Fragilidad

Capítulo 27

Perdedor

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Amor? – bufó sarcásticamente- Lo que quiero es que te largues y me dejes en paz… -siseó con rabia contenida - ¿Es… realmente eso lo que deseas? ¿Serás feliz ahora Sasuke? ¿Dejarás que el odio te envenene el corazón? - ¿Qué hubiera pasado si Sasuke nunca se hubiese ido de Konoha?

•••

La brisa cálida del verano arrastraba el polvo y las hojas secas sobre la explanada rocosa, bajo el cielo azul ligeramente nublado, Sasuke se mantenían en pie con su mirada fija en el más mínimo movimiento de Kakashi de pie a una distancia prudente.

Se estudiaban mutuamente con ojos afilados y respiraciones agitadas por el previo intercambio de golpes, el sharingan de ambos ardía en sus respectivas órbitas, girando con un fulgor carmesí que reflejaba la intensidad del enfrentamiento.

-No te contengas, Sasuke-chan- canturreó Kakashi con calma y una pizca juguetona en su tono, adoptando su postura de combate- Muéstrame que no estuviste solo perdiendo el tiempo.

-Cuidado con lo que deseas, Kakashi- replicó Sasuke con frialdad.

El aire se volvió denso con la tensión entre el maestro y el alumno, en un parpadeo, ambos desaparecieron, el choque de kunais resonando como el rugido de un trueno, Sasuke se impulsó hacia atrás, lanzando una ráfaga de shuriken imbuidos en chakra de rayo, Kakashi apenas tuvo tiempo de reaccionar, con un rápido sello de mano, invocó un muro de tierra que detuvo el proyectil.

-Doton: Doryūheki- musitó Kakashi antes de saltar por encima de la barrera, lanzándose contra Sasuke con una patada giratoria.

El Uchiha esquivó con agilidad felina, girando sobre su propio eje y contraatacando con un puñetazo directo al rostro de su antiguo maestro. Kakashi bloqueó con el antebrazo y enredó la muñeca de Sasuke con una llave, pero el joven reaccionó al instante, dando un salto mortal hacia atrás para zafarse y liberar un potente Chidori que iluminó la arena con su resplandor eléctrico.

-¡Chidori!- bramó Sasuke, lanzándose a la ofensiva.

Kakashi entrecerró los ojos, con un sello veloz, formó su propio Raikiri, el cual chisporroteó con una energía aún más afilada, ambos jutsus colisionaron en un estruendo ensordecedor, liberando una onda de choque que resquebrajó el suelo bajo sus pies haciendoles tambalear, el impacto los separó, pero ninguno retrocedió, Sasuke tejió sellos con una velocidad vertiginosa y exhaló una poderosa llamarada.

-¡Katon: Gōkakyū no Jutsu!- gritó, disparando una gigantesca bola de fuego que devoró el espacio entre ellos.

Kakashi reaccionó con rapidez, formando una secuencia de sellos.

-Suiton: Suijinheki- susurró, escupiendo una enorme pared de agua que sofocó las llamas

El vapor caliente envolvió el campo de batalla, de repente, Sasuke apareció entre la niebla, su pierna impactando brutalmente contra la defensa de Kakashi, quien apenas tuvo tiempo de alzar los brazos para amortiguar el golpe. La patada lo empujó varios metros atrás, pero antes de que pudiera recomponerse, Sasuke ya estaba sobre él, blandiendo su espada con una precisión mortal.

El acero silbó en el aire y Kakashi, con reflejos sobrehumanos, esquivó por un pelo, contrarrestando con un golpe rápido a las costillas del joven, el Uchiha gruñó y en un parpadeo, desapareció en una ráfaga de electricidad, dejando tras de sí un tronco chamuscado.

-Sustitución… -susurró el maestro.

El pelinegro apareció sobre él, su pierna descendiendo como un martillo, el peliplata bloqueó con el antebrazo reconociendo aquel como un movimiento del taijutsu brutal de Sakura y sonrió ladinamente, el impacto fue demoledor, obligándolo a arrodillarse, aprovechando la apertura, Sasuke giró sobre sí mismo, propinándole una patada directa al rostro que lo envió rodando por el suelo.

