Entonces...

El Cyclone sobrevolaba el centro de la ciudad, donde un grupo gigante de Badniks se habían apelotonado.

"Parecen estar montando una fiesta", exclamó Sonic viendo abajo suyo mientras yacía erguido sobre el ala derecha del avión.

"Los sensores del Cyclone no detectan actividad biológica abajo", respondió Tail, pilotando la aeronave. "La ciudad ya debe haber sido evacuada por completo".

"Gracias a Gaia pudimos enviar el aviso con tiempo", exclamó Amy, quien estaba sentada en el ala izquierda del avión.

"Esto me da mala espina", murmulló Knuckles estando recostado sobre la cola del avión. "¿Crees que Metal Sonic haya enloquecido de nuevo y esté controlando esos Badniks?", gritó a Sonic.

"Siempre cabe la posibilidad. Y llevamos mucho tiempo sin saber nada del carahuevo".

"¿Y si es una trampa para despistarnos?", preguntó Tails preocupado.

"Pues habrá que encargarnos de esto rápidamente para averiguarlo ¡En marcha!".

En el acto Tails realizó una maniobra y puso al Cyclone en picada. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de los edificios de la ciudad volvió a la posición de vuelo regular. Se acercó a los techos de los edificios más pequeños y desde allí se bajaron Knuckles y Amy, destrozando a varios Badniks en su aterrizaje. Más adelante el avión bajó más su altitud hasta casi estar a nivel de suelo, allí Sonic desembarco y empezó destrozar robots como solo el sabía.

Pese a superar a Sonic 100 a 1, los Badniks no estaban tan bien coordinados como de costumbre, por lo que le fue sencillo al erizo machacarlos, corriendo a toda velocidad a su alrededor para luego destrozarlos con un Spindash cuando estaban desprevenidos. Los Badniks caían en veintenas hasta que ya no quedaron más en la zona. Sonic entonces tomó impulso y a toda velocidad se aproximó a uno de los edificios, corriendo por sus paredes hasta alcanzar terreno elevado. En su llegada encontró a Knux y a Amy terminado de acabar con otra veintena de Badniks. Se les unió en la batalla, haciendo de carnada para despistar a los robots y así Knux pudiera destrozar los a puñetazos y Amy los aplastase con su martillo Piko.

"Zona limpia. Eso es a lo que yo llamo eficiencia", bromeó Sonic al detenerse.

"No tuvieron oportunidad. Esto no se siente como una pelea digna", exclamó Knuckles irritado.

"¿Te estás quejando de que fueron fáciles?", preguntó Amy anonadada.

"Solo digo que prefiero los retos".

"Pues allí veo un reto que te puede interesar", respondió Sonic apuntando a la nave transportadora de Badniks que se acercaba por el Este.

"Está demasiado lejos. Aún con tu velocidad no llegarías antes de que libere los Badniks", concluyó Knuckles.

"Entonces necesitaré un pequeño impulso. ¿Me harías los honores, Amy?", decía Sonic mientras hacía una reverencia.

"¡Oh, será todo un placer!", respondió Amy reverenciando de vuelta.

Sonic se puso en posición y empezó a cargar su Spindash lo más rápido que pudo. Amy por su parte se posicionó detrás de él, blandiendo en alto su martillo con ambas manos y preparandose para golpear.

"¡¡FORE!!", gritó la joven eriza antes de golpear con todas sus fuerzas a Sonic, que salió disparado más rápido que una bala en dirección a la nave Badnik.

"Jamás entenderé como puede dejar que le hagas eso", exclamó Knux entre atónito y decepcionado.

"Él dice que le divierte. ¿No lo quieres intentar?", respondió Rose sosteniendo su martillo con una gran sonrisa.

"Ni en un millón de años".

*

Atravesando el cielo de media ciudad cual bala de cañón, el intrépido erizo azul estaba a escasos segundo de impactar contra la nave cuando salió de su forma de bola.

"¡Jaja, nunca me cansaré de esto!", exclamó eufórico.

