Un saludo, terrícolas. Realmente extrañaba subir algo por aquí. He estado con unos trabajos un tanto especiales, pero entre que este fic tenía su tiempo que lo empecé y algún debía día terminarlo, y que Gerendo01 me habló de sus propias intenciones de publicar por aquí, pues ya no es momento de posponer esta idea. Espero que este fic les parezca entretenido y comencemos.

Quiero una hermanita, mamá

Precia y Alicia estaban de picnic, disfrutando del rato juntas. Era una ocasión bastante preciada para ambas, pues rara vez podían pasar el día como madre e hija, esto debido al trabajo de la pelimorada. En todo caso lo que importaba era estar al lado de su querida hija, contemplar su sonrisa y escuchar todo lo que tuviese que decirle. Era su deber como madre, a fin de cuentas.

─ ¿Hay algún regalo que quieras, Alicia? ─ dice Precia sonriente, esperando que su pequeña le mencionase algún juguete de los nuevos que han salido, o alguna muñeca de trapo que le haya visto de regreso de la escuela y que le gustara.

─ A ver… ─ Alicia se muestra pensativa un rato, pero ese rato no dura demasiado ─ ¡Ya sé! Quiero una hermanita, mamá.

─ ¿E-Eh? ─ Precia se sonroja, pues sabía perfectamente lo que tenía que hacer para cumplir ese capricho de su hija ─ ¿Realmente quieres eso, Alicia?

─ Claro. Con una hermanita no me sentiré sola si estás hasta tarde en el trabajo. Siempre podría jugar con ella. Prométemelo, mamá.

Alicia alza su dedo meñique, horrorizando completamente a Precia. Tenía que hacer la legendaria y sagrada promesa de la garrita, por lo que no tenía escapatoria alguna. No se sabía cómo, pero Alicia de alguna manera había logrado ese secreto y poderoso juramento, permitiéndose incluso la bajeza de usarlo contra su propia madre. Precia sólo puede dejar salir un ligero suspiro antes de alzar también ella su dedo meñique para formalizar su promesa con la bendición rubia.

─ Te lo prometo, Alicia ─ dice finalmente con una sonrisa, y así la promesa queda sellada entre ambas.


Algunos días después

Precia se encontraba en su oficina mirando a la nada. Bastantes vueltas le había dado al tema de que Alicia quería una hermanita, pero la realidad era que Precia no tenía manera de darle tal cosa. Todo aquello le genera un feo dolor de cabeza a la científica.

─ ¿Cómo explicarle a Alicia que para que pueda dar a luz a hermana para ella necesito de alguien que sea el padre? ¿Y cómo le explico que ni siquiera sé quién es su padre para ir a buscarlo y procurar esa hermanita? ─ Precia se frota las sienes, pues el dolor de cabeza no hacía más que crecer ─ Esa vida loca que llevaba al ir de juerga en juerga todos los días y sin medirme en absoluto claramente tuvo sus efectos, y ahora es que tengo que lidiar con la parte fea…

─ Testarossa, necesitamos el avance de esta semana del experimento en el que trabajas ─ aparece un anciano, claramente un alto rango de aquellas instalaciones.

─ En una hora estará listo ─ responde Precia secamente.

─ De acuerdo, en ese caso le diré a mis colegas para que no se impacienten ─ y el anciano se va como llegó, lo que permite a Precia volver a sumirse en sus pensamientos.

