—Conversación—

Cantar/Canciones— esta historia es en parte un musical, así que habrá momentos en que los personajes cantaran diferentes canciones (la mayoría no son de Frozen, pero si de Disney, bueno tal vez no todas)

"Los dragones hablan" Hiccan es la única que puede escucharlos hablar, al menos por ahora.

"Pensamientos humanos" (Hiccan puede comunicarse telepáticamente con los dragones)

"Pensamientos de los dragones"Hiccan es la única que puede escuchar sus pensamientos al igual los dragones pueden escuchar los de ella


—¿Dónde estoy?— se pregunto Hiccan al estar rodeada por niebla— ¡Hola hay alguien ahí!— grito pero solo el eco de su voz era lo que escuchaba

—Bueno otra vez puedo mostrar mi cara en publico— fue cuando la voz de Estoico resonó en el lugar

—Oh no— balbuceo Hiccan temerosa y al dar la vuelta el lugar cambio en la entrada de la arena, estaba devuelta en Berk— Esto no esta pasando esto no esta pasando— se repetía notando que usaba su antigua vestimenta

—Si alguien me hubiera dicho que en unas pocas semanas Hiccan iba pasar de ser bueno..Hipoa ser la mejor en el entrenamiento y una gran curandera, lo hubiera atado a un mástil y lo hubiera echado al mar por temor a la demencia— todo la aldea comenzó a reír— Pero aquí estamos, pero nadie esta más sorprendido y orgulloso que yo...— esas palabras resonó en todo lugar— Hoy mi hija se convierte en vikinga ¡Hoy se convierte en uno de nosotros!—

Hiccan no sabía pero entro a la arena y escogió la misma arma que uso ese día, se preparo cuando comenzaron a abrir las puertas dejando salir a la Pesadilla Monstruosa envuelta en fuego, luego se acerco a ella lentamente.

—No temas— le dijo y soltó su arma y escudo— No te haré daño— se quito el casco— No soy como ellos— lo tiro contra el suelo

—Paren la Pelea— dijo Estoico

—No. Todos tienen que ver esto— declaro Hiccan mirando fijamente a la pesadilla— Ellos no son lo que creíamos—

—¡Dije que paren la pelea!— ordeno Estoico golpeando la jaula con su mazo

—¡SOLO ESCUCHA!— grito con todas sus fuerzas y de sus manos salieron llamaradas de fuego que rodeo la arena, lo ultimo que escucho fueron los gritos de miedo y pánico de la gente, y después fue rodeada por varios vikingos entre ellos su padre— ¡No esperen, fue un accidente!— exclamo asustada, pero en cuanto se abalanzaron sobre ella todo fue oscuridad— ¡Ahh!— exclamo al despertar y sentarse, respiro varias veces para recuperar aire y poco a poco comenzó a calmarse para después notar que estaba en su habitación en el castillo de Arendelle— Fue solo un sueño— susurro y se paso su mano por su cara sintiendo el sudor recorrer su rostro— Otra pesadilla—

—¿Princesa Hiccan?— la voz de Kai, afuera de su habitación, la sobresalto— Princesa Hiccan ¿se encuentra bien?—

—S-si Kai, estoy bien solo...— dudo en si contarlo o no

—Esta bien Princesa, no tiene que decirlo respeto su privacidad, solo me asusto cuando escuche su grito—

—Lo siento—

—No lo haga solo relájese y cálmese— le pidió— Aun queda una hora para que se sirva el desayuno—

—Gracias Kai— le respondió y escucho los paso de Kai alejarse

—¿Cuándo va terminar esto?— se pregunto saliendo de la cama

Hiccan había tenido constantemente pesadillas sobre lo sucedido, al principió no le tomaba importancia, pero cuando se volvieron casi diarias se volvió un problema. Estaba agotada aunque no lo demostraba le era difícil concentrarse en sus clases o incluso se ponía tan ansiosa que trabajaba todo el día hasta que alguien se diera cuenta de su desaparición.

—Supongo que comenzare a prepararme— se dijo y se puso su nueva vestimenta que era un vestido simple color verde olivo manga larga, un chaleco marrón con detalles dorados y botas negras, y para terminar se hizo una típica trenza. Hiccan salió de su habitación y camino hacia el comedor.