Cuando determinó que estaba a una buena distancia, volvió a su forma de bola y empezó a cargar un Drop Dash. Al tocar la superficie de la nave sus púas cortaron el blindaje como si fuera papel, el erizo atraveso toda la máquina en un parpadeo, destrozando todo a su paso. La aeronave entonces explotó y empezó a caer como un globo desinflado, y con ella también el temerario erizo.

"Hm, debería de pensar más a fondo lo que hago para saber que hacer después", se dijo encogiéndose de hombros.

A media caída, el Cyclone apareció de entre las nubes, recogiendo a Sonic a tiempo.

"Me tienes muy mal acostumbrado, pequeño zorro", le dijo Sonic a Tails.

"Y que lo digas. Quizá deberías empezar a andar con un paracaídas", respondió el zorro.

"¿Para qué, si te tengo a ti? No podría confiar en un paracaídas lo mismo que confío en ti".


Ahora...

Un Oasis. Cream había leído sobre ellos, pero era la primera vez que veía y estaba en uno. De alguna forma mágica el agua del estanque y la vegetación cercana hacían del ambiente mucho más fresco, agradable incluso. Cream, Amy y Sonic no eran los únicos allí, al menos medio centenar de personas estaban presentes, cada una haciendo algún oficio, en el caso de los adultos, o jugando, en el caso de los niños. Algunas personas estaban recolectando agua del estanque para filtrarla y hacerla potable, otros aprovechaban las tierras fértiles para sembrar un pequeño huerto, todo ello utilizando grandes antorchas para iluminarse en medio de la noche. En una gran carpa al amparo de una gigantesca roca se encontraba gente haciendo la cena, cuyo olor maravilló a Cream e hizo que su estómago rugiera como si tuviese voluntad propia. Amy invitó a Cream a que se refrescase en el estanque mientras esperaba a que la cena estuviese lista. El agua estaba increíblemente helada, de una forma que, tras haber atravesado un desierto caluroso e inclemente, resultaba agradable y revitalizante.

Mientras Cream disfrutaba de la tranquilidad remojándose los pies con los ojos cerrados, sintió acercarse una presencia. Inmediatamente se puso en guardia, hasta que vio que era Amy, que traía la comida de ambas.

"¿Te asusté?", preguntó Amy un poco preocupada mientras le entrega el plato a la coneja.

"No, solo estoy alerta", respondió Cream.

"Querrás decir ansiosa".

"En La Academia es lo mismo".

"También en el desierto profundo", agregó Amy mientras se sentaba junto a Cream en el estanque.

Cream se quedó mirando por un momento el plato de sopa que tenía, no era mucha pero su olor era embriagante y delicioso. Procedió a comer como si no hubiese comido en días, el sabor del platillo y lo cálido del mismo le hicieron sentir de maravilla. Cuando volteo a ver a Amy se percató de que la veía fijamente con una sonrisa.

"Me alegra que te guste, especialidad de la casa", decía con cierto aire de orgullo. "Está bien que no podamos comer mucho, pero por lo menos hay que comer bien, una comida deliciosa hace maravillas por la moral".

Mientras Cream devoraba su plato, dio un vistazo a todas las personas a su alrededor con curiosidad, ya todos estaba comiendo, se veían cansados pero felices por el alimento.

"Todas estas personas...".

"Nómadas, si", respondió Amy.

"¿De donde?"

"De todas partes. Unos son de Ápotos, otros vienen de West Side Island como nosotros, algunos niños incluso provienen de Soleana".

"¿Todos desplazados por La Unión?"

"Todos", el tono de Amy se tornó melancólico. "El desierto no perdonó ni un solo centímetro de este mundo. Demasiado repentino, demasiado deprisa...", se mantuvo en silencio por un segundo antes de sacudir la cabeza e intentar recuperar algo del ánimo. "En un principio estas personas eran solo un grupo de gente al azar que a penas se entendían entre si. Fue cuando se encontraron con nosotros que pudieron organizarse mejor, tú sabes lo bueno que es Sonic con los idiomas".

