--Esto es realmente un gran problema.-- Un hombre de piel pálida y larga cabellera negra dijo en tono neutro. Vestía un traje de sos piesa mientras veía múltiples pantallas qué mostraban los "daños" apenas un par de horas después del caos con "Darkwing" y Kriegsaffen.
"Controlar los daños" se había vuelto imposible.
El hombre de piel pálida, conocido con el nombre en clave "Kairos", tamborileaba los dedos sobre el brazo de su silla de cuero negro mientras su mirada permanecía fija en las múltiples pantallas que adornaban las paredes de su oficina. Su rostro, frío e inescrutable, reflejaba la calma antes de la tormenta. En las pantallas, los videos del enfrentamiento de "Darkwing" con Kriegsaffen se reproducían una y otra vez, acompañados de miles de comentarios y titulares virales.
Titulares en pantalla:
- "Darkwing reaparece enfrentando monstruo del gobierno."
- "¿Abominación nazi usada para eliminar disidentes?"
- "Monstruo mecánico desata el caos en la ciudad mientras héroes guardan silencio."
Kairos exhaló profundamente, como si cada palabra que leía drenara un poco de su paciencia.
Frente a él, una mujer de aspecto impecable, con un peinado que no parecía haber cambiado en años y un traje azul oscuro, se mantenía firme. Su rostro mostraba una mezcla de incertidumbre y firmeza. Era conocida como Dahlia, una figura clave de relaciones públicas dentro de la red.
--Señor,-- comenzó Dahlia, su tono impecable pero tenso. --Los intentos de control narrativo están fallando. Incluso con los medios tradicionales ajustándose a nuestro discurso, las redes sociales están saturadas con especulaciones incontrolables. No podremos seguir guardando silencio por más tiempo.--
Kairos no respondió de inmediato. Su mirada pasó de los titulares a un video en particular: el momento exacto en el que Kriegsaffen rugió en medio de la calle, proclamando la "operación no pública". Cada palabra del ciborg resonaba como un eco de descontrol, un eslabón débil en una red que se enorgullecía de no tener ninguno.
--Nakamura. ¿Donde esta?-- Pregunto Kairos, su voz calmada y fria.
--Hospitalizado.-- respondió Dahlia con rapidez. --Rouge Sun se tomó un poco de libertades al atraparlo.--
Kairos solo asintió: --Tiene suerte de ser un activo valioso.-- se levanto de su lugar. --Kriegsaffen jamás debió ser desplegado para una tarea tan trivial, es una lástima haber perdido un activo tan valioso.--
Kairos caminó lentamente por la sala, sus pasos resonando ligeramente en el silencio mientras continuaba observando las pantallas. Cada segundo que pasaba, los videos de "Darkwing" enfrentándose a Kriegsaffen acumulaban más vistas, compartidos y comentarios. Su red de información, que alguna vez se sintió impenetrable, ahora parecía un cristal fracturado, cada grieta propagándose más rápido de lo que podían sellarlas.
Se detuvo frente a una pantalla central que proyectaba un mapa interactivo. Los puntos rojos señalaban las zonas de mayor actividad mediática, donde las transmisiones sobre el enfrentamiento eran tendencia en tiempo real. Kairos se cruzó de brazos, su rostro permaneciendo imperturbable incluso frente al evidente caos.
--Dahlia,-- dijo finalmente, su tono cortante. --Dame el estado actual de nuestra narrativa.--
Dahlia ajustó su postura, sacando un pequeño dispositivo de su bolso. Al activarlo, un holograma de estadísticas y análisis emergió.
--Señor, los medios tradicionales están haciendo su mejor esfuerzo por desviar la atención hacia teorías controladas. Sin embargo, las redes sociales son otro asunto. La figura de "Darkwing" ha tomado una fuerza inesperada. La narrativa de que sobrevivió y está luchando contra el sistema nos está desgastando. Y los comentarios sobre Kriegsaffen…--
--Dilo.-- interrumpió Kairos, su tono ahora cargado de un ligero rastro de irritación.