"Nunca vi a alguien meter la pata así"la voz de Patan resonó en su cabeza

"Deja de esforzarte tanto en algo que no eres"continuó la voz de Bocón

"¿Esto es una broma para ti?"resonó la voz de Aster"La guerra de nuestros padres se va a volver nuestra. Decide de que lado estas"

—¿Hiccan?— se sobresalto al escuchar su nombre y se dio cuenta de que era Elías— ¿Estas bien?—

—Si... si lo estoy— respondió rápidamente— ¿Por qué lo preguntas?—

—Bueno estabas tan cayada y mirabas a la nada— explico un poco preocupado

—Estoy bien de verdad solo— pensó en una excusa— En cómo convencer a tus padres para poder llevar a Anna a volar—

—¡¿Lo dices enserio?!— la voz emocionada de Anna llamo la atención de ambos y al darse la vuelta la vieron con una gran sonrisa

—Eh yo bueno— balbuceo Hiccan

—¡Es el mejor día de todos!— exclamo Anna— ¡Ya quiero volar en Chimuelo!—

—Anna tranquila— interrumpió Elías— No saque conclusiones, tal vez mamá y papá no le den el permiso—

—Si lo van hacer— aseguro Anna y los tres entraron al comedor donde casualmente ya estaban ambos monarcas y los sirvientes estaban sirviendo el desayuno

—Bueno días niños— saludaron Agnar e Iduna

—Buenos días— dijeron ambos hermano

—Bueno días majestades— Hiccan hizo una leve reverencia

—Hiccan— hablo Iduna— Sabes que no es necesario hacer reverencia, estamos en confianza y estamos solo nosotros—

—Si lo se, pero es la costumbre— respondió Hiccan pero ambos monarcas notaron algo diferente en Hiccan

—¿Sucede algo?— pregunto Agnar

—No, todo esta bien Majestad— aseguro Hiccan

—¿Estas segura?— pregunto Iduna, Hiccan iba a negar nuevamente, pero al ver la mirada seria y preocupada de Aganar tuvo que cambiar de tema

—La verdad quisiera pedirles algo— dijo teniendo su atención— Me gustaría— comenzó y de reojo miro como Anna trataba de contener su emoción— Que me dieran su permiso para llevar a Anna a volar conmigo— esto sorprendió a ambos

—Uh bueno— comenzó Agnar— No estoy seguro—

—Por favor papá— hablo Anna— Quiero volar con Hiccan y Chimuelo—

—Tome todas las medidas de seguridad que se me ocurrieron— continuó Hiccan— Eh trabajado en un cinturón especial para mantener a Anna sujeta a la silla y a mi— explico

—Bueno supongo que eso me tranquila un poco— comento Agnar y al ver a mirada suplicante de Anna sabía que no tenía opción— Esta bien, tienes nuestro permiso—

—¡SI, GRACIAS!— exclamo Anna

—Se que cuidaras a Anna— continuó Iduna— Al igual que lo has hecho con Elías— al comentar esto Elías casi escupe su jugo— Y también puedes llevar a Elías si quiere—

—Mamá— hablo Elías sonrojado

—No te estoy obligando querido— recalco ella— Solo te doy el permiso de ir a volar con Hiccan—

—Si madre— respondió Elías continuando su desayuno

—Ah antes de que se olvide— hablo Agnar— El pintor vendrá esta tarde— ante ese comentario Elías y Anna se quejaron— Así que quiero que estén presentables para el retrato real—

—Pero es cansado— se quejo Anna— Estar horas sin moverte es una tortura—

—Si lo es— afirmo Elías— Pero estaremos presentables— afirmo ante la petición de su padre

—Eh igual tu Hiccan— dijo Iduna e Hiccan casi se atraganta con su comida

—¿Qué?— pregunto al recuperarse— ¿Quieren que yo este su cuadro?— cuestiono sorprendida

—Bueno no solo tu también Chimuelo— continuó Agnar— Sería fantástico incorporar a tu dragón al retrato—

—Pero yo...— comenzó Hiccan— No soy su familia— admitió cabizbaja— Y no quiero arruinar su retrato estando yo ahí— ante ese comentario Agnar e Iduna entendían su pensamiento, pero Anna y Elías solo estaban horrorizados por eso

—¡¿Pero que dices?!— exclamo Anna— ¡Si eres parte de nuestra familia!— se acerco a ella— Sino fuera por ti ni siquiera estuviéramos aquí juntos—

—Pero yo no—

—Hiccan— interrumpió Elías— Tu has hecho mucho por mi-digo por nosotros— corrigió rápidamente— Y me gustaría que estuvieras con nosotros— pidió

—Yo— comenzó y al ver la mirada de todos— Esta bien— acepto ella para emoción de ambos chicos.