"Buenísimo", afirmó Cream. "Solo pasa un par de días en un lugar y ya habla como nativo", Cream se expresaba con genuina admiración.

"Gracias, es un don", oyó Cream detrás suyo, Sonic se les había unido.

"Ojalá fueses así de ávido con la lectura", dijo Amy para bajarle los humos al erizo.

"Ojalá, quizá sea lo único en lo que soy algo lento. Eso y aprender matemáticas".

"Y aprender a cocinar", agregó Amy.

"Y aprender a cocinar", admitió el erizo.

"Y aprender a nadar", agregó Cream

"Y aprender a na... Oye, eso fue bajo".

"Pero cierto", concluyó Cream.

"A que te lanzó al estanque a ver si tú nadas tan bien, gigantona".

Otra carcajada más entre amigos.

"Oigan ¿Y Tails y el Señor Knuckles? ¿También están aquí?", preguntó Cream con inocencia.

Las risas se detuvieron de golpe. Amy y Sonic intercambiaron miradas.

"Sabemos lo mismo que tú niña", respondió al final Sonic.

"¿No han sabido nada de ellos?", prosiguió preguntando Cream.

"No...". Amy respiró hondo y trató de recuperar el entusiasmo. "No por el momento, pero lo haremos".

"Pero, 7 años... ¿De verdad creen que esten-".

"Están bien", interrumpió Sonic de golpe. Aunque intentaba mantener la apariencia de buen humor, se le notaba bastante irritado. "Lo único más duro que la cabeza de Knux son sus puños, y al menos esos si los sabe usar. Y Tails...", de pronto en su voz se notó un ligero rastro de pesar. Por unos segundo se mantuvo en completo silencio, hasta que chasqueo los dientes y prosiguió: "Rayos, ese niño es tanto o más listo que el carahuevo. Si Eggman pudo escapar de un vacío espacio-temporal tras lo del Time-eater, cosa de la cual aún me preguntó cómo diablos lo hizo, estoy seguro de que Tails no tendrá ningún problema en salir de cualquier dificultad".

Otra risa más, pero esta vez no podía ignorarse ese pesar en el ambiente.

Cream sabía que Tails se había perdido en la batalla previa a La Unión. Antes de que partiesen de West Side Island, Amy le había contado de cómo su avión se había estrellado en un área desconocida. En ese momento Sonic estaba luchando con todas sus fuerzas para evitar que se diera lugar La Unión y todos los demás se encontraban fuera de combate. Al final todo fue en vano y La Unión sucedió, lo que hizo casi imposible la búsqueda posterior del zorro. Por su parte, la situación de Knuckles era aun mas misteriosa para Cream, lo único que sabía era que su hogar había sido destruido por completo, junto con la Esmeralda Maestra. El pensar en ello le hacía sentir un gran vacío, muchos habían perdido su hogar en La Unión, pero knuckles perdió eso y toda su historia.

Uno de los nómadas se acercó a Sonic. Le dijo algo en un idioma que Cream desconocía y Sonic respondió en el mismo idioma, como le era costumbre. El nómada entonces se retiró y Sonic se dirigió a las chicas.

"Ya es hora. Le dije al jefe que mandara a hacer a todos sus deberes lo más pronto posible y que cuando terminasen, pagasen todo y se escondiera".

"Muy bien", decía Amy mientras se levantaba. "Voy a tomar el primer turno".

"Habíamos dicho que yo lo tomaría", protesto Sonic.

"No, habíamos dicho que te moririas del cansancio si tú la tomabas. Podrías guardar un puñado de Rings en cada ojera", contesto Amy.

"¿Ocultarse de qué?", preguntó Cream mientras se iba levantando. "¿A caso vienen carroñeros?".

"Carroñeros, dice", pese a la sonrisa que mantenía, Sonic se notaba bastante molesto por esa declaración. "¿Así es como les llaman? Pues no, no vienen «Carroñeros», sino algo muchísimo peor". Volteo a ver a Amy: "Tu ganas, el turno es tuyo, pero no dudes en despertarme si ellos llegan a venir".