Dahlia tragó saliva antes de continuar.
--La presencia de Kriegsaffen, combinada con la admisión involuntaria de Nakamura sobre la operación, está alimentando especulaciones sobre el uso de tecnologías ilegales para el control de la disidencia. Nuestra credibilidad, incluso entre aliados, está siendo cuestionada.--
Kairos cerró los ojos por un breve momento, como si procesara cada palabra. Luego abrió los ojos con una expresión aún más fría.
--El verdadero Darkwing fue eliminado hace una semana... La amenaza que Nakamura traro de eliminar solo uso su imagen para causar caos. Pero para nuestra suerte, no uso el mejor perfil.-- Kairos solo vio a su secretaria. --Has publica toda la información de los "desliz" de Darkwing. Manchemos su imagen antes de que lo conviertan en un mártir... Incluso podría servirnos para amenazar a aquellos que no son leales a nosotros del todo.--
Dahlia asintió lentamente, aunque no podía evitar sentir una punzada de inquietud.
--Entendido, señor. Usaremos el material que tenemos.--
Kairos volvió a su silla, apoyándose en el respaldo mientras sus dedos tamborileaban nuevamente.
--Esto no será suficiente. Necesitaremos desviar la atención de todo esto, pero temos que ser sutiles. Hacer algo que antenlos ojos del público no esté bajo nuestro control... Comunicate con los Chinos y Coreanos, necesitaremos crear un gran desastre natural.--
Su secretaria solo asintió.
Kairos solo volvió a observar sus pantallas con el mismo semblante calculador que siempre mantenía. Sus dedos, tamborileando de manera metódica en el brazo de la silla, parecían seguir un ritmo interno. A pesar de la creciente fractura en la narrativa cuidadosamente construida por su organización, había algo inquietante en su calma.
Frente a él, Dahlia trataba de mostrar la misma compostura mientras trataba de comunicarse con sus homólogos de China y Corea. Aunque cumplía cada orden con precisión impecable, los escalofríos que recorrían su espalda no se podían ignorar, era consciente de hasta donde estaba dispuesto llegar su jefe por mantener el status quo, pero aún así le aterraba.
Kairos hizo un gesto con la mano, indicando que quería silencio mientras revisaba nuevas estadísticas.
--La posibilidad de éxito de desviar la atención es aceptable. Sin embargo, este individuo...-- señaló una pantalla que mostraba datos filtrados sobre los drones y el sistema que había desmantelado a Kriegsaffen. --Tiene algo que no hemos visto antes.--
Dahlia, intrigada, se acercó a observar los datos.
--¿Tecnología avanzada? Pensé que los análisis preliminares indicaban que podía ser un grupo detrás de todo esto.--
Kairos negó lentamente.
--No. No es un grupo. Es una mente brillante. Alguien con la capacidad de manejar sistemas en tiempo real, alguien que sabe exactamente dónde golpear. Aunque caótico e improvisado, fue un duro golpe para nosotros.--
Kairos se levantó nuevamente, su figura alta y delgada proyectando una sombra sobre el holograma. --Logro infiltrarce y robar, mucha información valiosa. Es una amenaza, y lo peor que que no sabemos quien es.--
--El ministro de defensa ya esta trabajando en su búsqueda.-- indicó Dahlia.
Kairos permaneció inmóvil, observando el holograma de los drones y sistemas que habían causado el caos. Su mente, un mecanismo frío y calculador, procesaba cada detalle como si estuviera desmembrando el ataque en piezas controlables. Aunque su organización había sido sacudida, él no podía permitirse mostrar ninguna debilidad frente a Dahlia ni a los ojos del sistema que lo observaba desde arriba.