Kakashi se reincorporó con dificultad, jadeando, cuando alzó la vista, la punta de la katana de Sasuke estaba a centímetros de su cuello, el joven Uchiha lo miraba con su sharingan palpitante, una tenue sonrisa de satisfacción curvando sus labios ladinamente, con ese aire arrogante y altivo que lo caracterizaba.

-Rindete, Kakashi- siseo

El jonin suspiró y cerró su ojo normal, mostrando una sonrisa debajo de su máscara.

-Lo hiciste bien- dijo y antes de que Sasuke pudiera reaccionar, alzó una mano y le revolvió el cabello con afecto- Estoy orgulloso de ti.

Sasuke frunció el ceño, apartándose con incomodidad, pero en el fondo, sintió algo cálido expandirse en su pecho.

-Hn…- murmuró, desviando la mirada, aunque no pudo evitar que una pequeña sonrisa se asomara en sus labios.

Kakashi se levantó, sacudiéndose el polvo de la ropa.

-Vaya… he de decir que estoy algo orgulloso- sonrió- creo que me has superado pero solo por esta vez- reconoció en tono de broma.

Sasuke bajó su espada y desactivó el sharingan, observando el cielo encapotado, no respondió, pero algo en su interior le decía que, por primera vez en mucho tiempo, había recibido el reconocimiento que tanto había anhelado.

-¡Genial!- La alegre voz dulce de Sakura vibró en el viento cuando saltó a su cuello abrazándole, como un reflejo sus brazos se anudaron en su estrecha cintura escuchándola reír- Sasuke-kun eres increíble- suspiró juntando sus labios con los suyos en un beso casto y emocionado.

Kakashi se aclaró la garganta, recibiendo una mirada enfurruñada mezclada con vergüenza de Sasuke con las mejillas ligeramente teñidas de carmín y la enorme sonrisa de Sakura.

-¿Vamos a Ichiraku? Tenemos que celebrar con Naruto imaginario- rio Sakura.

-No creo que eso sea necesario- añadió Kakashi, sus ojos brillaron suspicaces y una pequeña sonrisa amable se asomó bajo su máscara.

-¿De que habla Kakashi-sensei?- rio ella relajada, enredado su mano con la de Sasuke y girando hacia él para darle una sonrisa cariñosa.

-Ya verán.

El eco de sus pasos resonó en la explanada mientras los tres descendían de la montaña, la ligera brisa del fin de la primavera agitaba sus ropas con suavidad, Sakura iba con su mano entrelazada con la de Sasuke, disfrutando del contacto en silencio, mientras Kakashi caminaba a su lado, concentrado en su lectura como siempre, con una mano en el bolsillo y una expresión relajada.

-Estaba recordando el otro día esa misión en la tierra del agua- Kakashi rompió el silencio de repente aterrizando en la calle con aire pensativo.

Sakura ladeó la cabeza con curiosidad.

-¿La del señor feudal paranoico que creyó que éramos espías y quiso encarcelarnos?

-No, la de los contrabandistas- aclaró el jonin- Donde casi terminamos con hipotermia por culpa de cierta persona que insistió en que podíamos infiltrarnos por el rio en la noche.

Ambos miraron a Sasuke con evidente diversión.

-Hmp- El Uchiha desvió la mirada con fastidio-Ni siquiera era tan profundo.

Sakura dejó escapar una risita.

-Sasuke-kun, temblabas como un gatito- se burló risueña.

Kakashi suspiró dramáticamente.

-¡OIIIII!

Los tres se detuvieron en seco y alzaron la vista, sobre un poste de luz, con su chaqueta naranja ondeando al viento, estaba la despeinada cabeza rubia de Naruto, otra vez… con su característica enorme sonrisa en el rostro y los brazos al cielo agitándose en un saludo.

La primera en reaccionar fue Sakura, quien ahogó un sollozo entre risas, corriendo hacia él sin soltar la mano de Sasuke y tirando del pelinegro en el proceso haciéndole avanzar a trompicones.

