Los personajes son de DC Comics, solo me pertenecen los OC.

Símbolo de Esperanza

22: La Marea de Krypton

En el cielo sobre Ciudad Nacional, las nubes se tornan negras mientras una extraña tormenta se cierne sobre los rascacielos. Supergirl desciende a toda velocidad, su capa ondeando, los ojos encendidos con determinación. Frente a ella, de pie sobre una estructura flotante de cristal brillante, está Lesla-Var, una kryptoniana exiliada, una antigua amiga de Supergirl, aunque Lesla era un par de años mayor que Kara, por lo cual, su integración al Gremio de Ciencias de Krypton, no fue tan controvertido, como si lo fue de la hija de Zor-El, por su joven edad.

Ya había enfrentado a Lesla hace algunos meses, pero ver lo que la otra Kryptoniana de apariencia poderosa y atractiva, con una expresión seria y decidida. De cabello es largo, rubio y suelto, con ondas marcadas que enmarcan su rostro, ojos grandes y un verde intenso; de maquillaje sutil y labios de color fucsia oscuro. Ella todavía estaba vestida con aquel traje ajustado, predominantemente negro con detalles en púrpura y texturas que recuerdan a escamas o cuero sintético. El cual se encargaba de enfatizar su figura atlética y estilizada. El cuello era alto y dramáticamente levantado, lo que añade un aire de autoridad y sofisticación y lo que llevaba en su mano derecha, dejó a Kara con la boca seca y los ojos muy abiertos. Su vieja amiga, ahora convertida en archienemiga, se encontraba sosteniendo un antiguo artefacto místico: el Tridente de Thalor, una reliquia capaz de manipular océanos y abrir grietas dimensionales. Pronto, Kara comprende el plan de Lesla. Es tan básico y comprensible, que se regaña a sí misma, por no haberlo visto, desde el primer momento. Pero ahora mismo, su amistad ya no importa, la heroína Kryptoniana, solo se puso en posición de batalla, incluso si su enemiga, llevaba un arma de asta. — ¡No permitiré que hundas esta ciudad, Lesla! —gruñe Supergirl, flotando con los puños cerrados.

—No entiendes, Kara. —responde Lesla-Var, su voz serena pero cargada de poder —Esta ciudad no merece estar sobre tierra firme. La purificación comienza con el agua. Solo así nacerá un nuevo Krypton. Con un gesto, Lesla clava el tridente en el aire y una ola gigantesca se alza en el horizonte, como si el océano respondiera a su llamada.

Supergirl se lanza, rompiendo la barrera de sonido. El choque entre ambas kryptonianas sacude el cielo, un estallido de rayos y viento. Mientras luchan, el artefacto comienza a abrir un vórtice sobre la bahía. Supergirl sabe que no puede destruirlo sin causar un desastre aún mayor... pero si puede separar a Lara de él...

Con una maniobra arriesgada, Supergirl deja que Lesla la golpee... solo para impulsarse en el último segundo y atrapar el tridente, redirigiendo su energía hacia el cielo. El vórtice se disipa, pero la ciudad queda parcialmente inundada.

Supergirl, jadeando, observa a Lesla-Var inconsciente entre los escombros. El peligro ha pasado... por ahora.

Pero sabe que el artefacto aún guarda secretos... y que Lesla-Var no será la última kryptoniana en buscar reescribir el destino de la Tierra.

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Al mismo tiempo, mientras que Clark y Lois veían con satisfacción, como Supergirl salvó el día en Ciudad Nacional, Perry White gritó ordenes, para que alguien viajara al Cairo y cubriera la noticia sobre la tumba de un faraón, que no debería de estar allí.

23: Suprema vs Khafritus.