--El ministro de defensa puede estar buscando,-- dijo finalmente, su tono bajo y clínico, --Pero los métodos tradicionales no van a funcionar contra una mente así. No debemos subestimarlo.--
Kairos cruzó los brazos, girando levemente para mirar de reojo a Dahlia. --Quiero un equipo especializado para este trabajo. Nada que sea rastreable, nada que pueda ser vinculado con nosotros.--
--Perdón por mi franqueza señor. Pero no creo que le esta dando mucho reconocimiento.--
--Talvez.-- respondió Kairos, las palabras de su asistente no le molestaron. --Pero aun si sigue teniendo información valiosa que no podemos permitirnos qué salga al público.-- Kairos se acerco a su asistente temerosa y la tomo con suavidad de la barbilla con una leve sonrisa. --Además, este sujeto. Sea quien sea atacó mi organización, y eso lo volvió personal para mi.--
Extrañamente el miedo que sentía Dahlia se convirtió en un sentimiento extraño. El rostro de su jefe estaba muy seca de el de ella, y su aliento con leve aroma a whisky era extrañamente reconfortante.
--Ahora apresura la reunieron con los dirigentes de China y Corea, necesito crear esa cortina de humo lo más rápido posible.-- Kairos sonrió más al ver que su dudosa secretaria no tituveo esta vez.
Dahlia abandonó la habitación con movimientos rápidos y decididos, aunque su mente seguía procesando lo que acababa de ocurrir. Las órdenes de Kairos siempre eran extremas, pero esta vez había algo más personal en ellas. Él no sólo estaba controlando el caos; estaba en una guerra de voluntades contra un enemigo invisible. Mientras caminaba por los largos pasillos del edificio, su teléfono emitió un leve zumbido, indicando que había establecido contacto con sus homólogos internacionales.
Kairos, por su parte, permanecía en su oficina, rodeado de datos y proyecciones que parecían danzar bajo su control. Sus pensamientos seguían regresando al enemigo que había desmantelado a Kriegsaffen. Era alguien excepcional, alguien que había logrado filtrar información valiosa y manipular la narrativa como pocos podían hacerlo. Pero Kairos no estaba preocupado; estaba emocionado. En su mente, el enemigo no era sólo una amenaza, era un reto, un juego que estaba decidido a ganar.
Izuku trabajaba incansablemente en su almacén, ajustando los sistemas de Prometeo.
Con todo lo que había ocurrido y había descubierto, su mente estába trabajando más. El pánico y medio eran las musas que lo obligaban a superarse nuevamente.
No sabía que sucederia. ¿El gobierno lo buscaría? ¿Mandarían héroes? ¿Villanos? ¿El ejército?
Necesitaba adelantarse a cualquier eventualidad, y Atlas le estaba ayudando en eso, en crear múltiples escenarios, y posibles contramedidas.
La luz tenue del almacén iluminaba el rostro concentrado de Izuku mientras ajustaba las placas de Prometeo, su mente trabajando a un ritmo frenético. Cada movimiento era preciso, cada ajuste meditado, pero la incertidumbre que lo embargaba no desaparecía. La pregunta constante sobre quién o qué lo enfrentaría se había convertido en un peso, pero también en un motor para impulsarlo más allá de sus límites.
--Análisis completo. Materiales y recursos insuficientes para crear el nuevo núcleo para el Prometeo 2.0.--
Izuku respiró profundamente, dejando que el sonido frío y calculado de Atlas lo devolviera a la realidad. Había tenido la visión clara de una mejora significativa para Prometeo, un núcleo que podría llevar sus capacidades al siguiente nivel, pero la falta de materiales y recursos lo detenía. No era solo una limitación técnica; era un recordatorio de lo precaria que era su situación.
--No puedo avanzar si estoy limitado por lo que tengo ahora. Necesito encontrar una manera de obtener lo que me falta. Y no puedo permitirme que me descubran mientras lo hago.-- hablo para si mismo Izuku.
Atlas proyectó un mapa en el aire frente a Izuku, destacando posibles ubicaciones donde podría encontrar los materiales necesarios para el núcleo de Prometeo 2.0. Los puntos eran variados: desde vertederos industriales hasta laboratorios con acceso limitado. Pero todos compartían algo en común: eran zonas altamente vigiladas.
