Evangelion – Black Lagoon
NERV MOSCOW
Autor: Jiraiya-Sama
NOTA: Los derechos de las series Neon Genesis Evangelion y Black Lagoon NO me pertenecen. Esta historia fue escrita sin fines de lucro, solo como medio de esparcimiento. No me demanden.
Capítulo 17: "LA MUJER QUE VINO DE UN LUGAR PELIGROSO 3"
Chang bajó un poco las gafas de sol para ver bien lo que estaba de pie frente a él. No pudo de dejar de sonreír en aprobación. Shenhua también dio una sonrisa de aprobación ante la vista de un Shinji Ikari muy distinto al que había visto unos minutos atrás. Es increíble lo que un cambio de ropa y un nuevo estilo de peinado pueden hacer por una persona. Shinji había dejado de lado la ropa de estudiante de instituto, para pasar a tener el aspecto de un profesional competente. De hecho, no escapó a sus ojos un discreto bulto en su chaqueta bajo su brazo izquierdo. Si Boris entrenó al chico, entonces podía estar segura de que era competente usando esa arma. Por su parte, Balalaika miró un momento a Shinji mientras daba una calada a su habano.
— Vaya, vaya. Nada mal — dijo Balalaika en aprobación con una sonrisa en los labios — Muy buen trabajo Sargento, por poco y no reconozco a mi joven subordinado. Se ve bastante bien. Haremos que vista así de ahora en adelante y que mantenga ese estilo de peinado.
Shinji no pudo evitar un leve sonrojo en las mejillas ante las palabras de Balalaika. Es cierto que había cambiado mucho en el último tiempo y había ganado más confianza en sí mismo, pero los elogios eran algo que aún no podía manejar del todo bien.
— Ya que está todo acordado, no perdamos más tiempo — dijo Balalaika mirando fijamente al Piloto EVA — Shinji, lleva a Shenhua a donde necesite ir para que pueda realizar su "encargo". Una vez termine con su negocio, llévala hasta el hotel donde se hospeda. No necesito recordarte que debes estar alerta en todo momento y no llamar la atención. No admitiré un fallo en esta misión. ¿Está claro, soldado?
— Sí señor — respondió Shinji en forma marcial.
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Mr. Chang se despidió con una sonrisa y un gesto de mano, antes de que la ventanilla de la limusina se cerrara y esta partiera rumbo al monorriel que llevaría al jefe de la Triada China y a sus hombres de regreso a la superficie. Atrás, Boris, Shinji y Shenhua se quedaron de pie en el estacionamiento viendo como la limusina doblaba en una esquina y se perdía de vista.
— Entonces, ¿en qué nos iremos nosotros? — preguntó Shenhua mirando a Shinji con las manos en las caderas, en una postura bastante sexy.
Shinji se obligó a apartar la vista de la mujer y metió la mano en el bolsillo de su chaqueta, tomando las llaves que le había pasado el Sargento Boris. Las miró un momento y junto con la pequeña AK-47 estaba la llave inteligente del auto. Presionó el botón y el auto dio un pitido y los tres giraron la cabeza. Estaba estacionado a solo un par de metros de ellos.
Él nunca fue un fanático de los autos, de hecho, nunca le habían llamado la atención, pero Shinji podía reconocer un buen auto cuando lo veía. Estaba frente a un hermoso Mazda Miata MX5 convertible de color rojo. Si bien no era un Ferrari, un Maserati o un Lamborghini, el Mazda Miata ciertamente sabía destacar por su diseño deportivo y aerodinámico. Sonrío con aprobación y le dio una mirada a Shenhua.
— ¿Está bien esto para ti? — se atrevió a preguntar Shinji con una sonrisa.
— Nada mal — respondió ella devolviendo una sonrisa juguetona, hasta que de pronto cambió a un rostro interrogante al caer en cuenta de algo importante — ¿Sabes conducir? — preguntó, dándole una mirada seria al joven junto a ella mientras levantaba una ceja.
— Por supuesto — respondió Shinji un tanto ofendido por la duda de la bella mujer.
— Shinji fue instruido para conducir automóviles, motocicletas y motos de agua durante su entrenamiento — informó Boris, de pie detrás de Shenhua.
— ¿Moto de agua? — preguntó Shenhua curiosa, mirando a Shinji.
— Moto de agua — confirmó Shinji.
— ¿Por qué rayos aprender a manejar una moto de agua? — preguntó ella verdaderamente curiosa.
— ¿Por qué no? — preguntó de regreso Shinji, encogiéndose de hombros.
Shenhua miró a Boris interrogante, pero este ni se molestó en devolverle la mirada. Como el infierno reconocería que amó las motos de agua desde la primera vez que tuvo la oportunidad de subir a una, durante una operación algo extraña para "Hotel Moscow" y había usado el enteramiento del mocoso como excusa para sacarse las ganas de andar en una otra vez.
— ¿No se les está haciendo tarde? — pregunto Boris, mirando a la pareja.
Esas palabras del Sargento cortaron todo ese intercambio y pusieron las cosas en marcha. Como el caballero que es, Shinji abrió la puerta del lado del pasajero para una sonriente Shenhua, cerrándola una vez esta estuvo dentro, luego dio la vuelta se subió por el lado del conductor, poniéndose el cinturón de seguridad y poniendo la llave en el contacto, momento en que Boris apoyó un antebrazo en el techo del auto y se agachó para hablarle a Shinji.
— Recuerda no bajar la guardia, mantente atento y analiza la situación. Si algo sale mal, recuerda tu entrenamiento y actúa en consecuencia. Si necesitas respaldo, llámame. Haré que mis camaradas estén ahí en cosa de minutos — declaró.
— Si Sargento — respondió Shinji con repentina seriedad.