"Sabes que puedo con ellos".

"Por su puesto. Es solo que no quiero que acapares la diversión", entonces Sonic se acercó a la eriza para darle un beso en la mejilla. "Cuidate".

"Siempre", respondió Amy antes besar al erizo en los labios.

"¡Oh por Gaia!", Cream no pudo ocultar su asombro.

"Si si, ya te contaremos al respecto", dijo el erizo antes de guiñarle un ojo a Amy en señal de despedida. Entonces tomó a Cream de la mano y ambos se fueron en dirección a la gran carpa. "Por ahora, es hora de dormir".


Entonces

Volando a baja altitud, el Cyclone pudo recoger a Knuckles y Amy de los edificios. Ya lo que quedaban en las calles de la ciudad era pura chatarra y escombros. Los pocos Badniks ilesos huían lejos.

"¿No deberíamos ir por ellos?", preguntó Amy.

"Sería como cazar a un ratón dentro de un barril, da hasta lástima intentarlo", respondió Knuckles.

"Son demasiado pocos y están muy mal organizados para que sean una amenaza", agregó Tails. "Sin embargo podríamos seguirles para saber quién es el que los controla realmente".

"Podría ser buena idea", intervino Sonic. "La verdad es que concuerdo con Knux en qué fue poco satisfactoria está batalla, y me gustaría saber quién está detrás para enseñarle cómo se tiene que hacer-"

Un estruendo ensordecedor interrumpió a nuestros héroes, haciendo incluso que el Cyclone se tambaleara y empezara a perder altitud. Tails pudo hacer un aterrizaje forzoso en un helipuerto cercano.

"¿Que diablos fue eso?", preguntaba knuckles mientras saltaba de la nave.

"Eh...", Tails intentaba recabar información mientras se cercioraba de que el Cyclone no había recibido daños graves. "L-los sensores indican que proviene de 50 kilómetros al-".

"¡Chicos, miren allá!", interrumpió Amy apuntando al Oeste.

Cerca del horizonte, una mega estructura mecánica parecía emerger de la tierra. Su tamaño era tan colosal que era capaz de tapar el sol del crepúsculo.

"Decir que esa cosa es grande es quedarse corto", bromeó el erizo que, pese a aparentar calma, estaba bastante preocupado.

"¿Un nuevo DeathEgg? ¿Será esa cosa lo que se estaba preparando mientras nos distraían con los Badniks?", preguntó Knux.

"Puede ser. Está haciendo algo y está demasiado lejos. Para cuando lleguemos, habrá terminado... ¡Lo que sea que esté haciendo!", decía Amy alarmada.

"¿Que tal la nave, hermanito?", preguntó Sonic a Tails.

"En apariencia bien, pero no lo logro arrancar", respondió el zorro claramente frustrado.

"Hay que darse prisa. Me adelantare y nos veremos-"

De la nada salió una aeronave desconocida escoltada por 3 Xtreme-Gear que sobrevolaron por encima de Sonic y compañía, yendo en dirección a la enorme maquina.

"¿Qué demonios? ¡Son los Babylon!"

"No", Sonic interrumpió a knuckles. "La nave y los Gears no son los mismos".

"Entonces ¿Quienes?", preguntó Amy.

"No lo sabremos hasta que los encontremos. Van al mismo destino que nosotros, eso seguro. Hermanito...", dijo Sonic apuntando al pequeño zorro, "Repara la máquina lo más pronto que puedas y reunanse conmigo en la cosa esa".

Y antes de que los demás pudiesen siquiera parpadear, el erizo velocista partió a máxima velocidad.

*

La nave desconocida era rápida, y los Xtreme-Gear igual. A la altura a la que iban le era difícil a Sonic identificarles, lo seguro era que jamás los había visto antes. La estructura mecánica, por su parte, era un poco más familiar, indudablemente era tecnología de Eggman. Sin embargo era muy extraña, ya que se veía tanto a medio construir como abandonada por mucho tiempo, como un proyecto dejado a medias hace años. Pese a todo, era completamente funcional y estaba preparandose para hacer algo catastrófico.