--Ubicaciones prioritarias identificadas. Distrito Industrial: vertedero de materiales electrónicos. Nivel de seguridad: bajo. Calidad de material: bajo. No recomendable... Instituto Tecnológico de Investigación Avanzada: acceso restringido. Nivel de seguridad: alto. Calidad de material: alto. Recomendable.--
Izuku observó los puntos en el mapa, analizando cada opción con atención. Sabía que la primera ubicación sería la más segura, pero probablemente no tendría todo lo que necesitaba. El instituto, aunque más peligroso, representaba una oportunidad de obtener tecnología avanzada que podría cambiar el juego además de los materiales para el nuevo múcleo.
Era una decisión difícil, pero también sabía que el tiempo no estaba de su lado.
--Comienza la simulación de infiltración para el instituto. Si quiero que Prometeo evolucione, necesito tomar riesgos.-- Dijo después de procesar todo.
La simulación comenzó a desplegarse en hologramas dentro del almacén, donde el Instituto Tecnológico de Investigación Avanzada brillaba como un objetivo inalcanzable, resguardado junto a más dispositivos que aparentemente Atlas destacó como posibles intereses.
Las rutas, sistemas de seguridad, e incluso los horarios del personal, se proyectaban frente a Izuku como un rompecabezas complejo que debía resolver. Atlas recalibraba los escenarios, ajustando cada variable según la información disponible; aparentemente hakear el instituto sin activar las alarmas. Aunque no lo suficiente como para evitar que Atlas entre.
Izuku solo observó, con cada ajuste, por más mínimo que sea, las probabilidades fluctuaban, una danza entre el éxito y el fracaso.
--Simulación táctica terminada. Probabilidad de éxito inicial: 22.4%. Ajuste de estrategia recomendado: neutralización de sistemas de vigilancia, distracción en sectores secundarios, eliminar obstáculos en caso de ser necesario.--
Izuku observó la simulación creada por Atlas y después vio el traje Prometeo 1.0. Aunque no había salido con grandes daños, había creido erróneamente qué era suficiente.
Pero no sabía en que se había metido.
No luchaba conta una pequeña mafia con sueños de grnadesa, estaba luchando contra el status quo, contra todo, pero lo más importante, posiblemente había metido a su madre en todo esto.
Prometeo necesitaba mejoras urgentes, al igual que Atlas.
Ir al vertedero no era una opción, necesitaba calidad si quería mejorar a Prometo.
--Equipo de apoyo sugerido para misión. Pleyades.-- Altas dijo mientras mostraba un holograma de 7 drones claramente más superiores a los que había usado anteriormente. Aunque le llamó la atención el nombre, al parecer Atlas creyó apropiado nimbrarlas en referencia a la mitología griega teniendo en cuenta que el mismo fue nombrado como el Titán de la fuerza, y padre de las Pleyades.
Izuku dejo de lado su línea de pensamiento, y se enfocó en los planos y materiales que necesitaba para crear los drones. Al parecer Atlas se había inspirado en algunos de sus viejos portotipos, y había tomado como base los dones actuales de Prometeo, así que crearlos no le llevaría más de 3 o 4 días, tiempo suficiente para planificar más este atraco.
Una alarma sonó en su reloj, indicando que tenía que regresar a su casa para evitar que su madre se preocupe.
La imagen del holograma cambio, ahora listando varios robots, igualmente nombrados conforme la mitología alrededor de Atlas y su familia. Aigle, Erytheis y Hespere, aunque el había llamado su atención, Ladón. Un robot e forma de perro, aparentemente con la capacidad de disparar fuego por el hocico.
"Creo que se tomó muy enserio su nombre de Atlas." pensó Izuku al ver los robots que su IA había creado para la protección de su madre. --... Creo que necesito un descanso.--
Izuku salió sin prestarle más atención a su IA, aunque no descartó la idea de los robot para proteger a su madre cuando el no esté en la casa.
Izuku cerró la puerta del almacén detrás de él, dejando atrás el interminable zumbido de herramientas y los hologramas brillantes que iluminaban su espacio de trabajo.