─ Supongo que tendré que buscar a un padre nuevo que me ayude a hacer esa hermana para Alicia ─ Precia mira de reojo la puerta, y acto seguido niega con la cabeza ─. Pero obviamente no será con alguien de este lugar. Con lo viejos y acabados que están todos aquí, seguro que con dos sentones me cargo a la mitad del personal ─ la pelimorada mira entonces el informe, que ya estaba completo pero que no entregó porque en realidad no tenía ganas todavía de ofrecer explicaciones sobre algunos detalles técnicos especialmente complicados que había implementado al mismo ─. Tampoco veo viable buscar a alguien allá afuera. Para conocer gente y aspirar seriamente por un romance necesito tiempo libre, y eso es justamente lo que no tengo, además que no quiero sacrificar el casi nulo tiempo que tengo con Alicia. Y desde luego que no pienso contratar a nadie para que me insemine y fin del cuento, para nada. Ya pasé por bastante cuando me tocó cuidar sola de Alicia cuando estaba recién nacida, además que no me hace gracia hacer que me embaracen así sin más, simplemente por embarazarme. Esa cosa de que me llene alguien que ni siquiera me haya abrazado antes para convencerme de hacerlo no creo que sea normal en absoluto. Tiene que haber una solución, algo que me permita evitar encuentros de una sola vez para después olvidarme de la existencia de quien sea que acabe dentro de mí...

─ Testarossa-san, buenas noticias ─ aparece una chica más joven que Precia en la puerta ─. Ya hemos logrado completar la elaboración de la fórmula X.

─ ¿Fórmula X? ¿Acaso tenemos algún proyecto con un nombre así de soso y genérico?

─ Ehhh… Lo que pasa es que el nombre es muy largo, y por eso preferimos llamarlo simplemente fórmula X para simplificarnos el trabajo.

─ ¿Y qué fórmula es? ─ Precia alza una ceja.

─ Se trata de la fórmula que ayuda a mejorar la tasa de fertilidad…

─ ¡Ah! Es la fórmula X0-2732-00180901-AFT84KL-P5. No sé qué tanta complicación le ven ustedes al nombre ─ Precia se levanta de su asiento sin apartar la mirada de la chica que estaba boquiabierta al ver que la pelimorada sí se había memorizado el nombre ─. Llévame y muéstrame el resultado del desarrollo, aprovechando que le puedo echar un ojo.

─ A-a la orden, Testarossa-san.


Diez minutos después

─ Como puede ver, Testarossa-san, la fórmula X sirve como alternativa para aquellas parejas que no pueden tener hijos. Sirve para aumentar de manera importante la fertilidad para que así el embarazo sea posible.

─ ¿Y cómo funciona exactamente? No he estado en los últimos procesos de elaboración y modificación, así que no sé qué tan diferente sea de los modelos anteriores.

─ Esta fórmula incide directamente sobre los óvulos, Testarossa-san ─ la otra chica muestra una pantalla en la que se ven varios gráficos con valores y demás cosas, además de un corto vídeo de un óvulo ─. Lo que hace la fórmula es incrementar su receptividad para absorber con la mayor eficiencia posible cualquier rastro de material genético humano externo que pretenda ingresar a su interior. De esa manera esa batalla a veces infructífera que usualmente dan los espermatozoides para ingresar al óvulo será sustituida por un ingreso más eficiente del material genético que se desea para fertilizar el óvulo.

─ Antes de eso dijiste que permitía el ingreso de "cualquier rastro de material genético humano externo" ¿Eso significa que incluso es posible hacer que al óvulo entre algo más en caso de ausencia total de espermatozoides o de que se pretenda hacer la fertilización de otra manera?

─ Bueno, la verdad es que dudo que veamos muchos casos así a mediano plazo mientras hacemos las pruebas para confirmar su eficiencia, pero sí diseñamos la fórmula X con la idea de abrir las posibilidades en pro de aquellas mujeres que deseen tener hijos pero que por problemas de diversos tipos no se les dé esa posibilidad, Testarossa-san.

─ Ya veo ─ Precia mira atentamente los gráficos y va analizando los resultados que estaban arrojando ─. Tengo entendido que las pruebas de campo durarán un buen tiempo.

─ Efectivamente, Testarossa-san. Calculamos que serán unos diez años más o menos, pero mientras no tengamos esos resultados finales no se nos va a autorizar su comercialización o su implementación oficial en clínicas. Esto nos va a tomar un tiempo.

─ Tiempo es lo que siempre me ha faltado, y hasta ahora no me he quejado ─ Precia mira atentamente a la otra chica ─ ¿Qué efectos secundarios identifican al componente?