Sonic doblo la velocidad, era prioritario el llegar a la máquina lo más pronto posible y empezar a hacer el mayor destrozó. Cuando se encontró fuera de la ciudad y a campo abierto, perdió de vista a los desconocidos. Aunque le irritó un poco el hecho, resolvió en concentrarse en la mega estructura por completo. Ya estaba llegando a tocar la gran sombra de la máquina cuando unos Badniks voladores aparecieron detrás de él y empezaro a vaciar su munición en su contra. Sonic era más rápido que las balas, pero no paraban de salir más Badniks y no podía deshacerse de ellos debido a la altura en la que estaban. Sin embargo en su camino pudo hallar un loop el cual pudo usar de rampa para elevarse y alcanzar a los Badniks. Realizó varios Homming Attack, yendo cada vez más y más arriba, hasta que pudo acabar con todos, pero se encontró estando demasiado lejos del suelo.

Oh, no. Este es uno de esos fallos de cálculo que terminará doliendome por el resto de la semana ¿Verdad?, el mecanismo de defensa del erizo era la comedia, aún en los momentos más inoportunos.

Intentó volverse una bola y amortiguar la caída con un Drop dash, aunque muy en el fondo de su cabeza podía oír a Tails diciendo que así no era como funcionaban las leyes de la física, pero no estaba de más intentar. A mitad de la caída, sin embargo, uno de los extraños apareció y pudo atraparlo, llevandolo a terreno seguro cerca de un pequeño bosque.

"¡Oh wow, muchas gracias! Me salvaste el pellejo", agradeció Sonic a la desconocida.

"Me gusta ayudar quienes se meten a sí mismos en problemas", respondió ella con un ademán. Llevaba un casco azul que le tapaba el rostro, así que era imposible identificarla.

"Ja, si, me atrapaste. Una mala costumbre mía. De todos modo ¿Tu y tus amigos serían tan amables de darnos una mano con esa cosa gigante de por allá?", decía el erizo apuntando a la mega estructura.

"Ese es precisamente nuestro objetivo, ahora que lo mencionas".

"Entonces estamos del mismo bando. Sería bueno una presentación: Sonic The Hedgehog, héroe a medio tiempo, aventurero a tiempo completo ¿Y tú eres?".

"¡Abajo!", gritó la desconocida antes de alejarse volando.

Cuando Sonic volteó se encontró con una gran cabeza de martillo yendo en su dirección. Pudo reaccionar lo suficientemente rápido para deslizarse por el espacio que había entre el suelo y el martillo. Luego rebotó entre los árboles cercanos para elevarse a la copa de uno de ellos y poder ver mejor contra que se estaba enfrentando, pudo identificar a al menos 3 Super-Badniks.

"Guardias, seguro", concluyó el erizo. "Es buena señal, estoy cerca de algo importante".

"Así es ", la desconocida se había acerca a donde estaba Sonic. "Esa cosa enorme de allí está por despegar y esos guardián están protegiendo su centro de control. Y tal parece que se acercan sus refuerzos", La extraña apuntó al cielo en dirección a donde se encontraba el Cyclone, que se acercaba a gran velocidad.

"Ah no, Esos son mis refuerzos", respondía Sonic sonriente. "Hey, hagamos un trato: tu y los tuyos van en busca de ese centro de control mientras yo y mis amigos distraernos a los gigantones esos".

"Me parece un buen plan, pero ¿Seguro que tu y tus amigos podrán contra esas cosas?".

En el momento en que la desconocida hacia esta pregunta, del Cyclone caía Knuckles en picada, atravesando el brazo de uno de los Super-Badniks, mientras el avión bajaba su altitud para dejar a Amy darle un martillazo en la cabeza, volteandola y haciendo caer al robot, que terminó destrozado por su propio peso. Sonico solo se quedó mirando a la extraña con una sonrisa petulante.

"Ya, olvida que pregunté. Cuando terminen nos encontramos a nos 30 metros más al Oeste", dijo la extraña antes de irse volando.