La caminata de regreso a casa siempre le daba tiempo para reflexionar, aunque su mente nunca parecía encontrar descanso. Atlas, con su enfoque calculado y sistemático, había comenzado a mostrar un nivel de creatividad que le inquietaba y fascinaba. ¿Ladón disparando fuego? ¿Aigle como sistema de monitoreo aéreo? Cada idea parecía tan absurda como funcional, y aunque todavía no había decidido implementarlos, sabía que el tiempo lo obligaría a hacerlo.
Cuando llegó, la luz cálida en la ventana de su hogar le dio una breve sensación de tranquilidad. Su madre estaba despierta, probablemente preparando algo para cenar como siempre. Aunque sabía que ella había notado sus ausencias prolongadas, nunca decía nada directamente. Su forma de preocuparse era sutil, pero constante.
Izuku entró y saludó con una sonrisa forzada.
--¡Mamá, ya estoy aquí! ¿Todo bien?--
La mujer, quien siempre parecía mantenerse ocupada, giró hacia él con una mirada de alivio.
--Oh, Izuku. Me alegra verte de regreso. ¿Quieres algo de sopa? Está caliente.--
Aunque estaba agotado, Izuku asintió.
--Sí, por favor. La necesito.--
Mientras se sentaba en la mesa, no pudo evitar notar la forma en que ella lo miraba, como si intentara descifrar algo más allá de su aspecto cansado. Ella nunca preguntaba directamente, pero sus ojos hablaban por ella.
Dahlia entró en la sala de comunicación privada, su jefe ya se encontraba ahí, esperando a sus homólogo de China y Corea.
En sus manos sostenía una carpeta con información vital del su arriesgado paln el de desviar la atención con un desastre natural, el cual también afectaba a las dos naciones.
Ella estaba algo nerviosa ya que había tardado uno minutos en tener lista la información. --Disculpe mi tardanza señor. Pero el primer ministro quería más explicaciones sobre cómo manejar la situación.--
--Es un peon inútil... Es una lástima que no podamos eliminarlo.-- respondió con calma Kairos mientras trataba de hacer el nudo de su corbata, aunque después de unos frustrantes segundos el se resignó. --239 de IQ y no puedo hacer un maldito nudo de corbata... ¿Podrías ayudarme?--
Dalhia se sorprendió un poco al veste "defecto" en su jefe. Rápidamente se acerco para ayudarle, aunque él se tuvo que agachar un poco dado a la diferencia entre sus alturas.
--El primer ministro puede ser un obstáculo, pero eso no cambia nuestro objetivo. Él hablará cuando se lo indiquemos. De momento, preocúpate por garantizar que esta reunión sea productiva.--
Dahlia asintió, aunque no pudo evitar sentirse incómoda por la cercanía de sus rostros. --Entendido, señor. Los representantes ya están en línea. Estoy lista para conectar.--
Ella termino el nudo, hacíendo un perfecto Windsor.
Kairos ajustó su postura mientras miraba el perfecto nudo Windsor que Dahlia había hecho. Aunque el comentario casual sobre su propia incapacidad para algo tan mundano como una corbata parecía humano, su mirada afilada y su presencia imponente no permitían olvidar lo que realmente era: una mente calculadora que veía a las personas como piezas en un tablero.
--Un trabajo impecable, Dahlia. Pero recuerde que no estamos aquí para cortesías. Estamos aquí para garantizar que esta reunión refuerce nuestro control.-- Kairos dijo con voz neutra y colocando nuevamente un mechón de pelo detrás de la oreja de Dahlia.
Dahlia, aún sintiendo la incomodidad por la interacción anterior, asintió con firmeza mientras conectaba con los representantes internacionales y se mantenía fuera de cuadro.
Dos hologarmas, se hicieron presentes revelando las firmguras de los dos representantes internacionales.
El representante de China, de nombre en clave Huángdì. Era bajo, de rasgos finos una pulcra calva.