─ Facilidad alta para subir de peso y náuseas son los efectos secundarios que barajamos que serían los más probables aunque todavía no tenemos un panorama total y claro, y de ahí la necesidad de las pruebas, y de todos modos no es como que esos síntomas se salgan de lo normal en un embarazo ordinario.

─ Muy bien. En ese caso creo que debemos empezar a buscar voluntarios para empezar con las pruebas. Que no se les olvide tomar nota de absolutamente todo, hasta de cualquier momento en que alguna chica que use esto se rasque una oreja, no vaya a ser que eso nos dé una señal que debamos tomar en cuenta. Con una fórmula tan importante como esta no podemos dejar nada al azar.

─ ¡Entendido, Testarossa-san! ─ la otra chica se retira rápidamente, y Precia esboza una sonrisa de oreja a oreja.

─ Jeje. Parece que el proceso de desarrollo ha llegado a su fin, y de paso antes de lo que esperaba ─ Precia por una vez sentía que su humor mejoraba, pues ya tenía un plan sobre lo que haría con respecto a la petición de Alicia ─. Sólo tengo que esperar a que llegue la primera tanda de informes sobre las pruebas de la sustancia, y entonces podré ofrecerme como voluntaria para las pruebas. Tal vez deba esperar unos cuantos meses, pero de salir todo bien, al final le podré dar a Alicia lo que quiere. Estaré viendo de cerca esas pruebas. Pero también necesito de un padre ─ Precia ensancha su sonrisa, dando la impresión de volverse malvada en ese momento ─. Al menos no habrá sexo de por medio, y tampoco necesito ir a un banco de semen, con todos los problemas de papeleo que ello implica. Puedo simplemente buscar cualquier cosa con ADN y me podría servir. Sólo necesito elegir bien a mi objetivo.


Algunos meses después

Había pasado algo de tiempo, y el trabajo no le había dejado centrarse tanto como quisiera en cumplir con la promesa de Alicia, pero Precia por fin tuvo la oportunidad de ver quién podría darle aquello que necesitaba para así procrear a esa hermanita que le prometió a su pequeñita. La cosa no era tan complicada, sólo tenía que hacerse con un cabello o con una muestra de sangre (cualquier cosa vendría bien), y luego de eso se ofrecería a sí misma como voluntaria para poner a prueba la fórmula, cuya etapa de experimentación iba a dar comienzo en breve, y ahí estaba la solución a todos sus problemas. Un embarazo fácil, que no le significara sacrificar tiempo de trabajo ni en casa, y encima a coste cero, además de no necesitar de un sexo casual que podría haber funcionado como podría no haberlo hecho. Igual podría haberlo intentado mientras esperaba, pero bueno, Precia había invertido todo ese tiempo en otras cosas con consideraba que tenían mayor prioridad.

─ Necesito a un donante involuntario para poderle dar una hermanita a Alicia mientras finjo ante mis colegas que dicha donación sí ha sido voluntaria. A ver que la persona que venga a continuación a que le haga pruebas tenga lo que necesito ─ después de decir eso, Precia ve que en el laboratorio entra un niño ─. Ya veo que no me va a salir al primer intento.

─ ¿Cómo que no? ─ se queja el niño inflando los cachetes ─ Acabo de escuchar lo que estabas hablando hace un momento contigo misma, y soy justo lo que necesitas para tener un hijo.

─ ¿Cómo? ¿Acaso quieres que te adopte? ─ se burla Precia, a lo que el niño pone peor cara ─ Esto es serio, jovencito, así que vamos a limitarnos a hacer los exámenes clínicos ¿Cuál es tu nombre?

─ Clyde Harlaown, de modo que ahora sabes qué apellido tendrá el fruto de tu próximo embarazo ─ el niño se cruza de brazos con confianza, y Precia se lo queda mirando con cara perturbada.

─ Estos mocosos están saliendo demasiado precoces hoy en día. Da hasta miedo pensar en lo que podría hacer este niño en lo que alcance la pubertad ─ Precia se aclara la garganta para empezar con su trabajo ─. Muy bien, Clyde-kun, necesito que te subas la manga de la camisa para tomarte una muestra de sangre… ¡Dije que te subas la manga, no que te bajes los pantalones!