*

Sonic fue de inmediato a reunirse con sus amigos. Fue saltando entre los árboles hasta quedar sobre una de las alas del avión.

"¿Pudiste dar con los desconocidos?", preguntó Tails.

"Una de ellos, son aliados. La cosa esa gigante está a punto de despegar. Los Super-Badniks están protegiendo el centro de control, hay que acabar con ellos antes de reunirnos con los desconocidos", informó Sonic.

"Pues a darnos pris- ¡Cuidado!", gritó Amy apuntando a un gran martillo de Super-Badniks que se les aproximaba.

Tails intentó realizar una maniobra evasiva lo más rápido que pudo, pero el martillo ya estaba demasiado cerca para esquivarlo. Sin embargo Amy pudo desviar el golpe con ayuda de su martillo Piko.

"¡Así se hace, Amy!", gritó Tails

"¡Jaja, eso es a lo que lo llamo un Parry!", celebró Sonic.

"Que bueno que les gustó, porque dudo que pueda repetirlo", respondió Amy sonriente pero visiblemente agotada.

"Si seguimos volando entre los Super-Badniks eventualmente nos atraparan como a un mosquito", sentenció Tails. "Ustedes vayan a nivel de suelo mientras transformó al Cyclone".

"Cómo órdenes, hermanito", Sonic dio un ademán de despedida y salto al ala contraria del avión donde estaba Amy. "¿Te apetece un aventón?", preguntó el erizo mientras le tendía la mano.

"De otra forma me caería de cara contra el piso, así que si", respondió Amy aceptando la invitación.

Sonic cargó en sus brazos a la eriza, el Cyclone fue bajando la altitud hasta que fue seguro el saltar de él. El erizo fue rebotando entre los árboles hasta llegar al suelo, cerca del lugar donde se encontraba Knuckles, quien estaba rodeado por los dos Super-Badniks que quedaban.

"¡Ya se estaban tardando!", gritó encolerizado el equidna.

"¿No estabas diciendo que querías un reto?", bromeó el erizo.

"¡Dos gigantes contra uno no es un reto justo!".

"¿Skill Issues?".

"¡Yo te daré Skill Issues!".

"¡Muchachos!", gritó Amy mientras chasqueaba los dedos. "¡A los robots, no entre ustedes, por favor!".

Uno de los Super-Badniks se acercó peligrosamente a nuestros héroes, preparado para aplastarlos con su martillo. De inmediato todos se replegaron yendo en distintas direcciones antes de que se diera el impacto. Knuckles y Amy pudieron reunirse, al verse el uno al otro asintieron y empezaron a llevar a cabo una maniobra en conjunto. Amy preparó su martillo mientras knuckles saltaba sobre él, la eriza lo impulso hacia arriba mientras esté realizaba un ataque giratorio, atravesando los brazos de la máquina y haciéndole perder el equilibrio. Sonic por su parte se movía por entre las piernas del robot para hacerle caer definitivamente, entonces fue en dirección a donde estaba Amy, quién le impulso de la misma manera como había hecho con Knux, y cuando Sonic en forma de bola se encontró con el equidna, este último lo tomó como a un balón.

"¡Toma esto!", gritó knuckles antes de lanzar con todas sus fuerzas al erizo contra la cabeza el robot, destrozandola en pedazos.

"¡Si, uno menos! ", vitoreó Amy. "Buena puntería knuckles- ¡Oh por Gaia, Sonic!", exclamó preocupada al ver cómo el erizo yacía con la cara enterrada en la tierra. "¡Knuckles, lo lanzaste demasiado fuerte a propósito!".

"Si", se limitó a contestar el equidna.

"¡Puag! Está me la voy cobrar un día de estos, knucklehead...", juraba el erizo mientras sacaba la cara de la tierra y escupía pasto.

"Ya deja de parlotear y prepárate, que aún no hemos terminado".