El represente coreano, de nombre en clave Gamdogja, era una bella mujer de rasgos delicados y lacio cabello lila.
permanecía inmóvil, estudiando a sus homólogos con una mirada penetrante que desafiaba cualquier intento de descifrar sus pensamientos. Sus ojos se movían lentamente entre Huángdì y Gamdogja, evaluando cada pequeño detalle: el ligero movimiento de sus expresiones, la postura calculada que ambos mantenían, incluso la respiración medida de quienes ya sabían que esto no era una conversación, sino una negociación.
--Gracias por unirse en esta reunión tan, improvisada. Estoy seguro de que ambos comprenden la importancia de lo que estamos a punto de discutir.-- Dijo Kairos, su voz neutra y profesional. --No le mentiré. No tiene caso hacerlo, pero resientemente, hemos tenido un problema y necesito desviar la atención del público. Mi secretaria, le mando un breve pero detallado informe, del plan que queremos llevar acabo.--
Los dos homologos internacionales solo vieron al representante japonés.
--Es de conocimiento de ambos, que actualmente poseemos un arma capas de crear un fuerte terremoto... Para no alargarme en tediosa explicaciones, mi intención es crear un terremoto en el más de China oriental, y desviar el tsunami a las costas de mi nación, pero es obvio que esto también repercutiria en sus países.-- Karios continuo, su voz era igual de tranquila y calculadora.
Huángdì, el representante chino, se inclinó ligeramente hacia adelante, sus dedos entrelazados sobre la mesa virtual que lo separaba del resto. --Estamos al pendiente de lo ocurrido en su país, los demás miembros del gabinete hemos estado moviendo los hilos para evitar que la noticia sea internacional. Pero aún así, esta medida es arriesgada.--
Gamdogja, la representante de corea continuó dejando ver que entre ellos ya ha Ian tenido una conversación previa. --Tanto Corea como China, tenemos más que perder con esta medida. Es un riesgo enorme para un beneficio casi nulo para nosotros.--
Kairos no se inmutó ante las respuestas cuidadosas pero cargadas de duda de Huángdì y Gamdogja. En su mente, esto no era una negociación, sino un ejercicio de persuasión. Cualquier resistencia que presentaran no era más que un reflejo de la cautela inherente a sus roles, y Kairos lo sabía. Se inclinó ligeramente hacia adelante, sus manos cruzadas detrás de la espalda, su presencia imponente llenando la sala holográfica.
--Caballeros, comprendo sus preocupaciones. Sé que esta propuesta podría parecer arriesgada en la superficie. Pero lo que planteo no es simplemente un acto desesperado para desviar la atención. Es una jugada estratégica que asegura el control de nuestras narrativas en un momento crítico.-- Dijo Kairos, su voz calmada.
Dahlia, ubicada fuera del cuadro principal, observaba con atención. Aunque había presentado el informe detallado del plan, sabía que Kairos no dependía solo de números y estadísticas para ganar esta discusión. Su habilidad para manipular la percepción y leer a sus oponentes lo colocaba siempre un paso adelante. Y sin embargo, no podía evitar sentirse tensa; un error, un movimiento en falso, y todo el tablero podría derrumbarse.
--Consideren esto: el evento tectónico que propongo no solo redirigirá la atención global, sino que también reforzará la posición de sus gobiernos como líderes en la respuesta a desastres.-- continuo Kairos con voz práctica y listo para responder cualquier duda. --Su participación garantizará que el caos sea manejable y que nuestras posiciones estratégicas permanezcan intactas.--
Huángdì entrecerró los ojos, claramente evaluando las palabras de Kairos.--¿Y qué pasa si el desastre se descontrola? A pesar de tus cálculos, no puedes garantizar que no habrá pérdidas humanas o económicas que puedan volverse en nuestra contra.--
Gamdogja intervino rápidamente, su tono frío pero inquisitivo.--De hecho, Kairos, incluso un pequeño error podría ser suficiente para desmoronar nuestras posiciones políticas en la región. Necesitamos más que promesas. Necesitamos garantías.--
Kairos asintió lentamente, permitiendo un breve silencio antes de responder. --Por supuesto. Las garantías son esenciales.-- Con un gesto, indicó a Dahlia que activara una nueva proyección holográfica.