-¡Naruto! ¡Eres tú!- exclamó, sus ojos jade brillando de emoción.

El rubio saltó del poste y la atrapó en un abrazo fuerte, levantándola un poco del suelo y haciéndole girar.

-¡Te extrañé mucho Sakura-chan!- dijo con su característico entusiasmo, restregando su mejilla contra la suya mientras ella reía y le golpeaba el hombro amistosamente.

-¡No hagas eso, idiota!- protestó Sakura, aunque no pudo ocultar la emoción en su rostro- ¡Bájame ya!

Naruto la soltó y entonces miró a Sasuke de pie con su rostro tan aburrido como recordaba y sonrió ampliamente, emocionado por ver a su mejor amigo otra vez, pero repentinamente su semblante cambió frunciendo el ceño con fingida seriedad.

-Tú- dijo, apuntándolo con un dedo- ¿Has estado cuidando bien de mi Sakura-chan?

Sasuke enarcó una ceja con diversión, esbozando una de sus típicas sonrisas de medio lado absteniéndose de hacer un comentario mordaz potencialmente humillante para ellos así que solo se limitó a decir:

-Hmp.

Antes de que pudiera decir algo más, Kakashi tosió deliberadamente y murmuró entre dientes:

-Y qué bien la ha estado cuidando…

Sakura sintió un escalofrío recorrerle la espalda y miró a Kakashi con los ojos muy abiertos, mientras Sasuke desviaba la mirada con una mueca apenas perceptible sintiendo que Kakashi le había leído la mente.

Naruto entrecerró los ojos con sospecha.

-¿A qué se refiere Kakashi-sensei?- preguntó, cruzándose de brazos.

Sakura, aún con el rubor en las mejillas, recuperó la compostura y entrelazó su mano con la de Sasuke otra vez antes de responder con naturalidad y una sonrisa llena de felicidad.

-Sasuke-kun y yo llevamos juntos un par de años.

Se hizo el silencio.

Naruto parpadeó varias veces, como si su cerebro estuviera procesando lentamente la información, luego, en un movimiento exagerado, cayó de rodillas y apretó los puños contra el suelo.

-¡¿CÓMO PUDISTE HACERME ESTO, SAKURA-CHAN?!- gritó con dramatismo- ¡Me cambiaste por este traidor!

-Tch- Sasuke resopló, mirándolo con fastidio y le pateó en el costado - ¿De verdad vas a hacer un escándalo por esto? Nunca tuviste oportunidad, usuratonkachi- espetó lleno de arrogacia.

Naruto se puso de pie de un salto, señalándolo con el ceño fruncido.

-¡Eso no se le hace a un amigo! ¡Eres un maldito traidor!

Sakura suspiró llenándose de paciencia.

-Naruto… -dijo con voz cansada.

-¡Calla, mujer infiel!- exclamó Naruto, volteándose con una expresión de profunda traición- ¡Yo creí en lo nuestro!

-¡Oh, por favor! ¿De qué demonios estás hablando idiota?- exclamó Sakura, fulminándolo con la mirada- Como si alguna vez hubieras tenido una oportunidad.

-¡Eso duele, Sakura-chan!

Kakashi simplemente observaba la escena con los brazos cruzados, disfrutando del espectáculo como si estuviera en primera fila de un teatro.

-Deberíamos ir a Ichiraku antes de que Naruto haga una escena más grande- sugirió con tono apacible para calmar las aguas.

Naruto se cruzó de brazos, aún con el ceño fruncido, pero su estómago rugió ruidosamente, delatándolo.

-Tsk… está bien, pero quiero extra chashu en mi ramen para compensar el dolor de esta traición.

-Como si no lo fueras a pedir de todas formas- murmuró Sasuke, mientras comenzaban a caminar hacia el restaurante favorito del rubio.

.

-¡Pero si es Naruto!- los ojos marrones de Ayame casi saltan de sus orbitas por la sorpresa antes de sonreírle con su calidez habitual.

-¡Eh muchacho! ¡Cuánto has crecido!- exclamó Teuchi gratamente sorprendido- pasen chicos- los llamó sonriente.

