– Claro que si cachorro – Dijo Sirius buscándola en sus bolsillos, Harry se la había dado para que la cuidara mientras se duchaba. – Braggok, en realidad vinimos por una razón en específico, no para que yo tomara el mando de la familia Black ni tampoco para lo del dinero de Harry. Esos solo eran temas que de todos modos había que tratar. En realidad nosotros queremos saber si ustedes pudieran rastrear a los dueños de esta pulsera o decirnos de dónde proviene el metal– Sirius le mostró la pulsera a Braggok y este quedó sorprendido.
Los Duendes rara vez mostraban sus emociones pero Braggok no pudo evitarlo. Conocía la historia, reconocería donde sea esa pulsera ¿qué criatura del mundo mágico no los reconocería? Su señora, Hecate, les ordenó estar atentos a la posible aparición. Era demasiado importante.
– ¿Dónde encontró esto, Señor Black? – Si Braggok encontraba al dueño de esa pulsera su Señora estaría muy feliz. Hace algunos años la diosa Hecate los había visitado pidiéndoles que si algún día alguien venía con esa pieza como la que tenía ahora en sus manos se le avisara inmediatamente. Esa pulsera le pertenecían al Príncipe del Olimpo, Harrison Di Olimpo el hijo de los tres grandes, príncipe que había sido secuestrado cuando tenía solo un año de edad. Los Dioses al no saber dónde buscar habían ordenado a cada Dios y criatura existente buscar a Harrison. Braggok estaba a casi nada de encontrar al príncipe.
– En realidad, Braggok, yo no los encontré. James y Lily Potter lo hicieron. Esa pulsera la traía puesta Harry cuando Lily y James lo encontraron en la puerta de la mansión Potter. Digame Braggok ¿Sabe de qué familia pertenece? ¿Son magos? ¿Mortifagos?
– No puedo darle tal explicación Señor Black, no sin antes hacerle una prueba de identidad o de herencia al joven aquí presente. Es una información demasiado importante para decirla a cualquier persona. – Braggok se sentía en el cielo ¡había encontrado al Príncipe del Olimpo! O al menos eso es lo que creía con lo que el Señor Black le había dicho.
No podía con la dicha que le daba hacer feliz a su señora. ¡Ella estará tan feliz!
– ¿Por qué se necesita eso? ¿Por qué simplemente no nos dice quiénes son mis posibles padres? ¡Tengo derecho a saberlo! – Harry estaba desesperado por saber, estaba claro que Braggok sabía quiénes eran sus padres pero por alguna razón no quería decirlo.
– Es necesario Señor Potter, la información es muy delicada y si no me aseguro que usted es hijo de esas personas sería muy peligroso tanto para usted como para mi revelar tal información. La prueba solo me dirá su nombre real y el nombre de sus padres biológicos, también dirá si usted fue adoptado por los Potter y de qué manera, mágica o de sangre. Así mismo también dirá si es usted heredero de alguna otra Casa o si tiene en su organismo hechizos o pociones que no deberían de estar ahí. Mostrará todo sobre usted, lo bueno y lo malo.
– Esta bien ¿tu qué opinas, Sirius?
Sirius había estado muy callado. Estaba comenzando a preocuparse, Braggok no quería decir nada aunque sabía quiénes eran los dueños de esa pulsera.
El silencio y la petición del duende eran preocupantes, el insistir en que Harry debía realizarse esa prueba quería decir que, o los padres de Harry eran personas muy influyentes y conocidas o eran personas peligrosas. Si el resultado era la segunda opción, él se aseguraría que no lo encontraran nunca. Pero por ahora no quedaba otra opción mas que hacerse la bendita prueba de herencia.
– Es tu decisión, cachorro. Si quieres saber la información que tiene Braggok sobre tus padres tienes que hacerte la prueba. Pero si no quieres hacer esa prueba podemos buscar otras opciones para tratar de averiguar algo relacionado con tus padres. Como dije, es tu decisión. Te apoyaré en lo que decidas.