El holograma mostró una serie de gráficas en tiempo real, destacando cómo los sistemas de control diseñados para el evento tectónico estaban conectados a redes de monitoreo avanzadas. Cada gráfico estaba diseñado para transmitir precisión y control absoluto.
--No propongo un desastre incontrolado. Propongo un evento diseñado con precisión. Las zonas de impacto han sido seleccionadas cuidadosamente para minimizar daños reales mientras maximizamos la percepción pública. Además, mi equipo ha desarrollado medidas redundantes para garantizar que podamos detener o desviar cualquier consecuencia no deseada.--
Gamdogja observó los datos con atención. Sus ojos brillaron levemente, como si comenzara a reconocer la brillantez detrás del plan. Pero no dejó que su expresión lo mostrara del todo.
--Impresionante. Pero, ¿qué nos asegura que esta narrativa no se vuelva contra ti y, por extensión, contra nosotros?--
Huángdì añadió su punto y leve preocupación. --Además, este sujeto que les atacó es una amenaza a tener en cuenta. ¿Que pasara si lo hace se nuevo? ¿Seguirás creando desastres naturales para desviar la atención?--
Kairos permitió que las preguntas flotaran en el aire por un momento, un silencio medido que forzó a sus homólogos a mantener la mirada fija en él, esperando la respuesta. Finalmente, sus ojos se movieron hacia Huángdì y luego hacia Gamdogja, su expresión se mantuvo neutral pero con la intensidad de alguien que sabía que cada palabra que diría a continuación tendría peso.
--La amenaza que enfrentamos, este individuo que logró infiltrarse en nuestra red, es algo que no subestimo. Y no estoy sugiriendo que desastres naturales se conviertan en nuestra respuesta predeterminada. Lo que sugiero es algo más calculado.-- explicó Kairos.
Con un movimiento, Kairos pidió a Dahlia que proyectara otra imagen holográfica. Esta vez, mostraba un esquema más amplio de su estrategia: gráficos que incluían no solo el evento tectónico, sino también una serie de medidas secundarias diseñadas para reforzar su control sobre la narrativa y para eliminar posibles amenazas. Entre estas medidas estaba un plan explícito para localizar y neutralizar al individuo que había atacado su red.
--Este sujeto ha demostrado un nivel de habilidad excepcional, pero su alcance es limitado. Tenemos sus patrones de interferencia, tenemos fragmentos de la tecnología que utilizó, y mi equipo está trabajando para rastrear su origen. No es cuestión de si lo encontramos, sino de cuándo.--
Dahlia intervino con rapidez, respaldando las palabras de Kairos.--Además, hemos reforzado nuestras defensas en todos los nodos de la red. Cualquier intento de infiltración será detectado y respondido inmediatamente.--
Gamdogja, aunque algo convencida, no dejó de presionar.
--Entiendo que estés tomando medidas, Kairos, pero ¿qué pasa si este individuo logra exponer algo antes de que lo detengas? ¿Qué nos garantiza que no volverá a desestabilizarte?--
Kairos permitió que una leve sonrisa cruzara sus labios, casi como si disfrutara de la pregunta.
--Si este individuo busca desestabilizarnos nuevamente, entonces mi mejor jugada es no solo neutralizarlo, sino convertirlo en un ejemplo. Un fracaso público suyo no solo reforzará nuestra posición, sino que enviará un mensaje claro: nadie puede desafiar al sistema.--
Huángdì asintió lentamente, su rostro relajándose apenas.
--Muy bien, Kairos. Estoy dispuesto a aceptar que tu plan tiene más capas de lo que inicialmente parecía. Pero quiero estar al tanto de cualquier progreso con este sujeto. Y en cuanto al evento tectónico, esperaremos un informe continuo durante cada fase.--
Gamdogja, aunque aún mantenía algo de cautela, también cedió.--Tendrás nuestra cooperación. Pero necesito saber donde y cuando será este evento... Necesitamos preparar todo para mantener los daños al mínimo.--
Kairos dejo escapar una pequeña sonrisa. --Desde luego. Esta pensado hacer el sismo en las próximas 9 horas, a 249 kilómetros entre Jeju Do y Shangai. Es un tiempo corto pero necesito controlar la narrativa lo más rápido posible.--
--Es una larga distancia, demasiado alejado de sus costas. ¿Seguro que puedes controlar la dirección de tsunami?-- Huángdì cuestiono.
