verse débil ante Sirius.
Sirius en lugar de responder sacó de sus bolsillos una pulsera sencilla y delgada de cuero color azul oscuro en la que estaban tres símbolos hechos con un metal que nunca supo qué era y se la entregó a Harry.
– ¿Por qué me das esto, Sirius? – dijo Harry viendo detenidamente el objeto en sus manos. Poniendo más atención vería los detalles tan bellamente elaborados entre los que se encontraba un nombre: "Harrison"
– Porque esa pulsera es tuya, te pertenece. Harry, la llevabas puesta cuando James y Lily te encontraron en la puerta de la mansión donde vivían. No sé quiénes podrían ser tus padres biológicos, Lily y James no quisieron investigar, se negaron y nos prohibieron a Lunático y a mi hacerlo. Temían que si exponían el tema de un niño abandonado frente a las autoridades tus padres podrían arrepentirse y reclamarte para llevarte con ellos o tal vez ahí afuera había unos padres desesperados por encontrar a su hijo. James y Lily fueron egoístas en ese tema y estaban conscientes de eso. Ellos te amaron con todo su corazón, eso no lo dudes, eras el hijo que siempre quisieron y dedicaron el poco tiempo que tuvieron para amarte y hacerte feliz. Pero si tus padres biológicos te abandonaron, ¿por qué dejar esa pulsera contigo? Si no te habías dado cuenta tiene grabado tu nombre, Lily y James te llamaron de esa forma pero de cariño te decían Harry y es así como todos te conocen. Tenía planeado ir con los duendes de Gringotts, estoy seguro que ellos pueden decirme algo sobre el origen de los materiales de la pulsera. También podríamos haber hecho alguna prueba de sangre y así obtener los nombres de tus padres biológicos aunque ahora que somos fugitivos será un poco complicado.
Harry no quería creer todo lo que Sirius decía, todos decían que él era idéntico a James con los ojos de Lily. ¿Y ahora Sirius le decía que ellos no eran sus verdaderos padres? Se tambaleó un poco y se dejó caer en un sillón de la sala mientras sus ojos empezaban a brillar por las lágrimas.
Sirius pudo notar el llanto en los ojos de su ahijado y el dolor que le estaba provocando este conocimiento. Se sintió como un hijo de puta por hacerlo sufrir de esa manera y por un instante pensó que probablemente Dumbledore podría tener razón cuando dijo que Harry no estaba preparado para saber la verdad. Borró ese pensamiento rápidamente, no podía hacer nada ahora. Nada, solo consolar y estar para Harry en todo.