El fornido Ruso de dio una mirada a Shinji y luego una a Shenhua, antes de asentir con la cabeza y darle un par de golpecitos al techo del auto con la mano. Luego de eso se apartó, mientras Shinji ponía en marcha en motor y conducía el auto de Sakharov rumbo al monorriel que los sacaría del Geo-Frente. Metió la mano en el bolsillo interno del su chaqueta y tomó su teléfono móvil. Marcó un número seguro y esperó a que contestaran. Una vez conectó la llamada habló con seriedad.
— Están subiendo en un Mazda Miata MX5 color rojo. Ya saben qué hacer — con esas palabras Boris cortó la llamada y guardó el teléfono en su chaqueta, dando un suspiro de cansancio.
Este había sido un día bastante largo y con muchas cosas por hacer, sin contar esta misión que su Capitán se montó de un momento a otro, donde había emparejado a Shinji, nada menos que con la loca de Shenhua. Es cierto que la mujer parecía sentir un interés por Shinji y se notaba a primera vista que no había una intención maliciosa hacia él; de hecho, la había atrapado coqueteándole. Indudablemente ella solo estaba jugando con el chico, tratando de reírse de él poniéndolo nervioso, pero la conocía lo suficiente para saber que esa cordialidad y aire juguetón de Shenhua, terminaría en el momento en que Shinji la cagara de alguna forma. Ella podría filetearlo en trozos en represalia por meter la pata.
Boris suspiró con cansancio. No hallaba la hora de que llegara el momento de pasar por Ristuko a su laboratorio, llevarla a casa, preparar la cena para ambos, conversar de todo y nada compartiendo una copa de vino, luego meterse a la cama, hacer el amor y quedarse dormido con ella entre sus brazos.
El teléfono de Boris vibró, apartando su mente de los agradables pensamientos con los que esa rubia científica inundaba su mente. Metió la mano en el bolsillo interno de su chaqueta y tomó el aparato. Era un mensaje de su Capitán. Ritsuko tendría que esperar por ahora. Con eso en mente, Boris se encaminó hacia la oficina de la Directora de Operaciones de NERV.
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Rei Ayanami salió de las instalaciones de NERV y caminó lentamente hacia la calle. Había sido un día largo para ella. Pasó la mayor parte del día en pruebas de sincronización y luego debió reemplazar su sesión de entrenamiento con el instructor Kolshinsky, por unas cuantas horas sumergida desnuda en un cilindro lleno de LCL en lo profundo del Dogma Central, mientras el Comandante Ikari la observaba de pie a unos metros de distancia, con una leve sonrisa en los labios.
Estrechó los ojos ante ese recuerdo y al hecho de que por alguna razón que no lograba comprender, se sintió incómoda por la mirada del Comandante Ikari. Eso era algo que no le había ocurrido en el pasado. Al sentir su mirada la invadió el pudor y la sensación de que él estaba viendo algo que no le pertenecía, como si él no fuera el hombre que tenía el derecho a ver su cuerpo desnudo. Ese pensamiento la extrañó sobre manera. El Comandante Ikari había sido la única persona que se preocupada por ella, su razón de ser era servir a ese hombre, ¿o lo fue una vez?
Rei estrechó los ojos ante ese pensamiento. Muchas cosas estaban pasando por su mente últimamente. Tantas cosas; de hecho, que no podía procesarlas todas adecuadamente. Sentía su mente distinta, más despejada por momentos. Esto había partido con los cambios a su rutina introducidos por la nueva Directora de Operaciones de NERV, la Capitán Balalaika y por su instructor Kolshinsky.
Pasar por esa exigente experiencia de un feroz entrenamiento militar, para convertirlos en soldados competentes, fue una experiencia interesante. Durante todo ese tiempo había aprendido muchas cosas, junto con trabajar a la par con Shinji y Asuka, haciendo ejercicios para trabajar en equipo, finalizando con esa operación para tomar una fortificación. Saltar desde un avión en medio de la noche al mar, bucear por la cuidad sumergida, luego posicionarse y cubrir a Shinji y Asuka mientras hacían su parte del plan. Debía reconocer que eso fue algo emocionante.
Rei estrechó la mirada. ¿Desde cuándo ella encontraba las cosas emocionante? ¿Y desde cuando llamaba a la Piloto Soryu por su nombre?
La chica peliazul detuvo su andar por un momento. Esos pensamientos; no, esos sentimientos, eran extraños. Ella nunca se había dejado llevar por eso en el pasado. Ella solo seguía órdenes; las órdenes del Comandante Ikari. Por eso se sometió al entrenamiento de la Capitán Balalaika y el instructor Kolshinsky, porque el Comandante Ikari se lo ordenó, pero ahora que lo pensaba, algo en ella se sentía distinto. De alguna forma el entrenamiento del instructor Kolshinsky había cambiado algo en ella. El Tai Chi y la meditación habían logrado despejar su mente de una forma que nunca antes experimentó, pero… ¿Por qué sentía que todo eso era succionado de ella de alguna forma? Era como si lo que su mente había logrado despejar, fuera nublado una vez más de alguna forma que no podía comprender.
¿Por qué no había pensado antes en esto? Ahora que lo pensaba bien, ella había cambiado mucho en el último tiempo, pero ese cambio, lo ganado, sentía que era arrebatado de ella… como ahora.
La mirada de Rei se estrechó aún más, pensando. ¿Había perdido algo? ¿En qué momento lo perdió? ¿Qué fue lo que perdió?