– Esta bien, en realidad no tengo tanto qué pensar ni nada que perder. Haga la prueba por favor.
Y Braggok lo hizo, con una pequeña daga cortó la palma de la mano de Harry y dejó caer unas cuantas gotas de sangre en un pergamino. La herida se curó sin dejar rastro. Al cabo de unos segundos comenzaron a aparecer letras pero por desgracia ni Harry ni Sirius pudieron leer algo.
Al leer el contenido del pergamino el rostro de Braggok quedó en blanco. Después, lentamente, comenzó a aparecer una sonrisa amplia dejando ver unos dientes puntiagudos.
– Tal como me esperaba. Señor Potter tengo que informar de esto a varias personas. Lamentablemente por ahora solo puedo darle poca información. Usted fue secuestrado hace casi 15 años y desde entonces sus padres lo han estado buscando. Ellos han invertido muchos recursos y tiempo en buscarlo. Tienen a muchas personas siguiendo cada pequeño rastro que pueda llevarlos hasta usted. Pero como puede darse cuenta no han tenido éxito en encontrarlo. Durante mucho tiempo han sufrido la pérdida de su hijo mas pequeño, pero nunca se dieron por vencidos. – Ante eso Harry y Sirius no supieron cómo reaccionar, sabían que era una posibilidad pero no quisieron considerarla, no realmente. – Los Señores Potter lo adoptaron por magia y es por ello que puede ser nombrado Lord Potter. Es usted Heredero de Gryffindor por parte del Señor James Potter y Heredero de Slytherin por Conquista. Eso quiere decir que es dueño de la mitad de Hogwarts y de las bóvedas Gryffindor y Slytherin. Si quiere puede mandar sobre el Castillo y el actual Director no puede hacer nada. Y no hay mas herederos que se conozcan. No hay hechizos en su organismo, solo una poción de amor a Ginevra Weasley, suministrada por Molly Weasley pero al tener un Alma Destinada neutraliza cualquier poción de amor o hechizo de ese tipo. También se informa que al usted participar en el Torneo de los Tres Magos ha sido emancipado legalmente.
– Entonces ¿Puedo saber quiénes son mis padres? – preguntó Harry ignorando todo lo demás, ya después le preguntaría a su padrino sobre esas cosas. No le parecía demasiado importante.
– No por ahora, como le dije tengo que informar a algunas personas. Mire, Señor Potter, sus padres son personas muy importantes y me gustaría ayudar a que se encuentren de nuevo pero me temo que eso tardará al menos un par de días mas. Ellos viven en Estados Unidos. Puede prepararse para conocerlos y nosotros tendríamos tiempo para informarles que hemos encontrado a su hijo. Sería una gran impresión para usted que yo le diera toda la información de golpe, además de que no me corresponde decirlo, eso lo tienen que decir sus padres. Así, con un par de días tendremos tiempo para preparar todo, tendría tiempo para asimilar que se encontrará con sus padres biológicos y ellos junto con sus hermanos podrán venir de inmediato. ¿Me podría quedar con la pulsera? Le juro que no intento robarla o quedarme con ellos, solo la necesitó de prueba para sus padres, así me creerán fácilmente.
– Esta bien, Braggok – Dijo Harry algo decaído, entendió que por mas que insistiera, el duende no le diría los nombres de sus padres. Al menos se encontraría con ellos y los podría conocer en persona. ¡Además acababa de enterarse que tenía hermanos! ¡eso lo emocionaba y lo ponía muy nervioso! – Y nunca se me pasó por la cabeza que usted me quisiera robar. Si es necesario no me opondré a dejarla.
– Muy bien, nos pondremos en contacto con ustedes para decirles dónde y cuándo será la reunión con sus padres. Le pido disculpas por mantener todo esto tan secreto pero cuando sepa quiénes son ellos me entenderá.
Y así, Sirius y Harry no tuvieron de otra mas que regresar a la Casa de Campo Black y esperar llenos de sentimientos y emociones encontradas. Pero felices porque se estaban acercando a la verdad.