-¡Viejo! ¡Ayame-chan!- Naruto sonrió con amplitud- ¡No saben cuánto extrañé este lugar!

-¡Entonces voy a prepararte un especial de bienvenida!- rio el cocinero.

Los cuatro se sentaron en los taburetes del pequeño restaurante riendo como antaño, con la calidez del lugar envolviéndolos en un ambiente nostálgico, por un momento, parecía como si nada hubiera cambiado, como si fueran los mismos niños de hace años, sentados juntos otra vez, compartiendo ramen y conversaciones sin sentido.

Mientras Naruto devoraba su ramen con entusiasmo y nostalgia, Kakashi los observó con una sonrisa oculta tras su máscara.

-Siento que han pasado siglos desde la última vez que estuvimos aquí juntos- comentó Sakura con una sonrisa suave, mirando a los chicos.

Naruto asintió con los fideos colgando de su boca.

-¡Por eso tenemos que hacer esto más seguido!

Sasuke simplemente sorbió su ramen en silencio, pero alzó la vista y miró a Naruto por un segundo antes de asentir sutilmente.

El rubio se congeló por un momento, sorprendido por el gesto, pero luego sonrió ampliamente.

Su mejor amigo parecía cambiado, positivamente cambiado.

Después de la comida, los cuatro caminaron por la aldea hasta la oficina de Tsunade para que Naruto pudiera dar su reporte, entre risas y bromas como en los viejos tiempos Sakura sintió que ahora por fin todo estaba completo.

El mundo había cambiado, ellos habían cambiado, pero esa tarde, juntos de nuevo, parecía que todo encajaba como si nunca se hubieran separado.

El grupo caminó hasta la torre de la Hokage con la brisa cálida golpeando suavemente sus rostros risueños mientras bromeaban como antaño, Naruto como siempre ganándose uno que otro golpe de Sakura entre esporádicas sonrisas arrogantes de Sasuke.

A pesar del tiempo que habían pasado separados, la sensación de camaradería entre ellos era la misma de siempre.

-¡OIII VIEJA! ¡Volví!- gritó con una enorme sonrisa- ¡Dame una misión épica!

Tsunade suspiró con una vena irritada hinchándose en su frente, desde su escritorio, ni siquiera le fue necesario levantar la vista de los documentos que estaba revisando para saber el origen de ese grito estridente.

-Naruto ¿Algún día aprenderás a tocar antes de entrar?- masculló entre dientes con la ira creciendo en su interior.

-¡Pff! ¿Para qué? Si ya sabes que soy yo- rió el rubio, cruzándose de brazos con aire triunfal, sus ojos cerúleos brillaron emocionados.

Sakura se llevó una mano a la frente con exasperación.

-¡Naruto!- su mano cayó sobre su cabeza en un nuevo coscorrón- ¡Más respeto a Tsunade-sama!

-Déjalo, Sakura- intervino Tsunade con resignación- Si sigues golpeándolo así empeorarás su pobre condición cerebral- se burló.

Naruto se sonrojó lloriqueando y protestando por el golpe y el insulto.

Kakashi entró tranquilamente, seguido de Sasuke, que observaba la escena con su típico aire de indiferencia.

-En fin… es bueno verte de vuelta- dijo Tsunade, finalmente levantando la vista para mirar al chico con algo que parecía una sonrisa orgullosa- Noto que has madurado un poco… aunque sea solo físicamente.

Naruto infló el pecho.

-¡Por supuesto! Ahora soy más fuerte que nunca, le daré una paliza al Teme.

Sasuke rodó los ojos.

-Quiero verte intentarlo, Usuratonkachi.

Tsunade apoyó los codos sobre la mesa y entrelazó los dedos, observando a los tres jóvenes que tenía frente a ella, después de un momento de silencio, dirigió su mirada a Naruto.

-Bien, Naruto, dime… ¿Cómo ha ido tu entrenamiento?

Naruto sonrió de oreja a oreja y cruzó los brazos con orgullo

-¡Genial! El viejo pervertido no es tan holgazán como parecía, después de todo, aunque… tiene un serio problema con eso de perseguir señoritas- añadió con una mueca.