La Primera Elegida fue sacada de sus pensamientos cuando sintió el ruido de un motor a alta revolución acercándose y luego vio un auto deportivo rojo frenando para respetar la luz roja, quedando estacionado a unos metros de ella. Solo en ese momento Rei cayó en cuenta que estaba de pie ante una intersección de calles, parada junto al poste de un semáforo. De pronto, el techo del automóvil rojo estacionado en la calle junto a ella se abrió. Para su sorpresa el techo se elevó y se plegó, guardándose luego mecánicamente en la parte trasera, dejando ver a los ocupantes. En el asiento del pasaje iba una mujer muy hermosa, de larga cabellera oscura, con un gran flequillo cayendo por su rostro y el conductor era…
— ¿Ves cómo cambia, Shinji? Te lo dije. ¿Cuál es la gracia de ir en un convertible si no le quitas el techo y disfrutas de la experiencia? Ahora solo falta la música — dijo la mujer, estirando la mano para manipular la radio del auto. El sistema de sonido del deportivo rojo cobró vida segundos después y por los potentes parlantes comenzó a sonar una famosa y vieja canción.
Asked a girl what she wanted to be
She said: Baby, can't you see?
I wanna be famous, a star on the screen
But you can do something in between
— ¿Los Beatles? — preguntó Shenhua, levantando una ceja.
— ¡Vaya! No sabía que el instructor Sakharov fuera un tipo chapado a la antigua — comentó Shinji.
— Espera. ¿Este auto es del idiota de Sakharov? — preguntó Shenhua, sorprendida.
— Sí — respondió simplemente Shinji.
Baby, you can drive my car
Yes, I'm gonna be a star
Baby, you can drive my car
And maybe I love you
Shenhua rió con ese acento que a oídos de Shinji sonaba tan lindo, mientras ella ya se podía imaginar lo que dirían el par de camorreras de Eda y Revy, cuando les contara sobre los gustos musicales del imbécil de Sakharov.
— ¿Busco otra cosa? — preguntó Shinji.
— No, déjalo. De algún modo se siente correcto — respondió Shenhua con una sonrisa.
Shinji asintió con la cabeza y al llevar la vista al frente vio que la luz cambió a verde, pisó el embrague para meter el cambio a primera y aceleró por la calle, con una divertida Shenhua cantando al son de los Beatles.
Baby, you can drive my car
Yes, I'm gonna be a star
Baby, you can drive my car
And maybe I love you
Beep beep, beep beep, yeah
Rei Ayanami miró con los ojos como platos como esa escena ocurría a un lado de ella y como Shinji estaba tan concentrado en su interacción con esa mujer, que no reparó que ella estaba a solo un par de metros de distancia.
La Primera Elegida miró en forma casi ausente, como el deportivo rojo se perdía por la calle entre los altos edificios recién salidos a la superficie, por entre los cuales se colaba la luz del atardecer. Contempló por largos minutos el punto en que el deportivo se perdió de su vista, con un Shinji muy distinto al que ella recordaba. Su forma de vestir había cambiado, al igual que su cabello. Se veía bien.
— Shinji — susurró Rei, estrechando los ojos, sintiendo repentinamente como si faltara algo. Agachó la cabeza y llevó una mano a su sien, buscando algo en su mente, algo que ni ella misma tenía del todo claro qué es.
Rei ignoró todo lo que ocurría a su alrededor, su mente concentrada en algo mucho más importante, algo brumoso, algo que de pronto sintió que estaba ahí desde hace un tiempo, pero que de alguna forma había sido arrancado de su mente. ¿Qué era eso que sentía que faltaba? Arrugó el entrecejo buscando sin resultados. Levantó la vista y volvió a mirar la calle por la que Shinji se había perdido en un deportivo rojo momentos atrás, en compañía de una hermosa mujer desconocida. Estrechó la mirada ante ese pensamiento. ¿Por qué iba Shinji en un automóvil con una mujer? ¿Por qué se veía contento de estar con ella? ¿Por qué pensar en eso de pronto la hacía sentir tan… moletas?
El ceño de Rei se arrugó ante ese pensamiento, volvió a mirar el punto al final de la calle por donde el automóvil en que iba Shinji se había perdido, sintiendo de alguna forma que eso perdido tenía que ver con él. Estrecho los ojos, pensando, forzando su mente y sus recuerdos. La cara de Rei se tensó y por un momento, por una fracción de segundos, se deformó en algo que nunca antes había sido, algo que nunca debió ser.
— Agh — gimió Rei cuando sintió las punzadas de dolor de un fuerte dolor de cabeza.
Todo proceso de pensamiento que Rei había tenido hasta ese momento quedó de lado ante el fuerte dolor de cabeza que la había abordado. Apretó con fuerza los ojos y se llevó las manos a la cabeza, esperando de pie por unos momentos hasta que el dolor bajara en intensidad. Luego de un momento se sintió un poco mejor, pero el dolor no se había ido del todo. ¿Qué había sido eso? ¿Por qué de pronto sintió que la cabeza le iba a estallar?
Volvió a mirar el lugar por donde se había ido Shinji y un nuevo pico de dolor atravesó su cabeza. Cerró los ojos y aguardó de pie ahí por unos momentos, tratando de no pensar en nada, solo dejando que el dolor se fuera. Finalmente sintió que el dolor era lo suficientemente manejable. Se sentía un poco mejor, pero no estaba bien del todo. Consideró regresar a NERV, pero razonó que pasaría horas sometida a una batería de exámenes y eso era algo por lo que no tenía ganas de pasar en ese momento.
Al ver que el semáforo cambió a verde, se obligó a cruzar la calle y seguir su rumbo. Miró nuevamente hacia el lugar por donde se fue Shinji y sintió una nueva púa de dolor. Hizo una mueca, pero lo dejó estar. Ya podría hablar con Shinji al día siguiente para pedirle una explicación de por qué estaba pasando el tiempo con otra mujer.
Rei detuvo su andar estrechando los ojos. Sintió que algo andaba mal con ese último pensamiento, pero al tratar de analizarlo, una nueva púa de dolor martilló en su cabeza. Decidió dejarlo por ahora. El dolor de cabeza y la bruma que sentía en su mente no la dejaban pensar con claridad. Lo mejor era ir a su departamento, tomar los medicamentos entregados por la doctora Akagi y tratar de dormir un poco. Al día siguiente ya más despejada, pensaría más a fondo en todo esto para tratar de darle algo más de sentido.