Kairos se permitió un breve silencio tras la pregunta de Huángdì. Sabía que la distancia del epicentro a las costas de China y Corea era un detalle técnico que podía cuestionar la precisión de su plan. Pero también sabía que su habilidad para convertir incertidumbre en confianza era la herramienta más valiosa en ese momento.
--¿Seguro? Absolutamente. La tecnología que hemos desarrollado no solo controla el epicentro del evento, sino también los flujos de energía tectónica. Esto incluye influir en las direcciones del desplazamiento submarino para asegurar que el impacto se dirija hacia donde nosotros determinemos.-- Kairos dijo, seguro de la capacidad de la maquina que el mismo había ayudado a diseñar.
Con un movimiento de su mano, Dahlia proyectó un esquema técnico detallado en el holograma. Mostraba simulaciones de cómo las ondas del tsunami podrían ser manipuladas para minimizar los daños en las costas chinas y coreanas, mientras amplificaban su percepción en las costas japonesas.
--Lo que ven aquí no es un simple desastre. Es una narrativa física, diseñada para enviar un mensaje claro para aquellos que saben de nuestra existencia: incluso la naturaleza está de nuestro lado.--
Gamdogja entrecerró los ojos mientras estudiaba el holograma. Aunque los gráficos y simulaciones eran impresionantes, sabía que cualquier mínima desviación podría convertir la estrategia de Kairos en una catástrofe real.
--Es un enfoque audaz, Kairos. Pero si la narrativa se desmorona, no habrá manera de justificar lo que estamos haciendo. Necesitamos garantías adicionales antes de proceder.--
Huángdì, más pragmático, añadió:
--Y no podemos ignorar al individuo que ya ha demostrado capacidad para interferir en tus sistemas. Si logra interrumpir esta operación, nuestras posiciones internacionales serán vulnerables.--
--No lo hará.-- Aceguro Karios. --Sí, es formidable pero es obvio que es un novato. Además de que esta arma ni siquiera está en los datos que robo.--
--Confiremos en ti.-- sin decir nada más el representante de China corto la comunicación.
--Necesito informes en tiempo real de este evento. Es obvio que mi nación también será afectada por el tsunami si es que quieres que se vea lo más natural posible.-- La represente de Corea también corto la comunicación.
El silencio llenó la sala después de que las comunicaciones se cortaron, dejando a Kairos y a Dahlia solos con las proyecciones holográficas que seguían mostrando datos y simulaciones en tiempo real. Kairos, con las manos cruzadas detrás de su espalda, observaba las gráficas que confirmaban su confianza en la tecnología que había ayudado a desarrollar. Pero el peso de la responsabilidad se sentía en el ambiente, y la única que parecía notarlo era Dahlia.
--Señor, aunque sus proyecciones son precisas, las variables externas siempre pueden presentar riesgos inesperados. Si algo falla durante el evento, nuestros aliados no dudarán en señalar culpables.--
Kairos giró lentamente hacia ella, su mirada afilada pero calculadora. --Dahlia, confío en mi tecnología, pero también confío en ti para manejar los detalles. Este no es solo un proyecto técnico, es un acto de dominación. Y aquellos que buscan desafiarnos deben aprender que incluso la naturaleza puede ser controlada.--
Dahlia asintió, aunque la inquietud seguía presente en sus ojos. Ella era parte integral de la maquinaria de Kairos, pero no podía ignorar la sensación de que estaban jugando con fuerzas que incluso ellos no podían comprender completamente.
--Responderé a su confianza señor. No lo defraudare.-- Dijo ella tratando de igualar la confianza de su jefe.
Kairos solo le sonrió levemente antes de salir de la pequeña sala.
Fin del capitulo.