─ ¿Y cómo pretendes tener a nuestra hija si no es de esa manera? ─ dice Clyde sin dejar de quitarse la ropa ─ Y ya que estoy en esto, creo que tú también deberías quitarte la ropa para que podamos empezar.

─ Mi atracción hacia los niños pequeños llegó a su fin cuando yo misma dejé de ser una ─ respondió Precia sin delicadeza ─. Esto es serio, que ya no sé cómo decírtelo.

─ Vamos, aunque sea cinco minutos y me dejo hacer los exámenes que quieras…

─ Si te tomo la palabra créeme que lo primero que haré será sacarte la sangre inyectándote en las pelotitas ─ dice Precia con un tono siniestro, a lo que Clyde se sube apresuradamente los pantalones.

─ ¿Acaso no hay una manera en que me des una oportunidad?

─ Espérate mínimo hasta que alcances la mayoría de edad, y a lo mejor ahí me lo pienso. Ahora pon el brazo y no juegues más con mi paciencia…

─ ¡Clyde-chan, te dije que no entraras sin mí! Esta clase de lugares me dan mucho miedo, y Leti-chan no está aquí para acompañarme cuando tú no estás ─ aparece una niña en el lugar, de cabello verde agua y que, a primera vista, parece tener la misma edad que Alicia ─. Lo siento mucho si mi amigo le genera problemas, señorita. Él es así siempre con todas las mujeres que él ve como bonitas.

─ Que sea tan atrevido hace que esa consideración no me parezca ningún halago ─ dice Precia con seriedad y sin apartar la atención de su trabajo ─. Listo, ya está lista la muestra. Ahora anda a hacer cosas de chicos de tu edad, como pedirle a mami que te compre un videojuego nuevo, o jugar en el parque, pero esas tonterías de creerte que eres grande déjalas para dentro de unos años.

─ Qué aburrido ─ Clyde se va malhumorado ─. Vámonos, Lindy.

─ En un momento te alcanzo, Clyde-chan ─ le responde la niña antes de quedarse mirando a Precia, lo cual la incomoda.

─ ¿Qué pasa? ¿Necesitas decirme algo?

─ Es que anoche tuve un sueño raro ─ le dice Lindy ladeando el rostro ─. Soñé que yo era adulta, y estaba acompañada por un chico igual a Clyde-chan pero más grande, y también me acompañaba una chica de cabello cobrizo que llevaba en coletas, y los tres estábamos buscando a una bruja mala que se parecía mucho a usted y a una niña que parecía estar triste.

─ Tienes razón, es un sueño demasiado raro ─ Precia suspira largamente y decide sacar una paleta del bolsillo de su bata ─. En vez de decir cosas tan extrañas, mejor toma esto y vete. Tengo trabajo que hacer.

Lindy asiente y se va de allí con su nuevo dulce. Precia espera a que venga la siguiente persona para obtener una muestra que pudiese desviar para sus propósitos, pensando que esa persona tan necesaria vendría en cualquier momento, ya sea de una manera o de otra.


Unas pocas horas después

─ Me costó mucho más de lo que había esperado, pero por fin tengo la muestra que necesito ─ Precia ve la parte de la muestra de sangre que había logrado desviar, y antes de que alguien pudiese verla decide guardársela en el escote. En eso la colega que había estado trabajando en la fórmula X llega.

─ Ya empezamos a recibir a las voluntarias para hacer las pruebas, Testarossa-san.

─ Me parece genial que finalmente empiecen. Es algo que vengo esperando por meses ─ Precia va con aquella chica mientras se lleva las muestras recogidas para entregarlas a los evaluadores ─ ¿De cuántas personas estamos hablando que ya empezaron a recibir las muestras de la fórmula?

─ Creo que son dos o tres. Una propuesta tan diferente y novedosa requiere algo más de publicidad y paciencia, Testarossa-san.