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Boris ingresó en la oficina y encontró a Balalaika revisando una carpeta llena de papeles. El hombre aguardó de pie pacientemente hasta que ella arrojó los papeles sobre el escritorio y se recargó en su asiento de cuero mientras exhalaba una voluta de humo de su habano.
— No entiendo cómo es que estos malditos papeles se siguen acumulando. Junto con Katsuragi dimos de baja un lote de papeles esta mañana, hace poco le entregué otro lote para que lo procesara, yo acabé con el resto que quedaba y ahora esta mugrosa carpeta descansa en mi escritorio con más papeles por revisar — exclamó una molesta Balalaika mirando con furia los ofensivos papeles, considerando seriamente prenderles fuego.
— Es parte del trabajo — comentó Boris con una pequeña sonrisa.
Balalaika dio un bufido y le hizo un gesto a Boris para que tomara asiento en la silla frente a ella. El hombre se sentó mientras la rubia hurgaba en uno de los cajones de su escritorio, sacando una botella de vodka y dos vasos. Llenó ambos vasos y le tendió una a Boris. Ambos hicieron un silencioso brindis y lo bebieron de un trago. Luego la rubia sacó un dispositivo desde el bolsillo de su chaqueta; un aparato similar a un pendrive y lo accionó. Era un generador de interferencia electromagnética. Un juguete traído por Benny, que fastidiada la señal de cualquier micrófono o cámara puesto subrepticiamente en la oficina. Es cierto que revisaban la oficina todos los días y estaba limpia, pero nunca se era demasiado precavido.
— ¿Se fue ya nuestra pareja? — preguntó Balalaika llenando las vasos una vez más.
— Sí Capitán. Ya están en camino — respondió Boris.
— Bien. ¿Nuestros camaradas externos fueron avisados? — preguntó las rusa.
— Sí Capitán. Ya están en movimiento. Los mantendrán vigilados y prestaran respaldo si es necesario — afirmó Boris.
— Excelente. Eso hará que nuestros camaradas salgan un poco de la rutina. No ha habido mucho trabajo para ellos fuera de la vigilancia y la recopilación de información — dijo Balalaika terminando su trago de vodka — Es cierto que me interesa que Shinji siga avanzando, pero me niego a perderlo en un simple ajuste de cuentas. Ese chico es muy importante.
Boris guardó silencio por unos segundos, su rostro serio. Al aterrizar en NERV, la Capitán Balalaika había tomado la precaución de no llegar con todos sus camaradas. Más de la mitad habían quedado fuera como simples civiles, pero avocados a labores de inteligencia. Ahora ese grupo debía cuidar las espaldas del hijo de Gendo Ikari, el chico que él mismo había entrenado, porque su Capitán tenía un interés especial en él. El chico era importante de formas que él no podía imaginar.
Balalaika estudió al hombre frente a ella por unos segundos antes de hablar.
— ¿Algo te molesta, Sargento? — comentó.
— Sí, bien… Capitán… — trató de decir Boris, pero sus palabras se atascaron antes de salir.
Balalaika miró a su mano derecha por un momento antes de tomar la botella de vodka y llenar ambos vasos una vez más. Ante un gesto de ella, Boris bebió dejando el vaso vacía sobre el escritorio. Balalaika vació su propio vaso y miró fijamente al fornido hombre sentado frente a ella.
— Llevamos muchos años luchando juntos, Sargento y nos hemos salvado el pellejo mutuamente en más de una ocasión. Puedes hablar con confianza — declaró Balalaika.
Boris asintió y consideró sus palabras antes hablar.
— Aun me cuesta un poco comprender todo esto. NERV, los Ángeles, esas cosas llamadas EVA, los niños pilotos. Todo esto es un escenario muy complejo. Hay capas sobre capas, mentiras, traiciones potenciales. No esperaba una guerra como esta al llegar a Tokyo-3. Estoy más acostumbrado a una guerra tradicional — dijo Boris.
— Puedo conceder eso. Esta es la guerra más extraña de la historia y no creo equivocarme al decir que no habrá otra igual. Por eso decidí dejar "Hotel Moscow". Cuando me ofrecieron este trabajo y vi lo que estaba en juego, supe que el destino de la humanidad se iba a decidir aquí. De seguir en "Hotel Moscow" seríamos solos espectadores. Aquí estamos en la posición de luchar y de decidir nuestro propio destino — declaró Balalaika.
— Comprendo eso, Capitán. Aun así, esas cosas llamadas Ángeles no son el único enemigo que tenemos que enfrentar — comentó Boris — Sé que debemos lidiar con el hijo de puta de Gendo Ikari en su momento, pero no dejo de tener la sensación de que hay algo más de fondo.
— Eres muy perceptivo, Sargento —dijo Balalaika con una sonrisa — Gendo Ikari no es el único ahí afuera con la intención de traicionarnos. Hay otro jugador que es potencialmente más peligroso.
Boris estrechó los ojos ante esa declaración.
— Por eso fue que dejé a más de la mitad de nuestros camaradas afuera de NERV — comentó Balalaika — Si bien se están preparando para el momento en que debamos sacar del juego a Gendo Ikari, tengo a un pequeño grupo moviéndose discretamente en busca de inteligencia sobre este otro jugador que está en las sombras.
— ¿Quién es este otro jugador? — preguntó Boris, no teniendo idea hasta este momento que algunos de sus camaradas estaban en una misión secreta.
