No soy dueña de Avatar la leyenda de Aang ni de sus personajes
Aang paseaba tranquilamente por la Tribu del Agua del Sur, realmente había mejorado mucho en los últimos seis años.
La pequeña tribu que lo había recibido, era totalmente diferente ahora, las pequeñas familias eran grandes ahora, las casas de campañas cambiaron a casas y edificios enormes.
Pero a pesar de todos los cambios, el calor de hogar aún se sentía en cada rincón. Definitivamente, la tribu del Sur, sabía cómo hacerte sentir en el hogar.
A los lejos, unos niños pequeños jugaban con los pingüinos, algo que hizo que su mente, regresará a unos años atrás, a lo que le gusta llamar "su primera cita con Katara".
- ¡Amorcito, aquí estoy!
- ¡Hola amorcito! - Aang corrió para abrazar a Katara y darle un dulce beso.
- Te ves hermosa como siempre
- Basta Aang, me apenas - dijo Katara mientras fingían taparse la cara en forma de burla. - ¿Qué actividades tienes para hoy mi querido novio?
- Bueno la verdad, no había pensado en muchas, hasta que vi a esos niños jugando y…
- ¿Y….?
-¿Katara quieres andar en trineo pingüino conmigo?
- Aang ¿no crees que estamos un poco grandes para eso?, vamos a lastimar a los pobres pingüino nutrias
- No amorcito claro que no, mira encontré estos dos que son perfectos para nosotros, anda di que si… por favor
A pesar de la negativa de Katara, menos de cinco minutos después los dos estaban sobre los pingüinos que Aang había encontrado y como él había dicho eran perfectos.
Al terminar su paseo, que fue algo similar al primero, los dos riéndose y el pingüino tirando a Aang, se encontraron a Appa quien los estaba esperando.
- ¿Quieres que volemos un poco amorcito?
- Claro, por qué no, el día está hermoso
- En eso tienes razón, aunque no tan hermoso como tú mi gotita de agua dulce
Katara sonrió ante la respuesta cariñosa de Aang. Mientras volaban no podía creer todo lo que había pasado estos seis años juntos, las peleas, los entrenamientos, todos los sucesos post guerra.
Definitivamente, la tía Wu tenía razón y Aang era un fuerte y poderoso maestro. Dominaba a la perfección los cuatro elementos, aprendió a manejar de forma increíble el estado avatar y su habilidad de control de energía control.
A pesar de tener 18 años, seguía siendo, dulce, cariñoso y juguetón, pero con la habilidad de poder ser serio y resolver diferentes problemas, siendo justo.
- Listo llegamos
- ¿A dónde Aang? Solo hay hielo por todas partes.
- Bueno cariño, eso pasa por qué estamos en los glaciares
- Y ¿por qué estamos en un glaciar?
- Bueno, dulzura, por qué un día como hoy, pero de hace seis años, me rescataste del iceberg.
- Es cierto, tienes razón
- Hace seis años, mi mundo y todo lo que conocía había cambiado de forma drástica y para siempre, pero tu dulzura y lealtad, desde el primer momento fueron lo que me ayudaron a salir adelante.
- Oh, Aang, eso es tan dulce…
- Pasamos tantas aventuras juntos, me salvaste más de una manera, no solo de mí mismo, me regresaste a este mundo.
- Es que mi mundo sin ti estaría completo
- Y mi mundo estaba incompleto hasta que te conocí… Es por eso, que hoy en medio de la nada, donde nos conocimos y comenzó nuestra aventura juntos, quiero hacerte esta pregunta ¿Katara te casarías conmigo?
De una hermosa Katara color esmeralda Aang sacó un collar. El collar estaba formado con un hermoso listón trenzado, haciendo alusión al primer collar que Aang le regaló, en medio una hermosa piedra sodalita, de color azul, pero que a sus veces representa el elemento del aire y en la piedra, venía tallado unas olas similar al collar de su madre, pero con la diferencia de que en la parte de arriba venían unos molinos simulando el aire.
- Aang, es hermoso… Claro que acepto ser tu esposa
El maestro soltó un suspiro de alivio, la maestra agua había tardado solo unos minutos en contestar, sin embargo, para él fue una eternidad.
Rápidamente, Aang se apresuró a colocarle el collar a Katara y fundirse en un tierno abrazó.
- Si alguien me hubiera dicho hace seis años, que Sokka me haría enojar tanto como para sacar un iceberg donde estaba mi futuro esposo, solo hubiera creído la parte de Sokka.
- Nunca te pregunte, pero ¿Qué te dijo Sokka para qué te enojarás tanto?
- Sus comentarios tontos de siempre, bueno de antes de que Sukki lo humillará.
Ambos maestros siguieron abrazados unos minutos después y posterior a ellos subieron a Appa, con el atardecer de fondo, la pareja se abrazó para ir de regreso a la tribu de agua.
- ¿Amorcito?
¿Qué pasó Aang?
- Gracias por aceptar andar en pingüino trineo conmigo
- Te amo mucho, mi poderoso maestro
- Y yo a ti, mi gran maestra agua
Y con un tierno beso, la pareja voló tranquilamente, feliz por esta nueva etapa que acaban de comenzar.
Una vez vi una imagen (no recuerdo el autor), donde Aang le decía a Katara gotita y se me hizo muy tierno. Es algo corta la historia, pero espero les guste :)