─ Son muy pocas personas ─ Precia pretende estar enojada, pero aquello significaba que iba a tener una oportunidad magnífica de hacerse con una muestra sin levantar sospechas ─. En ese caso tendré que ofrecerme como voluntaria.

─ ¿Eh? Pero Testarossa-san…

─ Pero nada. Una fórmula experimental como la nuestra no va a progresar si no hacemos las suficientes pruebas para determinar que no hay problema con su uso, así que quiero que me des una muestra y me digas qué debo hacer para que funcione.

─ D-de acuerdo, Testarossa-san. Lo que tiene que hacer es beber la fórmula, y por un día hará que su óvulo esté dispuesto a aceptar cualquier elemento con ADN humano y no de otro tipo, esto para evitar problemas éticos en caso de que a alguien se le ocurra hibridar humanos con otras criaturas, por lo que la fórmula igualmente está diseñada para no funcionar si es ingerida por alguna criatura que no sea humana ─ empieza a explicar aquella chica, y Precia asiente mecánicamente ─. La cosa es que el efecto durará un día entero, pero obviamente sería problemático introducir algo de manera forzada en el útero de la mujer que pruebe la fórmula X, por lo que implementamos una solución al imbuir magia en la etiqueta de los frascos de modo que lo que hay que hacer es poner la muestra de ADN sobre la etiqueta y la magia hará que la porción necesaria de ese ADN vaya al útero de quien beba la fórmula y entre en contacto con el óvulo, llevando a cabo la fertilización sin ningún inconveniente ¿Qué le parece?

─ Un poco rebuscado, pero viendo lo visto, creo que es necesario ─ responde Precia ─. En dado caso dame esa muestra que necesito. Ya veré qué muestra de ADN consigo para realizar el experimento.

─ De acuerdo ─ la científica asiente y mira con seriedad y admiración, ignorando que Precia ya tenía esa mentada muestra genética ─. Recuerde estar segura de que se encuentra en proceso de ovulación. Le repito que el efecto de la fórmula sólo durará un día una vez ingerida.

─ Te puedo asegurar que estoy en un momento idóneo para intentar ese embarazo. Ya verás que en un par de meses estarás discutiendo con los demás qué tipo de pijama le vendrá bien a mi próxima hija.

Ambas siguen con su avance, aunque esta vez deciden hablar sobre otras cosas que estuviesen relacionadas con el trabajo. Precia no necesitaba saber nada más de la fórmula, pues ya tenía todo lo que quería, y pronto su embarazo se convertiría en una realidad.


Casa de Precia

Alicia en ese momento se encontraba haciendo la cena, y a su lado se encontraba su gata mascota, esperando ansiosa a que le soltase un poco de la comida, y es que olía bastante bien. Precia llega, y eso hace que su pequeña se ponga muy contenta.

─ ¡Bienvenida a casa, mamá!

─ ¿Cómo te has portado en mi ausencia, Alicia?

─ Bien, mamá, pero me corté el dedo mientras estaba cortando las verduras ─ Alicia muestra su dedo, el cual estaba vendado pero igual tenía un rastro de sangre visible, a lo que Precia le quita la venda para ver el dedo a detalle.

─ ¡Qué cosa más fea! Menos mal que te enseñé a tratarte de manera adecuada, pero igual esta noche me cercioraré personalmente de ver qué tal está tu dedo ─ Precia acaricia la cabeza de su hija y luego le da un beso en la frente ─. Ahora mismo voy a bañarme. Traje algo de trabajo a casa, pero no es nada bastante grave. Esta noche podemos ver una película las dos juntas.

─ ¡Yay! ─ Alicia abraza con fuerza a su madre y ríe de alegría ─. En ese caso debo apurarme. Ya casi acabo de hacer la comida.