— No es necesario que te preocupes por eso aún, Sargento. Tenemos algo de tiempo antes de tener que lidiar con eso — declaró Balalaika — Hay otras cosas más inmediatas que requieren nuestra atención. El secreto de los EVA, los "Niños Elegidos" y Rei Ayanami. Hay una conexión que nos estamos perdiendo ahí, algo que no nos están revelando. Katsuragi tenía las mismas dudas. Había hecho consultas y tropezó con el mismo muro que yo. Por eso trajimos al chico de Dutch. ¿Cómo va en eso, por cierto?
— Bastante lento — dijo Boris, volviéndose a centrar en las cosas más inmediatas — Benny dice que MAGI es la computadora más sofisticada del mundo, algo que va más allá de lo que nosotros podemos imaginar. Es por eso que debe ir con cuidado o descubrirán lo que está haciendo. Me dijo que el nivel de seguridad y encriptación de esa cosa es algo que va más allá de su imaginación.
— Ya veo. Aun así, dile que acelere el paso. Necesitamos saber qué nos están ocultado para que no nos pillen desprevenidos cuando todo esto nos estalle en la cara — dijo Balalaika.
— Sí señor — dijo Boris con una afirmación.
El hombre fornido no dejó de sentirse un poco mareado con todo esto. No solo debían lidiar con los Ángeles, Gendo Ikari y el secreto detrás de los EVA y NERV, ahora aprendió que además hay otro jugador moviendo hilos desde las sombras. ¿Cómo se las arreglaba su Capitán para lidiar con todo esto sin que le explote la cabeza? Como fuere, dejando todo eso de lado por el momento, había otra cosa que lo estaba molestando.
— ¿Qué papel jugará Shinji en todo esto? — preguntó Boris — Se me ordenó entrenarlo para convertirlo en un soldado competente, tal como se hizo con las otras dos pilotos, pero en un momento dimos un paso más con él. Lo estamos preparando para algo más.
Balalaika sonrió.
— Shinji es el piloto del EVA-01 y el hijo del Comandante Supremo de NERV, Gendo Ikari. Cuando llegue el momento, él será una pieza muy importante. Lo quiero a él y su EVA peleando de mi lado, siguiendo órdenes sin cuestionar y haciendo lo necesario cuando llegue el momento — afirmó la ex–mafiosa con una mirada dura.
— Comprendo — dijo Boris, notando que su capitán estaba tomado el asunto por zanjado.
— Bien, creo que me retiraré por hoy. Mañana tengo una reunión a primera hora con los comandantes de las Fuerzas de Defensas Estratégicas de Tokyo-3. Un nombre pomposo para una tropa de militares de escritorio que se la pasan reclamando estupideces. Me voy a divertir poniéndolos en su lugar — dijo Balalaika poniéndose de pie y saliendo de detrás de su escritorio, mientras tomaba el juguete de Benny y lo ponía en el bolsillo de su chaqueta.
Boris fue hasta el perchero para tomar el sobretodo del ejército ruso de Balalaika y lo puso sobre los hombros de la ex-mafiosa, cayendo en cuenta de que esta no apagó el juguete de Benny. Aun debía tener cosas que decir.
— ¿Qué hará usted ahora, Sargento? ¿Tendrá una cita con su novia?
Boris no pudo evitar un pequeño sonrojo ante la mención de Ritsuko. No había hecho oficial su relación con la científica, pero sus cámaras no eran ciegos y sabían que estaban juntos. Aun así, no hacían comentarios, sobre todo porque no querían terminar como Sakharov, al que casi le vuela la cabeza de un golpe, por una broma subida de tono sobre su novia. Pero Balalaika era un cuento aparte. Si estaba con Ritsuko ahora, era porque ella había dado su bendición para esa relación.
— En realidad pensaba ir a casa y preparar una cena para los dos — comentó luego de un momento.
— Mmhh… Que romántico. Debo suponer que todo marcha bien — comentó Balalaika.
— Sí. Las cosas van bien — dijo Boris con una leve sonrisa.
— No deje que las atenciones de esa mujer lo distraigan de sus responsabilidades — declaró Balalaika con seriedad.
— Sí Capitán, lo tengo siempre presente.
— Bien, no olvide que nosotros no estaremos por siempre en NERV, Sargento. Tarde o temprano tendremos que partir — declaró Balalaika.
— Sí Capitán — respondió él con seriedad.
— Entonces le sugiero que vaya tomando precauciones con el tiempo necesario.
— ¿Precauciones? — preguntó Boris, sin comprender.
— Eres mi más antiguo y leal subordinado. Me has seguido guerra tras guerra sin cuestionarme, hemos luchado codo a codo cubriéndonos las espaldas, salvándonos el pellejo mutuamente más veces de las que puedo recordar. Es por eso que te conozco y sé que estás totalmente enamorado de esta mujer Ritsuko, y por las veces que los he visto juntos, me doy cuenta de que tú lo eres todo para ella. Eres su fortaleza, su estabilidad, el suelo donde pisa.
Boris no pudo evitar sonrojarse por esa afirmación de la rubia, que era bastante acertada, sea dicho de paso. Ella lo miró y le dio una sonrisa divertida.
— Es por eso que estoy dispuesta a hacer una excepción — declaró Balalaika — Hace un año atrás jamás hubiera considerado esto, pero hoy, por ti, mi más fiel y leal subordinado, lo haré. Te lo debo.
Boris se sobresaltó por esas palabras.
— Esta guerra nos va a mostrar sus verdaderos alcances dentro de poco, lo sabes, y esa mujer, como Directora del Departamento Científico de NERV, estará en medio de todo esto, te guste o no. Si quieres mantenerla a salvo, organiza las cosas con nuestros contactos y prepara un escape seguro para ella, antes de que toda la mierda se nos venga encima. Yo trataré con Gendo Ikari cuando llegue el momento. Si por el contrario, la quieres traer con nosotros, entonces también lo aprobaré. Pero no quiero lastres. Si esa mujer quiere venir, entonces tendrá que aportar algo. Necesito información. Ese será el precio de su pasaje.