Ya solo quedaba un Super-Badnik ileso. Sonic, Knuckles y Amy fueron rodeándolo para empezar a atacar, cuando un enorme rayo de energía le dio de lleno, atravesándolo por completo y dejándolo fuera de combate. Cuando Sonic y compañía voltearon a ver el origen del rayo se encontraron con Tails en el Cyclone en su modo Walker.

"Eso sí es tener buena puntería, hermanito", felicitó Sonic al pequeño zorro.

"Gracias. Será mejor que nos apresuramos a reunirnos con los demás".

"Yo me adelanto, es más al Oeste", de inmediato Sonic se dio a la carrera.

Por su parte Tails inició la transformación del Cyclone al modo Kart y llevó a Knuckles y Amy con él.

*

Una centena de metros de donde la mega estructura estaba por despegar se encontraba un pequeño asentamiento compuesto por una torre rodeada de muros y varios edificios más pequeños, allí fue donde Sonic pudo ver a los desconocidos pelear contra los Badniks que custodiaban el centro de control. Sonic hizo Parkour para escalar el muro y fue destrozando los robots que se le aproximaban, pero un Badnik pudo escabullirse hasta su punto ciego y estaba preparado para atacar. Por fortuna la desconocida de azul actuó rápidamente y partió a la mitad al robot con unas espadas gemelas hechas de algún tipo de energía extraña quee emanaban de sus brazaletes.

"Gracias otra vez. Ya te debo dos Chilli-Dogs", agradeció el erizo.

"Eres muy propenso a meterte en problemas, erizo. Presiento que tienes un exceso de confianza".

"No es exceso si aquello en lo que confías cumple. ¿Qué tal va todo?".

"Tenemos a alguien hackeado el sistema de la máquina para neutralizar el armamento y cancelar el despegue. No está siendo fácil, sin embargo".

"Tengo a alguien que quizá sea de ayuda, ya viene en...".

Un estruendo interrumpió la conversación, ensordecedor y casi apocalíptico. Una nube de humo de varios metros de altura envolvió todo el asentamiento, el sonido de cohetes a reacción escupiendo fuego invadió todo el lugar. Sonic era incapaz de ver a más de dos centímetros enfrente suyo debido al humo, no podía encontrar a la desconocida con la vista y sus oídos pintaban debido al estruendo. Tanteando a ciegas en medio del caos, Sonic pudo encontrar una mano conocida, la de Knuckles, quién se acercó a él y lo fue llevando consigo a la torre central. Un par de Badniks quisieron detenerlos pero el equina los destrozó de un par de puñetazos. Cuando llegaron a la cima de la torre y entraron al cuarto de control fue que la confusión se fue disipando un poco.

Sonic pudo ver que tanto Amy como Tails ya estaban dentro, tosiendo humo y sosteniéndose la cabeza debido al dolor, pero ilesos a pesar de todo. También estaban los otro desconocidos, junto a la de azul estaba uno con un casco naranja que asistía a su compañera de casco rosa. Cerca del panel de control estaba un gigante de casco gris azulado que revisaba las entrañas del panel mientras que a un lado estaba una de casco violeta de rodillas frente a una laptop y visiblemente alterada. Cuando el pitido en los oídos de Sonic cesó fue que empezó a hablar:

"Ok ¿Qué acaba de salir mal?".

"Pude neutralizar el armamento, pero me fue imposible penetrar las defensas del sistema y cancelar el despegue a tiempo", respondía la desconocida de Violeta, frustrada.

"Al menos no está armado, eso es bueno", intentó conciliar Sonic.

"Quizá, pero si llega a órbita será posible el reactivarlo a distancia enviando una señal por cualquier satélite cercano", agregó Tails.

"Lo siento mucho", se disculpó la de Violeta.

"Está bien Nicole, aún tenemos una oportunidad", le consoló la de azul. "Rotor ¿Cuanto tardará en llegar a Órbita?", preguntó al gigante.

"A esa velocidad, no más de 10 minutos", respondió grandullón saliendo de debajo del panel de control.

"El Cyclone puede adelantarsele si va a máxima velocidad", intervino Tails.

"El Sky Patrol también podría hacerlo, pero hay que salir ya", agregó Rotor.