Precia sonríe y va al baño, y mientras se hace cargo de su aseo personal, Alicia toma el bolso de su madre y se pone a revisar las cosas que habían allí, puesto que normalmente Precia venía con algún dulce que terminaba olvidando dentro. Pero esta vez Alicia no encontró nada salvo la identificación de su madre, dinero, un frasco raro que prefirió no revisar y algunas facturas viejas. Alicia termina por suspirar con decepción y guarda todas las cosas de su madre en orden, para que no se haga evidente que había estado revolviendo en su bolso. Ya luego de terminar, Alicia se dirige a la cocina y termina el trabajo.


Media hora después

Precia ya se había bañado y vestido, sintiéndose bien al quitarse de encima buena parte del estrés del trabajo. Apenas regresa a la sala saca la fórmula X del bolso y se bebe el contenido de un único trago.

─ Ya está. Sólo que queda usar la muestra que conseguí desviar, pero no hay prisa, que tengo un día entero para lograrlo ─ Precia sonríe para sí misma y guarda el frasco de nuevo ─. Ahora a disfrutar de un buen día con mi hijita.

─ ¿Me llamabas, mamá? ─ Alicia ya estaba sentada en la mesa, esperando a comer con su madre ─ Vamos, que la comida se está enfriando, mamá.

Precia asiente y va con calma a atender el llamado de su hija. Ya más tarde haría lo que se propuso y utilizaría la muestra de sangre que desvió, así que no debería haber ningún tipo de problema, si incluso desvió la muestra de otra mujer para asegurarse de gestar a una niña. Todo estaba calculado al milímetro. No habría fallo alguno, y de haberlo, perfectamente podría echarle la culpa a los responsables del proyecto.


Nueve meses después

Alicia se encontraba en la sala de espera del hospital de la Administración Espacio-Tiempo. El momento en que su hermanita nacería ha llegado, pero Alicia no podía estar para contemplar el alumbramiento. En su lugar tiene que esperar a que la llamen para así ver por primera vez a la nueva bendición. Afortunadamente contaba con la compañía de otros niños que también estaban ahí para que jugasen con ella.

─ Este juego de la Tierra es muy interesante ¿Cómo dices que se llama?

─ Parchís ─ responde Lindy con una amplia sonrisa ─. Es un juego muy divertido, pero a Clyde-chan no le gusta porque siempre le gano.

─ Eso no es cierto ─ responde el mencionado inflando los cachetes con enfado, se cruza de brazos y dirige la cara a otro lado ─. El parchís es un juego aburrido, por eso es que no me gusta, y estoy seguro de que puedo derrotarte en cualquier momento, Lindy.

─ Sí, lo que tú digas, Clyde-chan ─ dice Lindy con tono burlón ─ ¿No quieres sumarte esta vez, Leti-chan?

─ Soy más de jugar damas o ajedrez ─ responde la pequeña Leti con tono seco, una chica de cabello lila y que usaba unos lentes que le quedaban bastante grandes ─. Los juegos que se basan tanto en el azar me generan ansiedad, pues difícilmente puedo saber si me irá bien o mal al no controlar del todo lo que puedo hacer.

─ Es una lástima. Iba a apostar mis dulces en el juego ─ Lindy saca varios caramelos, mismos que entusiasman a Alicia ─ ¿Qué me dices, Ali-chan? ¿Te anotas?

─ ¡Por supuesto! Yo también apuesto algunos chocolates que traje…

─ Alicia-chan, tu hermanita ya nació ─ llega una enfermera con la noticia, y Alicia se pone de pie con entusiasmo.

─ ¡Fate ya nació! ─ Alicia se pone a dar brinquitos y corre con la enfermera, y antes de irse con ella voltea a ver a sus nuevos amigos ─ Nos vemos más tarde. Voy a conocer a mi hermanita.

─ Owww, qué envidia ─ dice Lindy daba la impresión de querer llorar ─. Yo también quiero tener una hermanita, Clyde-chan, Leti-chan.

─ Pues pídele a tus padres que te la den, y el resto ya ellos lo saben. Eso de querer intentarlo yo ya lo estoy superando ─ le dice Clyde encogiéndose de hombros.

─ Ow, Clyde-chan está madurando ─ dice Lindy con una sonrisa que hace sonrojar a Clyde.