El fornido ruso miró por unos segundos a su Capitán, a la mujer que le debía tanto y a la que ahora le debía mucho más.
— Gracias Capitán — dijo Boris con una respetuosa inclinación.
Balalaika le dio un par de palmaditas en el hombro con una sonrisa, antes abrir la puerta de la oficina y salir seguida de Boris, que aún estaba procesando todo lo que acaban de conversar, sobre todo lo referente a Ritsuko.
— Sé que Shenhua es una profesional, que Shinji está bien entrenado y que nuestros camaradas los estarán vigilando, pero estate atento y comprueba que todo vaya de bien cada tanto — dijo Balalaika mirando seriamente a Boris, cambiando nuevamente a su modo serio habitual.
— Sí Capitán. Delo por hecho — confirmó Boris.
— Bien. Puedes retirarte, haré que uno de nuestros camaradas me lleve a casa esta vez. Pasa una buena velada con tu novia — dijo Balalaika con una sonrisa juguetona, antes de comenzar a caminar por el corredor.
Boris vio cómo su Capitán se retiraba, pensando que en verdad habían cambiado. Tal vez, como ella misma dijo una vez, se estaban volviendo viejos y sentimentales. Como fuere, ahora, gracias a la generosidad de su Capitán, tenía dos opciones ante él. Por un lado, podía poner a Ritsuko a salvo en un lugar seguro. Por el otro, podía llevarla con él, lo que significaría una vida de peligros.
Lo más sabio sería poner a Ritsuko a salvo en un lugar seguro y apartado, pero eso significaría no volver a verla en mucho tiempo, tal vez años, hasta que todo se hubiera calmado. Pero conociendo a Ritsuko y sintiendo cuan fuerte había crecido el vínculo que los unía pese al poco tiempo que llevaban juntos, estaba totalmente seguro que ella nunca aceptaría esta opción. Ritsuko no iba a apartarse de él por nada del mundo. Esto lo dejaba únicamente con la segunda opción: llevar a Ritsuko con él.
El fornido ruso estrechó los ojos ante eso. El precio por llevar a Ritsuko le parecía justo, era algo que iba en directo beneficio de ambos, pero no era fácil. Habían muchos secretos que envolvían a Ritsuko Akagi, cosas que ella había hecho por el hijo de puta de Gendo Ikari, cosas que la habían lastimado profundamente. Cosas que no estaba lista para contar aun, por vergüenza y temor; temor a que él se decepcionara de ella, que se horrorizada al saber hasta donde llegó por ese mandito hombre. Obviamente él nunca renegaría de Ritsuko, la amaba demasiado.
Boris suspiro. No es verdad que las cosas estuvieran tan bien con ellos. Ritsuko estaba herida; muy herida por Gendo Ikari y las cosas que hizo por él. Un pasado que la persigue y no la deja en paz, pero ella no es la única con un pasado oscuro. Ella tal vez hizo cosas malas, pero él las hizo aun peor. Sus manos están tan manchadas de sangre, que no puede dejar de pensar de tanto en tanto, que no merece la felicidad que experimenta ahora.
Como fuere, debía tener una seria conversación con Ritsuko, lograr que de alguna forma hiciera las paces con su pasado y de esa forma les diera las herramientas para hacer un futuro mejor para ambos. Desgraciadamente eso pasaba por conocer los secretos de NERV. Esa era la condición para llevarla con él. Pero eso sería otro día, ya que era una conversación que debía preparar adecuadamente, por ahora les esperaba una buena cena y una agradable noche juntos. Con eso mente, Boris caminó en sentido contrario a Balalaika, en busca de su novia.
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El golpe en la puerta distrajo a Misato del tedioso trabajo que le había encajado la perra de Balalaika, por lo que levantó la cabeza y miró hacia la puerta de su pequeña oficina. Un nuevo golpe la hizo suspirar, esperando que quien sea no le traiga algo que la haga demorar aún más en salir de NERV. La verdad es que estaba cansada y aun molestar por culpa de esa "puta" que se le insinuó a Shinji momentos atrás.
— Adelante — dijo con algo de fastidio.
— Hola Misato — dijo el hombre asomando la cabeza dentro de la oficina.
— ¡Kaji! ¿Dónde demonios te habías metido? — preguntó una molesta Misato.
— ¿Me extrañaste? — preguntó Kaji, ingresando a la oficina con una sonrisa juguetona, cerrando la puerta tras él y sentándose en la silla frente al escritorio de Misato, que estaba lleno con varios montones de papeles.
— Ya quisieras — respondió Misato.
— Por lo que veo tienes mucho trabajo pendiente. ¿Quieres que vuelva mañana? — preguntó Kaji con esa sonrisa traviesa que él sabía que molestaba a la morena.
— Déjate de idioteces. ¿Supongo que no sabes lo que ha pasado aquí?
— No; de hecho, el trabajo me ha mantenido fuera de Tokyo-3 por un tiempo. Acabo de regresar. ¿Qué ocurrió? — preguntó el hombre de barba descuidada, con repentino interés.
— Hoy apareció un sujeto llamado Chang, un viejo conocido de la perra de Balalaika. Estuvieron hablando en el Centro de Mando como si fueran viejos amigos, luego de un momento a otro pensé que se matarían mutuamente y luego se rieron como si todo eso fuera una maldita broma — regañó Misato.
— Vaya, fue muy intenso — comentó Kaji divertido.
— ¡No estoy bromeando, idiota! — estalló Misato, poniéndose de pie mientras daba un golpe de puño al escritorio — En verdad estuvieron a punto de matarse. El Sargento Boris y una mujer que vino con ese tipo Chang, se prepararon para atacar. Yo también estuve por sacar mi arma.