La familia continuó su desayuno aunque Agnar e Iduna no dejaban de mirar a Hiccan de vez en cuando y ante su mirada ida sabían que debían hablar con ella. Todos habían terminado de desayunar.

—Anna. Elías— llamo Iduna— Será mejor que vayan a prepararse para sus lecciones— pidió, ambos se levantaron para irse e Hiccan estaba por hacer lo mismo— Hiccan ¿puedes quedarte un momento, por favor?—

—Si Majestad— luego volvió a sentarse mientras observaban como los sirvientes recogían todo hasta que los dejaron solos

—¿Qué te esta pasando realmente?— pregunto Agnar nuevamente— Puedes hablar con nosotros, lo sabes—

—Si—

—Entonces ¿Qué es lo que te preocupa?— continuó Iduna

—Es que...— suspiro sabiendo que tenía que hablarlo— Tengo pesadillas... de lo que pase en Berk— continuó— Los he tenido por días y solo me— comenzó a derramar lagrimas

—Oh querida— Iduna se levanto y se acerco a Hiccan para abrazarla— No te preocupes aquí estas a salvo—

—N-no es solo eso— respondió entre sollozos— Hay algo que no puedo decirles porque... tengo miedo de que si se enteran me tendrán miedo— confeso intentando no llorar

—Hiccan— hablo Agnar— En este castillo viven muchos secretos que tarde o temprano saldrán a la luz y el tuyo no es la excepción— comenzó— Pero si de algo estoy seguro es que entenderemos lo que sea tu secreto—

—¿Lo dicen enserio?—

—Por supuesto— afirmo Iduna— No importa si nos lo dices ahora o después— le acarició su cabello— Pero puedes confiar en nosotros para decirlo—

—Gracias—

—Y sino es con nosotros— continuó Agnar— Puedes hablar con Elías—

—¿Con Elías?—

—Si... él de todos en castillo sabe lo que es guardar un secreto que hizo alejarse de Anna—

—Lo... pensaré— respondió Hiccan al pensar que Agnar tenía Razón

—Solo recuerda— continuó Iduna— No es bueno que lleves ese peso en tu corazón, creo que ya es tiempo de soltar todo—

Más tarde ese día, ambas princesas se prepararon para su vuelo y Anna estaba emocionada por el vuelo, no se decepciono porque disfruto ver el paisaje que daba Arendelle y al terminar Anna estaba decidida en conseguir su propio dragón. Regresaron al castillo para prepararse para el retrato e incluso Hiccan le dio un baño a Chimuelo para que estuviera presentable.

—¿Lista para ser parte del cuadro real?— pregunto Anna

—Un poco— se encogió de hombros— ¿Están seguros de que Chimuelo y yo podemos estar en él?— pregunto uno poco incomoda

—Por supuesto— afirmo Agnar— Tu ahora formas parte de nuestra familia y por eso debes estar con nosotros—

—Bueno gracias— dijo Hiccan

—Majestades— hablo el pintor— Ya tengo todo preparado—

—Esta bien— asintió Aganar— Anna e Hiccan se sentaran en el frente sentadas— pidió y se sentaron— Elías irás atrás de ellas justo en medio— explico y Elías lo hizo— Iduna y yo estaremos a cada lado de Elías y detrás de nosotros estará Chimuelo— con eso tomaron sus lugares

Todos permanecían quietos y sonreían para que el pintor pintara el cuadro sin problemas ni errores. Esto era nuevo para Hiccan y era el primer cuadro en el que aparecería, ni siquiera en Berk fue retratada hasta que fuera reconocida como la heredera designada de Berk, así que esto la emociono porque no solo estaba Chimuelo sino que era parte de la familia que la acepto cuando ella los necesitaba.

Claro lo hubiera disfrutado más si el pintor no hubiera tardado cinco horas en terminarlo y ya estaba por anochecer.