─ ¡C-cállate!

─ Ustedes dos deberían buscarse un hotel ─ dice Leti con fastidio.


Habitación

Precia estaba dormida. El parto le había resultado tan complicado que hizo falta sedarla para seguir adelante con el procedimiento, pero por lo menos había salido bien. La bebé le había dado guerra para nacer, pero ya todo estaba hecho. Precia despierta para ver que Alicia corría hacia ella para abrazarla. Algo débil por la anestesia, Precia le corresponde el abrazo.

─ Eres la mejor mamá del mundo. Pasaste por todo esto por mí ─ dice la rubia con mucha alegría.

─ Hicimos una promesa, ¿verdad? Ahora tienes una hermanita a la cual debes ayudarme a cuidar y amar.

─ ¡Sí! La cuidaré y amaré mucho, tal y como tú hiciste conmigo, mamá.

─ Me alegro mucho de ver que las cosas salieron bien, Testarossa-san ─ aparece la científica del proyecto de la fórmula X ─. Apenas supe que iba a dar a luz vine para acá corriendo. Quería asegurarme de que no habría ningún problema después de todo lo que ha pasado.

─ No pasa nada. De hecho creo que he llevado bastante bien el embarazo ─ responde Precia, cuando ve a una enfermera llegando con su bebé ─. Ahora vamos a conocer a Fate, Alicia. Prepárate para saludarla.

─ Sí.

─ Hola, bebita ─ Precia estira los brazos para recibir al bebé que alzaba las manitas con curiosidad ─. Bienvenida a nuestra fami… ─ Precia palidece al notar que esa pequeña se parecía a Alicia, y no precisamente un poco, sino que parecía un clon de ella, por lo que voltea a ver a su colega ─ Erm… ¿Qué probabilidad hay de que mi nueva hija se parezca tanto a Alicia en caso de que la persona donante no sea el padre biológico de la propia Alicia?

─ Yo diría que casi nulas, Testarossa-san, salvo que fuesen parientes o algo así ─ dice la científica pensativa ─. Por cierto, hace un par de días un compañero en el proyecto me advirtió sobre que había una probabilidad minúscula de que los bebés resultantes de este experimento resulten ser clones del padre, o de la madre donante en caso de que sea una chica quien ofrezca su material genético. Pero vamos, que hasta ahora ninguno de los sujetos de prueba que estamos siguiendo ha dado todavía esos resultados, y le puedo asegurar que Fate-chan tampoco es un clon de la donante. De hecho, creo que su parentesco genético con la donante es mucho menor del esperado. Supongo que es un efecto todavía por estudiar de la fórmula.

─ Ya, supongo que es cuestión de revisar un poco más para perfeccionar la fórmula antes de que nos den el visto bueno para comercializarlo ─ Precia mira algo perturbada a la bebé que le sonríe, y a su lado estaba Alicia con una sonrisa que era exactamente igual, lo cual le da a Precia las respuestas que necesitaba, pero ya era demasiado tarde para corregir nada ─ ¿En qué momento esto se salió de control? Creo que me está doliendo la cabeza.

─ ¿Te pasa algo, mamá? ─ dice Alicia sin entender nada antes de cargar a Fate y mecerla con cariño ─ Supongo que es la anestesia, pero lo importante es que mi hermanita está aquí y estoy segura de que las tres seremos muy felices, o las cuatro, no puedo dejar por fuera a Linith, que estoy segura de que se alegrará también de verte. Bienvenida a la familia, Fate-chan ─ Alicia le da un beso en la frente a su hermanita, empezando así un nuevo capítulo en la historia de la familia Testarossa.

Fin


Y así concluimos con este fic tan peculiar. Una vez más le agradezco a Gerendo01. No es tanto que me diera directamente la idea, pero cuando me dijo que haría algo para el 1 de abril justamente de Lyrical Nanoha, pues me inspiré a completar este trabajillo que tenía su tiempo en el baúl. Espero que les haya gustado esta lectura algo rara, y espero regresar pronto (siempre digo eso xD).

Hasta otra