Kaji abrió los ojos verdaderamente sorprendido al ver el estallido y el palpable enojo de Misato. La mujer estaba casi hirviendo en ese momento, como si todo ese enojo hubiera estado cocinándose a fuego lento y solo hubiera necesitado una chispara para dispararse.
— ¿Qué ocurrió? — preguntó Kaji con cautela y total seriedad.
Misato bufó y se sentó tras su escritorio, haciendo un esfuerzo por calmarse, lo cual hizo que Kaji levantara una ceja en curiosidad y preocupación por partes iguales.
— El sujeto Chang le ofreció a Shinji ir a trabajar con él — dijo Misato, molesta.
Kaji levantó un poco más la ceja. Misato estrechó los ojos.
— Por cierto, ese sujeto Chang es un mafioso. Es el líder de la Triada China. La misma Balalaika lo dijo — informó Misato, antes de hacer una mueca y añadir — Ese tipo le ofreció a Shinji trabajar en un lugar exótico, mucho dinero y… mujeres.
La sorpresa de Kaji aumentó por ese comentario, sobre todo por como Misato escupió la última palabra. Estuvo tentado a preguntar si ella tenía el número telefónico de ese sujeto Chang, para pedir el trabajo si es que Shinji lo rechazaba, pero decidió sabiamente ahorrarse el comentario. Misato se veía particularmente molesta.
— Obviamente Balalaika se molestó con ése sujeto por atreverse a ofrecerle trabajo a uno de sus subordinados delante de ella — añadió una aun molesta Misato — Fue en ese momento cuando pensé que ella lo iba a matar y todos nos tensamos y preparamos en consecuencia.
— Vaya. Eso fue… intenso — comentó Kaji impactado — Pero dime, ¿qué fue lo que hizo que ese sujeto le ofreciera trabajo a Shinji de forma tan descarada?
La mirada de Misato se estrechó ante esa pregunta. La curiosidad de Kaji aumentó.
— Conversaron sobre Shinji y Balalaika reveló que fue entrenado por el Sargento Boris. Parece que a ese mastodonte ruso lo tienen en muy alta estima, ya que apenas supieron eso y que Shinji había logrado golpear al Sargento Boris en un entrenamiento, el tipo Chang se puso como loco y le ofreció empleo de inmediato. Y esa… "mujer", comenzó a mirar a Shinji casi comiéndoselo con los ojos.
Eso era mucha más información de la que Kaji hubiera esperado y algo preocupante además, aunque había una duda que lo asaltaba, sobre todo por la cara de Misato al mencionar el punto.
— ¿Quién era esa mujer que mencionas?
Misato sintió el aguijonazo de inmediato al recordar como esa "puta" se había comportado alrededor de Shinji. Kaji pudo ver la molestia de Misato, como si esa mujer se hubiera metido con algo de su propiedad. Bien, Misato había sido la tutora de Shinji y se preocupaba mucho por él, por lo que era razonable su actitud.
— Se llama Shenhua, o eso creí escuchar al menos — comentó Misato — No sé cómo, pero se perdió dentro del complejo. Shinji la encontró y la escoltó al Centro de Mando con Balalaika y el sujeto Chang. Ella se portó muy pegajosa, sobre todo luego de saber que a Shinji lo entrenó el Sargento Boris. Le hizo ojitos todo el tiempo; incluso le meneó las caderas. ¿Lo puedes creer? — preguntó una molesta Misato.
— ¿Y es linda?
— ¡KAJI! — estalló Misato, dando otro golpe de puño en su escritorio.
— Está bien, lo siento — se disculpó el hombre, levantando las manos en son de paz — Aun así, es verdad que Shinji ha cambiado mucho el último tiempo, puede que haya llegado su momento y esté comenzando a llamar la atención de las chicas… y de algunas mujeres mayores también.
Misato sintió el golpe de inmediato y trató de ocultarlo lo mejor que pudo. El que Kaji estuviera con la vista en otro lado pensando en lo que acababa de decir, ayudó a que su sonrojo pasara desapercibido para el hombre de la coleta.
— En todo caso, ¿Quién era esa mujer Shenhua y cómo ella y ese hombre entraron aquí a NERV, accediendo al Centro de Mando? No creo que Balalaika tenga la autorización para entrar civiles sin razón a las instalaciones — preguntó.
Misato estrechó los ojos ante esa pregunta.
— Por lo que conversaron, este hombre, Chang, es amigo personal del Comandante Ikari y es quién recomendó a Balalaika para el puesto de Directora de Operaciones de NERV — señaló Misato, arrancando una nueva mirada de sorpresa de Kaji — El Comandante Ikari autorizó la visita. Con respecto a la mujer Shenhua, apuesto el sueldo de un mes a que es una profesional. Supuestamente está aquí para hacer un "encargo", si sabes a lo que me refiero.
Kaji asintió. Efectivamente esto era mucha más información de la que se había imaginado. El que el Comandante Ikari fuera amigo del líder de la Triada China era tal vez el punto más preocupante.
— Hablé con Shinji y le advertí que se mantuviera alejado de ese sujeto Chang y de esa… "mujer". Me dijo no tenía intención de acercarse a ellos, que a la mujer se la encontró perdida en un corredor y no tenía planes de volver a acercase a ella. De hecho, dijo que estaba cansando y que se iría a su departamento. Espero que para cuando Shinji vuelva a NERV, esos dos se encuentren muy lejos de aquí — dijo Misato.
— Es bueno escuchar eso — asintió Kaji.
— No sé cuál es el juego de esa mujer al insinuársele a Shinji de forma tan descarada; tal vez quería burlarse de él, o tal vez intentaba atraerlo para que aceptara la oferta de trabajo de su jefe. La verdad no me interesa. Solo sé que estoy tranquila al saber que Shinji está camino a su departamento para descansar y no tendrá nada que ver con ese tipo Chang, ni con esa mujer Shenhua — finalizo Misato.