—Eh terminado Majestades— anunció el pintor

"Al fin" dijo Chimuelo comenzando a estirarse

—Eso fue cansado— comento Hiccan haciendo lo mismo

—Esto no es nada— dijo Iduna— Debiste ver el primer cuadro que hicimos con nuestros hijos— se rio un poco— Anna no paraba de moverse y Elías se había quedado dormido—

—¡Mamá!— se quejaron ambos sonrojados

—Pero es bueno que se acostumbren— dijo Agnar— Al menos se hace una nueva pintura cada dos años— esto hizo que los chicos se quejaran— Pero Elías no se salvara por un tiempo—

—¿Por qué?— pregunto Elías confundido

—Cuando seas coronado Rey, se hará una pintura de ese día, así que el pintor te verá varios días para completarlo

—No quiero ni imaginármelo— comento Elías

—Majestades— hablo Hiccan— Yo creó que llevaré a Chimuelo a volar un rato y volveremos para la cena—

—Si no te preocupes— asintió Iduna y luego Hiccan salió junto a Chimuelo y fueron a su habitación para que Hiccan pudiera cambiarse después se dirigieron a la salida

—Espera Hiccan— escucho la voz de Elías y lo vio correr hacia ella

—¿Qué pasa?—

—¿Puedo acompañarte?— pregunto él

—Eh claro puedes acompañarme al establo—

—No solo al establo— Elías la interrumpió— Es que ya llevaste a Anna a volar esta mañana y— se puso nervioso y jugueteo con su guantes— A mi también me gustaría volar contigo— admitió avergonzado

—Wow— fue lo que dijo Hiccan ante su petición— Claro no hay problema— luego comenzaron a caminar

—¿Te pasa algo?— pregunto Elías

—¿Qué?— dijo Hiccan confundida ante esa pregunta

—Bueno todo el día estuviste rara— continuó— No lo se, es como si te sintieras asechada—

—Tal vez así me sienta—

—¿A qué te refieres?—

—Mis pesadillas— continuó Hiccan— Desde que me fui de Berk eh tenido pesadillas sobre lo que viví allá— admitió decaída

—¿Tan mal era?—

—Peor... yo solo quiero olvidarlo y tenía pensado irme con Chimuelo— ambos llegaron a la salida que daba a los jardines

—Supongo que tenías en mente un lugar en especifico—

—La verdad no— Hiccan comenzó a revisar la silla y el mecanismo completo— Solo encontrar mi mundo ideal—

—¿Tu mundo ideal?— cuestiono confundido— No lo entiendo—

—Alguna vez te preguntaste ¿Cómo sería tu mundo perfecto fuera de lo que has vivido toda ida y poder cambiarlo?— pregunto ella

—Puede ser— Elías se encogió de hombros— Pero no todo se puede hacer realidad—

—Claro que puedes— afirmo Hiccan subiendo en Chimuelo— Solo tienes que abrir tu corazón— le extendió mano

Elías dudo por un segundo, pero sabía que Hiccan era diferente y que solo buscaba su bienestar de él y de Anna. Así que le tomo la mano y subió en Chimuelo sentándose detrás de ella.

—Sujétate— ordeno Hiccan y Chimuelo salió disparado al cielo

Ante la acción Elías a penas se pudo sujetar, a medio vuelo alcanzó a sujetarse de la cintura de Hiccan, por relejo cerro los ojos y los mantuvo así.

—Els... abre los ojos— pidió Hiccan

Elías abrió lentamente los ojos y dejó escapar un pequeño jadeo cuando comenzó a mirar a su alrededor con asombro. Lentamente soltó la cintura de Hiccan y puso sus manos sobre sus hombros. Elías miró las nubes sobre ellos antes de extender su mano para pasarla a través de las nubes.

Yo te puedo mostrar— cantó Hiccan—Este mundo esplendido— Chimuelo se elevó un poco haciendo un bucle entre las nubes, se estabilizo y se dejo caer mostrando la noche siendo iluminada por la aurora boreal y Elías sonrió ante esa vista—Deja que a tu corazón abrir— le dijo para asombro de Elías—Hoy vamos a descubrir... cosas maravillosas— declaro acariciando a Chimuelo—Con la ayuda de mi Dragón que nos llevara a volar— Chimuelo se mantuvo planeando teniendo una hermosa vista de Arendelle—Un mundo ideal...— nuevamente comenzaron a elevarse dejando a atrás el reino—Será fantástico encontrar. Nadie que diga no— Chimuelo entraba y salía de las nubes—O a dónde ir... Aquellos que se aman

Un mundo ideal— acompaño Elías—Tan deslumbrante y nuevo hoy— miro los paisajes que sobrevolaban—Donde ya vi al subir— una nube los cubrió—Con claridad— esta se disperso—Que ahora en un mundo ideal estoy

Ahora en un mundo ideal estoy— continuó Hiccan mientras Chimuelo rodeaba varias veces una nube y le dejo con la forma de un espiral

Fabulosa visión— Elías canto mientras pasaban al lado de unas aves—Sentimiento divino. Baja y sube— justo en eso Chimuelo hizo varias piruetas que divirtió a la pareja—Y vuela hacia celestial región— luego Chimuelo descendió muy rápido—¡Un mundo ideal!