El ceño de Tsunade se frunció de inmediato.

-Ese maldito de Jiraiya…-murmuró con irritación, apretando sus manos entrelazadas.

Kakashi dejó escapar una risita apenas audible, mientras Naruto se rascaba la cabeza con aire incómodo.

-Pero bueno… etto…-continuó rápidamente el rubio, antes de que la Hokage explotara-entrené muchísimo y ahora puedo usar mejor el chakra del kyubi y el ransengan.

Tsunade relajó su expresión y lo observó con más detenimiento, en ese momento, algo en su mirada cambió, no solo en la forma en que miraba a Naruto, sino a los tres.

Habían crecido.

Los niños que una vez fueron, aquellos mocosos revoltosos y testarudos con tanto drama a su alrededor, ahora estaban frente a ella como shinobis de élite, luciendo como jóvenes estables, Naruto, con su espíritu inquebrantable y su sonrisa radiante, Sakura, con su temple y determinación y Sasuke… quien, pese a todo, finalmente había encontrado su lugar- pensó reparando en las manos entrelazadas de Sasuke y Sakura quienes parecían más que nunca… inseparables.

Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.

-Me alegra ver cuánto han progresado los tres- dijo finalmente- Y por eso mismo, ahora que Naruto está de regreso… tengo una misión muy especial para ustedes.

Sasuke entrecerró los ojos con interés, mientras Sakura enderezaba la espalda, atenta. Naruto, como siempre, se adelantó con entusiasmo.

-¡¿En serio?! ¡Genial! ¿De qué se trata?

Tsunade miró de reojo a Kakashi, quien se mantuvo en su postura relajada con las manos en los bolsillos y aparentemente ausente.

-¿Kakashi?- dijo Tsunade con una sonrisa misteriosa.

-Así es, quiero verlos mañana en el campo de entrenamiento a las 5AM y ya saben… no desayunen, porque van a vomitar- bromeó el mayor haciendo sonreír con emoción a Sakura y Naruto que saltaron en su sitio conociendo el significado de esas palabras.

•••

-¿Y bien? ¿Por qué llevan uniformes?- Naruto ladeó la cabeza ligeramente confundido señalando los chalecos tácticos que lucían sus amigos.

-Ahh… volvíamos de una misión… - sonrió Sakura ampliamente.

-Si, porque nosotros ya somos jonin- añadió Sasuke con una sonrisa maliciosa extendiéndose por su rostro y un aire de superioridad emergiendo de él cuando los ojos de Naruto se abrieron como platos.

-¿¡No me esperaron!?- espetó señalándolos acusadoramente, la punta de la lengua de Sakura se asomó traviesamente llevando una mano a su nuca.

-No nos hiciste falta, el examen de Jonin tiene modalidad individual y también en duos, por supuesto Sakura y yo lo hemos tomado juntos- pronunció con cierta maldad, Naruto entrecerró sus ojos azules con desconfianza y torció los labios desviando el rostro altivo.

-Traidores- masculló con cierto recelo avanzando unos pasos por delante de Sasuke.

-Yo los dejo por aquí- se despidió Sakura repentinamente haciendo que ambos volteen hacia ella- le prometí a mi madre que ayudaría a limpiar el cobertizo- puso los ojos en blanco y se acercó a Sasuke para besar fugazmente su mejilla- nos vemos en casa.

Sasuke asintió con una suave sonrisa, no pasó desapercibido para Naruto la forma en la su mirada oscura se ablandó y sintió una ligera incomodidad crujir en su pecho cuando los ojos jade de Sakura observaron a su mejor amigo con un brillo lleno de amor, tampoco omitió sus palabras "Nos vemos en casa" no era tan tonto como para no darse cuenta de lo que aquello significaba.

-Ahora viven juntos- su pensamiento emergió en voz alta sin querer viendo la silueta de Sakura alejarse por la calle.

Sasuke encorvó una ceja y asintió sin mucho interés.

-Así que tu y Sakura-chan... finalmente...-añadió el rubio reanudando su paso con dirección a su departamento, tendría que pasar a saludar a su anciana casera, seguramente su habitación era un nido de cucarachas y polvo, vaya trabajo le tocaba… solo de pensarlo le daba pereza.