Kaji asintió en conformidad digiriendo toda esa información y catalogándola antes de levantar la cabeza y hablar.
— Me haré un tiempo para hablar con Shinji y aconsejarlo — dijo Kaji.
— ¿Aconsejarlo en qué? ¿Cómo embaucar mujeres? — preguntó una molesta Misato.
— Que mala opinión tienes de mí, Misato — dijo Kaji con una leve sonrisa.
— Te conozco, por eso lo dijo — dijo ella mirándolo con ojos estrechos.
— Hablaré con él para saber cómo está y qué piensa ahora sobre todo esto. La última vez que hablé con él, se sentía bien al estar bajo el mando de Balalaika y pude ver que admiraba mucho al Sargento Boris — comentó Kaji, llamando la atención de Misato — Le explicaré algunas cosas y le recordaré donde deben estar sus lealtades; de paso le enseñaré algo sobre mujeres. Así no se dejará embaucar tan fácilmente por una cara bonita, una linda sonrisa… o un bamboleo de caderas.
Misato le dedicó una mirada odiosa a Kaji, pero se contuvo de hacer comentarios. Le guste o no, eso último no era mala idea. No quería que una aparecida llegara y se llevara a su Shinji con la oferta de un cuerpo exuberante y la promesa de mucho sexo.
— En todo caso, no anduve de ocioso mientras estuve fuera — dijo Kaji, para llamar la atención de Misato — Hice algunas averiguaciones y pude constatar que Balalaika no trajo a todos sus hombres con ella cuando llegó a NERV.
— ¿Qué? — preguntó Misato, sacada de onda.
— Balalaika puso como condición para venir a NERV a tomar tu cargo, el poder traer a sus hombres con ella. Bien, no los trajo a todos, de hecho trajo a menos de la mitad de ellos. ¿Dónde está el resto? No lo sé. Pero viendo lo leales que son estos sujetos con Balalaika, no me extrañaría que los restantes no estén muy lejos de aquí.
Misato estrechó los ojos ante eso. Todo lo que rodea a esa perra cicatrizada le pone los pelos de punta. Esa mujer es muy peligrosa y Shinji prácticamente baila en su mano… y se acuesta con ella. Misato apretó los dientes y apuñó las manos ante eso, al saber que esa mujer y su Shinji… pero eso no iba a durar para siempre. Ella iba a tomar cartas en el asunto.
— Tal vez deberíamos juntarnos con Ritsuko y hablar este tema. Puede que ella nos de alguna idea para lidiar con todo esto — comentó Kaji mirando a Misato, la que le devolvió una mirada algo extraña — ¿Qué?
— No lo sabes. ¿Verdad? — preguntó ella.
— ¿Saber qué?
— Ritsuko y el Sargento Boris están juntos en una relación — afirmó Misato.
Si Kaji no hubiera estado sentado se hubiera caído al suelo de la impresión. ¿Ritsuko y el Sargento Boris juntos? Pero si hasta donde él sabía, Ritsuko estaba enredaba con el Comandante Ikari. ¿Cómo pudo pasar esto? Ciertamente se había perdido de mucho en su tiempo fuera. Tenía que comenzar a ponerse al día.
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Continuará…
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Notas del Autor: Finalmente Shinji sale con Shenhua a realizar el "Encargo" de Mr. Chang. Obviamente las cosas no saldrán color de rosa, por lo que es de esperar que se compliquen un poco. Todo mientras una muy celosa Misato, cree que Shinji está durmiendo tranquilamente en su departamento.
Por otro lado, las piezas siguen moviéndose lentamente, con Balalaika revelando algo más de sus planes y concediéndole un gran favor al Sargento Boris. ¿Aceptará Ritsuko la propuesta?
Por otro lado, algo está ocurriendo con Rei. Ciertamente es algo… preocupante. Ya veremos más de eso en el futuro.
Ahora pasaré a responder los reviews:
AngelGetBacker: Gracias por permanecer a la espera. Hay nuevos proyectos pero los que están pendientes los tengo muy presentes. Hoy es el turno de "NERV Moscow", sigue "Find the Way - Parte II" y luego viene "Oveja Negra". Estamos trabajando, así que tranquilo.
lord hentai: Tremendo nombre, jajajaja. Esta es semana de actualizaciones. Estate atento.
AngelGetBacker: ¿Te gustó Shenhua? A mí también, creo que esos dos harán una buena pareja... en el trabajo; ya sabes, la experimentada y el novato. Ya veremos si hay algo más. Ella está interesada. Ya veremos cómo va la cosa en lo que sigue.
SoloOtroSonador: Muchas gracias por el apoyo y la espera. Estas historias no están olvidadas. Seguiremos actualizando. Saludos.
Nessio: Eres el segundo que pregunta por Shenhua y Shinji. Ya salieron juntos y van a hacer un "Encargo" para Mr. Chang.
¿Será Shinji un nuevo Clint Estwood? No es mala idea, aunque yo prefiero un Jason Bourne, jajajaja. Co respecto a la historia de Tenchi Muyo, ya está terminada, espero te haya gustado. Tengo otra por ahí pero no sé si subirla. La escribí hace años y necesita trabajos mayores de reescritura e ingeniería para que quede bien. Ya veré. Y sí, seguimos con los pendientes, no están olvidados.
darkness of enigma: La verdad no he pensado en otra "Chica Ikari", jajaja,. Con Shenhua me estoy dando un gusto, pero la verdad no veo a Eda mirando con ojitos a Shinji. ¿Qué otra podría ser? ¿Sawyer, la limpiadora?... olvida eso. Respecto al arma, Shinji ya dijo que le gusta la Glock 17.
Nos leemos en el siguiente capítulo.