Mira bien lo que hay— pidió Hiccan para que pusiera atención cuando pasaron entre las nevadas montañas

Allí mil cosas voy a ver

Conteniendo el aliento

Soy como azul estrella que se va— pasaron volando sobre un lago sonde casualmente estaban un grupo de hombres recolectando hielo de un lago congelado, ambos los saludaron, pero esto provoco que uno cortara mal el hielo y terminara rompiendo casi todo el lago—Y nunca será igual ya otra vez— se encogieron de culpa ante lo que paso, así que Chimuelo se alejo del lugar

Un mundo ideal— cantó Hiccan mientras descendieron a una parte del bosque donde casualmente un pequeño grupo de renos cabalgaban

Cada vuelta es sorpresa— Chimuelo descendió lo suficiente para estar al lado del grupo

Un horizonte nuevo abrir— Hiccan ayudo a Elías a acercarse al pequeño Reno

Cada instante un relato— Elías acarició suavemente al pequeño reno que al parecer lo disfruto y luego Chimuelo se elevo

¡Hay que seguir sin, hasta el confín!— cantaron ambos mientras pasaba entra montañas nevadas y que tenía cascadas congeladas— ¡Juntos en un mundo ideal tu y yo!— Hiccan con un movimiento hizo que un poco de nieve cayera sobre la cabeza

Un mundo ideal— canto Hiccan con una sonrisa viendo como Elías se quitaba la nieve

Un mundo ideal— repitió Elías con humor ante esa acción

Que compartir

Que compartir— ambos notaron que veían su reflejo entre las cascadas congeladas

Que alcanzar— continuó Hiccan viendo su reflejo y ver a Elías hace lo mismo

Que contemplar— Elías hizo girar a un poco a Hiccan para que lo viere

Tu... junto... a mi— dieron ambos y Elías la abrazó con cariño hasta llegar a la montaña más alta del lugar

—De acuerdo. Lo admito... esto es... increíble. Él es increíble— dijo Elías mientras colocaba suavemente la mano sobre Chimuelo, quien ronroneaba de alegría— Ya veo por qué te gusta estar aquí arriba. Es tan tranquilo y te hace sentir tan...—

—Libre— terminó Hiccan— Puede que guarde muchos secretos que pesan en mi corazón, pero estar aquí con Chimuelo es mi lugar seguro y me sientolibre...— comento ella— Pero cuando vuelvo a tierra me siento oprimida, aterrada por si cometo un error otra vez que... no me deja disfrutar mi vida—

—Lo entiendo—

—Pero ya no quiero eso— continuó Hiccan— Ustedes han hecho tanto por mi y— suspiro— Y creo que es hora de abrir mi corazón para comenzar de nuevo—

—¿Qué quieres decir?— pregunto y Chimuelo aterrizo en una parte de la cima de la montaña

—Algo te atormenta, algo que te impide estar con tu familia— esto sorprendió a Elías— No se o que paso antes, pero no puedes dejar que eso te persiga, como lo hace mi pasado conmigo—

—Lo que paso yo...— se puso nervioso y dudo en decirlo

—Aquí no hay nadie— comento Hiccan bajándose de Chimuelo— No esta Anna ni tus padre... solo tu y yo— miro alrededor— Aquí en esta montaña podemos ser nosotros mismo y no nos juzgaremos por los secretos que guardamos a nuestro corazón—

—¿Estas segura?— cuestiono preocupado— ¿Qué tal si cuando te enteres me veas de otra forma? ¿Qué ya no me trates como siempre lo has hecho?—

—Yo también estoy asustada— respondió— Pero como dije aquí nos escucharemos y no nos juzgaremos hasta que teabraspor completo— le tomo las manos— No dejemos que las sombras de nuestro pasado oscurezcan nuestro presente— ella hizo que lo mirara— No más soledad Elíassueltatodo aquello que te aterra,deja irla culpa que sientes y así... solo así puedes serlibre

—Esta bien, tu estas conmigo y eso me basta para que ambos seamoslibres