-Hm.

Los ojos jade de Sakura cruzaron nuevamente por su cabeza y realmente quiso espantarlos, ella tenía razón, aunque le doliera reconocerlo… si se trataba de Sakura él jamás tuvo una oportunidad frente a Sasuke, de reojo le vio caminar en silencio se veía relajado, mucho más tranquilo que antaño e incluso lucía feliz.

Era suficiente para él, suficiente para descartar esas leves esperanzas que albergaba su corazón, no supo por qué una parte de él tenía la ilusión de poder intentar algo con su compañera de equipo ahora que habían crecido, era consciente de que quizás podría superar a Sasuke en cualquier batalla excepto en una por el corazón de Sakura.

-Te dije que no movieras tus fichas en mi ausencia- le picó con una media sonrisa sin despegar su mirada azul del camino, Sasuke ladeó ligeramente su rostro para observarle sin expresión.

-¿Realmente pensabas que tendrías una oportunidad con ella?

-¿Uhm? Quizás, una parte de mi- se encogió de hombros siendo sincero- pero estoy feliz por ambos, ella realmente te ama y se que siempre la amaste aunque no quisieras reconocerlo.

-Lo hago- asintió sin más y sonrió de medio lado- ya no somos niños Naruto.

-Entonces me alegra ver que al fin eres un hombre- Naruto le sonrió de vuelta esta vez con más ánimos- ¡Buah! Cabrón estaba realmente preocupado, creí que volvería y me darían la noticia de que huiste otra vez, prefiero que seas un mandilón a un traidor- rio estruendosamente ganándose una patada en las pantorrillas que lo hizo rodar un par de metros.

-Idiota, nos vemos- se despidió señalando con un ligero movimiento de cabeza su edificio- vivimos juntos ahora, así que no la busques en casa de sus padres- el dato era innecesario pero por alguna razón encontraba cierta satisfacción en hundir su dedo en la herida de Naruto.

Era una forma de castigarlo por tener esperanzas de tener algo con su mujer, sonrió ladinamente cuando el rubio chasqueó la lengua poniéndose de pie y se despidió de él amenazándole con su puño.

Pero al darse vuelta ambos sonrieron con sinceridad.

-Tsk, imbécil.

-Hmp… perdedor.

.

.

.

.

Notas de la autora:

Nota 1:

¡Wah! Que gusto me da arrancar la segunda parte de esta historia, se me olvidó por completo en las notas de autora anteriores ponerles que ese fue el capitulo final de la primera parte, iba a publicarla como dos fics distintos en plan Parte 1 y Parte 2 pero no me hizo mucho sentido porque de hecho la historia tiene 3 partes así que se queda como una sola historia pero venga que aquí empieza una especie de Shippuden xD comenzamos la segunda mitad de Fragilidad con el divertido regreso del rubio número uno hiperactivo cabeza hueca de Konoha.

¿Comentarios? ¿Teorías?

Les dije que esta sería mi historia más larga hasta el momento y es gracioso porque estamos muy lejos de llegar a una de las ideas centrales que ayudaron a darle forma a esta historia y fue de las primeras cosas que escribí sobre esta historia y cuando lleguemos a ese capítulo se los colocaré como un dato curioso en las notas y también por qué era tan necesario empezar la historia desde la época genin, pero todo aquí tiene una razón de ser solo les pido ser pacientes, esperar lo inesperado y no encariñarse con nadie (?

Nota 2:

Aprovechando que acabamos de empezar esta parte creo que haré una pequeña pausa con esta historia así como lo hice con Entre Líneas para ponerme a actualizar Entre Líneas, me dedicaré al arco de los Sasukes en esa historia asi que para Inhala que me dejó comentarios preguntando al respecto pronto actualizaré! Tengo poco tiempo disponible así que tengo que balancear entre mis dos historias más activas centrándome en una a la vez, esta la pude avanzar bastante como para hacer una mini pausa.

¡Gracias por leer!

Con cariño,

Azulen.