"Entonces será mejor ir de inmediato. Aunque primero sería bueno saber quiénes son nuestro nuevos aliados", exclamó Sonic.

En respuesta, la desconocida de azul se quitó el casco y sus acompañantes lo hicieron a su vez.

"Yo soy Sally, Sally Acorn", respondió la líder, una Ardilla peliroja. "La Morza es nuestro mecánico, Rotor. La lince es nuestra técnica, Nicole. Y ellos", apuntó al coyote y a la coneja detrás suyo, "Son Antoine y Bonnie. Somos..."


Ahora...

"¡Están aquí, nos encontraron!", gritaba un niño con el más absoluto terror antes de ser rápidamente callado.

Cream se despertó de golpe por el grito, su cerebro se activo de inmediato y el cansancio se esfumó de su cuerpo. Estaba totalmente a oscuras, aún con sus ojos acostumbrados a las penumbras, no podía identificar correctamente lo que tenía enfrente. Podía, eso sí, oír un desorden silencioso a su alrededor, bolsas de dormir siendo arrastradas, muchos pasos alborotados, respiraciones agitadas, algún que otro niño gimoteando. A tientas se fue abriendo paso hasta donde recordaba que quedaba la entrada de la gran carpa, se tropezó con varias personas en su camino hasta que pudo poner su mano sobre el cierre de la salida. Abrió ligeramente la abertura, lo suficientemente para poder mirar un poco al exterior, se encontró con una luz blanquecina y cegadora, tuvo que esperar un poco hasta que uno de sus ojos se acostumbrase al golpe de luz. Cuando al fin pudo enfocar bien, pudo ver claramente un puñado de tanques y varios camiones de suministros pertenecientes al Reino de Acorn rodeando el Oasis. Una cuadrilla de soldados de infantería avanzaban a paso firme hasta la carpa, blandiendo las porras de Meta-Cuarzo, el arma reglamentaria del Reino, preparadas para el combate.

¿Por qué están los Freedom Fighters aquí?

Como si fuese una respuesta a sus pensamientos, Cream sintió como alguien le apartaba de golpe de la puerta de la carpa y la arrastraba lejos mientras le tapaba la boca en precaución; por el agarre supo que era Amy. Llegaron a uno de los bordes de la carpa, Amy levantó la tela de la pared y se arrastró por debajo junto con Cream. Cuando estuvieron lo suficientemente lejos y a resguardo de un grupo de rocas gigantes fue que la eriza soltó a la coneja.

"¿Qué está pasando? ¿Por qué los Freedom Fighters están aquí?".

"Por nosotros", Respondió Amy sin mirarle, ya que estaba vigilando oculta tras las rocas. "Y por ti. Ese no es el típico pelotón de reconocimiento, es uno de busqueda y rescate".

"¿Qué? Pero yo no-"

"No es tu culpa Cream. Ya sabíamos que algo así iba a pasar, pero no pensamos que responderían tan pronto. Todo esto es nuestra culpa".

"¿No podemos hablar con ellos? ¿Explicarles lo que pasó?".

"No escucharán, nunca lo hacen", Cream pudo ver en el rostro de la eriza algo que jamás habia visto en ella, era ligero pero difícil de negar: rencor.

A lo lejos empezó a sonar un alboroto, tal parecía que un combate había empezado. Amy se alejó de las rocas y se posicionó a espaldas de la coneja. Cream pudo sentir como le juntaba las manos y empezaba a amarrarlas.

"¿Qué estás haciendo?".

"Sonic va a distraer a los soldados mientras yo guió a los nómadas a un lugar seguro".

"¿Y yo que voy a hacer?".

"Tranquila", le decía mientras le tapaba los ojos con una venda. "Tu volverás a salvo a casa".

Entonces le dio un fuerte abrazo, uno que se sentía como una despedida.

"Por favor, perdóname por lo que voy a hacer", Le susurro Amy al final.

"¿A que te re-"

Y antes de que Cream pudiera terminar su sentencia, un golpe fulminante a la nuca le hizo perder el conocimiento.